Experiencia: Test de Ovulación

Como ya he anunciado en podcasts anteriores, voy a hablaros de mi experiencia con los test de ovulación. Es mi primer ciclo de búsqueda, por lo que no puedo certificar su resultado hasta el comienzo de mi próximo ciclo o un test de embarazo positivo. En ningún caso, un test de ovulación es garantía de embarazo. Se realiza para conocer mejor el ciclo menstrual de una mujer y ese conocimiento puede ayudar a tener un embarazo con éxito, pero no es imprescindible para quedarte embarazada si hay dificultades. Sólo es útil para conocerte mejor como mujer.

Un test de ovulación consiste en unas tiras reactivas a la hormona LH. Esta hormona se libera cuando se produce la ovulación y se puede medir a través de la orina. Nos ayuda a conocer el mejor momento para tener prácticas sexuales y concebir un bebé. O todo lo contrario, cuándo no tener prácticas sexuales para evitar un embarazo.

Se pueden comprar en la farmacia o, como todo, por internet. Hay mucha variedad de precios y es importante fijarse en la fiabilidad de las tiras y en las instrucciones de la misma, que también pueden variar. Yo compré en farmacia por la urgencia de realizar los test y tuve que comprar los que tenían disponibles, habría preferido otros más económicos e incluso más fiables, pero para realizar esta experimentación no tuve opción.

Los que he podido probar dan diez tiras reactivas que te recomiendan realizar a partir del día 10 del ciclo cada 24 horas hasta obtener una tira en positivo. Después, desechar el resto de tiras para el siguiente ciclo o, como están convencidos y te convencen de que te vas a quedar embarazada, para tirar. También traen un dispositivo que te indica si la tira es positiva o no a través de una pantalla.

Conozco otros test de ovulación que te recomiendan comenzar en el día 10 del ciclo cada 24 horas y, cuando se empieza a marcar un poco la posibilidad de ovulación, hacer la prueba cada 12 horas hasta que obtienes un positivo sin lugar a dudas. Eso ya es cuestión de quien se hace los test de ovulación.

Yo he seguido las instrucciones y me he hecho los test cada 24 horas, pero me las he seguido haciendo hasta que se han terminado las tiras de los test de ovulación. Así que en total me he hecho 10 tests de ovulación.

Día 11 del ciclo – Test 01

Me podía la emoción de empezar a probar, así que a las 17h comencé a hacerme la prueba con Niño Fúturo pululando por ahí. Conseguí que se quedara medianamente tranquilo y la pude realizar con relativa tranquilidad. Estaba muy entusiasmada por probar el cachibache.

Éste fue el resultado de aquél día, yo quería ver rayita aunque no la hubiera:

01

Día 12 del ciclo – Test 02

En este día estaba Papá Fúturo en casa, era día no lectivo y se había pillado vacaciones a mi solicitud. Así que mientras jugaban en el pasillo a la pelota, yo ahí entretenida a lo mío. Yo no noté nada raro, pero la ilusión me seguía pudiendo:

02

Día 13 del ciclo – Test 03

Esperaba que ya se viera algo más de rayita, posiblemente saliera un positivo. nos pillaba de viaje a casa de Abuelos Fúturos de MF (mis padres, vaya). Así que me lo hice en cuanto pude y fue bastante más tarde que las 24 horas. Pero no me sorprendió nada lo que vi:

03

Día 14 del ciclo – Test 04

Yo esperaba ovular este día, la verdad. Yo esperaba ver la cara sonriente y un positivo enorme de grande. Pero no fue así. Era el primer día que pasaba en casa de mis padres y no sabía cómo iba a poder realizarme la prueba, pero conseguí despistar a mi madre y me la hice:

04

Día 15 del ciclo – Test 05; Día 16 del ciclo – Test 06

Tendríais que verme cómo me he hecho los test en casa de mis padres para que no me pillaran porque mi madre enseguida se pensaría que estoy directamente embarazada… Buah, momentazos.

