Tutoría en la Guardería. Nivel 2, 3er Trimestre

La verdad es que normalmente la Tutoría General y la Tutoría Individual de la Guardería están bastante separadas en el tiempo, pero en esta ocasión la diferencia temporal ha sido de dos semanas, por lo que he decidido juntar las dos tutorías en el mismo post y hacer más efectivo el tiempo.

Tutoría General en la Guardería

Como siempre, nos han contado los objetivos que había en clase. En esta ocasión nos lo contaron en pasado, con el respectivo resultado de los mismos. Ya nos habían contado los objetivos a principios de año, que si no recuerdo mal, pues son los objetivos de esta etapa que te ofrece cualquier pediatra. Desarrollar su autonomía, desarrollar el lenguaje, desarrollar la sociabilidad, etc.

También pasaron por el aula los diferentes especialistas que han dado clase con ellos. En nuestro caso, Inglés (la “teacher”), el instructor de música y de psicomotricidad. Todos nos han dicho que están muy contentos con la clase porque todos han llegado a objetivos. Incluso que es de las mejores clases que podrían desear… La verdad es que esto me ha parecido la típica frase que te dicen los profesores para que vayas orgulloso a casa, pero en realidad es una frase vacía…

Nos enseñaron un precioso vídeo sobre la evolución de todo el año con fotos del principio y fotos del día a día. Debo reconocer que la tutoría general es especial, precisamente por esto. Pero apenas vi a mi hijo en 3 fotos.

Tutoría Individual en la Guardería

Igual que en ocasiones anteriores, Niño Fúturo es uno en casa y otro completamente distinto en el colegio. En la Tutoría no hacía más que recalcar su tutora que esto es muy inusual y debería investigarse un poquito más.

Lo reconoce con un niño principalmente pasivo, poco participativo, no llora nunca y no cumple órdenes. Ya estoy acostumbrada a que la diferencia entre el colegio y casa sea tan grandes, pero no deja de sorprenderme la diferencia tan grande. La tutora está preocupada por ello, dice reconocer en ello un mutismo selectivo que habría que encontrar la causa. Por suerte el colegio cuenta con el servicio de orientación y quiere que lo llevemos por esa parte para investigar.

Nos comentó que cuando tratemos el caso con la orientadora estaría bien llevar un guión con las principales diferencias entre casa y colegio. Que nosotros deberemos realizar las cosas que hace en casa, cómo gestiona su autonomía y cuánto vocabulario tiene en casa. También aquellos aspectos que han podido influir en una experiencia negativa hacia el colegio.

Esto viene porque le comenté que cuando Niño Fúturo entró en el colegio estuve 3 meses sin verle. Yo tenía turno de tarde y él entraba al colegio a las 9 de la noche. ¡No me veía hasta el sábado porque yo llegaba a las 10 de la noche! Esa experiencia ha debido de marcarle.

Hemos notado que en cuanto a la operación pañal ha dado pasos para atrás. Y pensando, nos hemos dado cuenta que coinciden con el tiempo del aborto y el destete. Si es que parece que no, pero se enteran de todo. En clase no moja el pañal apenas, pero si le sienta en el orinal, él se pone mohín y llega a tumbarse en el suelo y llorar.

Por lo visto en clase le encanta jugar con las construcciones, cosa que en casa rechaza por completo. Otra diferencia curiosa.

Acuerdos

Finalmente hemos acordado que este verano comenzaríamos a tratar la Operación Pañal (o Control de Esfínteres, como lo llamó ella). Si empezamos clase y no lo ha logrado, ¡no pasa nada! Sólo será cuestión de tiempo.

Sobre lo poco que habla, nos recomienda tratarlo con el otorrino en la próxima cita para considerar si es conveniente acudir a un audiólogo. Por saber si Niño Fúturo escucha bien o no y que el problema que tiene con el habla esté ahí. Yo lo dudo muchísimo, la verdad es que en casa habla estupendamente…

Este verano tenemos la firme tarea de ayudar a desarrollar su autonomía en el vestir. Ponerse y quitarse los zapatos, ponerse ropa y demás. Es algo que vemos que sí va favorablemente en casa, pero, quizás, por las prisas… no le dejamos desarrollar del todo bien. Así que tendremos que armarnos de paciencia con esto.

