Convergencia Solidaria, ¿qué es?

De vez en cuando me gusta dar a conocer cosas que descubro, o me descubren, que considero de interés social. Suelen ser cosas sociales y en esta ocasión no va a ser lo contrario. Os quiero hablar sobre Convergencia Solidaria.

¿Qué es Convergencia Solidaria?

Es una iniciativa que pretende movilizar a otros blogueros y blogueras para que pongan a disposición de la solidaridad el mayor capital que poseen: su capacidad de involucrar a otras muchas personas que los leen y los siguen con asiduidad.

Lógicamente, en esta parte me veo implicada. Así que iré desgranando de forma comprensible de qué se trata.

¿Cómo trabajan en Convergencia Solidaria?

Blogdads propone una campaña solidaria de sensibilización sobre la discapacidad intelectual, así como de donación de recursos económicos para la Fundación Gil Gayarre, una entidad sin ánimo de lucro que lleva 60 años trabajando para mejorar la vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Es decir, tratan de recaudar fondos para la Fundación Gil Gayarre que trabaja (sin ánimo de lucro) en mejorar la vida de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Estas donaciones no son “gratis” a cambio puedes recibir algún premio y te invito a visitar su página para descubrir cuales. Quienes desean hacer donaciones participan en sorteos realmente chulos. En serio, id a verlos, seguro que os animáis y encima estáis favoreciendo una buena causa.

¿Por qué colaboro en la divulgación de esta campaña?

Pues la verdad, esto es más tema personal. Ya que habéis llegado a leer hasta aquí, pues me apetece que me conozcáis un poquito mejor, aunque creo que no es la primera vez que lo digo, sí que lo dije hace muchísimo tiempo.

He sido voluntaria en una Asociación de Discapacitados en mi pueblo. Fue hace mucho tiempo, cuando el tiempo me sobraba y ya conocía el voluntariado. El voluntariado me parece una forma extraordinaria de devolver algo bueno. A mí me han ayudado desinteresadamente muchos desconocidos en mi vida y se lo quiero devolver a otros desconocidos. Con el voluntariado te aseguras de devolvérselo a alguien que lo necesita.

En esa Asociación cogí de la mano a adolescentes que tenían discapacidad. Algunas impedían su desarrollo normal en una sociedad, otras no tanto, pero como adolescentes sentían la necesidad de formar parte de un grupo con sus iguales. Hacíamos actividades con ellos cada fin de semana para ir introduciéndoles en la sociedad y sacándoles de la burbuja que tenían en casa.

Era maravilloso acompañarles. Unos no necesitaban tanto acompañamiento… ¡¡y ayudaban!! Eran muy conscientes de sus capacidades y trataban de llegar y superar los límites que se les imponía. Tenían mucho amor que dar a todo el que lo quisiera recibir. Y necesitaban recibir mucho amor de quienes se lo querían dar. Vivían cada vínculo que creaban de forma muy intensa. No medían el amor en ninguna de sus formas.

Poco a poco han ido creciendo y dejando de ser adolescentes. Ahora me los cruzo en la calle y forman parte de la aglomeración de personas mayores. Tienen sus dificultades, pero también sus ganas de superarse. Hay mucho que aprender de ellos y ofrecerles esas oportunidades para que nos lo enseñen y podamos aprender es algo que admiro.

Y por eso te participo esta forma de poder contribuir a que estas personas formen parte de tu día a día y puedas aprender con ellas.

Navidades con Duelo por Aborto

Quiero cerrar esta época. La FPP si todo hubiera ido bien habría sido el 1 de enero 2018.

Habrían sido unas Navidades muy llenas y plenas. Tendría en mis brazos a un/a precioso/a peque o estaría a punto de tenerlo. Que haya sido en una fecha tan señalada hacía pensar en mil posibilidades.

En cambio, no tenía nada. Mi vientre estaba vacío, mis pechos no producían nada y mis brazos…

Estaban llenos de amor, por suerte. Tenía a mi Familia. A Papá Fúturo, a Niño Fúturo y a todo el mundo. Pero tenía que aceptar que mi estrellita estaba en el cielo y que mi vientre estaba vacío.

Me obligué a ver las Navidades desde el punto de vista de Niño Fúturo. Y así pude medio disfrutarlas. Sin dejar de pensar en la personita que debería estar, pero que se conviritió en estrellita.

