Visita a la Pediatra. Revisión de los 2 años y medio

Ayer asistimos a la cita para la revisión de los 2 años y medio. No es una revisión obligatoria, pero mi pediatra es muy atenta con estas cosas y prefiere verle a menudo. Además, me encanta porque nos reconoce antes de entrar y nos saluda y sin revisar el historial, ya se sabe todos los problemas que llevamos arrastrando.

A mí se me olvidó la tarjeta sanitaria y el librito de seguimiento. Pero bueno, ¡que todos los males sean éstos!

Mediciones

Siempre, como me imagino que en todas las revisiones con pediatras, primero le hizo las mediciones correspondientes la enfermera. Para tener claro los percentiles en los que va creciendo el churumbel. Con Niño Fúturo no es distinto y la verdad es que parece que nos estamos poniendo en la media:

Altura: 94 cms – PC 75
Peso: 1380 grs – PC 75
Cabeza: 50 cms

Pero parece ser que ya no hay percentil en cuanto a la cabeza, o al menos no me ha facilitado percentil. Respecto a ocasiones anteriores, hemos bajado en cuanto a perfectil de altura y hemos subido muchísimo en el percentil del peso. Aunque también es verdad que le midió sin quitarle la ropa por ser muy ligera (no era la enfermera de siempre, tampoco).

Revisión de los 2 años y medio

Después pasamos a la revisión propiamente dicha. Me encanta la pediatra. Por un lado por reconocer a mi hijo antes de entrar. Como comenzó a caminar más tarde (a los 22 meses) fue una de nuestras mayores preocupaciones y se alegró mucho ver que fue a la consulta corriendo.

Al revisarle sin ropa, encontró que todo estaba normal. Por lo visto hay un testículo que sigue en ascensor dentro de su saco escrotal. Me comentó que no es nada malo, que no debe ser preocupante, pero que ya debería pasarle menos a menudo. Nos recomendó hacerle una visita al cirujano pediátrico. Y me aclaró que no era porque necesitara cirujía, si no porque era el especialista encargado de estas cuestiones. Él valoraría la necesidad de una ecografía y los resultados de la misma. Como siempre, seguramente no sería nada, pero cuanto antes detectáramos un problema, antes podemos solucionarlo.

Me preguntó si continuábamos con lactancia materna y al comentarle que hemos destetado por riesgo de aborto y que finalmente hubo aborto, se mostró increíblemente comprensiva. Incluso mostró algo de ilusión por saber que estuviéramos en búsqueda. Le comenté que antes quería saber porqué subí 10 kgs de peso en un mes y medio y, con sorpresa, me dijo que no se me notaban (¡¡qué maja es, por favor!!).

Le hablé sobre el control de esfínteres, que parece que ya controla, pero que no quiere saber nada del orinal. Me dijo que no me preocupara, que es cuestión de tiempo y que Niño Fúturo tiene su propio ritmo. Me preguntó por la frecuencia de las heces y tuve que contestarle que ahora le estaba costando más hacer, que retenía mucho. Su respuesta fue que seguramente esté experimentando con el control de esfínteres y, por tanto, reteniendo la caca lo máximo posible, provocando que cada vez sean más duras y por tanto más dolorosas. Eso retrasaría aún más la operación pañal, así que me facilitó un laxante para infantes que le ayudarían a reblandecer las heces e ir con más regularidad al baño.

Se preocupó un poco por el control del habla de Niño Fúturo. Éste se mostró esquivo y no quiso contestar conscientemente a las preguntas que le realizaba su pediatra. Estuvo hasta 7 minutos con Niño Fúturo únicamente intentando que hablara, sin resultado. Se puso a jugar con él, a atenderle… y en algunos despistes Niño Fúturo sí que contestó monosílabos. Pero el peque cuenta hasta 15 en castellano y hasta 10 en inglés, diferencia perfectamente cuando le digo “ahora en inglés”. Pero no le quiso contestar a la pediatra. Se relajó cuando le comenté que en la guardería le estamos intentando controlar incluso con orientadora, así que sólo estará atenta con los progresos.

Diagnóstico de la Revisión de los 2 años y medio

Esto me hace mucha gracia, pero me encanta reflejarlo. Según el informe que nos ha facilitado, Niño Fúturo se considera un Niño Sano.

Visita al Pediatra. Revisión de Especialistas

A la pediatra de Bebé Fúturo le gusta asegurarse que el bebé esté bien en cualquiera de sus facetas. Es algo que nos gusta muchísimo, pero implica una serie de visitas a varios especialistas más a menudo de lo que en realidad podemos. Y después, quiere que vayamos a revisar con ella los resultados.

