Test de Helecho a fondo

Hace mucho tiempo, os contaba AQUÍ mi experiencia con la Prueba de Helecho justo cuando me había quedado embarazada del que por entonces era Futuro Bebé. Con el embarazo, el nacimiento, la lactancia y el tiempo, fui dejando poco a poco la prueba definitiva para demostrar si el test de helecho funciona o no. Pero hoy vengo a rescatarlo y a daros mi opinión.

¿Qué es el Test de Helecho?

Os lo cuento también rápidamente en ese post, pero os lo vuelvo a contar por si lo puedo dejar un poco más claro. Es un test de ovulación basado en la saliva. Las diferentes etapas de un ciclo en la mujer tienen diversas consecuencias físicas que se pueden medir de varias formas. Una es el Test de Ovulación más conocido y del que os redacto mi experiencia AQUÍ.

Pero otra forma de medirlo es porque la ovulación produce un aumento en la cantidad de estrógeno y ésta, a su vez, provoca una mayor salinidad en la saliva que se puede detectar fácilmente. Poniendo una gota de saliva seca bajo el microscopio se pueden ver la cristalización de la saliva en forma de helechos.

¿Es fiable el Test de Helechos?

Como todo, depende de cada mujer. Conozco casos en los que los tests de ovulación por orina no detectan la ovulación de la mujer, esto no quiere decir que no haya habido ovulación. Y hay casos en los que una mujer puede tener más estrógenos durante todo su ciclo y no detectar el aumento durante la ovulación, por tanto el test de helechos no sería fiable. Pero en general, sí es algo fiable.

¿Qué ventajas tiene el Test de Helechos?

Lo bueno que tiene es que es reutilizable. Lo compras una vez y puedes usarlo tantas veces como necesites a lo largo de tu vida. Depende de la marca, aseguran una durabilidad mayor o menor. Dado que se trata de un microscopio portátil, se puede arañar y no dar resultados.

Cosa que, por ejemplo, me pasó a mí. El Fertilcontrol que me tocó en el sorteo que os comento en el post anterior, cuando volví a intentar usarlo, sin haberlo movido de sitio en 3 años y sin haberlo manipulado, tratando de guardarlo como se indica, cuando lo volví a coger, estaba totalmente arañado. Os lo enseñé en esta foto de Instagram:

Así que me tuve que comprar uno de mi propio bolsillo.

¿Cómo puedo interpretar el Test de Helecho?

La interpretación es bastante sencilla. Si sólo hay líneas y puntos, no hay helechos, por tanto no ha habido aumento de estrógenos y todavía no está cerca la ovulación. Si empieza a verse helechos, la ovulación podría producirse en breve y sería buen momento para iniciar las relaciones. Y cuando se ven muchos helechos, entonces estamos en esos días, ¡¡a fabricar bebés!!

Mi Experiencia con el Test de Helecho

Igual que la vez anterior, el primer ciclo que lo probé, no conseguí ningún resultado. No había helechos por ninguna parte, aunque el test de ovulación sí había dado positivo. Supuse que algo no estaba haciendo bien, así que decidí darle otra oportunidad al mes siguiente.

Te recomiendan usar una gota algo generosa, sin pasarte, y preferiblemente de debajo de la lengua. Además, no debes usar la primera saliva de la mañana y dejar 2 horas después de la última comida o bebida para usarlo (sí, ni agua). No ponerla con los dedos ni con la lengua y quitarle las burbujitas. Yo empezaba a sospechar que el error estaba ahí, no conseguía poner bien la saliva, que en sí misma requería de una ciencia infusa importante. ¿Qué es una gota generosa, pero no demasiado? Yo intenté cubrir todo el microscopio, pero siempre sin que fuera una gota excesivamente gorda. Y aún así, no me funcionaba. Hasta que un día me cabreé y eché una gota generosa de verdad, con la lengua, sin burbujitas, de debajo de la lengua y, en lugar de esperar los 20 minutos que te recomiendan para que se cristalice (se seque), esperé 3 horas. Pero así, sí pude ver helechos.

Aquí no se ven helechos, sólo puntitos. Era el día 13 del ciclo, la ovulación estaba realmente muy cerca si no estaba ocurriendo ya. Y así lo decía también el test de ovulación.

Por la tarde, volví a poner una gota de debajo de la lengua usando la lengua en el microscopio…

En los bordes se aprecia la formación de unas líneas. ¿Conseguís verlas? En la parte de arriba. Empieza a haber unos pequeños helechos. La ovulación estaba en camino…

Día 14 del ciclo, cuando suelo tener la ovulación normalmente. Como podéis ver, en casi el centro, se aprecia perfectamente la formación de helechos. Y así también lo confirmaba el test de ovulación:

Y al día siguiente, el día 15, era muy obvio que había helechos, como se puede ver en este test. Todo estaba lleno de helechos casi por todas partes, aunque resultaba bastante difícil enfocarlo con el móvil.

