Visita al Endocrino II y Analítica Concepcional

El lunes por la mañana la pasamos en el Hospital. Estamos teniendo la suerte de que nos coinciden las fechas de visitas y analíticas, cada una para cosas diferentes. De esta manera sentimos que aprovechamos la mañana. De lo contrario sería un ir y venir del hospital constante.

Lo primero fue ir en ayunas para analítica de sangre y Test de O’Sullivan. Lo que no me había dicho mi ginecóloga es que también incluía una analítica de orina, que tuve que entregar más tarde al tener que ser con la primera micción de la mañana, pero bueno, para lo demás fui en ayunas como convenía.

El Test de O’Sullivan se realiza principalmente para detectar la diabetes gestacional que puede sufrir una embarazada. Se da en hasta el 23 % de las mujeres y aumenta algunos riesgos en el embarazo y en el parto, conviene tenerlo controlado en caso de padecerlo.

La prueba consiste en sacar una muestra de sangre completamente en ayunas y beber un compuesto de glucosa con el cual deberemos estar una hora en reposo, sin ingerir nada más. Después nos volverán a sacar una muestra de sangre. Pude hacerle foto al compuesto de glucosa:

Test osullivan

Yo, por lo que me habían comentado, pensaba que aquello iba a tener un sabor a asqueroso curioso. Pero me encontré con la sorpresa de que tampoco estaba tan malo. Es muy dulce y sabe a azucarado, pero si te lo dan fresquito sin estar frío… y teniendo presente que estás en ayunas con un hambre de comerte a una vaca, tampoco está malo.

Todavía no tengo resultados, me los dan la semana que viene. Mientras tanto sigo con mi dieta normal basada en multitud de cosas que me prohibirían si diera positivo la prueba.

Justo al terminar, con 5 minutos de diferencia, tuve la Visita con mi Endocrino para revisar los niveles de TSH que me han dado en una analítica previa. Por lo visto ahora están dentro de lo normal para una persona sin nada a tener presente, pero en caso de embarazo, como el mío, son niveles todavía altos. Por lo que me ha aumentado la dosis de Euritox a tomar y he pasado de 50 mg a 75 mg… Pastilla y media hasta que termine el blíster y receta nueva para cuando tenga que comprarlo de nuevo.

Dou dou o Muñeco de Apego

Creo que las que nos movemos en el mundo de la maternidad tenemos muy presente el apego en nuestra Futura Vida con el nene que llega. Pero hay gente que por falta de información, no sabe que estas pequeñas cosas existen y son tan fáciles de hacer.

¿Qué es un dou dou o un muñeco de apego? Pues básicamente es cualquier peluche con el que el niño se encariña especialmente, suele tener una característica muy especial: huele a la madre.

Obviamente en el mercado no existe un Osito de Peluche con Fragancia de Esencia de Futura Mamá. Cada una somos únicas hasta para eso. Para conseguirlo, deberemos elegir un peluche que nos guste e ir durmiendo con él durante el embarazo. De esta manera va adquiriendo nuestro olor, nuestra esencia, y el Futuro Bebé sentirá aprecio por ese peluche dado que lo identifica con la madre.

¿Para qué sirven? Obviamente, siempre que estemos nosotras presentes, preferirán que les tengamos nosotras (o los padres) antes que al muñeco. Pero a veces debemos separarnos de ellos, por ejemplo, para dormir. En esas ocasiones estos muñecos de apego son muy útiles para que no sientan el abandono que les produce la ausencia de la madre, porque con el muñeco saben que siempre van a tenerla consigo.

Hoy en día en el mercado ya los venden como “Dou Dou”, son esos muñecos que son como un trapito con una cabecita de animal (ASÍ). Con textura especialmente suave para resultar lo más agradables posible. De toda la vista he conocido a mis primos que siempre llevaban “su mantita favorita” encima y a todas partes, supongo que se podría considerar lo mismo.

