Cómo leemos en Casa 

En casa somos muy lectores, tanto es así que durante una época conseguí trabajo como librera por ser cliente habitual de una librería. Aún así, Papá Fúturo es más lector que yo. Por lo que somos ejemplo para Bebé Fúturo… pero curiosidades de la vida, ¡nunca leemos delante de él! Preferimos disfrutar de él cuando él está espabilado y nos tiramos al suelo a hacer lo que le apetezca hacer, que normalmente es repetir lo que hace en la guarde.

Pero siempre, siempre y desde siempre, se aburre rápido del juego y se va a la caja de libros, coge un libro a su antojo y me lo tira para que se lo lea.

Todo empezó cuando con 4 meses tenía su libro de tela. Le encantaba que jugáramos con él a tocar el libro, a mover el libro y a hacer ruidos con el libro. Y nosotros encantadísimos de que le encante jugar a eso (círculo vicioso donde los haya).

Poco a poco los libros evolucionaban según evolucionaba Bebé Fúturo, pero nuestra gran sorpresa fue cuando rechazaba los libros de cartón propios de su edad y prefería libros de algo más mayores. Con hojas blandas, tapa dura y más grandes que él, si fuera posible. Como eran libros que requerían de más atención y Bebé Fúturo carece de paciencia propia de su edad (aunque tiene más paciencia que la media) yo le acorto la historia… y se la canto.

Le fascina que le cante, si le encantan los libros aún más le fascinan cantados y como soy la única que le canta los libros, todos los días. Y digo TODOS LOS DÍAS, me exige que le cante uno (pero no una vez, mínimo cinco). A veces coge otro libro para que también se lo cante (otras cinco o siete veces).

Como también es aficionado a los animales, el último libro de GRAN ÉXITO que tenemos en casa es el de MIAU de Kalandraka. Es propio de su edad (cartón duro, sencillo, con mucho dibujo y animales). Con él descubre los sonidos de los animales de forma cantada y ve el animal y el nombre. Nos ha gustado muchísimo y lo recomiendo fervientemente. Antes teníamos, de la misma edición, el de Luna que siempre le gustaba leer antes de dormir. Le sigue gustando, pero como ya he dicho, se hace mayor y dice que quiere libro de mayores. Como lo hemos tenido de muy pequeño, quizás ya lo tenga “muy visto”.

Cuando vamos a casa de Abuelos Fúturos siempre tiene los mismos juegos, pero ocurre lo mismo que en casa. Se aburre bastante deprisa de cada uno de ellos. Aunque se sienten con él a jugar, no aguanta más de diez minutos. Hace poco le compraron un libro, con un intento de captar la atención por las texturas, cogieron uno para un peque más mayor. Y como soy la única que le canta el libro, viene a mí y me pide que se lo lea. Aguanta hasta media hora o más cuando le canto el libro. Eso de que se lo lean le parece inaceptable.

Lo que más nos gusta a todos de todo ello es ver que a veces, aunque son las menos, decide cantarse el libro a sí mismo. Es fascinante. O, a veces, va a la librería de casa y se pone a hojear (con cuidado) libros de mayores.

La última gran experiencia al respecto fue ir a la Biblioteca Municipal del pueblo, tiene sala infantil y fuimos a descubrirla. Ahí, quizás abrumado ante tanto libro, lo único que hizo fue reorganizar la estantería de prelectores. No estaba a su gusto… Pero se lo pasó muy bien (y fue un rato bastante más largo que cuando juega en casa a sus juegos) sacando y metiendo libros en cajones.

biblioteca

Copa Menstrual después del Parto

¿Por qué uso copa menstrual y desde cuándo? Esas respuestas las tienes AQUÍ.

Ahora os vengo a contar la experiencia de usarla después de haber dado a luz a Bebé Fúturo.