Y el test de ovulación también daba un positivo todavía bastante claro:

Conclusión

Puedo confirmar que el Test de Helecho funciona en mi caso. Pero, sinceramente, no me lo habría comprado sabiendo lo que sé ahora. No es un test económico, a pesar de que se puede reutilizar y demás. Como curiosidad para probar, es algo caro. Al precio al que están las tiras de ovulación en tiendas como Amazon (enlace afiliado), no lo dudaría y compraría, por ejemplo, este pack de 50 Test de ovulación (LH) Core Tests 25 mlU/ml 3 mm (es el que me compré yo y, después de varias pruebas en otras cosas que también os enseñaré, me sobraron y todo).

PD: En el podcast hay sorpresa final. Prometo que ha sido totalmente improvisado.

Mi Experiencia con el Aborto en la Sanidad Pública y la Sanidad Privada

Mi primer embarazo no lo llevé por la Sanidad Pública (Seguridad Social en España). Por cuestión de tiempo, sobre todo en trabajo, no me lo permití y estaba muy segura de la ginecóloga con la que estaba llevando mi historia ginecológica. Pero en mi segundo embarazo cambié de opinión. Quería tener oportunidad de elegir mi parto cuando conociera las circunstancias, quería asegurarme que iba bien y ya no estaba trabajando, así que no sería un incordio para nadie. Y he vivido la diferencia en la gestión de un embarazo… y de mi aborto.

Por la Seguridad Social

Ya había tenido mi primera cita con una ginecóloga privada (no era la mía habitual) y entré comentándole lo que me había dicho ésta y llevándole los informes que me había facilitado. Acto seguido me puso en el potro.

Desde la primera ecografía el ginecólogo que me atendió me dijo que parecía una Gestación Interrumpida. No recuerdo que me lo dijera mal, pero tampoco recuerdo que tuviera mucho tacto. Lo sentenció y me comentó el procedimiento para hacer un seguimiento. No sé si le sentó mal que estuviera haciendo el seguimiento por ambas vías, pero fue todo tan… extraño para mí.

No trató de tranquilizarme, me contó lo que haríamos a partir de entonces. Tendría que ir el lunes siguiente por urgencias si no he tenido sangrados antes para confirmar cómo continúa el embarazo y me comentarían desde urgencias los siguientes pasos. Introdujo los datos en el ordenador y repitió que tenía toda la pinta de una gestación interrumpida, cosa que se da en muchos casos. Y que acudiera a urgencias en caso de sangrados severos.

No me dio carpeta de inicio del embarazo, no me comentó nada de si seguía adelante el embarazo, no me dio citas para las pruebas del primer trimestre, nada. Dio por muerto a mi bebé antes de que muriera.

Abortando en la Seguridad Social

El hospital privado donde estaba llevando el embarazo está muy lejos de mi casa y cuando comencé a sangrar y a dolerme como si me estuviera muriendo le pedí a Papá Fúturo que me llevara al más cercano. El más cercano no era tampoco en el que me estaban llevando el embarazo de la Seguridad Social, pero yo no estaba para pensar y decidir a cuál llevarme y fue el primero que se me ocurrió.

Ya os conté aquí cómo fue y cómo me sentí. La revisión finalmente me la hice por la privada. No quería que me volvieran a confirmar que estaba vacía, aunque llena de ilusiones rotas.

Por la Sanidad Privada

Como el gabinete médico de mi ginecóloga habitual se había mudado muy lejos, decidí probar otra durante el embarazo (donde tendría que ir realizando varias visitas a menudo). Y fue la primera que me dio la noticia de que algo no iba bien. Eso sí, tuvo mucho tacto, le quitó importancia y resolvió todas mis dudas. Me ofreció confianza, algo que necesito de un médico para exponerle mis dudas. Me recomendó reposo relativo y que me dejara cuidar.

Después de ese pronóstico, decidí volver a acudir a mi ginecóloga habitual, en una clínica más cercana (donde no podría ser el parto, pero no me pilla tan lejos de casa como el hospital). Me vio un día después que el ginecólogo de la Seguridad Social y vio un pequeño avance en ese día de diferencia. No quería darme esperanzas y fue muy franca conmigo, pero que tampoco sería un caso aislado ver que la evolución del feto fuera más lenta de lo que debería. Así que me citó para la semana siguiente y me dio unas recomendaciones similares al otro médico. Cuando tuviera mucho sangrado, a urgencias.

