Día de la Tierra 2017

Igual que el año pasado, vengo a daros más ideas ecológicas para cuidar del Planeta en el que vivimos, que, queráis o no, es nuestro verdadero hogar.

Para empezar, vengo a hablaros de los Kits Ecológicos. Nosotros llevamos usando un año y medio un kit solar con bombillas LED para el salón. Pero antes, os pongo en situación. El niño se ha dormido, tú ya has cenado, no necesitas nada más que un rato delante de la caja tonta para adentrarte poco a poco en ese estado de relax antes de dormir. ¿Cuánta luz necesitas entonces? Más bien la justa para no tropezar con el gato alfombra que tienes por ahí tirado, ¿o no?

En estos casos, desde siempre, hemos usado bombillas de bajo consumo. Pero descubrimos los kits de los que os hablo, Papá Fúturo (hombre mañoso donde los haya) montó la instalación en casa, y desde entonces disfrutamos de más luz por mucho menos gasto. Como se carga con energía solar, no gastamos de la red eléctrica, como son bombillas de LED dan mucha más potencia con menos energía. ¡Estamos realmente encantados con el sistema!

Por cierto, si no eres de los mañosos, se venden bombilla de LEDs también por separado, son más caras, pero os aseguro que es una inversión a favor de vuestra economía y a la ecología de todo el mundo.

Lo que os vengo a contar ahora quizás no sea para todo el mundo, pero llevamos muchos años usando y creo que es algo revolucionario que para cualquier amante de la naturaleza puede ayudar. Como es algo multiusos apto para todo amante de la supervivencia, os lo cuento, que el saber no ocupa lugar y si no es para vosotros, quizás sea para alguien que conozcas.

Os quiero hablar de la BioLite, pocas cosas conozco más ecológicas que ésta. Ahora tienen muchas cosas, pero cuando yo las conocí y cuando empezaron sólo tenían este producto como marca propia. Ahora tienen múltiples accesorios (también compramos éste y estamos super encantados).

Originalmente se trataba de una estufa que funcionaba sólo con palitroques que te encontrabas por el campo, pero tiene un agregado que transforma la energía calorífica que produce en energía eléctica de manera que alimenta un pequeño ventilador incoporado que ayuda a alimentar el fuego, por lo que lo hace más potente y a cargar cualquier aparato con cargador USB (móviles, tablets, etc.).

Además, con el acople que copramos después se puede calentar comida y hacer una barbacoa totalmente ecológica sin encendedores industriales de gasolina que contaminan demasiado y huelen fatal y sin tener que comprar carbón aparte. Por lo que igual que lo anterior, es una inversión que se traduce en economía para uno y ecología para el mundo. ¡Si te gustan las barbacoas, ¡éste es tu kit!! Más ecológico, pocas cosas en el mundo. (Por cierto, también lo tienes en Amazon).

Sólo me queda recordaros una cosa de la que os hablé hace muchísimo tiempo y nunca más he vuelto a mencionar. La Copa Menstrual, os recuerdo que aquí os cuento mi experiencia con ella.

 

PequeTrucos: Culito sin Rojeces

La hidratación dermatológica del bebé es una cuestión básica que toda madre sabe. Es importante hidratar su piel y con productos afines. Ya sabéis que soy mucho de usar aceites naturales, como el aceite de Rosa Mosqueta.

Al principio usamos todas las cremas hidratantes que nos llegaron de muestra. A Bebé Fúturo le vinieron muy bien, pero a Papá Fúturo le causaban alergia (curiosidades de la vida).

Después compré de nuevo aceite de almendras y fue lo que usamos.

Aunque Papá Fúturo se negaba a usarlo porque no le gusta quedarse pringado y en ese tiempo laboral en el que yo no veía a Bebé Fúturo quien se encargaba era él, así que le hidrataba con otras cremas.

Para mi sorpresa, Bebé Fúturo tenía el culete rojo mucho más a menudo, nunca gasté tanta crema para culo como en esa etapa. Todavía no lo asociaba, pero gastaba los tubos de muestra casi por semana. Y él se mostraba en general mucho más incómodo y enfadado que de costumbre.

Como ya sabéis, volví a una rutina laboral que me permitía hacerme cargo de Bebé Fúturo y volví a usar el aceite de almendras.

