Día de la Tierra 2017

Igual que el año pasado, vengo a daros más ideas ecológicas para cuidar del Planeta en el que vivimos, que, queráis o no, es nuestro verdadero hogar.

Para empezar, vengo a hablaros de los Kits Ecológicos. Nosotros llevamos usando un año y medio un kit solar con bombillas LED para el salón. Pero antes, os pongo en situación. El niño se ha dormido, tú ya has cenado, no necesitas nada más que un rato delante de la caja tonta para adentrarte poco a poco en ese estado de relax antes de dormir. ¿Cuánta luz necesitas entonces? Más bien la justa para no tropezar con el gato alfombra que tienes por ahí tirado, ¿o no?

En estos casos, desde siempre, hemos usado bombillas de bajo consumo. Pero descubrimos los kits de los que os hablo, Papá Fúturo (hombre mañoso donde los haya) montó la instalación en casa, y desde entonces disfrutamos de más luz por mucho menos gasto. Como se carga con energía solar, no gastamos de la red eléctrica, como son bombillas de LED dan mucha más potencia con menos energía. ¡Estamos realmente encantados con el sistema!

Por cierto, si no eres de los mañosos, se venden bombilla de LEDs también por separado, son más caras, pero os aseguro que es una inversión a favor de vuestra economía y a la ecología de todo el mundo.

Lo que os vengo a contar ahora quizás no sea para todo el mundo, pero llevamos muchos años usando y creo que es algo revolucionario que para cualquier amante de la naturaleza puede ayudar. Como es algo multiusos apto para todo amante de la supervivencia, os lo cuento, que el saber no ocupa lugar y si no es para vosotros, quizás sea para alguien que conozcas.

Os quiero hablar de la BioLite, pocas cosas conozco más ecológicas que ésta. Ahora tienen muchas cosas, pero cuando yo las conocí y cuando empezaron sólo tenían este producto como marca propia. Ahora tienen múltiples accesorios (también compramos éste y estamos super encantados).

Originalmente se trataba de una estufa que funcionaba sólo con palitroques que te encontrabas por el campo, pero tiene un agregado que transforma la energía calorífica que produce en energía eléctica de manera que alimenta un pequeño ventilador incoporado que ayuda a alimentar el fuego, por lo que lo hace más potente y a cargar cualquier aparato con cargador USB (móviles, tablets, etc.).

Además, con el acople que copramos después se puede calentar comida y hacer una barbacoa totalmente ecológica sin encendedores industriales de gasolina que contaminan demasiado y huelen fatal y sin tener que comprar carbón aparte. Por lo que igual que lo anterior, es una inversión que se traduce en economía para uno y ecología para el mundo. ¡Si te gustan las barbacoas, ¡éste es tu kit!! Más ecológico, pocas cosas en el mundo. (Por cierto, también lo tienes en Amazon).

Sólo me queda recordaros una cosa de la que os hablé hace muchísimo tiempo y nunca más he vuelto a mencionar. La Copa Menstrual, os recuerdo que aquí os cuento mi experiencia con ella.

 

Kakebo Digital 2017 V2 y V3

No hay nada mejor que usar algo para saber qué cosas pueden mejorar. Entre esas cosas está el Kakebo Digital que he creado y que he dejado libremente al alcance de todos AQUÍ.

Con el uso diario he pensado que hay algo que sí que le puedo mejorar y entre esas cosas está arrastrar de un mes a otro el dinero que se nos queda disponible. Como hasta ahora no he conseguido que me sobrara dinero para el mes siguiente (todavía no lo he conseguido, a pesar de incluirlo), pues no he pensado que esta opción hiciera falta. Pero he pensado algo más allá y quizás para alguien sí que lo necesita.

Así que, dejando disponible la primera versión para quienes, como yo, les gustaría que lo sobrado el mes anterior se quedara guardado en la caja de ahorros. Dejo disponible la V2 del Kakebo Digital de Zana para el año 2017.

Kakebo Digital en Excel de Zana para el Año 2017 V2

Mientras escribía el post me he dado cuenta que hay gente (como yo en su día) que tenía aparte una cuenta de Ahorro y que podría utilizarlo. Así que en la V3 he añadido esa casilla y se descuenta del Dinero Disponible.

Kakebo Digital en Excel de Zana para el Año 2017 V3

Espero que os gusten las mejoras que he realizado en el Kakebo. A mí me parece la mejor herramienta para ahorrar en la economía doméstica. Y ya estoy maquinando hacer un Kakebo para economía de mini empresarios.

