Alta Demanda en Bebés

Hoy voy a escribir un post que me ha pedido la gente. Pero antes que nada quiero aclarar que, como siempre, lo escribo con una perspectiva personal. Trataré de aclarar algunos conceptos básicos y mi intención es que se comprenda mejor a los bebés y poder tener bebés más felices. Si sufres alguna clase de problema por la alta demanda de tu bebé, te recomiendo encarecidamente acudir a un profesional de tu confianza. Espero que pueda poner solución al posible problema. Este post responde a la necesidad de comprender la alta demanda, no a solucionarla.

Cómo conocí la Alta Demanda en Bebés

La primera vez que escuché “Bebé de Alta Demanda” fue a una amiga que por aquél entonces sospechaba que su bebé, que nació el mismo día que el mío, lo tuviera. Fue un concepto que me llamó poderosamente la atención y averigüé por encima un poco sobre ello. Tenía muy claro que Niño Fúturo estaba lejos de ser un Bebé de Alta Demanda, pero daría explicación a lo que veía en los bebés de otras personas.

Lo primero que me calmó fue saber que seguían siendo bebés normales. No sufrían ningún trastorno, ni enfermedad. Simplemente respondía a la necesidad de comprender mejor a unos bebés que requerían de muchísima atención. Identificarlos era fácil: lloraban mucho y sólo se calmaban con la madre. ¿Quién necesitaba saber algo más?

Luego nació Bebito Fúturo… desde el primer mes, con los cólicos del lactante, comenzaba a sospechar que podría ser un Bebé de Alta Demanda. Aún así, no me lo quise creer.

Qué es la Alta Demanda en Bebés

Básicamente se trata de una gran necesidad que tiene el bebé. Hasta ahí, todo bien. Yo, ilusa de mí, pensaba que con que estuviera todo el rato pegado a la madre bastaría. Pero la realidad es distinta porque la Alta Demanda en Bebés se puede dar por varios motivos:

  • Que sea un Bebé de Alta Demanda
  • Que sea un Bebé de Altas Capacidades
  • Que sea un Bebé Altamente Sensible

Y no descarto que haya más razones, pero con las que me he topado hasta ahora han sido ésas. Ya os he contado que Papá Fúturo es una Persona Altamente Sensible y que Niño Fúturo tiene Altas Capacidades. Y me he visto en la necesidad de distinguir cuál sería el caso de Bebito Fúturo. Más que nada para ayudarle en la tarea de ser feliz en este mundo. Pues me he encontrado con un mundo muy rico de posibilidades.

Los Estímulos

Antes de nada creo que debemos entender que lo que define el tipo de Alta Demanda que tiene el bebé se caracteriza por el tipo de estímulos que necesita para saciar esa demanda. Entrando en ese concepto me veo en la necesidad de aclarar qué son los estímulos:

La noción de estímulo encuentra su raíz en el vocablo en latín stimulus, uno de cuyos curiosos significados es aguijón. Esta palabra describe al factor químico, físico o mecánico que consigue generar en un organismo una reacción funcional. El término también permite hacer mención al entusiasmo para desarrollar una determinada acción o trabajar y da nombre a la vara con punta de hierro que utilizan los boyeros para conducir o guardar a los bueyes.

FUENTE

En resumen, estamos hablando de los factores que entusiasman al bebé. Y según cuáles sean estos factores, podrían decir que su Alta Demanda responde a una forma de ser en particular.

Tipos de Alta Demanda en Bebés

Independientemente de la clasificación de abajo, debes tener en cuenta que un bebé puede ser alta capacidad y no mostrar una alta demanda. Es mi experiencia con Niño Fúturo. Déjate guiar mucho por la intuición. Aquí voy a mostrar las características más llamativas que podrían guiarte para identificar las necesidades del bebé. Pero en ningún caso es un “diagnóstico” (cosa que sólo deben hacer los profesionales) ni es totalitario.

Bebés de Alta Demanda

Para identificarlos, son niños que duermen poco y parecen insaciables, pero, además, no saben calmarse por sí mismos. Tienen muchísima energía y, en general, cualquier estímulo les excita. Lo cual hace muy difícil saciar sus necesidades, porque son muy, pero muy, intensos. Consiguen agotar a cualquiera y, por lo que he conocido y conseguido averiguar, la única manera de gestionarlo es llevarlo con filosofía.

