Pañales de Tela. Primer y Segundo Encuentro

NOTA IMPORTANTE: Leer a continuación Pañales de Tela. Corrección

Hace mucho tiempo que quiero hablaros de ello. El Primer Encuentro iba a hablar de porqué me he decidido por los que he comprado, pero la verdad es que se puede resumir y creo que es mejor la experiencia una vez probados. De la otra manera habría teorizado mucho.

Pues me decidí por los “Todo en Uno”. Hay muchos tipos (y los encontráis fácilmente en otros blogs), entre los que yo destacaría los cobertores y los todo en uno. ¿Por qué elegí los últimos? Porque también se pueden usar como cobertores en un momento dado y después se usan como pañales todo en uno. Concretamente me decanté por los Blueberry Minky (el minky es totalmente capricho).

También tenemos el mundo de los injertos, que hay diferentes tipos. Nos decantamos por los de cáñamo, por su absorción. Compramos la mitad de los recomendados porque para salir a la calle teníamos intención de usar los pañales desechables (de los que ya hablé AQUÍ). Lo que yo no sabía es que con los pañales también vendrían injertos de microfibra, por lo que genial. Compramos 8 pañales de tela Blueberry Minky y 8 injertos de cáñamo.

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Ahora que Bebé Fúturo ya está en nuestra vida puedo hablaros de cómo las usamos realmente. Al principio, como os podéis imaginar, el número de defecaciones era desproporcionado para un cuerpecito tan pequeño y empezamos a lavarlos a mano y a tender en el balcón según se nos iban amontonando. Lavábamos más o menos dos veces a diario para que no se nos acumulara mucho. Bebé Fúturo requería una enorme parte de nuestro tiempo, pero también teníamos que preocuparnos de comer y esas cosas.

Cuando Papá Fúturo se incorporó al trabajo el ritmo de lavados bajó, por suerte también el ritmo de defecaciones. Aún así cuando se nos acumulaba el trabajo nos encontrábamos sin recambios para el pañal. Así que tuvimos que ingeniárnoslas para descubrir un nuevo método y creo que ya hemos dado con el ideal.

Cada dos días me siento al lavamanos con los injertos y pañales sucios. Le quito frotando el exceso de heces y froto con el jabón lagarto en pastilla un poco. Así cada uno hasta terminar. Luego los meto en la lavadora con un programa corto de lavado y quedan geniales. Finalmente los tiendo en la terraza donde todas las mañanas les da el Sol y las manchas desaparecen.

Sobre nuestra experiencia directa con ellos, ¡estamos encantados! Nada de rojeces, noto que se queja mucho menos que con los desechables, ahorramos bastante y son muy bonitos. Alguna que otra vez sí me los he llevado para la casa de Abuelos Fúturos y no hemos tenido problemas, claro que allí la abuela enseguida los lava y tiende para que nos los llevemos limpios y secos de vuelta.

Ahora mismo los usamos más como cobertores, así los aprovechamos más. He notado que con los injertos de microfibra el culo se queda más limpio, es más fácil despegar las heces. En cambio el de cáñamo sí se nota que es mucho más absorbente. De momento los uso indiferentemente, pero seguramente acabe usando los de microfibra para el día y los de cáñamo para la noche.

Pañales de tela

PD: se me ha olvidado contar la primera vez que oí hablar de ellos. Fue Papá Fúturo quien me dijo de mirarlo y pensé en los triángulos de tela blanca sujetada con imperdibles grandes. Menos mal que finalmente se toparon en mi camino. Se parecen a pañales normales, pero son de tela.

PD: se me ha olvidado un montón de cosas que

Pañales Desechables: Primer Encuentro

Tengo en los borradores desde hace 4 meses un post pendiente para los Pañales de Tela, prometo que escribiré pronto sobre ello, pero hoy quiero contaros mi experiencia, sin haberlo probado, de los pañales desechables.

Futuro Papá y yo hemos decidido que haremos una combinación entre ambas opciones. Los pañales de tela nos gustan mucho, pero no encontramos su pragmatismo a la hora de salir a la calle. Seguro que estando fuera de casa habrá un momento en el que habrá que cambiarle el pañal… ¿Y qué haces con el pañal de tela sucio? ¿Lo vuelves a meter en el bolso? ¿Y si no somos capaces de quitar el olor que impregna el ambiente de las heces de Futuro Bebé? Supongo que me explico…

Por eso, nuestra intención es usar los pañales de tela en casa y los pañales desechables para salir a la calle.

Por otro lado, varios amigos nuestros han insistido en que fuéramos directamente a la Fábrica de Indas a comprar los pañales desechables. Porque la diferencia de precio es bastante notable y son pañales de buena calidad. Y os aseguro que son varios amigos los que han insistido en esta opción, así que haciendo caso a la voz de la experiencia… ¡¡allá que fuimos!!

Desde PueblitoMadrid ha sido una hora y media de viaje. Está fuera de nuestra provincia y en una dirección que nos conocemos muy bien de cuando vamos a CiudadPequeña, pero la verdad es que una hora y media de viaje para… diez minutos, y otra hora y media de viaje de vuelta, agota a cualquiera.

No sé lo que me esperaba, quizás no una visita guiada, pero no lo que me encontré… Casi fue un “aquí te pillo, aquí te mato”. Una señora, bastante amable, aunque muy toledana (no sé si conocéis a una persona toledana, pero madre mía cómo se las gastan… ¡Ya me lo decía mi padre y no me lo quise creer!). Bueno, empecemos por el principio.

