¿Para cuándo el segundo?

La gente ya me lo empieza a preguntar, los que me conocen poco y apenas intentan hacerlo ya empiezan a soltar esa pequeña pregunta que mata por dentro a cualquiera que desea ser madre…

¿Para cuándo el segundo?

Mi respuesta interior para gente que, como ya he dicho, ni siquiera intenta conocerme me la tengo que comer: “¿A ti qué te importa?”. Pero no soy persona de faltar al respeto de nadie aunque me lo estén faltando a mí.

En mi familia están siendo momentos de una salud dudosa. Papá Fúturo tiene que ir a revisión con el especialista en columna. Y estamos temblando… Bebé Fúturo sigue con las revisiones en el Otorrino. Y yo… de eso no quiero hablar en público, es delicado.

Por éstas y otras muchas razones, mi búsqueda del segundo en esta ocasión la voy a llevar en secreto. Seguiré escribiendo posts sobre la evolución y todo ello, porque una de las cosas que tiene mi blog es un pequeño archivo personal sobre lo que  me ocurre. Pero no se publicarán hasta que lo decida aunque estarán publicadas en el día que se han escrito. Por lo que será un blog útil a partir del nacimiento del segundo.

Perdonadme, pero no encuentro fuerzas en esta ocasión para que mi segundo embarazo sea público. Ni siquiera en mi ámbito laboral, tengo un ferviente deseo de una discreción descomunal. No estoy embarazada (por si algún compañero me estuviera leyendo), pero si lo estuviera, tampoco lo voy a decir.

10 comentarios en “¿Para cuándo el segundo?

  1. Es la parte mala cuando gente que conoces en la vida real lee tu blog, que no te sientes libre para publicar según qué cosas, una pena.
    Espero que los temas de salud vayan mejorando, y el segundo cuando venga será bienvenido y punto.
    Cuando una quiere ser madre pero las circunstancias que te rodean no ayudan, la dichosa preguntita te revuelve el corazón, ánimo guapa que todo saldrá como deseas.
    Un abrazo.

    • No te creas, no es porque gente que me conoce en persona lea mi blog, la verdad. Es algo muy dentro de mí, supongo que por lo que llevo encima, que no quiero casi ni que lo sepa mi propio hijo. Casi no quiero ni que lo sepa el padre de la criatura, jajajaja, es algo que quiero guardar para mí solita. Pero como es algo inviable y poco recomendable, se lo diré a los imprescindibles con el ruego de que no lo digan ni a su madre.
      Bueno, ya veremos. A ver qué nos dice el especialista en Columna el 30 de enero, porque el traumatólogo (eminencia en el sector) nos comentó que posiblemente haya una intervención quirúrgica delicada y, como tenemos otras cosas en las que pensar, no queremos preocuparnos por ello, pero abortamos misión para este año si llega el caso.

  2. Yo tengo publicadas un montón de entradas de búsqueda en privado, porque me siento demasiado expuesta… pero además me muero de envidia al leerte por toda la seguridad que muestras pese a las malas noticias, y porque sé que muy pronto llegará el momento y yo me quedaré atrás con todo… ay ¡qué día tan hiperhormonado tengo!
    Te ❤.

    • No creo que te quedes atrás, para nada. Lo que tienes que tener claro es la persona que eres tú y la persona que quieres ser y convertirte en esa persona superando los obstáculos. No es mejor ni peor una persona que otra, ni una búsqueda que otra. Si no publicas, tus razones tendrás, lo importante es que seas fiel a ti misma.
      Y porque muestre seguridad no significa que sea una persona segura, bueno… supongo que es más bien que tú también lo eres, pero todavía no lo sabes.

  3. La gente muchas veces pregunta demasiado, y no se dan cuenta de las circunstancias que puede tener cada uno detrás y de si esas preguntas o comentarios pueden hacer daño, aunque no tengan intención de hacerlo. Es muy difícil “ajustar” las respuestas para no ser borde (en un extremo) y no quedarse agusto (en el otro). A nosotros nos pasó algo parecido con nuestra primera hija. NO fue fácil y el tiempo pasaba, la gente preguntaba… Sólo te puedo decir que paciencia…

    • Paciencia tengo un rato, es lo bueno que tengo. También la suficiente empatía para entender la curiosidad que genera saber aspectos de otras vidas. Los casos a los que me refiero son esa gente con quienes compartes un espacio y un tiempo, pero no los intereses porque son compañeros de trabajo y punto y como no saben de qué hablar porque no hay intereses, pues preguntan para sentirse importantes en una vida que ni les importa. A mí me da igual, no estoy por encima de eso, pero tampoco por debajo. Yo llevo mi vida y punto.
      Supongo que ha sido sobre todo desahogo porque la situación personal, de la que no quiero hablar, poco a poco se vuelve más difícil. Sólo es cuestión de tiempo. ¿Quién sabe? Igual nada más quedarme lo grito a los cuatro vientos y me quedo más ancha que Pancha…

  4. Yo opino que tu vida es tuya y tus decisiones también, no tienes necesidad de decírselo a nadie si no quieres, faltaba más. Que se notará? Pues sí, pero la respuesta que habría que dar es más que evidente y hasta te la podrías saltar. No tienes porqué dar explicaciones a nadie de tu vida y el que te las pide es el que menos las necesita. Espero que poco a poco todo vaya mejorando, que lo del papá quede en una experiencia más y todo vuelva a su cauce. Un beso!

    • No te creas, normalmente sí. Me encanta compartir mi vida porque así la siento útil y gratificante. Ya te digo que si lo cuento no es porque me pidan explicaciones, si no porque me hace sentir mejor a mí. Pero esta vez no quiero y necesito compartir mi no quiero, jajaja… No soy nada egoísta, comparto todos mis pensamientos y sentimientos con el mundo.
      Lo del papá nos asusta, puede no ser moco de pavo.

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