Visita a Especialistas. Ginecóloga y Endocrino

Estas visitas de las que os voy a hablar hoy son, en realidad, de noviembre. Pero entre unas cosas y otras espero que comprendáis que no he escrito sobre ellas todavía hasta ahora. Como he prometido, poco a poco me iré poniendo al día con el Blog. Vamos por partes y os cuento  mis visitas a la ginecóloga y endocrino.

Visita a Ginecóloga

Pues a principios de noviembre fuimos porque ya llevaba unos cuatro meses de búsqueda y nada salía bien.

Yo me sé la teoría igual de bien que cualquiera. Nadie se preocupa de nada hasta que no haya habido al menos un año de búsqueda porque dentro de ese año se presupone normalidad. Quedarse a la primera no es tan habitual como nos creemos.

Pero para mí era algo extraño. Niño Fúturo fue una estrella fugaz y mi Estrellita fue en cuanto me retiré el DIU, así que eso de tardar más de 3 meses no me resultaba muy concebible. Aunque ya sabía lo que me iba a decir… Que no haya pasado un año, no nos teníamos que preocupar.

Y así fue. No nos echó la bronca, pero poco le faltaba. Aún así, para aprovechar la visita, me hizo la revsión anual (por segunda vez este año) y me mandó una analítica preconcepcional con hormonas. Y con eso me fui contenta, no necesitaba más.

Me hice la analítica y a las dos semanas fuimos para ver los resultados. Como en la cita anterior coincidió con mi regla, no me pudo hacer una ecografía, así que me la hizo en esta visita.

Todo salió a pedir de boca. La analítica preconcepcional estaba perfecta. Es más, por lo visto tengo la Vitamina D más alta de lo que corresponde a la época del año en la que estamos. Vamos, una analítica para enmarcar (con un pequeño pero… Que veremos en la visita de la Endocrino).

Me hizo la ecografía y coincidió que justamente en ese momento estaba ovulando, así que nos mandó tarea para casa. Con tan mala suerte que Papá Fúturo estaba muy pochillo.

Nos volvió a insistir en que no nos tendríamos que preocupar hasta el año después del aborto. Y aprovechando la visita, para que llegados el año nos pudiéramos saltar un paso, nos dio volante para un seminograma.

Visita a la Endocrino

Como está siendo costumbre, voy, estoy una hora o más en la sala de espera, entro y me atiende en cinco minutos.

De nuevo me preguntó entusiasmada si estaba embarazada, a lo que tuve que contestar que no. Aprovechando que tenía que hacerme la analítica de la ginecóloga me hice las que me mandó ella.

Lo primero que dijo cuando las vio fue “están mal hechas”. Me preguntó dónde las había hecho y me dijo que tenía que repetirlas y que fuera al laboratorio del hospital para que tuviera las pruebas en el ordenador directamente y que considera que son más fiables.

Como no necesitaba ayuno, salí y me las hice directamente. Además, ella apuntó para la ginecóloga que estaban mal y que tuviera presente las que me mandaba ella.

Resulta que tenía la TSH y la T3Libre dentro de los límites, pero la T4Libre estaba muy descompensada y eso no estaba bien.

Cuando me hice la siguiente analítica salió igual, o peor… Y me quedé preocupada hasta la siguiente visita a la Endocrino.

Balance 2017 y Propósitos 2018

Ha comenzado un nuevo año, en diciembre sólo escribí el Sorteo que realicé. Ha sido un mes difícil y unas fechas complicadas, sobre todo emocionalmente. Pero eso no me exime de culpa. No os quería tener abandonados, tengo mil cosas que contar y para reanimarme a hacerlo, voy a contaros mi balance 2017 y propósitos 2018, ¿qué os parece?

Balance 2017

El año empezó del revés. Perdimos a Bisabuela Fútura apenas al empezar y tiñó de gris todo el principio de año, pero la cosa no mejoró.

Al poquito, perdí mi trabajo y todo lo que acarreó en cuanto a trámites y a gestión emocional. Y encima, no he encontrado trabajo tampoco.

Y para colmo, sufrí un aborto. Desde entonces soy incapaz de decir “tener un aborto”, los abortos se sufren.

Pero siendo justos, también han pasado cosas buenas. He conocido a muchísima buena gente con quienes he hecho lazos muy fuertes. Madres blogueras que siento muy cercanas.