PD: Actualización 24/01/2017 9:30 – He corregido errores en la V3.

Ritual Nocturno: 15 meses

La verdad es que nos gusta ser flexibles en nuestros rituales, pero suelen ser bastante importantes. Yo lo veo en Bebé Fúturo, realmente no es lo mismo que todos los días se haga lo mismo y él comprenda que nos introducimos en el Mundo del Sueño. A veces, anoche mismo por ejemplo, se quedó dormido después del ritual en diez minutos. También es verdad que en todo el día sólo durmió una hora y algo de siesta cuando suele dormir por lo menos cinco horas, pero ha sido porque él no ha querido… Todo influye a la hora del sueño.

Os voy a contar el ritual completo, pero en realidad todos los días tiene variaciones. No es lo mismo que lleve tres días sin cepillarse los dientes a que lleve una semana sin dejar de hacerlo. Porque mi niño es de los que se aburren, en cuanto lleva una semana cepillándose me coge el cepillo y lo tira, automáticamente. Le das dos días de descanso y lo coge con ilusión…

Vamos allá:

1.- Es importante cenar bien. Y otra cosa no, pero Bebé Fúturo le encanta la comida. En general no pone muchas pegas con cualquier cosa que le des, aunque lógicamente tiene preferencias. El pollo le fascina, el pan le vuelve loco, la merluza le encanta y los quesos le apetecen siempre. Y realmente no hay nada que no le puedas dar porque no lo quiera, sólo hay cosas de las que se cansa antes de comer. Pero bueno, siempre hacemos una buena cena, comemos un yogur y pasamos al punto siguiente.

2.- El Baño. Aunque es recomendable que hagan la digestión antes, la verdad es que después de comer le entra un sueño que se pone bastante insoportable del cansancio. Por lo que no esperamos mucho. A veces, si es demasiado temprano cuando ha terminado de cenar porque en lugar de comer ha devorado, le ponemos un poco de entretenimiento audiovisual y así se va relajando también. Luego en el agua le encanta jugar con sus muñequitos de la bañera, su preferida es la estrella de mar. Otra cosa que le gusta mucho es beber el agua a chorro de la alcachofa, me encanta que siempre intenta atraparla.

3.- Secado e hidratación. Como ya os comenté aquí, la hidratación es importante, no puede faltar en nuestro ritual nocturno jamás. Así que le secamos bien mientras le lleno de besos y le dejo apagar la luz del baño y después le embadurnó del pringue aceitoso cantándole que le doy un masaje (canción que varía según me da el punto, dado que me lo invento sobre la marcha).

4.- Música de la caja de música de la cuna. Cuando está especialmente inquieto le relaja mucho que le ponga esa música, se queda buscando el origen de la música. y se da cuenta que no es del móvil de la cuna (que se nos ha roto). Para cuando ya vuelve a su actividad inquieta le he puesto el pañal y estoy a punto de ponerle el pijama.

5.- Saco de dormir, la verdad es que no se lo he empezado a poner de verdad hasta hace 3 semanas porque notaba calor en casa, pero hemos bajado la calefacción en casa y desde que se lo pongo duerme muchísimo mejor, pero infinito… Así que creo que se va a convertir en un paso importante en nuestro ritual nocturno hasta que llegue el calor de verdad.

6.- Cepillo de Dientes. Como ya he comentado antes, no se lo ofrezco siempre porque a veces me lo tira a la cara. Pero cuando lo usa, le encanta, se pasa todo el rato cepillándose los dientes. Curiosamente no nos ha visto nunca usarlo a nosotros, pero tiene un manejo con él que me sorprende cada día. Me alegro por ello. Aquí os cuento cómo empezó todo.

7.- Lectura de cuentos. A veces es uno corto, a veces son 3 y largos. Depende de muchas cosas, porque a veces es él quien quiere leer el cuento y otras, mientras se cepilla los dientes, está súper atento a lo que le voy narrando. Nos encanta esta parte del ritual, la verdad.

8.- Teta, es como se duerme. Alguna vez se ha dormido sin teta, pero si le duermo yo, tiene que dormir con teta sí o sí. A veces con una y en diez minutos está liquidado, pero otras hasta que no se sacia de la segunda teta, no hay manera de ponerle en la cuna.

Últimamente sólo tiene un despertar nocturno, pero en ese despertar tiene que tomar de las dos tetas sí o sí.

