Mochila del Hospital para Futuro Bebé

Prometí que haría un post sobre ello, y aquí lo traigo. Las cosas que nos llevamos para Futuro Bebé al hospital. No sé si son muchas, si son pocas, si son demasiadas, o si falta cualquier chuminada. Así que podéis criticarla como gustéis que seguramente tengamos presente la opinión de madres ya experimentadas.

La lista que elegimos para seguir sobre las cosas que habría que llevar al hospital la sacamos de AQUÍ y AQUÍ. Para tener una referencia más o menos clara. Sabemos que en los hospitales públicos sólo te dejan llevar la primera puesta de salida del hospital, todo lo demás lo proporciona el hospital en sí y no llevan muy bien que te lleves tus propias cosas. Pero no es así en el privado, y depende mucho del privado. Así que nos lo llevamos todo que más vale que sobre a no que falte (o como dirían en mi tierra: “máh vale que zozobre a no que zofarte”).

La lista definitiva es más o menos una cosa así:

  • 6 bodies;
  • 2 pares de patucos;
  • 3 jerséis y polainas y 3 pijamas;
  • 4 baberos;
  • un gorrito de algodón;
  • un par de manoplas;
  • una manta polar para salir del hospital;
  • Aseo. Un paquete de pañales, crema protectora para el culito y loción hidratante;
  • Una bolsa aparte con la primera puesta del bebé.

Hemos recibido la recomendación de una amiga de llevar también lima y tijeras para cortar uñas porque hay bebés que nacen ya con las uñas largas y la broma en el hospital sale por un pico. En su experiencia tuvo que pagar 25 euros por una lima en la tienda del hospital cuando ya lo tenían en casa. Así que me llevo ya la que tengo y me lo ahorro.

Y ahora las fotillos de lo que me voy a llevar para guardarlo en el recuerdo.

Para empezar, los bodies. Habíamos dicho que había que llevar seis, los llevamos de 1 mes. Si le queda la ropa grande no me preocupa, pero sería un fastidio que le quedara pequeña, así que preferimos que “zozobre”.

Mochila Futuro Bebé

Habíamos dicho también jeréys y polainas y pijamas. Como no sabemos qué es lo más cómodo, llevamos de los dos y así no nos complicamos. Mitad y mitad, ya veremos qué usamos o qué dejamos de usar. Todo sea que me ponga a lavar ropa en el lavabo del hospital…

 Mochila Futuro Bebé

Por cierto, el primer jersey azul que se ve, el que está por encima, lo hizo a mano Futura Tía Abuela para Futuro Primo, pero no se lo llegó a poner y le toca estrenarlo a Futuro Bebé.

Mochila Futuro Bebé

El aseo que nos llevamos es amplio, lo sé. Más de lo que se recomienda, ¿pero cómo sé yo si es mucho o es poco o es lo necesario? Soy madre primeriza y, dejándome de pijadas porque no las llevo nada bien, me llevo lo que quiero que mi hijo use… Todo sea que en medio de la experiencia las cosas se queden en el fondo del bolso.

Mochila Futuro Bebé

Los baberos los gané en un sorteo de PequesGuapos, os los recomiendo totalmente. No sólo son preciosos, si no que también se puede apreciar la buena calidad. Según veamos el uso que tengamos de baberos, seguro que les hago más encargos.

El conjunto de gorrito, manoplas y patucos lo ha comprado Futuro Papá un día de recados… Son su antojo para Futuro Bebé en el hospital y a mí me derriten de amor sólo de recordar cuándo me los “presentó”.

Mochila Futuro Bebé

Y llegamos a mi caprichito, la primera puesta. Parece grande, lo sé, pero se puede arremangar. Nos hemos negado a comprar Talla 0, esperamos usarlo en más de una ocasión, no sólo para salir del hospital. Pero vi esa camisa a cuadros como body y el vaquero, ¡¡y no me pude resistir!! Todo el mundo le pone alguna pega, pero vamos a ver… Sólo es para salir del hospital y hasta llegar a casa, tampoco creo que tengamos que hacer un mundo de un capricho de madre.

Mochila Futuro Bebé

Y finalmente la bolsa con todo dentro. Parece que va a explotar, pero tiene su historia y no quiero otra. Es la bolsa que Futura Abuela usó cuando salió del hospital con Futuro Papá. ¡No puede ser otra!