¡Milagro! Al día siguiente se le habían quitado las rojeces mucho más deprisa que con cualquier crema… Y al cabo de los días, revisando todos los días a ver cuanta rojez tenía, ¡ni rastro!

Desde entonces, no ha vuelto a tener ni una sola rojez. Y la sonrisa que me echa cuando ve que le pongo pringoso del bote azul (donde está el aceite) comparado con usar otra crema hidratante no tiene precio. Parece como si supiera, pero sin poder hablar.

Si me pedís recomendación, vuelvo a sugerir Manuel Riesgo para este producto. Yo compro el bote de un litro y tengo un bote que reutilizo rellenado (mucho más práctico). Lo compré al poco de nacer Bebé Fúturo y todavía me queda la mitad.

Día de la Tierra 2016

¿Ya ha llegado otro año más el día de la Tierra? Pues os lo creáis o no, me ha pillado desprevenida. Llevo un año pensando en este post, en encontrar un momento para dejarlo en borradores o programado y sentirme realizada, pero va a tener que ser deprisa y corriendo, como hago casi todo últimamente…

El Día de la Tierra me parece siempre un día especial. Un día para recordar cómo podemos cuidar mejor a esa Madre Tierra nuestra que tanto nos da y tan poquito nos pide. Porque lo que podemos hacer por ella cuesta tan poco y tiene tanto beneficio.

Todos sabemos reciclar. E incluso la mayoría hasta sabe reutilizar (que es mejor que reciclar).

Yo quiero contaros mis trucos para hacer de nuestro planeta un planeta… Que siga siendo habitable.

Ya os hablé de las Nueces de Lavado, de los Pañales de Tela y, seguramente, de más cosas.

Hoy os quiero hablar de los pequeños gestos que, creáis o no, valen mucho. Como esas bolsas de tela (o rafia). ¿Pero no os pasa a vosotros que a veces os encontráis en un supermercado sin previo aviso y empezáis a coger cosas que recordáis que necesitáis y no la tenéis a mano? De repente tenéis que comprar una de sus bolsas de plástico o no os podéis llevar la compra… ¡Ajá! Para eso tengo solución, ¿conocéis esas bolsas que se meten en un bolsillo, ocupan poco, pero abiertas tienen muchísima más capacidad para cargar? Justo ayer descubrí en el Decathlon varias de diferentes tamaños. Yo me cogí la más grande (que siempre compro lo que necesito y lo que no, me pasó justo media hora antes de comprar esa bolsa). Ahora la llevo en el bolso.

Y no os hablo de ella porque la acabo de descubrir. Ya tuve una durante muchos años y la usé bastante. Pero se perdió y la he echado mucho de menos. Por eso, con experiencia, os puedo decir que es un pequeño gesto que sirve de mucho y nos hace la vida bastante más cómoda.

Otra tontería de éstas son las muselinas. En el primer año del bebé yo parecía que las coleccionaba. Me venían bien para todo. Tenía dos en el coche, dos en el carrito, dos en el bolso. Tenía una siempre en todas partes porque me apañaba muy bien con ellas. Ahora ya no necesitamos tantas, ¿sabes para qué las uso? Para sonarnos los mocos. Como siempre las lavo a mano y luego las tiendo al Sol (es como una norma), no tengo miedo de usarla para llenarla de mocos verdes, amarillos o transparentes y después frotarla bien con jabón lagarto y tender.

¿Sabíais que la celulosa de los pañuelos, las servilletas y el papel higiénico no es reciclable? Yo pensaba que sí, pero hace poco descubrí que no. Así que con más razón uso las muselinas para sonarme los mocos. Ahora que termina el invierno no tanto (aunque los alérgicos quizás sí), pero estaría bien que alguien más lo tuviera presente para el invierno que viene.

Y de momento lo dejo hasta aquí y espero el año que viene daros más truquis y que os gusten.

Definitivamente, #AContramarcha

El Grupo 0+ (o como lo llamamos en casa, el “huevito”) para el coche lo tuvimos que guardar muy pronto. El dependiente de la tienda no se lo creía hasta que lo vio con sus propios ojos, Bebé Fúturo, a sus cinco meses y medio, no cabía dentro de forma segura. A pesar de que apenas llegaba y superaba los seis kgs, la mitad para lo que está indicado esa silla.