También me explicó que en la Seguridad Social no hacen seguimiento después del aborto. Que ellos, después de sufrir el aborto revisan cómo se encuentra el útero para realizar un legrado en caso de necesidad o no y tras esa revisión, si todo va bien, podría volver a intentarlo. Mientras que en la Seguridad Social recomiendan no continuar la búsqueda hasta después de 3 menstruaciones normales. Me pareció curioso el dato.

Como os comentaba en el post enlazado anterior, también acudimos a urgencias por la mañana. Nos trataron de lujo y nos explicaron por qué parecía una gestación interrumpida y por qué podría no serlo.

Después del Aborto en la Sanidad Privada

Mi ginecóloga nos citó a la semana siguiente para hacer el seguimiento de la gestación. Nos dijo que para tomar la decisión de si es una gestación interrumpida no le valía con los informes de otros ginecólogos, aunque empezara a intuir que sí lo era y no consideraba oportuno darnos esperanzas. Pero es algo que necesitaba comprobar ella misma con los aparatos que ella manejaba, por lo que nos citó para verlo la semana siguiente.

Después de que ocurriera el aborto…

Así que lo que fue la cita para revisar el seguimiento de una posible gestación interrumpida se convirtió en el seguimiento de un aborto. Cosa que os conté AQUÍ.

Convergencia Solidaria, ¿qué es?

De vez en cuando me gusta dar a conocer cosas que descubro, o me descubren, que considero de interés social. Suelen ser cosas sociales y en esta ocasión no va a ser lo contrario. Os quiero hablar sobre Convergencia Solidaria.

¿Qué es Convergencia Solidaria?

Es una iniciativa que pretende movilizar a otros blogueros y blogueras para que pongan a disposición de la solidaridad el mayor capital que poseen: su capacidad de involucrar a otras muchas personas que los leen y los siguen con asiduidad.

Lógicamente, en esta parte me veo implicada. Así que iré desgranando de forma comprensible de qué se trata.

¿Cómo trabajan en Convergencia Solidaria?

Blogdads propone una campaña solidaria de sensibilización sobre la discapacidad intelectual, así como de donación de recursos económicos para la Fundación Gil Gayarre, una entidad sin ánimo de lucro que lleva 60 años trabajando para mejorar la vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Es decir, tratan de recaudar fondos para la Fundación Gil Gayarre que trabaja (sin ánimo de lucro) en mejorar la vida de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Estas donaciones no son “gratis” a cambio puedes recibir algún premio y te invito a visitar su página para descubrir cuales. Quienes desean hacer donaciones participan en sorteos realmente chulos. En serio, id a verlos, seguro que os animáis y encima estáis favoreciendo una buena causa.

¿Por qué colaboro en la divulgación de esta campaña?

Pues la verdad, esto es más tema personal. Ya que habéis llegado a leer hasta aquí, pues me apetece que me conozcáis un poquito mejor, aunque creo que no es la primera vez que lo digo, sí que lo dije hace muchísimo tiempo.

He sido voluntaria en una Asociación de Discapacitados en mi pueblo. Fue hace mucho tiempo, cuando el tiempo me sobraba y ya conocía el voluntariado. El voluntariado me parece una forma extraordinaria de devolver algo bueno. A mí me han ayudado desinteresadamente muchos desconocidos en mi vida y se lo quiero devolver a otros desconocidos. Con el voluntariado te aseguras de devolvérselo a alguien que lo necesita.

En esa Asociación cogí de la mano a adolescentes que tenían discapacidad. Algunas impedían su desarrollo normal en una sociedad, otras no tanto, pero como adolescentes sentían la necesidad de formar parte de un grupo con sus iguales. Hacíamos actividades con ellos cada fin de semana para ir introduciéndoles en la sociedad y sacándoles de la burbuja que tenían en casa.

Era maravilloso acompañarles. Unos no necesitaban tanto acompañamiento… ¡¡y ayudaban!! Eran muy conscientes de sus capacidades y trataban de llegar y superar los límites que se les imponía. Tenían mucho amor que dar a todo el que lo quisiera recibir. Y necesitaban recibir mucho amor de quienes se lo querían dar. Vivían cada vínculo que creaban de forma muy intensa. No medían el amor en ninguna de sus formas.

Poco a poco han ido creciendo y dejando de ser adolescentes. Ahora me los cruzo en la calle y forman parte de la aglomeración de personas mayores. Tienen sus dificultades, pero también sus ganas de superarse. Hay mucho que aprender de ellos y ofrecerles esas oportunidades para que nos lo enseñen y podamos aprender es algo que admiro.

Y por eso te participo esta forma de poder contribuir a que estas personas formen parte de tu día a día y puedas aprender con ellas.

Navidades con Duelo por Aborto

Quiero cerrar esta época. La FPP si todo hubiera ido bien habría sido el 1 de enero 2018.

