Fin del Despido

Los que me seguís, sabéis que el contrato que tenía con mi empresa lo rescindieron el 15 de febrero de 2017… Ya han pasado más de seis meses desde entonces. Y ahora, por fin, puedo decir que hemos terminado toda posible relación laboral. Os quiero contar mi experiencia con el despido por si a alguna otra persona pudiera serle de interés, porque hasta que no me he visto metida en éstas, no sabía qué esperar de todo ello. Emocionalmente sí, pero… ¿cuál es el procedimiento?

El Despido

Ya os lo contaba por aquí, pero viéndolo con el paso del tiempo, puedo hablar de ello con menos sentimiento. Como podéis leer, una cosa fue lo que me dijeron y otra lo que escribieron en la carta donde se me notificaba dicho despido.

El motivo legal que alegaron para el despido procedente fue la falta de conocimientos necesarios que requería el puesto de trabajo y que, supuestamente, yo no tenía. Por un lado, era falso. Tenía un certificado legal que demostraba lo contrario. Pero por otro lado, eso es un requerimiento que sólo se puede alegar en caso de ser una empresa o un puesto laboral que implique nuevas tecnologías o se incluya en el sector de I+D+i.

En el propio despido la abogada me aseguró que estaban dispuestos a negociar sin llegar a Conciliación ni a Juicio. Pero esto tampoco puede ser, la denuncia es obligatoria. Básicamente porque luego tienes que declarar el dinero percibido y sin seguir el procedimiento legal para hacerlo, la empresa no puede declarar que te ha pagado eso y tú no puedes declarar que lo has cobrado. Yo soy muy legal para estas cosas.

La Conciliación después del Despido

Yo no sabía lo que tocaba después. Sólo sabía que debía firmar todo como “No Conforme” y eso hice. De todas formas, por ley tienes prohibido firmar nada que vaya a perjudicarte a ti mismo, por lo que, aunque firmes como conforme, puedes alegar legalmente tu inconformidad después de informarte y sentirte perjudicado.

Pues hay un paso previo al Juicio que se llama Conciliación. Se pretende con ella llegar a acuerdo para no llegar a Juicio. Te da tiempo a consultar con tu abogado tu despido, tu abogado hace los trámites (todo esto tiene sus plazos) y citan a ambas partes al juzgado.

Se considera citación al juzgado, por lo que es obligatorio, concretamente desde 2015. Aunque no haya acuerdo, la comparecencia a esa cita es obligatoria para ambas partes. En caso contrario, es sancionable. Normalmente llegas a acuerdo antes y vas sólo para firmar.

En nuestro caso fue complicado que coincidieran para hablar ambos abogados, por horarios y porque mi abogado tenía otros muchos casos que atender, no llegamos a acuerdo antes de la Conciliación. No es un caso raro tampoco, me comentaba mi abogado que normalmente lo hablaban 10 minutos antes de ser llamados.

Pero la empresa no se presentó…

Y estábamos dentro de plazo para presentar la demanda a Juicio

El Juicio tras el Despido

Creo que nunca me había inquietado tanto un proceso administrativo. Soy una friky de los procesos administrativos, me encantan. La Burocracia suele ser tediosa para todos, pero a mí me llama poderosamente la atención. Por eso os lo cuento.

Tardan bastante en adjudicar la citación para un juicio, por eso se procura llegar a Conciliación con anterioridad. La cita me la facilitaron dos meses antes de tener que comparecer ante el juzgado. Y la citación era para seis meses después de despedirme (y me dicen que he tenido suerte y ha ido todo muy rápido, porque pueden tardar incluso más de un año).

Dos días laborales antes del juicio, el abogado laboral de la empresa contacta con mi abogado (que estaba en una reunión, pero como el juicio es inminente, pues consiguen hablar a altas horas de la tarde). Confirman el importe solicitado y a ambos les parece lícito (legal, correcto). Por lo que finalmente hay conciliación antes del juicio.

Nos presentamos dos horas antes de la citación a juicio en el juzgado para realizar los trámites del acto de conciliación. Y una hora antes del juicio salí con todo firmado como se había acordado.