Para ver si el bebé va correctamente seguro en el dispositivo para el coche hay que fijarse principalmente en las correas que hacen la función de cinturón, en el momento en el que se escurren por los hombros y van por el brazo, por muy ajustadas al máximo que estén, es el momento de cambiar.

En la recámara teníamos hasta 2 sillas de coche. Una con Isofix, ambas valían para varios tamaños. Pero leímos este post de Menuda Manada y lo teníamos claro, compraríamos una silla de coche para bebé a contramarcha.

Nos acercamos a Nordic Baby y después de esperar un rato, nos atendieron. Nos sorprendió mucho la amabilidad general y los conocimientos claros que tenía el dependiente. Después de las preguntas de: “¿Por qué no poner el sistema de cinturones y el de Isofix a la vez?” nos quedamos convencidos de que estábamos en el sitio correcto.

Por cierto, la respuesta es que en caso de accidente (que es para lo que está la silla), si el bombero tiene que sacar al bebé lo hace con silla y con todo, al buscar la manera de desencajarlo reacciona según el anclaje que tenga. Si ponemos los dos, son segundos vitales que el bombero pierde y que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Nos recomendaron una silla a contramarcha que es válida desde el mismo nacimiento hasta que el bebé/niño ya no puede ir a contramarcha. Nos lo instalaron en un momento y nos hicieron recomendaciones que consideramos muy acertadas (protector para la silla y un espejo que no fuera articulado porque finalmente se caen o hacen demasiado ruido molesto). Parece una nave espacial y después de realizar el primer viaje largo con Bebé Fúturo, estamos más que contentos con la compra.

Si lo estáis dudando, es verdad que tiene un precio más elevado que una silla normal, pero los resultados compensan, esa diferencia de dinero puede significar una vida entera. Sobre el espacio que ocupa, la verdad es que ocupa lo mismo que la silla con Isofix que está instalada en el coche de Abuelos Fúturos. Esperamos siempre que nunca pase nada, pero a la hora de la verdad, si pasa, que produzca los menos daños posibles.

Sólo me queda deciros que la elegida para nosotros fue: Klilppan Kiss 2.

Pañales Desechables. Segundo Encuentro

AQUÍ os prometí que haría una crítica concienzuda sobre las diferentes marcas de pañales que he probado y cómo me ha ido con ellas. Por lo que vengo a desgranar mi experiencia para quien pudiera aportarle algo.

He probado de la Talla 2 las marcas de Carrefour, Dodot Sensity y Chelino. Las de Carrefour me llegaron en una tarta de pañales preciosa, los Dodot Sensity los compramos en una superoferta de nuestro supermercado online y los Chelino los compramos en la fábrica de Indas directamente (tal y como os cuento en el post que os referenciado antes). Aunque después cuando repetimos los compramos en una tienda online…

Cuando pasamos a la Talla 3 sólo nos quedamos con Chelino.

Carrefour Talla 2

Son los que menos me han gustado. Tienen muy buena fama y conozco a muchísima gente a quienes les ha ido muy bien, pero la verdad es que son los únicos pañales que han puesto el culito de Bebé Fúturo rojo. No fue muy exagerado, pero yo sí he notado que le ha irritado más que cualquiera de los otros pañales. De precio, pues no sé… como ya os he dicho nos llegaron de regalo. La absorción me pareció buena. El diseño muy sencillo y blanco. La verdad es que no los he gastado todos por lo que ya os he comentado, pusieron el culito de Bebé Fúturo un poco rojo y cuando nos quedaban unos pocos, directamente descarté su uso.

Dodot Sensity Talla 2

Estos pañales tienen una particularidad. Tienen una franja amarilla a lo largo del pañal. Al principio pensábamos que formaba parte del diseño sencillo pero resultón del propio pañal, hasta que un día Papá Fúturo se dió cuenta que dejó de ser amarillo para volverse azul una vez que Bebé Fúturo meó. Obviamente son los pañales que más a menudo cambias porque los recién nacidos están todo el rato haciéndose porropopó. Entre que eres primerizo y que lo cambias, con suerte, casi cada hora, que tengan este invento para prever si hace falta el cambio o no, ¡es genial! Porque el porropopó suena cuando sale, es muy evidente, pero a veces hace más pipí que porropopó y no tienes claro, hasta que le coges el punto a ser padre, si es necesario cambiar el pañal.