Habrían sido unas Navidades muy llenas y plenas. Tendría en mis brazos a un/a precioso/a peque o estaría a punto de tenerlo. Que haya sido en una fecha tan señalada hacía pensar en mil posibilidades.

En cambio, no tenía nada. Mi vientre estaba vacío, mis pechos no producían nada y mis brazos…

Estaban llenos de amor, por suerte. Tenía a mi Familia. A Papá Fúturo, a Niño Fúturo y a todo el mundo. Pero tenía que aceptar que mi estrellita estaba en el cielo y que mi vientre estaba vacío.

Me obligué a ver las Navidades desde el punto de vista de Niño Fúturo. Y así pude medio disfrutarlas. Sin dejar de pensar en la personita que debería estar, pero que se conviritió en estrellita.

Visita a Especialistas. Ginecóloga y Endocrino

Estas visitas de las que os voy a hablar hoy son, en realidad, de noviembre. Pero entre unas cosas y otras espero que comprendáis que no he escrito sobre ellas todavía hasta ahora. Como he prometido, poco a poco me iré poniendo al día con el Blog. Vamos por partes y os cuento  mis visitas a la ginecóloga y endocrino.

Visita a Ginecóloga

Pues a principios de noviembre fuimos porque ya llevaba unos cuatro meses de búsqueda y nada salía bien.

Yo me sé la teoría igual de bien que cualquiera. Nadie se preocupa de nada hasta que no haya habido al menos un año de búsqueda porque dentro de ese año se presupone normalidad. Quedarse a la primera no es tan habitual como nos creemos.

Pero para mí era algo extraño. Niño Fúturo fue una estrella fugaz y mi Estrellita fue en cuanto me retiré el DIU, así que eso de tardar más de 3 meses no me resultaba muy concebible. Aunque ya sabía lo que me iba a decir… Que no haya pasado un año, no nos teníamos que preocupar.

Y así fue. No nos echó la bronca, pero poco le faltaba. Aún así, para aprovechar la visita, me hizo la revsión anual (por segunda vez este año) y me mandó una analítica preconcepcional con hormonas. Y con eso me fui contenta, no necesitaba más.

Me hice la analítica y a las dos semanas fuimos para ver los resultados. Como en la cita anterior coincidió con mi regla, no me pudo hacer una ecografía, así que me la hizo en esta visita.

Todo salió a pedir de boca. La analítica preconcepcional estaba perfecta. Es más, por lo visto tengo la Vitamina D más alta de lo que corresponde a la época del año en la que estamos. Vamos, una analítica para enmarcar (con un pequeño pero… Que veremos en la visita de la Endocrino).

Me hizo la ecografía y coincidió que justamente en ese momento estaba ovulando, así que nos mandó tarea para casa. Con tan mala suerte que Papá Fúturo estaba muy pochillo.

Nos volvió a insistir en que no nos tendríamos que preocupar hasta el año después del aborto. Y aprovechando la visita, para que llegados el año nos pudiéramos saltar un paso, nos dio volante para un seminograma.

Visita a la Endocrino

Como está siendo costumbre, voy, estoy una hora o más en la sala de espera, entro y me atiende en cinco minutos.

De nuevo me preguntó entusiasmada si estaba embarazada, a lo que tuve que contestar que no. Aprovechando que tenía que hacerme la analítica de la ginecóloga me hice las que me mandó ella.

Lo primero que dijo cuando las vio fue “están mal hechas”. Me preguntó dónde las había hecho y me dijo que tenía que repetirlas y que fuera al laboratorio del hospital para que tuviera las pruebas en el ordenador directamente y que considera que son más fiables.

Como no necesitaba ayuno, salí y me las hice directamente. Además, ella apuntó para la ginecóloga que estaban mal y que tuviera presente las que me mandaba ella.

Resulta que tenía la TSH y la T3Libre dentro de los límites, pero la T4Libre estaba muy descompensada y eso no estaba bien.

Cuando me hice la siguiente analítica salió igual, o peor… Y me quedé preocupada hasta la siguiente visita a la Endocrino.

Balance 2017 y Propósitos 2018

Ha comenzado un nuevo año, en diciembre sólo escribí el Sorteo que realicé. Ha sido un mes difícil y unas fechas complicadas, sobre todo emocionalmente. Pero eso no me exime de culpa. No os quería tener abandonados, tengo mil cosas que contar y para reanimarme a hacerlo, voy a contaros mi balance 2017 y propósitos 2018, ¿qué os parece?

Balance 2017

El año empezó del revés. Perdimos a Bisabuela Fútura apenas al empezar y tiñó de gris todo el principio de año, pero la cosa no mejoró.

Al poquito, perdí mi trabajo y todo lo que acarreó en cuanto a trámites y a gestión emocional. Y encima, no he encontrado trabajo tampoco.

