Visita al Especialista. Otorrino V

La visita anterior, los oídos estaban pidiendo la intervención quirúrgica, aún así el doctor nos dio un voto de confianza para un mes más de tratamiento y conocer su evolución.

Con todo el puente, todas las visitas puestas normalmente en estas fechas del mes se habían acumulado, aunque ya de por sí hay mucha cantidad de gente siempre. Un accidente nos hizo llegar tarde y la entrada es por orden de llegada, así que os podéis imaginar… Una hora y media después de la cita entramos, por fin, a consulta.

Fue algo rápido, le pasamos el informe de ingreso de Bebé Fúturo de la semana anterior, nos sentamos en el trono, metió las cámaras, Bebé Fúturo no lloró ni nada. Y… ¡¡vio mejoría!! Así que se cancela la posibilidad de una intervención quirúrgica, de momento. La otitis la sigue teniendo (¿en serio duran tanto las otitis? Ya van unos 7 u 8 meses).

Comentamos que la posibilidad de la mejoría posiblemente haya sido por la ingesta del antibiótico para la bronquitis, nos quitó el tratamiento de aerosoles y nos ha mantenido el Ketotifeno oral.

A punto de salir, después de ver la cantidad de cera que tenía Bebé Fúturo a través de las cámaras, le pregunté por la mejor forma de limpiarle. Y nos dijo que no se limpia nada de nada, que las orejas por dentro no se tocan. ¡Qué alivio! Era lo que tenía entendido y la doctora de la guardería me pidió una vez que lo limpiara para ver dentro del oído y ya me dejó con la mosca detrás de la oreja.

Y ahora a esperar a la cita de la revisión a final de enero…

Ritual Nocturno: 15 meses

La verdad es que nos gusta ser flexibles en nuestros rituales, pero suelen ser bastante importantes. Yo lo veo en Bebé Fúturo, realmente no es lo mismo que todos los días se haga lo mismo y él comprenda que nos introducimos en el Mundo del Sueño. A veces, anoche mismo por ejemplo, se quedó dormido después del ritual en diez minutos. También es verdad que en todo el día sólo durmió una hora y algo de siesta cuando suele dormir por lo menos cinco horas, pero ha sido porque él no ha querido… Todo influye a la hora del sueño.

Os voy a contar el ritual completo, pero en realidad todos los días tiene variaciones. No es lo mismo que lleve tres días sin cepillarse los dientes a que lleve una semana sin dejar de hacerlo. Porque mi niño es de los que se aburren, en cuanto lleva una semana cepillándose me coge el cepillo y lo tira, automáticamente. Le das dos días de descanso y lo coge con ilusión…

Vamos allá:

1.- Es importante cenar bien. Y otra cosa no, pero Bebé Fúturo le encanta la comida. En general no pone muchas pegas con cualquier cosa que le des, aunque lógicamente tiene preferencias. El pollo le fascina, el pan le vuelve loco, la merluza le encanta y los quesos le apetecen siempre. Y realmente no hay nada que no le puedas dar porque no lo quiera, sólo hay cosas de las que se cansa antes de comer. Pero bueno, siempre hacemos una buena cena, comemos un yogur y pasamos al punto siguiente.

2.- El Baño. Aunque es recomendable que hagan la digestión antes, la verdad es que después de comer le entra un sueño que se pone bastante insoportable del cansancio. Por lo que no esperamos mucho. A veces, si es demasiado temprano cuando ha terminado de cenar porque en lugar de comer ha devorado, le ponemos un poco de entretenimiento audiovisual y así se va relajando también. Luego en el agua le encanta jugar con sus muñequitos de la bañera, su preferida es la estrella de mar. Otra cosa que le gusta mucho es beber el agua a chorro de la alcachofa, me encanta que siempre intenta atraparla.