También lancé mis pequeños servicios y hasta productos. Nunca imaginé lo lejos que ha llegado mi Kakebo (incluso para mí). Me está ayudando bastante a subir el inexistente autoestima que tengo.

En cuanto a los propósitos que me puse para este año… ¡Vamos a verlo!

  • Ovuview y Womanlog

Me había propuesto usar estas aplicaciones de móvil mejor. Y, la verdad, al poco dejé abandonado Ovuview, pero no Womanlog. Sigo usándolo día a día sin haber dejado de registrar nuestras actividades.

  • Cuidados Personales Diarios

Aunque no he llegado lo lejos que me imaginaba, ¡¡he mejorado muchísimo!! Creo que eso de cuidarme no se me da muy bien, pero lo intento y hasta lo consigo. Ahora hasta lo hemos implantado en la rutina familiar para mejorar esto bastante más en 2018.

  • Usar Agenda

Esto ha llegado a un nivel muy pro. Se ha convertido en mi registro diario y me encanta hojear a día de hoy mi agenda del 2017 y reconocer los días por los sentimientos que he transmitido. Ahora pongo fotos, escribo lo que ha pasado, cuento cómo me siento. Me he vuelto exigente con cómo debe ser la agenda, en su tamaño, en su contenido, ¡¡todo!! No me reconozco.

  • Resumen del Día

Se trataba de escribir mínimo un tuit diario durante cada día del 2017 para hacer un mini resumen de cómo ha sido el día. Creo que no aguanté un mes. Me saturé un poco con eso de la foto diaria de Instagram. Además, me parecía redundante, escribirlo en la agenda y también en Twitter…

  • Ahorrar

Estoy muy sorprendida. El Kakebo Digital en Excel me ayudó muchísimo con esto. Sí es verdad que ahora mismo está muy descompensado lo que gano con lo que gasto (y no porque me dé caprichos, es que la vida está muy cara y el paro es excesivamente poco). Me había propuesto acabar el año sin números rojos y puedo decir que acabé con un colchón bastante majo. A ver si para este año lo supero con creces y ahorro mucho.

  • Lectura

Leer, mínimo un libro al mes. Y sí, lo he conseguido. No recuerdo ahora mismo cuántos libros me he leído, pero han sido más de 12. Contando con que uno de ellos ha sido el primer tomo de El Quijote.

No me acordaba que me había hecho tantos propósitos, la verdad. Pero el balance ha sido bueno en cuanto a cumplirlos. Creo que esto de los propósitos me funciona… ¡Vamos a por los del 2018!

Propósitos para el 2018

  • Publicar más en Instagram

Con esto de que me había saturado con el 2016, he publicado bastante pocas. Y me he lanzado con los stories de Instagram. Así que, sin comprometerme a que sean diarios, sí quiero proponerme un mínimo de 3 fotos a la semana. Pero bien hechas, con cámara Reflex y todo. Si salen más fotos, pues tampoco me voy a limitar, pero quiero hacer una galería bonita.

  • Usar más y mejor Facebook

Creo que es la red social a la que más tirria le he tenido toda la vida, pero también es verdad que ha sido en la que más cercana he sentido a la gente. Es en la que mejor conecto y la que, el año 2017, más me ha aportado. Así que a ver qué aprendo de esta herramienta. Os lo contaré todo por la Fan Page a la que os invito seguir. Los mensajes siempre serán personales (casi pongo una carita sonriente por la costumbre).

  • Sacar más partido de Mamifutura

He hecho pequeños pinitos. Tenéis el Kakebo disponible para adquirir (hasta le he hecho una página web propia). Tengo lo de las copas puesto, pero muy parado. Creo que Mamifutura como tal podría ayudarme con el bache económico por el que estoy pasando y no lo estoy aprovechando. Creo que debo enfocarme más en la idea que la gente se está perdiendo la oportunidad de ser más feliz. Tengo mucho que aportar, pero no me lo creo.

  • Profesión

El 2017 me ha dado una visión de vida mucho más amplia de lo que tenía. Me ha hecho ver que mi vida profesional es muy larga y queda más del doble de lo que apenas he trabajado y que puedo aportar, todavía, lo mejor de mí. El mundo se lo merece y lo necesita, así que tengo que enfocarme para dar toda la felicidad que soy capaz de aportar al Mundo. ¡Vamos a por ello!