Así es nuestro ritual nocturno, ¿cómo es el vuestro?

Día de la Tierra 2016

¿Ya ha llegado otro año más el día de la Tierra? Pues os lo creáis o no, me ha pillado desprevenida. Llevo un año pensando en este post, en encontrar un momento para dejarlo en borradores o programado y sentirme realizada, pero va a tener que ser deprisa y corriendo, como hago casi todo últimamente…

El Día de la Tierra me parece siempre un día especial. Un día para recordar cómo podemos cuidar mejor a esa Madre Tierra nuestra que tanto nos da y tan poquito nos pide. Porque lo que podemos hacer por ella cuesta tan poco y tiene tanto beneficio.

Todos sabemos reciclar. E incluso la mayoría hasta sabe reutilizar (que es mejor que reciclar).

Yo quiero contaros mis trucos para hacer de nuestro planeta un planeta… Que siga siendo habitable.

Ya os hablé de las Nueces de Lavado, de los Pañales de Tela y, seguramente, de más cosas.

Hoy os quiero hablar de los pequeños gestos que, creáis o no, valen mucho. Como esas bolsas de tela (o rafia). ¿Pero no os pasa a vosotros que a veces os encontráis en un supermercado sin previo aviso y empezáis a coger cosas que recordáis que necesitáis y no la tenéis a mano? De repente tenéis que comprar una de sus bolsas de plástico o no os podéis llevar la compra… ¡Ajá! Para eso tengo solución, ¿conocéis esas bolsas que se meten en un bolsillo, ocupan poco, pero abiertas tienen muchísima más capacidad para cargar? Justo ayer descubrí en el Decathlon varias de diferentes tamaños. Yo me cogí la más grande (que siempre compro lo que necesito y lo que no, me pasó justo media hora antes de comprar esa bolsa). Ahora la llevo en el bolso.

Y no os hablo de ella porque la acabo de descubrir. Ya tuve una durante muchos años y la usé bastante. Pero se perdió y la he echado mucho de menos. Por eso, con experiencia, os puedo decir que es un pequeño gesto que sirve de mucho y nos hace la vida bastante más cómoda.

Otra tontería de éstas son las muselinas. En el primer año del bebé yo parecía que las coleccionaba. Me venían bien para todo. Tenía dos en el coche, dos en el carrito, dos en el bolso. Tenía una siempre en todas partes porque me apañaba muy bien con ellas. Ahora ya no necesitamos tantas, ¿sabes para qué las uso? Para sonarnos los mocos. Como siempre las lavo a mano y luego las tiendo al Sol (es como una norma), no tengo miedo de usarla para llenarla de mocos verdes, amarillos o transparentes y después frotarla bien con jabón lagarto y tender.

¿Sabíais que la celulosa de los pañuelos, las servilletas y el papel higiénico no es reciclable? Yo pensaba que sí, pero hace poco descubrí que no. Así que con más razón uso las muselinas para sonarme los mocos. Ahora que termina el invierno no tanto (aunque los alérgicos quizás sí), pero estaría bien que alguien más lo tuviera presente para el invierno que viene.

Y de momento lo dejo hasta aquí y espero el año que viene daros más truquis y que os gusten.

Nuestro Cambio de Habitación

Lo sé, llevo bastante más que bastante sin aparecer más que para lo imprescindible… de nuevo. Pero nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos hecho lo inimaginable: cambiar a Bebé Fúturo de habitación.

Hasta ahora colechábamos, cada uno en su sitio: Papá Fúturo en mi lado de la cama, Bebé Fúturo en su cuna y yo en medio, en el lado que habitualmente siempre ha sido de Papá Fúturo. Más que nada porque era el sitio donde cabía la cuna, en mi lado no había manera de meter nada y de lo contrario, la mudanza habría sido estrafalaria.

Llevaba un tiempo dándole vueltas a la idea, quizás Bebé Fúturo se despertaba por las noches por los movimientos míos, los ronquidos de Papá Fúturo. ¡O vete tú a saber! Pero cada día me resultaba más atractiva la idea de cambiarle de habitación por muchos motivos.