Esa mañana sentí perfectamente dolor de regla en el útero y un pinchazo enorme. Pensé que después de retirarme el DIU dejaría de notar la ovulación con tanta evidencia, pero no fue así. Sentí perfectamente como por la mañana, sobre las 10h ahí salía el óvulo a vivir su vida. Aún así, me esperé a la hora aproximada para realizar el test pensando que saldría negativo. Con eso de estar en casa de mis padres no pude hacer foto en directo para comparar del test sin aparato. Lo mismo me pasó con el siguiente, así que las junté.

Al día siguiente volvíamos de vuelta a casa y otra vez, durante el viaje, tuve un dolor de regla y un pinchazo enorme… Como era por la tarde y paramos en un área de servicio, me hice el test ahí. Que si en casa de mis padres es una odisea, en un baño público no tiene parangón:

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Y sí, esto significa que, definitivamente, he ovulado dos veces este ciclo. Otra cosa es si ambos óvulos llegarán a buen término, pero los antecedentes están ahí… (os recuerdo que mi padre es mellizo y mi suegra es melliza).

Día 17 del ciclo – Test 07; Día 18 del ciclo – Test 08; Día 19 del ciclo – Test 09; Día 20 del ciclo – Test 10

Como he dicho con anterioridad, me hice todos los tests para hacer una comparativa fiable. No sabía si al día siguiente el test seguiría dando positivo, cómo sería. Así que os cuento. Ya volvía a estar en la comodidad de mi hogar y me lo podía hacer tranquilamente en la intimidad de mi casa. Como me esperaba, pero no me terminaba de querer creer, salió negativo

Y ya aquí la cosa se desbarajustó un poco. Me despisté a la hora de archivar las fotografías en la galería del móvil. Tener vacaciones y un niño pequeño es incompatible con la lucidez mental:

07

Como podéis ver, me hice todos los tests. Sabiendo lo que sé ahora, creo que me habría dejado alguno para demostrar si se pueden usar realmente como test de embarazo, cómo hacerlo y si da resultado (en caso de que este ciclo haya resultado positivo, por supuesto). Os lo contaré con más detalle en el post del Test de Embarazo.

Os hice la foto en el mismo día que me hacía el test con cada cada tira por dos razones. El resultado de test en la maquinita sólo está visible durante diez minutos después de obtener el resultado tras hacerse la prueba y, cuando retiras la tira, podrás verlo únicamente durante 3 minutos más.

Os lo cuento al detalle. Cuando insertas una tira, el aparato señala que espera recibir la prueba de orina, una vez que la recibe, parpadea durante 3 minutos para señalar el resultado mientras la tira se reactiva con la orina. Una vez que tiene el resultado lo muestra durante 10 minutos y si retiras la tira (aunque ya haya pasado una hora desde que te dió el resultado) te lo deja ver durante 3 minutos más. Esto pasa porque el aparato funciona con pila y si lo deja puesto de forma permanente, se gastaría la pila con la primera muestra.

La foto de la tira cada día la he realizado por si luego cambia perceptiblemente. Así podréis comparar en qué casos da positivo y en qué negativos aunque luego la tira desvirtúe el resultado que la reactiva.

Y aquí os dejo una foto recién hecha con todas las tiras señaladas en su día y en su hora (menos la del 14/04 que debí perderla y no la encuentro):

Todos

Ha sido una experiencia muy grata realizar los tests de ovulación. Ahora conozco mejor mi cuerpo y sé que puedo confiar en que me señala por sí mismo cuándo ovula. Quizás me anime a probar con otra marca por hacer la comparativa y desde aquí invito a que me hagáis recomendaciones de marcas, tests y me contéis vuestra propia experiencia para quien haya realizado estos tests.

Escucha”Experiencia: Test de Ovulación – PM 10″ en Spreaker.

Colaboración: 20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer

Hoy os traigo una colaboración que me parece de mucho interés para todas nosotras. Espero que así lo percibáis.

20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer

Soy Lily Yuste, Coach y Terapeuta Menstrual, y hoy tengo el placer de colaborar en MamiFutura dándote unos consejos que mejorarán notablemente tu forma de relacionarte con tu hijo.

