Visita al Neurólogo I

No fui convencida en absoluto, me pareció una exageración que por una migraña, la primera de mi vida, me manden directamente al especialista. Acostumbrada a la Seguridad Social donde te tienes que estar muriendo para que te miren porque si no, automáticamente es un catarro y a tu casa. Pero soy obediente y fui.

Me encontré con una doctora muy jovencita que se preocupó en saber cada detalle de cada molestia que tuve durante mi migraña, me hizo un test neurológico y finalmente me mandó una resonancia magnética.

A Futuro Papá se le pusieron los vellos como escarpias, yo tenía bastante con luchar contra mi fobia a la bata blanca, así que me limité a obedecer. Fui al mostrador de radiología a solicitar mi cita y cuando la recepcionista supo que estaba embarazada me pidió que esperara un momentito y se fue a buscar a la jefa del servicio de radiología. Futuro Papá no hacía más que decirme: “Si ni ella, que no tiene conocimientos sanitarios, lo tiene claro…”.

La jefa del servicio de radiología se presentó y nos pidió que nos fuéramos con ella a un aparte para no hablarlo ahí en medio de toda la gente. Muy amablemente nos dijo que si hay que hacerlo, se hace, que se han hecho resonancias magnéticas a fetos porque hacía falta, que no tiene contraindicación, exceptuando en el primer trimestre, pero que me decía sin decirme que me recomendaba sin recomendarme que no me la hiciera por una migraña. Me pidió que lo meditara tranquilamente en mi casa y si estaba decidida, llamara para pedir cita o anulara la que me había cogido.

Si yo no tenía claro el ir al neurólogo, imaginaros el hacerme una resonancia. Así que a menos que tenga más episodios de migraña, hasta aquí esa historia.

Cinturón de Seguridad para Embarazadas

Los cinturones, esa herramienta que salva vidas, aunque en ocasiones también la eliminan. En la mayoría de las veces las ha salvado, por eso persisten en los coches, pero las embarazadas debemos tener cuidado con ellos. Ahora depende otra vida de nosotras y hay una parte del cinturón que incide directamente en ella.

Aquí os dejo un pequeño diagrama de cómo debe usarse un cinturón en caso de embarazo:

cinturoncomousar

Siempre he tenido presente estas recomendaciones y hasta ahora he procurado colocarme adecuadamente el cinturón. Sabía que había acoples para los cinturones en caso de estar embarazada, pero no sabía ni cómo funcionaban ni cómo eran ni qué precio tenían. Pensaba averiguarlo más adelante, cuando viera a Futuro Bebé en peligro, pero la verdad es que, de nuevo, nos vino la casualidad a ver.

Futuro Papá entró en una tienda de recambios para coches a comprar y vio en el escaparate un “Cinturón de Seguridad para Embarazadas”, no lo dudó ni un instante. Para nosotros la seguridad es muy importante y no se escatima en ella. Aún así, debo reconocer que no nos esperábamos el precio de esa seguridad. Cuando el tendero lo marcó en caja y resultó ser 80 euros, fue un trago un poquito amargo, debo reconocer. ¡Pero no nos arrepentimos!

El acople es muy sencillo, se amarra al respaldo del asiento del copiloto y después tiene una tira que sujeta adecuadamente la parte de abajo del cinturón para que siempre esté en su colocación óptima. Me lo esperaba inmensamente más incómodo, pero me sorprendió lo cómodo que es a pesar de ir en falda y tener que rozar directamente con las piernas el acople. Me siento un poco más segura, porque mi temor siempre era que en caso de accidente, ¿bastaría con tener el cinturón bien colocado? No me sentía satisfecha con poner el cinturón donde debía, la verdad es que prefiero el acople del cinturón de seguridad para embarazadas.