Llegamos como buenos novatillos que sólo veían una fábrica enorme y a la que todo el mundo estaba observando los movimientos. Nos acercamos a la garita del guardia de la entrada y le preguntamos dónde podíamos agenciarnos con unos pañales. El hombre nos preguntó si era nuestra primera vez… ¡como si no se nos viera en la cara! Después nos dijo que teníamos que coger un carrito (y dónde estaba el carrito) para meternos en la oficina de atención al público en todo el centro de la fábrica.

Yo, como paleta de pueblo de toda la vida, miraba todo con mucha curiosidad. Quería meterme por ese pasillo en el que se veían cajas más grandes que yo, quería meterme al fondo del pasillo del centro al que nos han mandado a subirme a las máquinas transportadoras que había… Qué mal acostumbrada me tiene la tele con eso de que podemos ver cómo se fabrica todo.

En cambio nos metimos en unas puertas corredizas en una habitación tan grande como mi salón. Bueno, quizás un poco más, pero la verdad es que comparado con la inmensidad de la fábrica, eso no era más grande que mi salón. Lleno de cajas, muchas cajas… Un mostrador… Y una señora.

La señora se levantó para atendernos y fue muy amable, seca como la mohama, pero muy amable. Nos preguntó por nuestras intenciones e intentó guiarnos en nuestras decisiones. Le sorprendió mucho cuando hablamos de pañales de tela, por lo que nos han comentado todos nuestros amigos y por su experiencia, acierta al 100% con la cantidad de pañales que debes llevarte para el uso del bebé… Vamos, que no tienes que volver y que tampoco te montas tu propia fábrica en casa, no suelen sobrar muchos.

Es verdad que sabía darnos números y cifras de la cantidad que se solía usar, pero no sabía guiarnos para los pañales de tela. Aún así decidimos comprar la mitad de lo normal… Y nos guió en la práctica.

Pudimos llevarnos pañales de Talla 2 y Talla 3, discos de lactancia, empapadores y toallitas. También tenían toallitas para quitar maquillaje y más cosas… pero nos centramos en eso. Lo cogimos todo, nos cobró… y adiós muy buenas.

Creo que habéis tardado más en leer hasta aquí que lo que nosotros tardamos en ser atendidos en la tienda.

Y ahora es cuando viene el kit real de la cuestión, la comparativa de precios. Hay que tener presente que en la fábrica las cantidades se venden por cajas, puedes comprar tantas cajas como quieras, pero no puedes comprar media caja… Y desde luego que las cantidades son grandes.

Al hablar de la Fábrica de Indas, estamos hablando de la marca de pañales Chelino. La comparativa la voy a hacer con una compra online (acabo de descubrir que no son tan fáciles de encontrar en los hipermercados más comunes, a pesar de tener muy buenas críticas). Los precios los pongo por unidad, luego especifico la cantidad que se vende en la Fábrica (por cajas).

Pañal Chelino Talla 2:

Precio Fábrica Indas – 0,15 €
Precio Online – 0,16 €

Pañal Chelino Talla 3:

Precio Fábrica Indas – 0,15 €
Precio Online – 0,17 €

Toallitas Chelino:

Precio Fábrica Indas – 0,018 €
Precio Online – 0,021 €

Empapadores Indas:

Precio Fábrica Indas – 0,28 €
Precio Online – No disponible. Lo más parecido son unos cambiadores desechables Chelino que salen a 0,29 €

Discos de Lactancia. Maternity Protege-Mamas:

Prefio Fábrica Indas – 0,12 €
Precio Online – 0,14 €

El precio por unidad la verdad es que no tiene mucha variación si nos decidimos por esta marca. Pero vamos a ver con lo que he comprado yo, cuánto me he ahorrado. Tened presente que en un caso normal, se gasta el doble de lo que nosotros compramos porque nos decidimos a comprar la mitad porque tenemos intención de usar también pañales de tela.

Pañal Chelino Talla 2:

Fábrica Indas – Compramos una caja (6 paquetes x 28 pañales = 168 pañales). TOTAL: 25 €
Online – Mismas condiciones de 168 pañales. TOTAL: 27,30 €

Pañal Chelino Talla 3:

Fábrinca Indas – Compramos dos cajas (6 paquetes x 36 pañales = 216 pañales x 2 cajas = 432 pañales). TOTAL: 66 €
Online – Mismas condiciones de 432 pañales. TOTAL: 71,40 €

Toallitas Chelino:

Fábrinca Indas – Compramos una caja (12 paquetes x 60 toallitas = 720 toallitas). TOTAL: 13,20 €
Online – Mismas condiciones de 720 toallitas. TOTAL: 16,90 €

Empapadores Indas:

Fábrica Indas – Compramos una caja (6 bolsas x 20 empapadores = 120 empapadores [60×60]). TOTAL: 33,60 €
Online – Son otra marca más específica que sirve para lo mismo, ponemos misma cantidad. TOTAL: 35 €

Discos de Lactancia. Maternity Protege-Mamas:

Fábrica Indas – Compramos tres cajas (30 unidades x 3 cajas = 90 discos de lactancia). TOTAL: 11,40 €
Online – Mismas condiciones de 90 discos de lactancia. TOTAL: 12,75 €

TOTAL FÁBRICA INDAS: 149,20 €
TOTAL ONLINE: 163,35 €

AHORRADO: 14,15 €

Ahora bien, hay que tener presente la diferencia de precio que tiene Chelino con otras marcas (dejo libre albedrío para que busquéis la diferencia con la que prefiráis) y que es una marca con buenas críticas difícil de encontrar. Por cierto, que estamos hablando de una diferencia de precio de casi el doble si compráis las cantidades recomendadas, claro.

Prometo haceros una comparativa de calidad con una marca archiconocida en el segundo encuentro.