Al principio me daba miedo usarla porque con todo aquello tan delicado, preferí esperar a que mi ginecóloga me diera el visto bueno. Y me lo dio en la siguiente consulta después de comprobar que todo estaba en orden, creo que hice bien en esperar.

El nacimiento de Bebé Fúturo fue por cesárea programada, así que no tuve dilatación, ni contracciones ni nada de eso que se tiene en un parto vaginal, así que mi experiencia está basada en ese parto por cesárea programada, debe tenerse presente.

Desde entonces, usar la copa me ha resultado incluso más fácil. Empecé a usar la misma Talla S que antes, pero la verdad es que se me quedó pequeña en cuanto a cantidad de sangrado y me pasé a la Talla M. Pero ya se están regulando nuevamente mis sangrados, ya no son tan abundantes y ya no son tan irregulares, por lo que me imagino que podría volver a la Talla S. Pero me siento cómoda con la Talla M.

No hay mucho más que contar, pero sí que yo tenía curiosidad por saber cómo sería después y espero haber ayudado a alguien con mi experiencia, aunque por primera vez, no tiene nada dramático.

El Sueño de Bebé Fúturo (20 meses)

Cada maternidad, cada familia, cada hijo, cada circunstancia es particular (como los patios de cada casa). Y la mía no iba a ser diferente. Pero una de las cosas que más me gustan de los blogs es cuando compartimos nuestras vivencias y hacemos ver a los demás en qué circunstancias podrían encontrarse. Hay quienes llaman esos posts “Maternidad Real”, la que tenemos, lo que somos y cómo lo vivimos cada una en su caso. En una misma familia cada hijo es distinto, así que aquí os cuento cómo ha sido, hasta ahora, el sueño de Bebé Fúturo tras cumplir sus 20 meses.

Bebé Fúturo era de muchos despertares desde bien pequeño. Yo no sabía qué hacer, hasta que descubrí que los peores despertares de Bebé Fúturo eran porque dormía conmigo. Ni él dormía bien ni yo descansaba nada, así que nos decidimos pronto (8 meses) llevarle a su cuna en su habitación. No fue mano de santo, pero casi. Se redujeron a más de la mitad el número de despertares nocturnos.

A los 9 meses ya dormía toda la noche del tirón. Yo me sentía más alegre, más descansada, tenía más energía para todo, trabajaba mejor… Bueno, os podéis imaginar. De repente la maternidad no era tan cruda. Todo iba mejor…

Hasta que a los 10 meses entró en la guardería. Volvimos a las noches infernales, a los despertares continuos, a las tetadas nocturnas incansables. Pero de nuevo, con el tiempo, se fue acostumbrando a la situación y volvió a dormir. Apenas tenía un despertar nocturno.

Hasta que atacó la otitis, ésa que seguimos arrastrando desde entonces. Nadie nos quita un despertar nocturno. Sobre todo cuando se resfría o está algo pocho. Incluso con la medicación y todo. Pero bueno, esperamos que con la medicación nueva de la otitis la cosa sólo vaya a mejor  y en breves vuelva a dormir toda la noche, que va por buen camino.

Mis Sentimientos de Maternidad a los 19 meses

Me he encontrado de repente pensando en algo sobre lo que escribir y la mente en blanco, pero me han dado la idea de escribir sobre lo que siento yo ahora en cuanto a la maternidad. 19 meses después de haber sido madre y de cómo ha ido cambiando todo poco a poco desde entonces.

Para empezar, ¡benditas hormonas! Quiero hormonas postparto chutadas directamente en vena todas las mañanas. Recuerdo que después de salir del hospital estaba hecha un trapito con los puntos de la cesárea, pero aún así conseguía hacer cualquier cosa que me proponía. Limpiar, atender al niño, cualquier cosa. Acababa hecha un trapo y le debo todo eso a Papá Fúturo, que es un padrazo de tomo y lomo.

Según ha ido pasando el tiempo, reconozco que he disfrutado muchísimo mi maternidad. Con picos muy altos y picos muy bajos.