Muchos padres se sienten satisfechos sabiendo que a su hijo/a no le pasa nada. Tiene la característica de ser Alta Demanda y ya está. No hay nada más que hacer. Probablemente se le pase, pero el bebé es así y lo será un tiempo. Por lo que he podido averiguar, no hay nada específico que se pueda hacer.

Bebés de Altas Capacidades

El libro que estoy leyendo ahora deja muy claro cuál es la diferencia entre Alta Capacidad y Alto Rendimiento, porque socialmente se confunde mucho. Para ser una Persona con Altas Capacidades debemos tener presente que la configuración cerebral es distinta a la media. Sí, el cerebro funciona diferente… con sus cosas malas y sus cosas buenas. Pero nadie se fija en las malas… En uno de los últimos capítulos que he leído (voy por la mitad del libro) demuestran que por la configuración del córtex prefrontal y las características del hemisferio derecho son personas que viven en constante ansiedad. Pero bueno, de esto hablaré más adelante en otros posts, no me quiero liar.

Estos bebés se calman con estímulos nuevos. Cuando sienten que se enfrentan a retos y que aprenden algo. Necesitan entender el mundo y a ellos mismos, por lo que suelen aprender rápido. Se les identifica porque saben cosas fuera de la edad en la que deben saberlas, aunque muy bebés es difícil expresarlo. Pero enseguida cogen los signos si decides signar con ellos, por ejemplo. Tienen muy buena memoria y lo que les hace daño, lo recuerdan, por lo que no quieren repetir las experiencias que les hace daño.

Para saciar su demanda es necesario innovar cada día nuevos rituales, nuevos juguetes, nuevas cosas que sacien esa necesidad de conocer. Parece algo “fácil”, pero es agotador. Las señales de que algo ya les aburre son muy sutiles y si no estás pendiente, enseguida reclaman. Y reclaman y reclaman y no se expresan de la forma que les puedes entender y no sabes qué le pasa y está constantemente de malhumor. Y, curiosamente, necesitan mucha rutina (aunque parezca contradictorio).

Es decir, si tomáis por rutina “la hora del baño”, puedes aprovechar para enseñarle cómo funciona el agua, cómo cambia de aspecto si pones jabón, cómo es el agua caliente y el agua fría. Pero la hora del baño siempre a la misma hora (antes de dormir, después de despertar, antes de cenar o después).

Bebés Altamente Sensibles

Igual que los Bebés con Altas Capacidades, su configuración cerebral es distinta a la media. Esta apreciación se considera un rasgo de la personalidad y lo que les pasa es que en algunos sentidos (no siempre los mismos) reciben mayor cantidad de información que la media. Es fácil sobreestimularlos y necesitan más descanso que la media para asimilar tanta información.

Les gustan las cosas nuevas (son bebés, todo es nuevo), pero se cansan mucho antes. Habrá ruidos que no les gusten y eso les provoque estrés, habrá olores que les dé excesivo asco. Pero igual que en los casos anteriores, la comunicación que hacen de ello es nulo. Sienten más porque tienen los sentidos (olfato, gusto, tacto, vista, oído) más desarrollados (no todos, pero sí dos o tres). Todo eso les provoca cierto malestar y por eso reclaman tanto su “área de seguridad” (la madre).

Una vez sobreestimulados les cuesta mucho entrar en la fase de descanso (¿no os recuerda a situaciones de estrés que vive cualquier persona normal?), por tanto demandan muchísimo. Si no estamos atentos a su necesidad de descanso, de rutina y saber que ciertos estímulos concretos les provoca ese estrés, tenemos al bebé quejica por excelencia.

Por cierto, tienen un umbral de dolor más bajo por lo que es posible que el roce de una etiqueta les provoque auténtico dolor y ese sufrimiento parezca exagerado. No lo es, su umbral de dolor es bajo. Trata de tenerlo presente porque lo que necesita es tu amor y tu comprensión.

Combos

Yo lo llamo así, desde el cariño y el respeto. Pero pueden darse. Puede ser Alta Demanda y Altamente Sensible. Puede ser Altas Capacidades y Altamente Sensible (bastante más común de lo que nos podemos creer). Lo único que te recomiendo es que sigas tu intuición desde la información. No os he contado todo lo que he conseguido averiguar de la Alta Capacidad y de la Alta Sensibilidad, es muchísima información. Os recomiendo que si tenéis la sospecha de que esto es lo que ocurre a tu bebé, investigues, leas, te informes. Y en caso de que suponga un problema, de verdad, acude a un profesional.