Para leer la opinión: AQUÍ

DIY Velas

Muchas me habéis pedido que escriba el manual para hacer velas que tiene Futuro Papá y visto el éxito que tienen los posts de cocinitas de otras blogueras ahora en Navidad, y que las velas se hacen en la cocina… Y coincidiendo que hoy mismo Futuro Papá se ha animado a hacer una vela y me ha dejado hacer el reportaje fotográfico a gusto… ¡¡Tachán!! Os traigo el post sobre cómo hacer velas en casa.

Antes que nada los materiales y los instrumentos. Estamos hablando de velas fabricadas desde 0, sin material reciclado (aunque también se pueden hacer y el proceso sería el mismo). Los materiales han sido comprados en el mismo sitio donde compré el Aceite de Rosa Mosqueta, en Riesgo. Me atrevo a detallaros incluso los enlaces de los productos directamente.

DIY Vela

Estamos hablando concretamente de:

– 1 kg de Parafina en Perlas (aquí)
– 1 kg de Cera de Abeja (aquí)
– Mecha para velas 3mm grosor (aquí)
– Pabilos para velas (aquí)

*Todos los materiales son variables. Por la experiencia que tenemos ahora, creo que no habríamos comprada tanta cera de abeja sabiendo que la proporción es bastante diferente. Aún así, como tenemos intención de seguir haciendo velas, tendremos que comprar mucha más parafina.

Ahora los instrumentos que necesitaremos para todas las velas indiferentemente (y que no se gastan). Si usáis otros, recordar que después no se pueden usar para contener ningún alimento.

DIY Vela

Finalmente nos quedamos con los materiales que mostramos arriba, pero obviamente probamos muchos antes de que definitivamente fueran éstos. Básicamente son los siguientes:

– Un molde (vaso de plástico)
– Una forma de sujetar la mecha (la rejilla)
– Algo que haga el hueco de la mecha (el palo)

Al principio hacíamos la vela sin el hueco, directamente con la mecha. Pero al encenderla ésta se torcía y acababa tumbando la vela y haciendo que chorrée y malgastaba mucha cera. Y probando con hacer el hueco se solucionó este problema, así que os enseño la técnica que mejor nos funciona a nosotros.

Antes en lugar de una rejilla usábamos unas varas metálicas (la de los pinchos morunos), pero se acababan tambaleando y la verdad es que la rejilla nos da muchísima más fiabilidad. Bueno, que me desvío en explicaciones…

Antes que nada, preparamos la mecha. Le enganchamos a uno de los pabilos. Primero debemos haber medido la longitud de la mecha, obviamente tiene que sobresalir del molde que elijamos, así que la referencia es el molde.

DIY Vela

Hemos probado con una mecha más gruesa que cualquiera de las comerciales porque parece ser que dan más luz y, por lo que hemos comprobado, así es. La llama de la vela es considerablemente más alta. En nuestra experiencia, al poner la mecha doble (sobraba bastante), era demasiado alta y generaba humos, por lo que nos quedamos con ese grosor en particular. Nos resulta perfecto.

El pabilo hay que engancharlo muy bien a la mecha, hace falta apretarlo con unos alicates, tenedlo presente.

Ahora viene el kit de la cuestión… Cocinar la cera para la vela.

La ponemos en un frasco, cualquiera vale. Hemos asignado esta taza metálica porque, con la experiencia, aprendimos que es mejor que tenga asa para agarrar cuando haya que sacarlo del fuego (no sabéis lo que os estoy ahorrando con la experiencia, jajaja. Esperar a este post ha merecido la pena con todos los disgustos que os estoy ahorrando a base de experiencia).

DIY Vela

Podéis hacer la vela enteramente de parafina, pero nosotros preferimos agregarle cera. La proporción que usa Futuro Papá (reconozcámoslo, yo no hago la vela), es de 75% parafina + 25% cera. Nos ha ido muy bien con esta proporción y no hemos probado con otra, pero aquí sois libres de aportar vuestra propia experiencia al respecto.

No recuerdo qué propiedades aportaba la parafina o la cera a la vela, pero por lo tengo que tengo entendido una la hace más derretible y la otra le aporta más durabilidad. La proporción anteriormente mencionada nos resulta óptima.

DIY Vela

La cera de abeja es más difícil de partir de lo que parece, así que en esta ocasión lo hemos hecho a base de calentar una navajita que derretía a su paso la placa que necesitábamos.

DIY Vela

Todo esto lo ponemos al baño maría en el tarrito que seleccionamos con anterioridad y esperamos a que se derrita.

DIY Vela

Lo siguiente es preparar la mecha un poquito más. Parece mentira, pero es muy útil darle un baño de cera. Por un lado para dejarla bien tiesa y que sea fácil entrar en el agujero, y por otro, a la hora de quemar es mejor (no me preguntéis porqué).

DIY Vela

Primero metemos un extremo de la vela en la cera derretida (recomendación: el lado del pabilo) y cuando esté frío, el otro lado. Hasta que esté toda la mecha llena de cera… Lo malo es que esta es la parte en la que uno se quema. Hay que aguantarla un poco estirada hasta que esté algo seca la cera.

Una opción después de que la cera esté algo seca es dejarla colgando.

DIY Vela

Y una vez que tenemos la cera totalmente derretida, procedemos a ponerla en nuestro molde. Lo cual lleva diferentes pasos, dado que tendremos que ponerle la mecha en ese mismo paso. Así que primero, lo primero, ponerlo en el molde:

DIY Vela

Insistimos en poner el máximo cuidado posible, por favor. Estamos hablando de temperaturas bastantes altas y podemos quemarnos tan sólo cogiendo el bote o echándonos, sin querer, la cera encima.