El peor, con bastante diferencia, fueron los 3 meses que viví sin verle por culpa de la conciliación laboral. Teníamos que meterle ya a la guardería porque las vacaciones combinadas de la familia se terminan en algún momento. En las guarderías de mi zona todas tienen horario establecido, puedes solicitar ampliación, pero no cambiar horario y decir que lo quieres llevar desde las 11 de la mañana. Como muy tarde debe entrar a las 9… y claro. Él entraba a las 9 de la mañana a su guardería y yo llegaba a las 10 de la noche a casa. Fue un INFIERNO en mayúsculas. Creció y no lo viví.

Todo lo demás, los sentimientos se han ido aplacando, no por ello han dejado de existir. Solamente que ya no es tan exaltado.

Quizás, como siempre he querido tener un segundo hijo lo más pronto posible, también me está afectando más bien mi instinto de ser bimadre. Igual que con mi primer hijo, estoy sufriendo mucho el no estar en la búsqueda de éste. Me falla, principalmente, la economía. Encima estoy algo a disgusto en el trabajo… Cada vez lamento más la situación y hay momentos en los que ésta se convierte en emocionalmente insostenible para mí.

Estoy contenta y feliz con Bebé Fúturo. Aunque sigo echando de menos algún rato más de sueño o de fiesta… sobre todo de fiesta y sueño. Porque a día de hoy sacrificas uno de los dos en pos del otro. Bebé Fúturo duerme algunas noches con Abuela Fútura y ahí aprovechamos para cumplir con uno de nuestros deseos, siempre el de sueño. La primera vez fue fiesta y… ¡menudo día después! Estamos demasiado hechos mierdecilla a diario con la falta de sueño que sumarle noche de fiesta con falta de sueño es la MUERTE.

Tengo mentalidad de que la felicidad requiere sacrificios, y dado que siempre mi prioridad ha sido mi familia, tenía claro que a mi vida profesional sólo le pediría lo que necesitaba para formarla. Estabilidad y mantener mi día a día, intentando que fuera haciendo algo que me gusta, pero tampoco era exigente ni con el dinero ni con el tipo de trabajo. Ahora me veo que está siendo insuficiente, he sacrificado tiempo con mi familia y compras de cosas chulas que cuestan dinero… para, lo que ahora mismo, tengo la sensación de para nada.

No me puedo permitir un segundo hijo, me han puesto en un sitio donde estoy a disgusto. No reconocen lo que he sacrificado ya, no me suben el sueldo. En fin, vivimos una época muy dura. ¡Pero todo compensa!

Su sonrisa al verme, su lanzamiento de besos a doquier sin ton ni son… En fin, verle a él, tenerle, disfrutarle es lo mejor que me ha pasado en la vida. Y espero que la familia siga creciendo pronto.

Y sí, la maternidad es dura, mucho. Por eso siempre recomiendo que estés dispuesta a sacrificar toda tu vida por otra personita que necesitará todo y más de ti.

Ritual Nocturno: 15 meses

La verdad es que nos gusta ser flexibles en nuestros rituales, pero suelen ser bastante importantes. Yo lo veo en Bebé Fúturo, realmente no es lo mismo que todos los días se haga lo mismo y él comprenda que nos introducimos en el Mundo del Sueño. A veces, anoche mismo por ejemplo, se quedó dormido después del ritual en diez minutos. También es verdad que en todo el día sólo durmió una hora y algo de siesta cuando suele dormir por lo menos cinco horas, pero ha sido porque él no ha querido… Todo influye a la hora del sueño.