He tenido siempre la sensación de que son bastante resistentes en cantidad de pipí, pero la verdad es que con lo a menudo que se hacía porropopó no lo hemos podido averiguar a conciencia. En cuanto a precio, pues no es algo apto para todos los bolsillos, pero pillando superofertas puedes hacerte con un arsenal por un precio aceptable. No le han hecho en ningún momento ninguna rojez al culito de Bebé Fúturo, por lo que estuvimos muy contentos.

Chelino Talla 2

Era de los que más cantidad de pañales teníamos y de los que más hemos tirado, lógicamente. Nos han ido muy bien, estuve muy contenta con ellos. Cuando nos quedábamos sin pañales de tela para usar por la noche, usábamos los chelino y cuando dejó de ser tan recién nacido como para hacer porropopó con cada toma, aguantaban toda la noche del tirón. Nunca hemos tenido escapes y el culito de Bebé Fúturo también estuvo más blanquito que la leche. Me gustaron muchísimo.

Chelino Talla 3

Como nos fue muy bien la Talla 2 de esta marcha y teníamos de la Talla 3, continuamos con esta marca. Que siguió siendo fabulosa… hasta que hemos tenido que comprar más.

No nos salía rentable acercarnos a la Fábrica de Indas a comprar más pañales Chelino y buscando en internet nos decidimos por comprarlos online. Los que tenían en stock los vendían como “Más Finos” que los normales y no pensamos que hubiera mucha diferencia.

ERROR. Fue un absoluto y completo fracaso. Efectivamente son más finos e igual de bonitos, pero nada efectivos. En su favor puedo decir que el culito de Bebé Fúturo sigue perfecto, pero todas, y con todas digo TODAS, las noches tiene escapes. Por la mañana amanece con el pijama y el colchón de la cuna completamente mojados. Y ya está así en la segunda toma nocturna (sólo hace 2). Para que no ocurra, hay que apretarle mucho la cintura y se le nota incómodo. Ha sido una grandísima decepción porque por lo general estábamos muy contentos con Chelino.

Toallitas Chelino

No me planteo probar otros, la verdad es que me gustan muchísimo. Tanto el olor suave que tienen, como el hecho de que tengan leche de almendras en su composición. De todos los que he probado (en casa de Abuela Fútura de PF compran a veces unos normales) son, con mucha diferencia, los que más me gustan. Los pañuelos, como mucho, salen de dos en dos, aunque en el último paquete ni eso. Son paquetes bastante grandes y la tapa-pegatina que los cierra funciona fenomenal durante todo el tiempo de uso.

Por las noches pongo cuidado para guardar el paquete con la tapa hacia abajo para que no se sequen los pañuelos de arriba, pero en general guardan una humedad precisa. Creo que debo agradecerles no haber tenido que usar casi nada de crema de culito de bebé.

Hasta aquí mi crítica sobre los pañales desechables que he usado.

Pañales de Tela. Corrección

Continuación de Pañales de Tela. Primer y Segundo Encuentro

Ayer recibí el siguiente comentario en esta foto de IG de Aprendiendo a ser Mamá, cosa que agradezco mucho porque una cosa buena que tiene el hablar sobre las cosas es que te hablan de las cosas que haces mal y así puedes corregir:

Uy me llama la atención que uses el jabón lagarto… Yo tambien uso pañales de tela pero todos, incluido el fabricante y la tienda donde los compré, así como otras mamis me han desaconsejado el uso de este jabón o cualquier jabón tipo Marsella para lavar pañales, porque tiene base oleosa y acaba repercutiendo en la absorbencia del pañal…

De ahí me puse a buscar información y es cierto que perjudica la absorbencia del pañal. Así que hemos decidido usar otro método (aún más sencillo).

Le quitamos los excesos de heces que tiene, guardamos en un cubo y metemos a la lavadora con las nueces de lavado (ya os hablaré de ellas). Una vez a la semana le pondremos vinagre o bicarbonato y a ver qué tal.

De momento, en el primer lavado, hemos notado que los absorbentes de cáñamo están mucho menos rígidos.