Mochila Futuro Bebé

Con vuestra experiencia, ¿consideráis que nos falta algo?

Catarro en el Embarazo

Como no tuve suficiente con el resfriado que me pillé en el primer trimestre, ahora, en el tercer trimestre, con toda la ciática a flor de piel, la pesadez en las piernas, entre otras cosas por sus retenciones de líquidos, y las vacaciones que empezaba a disfrutar, viene… el catarrazo.

Así que a la mierda todos los planes de ir a comprar en plan chicas los regalos para Futuro Papá, a la porra la visita a la peluquería para cortarme el pelo antes de fin de año… Bueno, venga, vale, no vamos a lamentarnos por todo, aunque ganas no me faltan.

Tener un catarro en el tercer trimestre es peor que tenerlo en el primero, al menos a mi parecer y con la comparativa que puedo hacer. Porque con el resfriado del primer trimestre todavía podía plantearme salir de casa (también hay que tener presente que era por verano) y que ahora es totalmente inimaginable. En el tercer día notaba algo de mejoría, ahora sólo veo cómo todo empeora cada día. Llevo ya unos cuatro rollos de papel higiénicos gastados en mocos líquidos que no me dejan respirar por más que me los suene.

Llevo varias semanas pensando en hacer un post homenaje para Futuro Papá, se está ganando el Título al Mejor Prepapá con creces y la verdad es que estos tres días no ha hecho más que demostrarme que efectivamente no es aspirante al título, es ganador absoluto.

Y ahora mismo me encuentro deambulando entre pensamientos de lo harta que estoy por el resfriado, de las ganas de tomarme un ibuprofeno para que se me quite esto de una vez. Las embarazadas, como bien sabéis, sólo podemos tomar paracetamol y a mí el paracetamol no me hace ningún efecto, alivia un poco el dolor de cabeza, pero el ibuprofeno a veces me ha llegado a quitar el resfriado, pero no lo puedo tomar… ¡¡Y quiero morir!!

Como bien dice Futuro Papá: “Esto nos enseña a estar más atento para la próxima vez”.

Por cierto, he descubierto un producto milagroso. ¿Os acordáis cuando hablé del Aceite de Rosa Mosqueta? Pues cuando veía que durante una temporada no iba a sonarme los mocos, me echaba un poquito por la nariz, ¡¡y mano de santo!! Estoy consiguiendo no tener la nariz en carne viva aunque en menos de 10 minutos empezaré mi quinto rollo de papel higiénico.

Futuro Coche

No os he hablado mucho de Futuro Coche, pero era algo que casi no me podía creer. Llevaba tanto tiempo en nuestros planes, que ahora, que se ha hecho realidad, me cuesta creérmelo. Todavía no lo he podido disfrutar plenamente, pero ya he tenido una primera experiencia y es el recuerdo con el que quería quedarme para siempre.

Ayer, por fin, le cedieron las llaves a Futuro Papá y, como ocasión de honor, ha venido a buscarme al trabajo… con todo lo que ello implica. CiudadCapital no es un sitio donde conducir sea agradable, genera mucho malestar y estrés… Creo que la ciudad en sí siempre la genera, pero a la hora de conducir, es peor.

La primera vez que vi llegar a Futuro Coche de frente no me podía creer lo bonito que me pareció. Es un todocamino de los que llaman ahora y realmente es… precioso. No sé si es porque es nuevo, pero la verdad es que consiguió impresionarme y eso que había visto mil y una fotos del coche. Pero no es lo mismo verlo en acción, no me lo esperaba tan impactante y bonito.

Cuando me subí… me sentía en las nubes. ¡¡Estaba altísima!! Recoloqué el asiento a mi gusto y me hice el trayecto a casa descubriendo mil y una novedades del coche. Lo primero, sincronizar los altavoces del coche con el móvil de Futuro Papá. Bueno, hay cosas que hace 8 años eran novedad y hoy en día ya es el día a día de cualquier coche, pero como no lo he tenido, yo estaba flipando y recontenta con cada cosa nueva que descubría. ¡¡El portadocumentos es gigante!! Y tiene para poner cosas encima del salpicadero. Simplemente es perfecto.

El color es la mezcla de los dos colores favoritos de los Futuros Padres. Por mi parte, ya os lo podéis imaginar, pero también tiene el color más oscuros de todos de Futuro Papá. Pero en una combinación que me parece perfecta.