  • Alimentación

Estoy decidida a mejorar mi alimentación. Y de paso, la de toda mi familia. Llevo un tiempo planteándome lo, dándole vueltas, imaginándomelo, enfocándolo, pero hasta que no ha llegado el Año Nuevo, no me he decidido. He comenzado la primera semana, otra vez, con dejar el azúcar del todo y lo estoy consiguiendo. Y en cuanto volvamos a la rutina, habrá más verduras, legumbres y comida realmente sana en los menús del día a día. Aunque sé que la organización es básica para conseguirlo… Creo que llegaremos a base de golpe de remo, poquito a poco haciendo el camino.

  • Familia

El aborto del año pasado y el no quedarme embarazada desde entonces me han hecho enfocar mi maternidad de forma más… Resiliente. Aceptar lo que venga como quiera venir y superar las dificultades que se presenten. Actuar según las necesidades que vayan surgiendo y seguir disfrutando la vida con la mirada que tiene mi hijo respecto a ella.

Y aunque tengo algún propósito más, quiero dejarlo aquí. Los otros me los guardo y se lo contaré a quienes quieran saberlo, y me lo pregunten.

¡¡PRÓSPERO 2018!!

Sorteo 2017

Este año ha sido muy duro para mí, quien me sigue lo sabe bien. Pero tengo la espinita clavada de haber dejado pendiente un sorteo por realizar y he decidido que ahora lo saco de nuevo a la luz con condiciones increíblemente más simples. ¡Espero que os guste! En este Sorteo 2017 quiero celebrar el final del año y que tengáis un regalo extra por Navidad.

¿Qué podéis ganar?

Un curso de Podcasting de Nación Podcast

Yo lo hice y me parece de muchísimo más valor de lo que cuesta. Podréis hacer vuestro propio podcast y tenéis herramientas a vuestra mano que seguro que ni conocéis. Pues Sunne nos enseña a manejarlas todas para hacer el mejor podcast del universo. ¡No te lo pierdas!

Conjunto tejido a mano de No Sin Mis Patucos

Igual que la vez anterior, No Sin Mis Patucos colabora en este sorteo con un precioso conjunto que podrás poner a tu bebé y que esté precioso (o regalárselo a alguien). Está confeccionado a mano. Es una obra artesanal que hasta yo quiero para mí.

Kakebo en Excel del año 2018

Si quieres saber qué es esto, ¡entra AQUÍ! Te lo cuento al detalle. Se trata de controlar tu economía doméstica durante todo el año 2018 y conseguir ahorrar. Terminarás las próximas navidades con la mejor sensación del mundo, habiendo ahorrado para ese viaje especial que deseas desde hace años.

¿Cómo puedo participar en el Sorteo 2017?

¡¡Muy fácil!! Sígueme en Facebook y sigue la página del sorteo en el que quieres participar, rellena el formulario (para reconocer si sigues el requisito), ¡¡y ya está!!

Las Páginas de Facebook son las siguientes:

Mamifutura

Nación Podcast

No Sin Mis Patucos

Y no olvides rellenar este formulario para asegurarte que participas:

¿Hasta cuándo puedo participar en el Sorteo 2017?

Puedes participar desde ahora y hasta el 20 de diciembre 2017 a las 23:59. El sorteo lo haré a través de Sortea2 y anunciaré el/la ganador/a de cada sorteo el 22 de diciembre 2017 a través de las redes sociales y contactaré con ellos por su perfil de Facebook y correo electrónico (si lo ha facilitado en el formulario).

Qué es un Kakebo o el Método Kakebo

Conocí mi primer Kakebo hace unos 3 años. Me pareció un término un poco extraño, pero en cuanto supe en qué consistía, ya me enamoré de los Kakebos y me hice velozmente con uno. Y cuando me sumergí en el método aplicándolo a mi vida… fue increíble. Pero vamos por partes.

¿Qué significa Kakebo?

Su significado más literal traducido al castellano sería “libro de cuentas para la economía doméstica“. Lo creó la japonesa Motoko Hani y su intención era ayudar a las mujeres a gestionar su economía familiar. Es una mujer apasionante, os recomiendo conocerla más profundamente si os interesan las feministas.

Su primera edición es de 1904 y estaba dirigida a mujeres. Su intención no sólo era conseguir ahorrar en todas las casas de Japón, si no también empoderar a la mujer.

Parace ser que lo consiguió y a día de hoy es un imprescindible, a mi parecer, en una economía familiar.

