Mis Imprescindibles fuera de Lista

Una de las primeras cosas que haces con el embarazo es leer listas y listas sobre las cosas que comprar, presupuestos para mantener un bebé, truquitos para ahorrar y economizar, opiniones sobre las cosas que encuentras. En fin, creo que no podemos evitarlo. Cuando llegue nuestro bebé queremos tenerlo todo para disfrutar exclusivamente de él/ella. Además, miramos diferentes listas porque cada una tiene su criterio y buscamos a los que tienen los mismos criterios que nosotros.

Luego llega la realidad y hay cosas que sirven de las que has comprado y cosas que no… Poquito a poco iré redactando las mías, pero en este post os quiero contar las cosas que no me esperaba haber tenido que comprar. Sólo son dos, pero nadie me había contado que me harían tantísima falta.

Lavaplatos

Teníamos uno, del año la polca, en los cuatro años de convivencia en esa casa lo probamos una vez, no nos convenció y dejamos de usarlo por siempre. Soy bastante maniática en la limpieza de la cocina, me gusta fregar a mí manera. Mi manera es muy especial, tengo 3 trapos distintos, 3 esponjas distintas y mi disposición para poner la pila fregada es muy mía. Papá Fúturo se queja de lo lenta que soy, pero no puede negar la increíble eficiencia al fregar.

Pero cuando llegó Bebé Fúturo la acumulación de la pila era para flipar. Nos daba a ambos muchísima vergüenza que nadie entrara a nuestra cocina y la cerrábamos con candado cuando llegaban las visitas. Ha pasado lo que me imaginé que nunca pasaría: nos encontramos sin platos con los que comer porque todos estaban sucios.

Aquello no podía seguir así, y Bebé Fúturo no hacía más que demandar lo que le pertenecía por derecho: atención y cuidados. Así que un día decidimos cambiar el Lavaplatos del Año la Polca a uno nuevo. De repente fue todo como de urgencia, ¡¡no aguantábamos más con tanta mierda en la cocina!! Y compramos el recomendado por la OCU. Nos llegó en un día y desde entonces… Sigue la cocina sucia, pero la pila vacía.

Poquito a poco… a ver si se independiza este niño pronto y tenemos la cocina limpia. Estoy muy contenta, porque este lavaplatos limpia bien y no tengo quejas.

Colchón

Y aquí diréis que todos tenemos uno antes de que naciera el bebé. Sí, todo lo que tú quieras, pero no os imagináis lo que es conseguir que el bebé, en sus furtivos intentos por no dormir, se duerma y acto seguido se despierta por el chirrío incesante del colchón. A nosotros ya nos crujía hasta cuando respirábamos.

No había manera de que el colchón no crujiera. Y no te das cuenta de cuánto cruje el colchón hasta que tienes un bebé en casa. El colchón lo compramos cuando nos fuimos a vivir juntos, hace seis años. La garantía era de diez años. No volveremos a comprar jamás esa marca de colchones.

Cuando llegó el nuevo colchón, los que retiraron el anterior no podían creerse el estado tan lamentable del colchón anterior. Y del somier fliparon todavía más, porque el colchón de esa marca todo el mundo se queja a pesar de ser archiconocida, pero por lo visto el somier era de los mejores de esa misma marca y estaba completamente hundido. (y ahora a lo bajito confieso que es Flex).

En cuanto llegó el colchón nuevo las siestas de Bebé Fúturo eran el doble de largas, ¿casualidad?

Y para quienes todavía no habéis tenido un bebé y pensáis: “Pues que duerma en su cuna”. ¡¡JA!! Ya me lo contarás cuando esté con lactancia materna y se duerma con la teta si eres capaz de meterte dentro de la cuna para que se relaje poquito a poco con la teta hasta quedarse dormido…

8 comentarios en “Mis Imprescindibles fuera de Lista

    • También pienso hacerlas, la verdad. Pero esto han sido cosas que nadie me dijo en su día. Lo otro es muy personal y nadie debe fiarse de listas ajenas, pero esto fue un gasto puntual muy gordo que hemos tenido que hacer.

  1. Me pasa igual que a ti con el tema del fregado. Eso sí, yo aún no he sucumbido al lavavajillas. No tenemos en casa, pero sí la preinstalación y el hueco. Pero ese hueco ahora es un excelente lugar para guardar sartenes y ollas. No sé, aún no me he visto en esa urgencia. Todos me dicen que lo ponga, pero me resisto.
    Y el colchón, en cuanto el peque pase a su habitación (no tenemos prisa ninguna) nos cambiamos por uno nuevo y más grande. Ahora, con la experiencia tan positiva del colecho, si lo hubiésemos sabido, en vez de cuna, hubiésemos invertido ese dinero en un king size 🙂

    Un abrazo.

    • Yo me he convencido después de años con mucha gente diciéndome que los de hoy en día no son como los de antaño, que ahorras luz y agua, que están genial… Y la verdad es que teníamos que adoptar una medida al respecto. Porque aún teniéndolo, hay cosas que no han mejorado.
      Nosotros no colechamos mucho, sólo en noches en los que está especialmente pesado y yo cansada. La cuna la tenemos al lado y sí que dormimos más a gusto cada uno en su sitio.

  2. Nunca pensé que fueras a hablar del colchón y el lava… Yo tengo ahora problemas con el colchón y no es porque suene, sino por que es blando, muy blando y ruedo hacia Picoso… Como él pesa más…ya te imaginaras, dormimos muy juntitos…

    • A nosotros también nos pasaba, pero en nuestro caso encima Papá Fúturo me echaba para el otro lado y yo rodando al suyo siempre, jajaja. Esta vez hemos comprado el más duro del mercado… Y ya lo noto medio blando, jajajaja. Creo que si compramos una piedra a medida dormiremos a gusto.

  3. Nosotros seguimos sin lavavajillas pero nos pasamos a colchón 1’60 x 2m, nosotros seguimos durmiendo igual de encogidos pero Monito duerme haciendo piruetas, ahora un doble carpado, ahora un Cristo, un sampedro, como Superman….

    • Jajajaja, nosotros colechamos sólo a ratos. Preferimos respetar el espacio de cada uno. El colecho de peques mola, pero ahora que casi es un niñato prefiero que no (niñato de seis meses… ayyyy, lo que me queda). Y el lavavajillas lo agradezco un puñado, la verdad.

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