¿Dónde está la Tribu Moderna?

Llevo un mes pensando en escribir este post, pero me he animado ahora. He conocido a Sarandonga esta semana y no hemos podido parar de hablar sobre la Tribu Moderna. Sobre cómo cambian los tiempos, sobre cómo lo han vivido nuestras madres y de cómo hacemos tribu ahora. Pero comencemos primero a investigar…

¿Qué es la Tribu?

Como siempre, me remito a la etimología de la palabra y nos encontramos con esta definición:

La palabra tribus está compuesta por:

  • El elemento compositivo tri- que indica tres
  • El sufijo latino -bus que indica tendencia y corresponde al caso del dativo plural.

Una definición más clara que he encontrado:

El término tribu aparece en la antigua Roma, cuando se agremian varias bandas, clanes o conjunto de personas emparentadas diferentes entre sí, pero que tienen la necesidad de formar una comunidad y crear instituciones para que sea posible la convivencia entre las personas que han decidido vivir juntas y unidas, conociendo las diferencias entre ellas y entre las tribus.

Del latín tribus, en referencia a la original división étnica tripartita de la Antigua Roma: Ramnes (Ramnenses), Tities (Titienses) y Luceres, que según Varrón se corresponderían con los latinos, los sabinos y los etruscos, respectivamente.

De lo cual podemos deducir que tribu es un conjunto de personas con afinidades comunes.

¿Cómo es la Tribu Moderna?

Hoy en día habría que definir qué afinidad común tenemos con los demás para saber cómo es la tribu moderna. Lógicamente hay tantas tribus que son innumerables las características que puede tener esta Tribu Moderna.

Ahora bien, por mi experiencia vital la persona que me encuentro a mi lado no comparte mis aficiones. No es como yo ni piensa como yo. No tiene mis inquietudes, ni mis ganas de saber cómo son las cosas que me gustan. En cambio, desde hace muchísimo tiempo, sí encuentro personas a cientos y miles de kilómetros de mí que comparten mis afinidades…

Internet… decían que nos alejaría de nuestros semejantes. Yo me he encontrado con lo contrario, ¡me los ha acercado! Mi semejante no es mi vecina, aunque es madre, su hijo es mayor y no ha conocido, ni quiere conocer, términos nuevos de crianza. Ni siquiera la vecina que tiene un hijo de la edad del mío, pero que le cría a base de gritos y cachetes (no la estoy juzgando, solamente expongo que no me reconozco en su crianza). Mi semejante es una madre en Galicia que tiene las mismas inquietudes y las mismas ganas de saber que yo sobre maternidad.

Una madre a quien acompaño y quien me apoya en mis decisiones. Ambas nos cuestionamos nuestra maternidad juntas. Nos preguntamos las mismas cosas y queremos conocer otro tipo de crianza que el que hemos vivido nosotras.

Y así… con más madres. Y con ellas, por suerte, he hecho tribu.

(Edición): Se me ha olvidado decir que la Tribu también es muy dinámica. Va cambiando, no vas a seguir con las mismas madres hasta que seas abuela. Y eso es algo bueno.

¿Por qué necesitamos una Tribu?

Necesitamos una tribu para apoyarnos en otra madre y que nos ayude a tomar decisiones. Otras madres que nos den su visión desde fuera, que nos tranquilicen cuando dudamos de nuestra lactancia o nos asesore para evitar una mochila colgona. Y que no nos critique cuando decimos que tiraríamos a nuestro hijo por la ventana sin dudarlo dos veces. Que alivien la soledad para poder darle a nuestro hijo esa sonrisa que necesita todas las mañanas.

Sarandonga y yo no podíamos evitar mirar atrás y fijarnos en nuestras madres, que debían ser nuestra referencia. ¿Cómo vivieron ellas su maternidad? ¿Fueron felices con su maternidad? ¿Yo sería feliz con la maternidad que experimentó mi madre? Son unas pocas de todas las dudas que nos surgieron casi al unísono.

Recuerdo a mi madre, casi sola en un país cuyo idioma no dominaba en absoluto. Apenas tenía como referencia a una hermana que vivía en un pueblo bastante lejano. Cuando tenía dudas, no podía entender a la pediatra en las visitas médicas (la pediatra conocía un poquito el castellano y mal que bien se entendían con lo básico. Menos mal que yo crecía bien).

A día de hoy mi padre me recrimina en mi crianza que si yo he comido puré de lentejas (con su carne y su todo) desde los 2 meses, ¿por qué no hacía lo mismo con mi hijo para que creciera sano y fuerte? Mi madre tenía como casi única referencia a mi padre en su crianza.

Esto lleva a preguntarme otras cosas, ¿fue feliz? Siempre nos dice que sus hijas somos lo mejor que le hemos pasado en la vida. No lo niego, ¿pero tuvo una maternidad feliz? Por lo que he podido vivir con ella en esa maternidad… la he visto muy sola. Vivió una maternidad solitaria…

Y enseguida reconocí cómo me sentí con el aborto y que eso no se lo deseo a nadie.

¿Dónde está la Tribu Moderna?

Y llegamos a la pregunta final con su respuesta. Pues depende…

Hay gente que siente seguridad si mira a alguien cara a cara. Prefiere conocer a alguien con sus mismas inquietudes que sea de carne y hueso y que pueda tocar esa carne y ese hueso. Por suerte, hoy en día, existen los Grupos de Maternidad. Casi todos los ayuntamientos tienen y si no, en Internet encontrarás el Grupo de Crianza/Lactancia/Maternidad que se encuentra más cerca de ti.

También la puedes encontrar en Internet. ¿Cómo? Lee blogs, seguro que con alguien te sientes identificada… Coméntale, escríbele, comienza una relación. No tengas miedo, el primer paso es el más difícil. Si no puede ayudarte estoy segura que te presentará a alguien que sí. Pero no vivas una maternidad en solitario. Me ofrezco voluntariamente, pero no estás obligada a que sea yo.