Y para colmo, sufrí un aborto. Desde entonces soy incapaz de decir “tener un aborto”, los abortos se sufren.

Pero siendo justos, también han pasado cosas buenas. He conocido a muchísima buena gente con quienes he hecho lazos muy fuertes. Madres blogueras que siento muy cercanas.

También lancé mis pequeños servicios y hasta productos. Nunca imaginé lo lejos que ha llegado mi Kakebo (incluso para mí). Me está ayudando bastante a subir el inexistente autoestima que tengo.

En cuanto a los propósitos que me puse para este año… ¡Vamos a verlo!

  • Ovuview y Womanlog

Me había propuesto usar estas aplicaciones de móvil mejor. Y, la verdad, al poco dejé abandonado Ovuview, pero no Womanlog. Sigo usándolo día a día sin haber dejado de registrar nuestras actividades.

  • Cuidados Personales Diarios

Aunque no he llegado lo lejos que me imaginaba, ¡¡he mejorado muchísimo!! Creo que eso de cuidarme no se me da muy bien, pero lo intento y hasta lo consigo. Ahora hasta lo hemos implantado en la rutina familiar para mejorar esto bastante más en 2018.

  • Usar Agenda

Esto ha llegado a un nivel muy pro. Se ha convertido en mi registro diario y me encanta hojear a día de hoy mi agenda del 2017 y reconocer los días por los sentimientos que he transmitido. Ahora pongo fotos, escribo lo que ha pasado, cuento cómo me siento. Me he vuelto exigente con cómo debe ser la agenda, en su tamaño, en su contenido, ¡¡todo!! No me reconozco.

  • Resumen del Día

Se trataba de escribir mínimo un tuit diario durante cada día del 2017 para hacer un mini resumen de cómo ha sido el día. Creo que no aguanté un mes. Me saturé un poco con eso de la foto diaria de Instagram. Además, me parecía redundante, escribirlo en la agenda y también en Twitter…

  • Ahorrar

Estoy muy sorprendida. El Kakebo Digital en Excel me ayudó muchísimo con esto. Sí es verdad que ahora mismo está muy descompensado lo que gano con lo que gasto (y no porque me dé caprichos, es que la vida está muy cara y el paro es excesivamente poco). Me había propuesto acabar el año sin números rojos y puedo decir que acabé con un colchón bastante majo. A ver si para este año lo supero con creces y ahorro mucho.

  • Lectura

Leer, mínimo un libro al mes. Y sí, lo he conseguido. No recuerdo ahora mismo cuántos libros me he leído, pero han sido más de 12. Contando con que uno de ellos ha sido el primer tomo de El Quijote.

No me acordaba que me había hecho tantos propósitos, la verdad. Pero el balance ha sido bueno en cuanto a cumplirlos. Creo que esto de los propósitos me funciona… ¡Vamos a por los del 2018!

Propósitos para el 2018

  • Publicar más en Instagram

Con esto de que me había saturado con el 2016, he publicado bastante pocas. Y me he lanzado con los stories de Instagram. Así que, sin comprometerme a que sean diarios, sí quiero proponerme un mínimo de 3 fotos a la semana. Pero bien hechas, con cámara Reflex y todo. Si salen más fotos, pues tampoco me voy a limitar, pero quiero hacer una galería bonita.

  • Usar más y mejor Facebook

Creo que es la red social a la que más tirria le he tenido toda la vida, pero también es verdad que ha sido en la que más cercana he sentido a la gente. Es en la que mejor conecto y la que, el año 2017, más me ha aportado. Así que a ver qué aprendo de esta herramienta. Os lo contaré todo por la Fan Page a la que os invito seguir. Los mensajes siempre serán personales (casi pongo una carita sonriente por la costumbre).

  • Sacar más partido de Mamifutura

He hecho pequeños pinitos. Tenéis el Kakebo disponible para adquirir (hasta le he hecho una página web propia). Tengo lo de las copas puesto, pero muy parado. Creo que Mamifutura como tal podría ayudarme con el bache económico por el que estoy pasando y no lo estoy aprovechando. Creo que debo enfocarme más en la idea que la gente se está perdiendo la oportunidad de ser más feliz. Tengo mucho que aportar, pero no me lo creo.

  • Profesión

El 2017 me ha dado una visión de vida mucho más amplia de lo que tenía. Me ha hecho ver que mi vida profesional es muy larga y queda más del doble de lo que apenas he trabajado y que puedo aportar, todavía, lo mejor de mí. El mundo se lo merece y lo necesita, así que tengo que enfocarme para dar toda la felicidad que soy capaz de aportar al Mundo. ¡Vamos a por ello!