Una Familia feliz parte de la base de que cada miembro de esa familia lo es y los problemas que existen detrás de cada situación puede llegar a ser grave. Pero todo tiene solución y os recomiendo acudir a quien os la pueda dar. Yo me estoy encontrando con términos como “Distorsión”, “Desincronías”, etc. que se dan en casos que os he mencionado antes. No son broma y deben solucionarse.

Cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo

Os voy a estropear un poco el final de la historia ahora, en el principio, pero lo veo necesario porque no sé qué te ha hecho llegar a este post y no quiero que te lleves decepciones. No ha habido cambios sustanciales tras detectar las Altas Capacidades de mi hijo. Como siempre, os cuento mi historia y lo que yo he vivido en esta experiencia.

Antes de la detección

Yo no he notado que Niño Fúturo fuera diferente. Sospechaba que podría serlo, pero nunca tuve la certeza porque no tenía otros niños de su edad con quienes compararle. Todos mis sobrinos son bastante mayores, alguno incluso más mayor que yo, así que no he vivido su cuidado con las edades de Niño Fúturo. Cuando fui madre, fui una madre totalmente virgen que no ha cuidado a ningún bebé antes que el suyo propio. De amigos tampoco…

No sé en qué momento exactamente empecé a sospechar que Niño Fúturo no era un niño normal. Además, ¿quién lo iba a sospechar si no empezó a caminar hasta los 22 meses? ¿Apenas decía palabras? ¿Con lo que le ha costado quitarse el pañal de día? Si buscas en internet, los niños de altas capacidades son los primeros en correr, hablan antes de sentarse y el pis lo controlan antes de hablar… ¿Cómo iba a encajar ahí mi hijo?

Lo que sí tenía mi hijo es un interés inusitado por aprender. Le encantaban los vídeos en inglés de Youtube Kids, aprender los colores, las formas. Se veía siete veces los vídeos de animales de la granja. Y, de repente un día, después de regalarle un ordenador infantil apto para su edad, identificaba todas letras del abecedario. Era un ordenador apto para su edad, ¿quién iba a sospechar que eso no era normal?

Lo único que vagamente nos hizo sospechar la posibilidad fue una cita con la orientadora del colegio. Pero por más que le miraba, sólo podía fijarme en que era un niño feliz, un niño cariñoso y un niño curioso. No veía nada fuera de lo normal y no quería presionar. Le daba lo que demandaba aprender.

Obviamente no venía y decía: “Quiero aprender las formas”. Si no que venía con el dibujo de un cuadrado y me preguntaba: “¿Esto cómo se llama?” y cuando le preguntaba yo que eso cómo se llamaba porque ya sabía que él lo sabía, daba la respuesta correcta. Así que le daba otras formas menos clásicas, como las espirales, los arcos, estrellas, corazones que no veía en los vídeos. Y estaba feliz.

Después de la detección

Ahora que ya lo tenemos confirmado, a lo que me dedico es a informarme y quiero, en un futuro, empezar a formarme para atender sus necesidades. En el post anterior os he contado cómo he empezado la andadura de informarme y cuanto más me informo, más me quiero informar.

Otra cosa que ha cambiado un poco es la gestión desde el colegio. Ahora atienden su Necesidad Especial y, por la última tutoria, parece que lo están haciendo bien. Le proporcionan sus intereses mientras trabaja por rincones en clase y en las reuniones de profesores es un alumno de quien se habla específicamente. Por la edad, no se puede hacer más y me alegro mucho de que eso lo hagan bien. Quizás sea uno de los cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo más importante, tanto por la necesidad que requiere su nueva condición, como el cambio que supone en su formación. Es un cambio cualitativo.

Mi gestión emocional

También tengo que lidiar con la idea de que hay un progenitor con Altas Capacidades. A mí me hicieron las pruebas en su día y salió negativo. Me las hicieron con 17 años y no tuve ningún interés en que cambiara mi situación. Así que a día de hoy y para siempre puedo decir que no lo soy. Y así seguirá siendo por muchas pruebas que me hagan. Pero eso no cambiará la realidad de que tendré que atender sus necesidades como altas capacidades y lidiar con un pasado que probablemente no quiero recordar.

Cuanto más me informo… más entiendo ese pasado. Así que puedo decir que eso está cambiando. Ahora entiendo cosas que me han pasado y por qué me han pasado. Yo pensaba que era un pez fuera del agua porque mis padres se mudaron a otro país en plena preadolescencia. Fue un cambio muy radical, pasar de una ciudad cosmopolita a un pueblo andaluz de mucha gente. Pero quizás, no sólo fue eso sino que yo tenía mucho que ver en la ecuación.