Os voy a contar el ritual completo, pero en realidad todos los días tiene variaciones. No es lo mismo que lleve tres días sin cepillarse los dientes a que lleve una semana sin dejar de hacerlo. Porque mi niño es de los que se aburren, en cuanto lleva una semana cepillándose me coge el cepillo y lo tira, automáticamente. Le das dos días de descanso y lo coge con ilusión…

Vamos allá:

1.- Es importante cenar bien. Y otra cosa no, pero Bebé Fúturo le encanta la comida. En general no pone muchas pegas con cualquier cosa que le des, aunque lógicamente tiene preferencias. El pollo le fascina, el pan le vuelve loco, la merluza le encanta y los quesos le apetecen siempre. Y realmente no hay nada que no le puedas dar porque no lo quiera, sólo hay cosas de las que se cansa antes de comer. Pero bueno, siempre hacemos una buena cena, comemos un yogur y pasamos al punto siguiente.

2.- El Baño. Aunque es recomendable que hagan la digestión antes, la verdad es que después de comer le entra un sueño que se pone bastante insoportable del cansancio. Por lo que no esperamos mucho. A veces, si es demasiado temprano cuando ha terminado de cenar porque en lugar de comer ha devorado, le ponemos un poco de entretenimiento audiovisual y así se va relajando también. Luego en el agua le encanta jugar con sus muñequitos de la bañera, su preferida es la estrella de mar. Otra cosa que le gusta mucho es beber el agua a chorro de la alcachofa, me encanta que siempre intenta atraparla.

3.- Secado e hidratación. Como ya os comenté aquí, la hidratación es importante, no puede faltar en nuestro ritual nocturno jamás. Así que le secamos bien mientras le lleno de besos y le dejo apagar la luz del baño y después le embadurnó del pringue aceitoso cantándole que le doy un masaje (canción que varía según me da el punto, dado que me lo invento sobre la marcha).

4.- Música de la caja de música de la cuna. Cuando está especialmente inquieto le relaja mucho que le ponga esa música, se queda buscando el origen de la música. y se da cuenta que no es del móvil de la cuna (que se nos ha roto). Para cuando ya vuelve a su actividad inquieta le he puesto el pañal y estoy a punto de ponerle el pijama.

5.- Saco de dormir, la verdad es que no se lo he empezado a poner de verdad hasta hace 3 semanas porque notaba calor en casa, pero hemos bajado la calefacción en casa y desde que se lo pongo duerme muchísimo mejor, pero infinito… Así que creo que se va a convertir en un paso importante en nuestro ritual nocturno hasta que llegue el calor de verdad.

6.- Cepillo de Dientes. Como ya he comentado antes, no se lo ofrezco siempre porque a veces me lo tira a la cara. Pero cuando lo usa, le encanta, se pasa todo el rato cepillándose los dientes. Curiosamente no nos ha visto nunca usarlo a nosotros, pero tiene un manejo con él que me sorprende cada día. Me alegro por ello. Aquí os cuento cómo empezó todo.

7.- Lectura de cuentos. A veces es uno corto, a veces son 3 y largos. Depende de muchas cosas, porque a veces es él quien quiere leer el cuento y otras, mientras se cepilla los dientes, está súper atento a lo que le voy narrando. Nos encanta esta parte del ritual, la verdad.

8.- Teta, es como se duerme. Alguna vez se ha dormido sin teta, pero si le duermo yo, tiene que dormir con teta sí o sí. A veces con una y en diez minutos está liquidado, pero otras hasta que no se sacia de la segunda teta, no hay manera de ponerle en la cuna.

Últimamente sólo tiene un despertar nocturno, pero en ese despertar tiene que tomar de las dos tetas sí o sí.

Así es nuestro ritual nocturno, ¿cómo es el vuestro?

Tutoría en la Guardería: 3er Trimestre. Nivel 2. Primer Ciclo Infantil

El pasado miércoles tuvimos la tutoría con la “seño” de Bebé Fúturo. Creo que nos puso los primeros justo por preguntar una semana antes de cuándo empezarían las tutorías, jajaja.