Con cuidado, ponemos el instrumento que hayamos elegido para el hueco de la mecha y el soporte para mantenerlo:

DIY Vela

Y ahora básicamente hay que esperar que la cosa esté un poco más fría, pero falta un paso:

DIY Vela

No os penséis que aquí termina esto, porque una vez que se enfría notaréis que parece que la vela se ha succionado. No queda exactamente igual de horizontal como lo habéis dejado en caliente, aquello encoje e incluso llega a hacer agujeros, como podéis observar en esta foto:

DIY Vela

Hay que volver a derretir cera de la que nos ha sobrado y rellenar hasta que quede lo más liso posible.

Y… ¡¡ya está!! Sacamos la vela de su molde (por experiencia, al ser un molde de plástico transparente puedes ayudar a evitar el vacío poquito a poco. Con los moldes de cristal no hay esos problemas, la verdad es que como la vela encoje, resulta más fácil sacarla de un molde tan duro. En el de plástico es más difícil, pero ciertamente tiene una forma mejor y más alta, por eso nos gusta.), después hay que sacar el palo… Que tampoco es nada fácil, pero con insistencia se consigue.

Se pone la mecha dentro de la cera y ¡voilá! Tenemos una preciosa vela fabricada en casa.

DIY Vela

Y ahora os conmino a desarrollar vuestra creatividad y a introducir elementos en la creación de estas velas. Si finalmente me decido, os contaré mis experimentos… Existen tintes para velas, también se pueden poner pegatinas y bañarlos en cera para que parezca de la propia vela, se les puede agregar elementos como hojas secas o piedras del campo. ¡¡Creatividad al poder!!

Recomendación: Aceite de Rosa Mosqueta

Ya os hablé un poco en Mis Potingues, pero no entré en detalle ante este descubrimiento: el aceite de rosa mosqueta. Normalmente para la hidratación de mi delicada piel siempre he usado aceite de almendras, entre otras cosas, por su diferencia de precio, pero también por otras como que desconocía las propiedades intrínsecas del aceite de rosa mosqueta.

Mi piel particularmente es muy delicada, se escama en épocas de cambio de climas y necesita una hidratación muy grande. Odio las cremas, no sé porqué, pero me parecen lo más pringoso del mundo (y mira que hablando de aceite lo que estoy diciendo). Pero creo que el aceite lo absorbe el cuerpo muchísimo mejor y por eso me declino por esta variedad de hidratación.

He empezado a usar el aceite de rosa mosqueta porque necesitaba un cicatrizante muy bueno para mis heridas de la rodilla y me lo recomendó encarecidamente la dueña del herbolario… Lo que no me imaginaba es lo que me he encontrado hoy. He cambiado radicalmente de opinión respecto al tratamiento más adecuado para mi piel.

Un día, haciendo un recado laboral, tuve que entrar en una tienda especializada en productos químicos de infinita variedad. Una tienda muy conocida en Madrid. Cuando el tendero reconoció mi estado de buena esperanza se interesó en preguntar si estaba cuidando mi piel adecuadamente y le comenté que la estaba tratando con aceite de rosa mosqueta (había cambiado esa misma semana porque notaba más picores en la zona y no me quise arriesgar a dejarla sin hidratación). Me habló sobre el producto que él ofrecía y que la diferencia de precio era notable. Como tenía intención de usar el aceite de rosa mosqueta más a menudo e iba a tener que agenciarme con más, para poder comprar mejor el precio, le compré un bote. Me dijo que salía más económico porque ellos mismos eran fabricantes… Y ahí quedó la cosa.

Hasta ayer por la mañana… Que tocó abrir el bote por primera vez. Tengo otro bote sin estrenar de aceite de rosa mosqueta, pero pensé en guardarlo como regalo para una amiga cuando he visto este bote un poco más “feo”.

Una cosa que me dijo el dependiente es que me asegurara de guardar el aceite en el frigorífico, porque de otra manera pierde estrepitosamente rápido sus propiedades. Cosa que no me habían dicho antes e hice caso. Pensé que con la cercanía del invierno iba a sufrir más ese cambio de temperatura, pero no ha sido así…

Bueno, bueno, no me quiero adelantar a los acontecimientos. Primero os enseño los botes en cuestión. Aquí el aceite que he estado usando hasta ahora:

Aceites de Rosa Mosqueta

Y aquí mi nuevo bote, un poco más burdo:

Aceites de Rosa Mosqueta

Pero lo que me ha dejado estupefacta al principio ha sido su aspecto en crudo. Primero el que he usado hasta ahora:

Aceites de Rosa Mosqueta

Y ahora la sorpresa de cómo sale del nuevo bote:

Aceites de Rosa Mosqueta

No pude evitar ver la evidente diferencia, pero también ha sido al tacto. El viejo lo absorbía con una rapidez enorme, no sentía que me hidratara especialmente, pero me imaginaba que era normal y que algo estaba haciendo. Pero el nuevo sí que se nota cómo llena la piel y ésta no la absorbe con tanta rapidez. No sé, pero tenía la sensación de que eso era bueno.

Después de eso me puse a buscar información más detallada de este aceite y me alegro de haberlo hecho. Las propiedades beneficiosas del aceite de rosa mosqueta parecen infinitas, no sólo una buena cicatrización de las heridas o las quemaduras, sino también como “crema” antiedad. Y eso hablando de los beneficios para la piel sólo y exclusivamente.

