#FotoFinde XVI

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#FotoFinde XVI

¡Tenía tantas ganas de pasar un fin de semana tranquilo en casa para dedicarme, por fin, al scrapbook de la boda! Pero no ha podido ser… No sé cómo nos lo montamos que entre unas cosas y otras, ¡la liamos parda! No hemos salido de fiesta, pero madre mía… nos han faltado horas del Sol. En todas partes nos lo hemos pasado muy bien, ha sido todo muy ameno: cena del viernes con AmigoE y AmigoJ, aperitivo con los mismos el sábado, merienda con AmigaV, con quien también cenamos en un bar gallego que no conocíamos, sobremesa para conocer a AmigoD (lo llamo Amigo y no Conocido porque nos vamos a ir con él de vacaciones, así que no le voy a cambiar después el status). La mañana del domingo madrugamos y nos fuimos a una carrera (sin participar), comimos con AmigoE y finalmente nos fuimos al médico de urgencias… (una otitis, no os preocupéis).

Pero aún así, el mejor momento, para mí, ha sido cuando cogí mi diario y le puse unos washis para quitarme el mono del scrapbook mientras AmigaV estaba en casa. Les pedí permiso y me puse a crear un poco, a improvisar, a dejarme llevar, a cortar, pegar y pintar con pintauñas… Total, que creo que me ha quedado hasta bonito, aunque no sea verdad.


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Quiero más tiempo

Justo el día que le digo a Futuro Papá que haga sus planes que quiero hacer cosas mientras se va de pingo… voy y me viene el SPM.  ¡Maldita la hora!

¿Y eso qué tiene que ver? Que me conozco lo suficiente como para saber que si Futuro Papá se va de pingo sin mí, me paso la tarde llorando. Al final no haría lo que tenía ganas de hacer y cuando volviera Futuro Papá le gritaría sin razón como una loca o le saludaría con los ojos llorosos negándome a contarle nada y sin querer hablarle siquiera, para seguir llorando en otra habitación.

¿Y por qué no lo hago cuando no está de pingo? Pues básicamente porque si él está trabajando, quiero hacer lo que hace él cuando yo estoy trabajando: cuidar de la casa. No me parece justo que si él está sólo en casa cuando curro y se pone a limpiar suelos, quitar polvo o hacer comida, yo me ponga a otras cosas. Ojo, que también lo hago, pero las cosas a las que me quiero dedicar no tienen el mismo grado de concentración.

Y entre ellos está el Scrapbook. ¡¡¡No he avanzado nada!!! Entre la falta de inspiración, y que no encuentro el momento para abstraerme solamente con ello, esto es un sinvivir. Soy de esas personas que no me puedo dedicar a ello sólo una hora al día, a menos que lo vaya haciendo según va ocurriendo. Para el scrapbook de mi boda quiero dedicarle 4 o 5 horas seguidas para sentir que aprovecho bien el tiempo.

Espero que para el Scrapbook de Futuro Bebé no sea así y me organice bastante mejor… Porque veo que no lo empezaría nunca, sólo tendría material en casa y más material.

Y si esto es así… ¿cómo será cuando Futuro Bebé esté entre mis brazos?

La Regla Mágica

Después de mi post de FotoFinde VIII he descubierto que hay mucha gente que no sabe lo que es una regla mágica. Debo confesar que no conocía este nombre hasta este sábado pasado, porque cuando yo jugaba con ello de pequeña, vivía en PaísGermano y la denominación era diferente (aunque tampoco la recuerdo).

La regla mágica no es más que esto (es mi modelo en concreto):

Regla Mágica

Y la grandísima mayoría me dirá que eso para qué sirve. Pues para hacer peciosidades como éstas:

espirales

Por poner un ejemplo, claro. Porque así no parece ni siquira que queden cosas bonitas, aunque os puede ayudar para la hora de haceros a la idea de qué se podría hacer.

En realidad se llama espirógrafo (el nombre técnico) y sirve para hacer diversas espirales de mil formas, maneras y colores diferentes. Jugar con ello es más difícil de lo que parece, porque la rueda a veces se escapa de sus dientes o sin querer nos desviamos, por lo que la práctica es bastante importante. Creo que la edad más apta para jugar con ello es de 10 años en adelante… y digo “en adelante” porque a mis casi 30 años también me gusta jugar con ello, ¿qué queréis que os diga?