Sé como te sientes al ser madre de un niño de 1 año y medio a 3, soy madre soltera de un niño y una niña que se llevan 23 meses así que sé EXACTAMENTE cómo te sientes.

Conozco las ojeras, el cansancio, los juguetes por el suelo, la falta de tiempo para ti…

Porque como madres, sentimos que nuestros hijos son nuestro mayor tesoro sin embargo hay días en los que no sabemos demostrar al 100% nuestro cariño, días en los que nos sentimos más cansadas, días en que solo querríamos descansar.

He tardado AÑOS en descubrir lo que te enseño en este artículo, años de sentirme mala madre, de no saber cómo lidiar con muchos problemas cotidianos que parecen dilemas… hasta que, por motivos personales, me acerqué al conocimiento de mi CICLICIDAD.

La Ciclicidad es el ESTUDIO del CICLO MENSTRUAL, de las transformaciones que exprimentas a lo largo del mes en base a tus cambios hormonales.

La Ciclicidad me ha dado LA BASE de mi Vida, y sí, también de la relación con ms hijos.

Porque como Mujer, VIVES, sientes y te relacionas de 4 formas DISTINTAS a lo largo del mes, según la fase del ciclo que atraviesas :

Menstrual

Físico : Flujo menstrual, Pecho y vientre hinchados, Pico más bajo de actividad, Más apetito

Emocional : Desapegada, Sabia, Introspectiva, Sensible, Desinteresada en los juicios

Preovulatoria (la semana después de la menstruación)

Físico : Flujo vaginal poco, blanco-transparente, Pecho y vientre deshinchando, Más actividad, Menos apetito

Emocional : Activa, Planificadora, Sociable, Concentrada, Independiente

Ovulatoria

Físico : Flujo Vaginal abundante, tipo clara de huevo, Pecho y vientre deshinchados, Menos actividad respeto a la semana anterior

Emocional : Empática, Comunicativa, Femenina, Sociable

Premenstrual

Físico : Flujo vaginal blanco opaco, cremosos, Pecho y vientre hinchando, Menos actividad respeto a la semana anterior, Más apetito

Emocional : Intuitiva, Creativa, Inquieta, Honesta, Minimalista

Por tanto, también la relación con tus hijos CAMBIA a lo largo del mes.

Hoy te regalo 20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer, 20 actividades para hacer con tus hijos durante cada una de tus fases cíclicas para :

  • eliminar la ansiedad
  • dar lo mejor de ti
  • sentirte a gusto contigo misma
  • tener una relación más tranquila y placentera con tus hijos

Durante la semana menstrual te recoges en ti misma, te sientes más cansada, necesitas espacio y silencio para ti, por otro lado también estás más sensible tanto a lo negativo como a lo positivo.

Es el momento ideal para :

Ver películas : toda la familia tumbada en el sofá, un bol de palomitas y a disfrutar de la tranquilad que necesitas

Leer : una tarde de cuentos en la cama es ideal para entretener a los niños dejándote tiempo de descanso

Juegos tranquilos : a tu hijo le encantarán las sombras chinescas, aprender los sonidos de los animales, cantar una canción … cualquier juego tranquilo que te permita jugar desde el sofá, descansando

Ir al Teatro o al Museo : los niños no son demasiado pequeños si se le transmite el arte con sentimientos, una tarde al museo permitirá a tu hijo aprender muchas cosas y a ti … disfrutar del arte.

Yoga o meditación : puedes introducir tu hijo a sencillas técnicas de yoga o meditación, ambos saldréis beneficiados, sobre todo a largo plazo.

Descanso : cuenta con una ayuda externa que te permita las pocas horas de descanso que necesitas, tu pareja, una amiga, una vecina … cualquier persona de las que te fíes dejándole tu hijo para poder descansar tranquila.

Durante la semana preovulatoria (la semana después de la menstruación) te despiertas, estás llena de energía y de ganas de hacer, te sientes libre, independiente.