Os dejo con la foto que quiero dejarme de recuerdo. Porque es el principio de todo un camino juntos y lo que vivirá Futuro Coche formará parte de la vida de nosotros:

Futuro Coche

¡¡Habemos Cuna!!

La verdad es que Futuro Papá es muy pragmático y es algo que me encanta. En su día decidimos que la cuna era algo importante, pero lo más importante de la cuna era el colchón. Nos planteamos comprar una cuna de colecho, pero los precio no nos encajaban y, la verdad, es que nuestra intención es no colechar durante demasiado tiempo. Futuro Papá no quiere que se acostumbre a estar enganchado a sus padres. Yo le respeto la opinión, pero bueno, también habrá que ver la personalidad propia de Futuro Bebé, como todavía no le conozco, pues no tomo decisiones al respecto y creo que la suya es tan válida como la mía.

Lo que yo sí tengo claro es que quiero un colchón bueno. Y después de hacerme el Máster de Colchones encontré la respuesta a la mayoría de mis dudas AQUÍ. No quiero un colchón caro, quiero un colchón bueno, así que no me conformaré con menos que un colchón de muelles con capa de viscoelástica. Pero ese es otro tema…

Aquí vamos a hablar de la cuna y su adquisición. En esta ocasión fue fácil, Futuro Papá tiene una compañera que nos la vendía a buen precio. Quizás no era como nosotros la queríamos, pero cumplía con los principales requisitos: que se pudiera bajar un lateral, que tuviera ruedas y que fuera de madera maciza, nada de aglomerado. No habíamos visto precios del mercado, aunque nos acercamos un día al Ikea para echar un vistazo y las cunas que había de exposición no nos convencieron en absoluto.

Nos hablaron de un stock de muebles cerca de casa donde pensábamos ir a mirar, pero con la oferta de la compañera de trabajo de Futuro Papá no nos esperamos, la verdad. De todas maneras habrá que ir para buscar un mueble cambiador.

Esta mañana la hemos montado y ya está puesta en su sitio definitivo (aunque durante un tiempo estará al lado de nuestra cama). Estamos muy contentos, porque ya es una cosa menos.

Primeros Movimientos para Futuro Papá

No voy a extenderme, la verdad, pero a mí me ha hecho mucha ilusión. Es una de las cosas que más ganas tenía que ocurrieran y quiero reflejarlo para que Futuro Bebé lo sepa en su momento.

Anoche no paraba quieto y le notaba como nunca, llegaba sobresaltarme y podía sentirlo a través de la tripa. Invité a Futuro Papá a que me tocara la tripa y ocurrió… Futuro Papá fue testigo de los primeros movimientos de Futuro Bebé.

Sólo tenéis que imaginaros nuestras caritas.

Ataques de Miedo

Quería escribir, desde hace una semana, sobre los pañales de tela que nos han llegado ya a casa. Enseñarlos, cómo los encontramos, por cuáles nos decidimos y por qué. Pero llevo unos días en los que siento el corazón un poquito acongojado.

Ayer concretamente todo estalló en una diferencia de opinión con Futuro Papá. Creo que las diferencias de opiniones enriquecen a una pareja que las afronta de forma madura y tranquila (cosa que Futuro Papá me enseñó a hacer, porque yo en ese aspecto soy más de echar sapos y culebras por la boca). Era sobre lo que siempre tenemos diferencias de opinión, sólo que cada vez me deja más echa polvo…

Llevo un tiempo en los que me sorprendo porque las hormonas del embarazo no se han hecho presentes en mi cuerpo. Pero creo que ya no puedo decir los mismo. Llevan unos días también haciendo mella y no ayudó a mi día de ayer. Pero hoy han estallado directamente…

Tengo pánico a la maternidad.

Sé que estoy embarazada, llevo disfrutándolo un tiempo y la verdad es que me encuentro mejor que nunca. Tengo ánimo y fuerzas para hacer lo que deseo, todavía no he tenido que comprar ropa premamá, aunque ya se ve la tripita. No sé, ¡¡me siento genial!!

Pero a veces… ¡¡me sorprendo de estar embarazada!! Por mucho que lo deseaba, lo veía como algo tan irreal, algo tantas veces pospuesto, algo tan lejano… Que estarlo ahora es como si no lo viviera con intesidad. Y no me preocupa estar embarazada, lo disfruto y lo vivo como algo natural, ¡¡como si siempre lo hubiera estado!!