Con todas las visitas a especialistas que hemos tenido, había varias cosas que contar. Pero ir a tantos requiere de demasiadas faltas al trabajo que, sin ser por cuestión de urgencia, hemos tenido que dejar pasar algo más de tiempo para la visita al pediatra. Además, como casi todo estaba bien, tampoco era de urgencia contárselo.

Bebé Fúturo ya camina, así que nos hemos quitado todos una espinita. Ella sobre todo se temía que fuera algo neuronal por el tema de que en el culete tiene un hoyuelo algo extraño que se da en casos de espina bífida. Nos ha comentado que seguramente en un futuro se le vaya a hacer un TAC sí o sí por revisar que de verdad estuviera todo bien, pero ponerle anestesia general sólo por una revisión lo ve innecesario, que dejaríamos esa prueba para cuando pudiera quedarse quieto por sí mismo, sin anestesia. Así que para los tres o cuatro años ya veríamos si sigue ahí el hoyuelo.

Lo del oído, pues lo ha visto rojo, de nuevo. No parece que esté mejorando, así que nos ha cambiado el tratamiento pautado por el otorrino. Como la medicación del otorrino es cuestión cíclica, nos ha recomentado acortar los ciclos. En lugar de dos semanas dando la medicación y luego dos semanas de descanso, hacer lo mismo con una semana. Dice que el otorrino al que vamos es muy antidrenajes y que si  lo está viendo tan claro, es que Bebé Fúturo los necesita. Que seguramente otro otorrino ya habría entrado a quirófano a ponérselos.

Por lo demás, todo está bien. Quiere verle si finalmente no le hacen drenajes para dentro de dos meses, o más si se los hacen para revisar que todo va perfecto y tenerlo en su historial.

Visita al Pediatra. Revisión 18 meses

Perdonad si no escribo con mi verborrea normal, pero estoy retrasando este post y quizás sea lo menos oportuno.

La revisión en general bien, se ve que Bebé Fúturo es un bebé sano, en todos los sentidos.

Lo único… sigue sin animarse a caminar suelto. Da unos paseos que ya quisiera yo, pero en cuanto le sueltas el dedo, catapúm chimpún, al suelo que se tira. Todo el mundo, desde hace 3 meses, que le ve nos dice que sólo le faltan dos días para caminar. ¡Menudos dos días! Ya van tres meses desde la primera vez y siguen diciéndonoslo.

La pediatra, con las mismas, por protocolo, nos mandó al Neuropediatra. Y no contenta con ello, nos mandó también al Traumatólogo, Neurólogo y ha revisado lo del Otorrino esperando que volviéramos a ir.

Hemos puesto también la vacuna de los 18 meses y, la verdad, es que no hay mucho más que comentar.

Visita al Pediatra. Revisión

En la revisión del año, al comentarle a nuestra pediatra que Bebé Fúturo empezó la guardería nos dijo que quería revisarle más a menudo para controlar sus reacciones. Mi hipocondríaca interior estaba encantada. Así que nos citó para dos meses después. Que era el mes pasado. Pero como quería vernos después de la revisión del traumatologo y no conseguimos cita hasta el mes pasado… Pues la cosa se ha ido posponiendo, al menos hasta el viernes.

En el traumatologo no estuvimos más de cinco minutos. Le revisó a fondo y al no ver ningún problema, nos citó para dentro de seis meses. Quiero pensar que es porque Bebé Fúturo todavía no camina y prefiere revisarle y “dar el alta” comprobando que todo va bien de verdad. Pero ya son ganas de hacernos pasear. Que soy hipocondríaca, pero ni tanto.

A la revisión del pediatra no pude asistir por trabajo y coincidió que Bebé Fúturo estaba empezando un catarro de los suyos (con moco verde y todo el pack). Así que la revisión no podía ser en mejor fecha porque de lo contrario habríamos ido de nuevo a urgencias.

Después de ponerle la vacuna de la varicela y ver que todo estaba en orden. Aunque insistió un poco en el tema comida porque está bajando su percentil de peso, pero al contarle lo que come mi pequeña lima, no insistió más. Que mi niño ya es de sólido puro y en la guardería nos dicen que come fenomenal y en casa también no hay comida que se le resista (de momento).

Sobre el catarro (o lo que sea), nos ha mandado unos aerosoles… Yo, primeriza total, me surgieron siete mil dudas, pero bueno, nada difícil. Como vamos por seguridad privada la empresa del seguro se encarga de facilitarlo, así que sólo hemos tenido que adquirir el medicamento.

El primer día fue un horror. Bebé Fúturo parecía que le estábamos torturando. Se nos caía el alma a los pies y pensar que sería así todos los días ya era insoportable. El segundo también fue mal, pero a partir de ahí, era él quien quería que se lo pusieran. ¡Daba palmas cuando nos veía prepararlo!