La vez anterior, que no os la he contado, con todas las enfermedades de Bebé Fúturo de la guardería todavía no se había adaptado bien y lo único que sacamos en claro es que Bebé Fúturo no quiere caminar a pesar de que todo el resto de sus compañeros ya lo hacían. Que iba mucho a su bola y pasaba del resto del mundo.

Respecto a esto, no ha cambiado nada respecto a la tutoría anterior. Sigue yendo a su bola pasando incluso de lo que dice su Seño. Es más, nos dice que cuando le prohíbe algo (como irse de la Asamblea) la mira, hace entender que lo ha entendido, y sigue su camino pasando de todo.

También lleva con retraso el caminar respecto a su compañeros, pero no es preocupante. Ya le revisó el traumatólogo y todo estaba bien, sólo es un vaguete.

En cuanto a la comida, tal y como nos temíamos porque lo veíamos en casa, ¡le roba la comida a los compañeros! La Seño nos cuenta que llega un momento en el que se cansa de comer y se echa para adelante, que come mucho más rápido que el resto de los compañeros y claro, al echarse adelante no ve que le queda un poco en el plato, ve el plato del compañero de al lado todavía lleno, y le quita la comida. Éste se enfada, pero no le hace nada. Y la Seño le pone recto otra vez para que vea su plato y se lo coma… Y se lo come, todo, todos los días.

Tras preguntarle, nos dice que come solo con la cuchara ya. A su manera, es decir, mete la cuchara, santigua un poco la mesa y se lo mete a la boca. Se cansa, se le vuelve a poner la cuchara en la mano y a empezar otra vez. Que le animemos al respecto también en casa para desarrollar su autonomía.

Nos ha dado unos ejercicios para desarrollar la psicomotricidad gruesa, si me lo pedís, os lo hago llegar.

En conclusión, tengo un rebelde vago en casa. También es verdad lo que nos ha comentado, es el único de su clase que entra a las 9h y sale a las 15h. El resto de niños hacen ampliación después (como muy temprano salen a las 17h) y algunos de ellos incluso hacen ampliación antes. Por lo que pasan mucho más tiempo juntos y hacen piña con mayor facilidad. Pero hemos reconocido que a estas edades la guardería existe por una necesidad laboral, no por un mejor desarrollo infantil y que donde mejor está es con su familia.

PequeTrucos: Culito sin Rojeces

La hidratación dermatológica del bebé es una cuestión básica que toda madre sabe. Es importante hidratar su piel y con productos afines. Ya sabéis que soy mucho de usar aceites naturales, como el aceite de Rosa Mosqueta.

Al principio usamos todas las cremas hidratantes que nos llegaron de muestra. A Bebé Fúturo le vinieron muy bien, pero a Papá Fúturo le causaban alergia (curiosidades de la vida).

Después compré de nuevo aceite de almendras y fue lo que usamos.

Aunque Papá Fúturo se negaba a usarlo porque no le gusta quedarse pringado y en ese tiempo laboral en el que yo no veía a Bebé Fúturo quien se encargaba era él, así que le hidrataba con otras cremas.

Para mi sorpresa, Bebé Fúturo tenía el culete rojo mucho más a menudo, nunca gasté tanta crema para culo como en esa etapa. Todavía no lo asociaba, pero gastaba los tubos de muestra casi por semana. Y él se mostraba en general mucho más incómodo y enfadado que de costumbre.

Como ya sabéis, volví a una rutina laboral que me permitía hacerme cargo de Bebé Fúturo y volví a usar el aceite de almendras.

¡Milagro! Al día siguiente se le habían quitado las rojeces mucho más deprisa que con cualquier crema… Y al cabo de los días, revisando todos los días a ver cuanta rojez tenía, ¡ni rastro!

Desde entonces, no ha vuelto a tener ni una sola rojez. Y la sonrisa que me echa cuando ve que le pongo pringoso del bote azul (donde está el aceite) comparado con usar otra crema hidratante no tiene precio. Parece como si supiera, pero sin poder hablar.