Es el momento ideal para :

  • Actividades físicas : a ponerse las zapatillas y al parque, a correr, saltar … vuelve niña al lado de tu hijo, disfruta!
  • Salidas en grupo : estás a tope de energía y de ganas de ver gente, organiza una salida en grupo con otras madre y sus pequeños, todos la pasaréis genial
  • Disfraces : Rescata los disfraces de carnaval y juega a disfrazarte con tu hijo, inventa personajes, historias … lleva a tu hijo a un mundo fantástico
  • Importancia del tiempo a sola: en esta semana es cuando vas a sentir más la falta de un tiempo a sola para ti, si no puede ser durante el día, organiza una salida nocturna con otras madres (el papá o la abuela se pueden quedar un ratito con el niño dormido 😉 ) y tú volverás con las pilas recargadas y con muchas ganas de estar con tu hijo, un solo café con las amigas a sola te “nutrirá” por todo un mes.

Durante la semana ovulatoria te siente (y eres hormanalmente hablando) la MADRE IDEAL, estás muy empática, sientes que puedes hacer todo para los demás … y a veces te olvidas de ti misma

Es el momento ideal para :

  • Sembrar y cuidar plantas : unas simples macetas con unas flores bonitas enseñarán a tu hijo las maravillas de la naturaleza y te permitirán re-conectarte con la Tierra
  • Paseos en la Naturaleza en familia : organiza un día en el campo con toda la familia, una forma preciosa de pasar un domingo disfrutando
  • Manualidades y Artesanía: no tienen que ser obras de arte sino simples objetos de papel y pegamento que entretendrán a tu hijo y os permitirán disfrutar del crear juntos
  • Cocina : tu hijo no es muy pequeño para ayudarte a cocina, puede traerte los ingredientes,amasar, recortar la masa, seguro que pasaréis una mañana divertida y el resultado será … gnam!
  • Rituales familiares : es la semana para ir a visitar la familia, para hacer con tus hijos eso que hacías con tus padres, para recuperar rituales familiares
  • Pintura y Diseño: a sacar la caja de los colores y … a pintar!
  • Música : unas simples cucharas de madera y un bol … y ya puedes enseñar a tu hijo la música y disfrutar de sus “primeros acordes”.

La semana premenstrual es la más difícil de vivir para muchas Mujeres y demasiadas veces los niños pagan por nuestros enfados.

En esta semana

– Analiza PORQUE te enfadas : ¿realmente es tan grave ese vaso de agua que tu hijo ha tirado o estás desahogando en él otras frustraciones?

– Actividades simples y que generan pocos conflictos : especialmente en esta semana, busca juegos que sean simple, que no te obliguen a pensar mucho, y que generen los mínimos conflictos (especialmente si tienes más de un hijo)

-Necesidad de orden : esta semana particularmente necesitas ver la casa ordenada, transforma el recoger en un juego y enseña a tu hijo las primeras tareas básicas de orden.

Como ves, las MISMAS actividades que probablemente YA haces con tu hijo pero organizada de forma diferente, respetando tus ritmos de Mujer, una nueva organización que te invito a probar y a sorprenderte con los resultados. No solo tú saldrás beneficiada, sino toda la relación madre-hijo y de consecuencia toda la Vida familiar.

Te has dado cuenta en este breve artículo que vives de 4 maneras distintas a lo largo del mes y has aprendido a aplicarlo a las actividades para hacer con tu hijo pero, como entenderás, puedes aplicarlo a todos los ámbitos de tu Vida.

Mi especialidad es enseñarte a aplicar tu Ciclicidad a tu Trabajo on-line.

Si eres una Mujer Emprendedora que vende servicios y productos en la web, te invito a visitarme en Emprendedora Consciente, tengo un regalo que te espera.

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LilyYuste

Coach de Inteligencia Emocional, Terapeuta Menstrual, Creadora del Sistema Potenciador de las Habilidades Femeninas.

Www.Emprendedoraconsciente.com

 

Hartura Emocional 

Buenos días, me he despertado como me he acostado. Como con mucha basura emocional que tengo que vomitar si quiero continuar con los proyectos que tengo en mente. Como el que tengo más atascado es éste, pues os va a tocar leer una sarta de basura que tengo atragantada.