Pero yo estaba escamada por la diferencia de color entre uno y otro e investigando más me di cuenta que no tienen nada que ver. Información sacada de AQUÍ:

Aceite de semillas de rosa mosqueta transparente

El aceite de semillas de rosa mosqueta transparente es aceite de rosa mosqueta procesado. Durante el proceso de refinamiento, el color rojo natural de las semillas desaparece. Este proceso se basa en la evaporación y recondensación que concentra las cualidades aromáticas del aceite; con el vapor del proceso de refinamiento, el aceite se desintegra en moléculas aceitosas y, de esa forma, niega sus propiedades efectivas de hidratación y regeneración. Además, este producto aceite transparente no suele ser aceite de semillas puras. Como este aceite atraviesa el proceso de refinamiento por sus cualidades aromáticas, en general se incluye la flor entera junto con las semillas para generar una fragancia fantástica, aunque de esta forma se elimina la calidad medicinal del aceite. Este aceite se conoce como aceite “esencial”.

 Aceite de semillas de rosa mosqueta rojo

El aceite prensado en frío de semillas de rosa mosqueta, al igual que la propia semilla, tiene un color particular y contiene los elementos más beneficiosos del aceite de origen natural. Se presenta como un líquido espeso de color ámbar (a menudo llamado “rojo”) que no está procesado. Es la forma más cruda del aceite y es eficaz en forma de bálsamo o en líquido. El contenido elevado de ácidos grasos que posee (rico en vitamina C y A) penetra con rapidez en la piel y el retinol acelera la formación de piel después de la aplicación.

Claro, ahora entiendo porqué es más barata mi nuevo aceite de rosa mosqueta de primera presión… ¡Pero encima es mucho mejor de lo que yo estaba usando!

¿Y sabéis qué? Mi nuevo bote de aceite de rosa mosqueta… ¡¡se puede comprar online!! AQUÍ la referencia. Y si os pasáis por la tienda física, que merece infinito la pena porque es preciosa, ¡avisadme! Trabajo cerca y algún café me puedo tomar. (Si queréis aprovechar el viaje: AQUÍ tenéis 1 litro entero).

¡Ah! Se me ha olvidado contaros la diferencia de precio por la que merece la pena. Mi vieja botella, de 125 ml me costó 13,50 €, mientras que el nuevo bote con 250 ml ha costado casi lo mismo: 11,80 €. Incluso un poquito menos por el doble, siendo mejor para lo que yo lo quiero.

PD: Tiene Retinol… Cualquier embarazada sabe que debe evitar este producto sobre su piel, pero en la cantidad en la que lo tiene el aceite de rosa mosqueta no es peligroso ni provoca malformación. Eso sí, no debemos abusar del producto y es responsabilidad nuestra cómo gestionamos su aplicación. Más info: AQUÍ.

Tema Fajas: Primer Encuentro

Trayendo al recuerdo: Mi Ginecóloga en la última visita a urgencias me recomendó usar faja. Pues llevo un tiempo buscando información al respecto y me ha costado mucho encontrar opiniones personales de experiencias con fajas.

Pues ha dado la casualidad que la esposa de un Compañero de Trabajo es dueña de Coccolati. Es una tienda con productos de maternidad y de bebés. Podéis echarle un vistazo, seguro que encontráis algo interesante. Tiene juegos y cosas de premamá a un precio muy aceptable.

Dentro de su catálogo tiene tanto Faja de Embarazo como Faja Cinturón de Embarazo. Productos que no sabía por cuál elegir. Le pedí opinión a mi compañero y ha sido tan amable de traerme ambos para que probara por cuál me decidía.

Esta mañana tuve la oportunidad de probarlos y la verdad es que me ha costado mucho decidirme y como los precios son muy aceptables no me importa y me quedo con los dos.

El cinturón me resulta más cómodo para las jornadas de trabajo, en los que paso mucho tiempo sentada y tengo ratos en los que me paseo por todo el edificio. Es fácil de quitar y de poner.

Hoy lo he llevado al trabajo, acabo de terminar y después de probarlo durante todo el día me reitero en la opinión de que llevarlo puesto siempre es molesto, pero en los ratos de ir de un sitio a otro viene muy bien.

Esta mañana mientras fregaba la pila he notado una gran diferencia entre llevarlo y no. Ayer estuve parando por etapas porque me cansaba mucho. Fregaba platos y tenía que sentarme antes de seguir con los vasos. En cambio hoy no he tenido problemas en acabar con la pila antes de sentarme.

Ahora en el autobús me lo acabo de quitar porque aprieta mucho en posición sentada y como es un cinturón con velcro, ha sido muy fácil.

En cambio la faja sé que me va a venir genial para cuando pase el día en casa y quiera dedicarme a organizarla. Se nota que es cómoda para llevarla todo el día y no quitarla, sujeta bastante bien la tripa, pero creo que no es cómoda para una jornada laboral. Llamémoslo intuición.

Todavía no he podido probarla como el cinturón y no tengo una opinión tan firme. Pero me gusta mucho la sujeción que tiene.

Antes de decidirme la verdad es que en Internet he encontrado todo tipo de opiniones sobre el uso de la faja para el embarazo. Algunas les ha ido bien, otras no la han soportado, hay quienes no han notado diferencia y hay quien no las recomiendan por expertos. Yo creo que es algo que debe medir cada mujer, a mí, de momento me viene muy bien. Es el primer encuentro, tengo intención de dar otra opinión dentro de un mes cuando las haya probado con más asiduidad.

Os recuerdo que tuve la oportunidad de ver el cinturón faja de Basallo (AQUÍ), pero el precio casi se triplica respecto al que tengo y no lo he podido encontrar en tienda física. Pero no he querido dejar de recordarlo.

Dou dou o Muñeco de Apego

Creo que las que nos movemos en el mundo de la maternidad tenemos muy presente el apego en nuestra Futura Vida con el nene que llega. Pero hay gente que por falta de información, no sabe que estas pequeñas cosas existen y son tan fáciles de hacer.