Lo bueno es que en cuanto a comida, ¡se lo zampa todo! No tiene especialmente preferencias, pero sí que la lechuga y las legumbres no terminan de ser del todo de su agrado.

Ya ha dejado de ser mi bebé para ser un niño… El paso durante su Nivel 2

Niño Jugando con Libro - Guardería

Tutoría en la Guardería. Nivel 2; 2º Trimestre

En la Guardería tenemos una tutoría grupal y una tutoría individual cada trimestre. Por aquello de poner en común la evolución del niño.

Y creo que hay pocos niños en los que es tan necesaria como con Niño Fúturo. ¿Por qué digo esto? Niño Fúturo en clase es un niño ejemplar. No se pelea con nadie, pero a un nivel de pasotismo del que me cuesta mucho no sentirme orgullosa. Me comenta la seño que cuando le quitan un juguete, Niño Fúturo se va a por otro y pasa.

La seño está más preocupada por las señales de que Niño Fúturo no tuviera carácter, personalidad o, al menos, no lo demostrara. En la tutoría tuvimos ocasión de poner en común las cosas que hace en casa y las cosas que hace en clase. ¡No puede ser un niño más distinto!

Lo que sí tiene en común es que desarrolla una sordera selectiva por la que hace caso a veces. Y no tiene nada que ver con lo que está haciendo. Puede estar deambulando que si le llamas, sigue deambulando como si no escuchara nada. Pero luego le llamas cuando está distraído haciendo algo, que viene a ti raudo y veloz.

En cambio parece ser que en clase no ha hecho ni una mínima demostración de rabieta o prueba de límites. Cosa que en casa es una circunstancia constante. Tampoco habla, apenas dice dos o tres palabras, ¡ni siquiera gestos de despedirse o saludar!

Cuando me dijo que el hecho de no hablar fuera tan acuciante, le comenté que en casa sale corriendo cuando alguien llega a casa para saludar con una enorme sonrisa y un “aúpa”, un enorme beso y un abrazo (cuando somos Mamá o Papá, claro, con desconocidos no tiene esta confianza). Que cuando nos vamos se despide con el meneo de manos y lanza besos. Mientras se lo comentaba, la cara de estupefacción de la seño no tenía límites. En casa, ¡¡saluda hasta al gato!! Le acaricia mientras le dice “apa” (guapa) y, cuando ésta está tranquila, le da un beso en los bigotes.

También le acusa de no participar en las actividades grupales. Ella pensaba que era porque la actividad en sí no le gustaba, como el hecho de pintar con témperas. La miré extrañada y le dije que hacía dos semanas en casa jugamos con témperas, por lo que no podría ser. Y que, además, Niño Fúturo estaba muy entusiasmado jugando con ellas. La semana anterior la actividad de experimentación era con macarrones y me comentó que Niño Fúturo no se acerca siquiera a la actividad. Mientras, en casa, le flipa tocar los macarrones, comerlos con las manos. Es más, con lo que me comenta ahora entiendo que cada vez que le damos un bol con algo (normalmente comida) siempre lo esparece por el bol antes de coger algo para comer…

Después de decirme esto, se me encendió una bombillita… ¿No será que a Niño Fúturo no le gustan las aglomeraciones, ¡igual que a su padre y a su madre!? Es decir, que en las actividades grupales, eso de que haya más de tres o cuatro niños le da cosa y prefiere hacer otra cosa. Mientras que la seño se pensaba que era por la actividad en sí, resulta que hay otros factores también a tener en cuenta.

Por lo demás, Niño Fúturo es un niño ejemplar. No se queja por nada y parece feliz en clase… En las actividades de especialista se desarrolla bastante bien, ¡¡si hasta entiende inglés!!

Escucha”Tutoría en la Guardería. Nivel 2; Trimestre 2 – PM 06″ en Spreaker.

Reunión Guardería. Nivel 2, 2º Trimestre

Creo que ya he comentado con anterioridad que la guardería en la que está Bebé Fúturo forma parte del colegio en el que nos gustaría que Bebé Fúturo se forme en el futuro.

Ayer tuvimos la reunión general para conocer lo que han hecho los alumnos desde que han comenzado las clases hasta ahora. También para informarnos de lo que van a hacer los alumnos hasta el final.