Prestación por Desempleo

Un punto aparte, pero también importante, es percibir la Prestación por Desempleo en caso de despido cuando no hay acuerdo por ambas partes. Antes, hasta que no se celebraba el juicio no podías solicitar la prestación. Imaginaros… un año sin cobrar nada cuando no has tenido la culpa. Por suerte lo han cambiado y ahora ya sí puedes cobrar la prestación por desempleo aunque no haya llegado a juicio todavía.

No tengo muy claro si al considerarse un despido procedente también tienes derecho a la prestación. Si no recuerdo mal, no. Por lo que tienes que tener muy claro que es improcedente, si no, tienes que pagarlo todo de vuelta.

De la misma manera que si, en lugar de solicitar la correcta finiquitación del despido, solicitas la reincorporaócin a la empresa. Debes tener presente que todo lo que cobres como finiquito, indemnización y prestación por desempleo, se te descuenta de lo que tendrían que pagarte por haber trabajdo. Esto es un poco más complicado.

Una vez que te despiden y recurres al proceso legal para reconocer la improcedencia tienes dos opciones. Cobrar correctamente el finiquito y la indemnización o solicitar la reincorporación a la empresa en tu puesto laboral. Yo solicité lo primero. Pero cuando quieres reincorporarte, hasta que te reincoporas tienes derecho legalmente a cobrar los meses hasta llegar a juicio como si hubieras trabajado. Pero, de todo lo que deberías haber cobrado durante esos meses, se te descuenta lo que te pagaron como finiquito e indemnización cuando te echaron.

En cualquier caso, siempre consultar con un abogado vuestro caso en particular.

EDITO: Me confirman que sí se puede cobrar la prestación por desempleo por un despido procedente.

Maternidad en el Paro

Pensaba escribir este post cuando todo el litigio hubiera terminado, cuando hubiera podido cerrar el capítulo del todo y esta nueva aventura hubiera obtenido un sentido, una razón de ser… Pero ha ocurrido lo único que no me imaginaba.

El pasado 15 de febrero, tres días después del segundo cumpleaños de Niño Fúturo, me invitaron a una reunión privada con el director de mi empresa. Lo primero que pensé y que dije: “es para algo malo. Si es para algo bueno, te llama RRHH, si es para algo malo, es el director”. Y así fue…

Rescindieron mi contrato con palabras tan amables como “has hecho una labor prodigiosa en estos años que has estado con nosotros”. ¿Por qué me echaron? Tengo mi opinión, me dieron la suya y en la carta de despido pone otra cosa muy distinta.

Así que de la noche a la mañana pasé a ser una desempleada más de este país. El susto que me llevé al cuerpo os lo podréis imaginar. Esa inseguridad laboral repentina. Era lo mejor, sin duda. Estaba pasando por períodos depresivos por el trabajo y liberar esa carga ha sido muy beneficioso. Pero el miedo es mucho miedo.

El pasado viernes habría sido el final de este camino. El encuentro en la conciliación donde cerraría este capítulo, pero nada más lejos de la realidad. No se presentaron… Así que la pesadilla continúa. Es muy probable que ahora también os cuente esta parte del proceso.

Los primeros días fueron completamente de incredulidad. Niño Fúturo se había puesto malo y no debía ir a la guardería, tenía que encontrar quien se pudiera quedar con él… y repentinamente yo podía quedarme con él. Al día siguiente me había pedido el día de vacaciones, así que tampoco estaba siendo un día raro. El sábado fue el Madresfera Blogger’s Day y me distrajo muchísimo. Además, tenía un millón de proyectos pendientes de sacar adelante. Y llegó el lunes, el lunes en el que, por casa, todo volvía a la normalidad. Yo empezaba mis papeleos oficiales para normalizar mi nuevo estado laboral… Las cosas de Palacio, van despacio, amigos míos. Pero bueno…

A día de hoy todavía lo veo todo un poco incierto. Largas charlas interiores y con Papá Fúturo sobre cómo afrontamos este nuevo futuro. Decisiones importantes que tomar sobre la vida familiar por ese cambio laboral. Muchas cosas removidas dentro de mí sobre qué y cómo hacer. Y mucho miedo. Cuando tienes carga familiar, un despido se vive con otra perspectiva y el centro no eres tú mismo.

Escucha”Maternidad en el Paro – PM 09″ en Spreaker.