Nuestra Alimentación Complementaria

Hay muchos métodos de introducir la comida, pero la verdad es que hay dos principales: a base de purés y a base de sólidos. Es fácil darse cuenta cuál es el perfecto para nosotros en cuanto sabemos cuál es la prioridad: nosotros o el bebé.

Si la prioridad somos nosotros en la familia tiraremos hacia los “tradicionales” (léase lo entrecomillado con ironía) purés. Sustancias fáciles de preparar y fácil de embutir al retoñito de turno. De esa manera nos aseguramos que engorde adecuadamente sea (o no) lo más beneficioso para él (o ella).

Si preferimos que nuestro bebé aprenda a comer, se alimente bien y sepa desarrollarse por sí mismo, nada como el sólido. Para esto recomiendo informarse sobre el método BLW. Da unas pautas que considero correctas sobre la introducción de alimentos, tanto a cuándo empezar (cuando se siente erguido por sí mismo y tenga interés por la comida, sea a los cinco meses y medio o a los ocho meses) como en el cómo hacerlo (teniendo en cuenta la propia solidez del alimento, las pautas a seguir en cuanto a introducción de alimentos alérgenos, como otras muchas cosas).

Yo hice un curso corto de una tarde que más bien era una charla sobre BLW. Me resolvieron dudas y quedé convencida con el método, es algo que recomiendo a todo padre o futuro padre (y madre) que se precie.

Ahora bien… ¿cómo ha sido, hasta ahora que Bebé Fúturo tiene 9 meses, la introducción de alimentos?

Caótica y descontrolada, al menos por mí. Trabajar tanto tiempo fuera de casa me hace ser el último mono que no está a su lado en los momentos importantes como la hora de comer. Papá Fúturo y yo estamos de acuerdo que quien se quede a cargo del niño es quien decide sobre el niño en cada momento… y ahí llevo las de perder. Yo puedo dar pautas e informar, pero la decisión es de quien lo cuida. Me parece razonable porque si no estoy presente, no sé cómo está el niño… Pero se hace cuesta arriba.

Papá Fúturo quiere darle purés y su familia también, consideran que es lo mejor para él por mucho que les explico que es lo mejor para ellos mismos, pero no para Bebé Fúturo. Lo bueno es que he conseguido que haya cosas que sí le den en sólido, como el pan, algunas piezas de frutas y galletas que yo misma preparo.

Cuando yo llego a casa después de diez horas de ausencia y mucho trabajo estoy agotada para preparar nada para Bebé Fúturo y procuro disfrutar de su compañía… así que finalmente recaigo de nuevo en los purés. Pero viéndolo por mí misma también aprecio que en general disfruta muchísimo comiendo lo que sea. No le hace ascos a nada en general. Comer por biberón no le gusta (sí, le ponían la papilla de frutas en biberón para no mancharse… ¿soy la única que se da cuenta que eso sólo es bueno para ellos mismos?), así que todo ha de ser con cuchara o con la mano.

Tengo que procurar dejar el cansancio en el trabajo y dedicarme a mi familia cuando estoy con ella, preparando la comida de Bebé Fúturo, haciendo los deberes de casa a tiempo para disfrutar de tiempo libre también los fines de semana. Espero daros buenas noticias al respecto pronto y conseguir más y mejor calidad de vida. No todo en la vida deben ser obligaciones, la hora de la comida puede ser un juego también para los adultos.

Por cierto, no puedo dejar el post por concluido sin dejar claro que hasta el año la alimentación principal siempre debe ser la leche (artificial o materna), por encima de cualquier alimentación complementaria dado que el mismo nombre lo indica: complementa su alimentación. Hasta el año, por lo menos, más leche que comida. Es lo más recomendable. Y así lo hacemos o procuramos hacer.

Primera Semana Laboral

Bueno, quitando que en el trabajo estamos en época de colapso… comienzo a redactar el cómo ha sido para mí la incorporación.

¡¡Lo sabía!! ¡Sabía que me iba a perder evoluciones de Bebé Fúturo! Y eso ya ha empezado… Debido a mi incorporación al trabajo y a su insistente curiosidad por la comida hemos comenzado con la Alimentación Complementaria. Decir “hemos” es muy generoso porque sería más adecuado decir “han”. Yo estoy totalmente fuera del asunto.

Le veo por la mañana (estoy escribiendo porque a las diez de la mañana sigue dormido como un ceporro y en una hora me voy) y por la noche, pues llego a las diez de la noche y a las doce ya está de nuevo con los angelitos.

Tengo una horrible sensación de que me lo estoy perdiendo todo. Papá Fúturo tiene que capear el temporal como puede… Si no estamos juntos Bebé Fúturo se convierte en otro y a veces es insoportable. Aunque gracias a Papá Fúturo, que me envía fotos a lo largo del día, puedo soportar mejor la angustia. Pero eso no quita que tenga angustia.

Veo cómo Bebé Fúturo sigue hacia delante y yo me quedo fuera.

Y algo que antes no me preocupaba ahora casi me obsesiona… Mi leche materna. Como casi no estamos juntos, casi no come de mis tetas y éstas adaptan su producción. Cada día me saco menos con el sacaleches por lo que gastamos más del banco de leche. Y empiezo a sentir que estoy en una pesadilla.

Bueno, voy a seguir que si no se me escapa el día y no lo he aprovechado…