3.- Secado e hidratación. Como ya os comenté aquí, la hidratación es importante, no puede faltar en nuestro ritual nocturno jamás. Así que le secamos bien mientras le lleno de besos y le dejo apagar la luz del baño y después le embadurnó del pringue aceitoso cantándole que le doy un masaje (canción que varía según me da el punto, dado que me lo invento sobre la marcha).

4.- Música de la caja de música de la cuna. Cuando está especialmente inquieto le relaja mucho que le ponga esa música, se queda buscando el origen de la música. y se da cuenta que no es del móvil de la cuna (que se nos ha roto). Para cuando ya vuelve a su actividad inquieta le he puesto el pañal y estoy a punto de ponerle el pijama.

5.- Saco de dormir, la verdad es que no se lo he empezado a poner de verdad hasta hace 3 semanas porque notaba calor en casa, pero hemos bajado la calefacción en casa y desde que se lo pongo duerme muchísimo mejor, pero infinito… Así que creo que se va a convertir en un paso importante en nuestro ritual nocturno hasta que llegue el calor de verdad.

6.- Cepillo de Dientes. Como ya he comentado antes, no se lo ofrezco siempre porque a veces me lo tira a la cara. Pero cuando lo usa, le encanta, se pasa todo el rato cepillándose los dientes. Curiosamente no nos ha visto nunca usarlo a nosotros, pero tiene un manejo con él que me sorprende cada día. Me alegro por ello. Aquí os cuento cómo empezó todo.

7.- Lectura de cuentos. A veces es uno corto, a veces son 3 y largos. Depende de muchas cosas, porque a veces es él quien quiere leer el cuento y otras, mientras se cepilla los dientes, está súper atento a lo que le voy narrando. Nos encanta esta parte del ritual, la verdad.

8.- Teta, es como se duerme. Alguna vez se ha dormido sin teta, pero si le duermo yo, tiene que dormir con teta sí o sí. A veces con una y en diez minutos está liquidado, pero otras hasta que no se sacia de la segunda teta, no hay manera de ponerle en la cuna.

Últimamente sólo tiene un despertar nocturno, pero en ese despertar tiene que tomar de las dos tetas sí o sí.

Así es nuestro ritual nocturno, ¿cómo es el vuestro?

Campaña #niunpequemasenpeligro #ACM

Ya os hablé aquí de cómo fue nuestro cambio del Grupo 0+ a una silla de coche a Contramarcha.

Pero hoy se inicia una campaña de concienciación y quiero participar en ella. Creo que es importante que, como mínimo, tengamos la información en nuestra mano para decidir sobre todas las opciones disponibles.

No es lo mismo que no sepas que tu hijo puede quedarse lesionado de por vida o morir por una decisión que no has tomado conscientemente que hacerlo conscientemente. Y sí, lo digo así de bruto porque la realidad es así, cruel.

En casa os quedamos muy convencidos después de ver este vídeo:

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Pues si no reacciona con esto la conciencia de cualquier persona, por mucho dinero que te ahorras, poco puedo decir yo.

Para más información de la campaña, podéis pasaros por aquí: Ni Un Peque Más En Peligro. ¿Te sumas tú también?

PequeTrucos: Culito sin Rojeces

La hidratación dermatológica del bebé es una cuestión básica que toda madre sabe. Es importante hidratar su piel y con productos afines. Ya sabéis que soy mucho de usar aceites naturales, como el aceite de Rosa Mosqueta.

Al principio usamos todas las cremas hidratantes que nos llegaron de muestra. A Bebé Fúturo le vinieron muy bien, pero a Papá Fúturo le causaban alergia (curiosidades de la vida).

Después compré de nuevo aceite de almendras y fue lo que usamos.

Aunque Papá Fúturo se negaba a usarlo porque no le gusta quedarse pringado y en ese tiempo laboral en el que yo no veía a Bebé Fúturo quien se encargaba era él, así que le hidrataba con otras cremas.