En la Familia

En cuanto al resto de la familia. Pues casualmente descubrimos el rasgo de las Personas Altamente Sensibles en otro miembro de la familia a la vez que nos contaron lo de las Altas Capacidades y desde entonces estamos reajustando todo.

No nos hemos mudado, no ha habido que cambiar de trabajo (aunque aprobar esas oposiciones pendientes estaría muy bien), no ha habido que cambiar de colegio. Quizás hemos tenido que redescubrir las emociones familiares y ajustarnos a las novedades, pero está siendo emocionante. Cada día somos un poco más felices. Esa felicidad que perdura en la sonrisa. Y no ha habido cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo en cuanto a logística familiar.

Mi hijo de 4 años tiene Altas Capacidades, ¿y ahora qué?

Como os contaba AQUÍ, le han detectado a mi hijo de 4 años sus altas capacidades y desde entonces estoy dando vueltas al concepto. Poco a poco me voy empapando de la idea. Cada vez que sé algo nuevo, quiero saber más y en este punto me he encontrado con una especie de… barrera. Y es una barrera muy difícil, porque es una barrera social.

Con el Kindle Unlimited me atreví a meterme en la faena de leer el libro “Atención Integral al Niño con Altas Capacidades Intelectuales” y según iba leyendo… me sentía cada vez algo más perdida. El libro es bueno y lo entendí, comprendedme, pero empecé a sentir cierta alarma por la insistencia en explicar ciertas cosas básicas.

Preguntando por mis redes sociales a gente que pudiera guiarme a documentarme mejor (en la cuenta de IG de las oposiciones tengo muchas maestras y algunas de ellas PT), casualmente por la mañana, en Comando Actualidad, pusieron este reportaje. En cuanto pude disfrutar de un rato de concentración (con un bebé de 8 meses con una demanda desacostumbrada para mí, es difícil), lo vi. Empecé a vislumbrar la magnitud de la situación.

Entre tanto debo aclarar que mi hijo es feliz. Sospecho que tiene una disincronía con la psicomotricidad que acarrea de toda la vida, pero siempre tiene una sonrisa y un “te quiero” en la boca. Le encanta jugar, le encanta aprender, desde hace poco le encanta relacionarse con los demás. Disfruta y disfrutamos juntos de todo el tiempo que disponemos. Y haré absolutamente todo lo que está en mi mano para que mis dos hijos sean felices.

Así que continúo en la búsqueda de documentación para intentar sentir que no piso fango. Pero que en el mundo de las Altas Capacidades hay fango por todas partes os lo puedo asegurar. Hoy he leído este post recién publicado de Mamis y Bebés hablando de su experiencia tras dos años después de la detección. Y si os soy sincera, me da muchísimo miedo darme cuenta que transmite exactamente lo que yo pienso ahora mismo.

Los colegios no están preparados para hacer frente a esta Necesidad Especial. Os lo creáis o no, es una Necesidad Especial. Legalmente se considera así porque de esta manera los colegios cubren los cupos de necesidades especiales que tienen que admitir, pero sin preocuparse por proporcionar esa necesidad especial. “Como el niño es listo… ¿qué le voy a enseñar yo?”. ¡¡Pues a muchas cosas!! (Me indigno, me indigno mucho ante la idea).

Seguiré formándome en este mundo desconocido para proporcionarle a mi hijo un camino firme. Me comeré todo el fango que haga falta para que él no se manche, pero se manchará… Aún así, lucharé para que sólo se manche, que no lo pise, que su camino sea firme.

Como os decía antes, los colegios no están preparados para los alumnos con Altas Capacidades. Con suerte puedes encontrarte colegios que tienen programa para estos alumnos. El colegio de mi hijo los tiene. Pero no los tiene para infantil, la etapa en la que está. Es más, nos han recomendado esperar y repetir la detección dentro de dos años.

Por mi experiencia vital puedo asegurar que la etapa infantil es la más significativa. Aunque recuerdo poco de mi etapa en ella, sí recuerdo que me impregné de entusiasmo por aprender. Acabé perdiéndolo un tiempo… pero ese entusiasmo perdura en mi interior. ¿O será que soy así porque…?

De momento lo dejo aquí, pero compartiré las cosas que indague del tema.