Lo que definitivamente me animó fue leer ESTE ARTÍCULO de Mi Pediatra Online. Me di cuenta que la que no estaba descansando nada de nada era yo, la que cada día tenía un humor más de perros era yo y que no podía seguir en esta situación. Papá Fúturo no descansaba bien tampoco, yo no tenía un descanso de calidad y esa situación se tenía que terminar o acabaría yo durmiendo en la cuna con él alguna noche. El niño se le notaba que dormía bien, pero yo, con cada mínimo ruido, lo sacaba de la cuna para darle teta y creo que más de una vez lo he hecho de forma involuntaria. Y estamos hablando de un niño de nueve meses y ocho kilos y medio…

Bueno, pues el domingo de la semana pasada, allá por el 22 de noviembre (parece que fue ayer) trasladamos su cuna a su habitación y desde entonces, allá se acuesta todas las noches.

¿Cómo ha sido el cambio para nosotros? Vamos a analizarlo…

(Nota: esa semana Papá Fúturo tenía turno de Noche durante toda la semana)
Día 1 (domingo, 22/11/2015): Estaba derrengada, la verdad. Se despertaba una media de cada media hora u hora entera… Así que al tercer despertar, lo metí en la cama y finalmente durmió toda la noche conmigo.
Día 2 (lunes, 23/11/2015): no sé si por el cambio de tiempo, por el cambio de hábito, por frío, calor o santas pascuas, pero se despertaba cada hora, hora y pico. Yo, de sueño ligero, estaba siempre a punto de dormirme o recién dormida cuando me llamaba. Por lo que me interrumpió todos los ciclos de sueño. Pero aguanté toda la noche con él en la otra habitación.
Día 3 (martes, 24/11/2015): Tardó muy poco en dormirse y se despertó sólo 2 veces en toda la noche, diez minutos cada vez. Me siento algo más descansada. A las tres y media y a las seis y media.
Día 4 (miércoles, 25/11/2015): Se durmió muy temprano, sin cenar, y se despertó a las 9:30, con dos despertares. A las tres y media y a las seis y media.
Día 5 (jueves, 26/11/2015): Parece ser que ya empezamos la rutina de dormirnos pronto, dos o tres despertares más o menos a las mismas horas y dormir bien.
Días 6, 7 y 8 (viernes – domingo): Pues más o menos la misma tónica, dos despertares, ya voy casi sonámbula y me duermo dos minutos mientras toma teta. No estoy fuera más de diez minutos de la cama.
(Nota: Papá Fúturo termina sus turnos de noche y está libre durmiendo con nosotros)
Día 9 (lunes, 30/11/2015): Debo de estar hormonando porque por la mañana me despierto derrengada y apenas fueron 3 despertares. Quería matar, a todo se le suma un día horrible, bronca del jefe (el martes, después de dormir) y todo horrible.
Día 10, etc. (martes, 02/12/2015 – hoy): Bueno, ya hemos asumido que va a tener dos o tres despertares nocturnos y habrá días en los que yo descanse mejor o descanse peor. Pero la calidad de vida en la familia se ha recuperado un poco.

Creo firmemente que el cambio ha sido a mejor, simplemente habrá días en los que esté mejor o peor en función de cuánto sueño profundo he tenido por la noche. A veces será más o a veces será menos, pero definitivamente los días que son más me siento MUCHO más descansada que los días de colecho en los que descansaba mejor. Eso sí, ha sido más duro de lo que me esperaba y si pienso que ha sido mejor ha sido por un tris porque nos planteamos volver a cambiar la cuna… Pero bueno, vamos a resistir un poco más.

PequeTrucos. A la hora de vestir

Cada maestrillo tiene su librillo y quizás a alguien le dan ideas nuevas las cosas que nosotros usamos en nuestro día a día. Y, por supuesto, me encantaría leer las vuestras en los comentarios y que surjan nuevas formas de llevar nuestro día a día. Si funcionan, ¡las retransmito!

A la hora de vestir, siempre, siempre, siempre hay una prenda que nos resulta totalmente imprescindible: el body. Sea verano o sea invierno, pero un body lleva puesto, de manga corta, de tirantes o manga larga. ¿Y esto por qué? Muy fácil, un bebé si no se mueve mucho, lo mueven mucho y estar todo el rato pendiente de que lleve los riñones bien tapados es un tostón.

Papá Fúturo ha pagado el pato alguna vez en verano que, haciendo caso omiso a mis recomendaciones, le puso sólo una camiseta (con el calor que hizo como para ponerle nada más) y se las ha visto y deseado con taparle bien la espaldita. Una y no más, santo Tomás. Las camisetas las dejamos para cuando dejó de hacer tanto calor ponérselo sobre bodies de manga larga. Pero el body ha sido nuestro imprescindible.