Pañales de Tela. Primer y Segundo Encuentro

NOTA IMPORTANTE: Leer a continuación Pañales de Tela. Corrección

Hace mucho tiempo que quiero hablaros de ello. El Primer Encuentro iba a hablar de porqué me he decidido por los que he comprado, pero la verdad es que se puede resumir y creo que es mejor la experiencia una vez probados. De la otra manera habría teorizado mucho.

Pues me decidí por los “Todo en Uno”. Hay muchos tipos (y los encontráis fácilmente en otros blogs), entre los que yo destacaría los cobertores y los todo en uno. ¿Por qué elegí los últimos? Porque también se pueden usar como cobertores en un momento dado y después se usan como pañales todo en uno. Concretamente me decanté por los Blueberry Minky (el minky es totalmente capricho).

También tenemos el mundo de los injertos, que hay diferentes tipos. Nos decantamos por los de cáñamo, por su absorción. Compramos la mitad de los recomendados porque para salir a la calle teníamos intención de usar los pañales desechables (de los que ya hablé AQUÍ). Lo que yo no sabía es que con los pañales también vendrían injertos de microfibra, por lo que genial. Compramos 8 pañales de tela Blueberry Minky y 8 injertos de cáñamo.

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Ahora que Bebé Fúturo ya está en nuestra vida puedo hablaros de cómo las usamos realmente. Al principio, como os podéis imaginar, el número de defecaciones era desproporcionado para un cuerpecito tan pequeño y empezamos a lavarlos a mano y a tender en el balcón según se nos iban amontonando. Lavábamos más o menos dos veces a diario para que no se nos acumulara mucho. Bebé Fúturo requería una enorme parte de nuestro tiempo, pero también teníamos que preocuparnos de comer y esas cosas.

Cuando Papá Fúturo se incorporó al trabajo el ritmo de lavados bajó, por suerte también el ritmo de defecaciones. Aún así cuando se nos acumulaba el trabajo nos encontrábamos sin recambios para el pañal. Así que tuvimos que ingeniárnoslas para descubrir un nuevo método y creo que ya hemos dado con el ideal.

Cada dos días me siento al lavamanos con los injertos y pañales sucios. Le quito frotando el exceso de heces y froto con el jabón lagarto en pastilla un poco. Así cada uno hasta terminar. Luego los meto en la lavadora con un programa corto de lavado y quedan geniales. Finalmente los tiendo en la terraza donde todas las mañanas les da el Sol y las manchas desaparecen.

Sobre nuestra experiencia directa con ellos, ¡estamos encantados! Nada de rojeces, noto que se queja mucho menos que con los desechables, ahorramos bastante y son muy bonitos. Alguna que otra vez sí me los he llevado para la casa de Abuelos Fúturos y no hemos tenido problemas, claro que allí la abuela enseguida los lava y tiende para que nos los llevemos limpios y secos de vuelta.

Ahora mismo los usamos más como cobertores, así los aprovechamos más. He notado que con los injertos de microfibra el culo se queda más limpio, es más fácil despegar las heces. En cambio el de cáñamo sí se nota que es mucho más absorbente. De momento los uso indiferentemente, pero seguramente acabe usando los de microfibra para el día y los de cáñamo para la noche.

Pañales de tela

PD: se me ha olvidado contar la primera vez que oí hablar de ellos. Fue Papá Fúturo quien me dijo de mirarlo y pensé en los triángulos de tela blanca sujetada con imperdibles grandes. Menos mal que finalmente se toparon en mi camino. Se parecen a pañales normales, pero son de tela.

PD: se me ha olvidado un montón de cosas que

Primer Día del Padre de Papá Fúturo

Papá Fúturo es genial. Desde que le conozco y empezamos a disfrutar de nuestra vida en paralelo supe que iba a ser el mejor padre del mundo. Me lo dijo mi sexto sentido. Y no me equivocaba.

Ninguno de nosotros dos ha vivido su día del padre/madre estando de buena esperanza. Así que la experiencia de ambos va a ser pasar de no celebrarlo nunca para nosotros a celebrarlo con Bebé Fúturo en brazos.

Quería hacerle algo muy especial, algo inolvidable. Como se merece. Pero organizar algo con un Recién nacido en brazos es algo difícil. Sobre todo porque con el cansancio nocturno la mente no termina de desarrollar las ideas.

