Tegu con Cerebrito Pérez

Pues hemos tenido la grandísima oportunidad de probar el Tegu con Cerebrito Pérez y la sorpresa en casa ha sido muy grata, la verdad. No le quise decir nada a Niño Fúturo hasta que llegara a casa el juguete, para no generarle expectativas. Él llevaba varios días queriendo probar algo nuevo. La verdad es que lo rapidísimo que llegó el juguete me sorprendió mucho, ¡estaba en casa antes de que pasaran 24 horas de que lo haya pedido!

Cómo es el Tegu

La presentación del juguete ya es bastante atractiva, aunque a primera vista parezca algo simple, en cuanto destapas te invita a jugar:

Como podéis ver, no hay edad para jugar a esto. Pero no es un juguete sin más, tiene muchísimo de educativo. Te permite descubrir el mundo del magnetismo. A Niño Fúturo es algo que le flipa muchísimo:

Creo que debo añadir que Tegu es una marca sostenible creada en Tegucigalpa (Honduras) para promover el trabajo digno en ese país. Además de plantar los árboles que utilizan para los bloques de madera. Esa filosofía de empresa siempre es de alabar.

Qué te encuentras dentro de la caja

Como os podéis imaginar, son varios bloques de madera con imanes estratégicamente colocados para que juegues libremente con ellos. Te permite desarrollar toda la creatividad posible. Yo pensaba que a Niño Fúturo el abanico de posibilidades le iba a aturullar, pero me equivocaba. A cada minuto se le ocurría algo nuevo que hacer.

Además, la diversión es infinita. Te invitan a usar otros objetos metálicos que se puedan imantar para ampliar el juguete, ¡lo cual me parece una idea magnífica! También te hace sugerencias de figuras que puedes hacer. Puedes usarlo en pizarras o superficies también metálicas como el panel del lavavajillas o el frigorífico. ¡Las posibilidades son infinitas! Por supuesto también puedes ampliar el set de Tegu con otro más.

Conclusiones del Tegu con Cerebrito Pérez

Sinceramente, yo pensaba que Niño Fúturo le haría caso un rato y se abrumaría ante las posibilidades y dejaría de jugar rápido. ¿Qué me he encontrado? Que se ha convertido en su juguete favorito con diferencia y se pasa el rato experimentando con los imanes, que son bastante potentes. Crea figuras inverosímiles y está durante horas jugando con ello. Me cuesta creérmelo, la verdad.

Si me lo preguntáis, es un juguete que recomendaría con los ojos cerrados. Estoy hablando de un niño que en cuanto sabe cómo funciona algo, deja de jugar con ello enseguida. También cuando deja de divertirle. Y esto todavía no ha pasado con el Tegu. Lo podéis encontrar, junto a otras muchas variedades también de Tegu y de otros juegos que me tientan muchísimo, en la web de Cerebrito Pérez.

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