Campaña #niunpequemasenpeligro #ACM

Ya os hablé aquí de cómo fue nuestro cambio del Grupo 0+ a una silla de coche a Contramarcha.

Pero hoy se inicia una campaña de concienciación y quiero participar en ella. Creo que es importante que, como mínimo, tengamos la información en nuestra mano para decidir sobre todas las opciones disponibles.

No es lo mismo que no sepas que tu hijo puede quedarse lesionado de por vida o morir por una decisión que no has tomado conscientemente que hacerlo conscientemente. Y sí, lo digo así de bruto porque la realidad es así, cruel.

En casa os quedamos muy convencidos después de ver este vídeo:

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Pues si no reacciona con esto la conciencia de cualquier persona, por mucho dinero que te ahorras, poco puedo decir yo.

Para más información de la campaña, podéis pasaros por aquí: Ni Un Peque Más En Peligro. ¿Te sumas tú también?

Nuestro Porteo: Mochila Ergonómica

Ahora venden como ergonómicas unas mochilas portabebes que no lo son, por favor, mucho cuidado con eso. Siempre preguntar a una asesora de Porteo, recomiendo a Portakanguritos.

Como ya os conté aquí, el fular elástico lo usamos cómodamente durante dos meses y, a petición de Papá Fúturo, nos pusimos a buscar mochila.

La verdad es que hice un trabajo de investigación curioso, no sé cuántas mochilas pude llegar a comparar, pero sí recuerdo porqué elegí la Boba 4G.

Se acercaba el verano y tenía ganas de portear bastante, así que había que tener presente el calor. Y que durara el máximo tiempo posible. La elegí por ser la más fresquita y, en parte también, la más bonita.

Ahora con perspectiva estoy segura que no podría haber elegido otra mejor. La verdad es que hace poco una amiga cuya hija tiene una edad parecida a mi hijo y se compró una Manduca ya se ha tenido que pasar a una Toddler y si ella no me hubiera hablado de ello, yo no conocería su existencia.

Las Toddler son mochilas ergonómicas para bebés cuya mochila no llega de corva a corva. Suelen ser para bebés mayores de un año y hasta que el cuerpo aguante.

Pero mi mochila Boba 4G tiene una particularidad, ¡tiene estribos! En su momento me parecía un complemento curioso que me imaginaba la tenían todas las mochilas, pero hoy en día me parece imprescindible y sólo la tiene la Boba 4G.

¿Por qué? Porque, a pesar de no llegar la base de la mochila de corva a corva, respeta la postura ranita que necesita para estar cómodo. Se pueden regular en altura, por lo que nos queda mochila para rato y con suerte puedo ahorrarme una Toddler (que no es por nada, pero entre una cosa y otra, ya me he gastado el sueldo de un mes en cosas de porteo).

Desde el principio ambos nos hemos sentido muy cómodos con la mochila. Aunque haya que ponerle el acople de recién nacido, a Bebé Fúturo se le veía muy contento en general, por lo que nos encantaba portearle. A Papá Fúturo le causaba alguna molestia en la espalda, pero creo que no se lo ajusta bien.

En verano nos resultó bastante molesto porque el calor de ese año no era ni medio normal. Demasiado calor (por ello me pasé a una bandolera).

Ahora porteamos muchísimo a la espalda, sobre todo desde hace un mes. Él ya sabe lo que tiene que hacer cuando le llevo a la espalda y yo he perdido todo el miedo de ponerlo y quitarlo de ahí. Incluso el otro día que fuimos a una cafetería los de la mesa de al lado tenían la cara perfectamente expresiva, decían claramente: “Se le va a caer y no le importa, qué cachiporrazo se va a meter el crío, pero cómo puede ser tan bestia la madre”. Mientras tanto, Bebé Fúturo super divertido con la experiencia.

Nuestro Porteo: el Fular Elástico

Acababa de conocer mi embarazo y se lo dije a mi Tribu, de inmediato Diario de mi Garbanzito me llama y me dice que me regala el Fular de Boba Wrap. No sabía qué contestar, todavía no había decidido cómo portear al que por aquel entonces todavía era Futuro Bebé, me invadía el miedo de si el embarazo seguiría adelante o no. Y al cabo de unos días me llegó a casa un Boba Wrap verde precioso.

Leyendo las instrucciones, entre Papá Fúturo y yo, no nos enterábamos de nada y decidimos muy claramente que no portearíamos hasta haber hecho un Taller de Porteo. Busque uno que nos viniera bien y, llegado el día de la cita, nos encaminamos a él.

Nos explicaron muchas cosas y nos enseñaron diferentes sistemas de porteo ergonómico. Entre ellos el fular elástico que llevábamos.

Estaba muy interesada en portear a la espalda, pero la instructora nos decía que hasta el primer año, nada de portear a la espalda. Insistí (para portear a la espalda después del año) y volvió a decirme que hasta el año no se recomienda y zanjó el asunto. Me quedé muy chafada, además que he visto vídeos en los que se enseña a portear a recién nacidos y lo que me decía que entonces no se respetaba la curvatura de su espalda se veía perfectamente que no es así, sí que la respeta. Intuyo que no tenía mucha idea de asesorar con el fular.

Nosotros aprendimos lo que necesitábamos, colocar a Bebé Fúturo en el fular. Y cuál es el sistema por el que no se caía, que no lo veíamos nada claro hasta entonces.

El primero en portear en casa fue Papá Fúturo, pero siempre pedía ayuda para colocar el fular y, la verdad, no es lo mismo que te lo ajustes a ti mismo a que te lo ajuste alguien. Por eso siempre tenía la sensación de que Bebé Fúturo no iba bien puesto cuando él mismo lo llevaba.

Esa primera vez ya la narramos aquí, pero quiero contaros nuestra experiencia “a largo plazo” de ese sistema.

Indudablemente me hizo sentir embarazada de nuevo y la verdad es que es el sistema con el que más cerca lo he sentido a mí sin ninguna molestia. Y, sobre todo, sin ninguna duda.

Con otros sistemas siempre he tenido la duda de si estaba bien colocado o si algo le hacía daño, pero con el fular, menos al principio cuando la novedad todavía te abruma, no he sentido eso.

Siempre fue como si formara parte de mí. Fueron dos meses en los que no teníamos otra opción para portear y los recuerdo con mucho cariño.