El regalo quería que fuera algo especial, irrepetible y que fuera de uso diario para que cada día recuerde los buenos momentos que vivimos en familia. Así que me decanté por una taza personalizada. Aunque no es de las cosas que a Papá Fúturo le hagan especial ilusión, la verdad. Por eso me decidí por una taza mágica, de forma que ve lo que se ha creado en ella solo cuando bebe algo caliente, el resto del tiempo es negra.

Me habría gustado regalarle mucho más, pero este mes el presupuesto se me ha “escacharrado” con el papeleo de la baja.

Aunque por adelantado ha caído también un deshumificador (que es más bien para mi) y dos discos digitales de un grupo de música.

Mochila del Hospital para Futuro Bebé

Prometí que haría un post sobre ello, y aquí lo traigo. Las cosas que nos llevamos para Futuro Bebé al hospital. No sé si son muchas, si son pocas, si son demasiadas, o si falta cualquier chuminada. Así que podéis criticarla como gustéis que seguramente tengamos presente la opinión de madres ya experimentadas.

La lista que elegimos para seguir sobre las cosas que habría que llevar al hospital la sacamos de AQUÍ y AQUÍ. Para tener una referencia más o menos clara. Sabemos que en los hospitales públicos sólo te dejan llevar la primera puesta de salida del hospital, todo lo demás lo proporciona el hospital en sí y no llevan muy bien que te lleves tus propias cosas. Pero no es así en el privado, y depende mucho del privado. Así que nos lo llevamos todo que más vale que sobre a no que falte (o como dirían en mi tierra: “máh vale que zozobre a no que zofarte”).

La lista definitiva es más o menos una cosa así:

  • 6 bodies;
  • 2 pares de patucos;
  • 3 jerséis y polainas y 3 pijamas;
  • 4 baberos;
  • un gorrito de algodón;
  • un par de manoplas;
  • una manta polar para salir del hospital;
  • Aseo. Un paquete de pañales, crema protectora para el culito y loción hidratante;
  • Una bolsa aparte con la primera puesta del bebé.

Hemos recibido la recomendación de una amiga de llevar también lima y tijeras para cortar uñas porque hay bebés que nacen ya con las uñas largas y la broma en el hospital sale por un pico. En su experiencia tuvo que pagar 25 euros por una lima en la tienda del hospital cuando ya lo tenían en casa. Así que me llevo ya la que tengo y me lo ahorro.

Y ahora las fotillos de lo que me voy a llevar para guardarlo en el recuerdo.

Para empezar, los bodies. Habíamos dicho que había que llevar seis, los llevamos de 1 mes. Si le queda la ropa grande no me preocupa, pero sería un fastidio que le quedara pequeña, así que preferimos que “zozobre”.

Mochila Futuro Bebé

Habíamos dicho también jeréys y polainas y pijamas. Como no sabemos qué es lo más cómodo, llevamos de los dos y así no nos complicamos. Mitad y mitad, ya veremos qué usamos o qué dejamos de usar. Todo sea que me ponga a lavar ropa en el lavabo del hospital…

 Mochila Futuro Bebé

Por cierto, el primer jersey azul que se ve, el que está por encima, lo hizo a mano Futura Tía Abuela para Futuro Primo, pero no se lo llegó a poner y le toca estrenarlo a Futuro Bebé.

Mochila Futuro Bebé

El aseo que nos llevamos es amplio, lo sé. Más de lo que se recomienda, ¿pero cómo sé yo si es mucho o es poco o es lo necesario? Soy madre primeriza y, dejándome de pijadas porque no las llevo nada bien, me llevo lo que quiero que mi hijo use… Todo sea que en medio de la experiencia las cosas se queden en el fondo del bolso.

Mochila Futuro Bebé

Los baberos los gané en un sorteo de PequesGuapos, os los recomiendo totalmente. No sólo son preciosos, si no que también se puede apreciar la buena calidad. Según veamos el uso que tengamos de baberos, seguro que les hago más encargos.

El conjunto de gorrito, manoplas y patucos lo ha comprado Futuro Papá un día de recados… Son su antojo para Futuro Bebé en el hospital y a mí me derriten de amor sólo de recordar cuándo me los “presentó”.