¿Qué es un dou dou o un muñeco de apego? Pues básicamente es cualquier peluche con el que el niño se encariña especialmente, suele tener una característica muy especial: huele a la madre.

Obviamente en el mercado no existe un Osito de Peluche con Fragancia de Esencia de Futura Mamá. Cada una somos únicas hasta para eso. Para conseguirlo, deberemos elegir un peluche que nos guste e ir durmiendo con él durante el embarazo. De esta manera va adquiriendo nuestro olor, nuestra esencia, y el Futuro Bebé sentirá aprecio por ese peluche dado que lo identifica con la madre.

¿Para qué sirven? Obviamente, siempre que estemos nosotras presentes, preferirán que les tengamos nosotras (o los padres) antes que al muñeco. Pero a veces debemos separarnos de ellos, por ejemplo, para dormir. En esas ocasiones estos muñecos de apego son muy útiles para que no sientan el abandono que les produce la ausencia de la madre, porque con el muñeco saben que siempre van a tenerla consigo.

Hoy en día en el mercado ya los venden como “Dou Dou”, son esos muñecos que son como un trapito con una cabecita de animal (ASÍ). Con textura especialmente suave para resultar lo más agradables posible. De toda la vista he conocido a mis primos que siempre llevaban “su mantita favorita” encima y a todas partes, supongo que se podría considerar lo mismo.

Los que me conocéis, ya sabéis como soy… Para Futuro Bebé tenía que ser algo especial. Así que le encargué a La Costurera de los Niños el siguiente dou dou con diferentes texturas:

Dou Dou

¡¡A nosotros nos tiene totalmente enamorados!! Nos encanta por cada uno de sus detalles. ¿Qué os parece a vosotros?

Feria de Puericultura en IFEMA 2014

¡¡Me ha encantado ir!! Habría preferido escribir sobre ello el mismo día, pero me ha sido totalmente imposible.

Fui gracias a la invitación que hacía Madresfera para el Bloggers Day, aunque concretamente a esa cita sí que era totalmente imposible que asistiera. Aún así, no me lo quería perder. Era el día para profesionales del sector y yo fui más bien con una visión algo más de novatilla que de experta, pero no quería perderme la oportunidad de ver y conocer las novedades en el sector para Futuro Bebé.

Lo primero fue buscar el Stand de Nuna, para apuntarse al sorteo del nuevo carrito. Y aunque estaban totalmente localizables, ¡¡nos costó encontrarlo!! Mientras andaba perdida entre diferentes stands, aprovechamos para echar un vistazo por los alrededores y en el primero que me paré fue el de Basallo Premamá (pena que la página web no funcione). Me sorprendió mucho ver la variedad tan sensual y seductora que tenían de ropa interior para la lactancia, pero fue muy agradable que el chico se entretuviera a enseñarnos algunas novedades sobre faja, dado que antes o después iba a tener que mirarlo.

Entre sus novedades me interesó mucho el Cinturón Regulable Preparto. Es un cinturón que se pone alrededor de la tripa, a la altura del lumbar, y ayuda a sujetarla, con lo que te evitas tiranteces en la piel que se convertirían en estrías, en dolores de espalda, incluso el desprendimiento de la placenta. Pero lo que más me gustó es que también está indicado para la ciática. Si queréis más información o poneros en contacto con ellos, escribidme y os lo doy. Me han parecido realmente majos.

Después de estar a punto de rendirnos buscando el stand, ¡¡lo encontramos!! La verdad es que las azafatas del IFEMA no estaban muy por la labor de colaborar. Pero eso no nos desalentó, fuimos las primeras en acudir en representación de la blogosfera y el trato de la gente de Nuna fue excepcional. Totalmente dedicados a enseñarnos sus productos en su más mínima función. No conocía la marca, pero me ha gustado mucho.

El producto que estaban presentando en esencia era el Carrito IVVI. Es un carrito que merece mucho la pena. Todo terreno, lo cual me viene genial viviendo en PueblitoMadrid, para el campo, para el asfalto, ¡y para lo que haga falta! Me encanta todas las novedades que trae, podéis verlas AQUÍ.

Tienen otra gama de carritos de paseo muy interesante también, el Pepp Luxe. Dado que el Pepp normal va a dejar de venderse el año que viene. Y la hamaca me he enamorado totalmente, la Nuna Leaf. Si no fuera porque ya nos han dicho que nos regalan hasta varias, no lo dudaría. Y no tenemos intención de comprar la cuna de viaje, pero es para echarle un vistazo. Es totalmente una cuna de viaje, se pliega en un momento, pesa poco y trae cambiador, ¡¡me ha encantado!!

Pero con lo que me quedo definitivamente es con su trona. Tiene todo lo que yo quiero: que no sea un trasto de estar en medio, que sea seguro, el diseño no me preocupaba, aún así es muy bueno, se puede seguir usando durante mucho tiempo, es fácil de limpiar, se puede configurar con sus diferentes edades. ¡¡¡Me ha encantado!!! Futuro Papá la ha dejado poner en la lista de opciones (de momento es la única), pero no quiere dejar de mirar. Aquí os dejo la Nuna Zaaz para que me digáis o no si realmente es la opción definitiva. Si me hubiesen dejado llevármela, ya estaría en casa.