Los que me conocéis, ya sabéis como soy… Para Futuro Bebé tenía que ser algo especial. Así que le encargué a La Costurera de los Niños el siguiente dou dou con diferentes texturas:

Dou Dou

¡¡A nosotros nos tiene totalmente enamorados!! Nos encanta por cada uno de sus detalles. ¿Qué os parece a vosotros?

Manías Alimenticias

Ya os conté AQUÍ mis primeros intentos de comer fruta… ¡¡Conseguí aguantar dos semanas!! Pero la verdad es que no seguí tomando. Sé que son extremadamente necesarias y que me vais a echar mucha bronca, pero he vivido toda mi vida sin comer fruta y no siento demasiadas carencias en mi salud.

Pero he decidido escribir este post para relatar lo que sí hago, lo que como ahora PORQUE ESTOY EMBARAZADA. No es que no las comiera o las tuviera prohibidas, pero que las como a conciencia para favorecer el desarrollo de Futuro Bebé o lo que no como para evitar perjudicar a Futuro Bebé.

Lo que SÍ como:

  • Nueces: y la verdad es que no sé porqué. Desde el principio tuve como la necesidad de comer dos nueces al día para Futuro Bebé… ¿Por qué? Supongo que en su día leería un artículo sobre ello y eso me ha generado esta necesidad. Pero la verdad es que no supe hasta después los beneficios y perjuicios que tiene y creo que lo he hecho de forma correcta, dado que comerlas es bueno, pero abusar de ellas es malo.
  • Leche: siempre me ha gustado mucho, pero últimamente más. Cuando me preguntan qué deseo beber pienso en todas las variedades que existen para beber leche en cualquiera de sus opciones. Me sorprendí un día cuando vi un anuncio de mantequilla (alimento que no me gusta mucho) y estaba babeando porque quería una tostada con mantequilla porque era un lácteo… A ver si Futuro Bebé sale con los huesos tan fuertes como los míos, jamás me partí ninguno y no ha sido por falta de ocasiones.
  • Cereales: tanto los preparados para desayunar como en sus variedades de galletas. Sobre todo en el desayuno. Antes desayunaba más bien poco y muy mal, por no decir que la mayoría de las veces ni desayunaba. Ahora nadie me quita un buen tazón grande y caliente de leche semidesnatada y medio paquete de galletas o paquete de cereales.
  • Verduras: no estamos acostumbrados en casa a comer con guarnición, pero me he propuesto comer más guarnición de verduras. Todavía es una proposición, a ver si se instaura correctamente.

Lo que NO como:

  • Obviamente nada de lo que tengo prohibido.
  • Hamburguesas: básicamente las de restaurante de comida rápida o restaurantes en general. ¡Y mira que me apetecen! Pero sin conocer el origen de la carne, sin saber si están correctamente cocinadas y demás, me suscitan muchas dudas que no me dan ninguna seguridad comerlo.
  • Dulces: alguno sí que como, pero la verdad es que ni por asomo todo lo que comía antes. Dado que Futuro Bebé ahora puede saborear los alimentos que ingiero, no me apetece que se vuelva un chucheadicto y, como para alimentarme no me hace falta, lo puedo eliminar de mi dieta y punto. Además de todos los beneficios que tiene no comer tantas grasas saturadas y azúcares. Si os digo la verdad: no los echo de menos.

Creo y estoy convencida de que me olvido de más manías que tengo, pero de momento las dejo aquí. Iré actualizando la lista según me vaya acordando.

Creaciones Nocturnas

Me parece realmente muy curioso cómo el tamaño de la tripa cambia según la posición que tengas. De pie también cambia.

Me he dado cuenta el miércoles que sin querer adelanto la cadera para llegar mejor a la parte baja de la barriga y así sentir que toco a mi bebé, pero la verdad es que luego me dan mini ataques de ciática. Que buscando información ahora me he encontrado con este artículo y manías mías que debo evitar como pone aquí:

– En la vida diaria, tanto en casa como en el trabajo, conviene evitar la posición sentada y “encajada” (por ejemplo, en un sillón), así como las posiciones fijas (como estar muchas horas delante del ordenador) o el uso de taburetes. Cuando la futura mamá se sienta, es mejor que no cruce las piernas. De noche, es preferible dormir sobre un colchón rígido.