Para mi sorpresa, Bebé Fúturo tenía el culete rojo mucho más a menudo, nunca gasté tanta crema para culo como en esa etapa. Todavía no lo asociaba, pero gastaba los tubos de muestra casi por semana. Y él se mostraba en general mucho más incómodo y enfadado que de costumbre.

Como ya sabéis, volví a una rutina laboral que me permitía hacerme cargo de Bebé Fúturo y volví a usar el aceite de almendras.

¡Milagro! Al día siguiente se le habían quitado las rojeces mucho más deprisa que con cualquier crema… Y al cabo de los días, revisando todos los días a ver cuanta rojez tenía, ¡ni rastro!

Desde entonces, no ha vuelto a tener ni una sola rojez. Y la sonrisa que me echa cuando ve que le pongo pringoso del bote azul (donde está el aceite) comparado con usar otra crema hidratante no tiene precio. Parece como si supiera, pero sin poder hablar.

Si me pedís recomendación, vuelvo a sugerir Manuel Riesgo para este producto. Yo compro el bote de un litro y tengo un bote que reutilizo rellenado (mucho más práctico). Lo compré al poco de nacer Bebé Fúturo y todavía me queda la mitad.

Nuestro Cambio de Habitación

Lo sé, llevo bastante más que bastante sin aparecer más que para lo imprescindible… de nuevo. Pero nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos hecho lo inimaginable: cambiar a Bebé Fúturo de habitación.

Hasta ahora colechábamos, cada uno en su sitio: Papá Fúturo en mi lado de la cama, Bebé Fúturo en su cuna y yo en medio, en el lado que habitualmente siempre ha sido de Papá Fúturo. Más que nada porque era el sitio donde cabía la cuna, en mi lado no había manera de meter nada y de lo contrario, la mudanza habría sido estrafalaria.

Llevaba un tiempo dándole vueltas a la idea, quizás Bebé Fúturo se despertaba por las noches por los movimientos míos, los ronquidos de Papá Fúturo. ¡O vete tú a saber! Pero cada día me resultaba más atractiva la idea de cambiarle de habitación por muchos motivos.

Lo que definitivamente me animó fue leer ESTE ARTÍCULO de Mi Pediatra Online. Me di cuenta que la que no estaba descansando nada de nada era yo, la que cada día tenía un humor más de perros era yo y que no podía seguir en esta situación. Papá Fúturo no descansaba bien tampoco, yo no tenía un descanso de calidad y esa situación se tenía que terminar o acabaría yo durmiendo en la cuna con él alguna noche. El niño se le notaba que dormía bien, pero yo, con cada mínimo ruido, lo sacaba de la cuna para darle teta y creo que más de una vez lo he hecho de forma involuntaria. Y estamos hablando de un niño de nueve meses y ocho kilos y medio…

Bueno, pues el domingo de la semana pasada, allá por el 22 de noviembre (parece que fue ayer) trasladamos su cuna a su habitación y desde entonces, allá se acuesta todas las noches.