Aquí os dejo fotos de la caja del Cinturón de Seguridad para Embarazadas que me compró Futuro Papá:

Cinturón Embarazo

Cinturón Embarazo

Madre Mía… Pensamientos y sentimientos sobre mi Maternidad

Hace un año, y desde hacía más tiempo, recuerdo mis tardes llorando en una esquina de la casa en solitario con el diario en la mano sintiendo dentro de mí la angustia de que el tiempo pasaba y las ganas de ser madre aumentaban. De vez en cuando las conversaciones con Futuro Papá llegaban a ser muy crudas, me pedía paciencia y me marcaba objetivos… Yo veía cómo los objetivos se iban cumpliendo, pero siempre había otro que atrasaba más esa angustia y esa ansiedad. Fueron momentos para mí especialmente duros porque mi cuerpo me pedía una cosa, pero la responsabilidad me exigía otra. Y por lógica comprendía perfectamente que no era el momento, pero todas mis emociones se revolucionaban ante la idea de que todavía no era posible traer una vida.

Había gente que nos decía que ya tendríamos tiempo de cuidar a un niño y que debíamos disfrutar de la vida que teníamos antes de “estropearla” con niños. No era la palabra exacta, pero era lo que querían decirnos. Yo no hacía más que rebatirles que las vidas cambian cuando vienen niños, pero que no la destrozaban, era otra vida, diferente, pero era una vida que yo deseaba con todas mis fuerzas vivir. Otros llegaban a insinuar que tampoco era gran cosa tener hijos… No es momento para hablar sobre lo que pienso de sus palabras.

Llegó un momento en el que ya tenía que hacerlo algo tangible, por eso creé el blog. Porque todo mi ser gritaba a esa madre que llevo dentro para sacarla. Así que quise aprovechar para informarme debidamente, para compartir lo que siento y pienso, para no volverme loca en esta locura de ser madre.

Y llegó el momento de sorpresa para todos… Ahora estoy gestando un pequeño ser dentro de mí que poseerá mi cuerpo y mi alma durante toda nuestra vida. No tengo especialmente miedo a eso, ya lo hizo Futuro Papá desde que le conocí. Es una sensación tan llena de plenitud que merece la pena vivirla.

Ahora bien, me he dado cuenta que la maternidad está llena de miedos, uno detrás de otro. Primero: a no ser madre. Esa sensación directamente aterra, es inconcebible, las ganas de llorar casi a punto de morir cuando piensas que puede llegar un momento en el que no vayas a ser madre… Sólo de recordarlo ya me asaltan las lágrimas.

Después ese momento en el que llega el tan ansiado positivo… y las probabilidades de abortar. Yo no tenía idea de cómo de altas son las probabilidades hasta que te metes en el mundo maternidad. De repente eres consciente de que esa vida que se está generando dentro de ti tiene una facilidad tremenda a dejar de estar dentro. Y oye… que mientras estés en el primer trimestre, te puede pasar.

He pasado el primer trimestre, ¡¡por fin!! Por lo que las probabilidades se han reducido mucho. Pero ahora llega todo lo demás: ¿seré capaz? ¿Voy a ser una buena madre? ¿Le daré a mi hijo todo lo que necesita? ¿Sabré educarle?

Pero no son los únicos miedos… también está el miedo de si estará sano, de si estaré comiendo bien para que tenga todos sus nutrientes.

Aún así creo que esos miedos no son el centro de la maternidad. Nos motivan a ser mejor madre y creo que pueden ser algo positivo. Siempre he pensado que los miedos son la pequeña alarma que nos alerta de que algo puede ir mejor y que hay cosas que podemos hacer. Las personas valientes no son aquellas que no tienen miedo, sino las que lo superan. Algunas veces vale con ignorar esos miedos, pero otras veces es cuestión de analizar porqué tenemos ese miedo y qué podemos hacer para quitárnoslo. En la mayoría de las ocasiones son inseguridades, ¡¡pues tendremos que luchar para dejar de estar inseguros y confiar en nosotros!!