De ahí fuimos al stand de Chicco, que está a la entrada. Tenía ganas de ver el sacaleches y los biberones para ver opciones y, bueno, esas cosas que se hacen en las ferias para conocer cosas. Nos atendió una chica también muy agradable que se explayó en explicarme sus biberones y el sacaleches. Me gustaron mucho, aunque luego descubriera que son algo exclusivos y hay cosas a las que no se les pueden adaptar. También me sorprendió el nuevo chupete exclusivo de silicona, ¡¡y me regalaron uno!! El Chicco Physio Soft concretamente el de silicona (y no vais a adivinar el color). La verdad es que es un chupete que me habría gustado mucho probar. También me regalaron un muñequito y un paquete entero de toallitas. Además, por supuesto, del catálogo, que le echaremos un vistazo en cuanto el tiempo nos deje…

Buscando el stand de Asalvo al que me invitó a ir Álvaro por correo electrónico nos paramos a ver también Nuby, que fueron algo secos al atendernos. Prácticamente nos despacharon rápido con un catálogo…

Después estaba el de JoyKids, donde descubrí un híbrido entre fular y mochila que me gustó muchísimo. Tiene la espaldera de una mochila y por delante es como el fular, es el SimplyGood Carrier Wrap. Creo que es interesante para quien tiene problemas de espalda o no se apaña bien con el fular.

En la siguiente nos paró un chico de Dutch The Point que puso mucho interés al descubrir en nosotros unas blogueras. Fue realmente muy amable enseñándonos todos los productos que comercializaban y me he enamorado de alguno de ellos.

Para empezar, nos enseñó el Pacific Baby, que ya conocía por Madresfera, pero me gustó mucho poder ver el producto en mano. Es más ligero de lo que me imaginaba y no sabía que la pajita era antigoteo. En casa somos muy fans de las cantimploras, cada uno llevamos la nuestra siempre encima con agua y seguramente adquiera este producto.

Otra cosa de la que me enamoré fue de la gama de Cherub Baby. Son biberones y demás que cambian de color si la temperatura de lo contenido es superior a 40º C. Me encantó especialmente el cubrebiberones. No me quiero explayar en todo lo que vimos porque me pasaría la tarde posteando, y ya va tostón el post. Pero me encantó la Bolsa de Dadanana Big Mama, que puede ir bandolera y llevar hasta 75 kgs y se ajusta fácilmente al carrito. Y también debo mencionar la variedad de juguetes infantiles y educativos que tienen de la marca Walou. Me gustó mucho conocerles, seguro que les compro algo.

Y por último ya, sin tener más tiempo, sólo nos detuvimos en Asalvo. Nos atendieron de lujo y los productos también son dignos de mención… En serio que menos mal que no podías comprar allí, ¡¡me habría llevado la media feria que he visto!! Las cunas de viaje son una pasada, tienen columpios con música y diferentes velocidades, los carritos gemelares me han enamorado y nos han tratado fenomenal. Tienen un sorteo para blogueras en los que puedes elegir entre su catálogo diferentes familias como premio, aunque depende de si ganas el 1º, el 2º o el 3º… De verdad que es una visita obligada.

Y siento que me quedo tan corta de todo, pero como siga escribiendo, ¡¡¡vuelvo!!! Una pena que no pudiéramos ver el resto de la feria y quedarnos para el Bloggers Day, pero lo poco que estuve, lo disfruté mucho.

¡¡Habemos Cuna!!

La verdad es que Futuro Papá es muy pragmático y es algo que me encanta. En su día decidimos que la cuna era algo importante, pero lo más importante de la cuna era el colchón. Nos planteamos comprar una cuna de colecho, pero los precio no nos encajaban y, la verdad, es que nuestra intención es no colechar durante demasiado tiempo. Futuro Papá no quiere que se acostumbre a estar enganchado a sus padres. Yo le respeto la opinión, pero bueno, también habrá que ver la personalidad propia de Futuro Bebé, como todavía no le conozco, pues no tomo decisiones al respecto y creo que la suya es tan válida como la mía.

Lo que yo sí tengo claro es que quiero un colchón bueno. Y después de hacerme el Máster de Colchones encontré la respuesta a la mayoría de mis dudas AQUÍ. No quiero un colchón caro, quiero un colchón bueno, así que no me conformaré con menos que un colchón de muelles con capa de viscoelástica. Pero ese es otro tema…

Aquí vamos a hablar de la cuna y su adquisición. En esta ocasión fue fácil, Futuro Papá tiene una compañera que nos la vendía a buen precio. Quizás no era como nosotros la queríamos, pero cumplía con los principales requisitos: que se pudiera bajar un lateral, que tuviera ruedas y que fuera de madera maciza, nada de aglomerado. No habíamos visto precios del mercado, aunque nos acercamos un día al Ikea para echar un vistazo y las cunas que había de exposición no nos convencieron en absoluto.

Nos hablaron de un stock de muebles cerca de casa donde pensábamos ir a mirar, pero con la oferta de la compañera de trabajo de Futuro Papá no nos esperamos, la verdad. De todas maneras habrá que ir para buscar un mueble cambiador.

Esta mañana la hemos montado y ya está puesta en su sitio definitivo (aunque durante un tiempo estará al lado de nuestra cama). Estamos muy contentos, porque ya es una cosa menos.

Manías Alimenticias

Ya os conté AQUÍ mis primeros intentos de comer fruta… ¡¡Conseguí aguantar dos semanas!! Pero la verdad es que no seguí tomando. Sé que son extremadamente necesarias y que me vais a echar mucha bronca, pero he vivido toda mi vida sin comer fruta y no siento demasiadas carencias en mi salud.

Pero he decidido escribir este post para relatar lo que sí hago, lo que como ahora PORQUE ESTOY EMBARAZADA. No es que no las comiera o las tuviera prohibidas, pero que las como a conciencia para favorecer el desarrollo de Futuro Bebé o lo que no como para evitar perjudicar a Futuro Bebé.