Si me pedís recomendación, vuelvo a sugerir Manuel Riesgo para este producto. Yo compro el bote de un litro y tengo un bote que reutilizo rellenado (mucho más práctico). Lo compré al poco de nacer Bebé Fúturo y todavía me queda la mitad.

Día de la Tierra 2016

¿Ya ha llegado otro año más el día de la Tierra? Pues os lo creáis o no, me ha pillado desprevenida. Llevo un año pensando en este post, en encontrar un momento para dejarlo en borradores o programado y sentirme realizada, pero va a tener que ser deprisa y corriendo, como hago casi todo últimamente…

El Día de la Tierra me parece siempre un día especial. Un día para recordar cómo podemos cuidar mejor a esa Madre Tierra nuestra que tanto nos da y tan poquito nos pide. Porque lo que podemos hacer por ella cuesta tan poco y tiene tanto beneficio.

Todos sabemos reciclar. E incluso la mayoría hasta sabe reutilizar (que es mejor que reciclar).

Yo quiero contaros mis trucos para hacer de nuestro planeta un planeta… Que siga siendo habitable.

Ya os hablé de las Nueces de Lavado, de los Pañales de Tela y, seguramente, de más cosas.

Hoy os quiero hablar de los pequeños gestos que, creáis o no, valen mucho. Como esas bolsas de tela (o rafia). ¿Pero no os pasa a vosotros que a veces os encontráis en un supermercado sin previo aviso y empezáis a coger cosas que recordáis que necesitáis y no la tenéis a mano? De repente tenéis que comprar una de sus bolsas de plástico o no os podéis llevar la compra… ¡Ajá! Para eso tengo solución, ¿conocéis esas bolsas que se meten en un bolsillo, ocupan poco, pero abiertas tienen muchísima más capacidad para cargar? Justo ayer descubrí en el Decathlon varias de diferentes tamaños. Yo me cogí la más grande (que siempre compro lo que necesito y lo que no, me pasó justo media hora antes de comprar esa bolsa). Ahora la llevo en el bolso.

Y no os hablo de ella porque la acabo de descubrir. Ya tuve una durante muchos años y la usé bastante. Pero se perdió y la he echado mucho de menos. Por eso, con experiencia, os puedo decir que es un pequeño gesto que sirve de mucho y nos hace la vida bastante más cómoda.

Otra tontería de éstas son las muselinas. En el primer año del bebé yo parecía que las coleccionaba. Me venían bien para todo. Tenía dos en el coche, dos en el carrito, dos en el bolso. Tenía una siempre en todas partes porque me apañaba muy bien con ellas. Ahora ya no necesitamos tantas, ¿sabes para qué las uso? Para sonarnos los mocos. Como siempre las lavo a mano y luego las tiendo al Sol (es como una norma), no tengo miedo de usarla para llenarla de mocos verdes, amarillos o transparentes y después frotarla bien con jabón lagarto y tender.

¿Sabíais que la celulosa de los pañuelos, las servilletas y el papel higiénico no es reciclable? Yo pensaba que sí, pero hace poco descubrí que no. Así que con más razón uso las muselinas para sonarme los mocos. Ahora que termina el invierno no tanto (aunque los alérgicos quizás sí), pero estaría bien que alguien más lo tuviera presente para el invierno que viene.

Y de momento lo dejo hasta aquí y espero el año que viene daros más truquis y que os gusten.

Nuestros Primeros Reyes Magos

Creo que todas estas cosas de Navidad son muy emocionantes, pero cuando hay niños de por medio son todavía mejores.

Hágase de notar que he dicho “niños”, no bebés… Y lo que yo tengo es un bebé. Que es también muy emocionante, pero no para él, si no para nosotros y todos sus familiares.