Otra gran revolución, una vez que el frío se va haciendo cada vez más presente, han sido los leotardos. Siempre ha estado con calcetines, pero en mi tierra el frío arrecia de verdad (ya tenemos nieve a 5 metros más de altura) y los leotardos, por mucho que se los quiera comer, no se los puede quitar.

Los calcetines estaban más fuera que puestos, en verano no nos importaba mucho (quizás aquí mi madre primeriza desnaturalizada salía a flote), pero en invierno es un problemón cambiarle a calcetines secos cada media hora. Así que con leotardos, como no se los puede quitar, vamos mejor. Le tapan todo y tampoco hace mucho amago de comerse los pies.

Hasta aquí toda su ropa interior: body y leotardos. El resto es como a los muñecos: intercambiables. Camisas, camisetas, pantalones con o sin tirantes, chándal, etc. Casi nunca le pongo un conjunto completo, pero cuando me da, le pongo monísimo de la muerte.

Por la noche recurrimos siempre a los pijamas ranitas. Esos enterizos que le tapan hasta los pies, nada de los que tienen los pies abiertos, me parecerían una guarrería. Preferiblemente que tengan peluchito por dentro.

En cualquier caso, cuando no es así, ¡tampoco hay problema! Nada como un buen saco de dormir. Los hay de diferentes tamaños, pero el último que compramos va de recién nacido hasta los 3 años, ¡así que ideal! No tenemos que preocuparnos de atar las mantas a los barrotes de la cuna (truco proporcionado por un amigo), ni de estar tapándole cada dos por tres, se mueva como se mueva, está bien abrigado. El que hemos comprado tiene un compartimento especial para abrir en verano y así no pasar tanto calor.

Así que, a parte de la ropita de cada día, que va en gusto y colores, mis recomendaciones son:

  • Bodies a tutiplén
  • Calcetines en verano y leotardos en invierno
  • Saco de dormir en lugar de mantas

¿Os ha gustado esta nueva sección del blog? ¿Qué usáis vosotros en vuestro día a día que os resulte imprescindible?

Mi opinión sobre la Lactancia Materna

Apenas llevo siete meses dando pecho y no sé cuánto tiempo más nos queda a Bebé Fúturo y a mí de disfrutar de ello, pero creo que soy libre de dar mi opinión si quiero en ésta, mi Santa Casa 2.0.

Nadie es mejor madre por dar o no dar el pecho, es una decisión propia de cada una. Y conozco casos en los que tampoco es una decisión propia y no hay más remedio que sacar el biberón, porque de donde no sale nada, no hay nada donde sacar. Yo no soy nadie para juzgar las decisiones ajenas.

Y ahora es cuando confieso que si yo no hubiera sido capaz de dar el pecho, me habría sentido mala madre. Es así y así lo siento y lo he sentido siempre. Que no sea mala madre por ello no significa que no me hubiera sentido mala madre. Creo que es de vital importancia dar el pecho y no por sus múltiples beneficios.

Por favor, seamos realistas y coherentes. Dar lactancia materna no aporta una gran multitud de beneficios, es la leche artificial la que tiene diversas contraindicaciones. Dar el pecho es lo natural, lo biologicamente establecido.

Por favor, no hagamos de mis palabras un mundo, porque ahora vendrán todos y todas a decirme “Yo he sido criada con biberón y aquí estoy tan sana”. Tendría mucho que objetar al respecto, la verdad.

Y me voy a poner yo de ejemplo. He sido criada con biberón. También sufro habitualmente de hipotiroidismo, ¿lo tendría si hubiera sido criada con teta? Quizás, pero me niego a decir que estoy tan sana… No me afecta en mi vida diaria, no me da nada de trabajo esta dolencia, pero no creo que sea fruto de la casualidad. Ni mi madre ni mi padre lo padecen…

Otra cosa, sufro un exceso de peso que, sin ser demasiado preocupante, no está dentro de los límites saludables. Y no se puede achacar a una alimentación insana o a falta de ejercicio. ¿Es por el biberón? Está estudiado que la obesidad es una causa que puede ser producida por el biberón y no necesariamente en edad infantil.

¿He dicho que la leche artificial es mala? No, salva muchas vidas, muchísimas e, indudablemente, es mejor que morir. Pero estoy muy cansada y harta de que digan que la Lactancia materna aporta muchos beneficios.

