¡¡Habemos Cuna!!

La verdad es que Futuro Papá es muy pragmático y es algo que me encanta. En su día decidimos que la cuna era algo importante, pero lo más importante de la cuna era el colchón. Nos planteamos comprar una cuna de colecho, pero los precio no nos encajaban y, la verdad, es que nuestra intención es no colechar durante demasiado tiempo. Futuro Papá no quiere que se acostumbre a estar enganchado a sus padres. Yo le respeto la opinión, pero bueno, también habrá que ver la personalidad propia de Futuro Bebé, como todavía no le conozco, pues no tomo decisiones al respecto y creo que la suya es tan válida como la mía.

Lo que yo sí tengo claro es que quiero un colchón bueno. Y después de hacerme el Máster de Colchones encontré la respuesta a la mayoría de mis dudas AQUÍ. No quiero un colchón caro, quiero un colchón bueno, así que no me conformaré con menos que un colchón de muelles con capa de viscoelástica. Pero ese es otro tema…

Aquí vamos a hablar de la cuna y su adquisición. En esta ocasión fue fácil, Futuro Papá tiene una compañera que nos la vendía a buen precio. Quizás no era como nosotros la queríamos, pero cumplía con los principales requisitos: que se pudiera bajar un lateral, que tuviera ruedas y que fuera de madera maciza, nada de aglomerado. No habíamos visto precios del mercado, aunque nos acercamos un día al Ikea para echar un vistazo y las cunas que había de exposición no nos convencieron en absoluto.

Nos hablaron de un stock de muebles cerca de casa donde pensábamos ir a mirar, pero con la oferta de la compañera de trabajo de Futuro Papá no nos esperamos, la verdad. De todas maneras habrá que ir para buscar un mueble cambiador.

Esta mañana la hemos montado y ya está puesta en su sitio definitivo (aunque durante un tiempo estará al lado de nuestra cama). Estamos muy contentos, porque ya es una cosa menos.

9 comentarios en “¡¡Habemos Cuna!!

  1. Pues fíjate que ni recuerdo las características del colchón de cuna de mi primera hija, total, lo dejó nuevo por el poco uso, entre el tiempo que pasó en la minicuna, luego el tiempo que a pesar de tener su cuna prefería dormir con nosotros y que dijo que quería “cama de mayores” a los dos años y pico…lo usó poquísimo. Ahora a ver por donde tira el segundo, de momento en la minicuna estará menos tiempo porque pesa más, a ver cómo evoluciona la cosa. Si es que con los niños no se pueden hacer planes XD Al final la cuna con la primera se usó más como juguetero o “sitio donde poner a la cría si tenía que ir al baño” que para dormir XD

  2. Nosotras hemos pasado éste fin de semana a la cuna porque hemos aprovechado una minicuna que nos dejaron y la verdad es que tenerla a nuestro lado por las noches ha sido mi salvación. Los primeros días por la cesárea no podía darle el pecho tumbada y usaba un sillón muy cómodo pero el paseo al salón, cada dos horas… Es matador ¡y con lo que me cuesta coger el sueño empalmaba tomas! Cuando ya dejo de dolerme empecé a meterla en la cama para comer y así ni ella ni yo nos desvelamos.
    Le dije al SrDíaz de pasarla a su habitación cuando haga laa noches del tirón, pero el quiere que pase el invierno con nosotros para tenerla mas controlada.

  3. Ole, una cosa menos! Nosotros también queríamos una de madera maciza y todo lo que veíamos era aglomerado y carísisimo o bien barato pero cutrosísimo, así que al final se la acabamos encargando a un carpintero y nos salió incluso más barata! Estamos encantados…

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