No estoy bien en el trabajo, pero tampoco estoy mal. Odio la gente que quiere consolar haciéndote ver que hay situaciones peores que la tuya. Por tanto, me odio a mí misma. ¿Cuántas veces no lo habré hecho? Y encima pensaba que consolaba super bien… Sólo necesitaba un abrazo, yo soy muy de abrazar.

El otro día debatiendo cosas con Papá Fúturo, me di cuenta que nuestro concepto de dar o recibir abrazos es muy distinta. Yo doy abrazos a alguien que lo necesite, él da abrazos porque necesita uno él mismo. Yo recibo abrazo cuando necesito uno, él lo hace cuando la otra persona necesita darlo.

Es importante tener claro el significado para cada uno, a nosotros nos ha desajustado durante los años nuestras emociones. Yo estoy harta de tener que pedirlo y él no siente la necesidad de darlo y ya estoy harta de pedirlo así que estoy muy harta de no recibir los abrazos que necesito y él no los da porque no siente la necesidad de darlos dado que recibe de sobra.

Las mujeres con tripa cuando no están embarazadas ni tienen relleno el resto del cuerpo, sólo la tripa, me desconciertan. Yo empezaba a tenerla rellena y me estaba achantando. Pero estoy luchando contra ello y lo estoy consiguiendo.

Siento que el mundo es una mierda y no quiero que nadie venga a darme ánimos. Ni me haga ver lo maravilloso que es y que no lo estoy apreciando porque entonces lo que siento es que yo soy una mierda. Y no quiero que nadie me venga a convencer de lo contrario.

Antes Papá Fúturo sabía ayudarme a gestionarlo emocionalmente, pero ahora es él quien está lleno de lo mismo y no sé ayudarle yo porque no le sirve lo que me sirve a mí. E intento otras cosas, pero estoy tan llena que al final acabo cayendo yo.

Y aún así tenemos hijos y queremos más. Aunque nos sentimos hartos de tener uno porque da mucho trabajo y no tenemos tiempo. No hartos de él, hartos de que la vida no nos deje disfrutar del que tenemos y de nuestras cosas también.

Tenemos que pasar más de la mitad de la jornada trabajando… Yo, encima, en un trabajo que no me motiva. Donde no me valoran y donde me pagan una mierda. Las cuentas no llegan, ni para lo imprescindible. Otra razón para no tener más hijos…

Y sólo quiero llorar, que me den un abrazo sin pedirlo e irme a la mierda. Así que acabo pasando un día más, sin más. Mientras me pregunto si lo que siento es mío o es de las hormonas.

Una hormonas revolucionadas por la lactancia materna y el DIU. El tiempo me ha enseñado a expresar para no explotar. Me ha ido bien puliendo la técnica, así que eso hago.

Pero me estoy dando cuenta que, aunque eche cosas a la basura, el “alma” de esas cosas se queda. No es que yo las guarde, no… Es más bien que acaban formando parte también de mi propia alma y es imposible que se vaya. Así que la vida acaba siendo un “suma y sigue” de cosas buenas y de cosas malas.

Estoy muy harta del suma y sigue de las cosas malas. Y aquí disiento con la gente porque no digo las cosas malas que me pasan a mi, aunque no hable de ello hay cosas que me afectan muchísimo y de las que tampoco quiero hablar porque duelen más que las cosas mundanas de mi propio día a día. Política, conflictos internacionales, “Noticias” en definitiva (sí, con mayúsculas. Quien quiera entender, que entienda).

Mis cosas malas son mías y llevo muchas, la mayoría me ha hecho mucho bien también. No hay mal que por  bien no venga. Es mi lema, lo creo muy dentro de mí. Por eso que alguien venga a decirme lo que tengo que pensar cuando ellos eso no lo creen, me remata por dentro. He aprendido de todas las cosas malas que me han pasado e, incluso, de las que no me han pasado. Pero no estoy en ese punto.

Sólo estoy harta y la hartura sólo se quita con el paso del tiempo. Y con abrazos. Lo siento mucho, pero los virtuales no son lo mismo. (los acepto todos, pero hay que reconocer la verdad)

Caca de Semana

Hay años en los que todo va como la seda y no pillo ni medio catarro. Suelen repetirse muchos años buenos, pero luego hay años en los que todo me viene junto. ¿Será éste uno de esos? De momento voy por un dolor de estómago con náuseas que me dejan sin comer, algo inaudito en mí y ahora… Malditas anginas.