La calidad de sueño desde el primer día ha ido sólo a mejor. Supongo que por eso mostraba ese entusiasmo. Nosotros encantados.

Hasta ayer…

Visita a la Enfermera Pediátrica. Decepción

Como ya sabéis, porque os lo he contado AQUÍ, tenía intención de abrir historial de Bebé Fúturo en la Seguridad Social.

Lo siento, pero no voy a entrar al detalle ni en polémica de porqué he decidido hacer las revisiones por la seguridad privada. Pero no me gusta duplicar recursos si he tomado una decisión. Hacer las mismas pruebas por un lado y por otro me parece absurdo y un malgasto importante de recursos, así que me quedo con el pediatra que yo puedo elegir. Pero considero igual de importante que tengan la información relativa al desarrollo de mi hijo en el médico asignado.

En fin, como me derivó el pediatra en la visita, fuimos a la enfermera pediátrica de mi centro de salud. Para mi sorpresa, hemos sido puntuales para entrar. Llegué muy acalorada y Bebé Fúturo regurgitó nada más llegar, el pobre. Ambos destrozados por el calor. Le di teta mientras esperábamos y salió de allí mi vecina de enfrente con su hija. Un verdadero encanto.

Al principio me pareció muy simpática la enfermera. Habló con Bebé Fúturo y le pareció bien que le porteara con un comentario tipo: “Ahí es donde mejor va”, cosa que siempre agrada, por supuesto.

Le pesamos, le midió la cabeza y le medimos la talla… Todo correcto. Introdujo datos en el ordenador, alguna pregunta nos hizo y aquí viene el punto de inflexión.

Preguntas con controversia:

EP: ¿Le bañas todos los días?
Yo: Sí, y ahora con el calor le metemos en la piscina hinchable también al mediodía.
EP me mira mal, con desaprobación: ¿Con cloro?
Yo: No, ¡qué va! Es con agua del grifo, sin cloro. Le metemos diez minutos para refrescarle y lo sacamos. Es una hinchable personal en casa de los abuelos.

EP: ¿Los padres fumáis?
Yo: Yo no, el padre sí.
EP: Pero delante del niño no, ¿no?
Yo: Por supuesto que no, se va a la terraza, nunca dentro de casa. No fumaba delante mía ni cuando estaba embarazada.
EP me mira mal…

EP: ¿Hace caca todos los días?
Yo: No, cada dos días. Las hace bien.
EP me mira con cara de susto y fatal: Bueno, el estreñimiento se le va a corregir con la introducción de naranja que ahora te explico.
Yo: Pero tengo entendido que con Leche Materna Exclusiva (LME) es normal que puedan estar hasta 20 días sin cagar si la caca sale bien y la verdad es que caga genial cada dos días. [Me abstuve de decirle que llegaba a estar cinco días sin hacer de vientre… Obviamente luego hacía mucho, pero sin estar dura ni nada].
EP me mira como si estuviera matando a mi hijo: Eso no es verdad, tiene que hacer caca todos los días. Da igual si es artificial o materna.

Me explicó las pautas de introducción de alimentos de la Comunidad y me enseñó desde la pantalla del ordenador las curvas de percentiles de Bebé Fúturo. Obviamente no me enteré de esta última parte. Y sobre la introducción de alimentos ni me quise enterar.

Ya hablaré sobre ello con detenimiento en cuanto vuelva definitivamente…

Por cierto, antes de la retahíla de preguntas entró el pediatra y estuvieron hablando sobre su viaje de vacaciones a Guatemala mientras vestía a Bebé Fúturo… Él sentado en el asiento que me correspondía. No entendí nada en ese momento. Fue muy familiar, pero… no sé, me sentí ausente en mi presencia.

Salí de allí con un sabor agridulce. Sigo las instrucciones de la Asociación Española de Pediatría, ¿por qué los pediatras no se actualizan?

Visita al Pediatra. Revisión de los 2 meses + Visita al Especialista. Traumatologo

Sigo con el síndrome del túnel carpiano y en la última visita a mi Ginecóloga me dijo que fuera al traumatólogo. Tenía la cita una hora y pico antes que la del pediatra y pensaba en que me habría venido bien, porque la espera en el trauma es larga, pero mi visita iba a ser corta. Pero nada más lejos de la realidad… La espera iba a ser extremadamente larga. Así que le pedí a la secretaria si podría ir al pediatra que tenía cita y luego reengancharme y me dijo que sí.

En el pediatra nos esperaba la vacuna de los 2 meses. La obligatoria y la voluntaria. Este año la rotateq es una vacuna voluntaria que puedes no ponerle y te ahorras 70 euros en esta ocasión. No me voy a meter en el dilema de las vacunas porque me arden las venas, pero sólo me queda decir que la compramos. En nuestro caso, compras el rotateq directamente en el mostrador de la secretaria, en efectivo o tarjeta sueltas los 69,50 € que cuesta y la enfermera pediátrica se la puso a Bebé Fúturo.