¿Cómo ha sido el cambio para nosotros? Vamos a analizarlo…

(Nota: esa semana Papá Fúturo tenía turno de Noche durante toda la semana)
Día 1 (domingo, 22/11/2015): Estaba derrengada, la verdad. Se despertaba una media de cada media hora u hora entera… Así que al tercer despertar, lo metí en la cama y finalmente durmió toda la noche conmigo.
Día 2 (lunes, 23/11/2015): no sé si por el cambio de tiempo, por el cambio de hábito, por frío, calor o santas pascuas, pero se despertaba cada hora, hora y pico. Yo, de sueño ligero, estaba siempre a punto de dormirme o recién dormida cuando me llamaba. Por lo que me interrumpió todos los ciclos de sueño. Pero aguanté toda la noche con él en la otra habitación.
Día 3 (martes, 24/11/2015): Tardó muy poco en dormirse y se despertó sólo 2 veces en toda la noche, diez minutos cada vez. Me siento algo más descansada. A las tres y media y a las seis y media.
Día 4 (miércoles, 25/11/2015): Se durmió muy temprano, sin cenar, y se despertó a las 9:30, con dos despertares. A las tres y media y a las seis y media.
Día 5 (jueves, 26/11/2015): Parece ser que ya empezamos la rutina de dormirnos pronto, dos o tres despertares más o menos a las mismas horas y dormir bien.
Días 6, 7 y 8 (viernes – domingo): Pues más o menos la misma tónica, dos despertares, ya voy casi sonámbula y me duermo dos minutos mientras toma teta. No estoy fuera más de diez minutos de la cama.
(Nota: Papá Fúturo termina sus turnos de noche y está libre durmiendo con nosotros)
Día 9 (lunes, 30/11/2015): Debo de estar hormonando porque por la mañana me despierto derrengada y apenas fueron 3 despertares. Quería matar, a todo se le suma un día horrible, bronca del jefe (el martes, después de dormir) y todo horrible.
Día 10, etc. (martes, 02/12/2015 – hoy): Bueno, ya hemos asumido que va a tener dos o tres despertares nocturnos y habrá días en los que yo descanse mejor o descanse peor. Pero la calidad de vida en la familia se ha recuperado un poco.

Creo firmemente que el cambio ha sido a mejor, simplemente habrá días en los que esté mejor o peor en función de cuánto sueño profundo he tenido por la noche. A veces será más o a veces será menos, pero definitivamente los días que son más me siento MUCHO más descansada que los días de colecho en los que descansaba mejor. Eso sí, ha sido más duro de lo que me esperaba y si pienso que ha sido mejor ha sido por un tris porque nos planteamos volver a cambiar la cuna… Pero bueno, vamos a resistir un poco más.

Nuestra Alimentación Complementaria

Hay muchos métodos de introducir la comida, pero la verdad es que hay dos principales: a base de purés y a base de sólidos. Es fácil darse cuenta cuál es el perfecto para nosotros en cuanto sabemos cuál es la prioridad: nosotros o el bebé.

Si la prioridad somos nosotros en la familia tiraremos hacia los “tradicionales” (léase lo entrecomillado con ironía) purés. Sustancias fáciles de preparar y fácil de embutir al retoñito de turno. De esa manera nos aseguramos que engorde adecuadamente sea (o no) lo más beneficioso para él (o ella).

Si preferimos que nuestro bebé aprenda a comer, se alimente bien y sepa desarrollarse por sí mismo, nada como el sólido. Para esto recomiendo informarse sobre el método BLW. Da unas pautas que considero correctas sobre la introducción de alimentos, tanto a cuándo empezar (cuando se siente erguido por sí mismo y tenga interés por la comida, sea a los cinco meses y medio o a los ocho meses) como en el cómo hacerlo (teniendo en cuenta la propia solidez del alimento, las pautas a seguir en cuanto a introducción de alimentos alérgenos, como otras muchas cosas).

Yo hice un curso corto de una tarde que más bien era una charla sobre BLW. Me resolvieron dudas y quedé convencida con el método, es algo que recomiendo a todo padre o futuro padre (y madre) que se precie.

Ahora bien… ¿cómo ha sido, hasta ahora que Bebé Fúturo tiene 9 meses, la introducción de alimentos?

Caótica y descontrolada, al menos por mí. Trabajar tanto tiempo fuera de casa me hace ser el último mono que no está a su lado en los momentos importantes como la hora de comer. Papá Fúturo y yo estamos de acuerdo que quien se quede a cargo del niño es quien decide sobre el niño en cada momento… y ahí llevo las de perder. Yo puedo dar pautas e informar, pero la decisión es de quien lo cuida. Me parece razonable porque si no estoy presente, no sé cómo está el niño… Pero se hace cuesta arriba.

Papá Fúturo quiere darle purés y su familia también, consideran que es lo mejor para él por mucho que les explico que es lo mejor para ellos mismos, pero no para Bebé Fúturo. Lo bueno es que he conseguido que haya cosas que sí le den en sólido, como el pan, algunas piezas de frutas y galletas que yo misma preparo.