Para empezar, el pasado 5 de enero salí a hacer unos recados. Cuando estoy de vacaciones y paso los días en casa necesito inventarme algo para salir aunque sea a tomar el aire… por muy frío que esté, porque de lo contrario me da un parraque. Así que fuimos a comprar, Bebé Fúturo en su mochila y yo en mi super abrigo.

De camino al super mercado hemos visto la cabalgata de Reyes de mi pueblo. No me lo esperaba, no teníamos intención de salir a verlo (aprovechando que no tenemos “niño” todavía). Así que me paré y la vimos… Bebé Fúturo más dormido que ilusionado (todo sea dicho).

A la vuelta a casa pusimos la Cabalgata por la tele (ésa sí nos gusta), con la chimenea encendida y la gente pasando delante de la pantalla, tuvimos un rato familiar muy entretenido.

Bebé Fúturo por la noche se durmió, como siempre, y vinieron los Reyes Magos a traernos nuestros regalos y los de Bebé Fúturo. Los de él los guardamos con cariño hasta la mañana siguiente y los nuestros los abrimos con ansia voraz.

En nuestra familia somos muy distintos. Yo he crecido con Papá Noël/Niño Jesús (mi madre es del otro lado del charco) y Papá Fúturo con Niño Jesús y Reyes Magos. Yo prefiero dar regalos en Navidad, da más tiempo para disfrutarlos y sería cruel dejarlo sin regalo en Reyes Magos como los futuros compañeros de clase. Así que decidimos que le pediríamos a Papá Noël regalos de jugar y juguetes y a los Reyes Magos regalos prácticos como ropa y cosas para el cole.

Pero este año ha hecho lo que le ha dado la gana… Y conmigo se han portado REQUETEBIEN, la verdad. Ya os lo enseñé AQUÍ en Instagram.

Bebé Fúturo tuvo poquitos en casa y los Reyes Magos los dejaron todos en casa de Abuelos Fúturos, prácticamente. Su cara de “Mamá, ¿qué es todo esto? Mamá, ¿lloro o río? Mamá, ¿por qué pasan estas cosas raras?” no tenían desperdicio. Pero finalmente se animó muchísimo y le encantó tener tantos juguetes y cosas y toda la familia a su alrededor revolucionada rompiendo papeles de regalo.

Proyectos 2016

El año pasado, con la llegada de Bebé Fúturo a nuestras vidas, me imaginaba que el tiempo lo pasaría siendo principalmente madre o intentándolo. Era lo que más ilusión me hacía en el mundo y he cumplido con esta parte. Pero he sacrificado muchas aficiones para cumplir con ese objetivo… ¡Este año no lo voy a dejar pasar!

Tengo muchas ganas de hacer cosas, ser madre me ha hecho encontrarme conmigo misma y desear llegar más lejos que nunca en lo que soy ahora. Disfrutar de las circunstancias y aprovecharme de ella para mis proyectos personales. Tengo muchas aficiones, entre ellas destacan la fotografía, sobre todo, y colorear. Casi todas las demás tienen dependencias sociales o económicas y como con eso no puedo contar mucho, me centro en las dos principales.

Tengo cuatro proyectos personales (a parte del blog) que este año quiero llevar a cabo para desarrollarlas. Son mi reto personal y espero conseguirlo. A final de año veremos si he podido cumplir con ellas, supongo que serán como mis propósitos (en parte lo son), pero tengo más propósitos… Sólo quiero ver el desarrollo de estos cuatro proyectos:

  • ORGANIZACIÓN

Es un punto que tengo que mejorar. He visto en otras muchas mamis blogueras que el ser mamis no les ha limitado y quiero ser así también. Para eso voy a necesitar una dosis de buena organización que es más un propósito que un proyecto, pero me lo voy a tomar como un juego diario (igual que con Womanlog y Ovuview, que sigo usando).