Mochila Futuro Bebé

Y llegamos a mi caprichito, la primera puesta. Parece grande, lo sé, pero se puede arremangar. Nos hemos negado a comprar Talla 0, esperamos usarlo en más de una ocasión, no sólo para salir del hospital. Pero vi esa camisa a cuadros como body y el vaquero, ¡¡y no me pude resistir!! Todo el mundo le pone alguna pega, pero vamos a ver… Sólo es para salir del hospital y hasta llegar a casa, tampoco creo que tengamos que hacer un mundo de un capricho de madre.

Mochila Futuro Bebé

Y finalmente la bolsa con todo dentro. Parece que va a explotar, pero tiene su historia y no quiero otra. Es la bolsa que Futura Abuela usó cuando salió del hospital con Futuro Papá. ¡No puede ser otra!

Mochila Futuro Bebé

Con vuestra experiencia, ¿consideráis que nos falta algo?

Pañales Desechables: Primer Encuentro

Tengo en los borradores desde hace 4 meses un post pendiente para los Pañales de Tela, prometo que escribiré pronto sobre ello, pero hoy quiero contaros mi experiencia, sin haberlo probado, de los pañales desechables.

Futuro Papá y yo hemos decidido que haremos una combinación entre ambas opciones. Los pañales de tela nos gustan mucho, pero no encontramos su pragmatismo a la hora de salir a la calle. Seguro que estando fuera de casa habrá un momento en el que habrá que cambiarle el pañal… ¿Y qué haces con el pañal de tela sucio? ¿Lo vuelves a meter en el bolso? ¿Y si no somos capaces de quitar el olor que impregna el ambiente de las heces de Futuro Bebé? Supongo que me explico…

Por eso, nuestra intención es usar los pañales de tela en casa y los pañales desechables para salir a la calle.

Por otro lado, varios amigos nuestros han insistido en que fuéramos directamente a la Fábrica de Indas a comprar los pañales desechables. Porque la diferencia de precio es bastante notable y son pañales de buena calidad. Y os aseguro que son varios amigos los que han insistido en esta opción, así que haciendo caso a la voz de la experiencia… ¡¡allá que fuimos!!

Desde PueblitoMadrid ha sido una hora y media de viaje. Está fuera de nuestra provincia y en una dirección que nos conocemos muy bien de cuando vamos a CiudadPequeña, pero la verdad es que una hora y media de viaje para… diez minutos, y otra hora y media de viaje de vuelta, agota a cualquiera.

No sé lo que me esperaba, quizás no una visita guiada, pero no lo que me encontré… Casi fue un “aquí te pillo, aquí te mato”. Una señora, bastante amable, aunque muy toledana (no sé si conocéis a una persona toledana, pero madre mía cómo se las gastan… ¡Ya me lo decía mi padre y no me lo quise creer!). Bueno, empecemos por el principio.

Llegamos como buenos novatillos que sólo veían una fábrica enorme y a la que todo el mundo estaba observando los movimientos. Nos acercamos a la garita del guardia de la entrada y le preguntamos dónde podíamos agenciarnos con unos pañales. El hombre nos preguntó si era nuestra primera vez… ¡como si no se nos viera en la cara! Después nos dijo que teníamos que coger un carrito (y dónde estaba el carrito) para meternos en la oficina de atención al público en todo el centro de la fábrica.

Yo, como paleta de pueblo de toda la vida, miraba todo con mucha curiosidad. Quería meterme por ese pasillo en el que se veían cajas más grandes que yo, quería meterme al fondo del pasillo del centro al que nos han mandado a subirme a las máquinas transportadoras que había… Qué mal acostumbrada me tiene la tele con eso de que podemos ver cómo se fabrica todo.

En cambio nos metimos en unas puertas corredizas en una habitación tan grande como mi salón. Bueno, quizás un poco más, pero la verdad es que comparado con la inmensidad de la fábrica, eso no era más grande que mi salón. Lleno de cajas, muchas cajas… Un mostrador… Y una señora.

La señora se levantó para atendernos y fue muy amable, seca como la mohama, pero muy amable. Nos preguntó por nuestras intenciones e intentó guiarnos en nuestras decisiones. Le sorprendió mucho cuando hablamos de pañales de tela, por lo que nos han comentado todos nuestros amigos y por su experiencia, acierta al 100% con la cantidad de pañales que debes llevarte para el uso del bebé… Vamos, que no tienes que volver y que tampoco te montas tu propia fábrica en casa, no suelen sobrar muchos.