Cuando yo llego a casa después de diez horas de ausencia y mucho trabajo estoy agotada para preparar nada para Bebé Fúturo y procuro disfrutar de su compañía… así que finalmente recaigo de nuevo en los purés. Pero viéndolo por mí misma también aprecio que en general disfruta muchísimo comiendo lo que sea. No le hace ascos a nada en general. Comer por biberón no le gusta (sí, le ponían la papilla de frutas en biberón para no mancharse… ¿soy la única que se da cuenta que eso sólo es bueno para ellos mismos?), así que todo ha de ser con cuchara o con la mano.

Tengo que procurar dejar el cansancio en el trabajo y dedicarme a mi familia cuando estoy con ella, preparando la comida de Bebé Fúturo, haciendo los deberes de casa a tiempo para disfrutar de tiempo libre también los fines de semana. Espero daros buenas noticias al respecto pronto y conseguir más y mejor calidad de vida. No todo en la vida deben ser obligaciones, la hora de la comida puede ser un juego también para los adultos.

Por cierto, no puedo dejar el post por concluido sin dejar claro que hasta el año la alimentación principal siempre debe ser la leche (artificial o materna), por encima de cualquier alimentación complementaria dado que el mismo nombre lo indica: complementa su alimentación. Hasta el año, por lo menos, más leche que comida. Es lo más recomendable. Y así lo hacemos o procuramos hacer.

Definitivamente, #AContramarcha

El Grupo 0+ (o como lo llamamos en casa, el “huevito”) para el coche lo tuvimos que guardar muy pronto. El dependiente de la tienda no se lo creía hasta que lo vio con sus propios ojos, Bebé Fúturo, a sus cinco meses y medio, no cabía dentro de forma segura. A pesar de que apenas llegaba y superaba los seis kgs, la mitad para lo que está indicado esa silla.

Para ver si el bebé va correctamente seguro en el dispositivo para el coche hay que fijarse principalmente en las correas que hacen la función de cinturón, en el momento en el que se escurren por los hombros y van por el brazo, por muy ajustadas al máximo que estén, es el momento de cambiar.

En la recámara teníamos hasta 2 sillas de coche. Una con Isofix, ambas valían para varios tamaños. Pero leímos este post de Menuda Manada y lo teníamos claro, compraríamos una silla de coche para bebé a contramarcha.

Nos acercamos a Nordic Baby y después de esperar un rato, nos atendieron. Nos sorprendió mucho la amabilidad general y los conocimientos claros que tenía el dependiente. Después de las preguntas de: “¿Por qué no poner el sistema de cinturones y el de Isofix a la vez?” nos quedamos convencidos de que estábamos en el sitio correcto.

Por cierto, la respuesta es que en caso de accidente (que es para lo que está la silla), si el bombero tiene que sacar al bebé lo hace con silla y con todo, al buscar la manera de desencajarlo reacciona según el anclaje que tenga. Si ponemos los dos, son segundos vitales que el bombero pierde y que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Nos recomendaron una silla a contramarcha que es válida desde el mismo nacimiento hasta que el bebé/niño ya no puede ir a contramarcha. Nos lo instalaron en un momento y nos hicieron recomendaciones que consideramos muy acertadas (protector para la silla y un espejo que no fuera articulado porque finalmente se caen o hacen demasiado ruido molesto). Parece una nave espacial y después de realizar el primer viaje largo con Bebé Fúturo, estamos más que contentos con la compra.

Si lo estáis dudando, es verdad que tiene un precio más elevado que una silla normal, pero los resultados compensan, esa diferencia de dinero puede significar una vida entera. Sobre el espacio que ocupa, la verdad es que ocupa lo mismo que la silla con Isofix que está instalada en el coche de Abuelos Fúturos. Esperamos siempre que nunca pase nada, pero a la hora de la verdad, si pasa, que produzca los menos daños posibles.