Antes de comenzar, la seño me pidió una audiencia privada después de la reunión porque algo de Bebé Fúturo le preocupa. Pero ha sido imposible porque tenía otro evento muy importante nada más terminar. Me ha dicho que no era muy preocupante, pero que me lo quería comentar. Me he quedado muy preocupada y no he podido quedarme, es más, me fui en cuanto llegó el punto de ruegos y preguntas aunque tenía un ruego que hacer…

Durante la reunión nos enseñaron muchas fotos de las clases. Todas estaban en una presentación de diapositivas y nos enseñaron actividades que hacían en Psicomotricidad, Inglés, Música, etc. Lo bien que comen, duermen y juegan todos. Es más, como punto curioso nos comentó que este año no han puesto foto de cada uno en los sitios donde comen y les han dejado sentarse libremente todos los días donde han querido (menos los que están afectados por alergias alimentarias). Pues todos los días, todos los niños, por voluntad propia se han sentado en el mismo sitio.

Primer Accidente (21 meses)

Como siempre, para una madre trabajadora obligada a dejar a su hijo durante su jornada laboral no estoy siempre con él y para él… (conciliación lo llaman). Razón por las que, a veces, tiene que guardar a Bebé Fúturo otra persona, con más niños. Ahí pasan muchas cosas y no nos la cuentan todas… menos las importantes.

Ayer recibí una llamada de la guardería, le di automáticamente Stop al resto del mundo (que no me hizo caso, pero yo ya no estaba para atenderles) y al otro lado del teléfono estaba su seño para explicarme que ha habido un pequeño accidente durante la clase.

Parece ser que mientras estaba jugando en un armario que tenía puertas corredizas, otra compañera suya estaba al otro lado empujando esa misma puerta y le pilló el pulgar. Sí, le hizo sangre y el golpe fue fuerte.

No tengo ninguna queja de la guardería porque le han atendido fenomenal. Tienen médico y enfermera siempre disponible para estos casos, le suministraron un antiinflamatorio con mi autorización, cristalmina y a cuidarle mucho.

Lo que me ha sorprendido mucho ha sido Bebé Fúturo a lo largo de toda la tarde… no ha hecho ni un sólo amago de dolor. Le hemos notado más hambriento y ha pedido más pecho que de costumbre, pero poco más. Ha jugado como siempre, como si el dedo no le doliera… y ha dormido fenomenal.

No se dejaba ver la mano, la escondía cuando la intentábamos mirar. Pero no se quejaba ni nada. En principio, lo que consigo ver, es que no se le caerá la uña, aunque eso es algo que el tiempo dirá.

Para que me quedara tranquila durante mi jornada, Papá Fúturo me mandó esta foto del resultado final:

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Adaptación a la Guardería. Nivel 2

Hace bastante tiempo que comenzamos la guardería, en realidad estamos ya en la tercera semana desde que comenzó el curso escolar.

Antes de comenzar tuvimos la famosa reunión de padres donde nos dieron la bienvenida al curso. Una presentación muy bonita sobre los objetivos del centro, la presentación del personal docente y extra docente. Después nos llevaron a las aulas que les corresponden a cada nene con la tutora correspondiente. Nos contaron cómo sería la clase en particular.

Hay niños desde febrero hasta diciembre con el año 2015 de nacimiento. Así que os podéis imaginar. Nenes que ya andan en los 19 meses mezclados con bebés que no han cumplido el año todavía. Por suerte, el ratio máximo de alumnos es de 12, en lugar de 15 como marca la ley. La “seño” parece bastante simpática y otra madre se ha animado a recomendarla a los demás porque ya estuvo con ella el año pasado.

Nosotros, por desgracia, somos esa clase de gente que no se puede permitir un período de adaptación. Así que Bebé Fúturo comenzó desde el principio en su horario habitual.

La primera semana fue mejor de lo que me esperaba, pero esto no significa que no haya ido mal. Lloró todos los días, parece ser que todo el día. Es más, el segundo tuvimos que recogerle para llevarle a uno de los especialistas y estuvo llorando porque salía de la guardería, aunque le estuviera cogiendo yo en brazos.

