Conciliación Laboral: Mis Primeros Pensamientos

Hace poco ha sido un tema muy común entre los blogs plantear el tema de la conciliación laboral con sus bebés recién nacidos. Futuro Bebé todavía sólo está en mente, pero también es algo en lo que voy pensando.

Me preocupa, es inevitable, piensas en ello desde el momento en el que te imaginas un bebé en tu vida. Piensas en cómo vas a combinar la vida laboral con la vida maternal y a mí se me han ocurrido estas ideas:

  1. Pido reducción de jornada. Al principio no va a suponer un cambio en el sueldo, pero al final pues sí. ¿Cuánto me puedo permitir dejar de cobrar para trabajar menos horas? Pues con los sueldos de hoy en día, ni media hora. Es algo que tendría que hablar con mi empresa y con Futuro Papá, pero hay cosas más importantes antes del tema de lo que pueda pasar de aquí a dos años, cuando el tema sea inminente.
  2. Busco otro trabajo más cerca de casa, que no gaste dos horas en el transporte a diario. Pero entonces tendría que buscar a alguien que lo cuide en los días libres escolares, como semana santa o navidades. El sueldo en mi trabajo actual no es bueno, pero sí me permite cuidarle en sus vacaciones y tener un mes entero en verano. Aunque esto no nos afectaría hasta dentro de cinco o seis años, pero luego será cuestión del resto de su vida.
  3. Pido una excedencia para cuidarle. Esto me dejaría sin sueldo directamente, por mucho que sea la opción que más me gusta, es la que menos me puedo permitir. Si en un momento dado fuera posible, ¿cuándo lo haría?

Mi horario también es difícil, pero se puede combinar con el horario de Futuro Papá. Aunque esperamos pronto una subida de categoría para él que implica un cambio de horario importante. Tenemos la firme intención de no implicar a los Futuros Abuelos, pero me queda la tranquilidad que tienen un horario permisible. Futuro Papá trabaja cerca de casa, es otra tranquilidad.