#FotoFinde XXIII

Normas y Manual del #FotoFinde AQUÍ

#FotoFinde XXIII

Hemos tenido de nuevo un fin de semana bastante movidito, pero tenía claro cuál iba a ser el mejor momento desde el momento en el que ocurrió. Futuro Papá y yo habíamos puesto ideas en común (pero no fue una charla agradable que digamos), habíamos pasado la tarde con amigos y hacía un frío del mes de marzo… nada agradable para estar en terraza. Al terminar de charlar con los amigos me llevó de sorpresa al lugar de nuestros amores, donde me conquistó y donde pasábamos la mayor parte del principio de nuestro enamoramiento. En el Embalse de PueblitoGrande. De repente evocamos nuestras primeras tardes enteras pasando ahí el rato charlando para conocernos mejor… Ya nos conocemos, pero siempre hay intimidades que entre semana se quedan camufladas por el devenir de las obligaciones.


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Resfriado en el Embarazo

Llevo tres años sin resfriarme, al menos algún resfriado que he tenido me ha durado, como mucho, 3 días… pero sin estornudar ni malestar en la garganta ni fiebre.Vamos, que nada de faltar al trabajo como veía al resto del despacho pegándose la gripe de uno a otro. De eso se deduce que mis defensas siempre han trabajado muy bien y han sabido combatir los virus desde el principio…

Pero oye, tú. Quédate embarazada y verás. Sé cuándo me resfrié… un domingo a media tarde en la terraza de mis suegros. Llevaba una chaqueta vaquera puesta y me preguntaban constantemente si tenía frío. Y la verdad es que no, evité beber algo fresco y cuando ya sí empezaba a sentir una pequeña bajada de temperatura me refrugié dentro. Yo me creía salvada…

Hasta que el lunes se me vino todo encima. Era incapaz de pensar de forma clara y todo mi cuerpo me exigía tranquilidad. Me sentía muy febril, como no me sentí nunca. Preguntaba si había termómetro, si mi frente estaba caliente… ¡¡pero nada!! Yo estaba mal. Por suerte mi jefe se compadeció de mí y me ofreció irme a casa. Ni lo dudé… me fui a casa, me puse el termómetro. ¡¡Y nada!!

Al día siguiente, entre la primera ecografía, medio día de descanso  y estrés en el trabajo no pude ser consciente de cuán malita estaba, pero me ha costado mucho disfrutar de los eventos. Igual el miércoles y el resto de los días.

Hasta que el sábado por la mañana la calentura me ha explotado en la cara, literalmente. Va desde la base de la nariz hasta la comisura de los labios. Obviamente tenía mucha fiebre y por dentro.

Pero claro… ¿qué te tomas? Nunca has tenido un resfriado de tal magnitud y la verdad es que si estuviera en circunstancias más normales, me tomaría ibuprofenos como si no hubiera un mañana. No me gusta tomar muchos, pero menos me gusta pasarlo tan mal… Pero con Futuro Bebé en la barriga no quería tomar nada.En un momento de desesperación tomé un poco de propóleo (después leí que los efectos en el embarazo son desconocidos y me sentí culpable). Había leído en las recomendaciones de mi ginecóloga que sólo se recomienda tomar paracetamol, así que fui a la farmacia a pedir las dosis más bajas posibles (500 mg).

Finalmente decidí ir a la Clínica debajo de casa (donde no hace falta pedir cita). Esa mañana estaba mal, me levanté mareada, estaba más febril que nunca y la verdad es que estaba muy embotada. La doctora se aprovechó de mi malestar y coló a todos los que podía colar y cuando me atiende, tiene la desfachatez de decirme que no puedo tomar absolutamente nada (concretamente ni paracetamol)… sólo efferalgan. Cuando miras la composición, ¡¡es de paracetamol de 1gr!! Me lo ha recetado cada 4 horas. Porque estaba mal… pero a esa clínica no vuelvo.

Futuro Papá tiene la teoría de que mis defensas no pueden actuar porque también actuarían contra Futuro Bebé y el cuerpo es sabio, por lo que mis defensas están dedicadas a cuidar a Futuro Bebé y a mí… que me zurzan. Por fin estoy mejor, pero me duele la calentura del labio.