Pero lo grave es que sé en qué momento empezaron a adueñarse de mí, lo recuerdo perfectamente. En mi trabajo tenemos una fuente de agua con tres filtros para potabilizar el agua corriente, una tarde tenía una sed horrible y bebí directamente de ahí en lugar de llevar mi botella y esperar que se calentara. Porque no es por nada, pero parece que traen el agua del polo norte directamente. Tiene que estar a temperatura a punto de congelación.

Y ya veis, ayer, día de trabajo super importante, me quedé en casa recluida (tuve que ir, pero no me quedé).

Pero a esto le sumamos el inicio de guardería de Bebé Fúturo. Entra a las 9 de la mañana y yo llego a casa a las diez de la noche. No, no se queda en la guardería hasta esa hora (¿por qué la gente no piensa en lo que digo?). Pero eso implica que estamos trece horas diarias sin vernos. Y sí, la que peor lo pasa soy yo… Que soy la que me quejo de la situación.

Imposible llevarle a la hora que me viene bien a mí, es la hora de entrada y es lo que hay.

Cada día lo llevaba peor. Encima con la regla y sus hormonas yo estaba algo más insoportable en mí misma. Así que se ha juntado todo para decir que ha sido una semana de caca.

Quiero otro Bebé YA

No duermo, pero me da igual. No sé si es porque Bebé Fúturo es tan bueno y nunca llora o porqué, pero si no lo admito, me reconcome otra vez por dentro.

Quiero otro bebé ya… Estoy muy contenta con el que tengo, os lo aseguro, tanto como para animarme ya con el siguiente. Y es algo que poco a poco cala por dentro y se vuelve tan insoportable como con el primero.

Y no quiero agobiar a Papá Fúturo con ello. Igual que no le quise agobiar con Bebé Fúturo y al final me abrí el blog porque le tenía muy quemado. Porque cuando tengo una idea en la cabeza… la sigo hasta que la consigo y puedo ser muy atoxicante.

Así me está pasando con el futuro bebé… por suerte, por la cesárea, tengo restringida la posibilidad, pero las ganas van en aumento por cada día que pasa y por cada embarazo del que me entero.

¿Os pasa lo mismo o estoy algo loca?

Parto Imaginario VS Parto Real

Igual que os he contado aquí mis impresiones del embarazo (tanto el Imaginario como el real), hoy os cuento el parto que me imaginé y el que tuve realmente.

¿Cómo me imaginaba mi parto?

Caracterizandome por mi pesimismo natural yo, de nuevo, me imaginé lo peor de lo peor. Me imaginaba varios escenarios cada cual peor que el anterior.

Primero, que tendría contracciones de Braxton Hicks durante varios días y en alguna ocasión alguna contracción más dolorosa, por la cual haría siete viajes innecesarios al hospital que me mandarían a casa cada vez hasta que finalmente me cogieran al tercer día de dolores insoportables. Aún así, estaría casi veinte horas de parto y no me conseguían poner la epidural.

Segundo, que tras varios días con contracciones de Braxton Hicks una noche que Papá Fúturo trabajara rompiera aguas y fuera de color verde caca (esto a las dos de la madrugada). Como bien se sabe, si se rompe aguas se puede ir con cierta tranquilidad al hospital, pero cuando el agua tiene color rojizo/rosado o verde/marrón hay que ir echando leches.

Tercero y que he tenido siempre, que el bebé naciera con una vuelta de cordón (o dos o tres). Es lo que más pánico me daba… Supongo que es de esos miedos aprendidos.

Como podéis ver, en todos los casos era un parto vaginal.

¿Cómo ha sido mi parto?

Tras comprobar con los monitores de la semana 38 que no tenía contracciones ni que Bebé Fúturo se había dado la vuelta, mi ginecóloga me dio tres opciones de fechas para ingresar a una cesárea programada.