Sólo me queda deciros que la elegida para nosotros fue: Klilppan Kiss 2.

Mi opinión sobre la Lactancia Materna

Apenas llevo siete meses dando pecho y no sé cuánto tiempo más nos queda a Bebé Fúturo y a mí de disfrutar de ello, pero creo que soy libre de dar mi opinión si quiero en ésta, mi Santa Casa 2.0.

Nadie es mejor madre por dar o no dar el pecho, es una decisión propia de cada una. Y conozco casos en los que tampoco es una decisión propia y no hay más remedio que sacar el biberón, porque de donde no sale nada, no hay nada donde sacar. Yo no soy nadie para juzgar las decisiones ajenas.

Y ahora es cuando confieso que si yo no hubiera sido capaz de dar el pecho, me habría sentido mala madre. Es así y así lo siento y lo he sentido siempre. Que no sea mala madre por ello no significa que no me hubiera sentido mala madre. Creo que es de vital importancia dar el pecho y no por sus múltiples beneficios.

Por favor, seamos realistas y coherentes. Dar lactancia materna no aporta una gran multitud de beneficios, es la leche artificial la que tiene diversas contraindicaciones. Dar el pecho es lo natural, lo biologicamente establecido.

Por favor, no hagamos de mis palabras un mundo, porque ahora vendrán todos y todas a decirme “Yo he sido criada con biberón y aquí estoy tan sana”. Tendría mucho que objetar al respecto, la verdad.

Y me voy a poner yo de ejemplo. He sido criada con biberón. También sufro habitualmente de hipotiroidismo, ¿lo tendría si hubiera sido criada con teta? Quizás, pero me niego a decir que estoy tan sana… No me afecta en mi vida diaria, no me da nada de trabajo esta dolencia, pero no creo que sea fruto de la casualidad. Ni mi madre ni mi padre lo padecen…

Otra cosa, sufro un exceso de peso que, sin ser demasiado preocupante, no está dentro de los límites saludables. Y no se puede achacar a una alimentación insana o a falta de ejercicio. ¿Es por el biberón? Está estudiado que la obesidad es una causa que puede ser producida por el biberón y no necesariamente en edad infantil.

¿He dicho que la leche artificial es mala? No, salva muchas vidas, muchísimas e, indudablemente, es mejor que morir. Pero estoy muy cansada y harta de que digan que la Lactancia materna aporta muchos beneficios.

Y soy la primera persona que dice que dar el pecho no es un camino de rosas. Para nada. Yo he tenido que suplementar a mi hijo, he tenido grietas y las crisis de lactancia no han tenido nombre. AQUÍ cuento mi experiencia… Sin pezoneras no habría sido capaz. Pero a día de hoy, me alegro mucho de haber superado los obstáculos.

Nunca me imaginé lo cómodo que es estar fuera de casa llevando lo justo, sin comida para el peque y, simplemente, sacar el pecho y verle feliz y satisfecho porque no necesita nada más. Bueno, sí, pañales y toallitas.

Mi Crianza con Apego

A estas alturas del blog… ¿a alguien le queda alguna duda de que sigo los principios y los preceptos de la crianza con apego? ¿Hay alguien que todavía no sepa que creo firmememente que a un hijo no sólo hay que amarlo sino demostrarle que se le ama?

En cualquier caso… por si acaso, aquí vengo a contaros cómo crío yo personalmente con apego.

Besos, muchos besos y más besos y besos infinitos. Ahora que todavía no puede defenderse ni tiene motivos para pedirme que deje de ser pesada, le beso todo y más de lo que puedo. Papá Fúturo asegura que le tengo agobiado, pero yo seguía dando besos y más besos. ¿Qué he conseguido con esto? Cuando está muy cansado y, por tanto, muy pesado, le doy besitos en la carita, los mofletes, la nariz, la barbilla y… ¡¡se queda dormido!! Me lo ha hecho dos veces y todavía no me lo creo, pero le relaja tanto que yo le bese que cierra los ojitos, se deja besar y todos felices (menos Papá Fúturo que odia el ruido de los besos).