Anunciando el Embarazo: Amigos I y II

Yo ya lo había comentado a unas compañeras de trabajo (que son amigas) casi sin querer… es un momento único para una mujer y necesitas el respaldo en tu trabajo por si surge algún imprevisto y necesitas apoyo.

Futuro Papá ha sido más tranquilo con sus amigos. Yo me moría de ganas por ver cómo lo compartía con su gente, pero ya el miércoles no aguantó más y me pidió permiso para contárselo a sus mejores amigos: AmigoE y AmigoJ.

Son amigos que han estado con él en la mayor parte de su vida. Son mucho más mayores que nosotros, tienen incluso el doble de nuestra edad, pero la verdad es que nos sentimos muy a gusto con ellos. Tenemos mucho por aprender de su parte y siempre han procurado cuidarnos y hacernos los malos momentos mucho más livianos.

Todavía recuerdo cuando AmigoE me dijo que tuviera cuidado que si le hacía daño a Futuro Papá lo iba a pagar caro… Ahora soy una hija más para él, pero el sentimiento de protección por su parte me produce mucha admiración.

Así que durante la cañita de la tarde del miércoles Futuro Papá soltó la perla: “Soy padre” y ambos se emocionaron muchísimo. AmigoE no pudo evitar echar la lágrima y echarnos la culpa por echarle años encima. Cuando llegué yo me dio un abrazo que casi me deja en el sitio (con el resfriado que yo acarreaba estaba algo delicada) y cuando le ofrecí ver la ecografía, ¡casi me la quita de las manos!

AmigoJ se lo tomó como el cauce natural de la vida. Conocía mis ganas de ser madre y sabía que antes o después iba a ocurrir. Se alegró mucho y nos felicitó.

Con todos los demás, quedamos el viernes por la tarde a tomar una copa. Con la excusa de reunirnos todos, pues nos quedamos muy a gusto hablando. AmigoE y AmigoJ ya lo sabían por el miércoles, pero sería raro que no estuvieran… También vino AmigaV, AmigaM (mujer de AmigoJ), AmigoD y, como ocasión especial, AmigoR con sus hijos. Lo fuimos diciendo según fueron llegando, así no nos comíamos todos los abrazos de golpe. Algunos se lo esperaban y otros no se lo esperaban en absoluto y se alegraban mogollón. La verdad es que todos se alegraron por nosotros y no hubo comentarios desagradables sobre lo que nos esperaba (aunque sí sobre GatitaNegra).

Amigos

Todos nos recomendaban compras que había que hacer, cuánto y dónde eran las mayores respuestas.

Semana a semana IV

¿De Cuánto tiempo?: 8 semanas

Tamaño de Futuro Bebé: Una uva… o eso dicen por internet. El martes tenía concretamente 1,74 cms.

Peso de Futuro Bebé: Ciento y poco gramos el martes, quiero recordar 140 grs según la ginecóloga.

Latido de Futuro Bebé: ¡¡A todo trapo!! Tiene un ritmo mi niño que no para.

Compras para Futuro Bebé: Cuando ha venido Futura Tita de FM ha traído el ajuar que tenía Futura Abuela en casa… compra no es, pero desde luego que ya empieza a tener sus jerseys de primera puesta y un pequeño cambiador a parte de unos patucos y unas manoplas hechas a mano por Futura Abuela.

Ecografía de Futuro Bebé: ¡¡Ya la hemos visto!! Más info: AQUÍ

Peso Ganado de Futura Mamá: Esta vez no he perdido más, pero sigo más baja que cuando tomé la primera… Ando por 74,8kgs y por tanto -0,3 kgs.

Contorno de Barriga de Futura Mamá: Sigo con 77 cms, por lo que en teoría no ha cambiado nada, aunque me noto el bajo vientre más abultado.

Síntomas de Futura Mamá: ¿Un resfriado mortal de verano cuenta? De lo contrario, sigo igual… Sin náuseas claras ni nada particular.

Estado de Ánimo de Futura Mamá: Básicamente enferma, muy enferma, la mayoría de los días, febril… Y todavía no mejoro.