Sólo que… cuando pienso que algún día Futuro Bebé saldrá de ahí, ¡¡¡¡me da pánico!!! ¿Mi teta le dará leche? ¿Dormirá a gusto en la cuna? ¿Estará a salvo en el carro? ¿Sabremos portearlo? ¿Sabré educarle? ¿Escucharé su primera palabra o la disfrutará otra persona? ¿Y sus primeros pasos? ¿Le daré lo que necesita?

Pero quitando esas cosas, ¡no llego a fin de mes! ¿Cómo voy a ser capaz de darle a Futuro Bebé todo lo que necesita? Soy un desastre en casa, ¿cómo podré quitarle de todos los peligros que le acechan en casa?

Hoy no me siento preparada, en absoluto, para ser madre…

#FotoFinde XXX

Normas y Manual AQUÍ

#FotoFinde XXX

A Futuro Papá le encanta ir al campo y pasar allí el rato aprendiendo cosas sobre la vida natural, a AmigoE también… y yo me acoplo a cualquier plan donde la diversión y las risas están aseguradas (también me gusta el campo, aunque me faltan muchos conocimientos). Así que decidimos irnos a un sitio que ellos saben que está a muchos kilómetros lejos de casa para hacer una cena campestre, al final resulta que allí era romería y el lugar tranquilo y solitario en medio del campo… estaba a rebosar de gente. Así que nos volvimos y nos vinimos a un sitio igual de campestre al lado de casa. Me tuve que reír muchísimo con esa vuelta inesperada a una hora y media de casa. Pero el paseo fue agradable.

La intención era preparar una cena en el campo y nos llevamos de todo, gazpacho, chorizo para freírlo y sopita. También un transistor que, mientras charlábamos, nos presentaba el mundo (concretamente Cuarto Milenio). Llegada a una hora, después de cenar hasta ponernos ceporros, nos pusimos un poco en silencio a escuchar la radio. Y os aseguro que escuchar Cuarto Milenio mientras estás a medio oscuras en el bosque no es apto para miedicas de ninguna clase.

Futuro Bebé parecía encantado con la experiencia, le he notado en algún momento, pero no parecía molesto. La sopa preparada por Futuro Papá creo que le encantó.

Conseguir Linky

¡Habemus Carrito!

¿Qué pasa cuando haces planes y éstos no salen? Pues que te renuevas o mueres… y creamos otros. El hijo de AmigoD y AmigaS cumplió años esta semana y nos apetecía hacerle un regalo, ya lo teníamos decidido (internet, cuánta sabiduría) de una cadena de juguetes infantiles que hay en un centro comercial cercano. Así que fuimos, uno de los regalos nos gustó tanto que también se lo cogimos a Futuro Bebé, si nos sale astrofísico como deseaba serlo su madre ya os diré.

Aprovechando que en el mismo centro comercial había un Carrefour, nos acercamos a ver la sección de nuestra pesadilla… ¡¡y es que todo estaba de oferta!! Para Futuro Papá era importante que el carrito tuviera ruedas grandes y buenos amortiguadores, para mí ya lo sabéis: sin capazo y con Grupo 0+ que tuviera Isofix. Mis condiciones los cumplía a medias uno, cuyas ruedas eran enanas y los amortiguadores no eran muy allá…

Después de media hora de estudiarnos los carritos que tenían nos decidimos por un trío (con capazo) y un Grupo 0+ sin isofix que tenía ruedas grandes y buenos amortiguadores. Concretamente el Nurse Town Trio, podéis verlo AQUÍ.

El precio de Carrefour sin oferta era 359 €, pero nos costó 299 €. Por internet lo estoy viendo hasta por 429 €. Ya os contaré si nos mereció la pena, aunque para eso hay que esperar.

PD (26/09/2016): AQUÍ podéis leer la opinión después de 18 meses de uso.

Charla Preparto I. En el Hospital

Se supone que se pondrían en contacto conmigo a partir de la Semana 20 para recibirla alrededor de la semana 24, pero la verdad es que me avisaron mucho antes como podéis imaginaros. Aprovechando que ahora es una época de curro tranquila, cosa que el mes que viene no podré decir lo mismo, y que Futuro Papá podía ir, dado que trabajando a turnos dependemos de muchas citas por él, aprovechamos y fuimos.

