5 años de maternidad y 1,5 de bimaternidad

El cumpleaños de mi hijo y la vuelta a la vida laboral me ha despertado unos sentimientos que me veo en la necesidad de expresar. No por nada, si no porque no quiero olvidar estas sensaciones. La maternidad fulltime me ha dado una perspectiva de vida distinta y ahora, fuera de ella, puedo valorar con más claridad la experiencia que he tenido hasta el momento. Probablemente dentro de unos años lo recuerde de otra forma, pero ahora, “recién salida” lo siento de ésta.

Siempre me han dicho y no seré la primera a quien se lo oyes que la bimaternidad no es el doble, es mucho más trabajo que un solo hijo. Y por más que lo tenía asumido, no conseguía comprender qué se quería decir con ello. Pero es totalmente verdad. Tener un bebé llorando con sus necesidades de atención mientras tienes otro hijo también con sus necesidades al que le tienes que pedir que espere cuando está acostumbrado a ser atendido al momento y se frustra por ello…

El cansancio acaba superando las barreras límites que pensaba que tenían. Y aún así trataba de rendir como si fuera capaz de hacerlo. No sabía cuántos pañales cambiaba al día e incluso me preocupa poco que se hayan juntado un pis con otro y con otro y con otro.

Sinceramente, me ha afectado mucho emocionalmente que ambos tuvieran un carácter tan extraordinariamente distinto. Sabía que podía pasar, pero encontrármelo me ha dejado totalmente descolocada. Donde uno se distraía fácilmente con cualquier cosa que se moviera y más si estaba en una pantalla, al otro no hay pantalla que le frene la impetuosidad. Donde uno aceptaba calmado las circunstancias y en toda su adoslescencia habrá tenido 3 rabietas como mucho y muy llevaderas, el otro a su año y medio ya ha tenido unas diez nada llevaderas.

No se trata de comparar, pero la impotencia que he llegado a sentir me superaba y esa impotencia estaba generada por esos cambios tan excesivamente bruscos entre los dos niños.

También es verdad que han despertado una ternura que yo no sabría que tenía. El pequeño, de la misma forma que expresa su lado agresivo, también expresa más su lado cariñoso. En el mismo minuto que te lanza un manotazo, te lanza un abrazo.

Me han hecho ser más yo… O han obligado que descubra antes la yo que soy. Desde luego que si comparo mi vida antes de tenerlos con la de ahora, la anterior era mucho más tranquila y calmada. Pero si comparo la persona que fui con la que soy, soy más yo y me prefiero.

Deja un comentario

Soy Zana, al marcar esta casilla consientes que gestione tu información personal para mantenerte informado de las novedades de mi web. No cederé tus datos a nadie y puedes darte de baja en un click. Más información en la política de privacidad de mi página.

12 + 1 =