  • Alimentación

Estoy decidida a mejorar mi alimentación. Y de paso, la de toda mi familia. Llevo un tiempo planteándome lo, dándole vueltas, imaginándomelo, enfocándolo, pero hasta que no ha llegado el Año Nuevo, no me he decidido. He comenzado la primera semana, otra vez, con dejar el azúcar del todo y lo estoy consiguiendo. Y en cuanto volvamos a la rutina, habrá más verduras, legumbres y comida realmente sana en los menús del día a día. Aunque sé que la organización es básica para conseguirlo… Creo que llegaremos a base de golpe de remo, poquito a poco haciendo el camino.

  • Familia

El aborto del año pasado y el no quedarme embarazada desde entonces me han hecho enfocar mi maternidad de forma más… Resiliente. Aceptar lo que venga como quiera venir y superar las dificultades que se presenten. Actuar según las necesidades que vayan surgiendo y seguir disfrutando la vida con la mirada que tiene mi hijo respecto a ella.

Y aunque tengo algún propósito más, quiero dejarlo aquí. Los otros me los guardo y se lo contaré a quienes quieran saberlo, y me lo pregunten.

¡¡PRÓSPERO 2018!!

Sorteo 2017

Este año ha sido muy duro para mí, quien me sigue lo sabe bien. Pero tengo la espinita clavada de haber dejado pendiente un sorteo por realizar y he decidido que ahora lo saco de nuevo a la luz con condiciones increíblemente más simples. ¡Espero que os guste! En este Sorteo 2017 quiero celebrar el final del año y que tengáis un regalo extra por Navidad.

¿Qué podéis ganar?

Un curso de Podcasting de Nación Podcast

Yo lo hice y me parece de muchísimo más valor de lo que cuesta. Podréis hacer vuestro propio podcast y tenéis herramientas a vuestra mano que seguro que ni conocéis. Pues Sunne nos enseña a manejarlas todas para hacer el mejor podcast del universo. ¡No te lo pierdas!

Conjunto tejido a mano de No Sin Mis Patucos

Igual que la vez anterior, No Sin Mis Patucos colabora en este sorteo con un precioso conjunto que podrás poner a tu bebé y que esté precioso (o regalárselo a alguien). Está confeccionado a mano. Es una obra artesanal que hasta yo quiero para mí.

Kakebo en Excel del año 2018

Si quieres saber qué es esto, ¡entra AQUÍ! Te lo cuento al detalle. Se trata de controlar tu economía doméstica durante todo el año 2018 y conseguir ahorrar. Terminarás las próximas navidades con la mejor sensación del mundo, habiendo ahorrado para ese viaje especial que deseas desde hace años.

¿Cómo puedo participar en el Sorteo 2017?

¡¡Muy fácil!! Sígueme en Facebook y sigue la página del sorteo en el que quieres participar, rellena el formulario (para reconocer si sigues el requisito), ¡¡y ya está!!

Las Páginas de Facebook son las siguientes:

Mamifutura

Nación Podcast

No Sin Mis Patucos

Y no olvides rellenar este formulario para asegurarte que participas:

¿Hasta cuándo puedo participar en el Sorteo 2017?

Puedes participar desde ahora y hasta el 20 de diciembre 2017 a las 23:59. El sorteo lo haré a través de Sortea2 y anunciaré el/la ganador/a de cada sorteo el 22 de diciembre 2017 a través de las redes sociales y contactaré con ellos por su perfil de Facebook y correo electrónico (si lo ha facilitado en el formulario).

Qué es un Kakebo o el Método Kakebo

Conocí mi primer Kakebo hace unos 3 años. Me pareció un término un poco extraño, pero en cuanto supe en qué consistía, ya me enamoré de los Kakebos y me hice velozmente con uno. Y cuando me sumergí en el método aplicándolo a mi vida… fue increíble. Pero vamos por partes.

¿Qué significa Kakebo?

Su significado más literal traducido al castellano sería “libro de cuentas para la economía doméstica“. Lo creó la japonesa Motoko Hani y su intención era ayudar a las mujeres a gestionar su economía familiar. Es una mujer apasionante, os recomiendo conocerla más profundamente si os interesan las feministas.

Su primera edición es de 1904 y estaba dirigida a mujeres. Su intención no sólo era conseguir ahorrar en todas las casas de Japón, si no también empoderar a la mujer.

Parace ser que lo consiguió y a día de hoy es un imprescindible, a mi parecer, en una economía familiar.

¿En qué consiste el Kakebo?

Es un libro de cuentas donde controlas los gastos y los ingresos del dinero. Pero si queremos entrar en detalles, el método Kakebo va más allá de hacer cuentas, se trata de entender cómo ahorrar.

Su objetivo principal es el ahorro y, según el método, el ahorro real lo consigues si entiendes en qué gastas el dinero. Para ayudarte a comprenderlo parte de la base de que hay Gastos Fijos que no podrás evitar. Y otros Gastos Variables en los que sí puedes ahorrar. Los Gastos Variables los divide en 4 partidas según su objetivo.