Es verdad que sabía darnos números y cifras de la cantidad que se solía usar, pero no sabía guiarnos para los pañales de tela. Aún así decidimos comprar la mitad de lo normal… Y nos guió en la práctica.

Pudimos llevarnos pañales de Talla 2 y Talla 3, discos de lactancia, empapadores y toallitas. También tenían toallitas para quitar maquillaje y más cosas… pero nos centramos en eso. Lo cogimos todo, nos cobró… y adiós muy buenas.

Creo que habéis tardado más en leer hasta aquí que lo que nosotros tardamos en ser atendidos en la tienda.

Y ahora es cuando viene el kit real de la cuestión, la comparativa de precios. Hay que tener presente que en la fábrica las cantidades se venden por cajas, puedes comprar tantas cajas como quieras, pero no puedes comprar media caja… Y desde luego que las cantidades son grandes.

Al hablar de la Fábrica de Indas, estamos hablando de la marca de pañales Chelino. La comparativa la voy a hacer con una compra online (acabo de descubrir que no son tan fáciles de encontrar en los hipermercados más comunes, a pesar de tener muy buenas críticas). Los precios los pongo por unidad, luego especifico la cantidad que se vende en la Fábrica (por cajas).

Pañal Chelino Talla 2:

Precio Fábrica Indas – 0,15 €
Precio Online – 0,16 €

Pañal Chelino Talla 3:

Precio Fábrica Indas – 0,15 €
Precio Online – 0,17 €

Toallitas Chelino:

Precio Fábrica Indas – 0,018 €
Precio Online – 0,021 €

Empapadores Indas:

Precio Fábrica Indas – 0,28 €
Precio Online – No disponible. Lo más parecido son unos cambiadores desechables Chelino que salen a 0,29 €

Discos de Lactancia. Maternity Protege-Mamas:

Prefio Fábrica Indas – 0,12 €
Precio Online – 0,14 €

El precio por unidad la verdad es que no tiene mucha variación si nos decidimos por esta marca. Pero vamos a ver con lo que he comprado yo, cuánto me he ahorrado. Tened presente que en un caso normal, se gasta el doble de lo que nosotros compramos porque nos decidimos a comprar la mitad porque tenemos intención de usar también pañales de tela.

Pañal Chelino Talla 2:

Fábrica Indas – Compramos una caja (6 paquetes x 28 pañales = 168 pañales). TOTAL: 25 €
Online – Mismas condiciones de 168 pañales. TOTAL: 27,30 €

Pañal Chelino Talla 3:

Fábrinca Indas – Compramos dos cajas (6 paquetes x 36 pañales = 216 pañales x 2 cajas = 432 pañales). TOTAL: 66 €
Online – Mismas condiciones de 432 pañales. TOTAL: 71,40 €

Toallitas Chelino:

Fábrinca Indas – Compramos una caja (12 paquetes x 60 toallitas = 720 toallitas). TOTAL: 13,20 €
Online – Mismas condiciones de 720 toallitas. TOTAL: 16,90 €

Empapadores Indas:

Fábrica Indas – Compramos una caja (6 bolsas x 20 empapadores = 120 empapadores [60×60]). TOTAL: 33,60 €
Online – Son otra marca más específica que sirve para lo mismo, ponemos misma cantidad. TOTAL: 35 €

Discos de Lactancia. Maternity Protege-Mamas:

Fábrica Indas – Compramos tres cajas (30 unidades x 3 cajas = 90 discos de lactancia). TOTAL: 11,40 €
Online – Mismas condiciones de 90 discos de lactancia. TOTAL: 12,75 €

TOTAL FÁBRICA INDAS: 149,20 €
TOTAL ONLINE: 163,35 €

AHORRADO: 14,15 €

Ahora bien, hay que tener presente la diferencia de precio que tiene Chelino con otras marcas (dejo libre albedrío para que busquéis la diferencia con la que prefiráis) y que es una marca con buenas críticas difícil de encontrar. Por cierto, que estamos hablando de una diferencia de precio de casi el doble si compráis las cantidades recomendadas, claro.

Prometo haceros una comparativa de calidad con una marca archiconocida en el segundo encuentro.

Para leer la opinión: AQUÍ