¿En qué consiste el Kakebo?

Es un libro de cuentas donde controlas los gastos y los ingresos del dinero. Pero si queremos entrar en detalles, el método Kakebo va más allá de hacer cuentas, se trata de entender cómo ahorrar.

Su objetivo principal es el ahorro y, según el método, el ahorro real lo consigues si entiendes en qué gastas el dinero. Para ayudarte a comprenderlo parte de la base de que hay Gastos Fijos que no podrás evitar. Y otros Gastos Variables en los que sí puedes ahorrar. Los Gastos Variables los divide en 4 partidas según su objetivo.

Es decir, ¿por qué gastas ese dinero en café? Pues por ocio, porque perfectamente te lo puedes hacer en casa con café comprado en el supermercado y ahorrarte 1 €. Ahorrando 1 € (o más) al día, teniendo presente que no tomamos café todas las mañanas, podríamos estar hablando de ahorrar 25 € al mes. Hay personas que no ganan tanto en un único día de trabajo.

Entrando en profundidad sobre las 4 partidas del Kakebo

Voy a explicarlo un poco para alguien que no entiende muy bien qué es eso de partidas. Es un palabro que se usa en el mundo financiero/económico para referirse al objetivo con el que gastamos ese dinero. Por ejemplo, si gasto 1 € en pan ese dinero tiene el objetivo de “Supervivencia”, por lo que se pondría en esa partida.

¿Cuáles son las partidas del Kakebo?

Como he dicho antes, se divide en 4 partidas básicas que puede ocurrir en cualquier hogar. Supervivencia, Ocio, Cultura, Extras. La verdad es que puede ser muy subjetivo. El cine puede ser Ocio para alguien, pero Cultura para otra persona.

Motoko Hani considera la cultura esencial para cualquier persona y por ello lo ha puesto como una partida aparte. Como para incentivar que cultivemos nuestra mente. Cosa que hace con el propio Kakebo. Porque si sabemos en qué gastamos y cuánto gastamos en cosas que no son importantes, podemos ahorrar.

Otras curiosidades del Método Kakebo

Si me preguntaran por qué triunfa este método, yo diría que es increíblemente completo y, sobre todo, fácil. Te guía para realizar las cuentas en una visualización sencilla y bonita. Tiene la capacidad también de recordar aquellos momentos en los que has ido a tomar un café con tu amiga. Porque debes apuntar todos los gatos, incluso el pan que compras cada día. Por lo que ves las cosas que has hecho.

Y tiene la curiosidad de que te ayuda a ser muy consciente de los gastos innecesarios. Y ése es su gran fuerte. Cuando ves cuánto dinero has gastado en salir a cenar, te planteas dejar de salir. Puedes gestionar tu presupuesto mucho más claramente y hacer de ti un Gran Ahorrador. (Te lo dice una derrochadora nata)

Al final te ayuda a verlo todo con estadísticas que realizas tú mismo con las cuentas que has hecho. Si lo tienes todo apuntado y todo calculado, en una gráfica te plasmas la realidad de tu economía.

Las Cuentas del Kakebo

Si tengo que ponerle una pega al método es que… te obliga a gastar tiempo para hacer las cuentas aritméticas. Y a veces éste no lo tenemos. Con mi primer Kakebo hubo dos o tres semanas que sólo apuntaba lo que había gastado, pero cuando pude sentarme a hacer las cuentas… me había pasado de presupuesto.

Por eso me dije que seguro que existía este método en Excel. Y sí, había cosas para controlar tu economía familiar basado en el método, pero no tan… visual, no tan… pragmático. Así que una buena mañana me senté y comencé a crear mi propio Excel basado en el método Kakebo. Tardé una semana entera en comenzar a tener algo decente. Recuerdo que fue un día de septiembre del 2016. En lo que quedaba de año lo puse en práctica y fui mejorando cosas.

Kakebo en Exel

Y finalmente creé el Kakebo Digital en Excel de Zana 2017. Me llevó mucho esfuerzo, aprendí muchísimo de Excel. Aprendí muchísimo sobre economía familiar. Pero tenía que depurarlo aún más. Después me despidieron y ahora estoy desempleada, por lo que se ha convertido en una herramienta básica para controlar mi presupuesto.