Porteo, mucho porteo y más porteo. Lo cargo a todas partes, si no es en mochila, es en bandolera, pero a todas partes va cargadito conmigo, o con Papá Fúturo. Se le nota relajado mientras va cargado. A veces en carro también, pero yo prefiero portearlo y es algo que ya el resto de la familia ha aceptado como sempiterno.

Teta, mucha teta y más tetita. Para todo, cuando le duele algo, cuando se despierta, cuando se duerme, cuando se aburre… Yo llegué un día a ir con la teta fuera en medio de un centro comercial y sin inmutarme, sólo me tapaba el sujetador, pero la camiseta, por el escote, tenía toda la teta fuera. Me lo dijeron mis acompañantes y fue un: “Ah, vale. Jijiji, es verdad” y si no… llego a casa con la teta fuera. ¡Total! La iba a tener que volver a sacar.

Colecho… Lo meto en la cama cuando se despierta por las noches, pero dormir duerme en su propia cuna, aunque sí en nuestra habitación. Creo que ambos estamos más a gusto durmiendo cada uno en su sitio. Aunque hay noches en los que directamente se queda en mi cama porque me quedo dormido con tanta teta fuera.

Juego, mucho juego y más juego… Y esto sólo va en aumento según él se va desarrollando. Antes sólo era cantando, cantaba mucho. Ahora canta él y los demás le secundamos. Pero lo que realmente le gustan son todos los juguetes musicales, se queda con una cara. ¡Madre mía cómo le gustan! El sonajero musical, el piano musical, el móvil de la cuna… ¡¡todo!! Lo mira y cuando se habitúa a la música, golpea con fuerza todo y quiere más y más y más.

Mascotas, muchas mascotas y más mascotas. Me encanta que se relacione con animales y tenemos la suerte de que a los sitios que más frecuentamos, hay perros y en casa tenemos una gata. Ha aprendido que si llama a la gata, la gata se acerca. Todavía no es muy suave con ella, la agarra porque la quiere mucho y la gata se asusta y huye. Pero a veces que él está más tranquilo la gata se acerca y se restriega contra su pie, cosa que él observa con su cara de curiosidad incesante. Y a los perros… los mira muy fijamente y cuando se acercan y le lamen la cara, se asusta mucho y le encanta. Tanto que ahora cuando ve algo que le gusta saca la lengua y finge lamer el aire.

Y así pensamos descubrir el mundo: juntos, con mucho amor, cariño y respeto.

Pañales Desechables. Segundo Encuentro

AQUÍ os prometí que haría una crítica concienzuda sobre las diferentes marcas de pañales que he probado y cómo me ha ido con ellas. Por lo que vengo a desgranar mi experiencia para quien pudiera aportarle algo.

He probado de la Talla 2 las marcas de Carrefour, Dodot Sensity y Chelino. Las de Carrefour me llegaron en una tarta de pañales preciosa, los Dodot Sensity los compramos en una superoferta de nuestro supermercado online y los Chelino los compramos en la fábrica de Indas directamente (tal y como os cuento en el post que os referenciado antes). Aunque después cuando repetimos los compramos en una tienda online…

Cuando pasamos a la Talla 3 sólo nos quedamos con Chelino.

Carrefour Talla 2

Son los que menos me han gustado. Tienen muy buena fama y conozco a muchísima gente a quienes les ha ido muy bien, pero la verdad es que son los únicos pañales que han puesto el culito de Bebé Fúturo rojo. No fue muy exagerado, pero yo sí he notado que le ha irritado más que cualquiera de los otros pañales. De precio, pues no sé… como ya os he dicho nos llegaron de regalo. La absorción me pareció buena. El diseño muy sencillo y blanco. La verdad es que no los he gastado todos por lo que ya os he comentado, pusieron el culito de Bebé Fúturo un poco rojo y cuando nos quedaban unos pocos, directamente descarté su uso.

