Cómo leemos en Casa 

En casa somos muy lectores, tanto es así que durante una época conseguí trabajo como librera por ser cliente habitual de una librería. Aún así, Papá Fúturo es más lector que yo. Por lo que somos ejemplo para Bebé Fúturo… pero curiosidades de la vida, ¡nunca leemos delante de él! Preferimos disfrutar de él cuando él está espabilado y nos tiramos al suelo a hacer lo que le apetezca hacer, que normalmente es repetir lo que hace en la guarde.

Pero siempre, siempre y desde siempre, se aburre rápido del juego y se va a la caja de libros, coge un libro a su antojo y me lo tira para que se lo lea.

Todo empezó cuando con 4 meses tenía su libro de tela. Le encantaba que jugáramos con él a tocar el libro, a mover el libro y a hacer ruidos con el libro. Y nosotros encantadísimos de que le encante jugar a eso (círculo vicioso donde los haya).

Poco a poco los libros evolucionaban según evolucionaba Bebé Fúturo, pero nuestra gran sorpresa fue cuando rechazaba los libros de cartón propios de su edad y prefería libros de algo más mayores. Con hojas blandas, tapa dura y más grandes que él, si fuera posible. Como eran libros que requerían de más atención y Bebé Fúturo carece de paciencia propia de su edad (aunque tiene más paciencia que la media) yo le acorto la historia… y se la canto.

Le fascina que le cante, si le encantan los libros aún más le fascinan cantados y como soy la única que le canta los libros, todos los días. Y digo TODOS LOS DÍAS, me exige que le cante uno (pero no una vez, mínimo cinco). A veces coge otro libro para que también se lo cante (otras cinco o siete veces).

Como también es aficionado a los animales, el último libro de GRAN ÉXITO que tenemos en casa es el de MIAU de Kalandraka. Es propio de su edad (cartón duro, sencillo, con mucho dibujo y animales). Con él descubre los sonidos de los animales de forma cantada y ve el animal y el nombre. Nos ha gustado muchísimo y lo recomiendo fervientemente. Antes teníamos, de la misma edición, el de Luna que siempre le gustaba leer antes de dormir. Le sigue gustando, pero como ya he dicho, se hace mayor y dice que quiere libro de mayores. Como lo hemos tenido de muy pequeño, quizás ya lo tenga “muy visto”.

Cuando vamos a casa de Abuelos Fúturos siempre tiene los mismos juegos, pero ocurre lo mismo que en casa. Se aburre bastante deprisa de cada uno de ellos. Aunque se sienten con él a jugar, no aguanta más de diez minutos. Hace poco le compraron un libro, con un intento de captar la atención por las texturas, cogieron uno para un peque más mayor. Y como soy la única que le canta el libro, viene a mí y me pide que se lo lea. Aguanta hasta media hora o más cuando le canto el libro. Eso de que se lo lean le parece inaceptable.

Lo que más nos gusta a todos de todo ello es ver que a veces, aunque son las menos, decide cantarse el libro a sí mismo. Es fascinante. O, a veces, va a la librería de casa y se pone a hojear (con cuidado) libros de mayores.

La última gran experiencia al respecto fue ir a la Biblioteca Municipal del pueblo, tiene sala infantil y fuimos a descubrirla. Ahí, quizás abrumado ante tanto libro, lo único que hizo fue reorganizar la estantería de prelectores. No estaba a su gusto… Pero se lo pasó muy bien (y fue un rato bastante más largo que cuando juega en casa a sus juegos) sacando y metiendo libros en cajones.

biblioteca

Campaña #niunpequemasenpeligro #ACM

Ya os hablé aquí de cómo fue nuestro cambio del Grupo 0+ a una silla de coche a Contramarcha.

Pero hoy se inicia una campaña de concienciación y quiero participar en ella. Creo que es importante que, como mínimo, tengamos la información en nuestra mano para decidir sobre todas las opciones disponibles.

No es lo mismo que no sepas que tu hijo puede quedarse lesionado de por vida o morir por una decisión que no has tomado conscientemente que hacerlo conscientemente. Y sí, lo digo así de bruto porque la realidad es así, cruel.

En casa os quedamos muy convencidos después de ver este vídeo:

¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Pues si no reacciona con esto la conciencia de cualquier persona, por mucho dinero que te ahorras, poco puedo decir yo.

Para más información de la campaña, podéis pasaros por aquí: Ni Un Peque Más En Peligro. ¿Te sumas tú también?

Cosas de Bebé Fúturo: Palmas Palmitas

Tengo muchos posts atrasados que espero poder escribir pronto. Necesito tiempo y ahora no lo tengo ni en el trabajo ni en mi vida personal, pero todo se andará.

Ahora escribo porque ayer ha ocurrido de esas cosas que no te quieres olvidar en la vida y que soy muy dada a ello, razón por la que tengo blog. [Y porque la app del móvil me lo permite con cierta facilidad]. Así que voy a titular a esa serie de cosas “Cosas de Bebé Fúturo”.

Siempre que Bebé Fúturo llora procuro calmarle con lo que más le gusta y esto son las “palmas palmitas”. Él aplaude enseguida entusiasmado y se le pasa todo el cabreo del mundo.

Ayer, ante una fechoría de las suyas me mostré enfadada y disgustada con él y después de analizar la situación…

¡¡Palmas Palmitas!! Que me tocó con cara de “ríete conmigo, Mamá”.

Papá Fúturo fue incapaz de disimular la risa y se agarró a eso para insistir (igual que le insisto yo cuando no se le pasa igual de rápido su enfado).

Me mostré firme ante el disgusto, pero aquí y ahora confieso que me ha costado mucho no estallar en carcajadas.

Lección: tener una reacción acorde a la que espero que tenga cuando esté llorando por un disgusto.