Para ello lo primero que he hecho es hacerme con una agenda y definir mi propio Bullet Journal (del que muchas, igual que yo, os habéis enterado en esta misma semana).  Ya la tengo y de momento estoy muy encantada, tengo ya organizadas cosas de futuro para no olvidarme y estar pendiente de ellas, así puedo dejar espacio en la mente para cosas más importantes y dedicarme en tiempo y alma a las cosas que realmente estoy haciendo y no estar: “Que no se me olvide pedir cita la semana que viene al pediatra” cada dos por tres.

Por otro lado, forofa que soy del móvil (igual que de escribir a mano) me he instalado dos aplicaciones de móvil que sirven para el cumplimiento de propósitos. Una es muy sencilla, simplemente te recuerda a diario el propósito diario que te has marcado. Yo me he puesto “Usar agenda”, que parece una tontería, pero a veces se me olvida que tengo una… Está diseñada considerando que hacer la misma tarea durante 21 días seguidos hace el hábito y se convierte ya en una forma de hacer las cosas. Se llama Rewire (AQUÍ para instalar) y es realmente sencillísima.

La otra es Fabulous (AQUÍ para instalar) y es bastante más compleja. Se basa en la misma teoría  por la que realizar una actividad durante 21 días seguidos hace el hábito, pero las tiene preconfiguradas para marcarte objetivos. Por ejemplo “Perder peso” es una de las cosas que puedes decirle que quieres hacer, yo me he marcado el “Concentrarme más”, cosa que siempre me reclaman por todas partes. Después puedes generar hábitos en los rituales diarios y crear rituales. Os lo resumo, te da objetivos generales, en ellos tienes rituales (matutino, vespertino y nocturno, pero puedes crear más, yo he creado el de “Fines de Semana” para hacer hábitos más personales) y dentro de los rituales tienes hábitos como “beber agua”, hacer repaso de la agenda, meditar, yoga, etc.

Lo que más me gusta es que tiene hábitos guiados. Por ejemplo, tienes el hábito de meditar en tu ritual nocturno, pues tiene tres meditaciones guiadas que puedes escuchar para hacerlo (a mí me vienen de perlas), igual que con el yoga. También cada día te manda como una publicación estándar para motivarte, escritos, estudios o ideas para realizar en el día a día y ayudarte con tu objetivo final. Es muy completa, colorida y se va a convertir en uno de mis juegos favoritos.

  • PROYECTO FOTOGRÁFICO: 366 Fotos en 366 Días

No voy a limitarme a una foto diaria, pero sí que voy a obligarme a publicarla. Una foto al día que me obligue a publicar en Instagram (sincronizado con Twitter y éste con Facebook) donde una vez al día, aunque sea de lo más absurdo, publique algo que pueda mostrarle al mundo. A veces serán mejores y otras peores, pero me gustaría ser constante en el día.

Quise haberlo hecho el año pasado, pero he sido realista y viendo que me vería antes o después abrumada con traer al mundo a Bebé Fúturo, no me quise embarcar para dejarlo a medias. En este año no preveo temporada de desaparecer, así que espero resistir hasta el 31 de diciembre, ¿lo conseguiré

  • PROYECTO FOTOGRÁFICO: Sábados; misma hora, mismo lugar.

Me encantan los proyectos fotográficos donde el tiempo es quien juega un papel principal. Por ejemplo sacarle a Bebé Fúturo una foto en cada corte de pelo, sacarlo el último día del año, etc. etc.

En esta ocasión he querido jugar un poco más con la luz y las estaciones y tengo intención de sacar una foto todos los sábados a las 8:30 de la mañana del mismo paisaje y publicarla en Instagram (concretamente en esta cuenta creada para la ocasión).

  • MANDALA A LA SEMANA

Me encanta colorear mandalas y en esta ocasión me he puesto el propósito de colorear al menos una a la semana. Sólo que soy algo masoca, suelo elegir las más difíciles de colorear por su infinidad de detalles. Aún así, no quiero desistir.