Dodot Sensity Talla 2

Estos pañales tienen una particularidad. Tienen una franja amarilla a lo largo del pañal. Al principio pensábamos que formaba parte del diseño sencillo pero resultón del propio pañal, hasta que un día Papá Fúturo se dió cuenta que dejó de ser amarillo para volverse azul una vez que Bebé Fúturo meó. Obviamente son los pañales que más a menudo cambias porque los recién nacidos están todo el rato haciéndose porropopó. Entre que eres primerizo y que lo cambias, con suerte, casi cada hora, que tengan este invento para prever si hace falta el cambio o no, ¡es genial! Porque el porropopó suena cuando sale, es muy evidente, pero a veces hace más pipí que porropopó y no tienes claro, hasta que le coges el punto a ser padre, si es necesario cambiar el pañal.

He tenido siempre la sensación de que son bastante resistentes en cantidad de pipí, pero la verdad es que con lo a menudo que se hacía porropopó no lo hemos podido averiguar a conciencia. En cuanto a precio, pues no es algo apto para todos los bolsillos, pero pillando superofertas puedes hacerte con un arsenal por un precio aceptable. No le han hecho en ningún momento ninguna rojez al culito de Bebé Fúturo, por lo que estuvimos muy contentos.

Chelino Talla 2

Era de los que más cantidad de pañales teníamos y de los que más hemos tirado, lógicamente. Nos han ido muy bien, estuve muy contenta con ellos. Cuando nos quedábamos sin pañales de tela para usar por la noche, usábamos los chelino y cuando dejó de ser tan recién nacido como para hacer porropopó con cada toma, aguantaban toda la noche del tirón. Nunca hemos tenido escapes y el culito de Bebé Fúturo también estuvo más blanquito que la leche. Me gustaron muchísimo.

Chelino Talla 3

Como nos fue muy bien la Talla 2 de esta marcha y teníamos de la Talla 3, continuamos con esta marca. Que siguió siendo fabulosa… hasta que hemos tenido que comprar más.

No nos salía rentable acercarnos a la Fábrica de Indas a comprar más pañales Chelino y buscando en internet nos decidimos por comprarlos online. Los que tenían en stock los vendían como “Más Finos” que los normales y no pensamos que hubiera mucha diferencia.

ERROR. Fue un absoluto y completo fracaso. Efectivamente son más finos e igual de bonitos, pero nada efectivos. En su favor puedo decir que el culito de Bebé Fúturo sigue perfecto, pero todas, y con todas digo TODAS, las noches tiene escapes. Por la mañana amanece con el pijama y el colchón de la cuna completamente mojados. Y ya está así en la segunda toma nocturna (sólo hace 2). Para que no ocurra, hay que apretarle mucho la cintura y se le nota incómodo. Ha sido una grandísima decepción porque por lo general estábamos muy contentos con Chelino.

Toallitas Chelino

No me planteo probar otros, la verdad es que me gustan muchísimo. Tanto el olor suave que tienen, como el hecho de que tengan leche de almendras en su composición. De todos los que he probado (en casa de Abuela Fútura de PF compran a veces unos normales) son, con mucha diferencia, los que más me gustan. Los pañuelos, como mucho, salen de dos en dos, aunque en el último paquete ni eso. Son paquetes bastante grandes y la tapa-pegatina que los cierra funciona fenomenal durante todo el tiempo de uso.

Por las noches pongo cuidado para guardar el paquete con la tapa hacia abajo para que no se sequen los pañuelos de arriba, pero en general guardan una humedad precisa. Creo que debo agradecerles no haber tenido que usar casi nada de crema de culito de bebé.

Hasta aquí mi crítica sobre los pañales desechables que he usado.