Se nos caía el alma a los pies, ¿pero qué hacemos? Por suerte, nos gusta bastante la guardería en la que está y podemos confiar en ella. Nos da buen feeling y eso nos parece importante.

A estas alturas del curso,  ya la rutina está integrada en Bebé Fúturo y notamos mucha diferencia. Entra un poco llorando todavía, pero a lo largo del día le dan menos rabietillas. Ya sabe que después de los aerosoles es la hora de cenar, después el baño y tras eso la teti y a dormir. Ya no se pasa la vida llorando o no queriendo dormirse.

Su Primera Actuación en el Cole

La guardería de Bebé Fúturo forma parte del colegio donde en un futuro nos habría gustado inscribir a Bebé Fúturo si no hubiera estado inscrito ya. Nos gusta la filosofía del colegio, es el que mejor reputación tiene en todo el pueblo, las instalaciones son nuevas y muy buenas (incluyen piscina climatizada, todavía es algo que me perpleja).

Por lo que tiene cosas de colegio incluso en la guardería. En este caso hablamos de una fiesta donde todos los cursos hasta 6 de Primaria hacen actuación para todo el cole y los padres.

Y Bebé Fúturo no iba a ser menos. Su clase no era la más pequeña, él ya está en el Nivel 2… (¡¡Qué rápido crece!!).

Lo único que nos requerían es que fuera vestido de blanco y rojo y así fuimos a dejarle donde correspondía para entrar al Salón de Actos de las instalaciones y esperar a que actuara su nivel después de que actuarán los más chiquitines. Todos eran una ricura, daba gusto verles, me los habría comido. Apenas lloraban y la verdad es que estaban muy graciosos. Lógicamente, un poco inmóviles.

Bebé Fúturo, como todavía no camina, le pusieron en un corre pasillos. El resto de su clase bailaba una especie de coreografía asíncrona, ¡¡era para comérselos a todos!! Obviamente le tengo grabado en vídeo.

Antes de la actuación su Seño nos advirtió (hace dos semanas) que Bebé Fúturo lloraba desconsolado cada vez que le subían al escenario y que si veía que esto no mejoraba, seguramente le sacarían de la actuación para que no sufriera, con eso estábamos ambos padres totalmente de acuerdo. No íbamos a permitir que Bebé Fúturo sufriera por la actuación, eso estaba claro.

Dos semanas después, eso estaba más que superado, es que no le gustan los escenarios nuevos. Yo me temía que al ver el público volvería a llorar, pero no. Alucinaba mucho todo el rato.

¿Os acordáis que os dije que en la pasada tutoría nos decía que Bebé Fúturo no hacía caso? Pues revisando el vídeo me doy cuenta que antes de la segunda actuación, que ya no estaba en el correpasillos, cuando levantan el telón, se ve a la Seño resituando a Bebé Fúturo en su sitio porque había decidido explorar el escenario libremente. Pero finalmente se quedó en su sitio todo el rato que le enfocaban los focos.

Nos gustó mucho la experiencia y Bebé Fúturo parece que se lo ha pasado bien con ese cambio de rutina en su cole. Por lo que todos contentos.

Tutoría en la Guardería: 3er Trimestre. Nivel 2. Primer Ciclo Infantil

El pasado miércoles tuvimos la tutoría con la “seño” de Bebé Fúturo. Creo que nos puso los primeros justo por preguntar una semana antes de cuándo empezarían las tutorías, jajaja.

La vez anterior, que no os la he contado, con todas las enfermedades de Bebé Fúturo de la guardería todavía no se había adaptado bien y lo único que sacamos en claro es que Bebé Fúturo no quiere caminar a pesar de que todo el resto de sus compañeros ya lo hacían. Que iba mucho a su bola y pasaba del resto del mundo.

Respecto a esto, no ha cambiado nada respecto a la tutoría anterior. Sigue yendo a su bola pasando incluso de lo que dice su Seño. Es más, nos dice que cuando le prohíbe algo (como irse de la Asamblea) la mira, hace entender que lo ha entendido, y sigue su camino pasando de todo.

También lleva con retraso el caminar respecto a su compañeros, pero no es preocupante. Ya le revisó el traumatólogo y todo estaba bien, sólo es un vaguete.