Es decir, ¿por qué gastas ese dinero en café? Pues por ocio, porque perfectamente te lo puedes hacer en casa con café comprado en el supermercado y ahorrarte 1 €. Ahorrando 1 € (o más) al día, teniendo presente que no tomamos café todas las mañanas, podríamos estar hablando de ahorrar 25 € al mes. Hay personas que no ganan tanto en un único día de trabajo.

Entrando en profundidad sobre las 4 partidas del Kakebo

Voy a explicarlo un poco para alguien que no entiende muy bien qué es eso de partidas. Es un palabro que se usa en el mundo financiero/económico para referirse al objetivo con el que gastamos ese dinero. Por ejemplo, si gasto 1 € en pan ese dinero tiene el objetivo de “Supervivencia”, por lo que se pondría en esa partida.

¿Cuáles son las partidas del Kakebo?

Como he dicho antes, se divide en 4 partidas básicas que puede ocurrir en cualquier hogar. Supervivencia, Ocio, Cultura, Extras. La verdad es que puede ser muy subjetivo. El cine puede ser Ocio para alguien, pero Cultura para otra persona.

Motoko Hani considera la cultura esencial para cualquier persona y por ello lo ha puesto como una partida aparte. Como para incentivar que cultivemos nuestra mente. Cosa que hace con el propio Kakebo. Porque si sabemos en qué gastamos y cuánto gastamos en cosas que no son importantes, podemos ahorrar.

Otras curiosidades del Método Kakebo

Si me preguntaran por qué triunfa este método, yo diría que es increíblemente completo y, sobre todo, fácil. Te guía para realizar las cuentas en una visualización sencilla y bonita. Tiene la capacidad también de recordar aquellos momentos en los que has ido a tomar un café con tu amiga. Porque debes apuntar todos los gatos, incluso el pan que compras cada día. Por lo que ves las cosas que has hecho.

Y tiene la curiosidad de que te ayuda a ser muy consciente de los gastos innecesarios. Y ése es su gran fuerte. Cuando ves cuánto dinero has gastado en salir a cenar, te planteas dejar de salir. Puedes gestionar tu presupuesto mucho más claramente y hacer de ti un Gran Ahorrador. (Te lo dice una derrochadora nata)

Al final te ayuda a verlo todo con estadísticas que realizas tú mismo con las cuentas que has hecho. Si lo tienes todo apuntado y todo calculado, en una gráfica te plasmas la realidad de tu economía.

Las Cuentas del Kakebo

Si tengo que ponerle una pega al método es que… te obliga a gastar tiempo para hacer las cuentas aritméticas. Y a veces éste no lo tenemos. Con mi primer Kakebo hubo dos o tres semanas que sólo apuntaba lo que había gastado, pero cuando pude sentarme a hacer las cuentas… me había pasado de presupuesto.

Por eso me dije que seguro que existía este método en Excel. Y sí, había cosas para controlar tu economía familiar basado en el método, pero no tan… visual, no tan… pragmático. Así que una buena mañana me senté y comencé a crear mi propio Excel basado en el método Kakebo. Tardé una semana entera en comenzar a tener algo decente. Recuerdo que fue un día de septiembre del 2016. En lo que quedaba de año lo puse en práctica y fui mejorando cosas.

Kakebo en Exel

Y finalmente creé el Kakebo Digital en Excel de Zana 2017. Me llevó mucho esfuerzo, aprendí muchísimo de Excel. Aprendí muchísimo sobre economía familiar. Pero tenía que depurarlo aún más. Después me despidieron y ahora estoy desempleada, por lo que se ha convertido en una herramienta básica para controlar mi presupuesto.

Este año he salido de mi zona de confort y he decidido ponerlo a la venta por una cantidad de dinero más simbólica que otra cosa. Por dos razones, la principal… porque cuando pagamos por algo nos comprometemos con ese algo. Y considero muy importante comprometerse con el ahorro. Pagas por ahorrar, pero va algo más alla… Pagas para que tú te lo tomes en serio.

Por otro lado, también reconocer el esfuerzo que ha supuesto crear el Kakebo. Han sido varias horas de mi vida. He puesto mucho esfuerzo y mucho cariño en que quede bonito y en que sea práctico. Este año he mejorado cosas del Kakebo 2017. Por ejemplo, he eliminado fallos que tenía, he mejorado la visualización, he eliminado gráficas poco funcionales… Creo que me merezco que paguen por mi esfuerzo para valorarme a mí misma, sobre todo ahora que estoy desempleada.