Son cosas que yo hago muchísimo, es más, justamente estaba encajada en el sofá con el portátil encima y acabo de corregirme sentándome en la mesa con la espalda recta. Trataré de evitar cruzar las piernas aunque me costará la vida. Esta mañana, mientras desayunaba, justo me ha dado el primer ataquecillo leve de ciática y parece mentira, pero me he preocupado. No quiero dejar de ir a trabajar por una ciática como le pasó a una amiga. Si está en mi mano evitarlo, ¡¡a evitarlo!!

Pero me he ido mucho de tema… Estaba hablando sobre la visualización de la barriga ante las posturas. También con la ropa. Mientras que el miércoles, cuando llevaba un vestido, se veía perfectamente que estaba embarazada. El jueves y ayer no estaba tan claro. Entre que corregí la postura y que todavía puedo ponerme mi ropa normal, ¡¡y me queda ancha!! Ahí no había ni rastro de mis 17 semanas (cuatro meses) de tripita. Así que creo que poco a poco conseguirá evitarme la ciática corrigiendo mi forma de caminar, dejar de cruzar las piernas, levantarme de vez en cuando de mi sitio y sentarme adecuadamente.

Otra postura en la que la tripa se aprecia de forma diferente es tumbada. He decidido, desde la semana pasada, que también voy a hacerme fotillos a la tripa mientras estoy acostada. Aunque ésta no la publicaré mucho. La semana pasada podéis verla AQUÍ. Y esta noche pasada me puse creativa e hice esto:

Creaciones Nocturnas

Visita al Neurólogo I

No fui convencida en absoluto, me pareció una exageración que por una migraña, la primera de mi vida, me manden directamente al especialista. Acostumbrada a la Seguridad Social donde te tienes que estar muriendo para que te miren porque si no, automáticamente es un catarro y a tu casa. Pero soy obediente y fui.

Me encontré con una doctora muy jovencita que se preocupó en saber cada detalle de cada molestia que tuve durante mi migraña, me hizo un test neurológico y finalmente me mandó una resonancia magnética.

A Futuro Papá se le pusieron los vellos como escarpias, yo tenía bastante con luchar contra mi fobia a la bata blanca, así que me limité a obedecer. Fui al mostrador de radiología a solicitar mi cita y cuando la recepcionista supo que estaba embarazada me pidió que esperara un momentito y se fue a buscar a la jefa del servicio de radiología. Futuro Papá no hacía más que decirme: “Si ni ella, que no tiene conocimientos sanitarios, lo tiene claro…”.

La jefa del servicio de radiología se presentó y nos pidió que nos fuéramos con ella a un aparte para no hablarlo ahí en medio de toda la gente. Muy amablemente nos dijo que si hay que hacerlo, se hace, que se han hecho resonancias magnéticas a fetos porque hacía falta, que no tiene contraindicación, exceptuando en el primer trimestre, pero que me decía sin decirme que me recomendaba sin recomendarme que no me la hiciera por una migraña. Me pidió que lo meditara tranquilamente en mi casa y si estaba decidida, llamara para pedir cita o anulara la que me había cogido.

Si yo no tenía claro el ir al neurólogo, imaginaros el hacerme una resonancia. Así que a menos que tenga más episodios de migraña, hasta aquí esa historia.