Acudimos a la fecha citada en el hospital acordado y tras una mañana infernal de espera, entré a quirofano con Papá Fúturo y, sin dolores, nació Bebé Fúturo.

A los dos días andaba pasillo para arriba y pasillo para abajo y al tercero subía escaleras sin problemas.

Lo único es que debo reconocer que no me esperaba las dos horas y media de espera de la recuperación de la anestesia, por lo que el piel con piel fue inviable hasta casi tres horas después.

Igual que mi embarazo, fue un parto de envidia. Pero ciertamente habría preferido tener la experiencia de un parto vaginal, por no decir natural. Sí, yo iba dispuesta a no ponerme la epidural, a vivir la experiencia como lo que es: el trabajo de una madre. El sacrificio y la felicidad que supone traer a un ser a la vida y vivirlo como la experiencia más mística que podría tener jamás. Quizás para la próxima…

Hormonas Puñeteras

Si de verdad crees que las hormonas premenstruales son una auténtica puñeta, como yo pensaba de mi SPM. Si poniendo hormonas artificiales a tu cuerpo creías que se te volcaba el mundo de un lado a otro. Si normalmente eres bastante sensible y expresiva… Espera, ¡todavía no ha llegado lo peor!

Deja que las hormonas se te acumulen durante 40 semanas… ¡¡y verás!!

Suelo ser una persona con bastante autocontrol, al menos a la expresividad. He aprendido con quién puedo dejarme llevar y con quién debo retener según qué emociones para no sobrecargar a esa persona con mi explosiva y abundante personalidad. Pero es que a día de hoy, que descuento los días de ver a Futuro Bebé casi por horas, ¡¡¡no puedo controlar una mierda!!!

En lugar de estar muy agradecida por las atenciones que recibo por parte de mis amigas, me sale el troll que he guardado dentro casi 30 años y las quiero mandar a la mismísima puñeta. Las tengo a todas obsesionadas con intentar que mejore mi ánimo y yo sólo quiero que me dejen en paz y vivir… Y si no las tuviera o no lo hicieran, quisiera mandarlas a la puñeta porque no les importo. Esto va así.

Y la historia con Futuro Papá por supuesto que llega a cuotas inalcanzables en la imaginación. Tiene razones más que de sobra para mandarme a la puñeta, pero si alguien manda a la puñeta aquí a alguien soy yo a él. Lo que él aguanta no está en los escritos.

Esperemos que esta pesadilla hormonal se relaje con la llegada de Futuro Bebé y se centralice en las cuestiones buenas de tenerle en mis brazos. Pero ahora mismo estoy que mataría al primero que me diga lo que no quiero oír (y el espectro de esto es especialmente amplio y contradictorio).

Mi Embarazo Imaginario VS Mi Embarazo Real

Entre cómo te imaginas el embarazo y cómo lo vives hay, siempre, una enorme diferencia. Yo, a una edad, me lo imaginaba de una manera, pero a medida que mis amistades más cercanas iban teniendo su propia experiencia y yo iba adquiriendo conocimientos sanitarios, toda esa ideología se esfumó para convertirse en otra historia muy distinta.

¿Cómo me imaginaba mi embarazo?

Pues siempre he sido una persona pesimista, pero de toda la vida. Si algo podía salir mal, podría salir mal y me lo imaginaba de mala manera. Lo cual nunca me quitó las ganas de seguir adelante, simplemente me hacía consciente a una realidad con la que podía tener que enfrentarme y lo haría mejor si estaba ya mentalmente preparada. Luego también soy persona emprendedora, por lo cual, nunca dejaba de intentar nada.

Y así me enfrenté al embarazo… Pensando que, igual que AmigaN, iba a tener todo el embarazo una acidez por la que no podría comer. O como AmigaS con una ciática que no me dejaba ir a trabajar desde el cuarto mes. Encima te enseñan que las hormonas en el embarazo se disparan y si ya era un horror durante mis ciclos menstruales, durante el embarazo sería un no parar de desequilibrar al pobre Futuro Papá, cosa que le pasó a AmigaA.