Kakebo Excel 2018

#VDLN Divina Providencia

Sigo estanto un poco… delicada. Pero si me ha dado fuerzas algo, además de la ayuda profesional, de amigos y familiares a quienes agradezco cada una de las palabras que me han regalado, ha sido esta canción.

No he podido parar de escucharla en bucle. Y me he visto obligada emocionalmente a comprar el segundo disco del grupo que no tenía y que es otra maravilla igual.

Os aviso que es Power Metal, pero la letra es… oro puro.

Más información sobre el carnaval, en ESTE ENLACE.

Cuando se acerca la FPP de mi Aborto

Tengo los pensamientos y sentimientos desordenados, para mí este post es como cuando comienzo un diario nuevo y me toca escribir las palabras que darán comienzo a una nueva aventura que ya había comenzado hace décadas. Pero necesito escribirlo y no se me ocurre mejor lugar que mi blog. (Así no es como había comenzado todo el post en mi mente). Pero quiero dejar fluir las palabras al cauce al que necesitan llegar, pero con el enfoque de que un “desconocido” lo leerá y necesitará comprender porqué se me pasan esas cosas por la mente. Entiéndase desconocido como persona que no sé quién lo lee/escucha, no como un desconocido literal. ¿Sobre qué voy a escribir (me preguntará el Señor SEO) pues como dice el título, de cuando se acerca la FPP de mi Aborto, ni más ni menos.

¿Cómo estoy?

Llevo muchos días mal, diría que incluso semanas. Pero no sabía porqué. Ese malestar estaba causando que durmiera mal, que tuviera un millón de despistes, que llorara a la mínima. Y eso es raro, yo casi nunca lloro. Tampoco toleraba muy bien las cosas de niño de mi hijo, discutía más… Bueno, pues había mil señales de que estaba mal y no sabía qué estaba pasando.

Pero llegó la señal de alarma. Pasó delante de mí un coche funerario… Todo el mundo ha visto uno, seguro que sabéis de qué hablo. Normalmente la gente le da pena, se pregunta quién será, ¿estará lleno o vacío? Yo sólo pude pensar una cosa… “Quiero estar ahí dentro”. Y me imaginé tumbada, con señales evidentes de no tener atisbo de vida. Pero lo peor es que esa imagen se me antojó… deseable.

Cuando llegas a ese punto el problema es MUY SERIO. Y no hay apoyo moral ni amiga que te pueda ayudar, necesitas a un profesional. Así que le escribí a mi profesional de referencia y me dio cita para el día siguiente. Confío en ella porque me gusta cómo realiza las sesiones y porque está especializada en pérdidas gestacionales o perinatales. En las sesiones que ya he tenido con ella me encantó.

¿Qué pasaba?

Yo me imaginaba que la época navideña sería difícil para mí. Para mí, la época navideña comienza el 1 de diciembre, por mucho que los grandes almacenes tengan interés en adelantarnos el consumo, que en parte agradezco porque así el gasto es menos doloroso. Es más, esta semana ya habré terminado de comprar todos los regalos de la época, pero… no veo la necesidad de ver tanto adorno en los supermercados.

Total (que me enrollo). Estaba preparada para que entre el 24 de diciembre y el 7 de enero estuviera mal. Me había concienciado de ello. También esperaba estar embarazada para entonces y sufrir la bipolaridad de estar triste porque sería cuando hubiera nacido Futurito Bebé, pero a la vez alegre porque Futurito Bebito estaba en camino. Es más, seguramente sería la fecha en la que anunciaríamos a Futurito Bebito a la familia…

Pero nada más lejos de la realidad… No me imaginaba lo que estaba afectando en mí verme rodeada de adornos navideños por doquier. Inconscientemente ya estaba aflorando el duelo. Yo debería tener una tripota enorme, evidente, estaría muy cerca de conocer a Futurito Bebé… Pero en mi vientre no hay nada.

¿Cómo me siento?

Ver esas bolas redondas, en fotos, en publicaciones de redes sociales, en los supermercados… EN TODAS PARTES. Y ver que mi tripa está plana… y vacía.

Ahora por lo menos sé porqué estoy mal, es horrible estar mal y no saber porqué. Pero eso no mitiga el dolor, la impotencia, la frustración…

Me siento rota, es como si mi alma estuviera rota, muy rota. No sólo por el aborto, son un millón de cosas los que han roto cachito a cachito mi yo interior. Y ahora lo tengo que reconstruir, otra vez… Mi psicóloga me contó que hay una cultura asiática que cuando se rompe una vacija, en las grietas le pone polvo de oro. Para darle más valor cuanto más se rompe. Y quiero verlo también así… porque estoy cansada y rota. Así que cada rendija que hay en mi alma está llena de polvo de oro.

Prefiero mil veces no estar rota, pero lo que quiero y lo que es no tiene nada que ver. Así que…

La Vida continúa…