Visita al Endocrino I

Yo ya he tenido hipotiroidismo subclínico. No me mandaron ni dieta, ni pastillas, ni nada… sólo un riguroso control cada seis meses. Al cabo de dos años, desapareció (de esto hace un año y medio). Sin dieta, ni pastillas, ni nada… Así que lo dábamos todos por solucionado. Una vez me mandaron al endocrino y éste casi se rió en mi cara cuando vio que tenía un análisis con parámetros tiroidales tan pobres y míseros. Me mandó sólo control y punto (y creo que me pidió no volver a verme la cara o que no le molestara con mundicias, pero no lo podría asegurar. Fue de los que me ayudaron con mi fobia a la bata blanca, a desarrollarla, digo). Así que, cuando desapareció, nos despistamos y, aunque se lo indicamos a mi ginecóloga, no vio problema en ello.

Ahora con el embarazo el hipotiroidismo volvió a hacer su aparición estelar, por lo que la ginecóloga me mandó una analítica urgente e ir al endocrino en cuanto las tenga. Y yo, que soy hipocondríaca, soy muy bien mandada, eso hice… Y coincidiendo la recogida de resultados con la visita al endocrino…

He recibido una soberana bronca.

También debo decir que no he recibido nada de información. Ha echado sapos y culebras sobre los médicos que he tenido (que lo haga un especialista me hace confiar en él, mira tú) y me ha mandado con urgencia el tratamiento. También me ha dejado muy claro que si has tenido en algún momento de tu vida, antes del embarazo, algún problema de la tiroides, antes de embarazarte debes ir al endocrino, sí o sí o sí… por muy leve que haya sido y por muy mundicia que te diga el endocrino que es.

Las que no lo sabíais y os planteáis buscar, ¡¡manos a la obra!!

Ahora bien, tuve que ir sola y se me olvidó preguntar millones de dudas que me surgen ahora. Pero para algo está San Google.

INFORMACIÓN

Y la verdad es que asusta. Porque una cosa es que me afecte a mí, que de una manera u otra lo puedo sobre llevar, y otra es que afecte a Futuro Bebé. Así que chicas, ¡¡a ponerse las pilas!!

Cinturón de Seguridad para Embarazadas

Los cinturones, esa herramienta que salva vidas, aunque en ocasiones también la eliminan. En la mayoría de las veces las ha salvado, por eso persisten en los coches, pero las embarazadas debemos tener cuidado con ellos. Ahora depende otra vida de nosotras y hay una parte del cinturón que incide directamente en ella.

Aquí os dejo un pequeño diagrama de cómo debe usarse un cinturón en caso de embarazo:

cinturoncomousar

Siempre he tenido presente estas recomendaciones y hasta ahora he procurado colocarme adecuadamente el cinturón. Sabía que había acoples para los cinturones en caso de estar embarazada, pero no sabía ni cómo funcionaban ni cómo eran ni qué precio tenían. Pensaba averiguarlo más adelante, cuando viera a Futuro Bebé en peligro, pero la verdad es que, de nuevo, nos vino la casualidad a ver.

Futuro Papá entró en una tienda de recambios para coches a comprar y vio en el escaparate un “Cinturón de Seguridad para Embarazadas”, no lo dudó ni un instante. Para nosotros la seguridad es muy importante y no se escatima en ella. Aún así, debo reconocer que no nos esperábamos el precio de esa seguridad. Cuando el tendero lo marcó en caja y resultó ser 80 euros, fue un trago un poquito amargo, debo reconocer. ¡Pero no nos arrepentimos!

El acople es muy sencillo, se amarra al respaldo del asiento del copiloto y después tiene una tira que sujeta adecuadamente la parte de abajo del cinturón para que siempre esté en su colocación óptima. Me lo esperaba inmensamente más incómodo, pero me sorprendió lo cómodo que es a pesar de ir en falda y tener que rozar directamente con las piernas el acople. Me siento un poco más segura, porque mi temor siempre era que en caso de accidente, ¿bastaría con tener el cinturón bien colocado? No me sentía satisfecha con poner el cinturón donde debía, la verdad es que prefiero el acople del cinturón de seguridad para embarazadas.

Aquí os dejo fotos de la caja del Cinturón de Seguridad para Embarazadas que me compró Futuro Papá:

Cinturón Embarazo

Cinturón Embarazo