La charla trataba de que cada profesional que asistía el parto te explicaba cómo funcionaba el mecanismo desde su punto de vista y que conocieras las responsabilidades del personal en cada una de sus actividades. De esta manera la charla la impartió un matrón, un neonatólogo, una ginecóloga y una anestesista.

El matrón nos habló, sobre todo, de los signos del parto. Cuándo debemos acudir al hospital. Primero nos explicó sobre las contracciones, que según se va acercando la fecha, éstas se juntan más en el tiempo y en el momento que tengamos contracciones regulares, porque al principio no lo son, cada 5 minutos y que no se relajan con el reposo, debemos ir preparándonos para acudir tranquilamente al hospital. También si la bolsa tiene rotura o fisura, son dos cosas diferentes. En el caso de rotura de bolsa, lo que vulgarmente se llama romper aguas, debe acudirse con tranquilidad al hospital. La fisura es más difícil de detectar porque va más bien goteando, así que cuando la zona está demasiado húmeda como para ser el flujo, pues de caminito que vamos. En ambos casos es muy importante el color, si el color del líquido que empieza a salir es transparente o blanquecino, podemos ir en un rango de dos horas, esperar al marido que salga de trabajar y todo eso, en cambio si el líquido es verdoso (el feto ha hecho necesidades dentro) debemos olvidarnos de la tranquilidad, pero si ya es rojo… no hay tranquilidad que valga.

Todo esto no se contempla en caso de partos y cesáreas programados, claro. Que en esos casos funciona todo de manera distinta. Primero, no se entra por urgencias, si no por la recepción del hospital.

Otra cosa que nos ha explicado es el sangrado durante la gestación. En caso de que sea menor o igual que una regla, no hay que alarmarse en absoluto, es normal. El problema es cuando está acompañado de dolor y es bastante más que una regla… Luego nos ha explicado que él da clases preparto y que llamemos alrededor de la semana 21 o 22 para coger sitio en el siguiente comienzo de clases. Nos puso un vídeo muy bonito y se despidió.

Después entró el neonatólogo. Es el pediatra que debe asistir el parto. Nos explicó las ventajas y el funcionamiento del piel con piel en el bebé. No tardan nada en ponerlo y durante dos horas no separan al bebé de la madre para hacer las mediciones. Durante las cesáreas el padre no puede estar con la madre, y la madre no está para hacer el piel con piel, así que se lo llevan enseguida al padre para que el padre sea el que haga el piel con piel al bebé. Después nos enseñó la sala de incubadoras, que no tienen horario para los padres, son de puerta abierta para padres, para que estén con el hijo todo el tiempo que ellos consideren oportuno mientras el bebé recibe los cuidados especiales. La familia cercana puede visitarlos durante el día del jueves, el resto se lo dejan sólo a padres. Nos explicó en qué casos se llevan a los niños a las incubadoras y cómo funcionan.

Tras él llegó la ginecóloga. Yo estaba un poco inquieta por los casos de los bebés que necesitaban incubadoras y Futuro Bebé se había manifestado por primera vez por entonces, así que no recuerdo mucho de la charla que dió la ginecóloga, la verdad. Recuerdo algo de que hablaba del proceso del embarazo y del parto, y cuáles eran los protocolos en caso de parto urgente y parto programado, y cuándo se da cada uno. Pero no me preguntéis detalles que yo estaba buscando más signos de Futuro Bebé.

Y entonces entró la anestesista. Nos habló de los escasos efectos secundarios de la epidural y de cómo la aplicaban. Te la puedes poner en cuanto desées, no hay tiempo mínimo ni tiempo máximo (luego especifico), en cuanto entras al hospital puedes decir que te la pongan, te llevan a quirófano, te ponen un catéter (que es una especie de vía directa a la zona epidural de la espalda), te suministran la mitad de la dosis en el acto y luego la otra mitad te la van poniendo poco a poco, de esta manera si el parto es más largo, te siguen poniendo la anestesia según la vayas necesitando. En caso de que solicites la epidural demasiado tarde para que haga el efecto deseado, te inyectan la raquídea, tiene más efectos secundarios y es más delicada de poner, pero evitan en lo máximo que sufras. Nos puso un vídeo de su aplicación y se terminó la charla.