Y soy la primera persona que dice que dar el pecho no es un camino de rosas. Para nada. Yo he tenido que suplementar a mi hijo, he tenido grietas y las crisis de lactancia no han tenido nombre. AQUÍ cuento mi experiencia… Sin pezoneras no habría sido capaz. Pero a día de hoy, me alegro mucho de haber superado los obstáculos.

Nunca me imaginé lo cómodo que es estar fuera de casa llevando lo justo, sin comida para el peque y, simplemente, sacar el pecho y verle feliz y satisfecho porque no necesita nada más. Bueno, sí, pañales y toallitas.

Mi Crianza con Apego

A estas alturas del blog… ¿a alguien le queda alguna duda de que sigo los principios y los preceptos de la crianza con apego? ¿Hay alguien que todavía no sepa que creo firmememente que a un hijo no sólo hay que amarlo sino demostrarle que se le ama?

En cualquier caso… por si acaso, aquí vengo a contaros cómo crío yo personalmente con apego.

Besos, muchos besos y más besos y besos infinitos. Ahora que todavía no puede defenderse ni tiene motivos para pedirme que deje de ser pesada, le beso todo y más de lo que puedo. Papá Fúturo asegura que le tengo agobiado, pero yo seguía dando besos y más besos. ¿Qué he conseguido con esto? Cuando está muy cansado y, por tanto, muy pesado, le doy besitos en la carita, los mofletes, la nariz, la barbilla y… ¡¡se queda dormido!! Me lo ha hecho dos veces y todavía no me lo creo, pero le relaja tanto que yo le bese que cierra los ojitos, se deja besar y todos felices (menos Papá Fúturo que odia el ruido de los besos).

Porteo, mucho porteo y más porteo. Lo cargo a todas partes, si no es en mochila, es en bandolera, pero a todas partes va cargadito conmigo, o con Papá Fúturo. Se le nota relajado mientras va cargado. A veces en carro también, pero yo prefiero portearlo y es algo que ya el resto de la familia ha aceptado como sempiterno.

Teta, mucha teta y más tetita. Para todo, cuando le duele algo, cuando se despierta, cuando se duerme, cuando se aburre… Yo llegué un día a ir con la teta fuera en medio de un centro comercial y sin inmutarme, sólo me tapaba el sujetador, pero la camiseta, por el escote, tenía toda la teta fuera. Me lo dijeron mis acompañantes y fue un: “Ah, vale. Jijiji, es verdad” y si no… llego a casa con la teta fuera. ¡Total! La iba a tener que volver a sacar.

Colecho… Lo meto en la cama cuando se despierta por las noches, pero dormir duerme en su propia cuna, aunque sí en nuestra habitación. Creo que ambos estamos más a gusto durmiendo cada uno en su sitio. Aunque hay noches en los que directamente se queda en mi cama porque me quedo dormido con tanta teta fuera.

Juego, mucho juego y más juego… Y esto sólo va en aumento según él se va desarrollando. Antes sólo era cantando, cantaba mucho. Ahora canta él y los demás le secundamos. Pero lo que realmente le gustan son todos los juguetes musicales, se queda con una cara. ¡Madre mía cómo le gustan! El sonajero musical, el piano musical, el móvil de la cuna… ¡¡todo!! Lo mira y cuando se habitúa a la música, golpea con fuerza todo y quiere más y más y más.

Mascotas, muchas mascotas y más mascotas. Me encanta que se relacione con animales y tenemos la suerte de que a los sitios que más frecuentamos, hay perros y en casa tenemos una gata. Ha aprendido que si llama a la gata, la gata se acerca. Todavía no es muy suave con ella, la agarra porque la quiere mucho y la gata se asusta y huye. Pero a veces que él está más tranquilo la gata se acerca y se restriega contra su pie, cosa que él observa con su cara de curiosidad incesante. Y a los perros… los mira muy fijamente y cuando se acercan y le lamen la cara, se asusta mucho y le encanta. Tanto que ahora cuando ve algo que le gusta saca la lengua y finge lamer el aire.

Y así pensamos descubrir el mundo: juntos, con mucho amor, cariño y respeto.

Sello de Calidad con Madresfera: Nonabox

Os tengo que hacer una confesión. Las cajas Nonabox las conozco desde que he comenzado el blog, hace año y medio, siempre me han suscitado curiosidad… PERO… (es un pero muy grande, en mayúscula, así como de: “me van a matar si lo digo”) ¡nunca me gustaban los productos que traía! Ea, ya lo he dicho. Ufffff, ya puedo respirar tranquila y seguir escribiendo, con normalidad, como si nada hubiera pasado.