Yo me la encontré en el Mercado de Antigüedades de PueblitoMadrid por 5 euros, con bolígrafos de diferentes colores y todo. Lista para ser usada. Y como experimento usé mi agenda:
Espirales

Poco a poco voy cogiendo el truco y creo que podría quedar muy mono en algunas decoraciones tipo Scrapbook. O en tarjetas de felicitación… no sé, se me ocurren mil ideas.

La que tengo ahora es igual que la que yo tenía de pequeña. Como las espirales no se me daban tan bien como ahora, lo que más usaba era la plantilla de las letras, me pasaba horas escribiendo cosas con la regla. Ahora la parte que más usaré será el espirógrafo.

#Scrapbook de mi Boda I. Materiales

Y un día entré al Tiger para comprar seis perforadoras y un cuaderno para empezar mi álbum. Ilusa de mí, porque del presupuesto de 10 euros, lo dupliqué y salí sin 24 euros, pero con todo esto:

01 Mi Primer Material

Me sorprendió mucho encontrar un “Scrapbook” como tal, tenía pensado comprar un cuaderno como tal, pero me encontré con algo mejor. Un libro lleno de cartulina negra. Quizás para el Diario del Bebé el negro no es muy afín, pero cualquiera que sabe cómo nos conocimos Futuro Papá y yo, es difícil imaginar otro cuaderno mejor (Por cierto, no la tienen en la web):

02 Mi Primer Cuaderno

La otra cosa por la que fui al Tiger son las taladradoras, en la web ponen ÉSTOS, pero los que me encontré son mejores, al menos me gustan más. Básicamente porque mi ramo era de tulipanes y me chiflan los tréboles y las mariposas. No podía haber otros mejores:

04 Mis Primeros Taladros

Otra de las cosas que tenía pensadas mirar pero sólo comprar si me convencían, y me convencieron, eran los Washi Tapes. Al final me quedé con éstos:

05 Mis Primeros Washi Tapes

Desde niña siempre he querido tener tijeras que cortaran con formas, me fascinaban y he descubierto que me siguen fascinando. En Tiger tienen varios, yo me pillé éstas dos:

06 Mis Primeras Tijeras

Y ya lo último que queda y fue en la vorágine del consumismo fueron las pegatinas de foam. Me compré éstas:

03 Mis Primeras Pegatinas

Y ya he empezado a hacer la portada y una hoja más:

Sin título

¿Os gusta?

Diario de Bebé

Muchas habéis comentado en Diarios de Embarazo que me haga mi propio diario, pero sigo pensando que no es lo que quiero. Es una idea fantástica y así podría tener lo que yo quiera en mi diario, pero no es así. Porque no voy a poner información de la semana en la que estoy (perezosa natural que soy), no voy a hacerme preguntas a mí misma ni nada de lo que ya hay.

Otra cosa diferente, pero que se confunde fácilmente, es el diario del bebé. También pienso tener uno y ese sí va a ser personalizado. Es donde le contaré a Futuro Bebé cómo crece. Pondré sus primeras fotos, escribiré sus primeras palabras, tendrá su primer mechón, su primer diente caído y sus primeras uñas cortadas. Le contaré cómo fueron sus primeros años de vida… Pero sin añadir información de cómo debería haber crecido o qué debería haber hecho su madre.

Supongo que para que se entienda mejor: el diario del embarazo es para mí, para ver cómo evoluciono, para tener un recuerdo de lo que sentí. Mientras que el diario del bebé es para Futuro Bebé. Es mi regalo a su vida y merece todo el esfuerzo del mundo.

No digo que yo no lo merezca, pero no es comparativamente igual el Diario de Embarazo, donde pienso desahogar mis angustias sin tapujos ni disfrazar nada, que el Diario de Futuro Bebé, donde tendrá la historia de su nacimiento y crecimiento.

Por eso llevo unos días mirando cosas de scrapbooking.

Para quien se encuentra con este término por primera vez (como yo hace una semana): es hacer un álbum con decoraciones propias, desde cero. Con recortes, pegatinas, botones, lazos, etc. Si buscáis hay verdaderas preciosidades muy meritorias.

De repente el “washi tape” forma parte de mi vocabulario. Me vuelvo a enamorar del mundo de las pegatinas. Me pongo a buscar un “roller date stamp” que me fascine. Encuentro troquelados baratos por los que me tiraría de cabeza. Y estoy indecisa si comprarme una tabla de corte o no.

Ayer compartí estas inquietudes con Futuro Papá y con mucha sabiduría me recomendó hacer un scrapbook lo más económico posible antes de hacer el Diario de Futuro Bebé. Así que, ¡Álbum de Boda, allá voy!