Este año he salido de mi zona de confort y he decidido ponerlo a la venta por una cantidad de dinero más simbólica que otra cosa. Por dos razones, la principal… porque cuando pagamos por algo nos comprometemos con ese algo. Y considero muy importante comprometerse con el ahorro. Pagas por ahorrar, pero va algo más alla… Pagas para que tú te lo tomes en serio.

Por otro lado, también reconocer el esfuerzo que ha supuesto crear el Kakebo. Han sido varias horas de mi vida. He puesto mucho esfuerzo y mucho cariño en que quede bonito y en que sea práctico. Este año he mejorado cosas del Kakebo 2017. Por ejemplo, he eliminado fallos que tenía, he mejorado la visualización, he eliminado gráficas poco funcionales… Creo que me merezco que paguen por mi esfuerzo para valorarme a mí misma, sobre todo ahora que estoy desempleada.

Kakebo Excel 2018

#VDLN Divina Providencia

Sigo estanto un poco… delicada. Pero si me ha dado fuerzas algo, además de la ayuda profesional, de amigos y familiares a quienes agradezco cada una de las palabras que me han regalado, ha sido esta canción.

No he podido parar de escucharla en bucle. Y me he visto obligada emocionalmente a comprar el segundo disco del grupo que no tenía y que es otra maravilla igual.

Os aviso que es Power Metal, pero la letra es… oro puro.

Más información sobre el carnaval, en ESTE ENLACE.

Cuando se acerca la FPP de mi Aborto

Tengo los pensamientos y sentimientos desordenados, para mí este post es como cuando comienzo un diario nuevo y me toca escribir las palabras que darán comienzo a una nueva aventura que ya había comenzado hace décadas. Pero necesito escribirlo y no se me ocurre mejor lugar que mi blog. (Así no es como había comenzado todo el post en mi mente). Pero quiero dejar fluir las palabras al cauce al que necesitan llegar, pero con el enfoque de que un “desconocido” lo leerá y necesitará comprender porqué se me pasan esas cosas por la mente. Entiéndase desconocido como persona que no sé quién lo lee/escucha, no como un desconocido literal. ¿Sobre qué voy a escribir (me preguntará el Señor SEO) pues como dice el título, de cuando se acerca la FPP de mi Aborto, ni más ni menos.

¿Cómo estoy?

Llevo muchos días mal, diría que incluso semanas. Pero no sabía porqué. Ese malestar estaba causando que durmiera mal, que tuviera un millón de despistes, que llorara a la mínima. Y eso es raro, yo casi nunca lloro. Tampoco toleraba muy bien las cosas de niño de mi hijo, discutía más… Bueno, pues había mil señales de que estaba mal y no sabía qué estaba pasando.

Pero llegó la señal de alarma. Pasó delante de mí un coche funerario… Todo el mundo ha visto uno, seguro que sabéis de qué hablo. Normalmente la gente le da pena, se pregunta quién será, ¿estará lleno o vacío? Yo sólo pude pensar una cosa… “Quiero estar ahí dentro”. Y me imaginé tumbada, con señales evidentes de no tener atisbo de vida. Pero lo peor es que esa imagen se me antojó… deseable.

Cuando llegas a ese punto el problema es MUY SERIO. Y no hay apoyo moral ni amiga que te pueda ayudar, necesitas a un profesional. Así que le escribí a mi profesional de referencia y me dio cita para el día siguiente. Confío en ella porque me gusta cómo realiza las sesiones y porque está especializada en pérdidas gestacionales o perinatales. En las sesiones que ya he tenido con ella me encantó.

¿Qué pasaba?

Yo me imaginaba que la época navideña sería difícil para mí. Para mí, la época navideña comienza el 1 de diciembre, por mucho que los grandes almacenes tengan interés en adelantarnos el consumo, que en parte agradezco porque así el gasto es menos doloroso. Es más, esta semana ya habré terminado de comprar todos los regalos de la época, pero… no veo la necesidad de ver tanto adorno en los supermercados.

Total (que me enrollo). Estaba preparada para que entre el 24 de diciembre y el 7 de enero estuviera mal. Me había concienciado de ello. También esperaba estar embarazada para entonces y sufrir la bipolaridad de estar triste porque sería cuando hubiera nacido Futurito Bebé, pero a la vez alegre porque Futurito Bebito estaba en camino. Es más, seguramente sería la fecha en la que anunciaríamos a Futurito Bebito a la familia…

Pero nada más lejos de la realidad… No me imaginaba lo que estaba afectando en mí verme rodeada de adornos navideños por doquier. Inconscientemente ya estaba aflorando el duelo. Yo debería tener una tripota enorme, evidente, estaría muy cerca de conocer a Futurito Bebé… Pero en mi vientre no hay nada.