Primero midió y pesó a Bebé Fúturo y después nos indicó que era probable que estuviera durante una semana entera más llorón que de costumbre, con algunas décimas de fiebre y se le soltara la tripa porque le iban a poner las vacunas. Le dió las gotas del rotateq que Bebé Fúturo se tragó gustoso y después le metió tres pinchazos a traición tras los cuales Bebé Fúturo sacó todo el potencial de sus pulmones… aunque para mi sorpresa apenas le duró el griterío medio minuto.

Sobre la revisión en sí no hay mucho que decir. Todo va fenomenal. Lo único raro y que me extrañó mucho es que nos recomendó que espaciáramos las tomas algo más. No sé, quiero consultarlo en profundidad porque no estoy de acuerdo con ello. Según la pediatra es que tiene que aprender a comer y que no pasa nada por tener algo de hambre, que debería aprender un poco a coger el ritmo que tendrá en las comidas en el futuro. Y que debería comer más del “fondo” de la teta, que la leche es más grasa y alimenta más… A lo cual yo pienso que es que a veces lo que quiere es beber y necesita la leche más líquida del principio, aunque lo que “engorda” es la del fondo. De momento todavía estoy reacia a cumplir con lo dicho por la pediatra.

Peso: 5220 grs (+2190 grs)
Talla: 60 cms (+10,5 cms)
Perímetro Creaneal: 40,3 cms (+4,3 cms)

Volvimos al traumatólogo y no había pasado siquiera mi turno. Así que seguimos esperando una hora y pico más hasta que por fin me tocó pasar a consulta. Pues sí, tenía hora a las 11:20 y finalmente pasamos a las 13:55. Menos mal que es muy bueno, porque es para echarse a llorar.

Leyó mi informe y me preguntó cómo estaba de la rodilla (es quien me la operó) y le dije que bien, que venía por otra cosa aunque también quería hacer consulta sobre la rodilla. Le conté que parece que tengo síndrome de túnel carpiano, que tengo dos dedos totalmente dormidos permanentemente y tras hacer el reconocimiento y preguntar si estaba dando leche materna me dijo que probablemente hubiera que operar. Que habría que esperar a que perdiera todo el peso del embarazo y que hasta que no finalizara de dar el pecho, la operación no era planteable.

Sobre la rodilla, salí muy contenta al confirmar que progreso adecuadamente. La rodilla no está como antes, pero está bien para el tiempo que ha pasado desde la operación y me ha asegurado que la otra rodilla no sufre por mi cojera. Así que por esa parte salí muy contenta.

Me mandó hacerme una prueba con la mano y a volver para revisarla.

Visita al Pediatra. Revisión de 1 mes

El pasado miércoles fuimos de nuevo al pediatra, pero en esta ocasión a otra diferente. Nos recomendaron una en el hospital, pero no pudimos ir con ella para la primera revisión, suponemos que estaba de vacaciones. La que nos atendió era seca, pero creo que era buena.

En esta ocasión me sentí muy bien atendida. Se paró a preguntar cómo fue el embarazo, a aclararnos dudas, a explicarnos cosas. Me gustó mucho, la verdad. Así que nos quedamos con ella.

Exploración Física:
Peso: 3,860 kgs
Altura: 54 cms
Perímetro Craneal: 38 cms

Está creciendo como un jabato. Más o menos 30 grs/día. Nada más ni nada menos.

Ha reconocido que es un ángel, porque pocos recién nacidos se portan tan bien como él en consulta (ya veremos cuando toquen vacunas). Por lo demás, crece que da gusto.

Nos ha recomendado unas gotas para evitar los cólicos y ayudar a los gases a salir (Reuteri) y un aceite para la cara por las “engordaderas” (Sebacur Gel). Se me olvidó decir en la revisión anterior que nos mandaron también unas vitaminas (DHAVit), y en esta ocasión nos dijo que es más recomendable que sólo vitamina D porque es más completo.

Por otro lado también nos dijo que hiciéramos una visita al endocrino pediátrico por el hipotiroidismo del embarazo que tuve, solo para descartar, porque no parecía que hubiera ningún problema. Cosa que me gustó bastante y algo que no dijo la pediatra anterior.

Informe: BEG, normoconfigurado. Rosado. Vigil activo, reflejos arcaicos normales. Moro simétrico. FA normal. Paladar y clavícula íntegras.
ACP normal, no soplos ni distres. Abdomen timpanico. Genitales normales. Ombligo normal.
Caderas normal. Ortolani negativo. Reflejo rojo positivo bilateral. Dermatitis seborreica en cara.

Diagnóstico: niño sano.