Lo que SÍ como:

  • Nueces: y la verdad es que no sé porqué. Desde el principio tuve como la necesidad de comer dos nueces al día para Futuro Bebé… ¿Por qué? Supongo que en su día leería un artículo sobre ello y eso me ha generado esta necesidad. Pero la verdad es que no supe hasta después los beneficios y perjuicios que tiene y creo que lo he hecho de forma correcta, dado que comerlas es bueno, pero abusar de ellas es malo.
  • Leche: siempre me ha gustado mucho, pero últimamente más. Cuando me preguntan qué deseo beber pienso en todas las variedades que existen para beber leche en cualquiera de sus opciones. Me sorprendí un día cuando vi un anuncio de mantequilla (alimento que no me gusta mucho) y estaba babeando porque quería una tostada con mantequilla porque era un lácteo… A ver si Futuro Bebé sale con los huesos tan fuertes como los míos, jamás me partí ninguno y no ha sido por falta de ocasiones.
  • Cereales: tanto los preparados para desayunar como en sus variedades de galletas. Sobre todo en el desayuno. Antes desayunaba más bien poco y muy mal, por no decir que la mayoría de las veces ni desayunaba. Ahora nadie me quita un buen tazón grande y caliente de leche semidesnatada y medio paquete de galletas o paquete de cereales.
  • Verduras: no estamos acostumbrados en casa a comer con guarnición, pero me he propuesto comer más guarnición de verduras. Todavía es una proposición, a ver si se instaura correctamente.

Lo que NO como:

  • Obviamente nada de lo que tengo prohibido.
  • Hamburguesas: básicamente las de restaurante de comida rápida o restaurantes en general. ¡Y mira que me apetecen! Pero sin conocer el origen de la carne, sin saber si están correctamente cocinadas y demás, me suscitan muchas dudas que no me dan ninguna seguridad comerlo.
  • Dulces: alguno sí que como, pero la verdad es que ni por asomo todo lo que comía antes. Dado que Futuro Bebé ahora puede saborear los alimentos que ingiero, no me apetece que se vuelva un chucheadicto y, como para alimentarme no me hace falta, lo puedo eliminar de mi dieta y punto. Además de todos los beneficios que tiene no comer tantas grasas saturadas y azúcares. Si os digo la verdad: no los echo de menos.

Creo y estoy convencida de que me olvido de más manías que tengo, pero de momento las dejo aquí. Iré actualizando la lista según me vaya acordando.

Resfriado en el Embarazo

Llevo tres años sin resfriarme, al menos algún resfriado que he tenido me ha durado, como mucho, 3 días… pero sin estornudar ni malestar en la garganta ni fiebre.Vamos, que nada de faltar al trabajo como veía al resto del despacho pegándose la gripe de uno a otro. De eso se deduce que mis defensas siempre han trabajado muy bien y han sabido combatir los virus desde el principio…

Pero oye, tú. Quédate embarazada y verás. Sé cuándo me resfrié… un domingo a media tarde en la terraza de mis suegros. Llevaba una chaqueta vaquera puesta y me preguntaban constantemente si tenía frío. Y la verdad es que no, evité beber algo fresco y cuando ya sí empezaba a sentir una pequeña bajada de temperatura me refrugié dentro. Yo me creía salvada…

Hasta que el lunes se me vino todo encima. Era incapaz de pensar de forma clara y todo mi cuerpo me exigía tranquilidad. Me sentía muy febril, como no me sentí nunca. Preguntaba si había termómetro, si mi frente estaba caliente… ¡¡pero nada!! Yo estaba mal. Por suerte mi jefe se compadeció de mí y me ofreció irme a casa. Ni lo dudé… me fui a casa, me puse el termómetro. ¡¡Y nada!!

Al día siguiente, entre la primera ecografía, medio día de descanso  y estrés en el trabajo no pude ser consciente de cuán malita estaba, pero me ha costado mucho disfrutar de los eventos. Igual el miércoles y el resto de los días.

Hasta que el sábado por la mañana la calentura me ha explotado en la cara, literalmente. Va desde la base de la nariz hasta la comisura de los labios. Obviamente tenía mucha fiebre y por dentro.

Pero claro… ¿qué te tomas? Nunca has tenido un resfriado de tal magnitud y la verdad es que si estuviera en circunstancias más normales, me tomaría ibuprofenos como si no hubiera un mañana. No me gusta tomar muchos, pero menos me gusta pasarlo tan mal… Pero con Futuro Bebé en la barriga no quería tomar nada.En un momento de desesperación tomé un poco de propóleo (después leí que los efectos en el embarazo son desconocidos y me sentí culpable). Había leído en las recomendaciones de mi ginecóloga que sólo se recomienda tomar paracetamol, así que fui a la farmacia a pedir las dosis más bajas posibles (500 mg).

Finalmente decidí ir a la Clínica debajo de casa (donde no hace falta pedir cita). Esa mañana estaba mal, me levanté mareada, estaba más febril que nunca y la verdad es que estaba muy embotada. La doctora se aprovechó de mi malestar y coló a todos los que podía colar y cuando me atiende, tiene la desfachatez de decirme que no puedo tomar absolutamente nada (concretamente ni paracetamol)… sólo efferalgan. Cuando miras la composición, ¡¡es de paracetamol de 1gr!! Me lo ha recetado cada 4 horas. Porque estaba mal… pero a esa clínica no vuelvo.

Futuro Papá tiene la teoría de que mis defensas no pueden actuar porque también actuarían contra Futuro Bebé y el cuerpo es sabio, por lo que mis defensas están dedicadas a cuidar a Futuro Bebé y a mí… que me zurzan. Por fin estoy mejor, pero me duele la calentura del labio.