Y ahora empezamos de verdad.

Las Caja Nonabox son cajas personalizadas para cada madre que, teniendo un valor de 29,95 €, traen productos que superan los 75 € de valor en total de cada caja. Puedes recibir una caja solamente o realizar una suscripción. En su página tenéis más información al respecto.

La idea original me gustaba muchísimo. ¿Qué madre no desea tener productos de gran valor para ella y su bebé? Me informé más y cuando hacían críticas personales de las cajas en otros blogs me topé con la realidad. ¡Esa caja no era para mí! Los productos que traía no eran los que yo me compraría y todas las cajas que he visto no me gastaría los 29,95 € que invertiría en ellas en los productos que sí me resultaban de interés.

Pero el gusanillo seguía picando… ¡Yo también quería una caja!

Y aquí apareció Madresfera para darme la oportunidad. Me han permitido probar una caja de Nonabox. Y, siendo total y completamente sincera, ¡me han sorprendido gratamente! No es porque me hayan regalado la caja, es porque dentro he visto cubiertas en parte mis necesidades y en otra parte mis gustos. No todos los productos me han chiflado, pero sí la mayoría.

¡Voy a contaros mi experiencia con mi primera caja Nonabox!

Caja Nonabox

Os parecerá una tontería, es absurdo, pero no puedo evitarlo ni quiero evitarlo. ¡Me encanta la caja en sí! Es muy buena, es decir… no es una caja de zapatos, es una caja casi cuadrada muy robusta que me sirve para guardar chorrocientas cosas que se me ocurran o para servir en sí mismo como caja de regalo. Llamadme tontaina, pero es así. Abrirla da una sensación de: “soy especial” que mola.

Caja Nonabox

Lo primero que me encontré fue la revista Petit Style. Para madres que les gusta la moda y vestir a sus hijos con outfits actuales está genial. Van a encontrarse con su mundo, trae alguna receta de comida cuqui y algún artículo interesante. Pero tienes muchísimas ideas para vestir a los retoños. Como os podéis hacer una idea, esto no era para mí. Pero sí he reconocido en el target a más de una blogger que le gustaría, seguro (guiño, guiño).

Caja Nonabox

Al detalle: Revista Petit Style Número 22

En lo siguiente que se fijó mi mirada fue un biberón y unos chupetes. Lo primero que pensé fue: “¡¡Genial!! Me vienen de perlas.” Había perdido los chupetes de Bebé Fúturo, todos los chupetes. Las que tenéis más experiencia, ¿dónde se pueden meter diez chupetes de bebé? Luego ya me fijo, y resulta que es un biberón “de aprendizaje” que va como paso previo a la taza de aprendizaje y chupetes ultracuquis a partir de seis meses. Pues si ya de primeras pensé bien, ahora todavía mejor. Papá Fúturo el biberón lo aprovechará genial, porque lleva un tiempo quejándose de que las tetinas no sale bien las hebras del zumo de naranja o los potitos que él prepara, así que seguro que le saca buen provecho al regalito. Y los chupetes, en cuanto cumpla seis meses, van a sustituir los que tiene ahora. Aunque… Bebé Fúturo no es amante de los chupetes, sí me han salvado en alguna ocasión. Esto ha sido totalmente un acierto para mí.

Caja Nonabox

Caja Nonabox

Al detalle: Biberón y chupetes de la marca Tigex. A partir de seis meses.

Lo siguiente que vi fue un bote entero de crema solar de Apivita. El bote viene en varios idiomas, es factor +50. Pero cuando busco si la protección es química o física no encuentro la respuesta. La verdad es que no usamos apenas crema solar, preferimos ir por la sombra y taparle con ropa más que usar crema, dado que no sabemos si su piel soporta bien las cremas y es menor de seis meses. De todas maneras buscando por internet parece ser que sí es muy respetuosa, así que me relajo.

Caja Nonabox

Además, también traen muestras de crema para la mamá. Se agradece mucho, aunque apenas uso.