¿Cómo me siento?

Ver esas bolas redondas, en fotos, en publicaciones de redes sociales, en los supermercados… EN TODAS PARTES. Y ver que mi tripa está plana… y vacía.

Ahora por lo menos sé porqué estoy mal, es horrible estar mal y no saber porqué. Pero eso no mitiga el dolor, la impotencia, la frustración…

Me siento rota, es como si mi alma estuviera rota, muy rota. No sólo por el aborto, son un millón de cosas los que han roto cachito a cachito mi yo interior. Y ahora lo tengo que reconstruir, otra vez… Mi psicóloga me contó que hay una cultura asiática que cuando se rompe una vacija, en las grietas le pone polvo de oro. Para darle más valor cuanto más se rompe. Y quiero verlo también así… porque estoy cansada y rota. Así que cada rendija que hay en mi alma está llena de polvo de oro.

Prefiero mil veces no estar rota, pero lo que quiero y lo que es no tiene nada que ver. Así que…

La Vida continúa…

¿Qué me hace ser buena madre?

Quiero recalcar que este post es, sobre todo, opinión personal. No hay un decálogo de la buena madre que podamos seguir para ser esa madre perfecta, porque siempre dependerá quiénes somos, cómo somos, quiénes son nuestros hijos y cómo son nuestros hijos. Es más, ¿existe realmente la buena madre? Yo creo que sí, pero nunca deberemos tomarnoslo como una etiqueta. Todas somos buenas madres y todas somos malas madres.

¿Quiénes somos y cómo somos?

Sí, es algo diferente. Cuando digo “quiénes somos” me refiero a todas aquellas cualidades en nuestro ser que no podemos elegir. Nuestra nacionalidad es la que es, aunque la cambiemos, hemos nacido, crecido y aprendido en un sitio y todo lo que ese sitio tiene como carga social, es lo que define, en parte, quiénes somos. No podemos elegir a nuestros propios padres, con sus propias características, creencias, crianzas, vivencias, experiencias, etc. Eso también nos hace ser quienes somos.

Y el cómo somos es lo que sí podemos elegir. Tengamos que cambiarlo o no, pero podemos elegir cuán amables, sociables, sinceros, honestos somos. Podemos ser una persona distinta a lo que podríamos ser, es decir el quiénes somos no es obligatorio que sea definitivo, simplemente nos hará recorrer una senda hasta llegar al cómo somos más o menos larga o intempestuosa, pero tenemos potestad en decidir cómo somos.

¿Cómo es una buena madre?

En mi opinión, y recalco que es mi opinión, una buena madre no la define otra madre. Yo no soy quién para decir si tú, ni siquiera si yo, eres/soy una buena madre. Mucho menos cómo debe ser una buena madre…

¿Entonces? Pues creo que el único que puede definir a una buena madre es cada hijo. Y con cada, quiero decir que hay tantas buenas madres como hijos para definirlas. Y si eres bimadre, eres dos buenas madres, si eres trimadre eres tres buenas madres o… Puedes ser una buena madre y una no tan buena madre, a la vez.

Yo no soy quién para juzgarte y no permito que seas quién para juzgarme. Tengo muy claro que mi objetivo es procurar la felicidad a mi/s hijo/s enseñándoles valores, principios, el poder del sacrificio y límites, con amor, paciencia, cariño… infinita paciencia. Confianza, seguridad. Son palabras de mi día a mía, porque el sacrificio va intrínseco en la felicidad.

Y para ser una buena madre… hay que hacer todo lo que esté en el corazón para que los hijos crezcan felices. Pero la felicidad no quita lo malo, la felicidad no es un estado.

¿Cómo puedo ser una buena madre?

Ámate a ti misma, sé honesta contigo, no te juzgues, demuéstrate lo que te quieres, trátate bien, sé feliz. Si tú no te amas a ti misma, es difícil que ames a nadie más, y mucho menos que puedas enseñar a amar.

Eres una buena madre. No soy quién para juzgar si lo eres, ni siquiera tú eres quién para juzgar si tú lo eres. El único que lo podría hacer es tu hijo/a cuando sea madre o padre.