En cuanto a la comida, tal y como nos temíamos porque lo veíamos en casa, ¡le roba la comida a los compañeros! La Seño nos cuenta que llega un momento en el que se cansa de comer y se echa para adelante, que come mucho más rápido que el resto de los compañeros y claro, al echarse adelante no ve que le queda un poco en el plato, ve el plato del compañero de al lado todavía lleno, y le quita la comida. Éste se enfada, pero no le hace nada. Y la Seño le pone recto otra vez para que vea su plato y se lo coma… Y se lo come, todo, todos los días.

Tras preguntarle, nos dice que come solo con la cuchara ya. A su manera, es decir, mete la cuchara, santigua un poco la mesa y se lo mete a la boca. Se cansa, se le vuelve a poner la cuchara en la mano y a empezar otra vez. Que le animemos al respecto también en casa para desarrollar su autonomía.

Nos ha dado unos ejercicios para desarrollar la psicomotricidad gruesa, si me lo pedís, os lo hago llegar.

En conclusión, tengo un rebelde vago en casa. También es verdad lo que nos ha comentado, es el único de su clase que entra a las 9h y sale a las 15h. El resto de niños hacen ampliación después (como muy temprano salen a las 17h) y algunos de ellos incluso hacen ampliación antes. Por lo que pasan mucho más tiempo juntos y hacen piña con mayor facilidad. Pero hemos reconocido que a estas edades la guardería existe por una necesidad laboral, no por un mejor desarrollo infantil y que donde mejor está es con su familia.

Visita a Urgencias 3. Otitis

Ya lo habréis leído algunas en Instagram, pero esto va cada día a peor. Por fin han recapacitado un poco y le han hecho pruebas para descartar cosas mayores.

¿Por qué vamos a Urgencias en lugar de a su pediatra? Porque pedir cita a su pediatra sería igual una espera de dos semanas y, por el protocolo del hospital donde está su pediatra y Bebé Fúturo tiene historial, en estos casos se acude a Urgencias.

Recapitulando… primero fuimos por una faringitis que se quedó ahí y no pasó a ser unas anginas (que Papá Fúturo y yo sí hemos tenido). Al no pasarle la fiebre, volvimos y para entonces también tenía conjuntivitis (que me contagió a mí). Por suerte, con apenas cuatro gotas de colirio se le ha quitado (a mí no). Y al seguir sin pasarsele la fiebre…

Ayer a mediodía me llaman desde la guardería que Bebé Fúturo está bastante pochito y tiene 39ºC de fiebre, le habían dado Apiretal, pero no parece que mejore y está muy intranquilo. Papá Fúturo va a buscarle y se lo lleva directamente al hospital…

Y ahí comienza mi calvario. Le ingresan para hacerle pruebas: analítica de sangre, de orina, placa de tórax para descartar definitivamente cosas y conseguir encontrar el origen del malestar desde hace tanto tiempo. Le ponen una vía y le dejan metido en boxes, lógicamente con su padre.

La cobertura no existe, las llamadas no son factibles, así que voy recibiendo por SMS a modo de telegramas informes como: “Todo OK. Puesto vía con suero, bebé dormido”… Y en mi mente salta un grito de alarma que dice algo así como: “¡¡¡¿Cómo que todo OK si tiene puesta una vía?!!!”.

Yo quería pensar que el todo OK era real. Que no pasaba nada, que no era imprescindible allí, pero la intranquilidad llegó a un punto en el que no podía pensar en lo que estaba haciendo. Todo eran ganas de salir corriendo a verle. Por fin me dio el visto bueno mi jefe y pude salir corriendo a todo lo que me permitía el transporte público…

Llegué justo a tiempo cuando le dieron el alta. Así que regresé a casa y me quedé con él. Pronóstico definitivo: otitis.

Ahora Papá Fúturo tiene gastroenteritis (cosa que ya me temía en Bebé Fúturo cuando me vomitó encima dos noches atrás), yo la conjuntivitis… Y a ambos nos ha regalado la faringitis. ¿A quién le tocará la otitis? No sé, señores… pero aquí quiero bautizar una nueva enfermedad: guarderitis.

Cuando me decían que iba a coger de todo, jamás me habría imaginado que se lo cogería de todo junto y a la vez. ¡¡Qué pesadilla!!