Caja Nonabox

Al detalle: Crema Suncare de la marca Apivita

Y de repente ahí estaba, un sobre donde sólo se veía “MySalus”. Tuve la grandísima suerte de ganar un sorteo de Planeando Ser Padres donde pude probar durante 15 días sus servicios. Fue justo cuando nació Bebé Fúturo y la verdad es que le saqué muchísimo provecho. Así que os puedo hablar incluso desde la experiencia. ¡¡Es un regalazo!! Siempre existen dudas sobre si ir o no al pediatra ante ciertos síntomas y poder probar MySalus en un regalo de 15 días que podéis activar cuando guste es genial. Responden enseguida y puedes enviar fotos o vídeos para ver casi en directo lo que le sucede. Es por WhatsApp y realmente merece mucho la pena.

Caja Nonabox

Al detalle: 15 días de prueba del servicio MySalus.

Cuando yo pensaba que llegaba al fondo y veía una preciosa lámina de Bandide pensaba que la caja estaba muy bien. Cuando pude ver la lámina por completo lo tuve clarísimo: va a la pared de mi trabajo. ¡¡Me encanta!! Soy muy fan de ese tipo de láminas y ésa en especial es genial. Buscando en la página he visto realmente muchas monadas, pero me desencantó que no tuvieran láminas. Así que puedo afirmar que es una lámina exclusiva y me siento muy afortunada de tenerla.

Caja Nonabox

Al detalle: lámina exclusiva de Bandide.

También había una muestra gratuita de Iogolino. Aunque es apta para bebé, son cosas que prefiero comer yo dado que quiero que Bebé Fúturo coma cosas sanas, básicamente producto en lugar de preparado (tema pendiente). Y la verdad es que aunque era fresa y plátano, me supo muchísimo a plátano. ¡¡Y no me sentó mal!! Es algo que agradezco mucho dado que no tolero bien el potasio del plátano.

Caja Nonabox

Al detalle: muestra de Iogolino de Nestlé.

Hace poquito tiempo he comprado un saco de dormir de Aden Anais… ¡¡Qué sorpresa cuando veo en la caja una muselina!! Me encantan las muselinas, pero ésta me sorprendió sobremanera. ¡¡¡Era enorme!!! Por lo menos, por lo menos 90 cms x 90 cms. Es más… ¡¡¡¡con estrellitas!!!! Nos encanta la muselina, es muy grande, apañada y preciosa. Muy suave y útil para todo. Simplemente es genial.

Caja Nonabox

Al detalle: muselina grande de Aden Anais.

Para culminar, ¡un libro! Además, un libro para toda la familia. Dentro te enseña a hacer tus propios peluches de animales. Creo que es una manera muy buena de hacer actividades en familia y las explicaciones son fáciles. Me gustan mucho las ilustraciones, la manera de enseñarlo, lo fácil que lo hace parecer todo. Me ha sorprendido mucho.

Caja Nonabox

Al detalle: ANIMALES. Crea tus propias mascotas – Jane Bull

¿Con cuál de los productos me quedaría sin dudar? ¿Cuál es mi favorito? Pues me resulta más difícil de lo que pensaba. Me gusta la gran mayoría, menos el Iogolino (que me bebí yo) y la crema solar (porque ya tenía), todos me encantan. Pero finalmente mi favorito es la muselina de Adain Anais. Ya conocía la marca, cuya historia me gustó mucho, y la muselina es genial. Aunque la exclusividad de la lámina de Bandide también la hace extraordinaria… Y los 15 días de uso de MySalus… Pero no me echo para atrás, la muselina me ha conquistado.

Caja Nonabox

Pañales de Tela. Corrección

Continuación de Pañales de Tela. Primer y Segundo Encuentro

Ayer recibí el siguiente comentario en esta foto de IG de Aprendiendo a ser Mamá, cosa que agradezco mucho porque una cosa buena que tiene el hablar sobre las cosas es que te hablan de las cosas que haces mal y así puedes corregir:

Uy me llama la atención que uses el jabón lagarto… Yo tambien uso pañales de tela pero todos, incluido el fabricante y la tienda donde los compré, así como otras mamis me han desaconsejado el uso de este jabón o cualquier jabón tipo Marsella para lavar pañales, porque tiene base oleosa y acaba repercutiendo en la absorbencia del pañal…

De ahí me puse a buscar información y es cierto que perjudica la absorbencia del pañal. Así que hemos decidido usar otro método (aún más sencillo).

Le quitamos los excesos de heces que tiene, guardamos en un cubo y metemos a la lavadora con las nueces de lavado (ya os hablaré de ellas). Una vez a la semana le pondremos vinagre o bicarbonato y a ver qué tal.

De momento, en el primer lavado, hemos notado que los absorbentes de cáñamo están mucho menos rígidos.