Carta a mí misma

Quiero reñirme, sacarme para afuera y ser honesta conmigo misma. Lo he hecho por Facebook, pero ahora, intentando cumplir con mi promesa de escribir más post y hacer más podcast, estoy en blanco.

Creo que todos pasamos por algún momento en nuestra vida blogueril, esa vida 2.0 que tanto nos ha dado, que nos quedamos en blanco, que delante de ti hay un vacío o un cruce de caminos y no sabes por cuál optar. Cuando un blog te aporta tanto, te llena tanto y quieres ponerlo bonito y darlo todo lo posible por tu blog. Estás ahí unos meses luchando para ponerlo bonito, hacerlo atractivo como a ti te gustaría que fuera el blog perfecto, le compras una casa (hosting) y le pones una dirección perfecta…

Y cuando quieres volver a él, las visitas habituales se han ido. Cansados de esperarte o también han tomado otro camino (muy lícito). Y vuelves a escribir y, quitando dos o tres posts que consideras que aportan algo a alguien y de repente… Todo en lo que piensas escribir, ya lo habías escrito antes.

Tu blog está lleno, pero tu mente está vacía. Y quieres hacer tantas cosas que tampoco te da tiempo para pasarte por las casas de los demás. De repente, eso que tanto esfuerzo te ha costado y tanto esfuerzo requiere… ya no te llena. Te llena la gente que has conocido gracias a ese rincón del mundo, que son muchas e increíblemente valiosas, pero el sitio no.

¡¡Pero este rincón de internet se merece también mi esfuerzo!! Y con este post estoy intentando limpiar las telarañas. En la recámara estoy haciendo mis estudios para aportar luz a temas de interés. Pero requieren tanto miramiento que casi parece que tengo este rincón abandonado y nada más lejos de la realidad. Me quiero comprometer conmigo misma a volver a cuidarlo, no sólo a quitarle telarañas de vez en cuando si no a sacarle brillo y que brille a diario.

Pero claro, estoy en la búsqueda de un empleo. Un empleo que me valore de verdad, uno que me quiera por todo lo que puedo aportar sin importar mi condición… Para ello, tengo que sacrificar esfuerzo en encontrarlo. Por otro lado, Supervivencia en Familia sigue al pie del cañón, creando algo maravilloso para nosotros y para los demás, y también requiere sacrificar esfuerzo. Y por último, pero no menos importante, está mi blog. Pero… ¿qué pasa con mi casa? No he sido criada como ama de casa y tengo mucho que aprender en esto de gestionar un hogar adecuadamente. Eso también implica un esfuerzo que quizás otra persona no considere como tal porque lo lleva “en la sangre”, no como en mi caso…

También está lo de las copas menstruales (que no me olvido), pero necesito un poco de paz mental (tener todo lo del párrafo anterior correctamente equilibrado), para poder meterle un hueco. Y si os preguntáis porqué no hago lo de las copas menstruales como trabajo, os queda un poco por conocerme. Lo de las copas lo hago por hacer a los demás más felices, ganar dinero con ello es valorar mi tiempo y a mí, que también me lo merezco. Creo que puedo aportar mucho más de lo que hay en este campo y pienso hacerlo. Pero en mis prioridades está la felicidad de mi familia, ésta requiere una casa ya no tanto ordenada, pero desde luego mejor gestionada… y dentro de la gestión familiar está el obtener unos ingresos suficientes para poder subsistir.

Si mi intención fuera ganar esos ingresos para subsistir con la copa menstrual, el agobio de conseguir suficiente dinero haría que hiciera mal mi trabajo. No conseguiría hacer feliz a otra persona con su copa. Y eso me agobiaría aún más. Quiero disfrutar de lo que hago, las personas que tengan a bien confiar en mí sabrán valorarlo y espero conseguir lo que quiero: hacer feliz a otras mujeres. Todo llegará con el tiempo, lo sé. Requiere esfuerzo y sacrificio, ¡¡no me niego a esforzarme ni a sacrificar!!

Así que antes… voy a quitar las telarañas de mi blog y de mi casa (que no me ha hecho falta poner telarañas de mentira en Halloween [lo peor es que lo digo en serio]). Y no voy a hacer podcast de este post porque no creo que aporte nada a nadie que lo escuche (ni siquiera a quien lo lea) y estaría quitando ese tiempo de tener un baño limpio (que es lo que realmente necesita mi familia ahora).