Pero ya te pones a obtener más información y te das cuenta de lo realmente difícil que es quedarte embarazada. Por lo que yo no dudaba que tuviera que hacerme un tratamiento de fertilidad. Más todavía teniendo presente que mi madre tuvo dificultades para quedarse embarazada y tuvieron que hacerle tratamiento. ¿De qué? Ni idea… Cuando le digo que tengo hipocondría se pone a rezar porque cree que me voy a morir. Ella va al médico, cuando sale y le preguntas qué tiene, nunca sabe lo que le ha dicho el médico. Pero bueno, eso es otra historia.

De repente, resulta que te quedas embarazada… Pues yo, obviamente, me imaginaba con el embarazo a término mucho antes de lo previsto. Tanto es así que tuve un sueño premonitorio al respecto. Por la cual preferí no coincidir mucho en el baño con una compañera que aparecía en el sueño.

Luego está cada una de las pruebas que te tienes que ir haciendo. Yo, en mi embarazo imaginario, ¡¡todas salían mal!! Además, sigo con pánico de que alguno de los que me quedan salgan mal por algún valor estúpido. Por supuesto que contaba con tener preeclampsia o diabetes gestacional. Lo único que no me esperaba era el hipotiroidismo… pero porque no lo conocía.

En mi embarazo imaginario pensé que me iba a dar cuenta de que estaba embarazada por mi primera o segunda náusea. Que una mañana me levantaría a toda prisa para echar por la boca hasta lo que no había comido. Y por la que empezaría a sospechar que tendría un positivo. No pararía de dormir por las esquinas a todas horas y todo el rato.

En resumen, mi embarazo sería por un tratamiento de fertilidad, tendría náuseas y somnolencia de caerme desmayada por las esquinas, sufriría de acidez y ciática desde que esto fuera posible, abortaría, tendría a Futuro Papá a punto del divorcio por mis cambios hormonales, no podría comer bien por la diabetes gestional (además de la acidez) y mis tensiones serían de subirse por las paredes.

 ¿Cómo ha sido mi embarazo?

Hay muchísimos síntomas para saber si estás embarazada antes de tener la falta. Cuando en realidad no se está embarazada se llaman “psicosíntomas” porque el cerebro se los imagina: dolores de implantación que en realidad son dolores de regla porque se le parecen un poco, manchado de implantación que se parecen al sangrado previo a la regla, náuseas o ascos y suma y sigue… ¡¡Ninguno!! Nada, ni las míseras náuseas o ascos. En faltas anteriores sí que tuve psicosíntomas, pero en el que estaba embarazada de verdad… Porque me hice el test una semana después de la falta, si no… sigo sin saber de mi embarazo.

Entre los síntomas del primer trimestre destacan las náuseas y la somnolencia… Nada, casi podría asegurar que estaba más activa que nunca y no había olor que me repugnara. Todo iba como la seda. Seguía sin ser realmente consciente de que estuviera embarazada.

Las pruebas salieron todas a pedir de boca. Por no tener, no tenía ni anemia. Futuro Bebé se desarrollaba adecuadamente y no había nada que me hiciera sospechar que había un bebé dentro. ¡Hasta estaba bajando de peso!

En el segundo trimestre todo iba realmente tan normal… No recuerdo ningún síntoma significativo, la verdad. Ninguno que durara más de una semana, tendría que repasar el semana a semana (con eso os lo digo todo).

El tercer trimestre sí se hizo un poco más cuesta arriba, la verdad. No me esperaba que con una sesión de fisioterapia conseguiría aliviar totalmente la ciática. La retención de líquidos es aceptable, aunque no me esperaba el síndrome del túnel carpiano que tengo ahora. El peso que he cogido me hace sentirme muy pesada y me noto lenta y torpe, pero de cómo me imaginaba… ¡¡Esto es un gustazo!!

En resumen, nada de lo que me imaginaba ha ocurrido, aunque sí he “sufrido” un poco por el hipotiroidismo, la ciática y el síndrome del túnel carpiano. El hipotiroidismo lo estoy tratando con una pastilla, la ciática se ha aliviado con una sesión de masaje y el síndrome del túnel carpiano… sólo ha sido en las últimas semanas.