Mejor momento de la Semana: Cuando hemos escuchado ese latido por primera vez… Anunciarlo también han sido momentazos, pero nada comparado con escuchar el corazoncito de una parte de ti y que la ginecóloga te diga que todo va bien. Todavía se me saltan las lágrimas.

Cosas que echa de menos Futura Mamá: Comer jamón sin tener que preocuparme si estaba congelado o no…

Esperando con ganas por parte de Futura Mamá: Estar bien y tener tiempo…

Resumen de la Semana: Sigo igual que la semana pasada… es más, con tanto estrés que esta semana no he podido poner a tiempo ni el Semana a semana. He tenido dos entregas de diplomas (a falta de uno), hemos visto la eco, ha sido todo una auténtica locura. A ver si ya termina esta época.

¿Quién se ha enterado esta semana?: Nuestros amigos más importantes: AmigoE, AmigoJ, AmigaM, AmigaV, AmigoD, AmigoR y sus respectivos familiares. Ya contaré al detalle cada historia.

Comentarios absurdos de otra gente: ¡¡Es niño!! Sí o sí y por varias razones… (por la posición en la eco, por lo guapa que estoy, porque no tengo síntomas…). Ah, y disputarse su relación de pareja en caso de que no sea niño (y también si es niño). No ha pasado de ser una uva que ya tiene novia o novios…

Comentarios no deseados de otra gente: ¡Que me quite a mi gato de encima! No me lo ha dicho la ginecóloga y tengo información suficiente para haberlo planteado, pero es que no me lo tengo ni que pensar… Que se vaya de casa me dicen. NI HABLAR.

A Vista de Tripa:

A Vista de Tripa IV

Reflexiones de Futuro Papá: Las cosas siguen con calma, aunque ya podemos empezar a mirar qué comprar. Y GatitaNegra fuera de los brazos por si acaso.

Anunciando el Embarazo: En el Trabajo I

Había pedido libre el día de la primera visita al ginecólogo. Sabía que me podría la emoción y quería disfrutar con Futuro Papá de esa tarde, estar juntos, regodearnos en las sensaciones… Pero como ya he dicho con anterioridad, ha surgido una época en la que me colapsa la cantidad de trabajo. Así que me pidieron que asistiera a un acto importante por la tarde a cambio de darme otro mediodía libre.

No sé si es mi sentido de la responsabilidad o algo parecido, pero me veía en la obligación de comunicar el embarazo lo antes posible a mi responsable… sea quien fuere. Es como un acto de lealtad que le tengo para que pueda programar el futuro laboral teniendo presente mi ausencia durante una temporada que puede ser significativa. Si todo va bien, la cosa coincide con una de las épocas más tranquilas de nuestro ciclo anual de trabajo, pero es algo que hay que prever de todas formas.

Así que, dado que tuve que trabajar el martes por la tarde, aproveché para apartar a mi jefe durante un momento. No le había dicho para qué era la prueba médica que tenía que realizar por la mañana, y con lo que me encantan las sorpresas, sobre todo si empiezan con susto, pues la conversación fue más o menos así:

Yo: – Bueno, jefe. Sabes que esta mañana me he hecho una prueba médica…
Jefe: Cara de susto. – ¡No me digas!
Yo: – Sólo quería que fueras el primero en saberlo…
Jefe: Se echa para atrás con más cara de susto.
Yo: – Voy a ser madre.
Jefe: me abraza emocionado y alegrándose mucho.

Me ha recomendado que no se lo diga a nadie más de la empresa hasta estar fuera de peligro, pasado el primer trimestre. Porque claro, mi empresa es de ésas que son una gran familia, enorme, y tiene recursos humanos y lo que cuentas en un despacho de 15 personas, lo saben los otros 3 despachos y hasta la otra sede. Como también es lo que me ha recomendado Futuro Papá, a pesar de que me muero de ganas de contárselo a todo Cristo, haré lo que tenía planeado en un principio… (Contarlo a distancia).