Semana y Media de Guardería

Bueno, ya hacemos casi dos semanas de guardería y vengo a relataros cómo ha ido la cosa hasta ahora.

La primera semana el mayor problema parece que ha sido la adaptación, Bebé Fúturo no terminaba de encajar en los requerimentos que se le pedían. Parece ser que bajar las persianas suponía un problema porque no paraba de llorar. Los ritmos fueron siendo algo así como que al principio muy bien, juguetes nuevos que descubrir, nuevas emociones y eso le motiva siempre muchísimo.

A la hora de la primera siesta (una hora después de entrar) decía que todavía no estaba cansado lo suficiente, así que pasaba de esa siesta. Lo cual era un problema, porque en casa esa siesta sí la duerme. Eso nos lleva a un niño malhumorado, cansado al cual cualquier tontería le irritaba infinitesimalmente.

Llegaba la hora de la comida y, otra cosa no, mi niño se lo comía todo. Un poco a regañadientes porque tenía sueño, pero no dejaba ni las migas en el plato. En casa es lo mismo, dormir… hay que hacer malabares, es un niño al que no le gusta dormir (como su madre), pero comer le encanta, cualquier cosa y de cualquier manera, se lo zampa que da miedo (como su padre). (Sí, la madre sólo tiene cosas malas… hay que aceptarlo).

La siguiente siesta no se la saltaba ni un gitano y si le dejaban dormir dos horas, dos horas que se dormía, pero le despertaban un cuarto de hora antes de salir y eso… Volvía a ponerle de mal humor. Así que cuando salía, quien le recogiera, lo encontraba durmiendo porque le han despertado. (Una vez que duerme, lo duerme todo del tirón, al menos de día).

Por lo que en resumen, la primera semana ha faltado un poco de adaptación…

Cosa que en la segunda ha ido de maravilla. Aunque ha llorado mucho cuando veía que se quedaba en brazos de la seño en lugar de en brazos de mamá, en cuanto no me veía, se iba feliz a los juguetes y a pasar el día con sus nuevos compañeros. Por lo visto ya estaba bien adaptado y eso no ocasionaba problemas…

Pero le entraba el mal, el mal de la guardería y el martes por la noche nos encontramos un bebé con fiebre. El miércoles fuimos a urgencias, el jueves volvió a clase (aunque sigo pensando que quizás no era la mejor opción) y el jueves por la tarde era un despojito febril. Hoy, viernes, se ha quedado en casa procurando recuperarse del mal de la guardería.

Por suerte, no le he contagiado las anginas, que era lo que yo me temía, pero aún así, verle tan malito me ha roto un poquito el alma. Por suerte o por desgracia, ahora será una detrás de otra, ¿verdad?

Caca de Semana

Hay años en los que todo va como la seda y no pillo ni medio catarro. Suelen repetirse muchos años buenos, pero luego hay años en los que todo me viene junto. ¿Será éste uno de esos? De momento voy por un dolor de estómago con náuseas que me dejan sin comer, algo inaudito en mí y ahora… Malditas anginas.

Pero lo grave es que sé en qué momento empezaron a adueñarse de mí, lo recuerdo perfectamente. En mi trabajo tenemos una fuente de agua con tres filtros para potabilizar el agua corriente, una tarde tenía una sed horrible y bebí directamente de ahí en lugar de llevar mi botella y esperar que se calentara. Porque no es por nada, pero parece que traen el agua del polo norte directamente. Tiene que estar a temperatura a punto de congelación.

Y ya veis, ayer, día de trabajo super importante, me quedé en casa recluida (tuve que ir, pero no me quedé).

Pero a esto le sumamos el inicio de guardería de Bebé Fúturo. Entra a las 9 de la mañana y yo llego a casa a las diez de la noche. No, no se queda en la guardería hasta esa hora (¿por qué la gente no piensa en lo que digo?). Pero eso implica que estamos trece horas diarias sin vernos. Y sí, la que peor lo pasa soy yo… Que soy la que me quejo de la situación.

Imposible llevarle a la hora que me viene bien a mí, es la hora de entrada y es lo que hay.

Cada día lo llevaba peor. Encima con la regla y sus hormonas yo estaba algo más insoportable en mí misma. Así que se ha juntado todo para decir que ha sido una semana de caca.