Conociendo un poco más a: Madre Maya

Hoy trago un post colaborativo, en el que le cedo el mando a Madre Maya para hablar. En su blog podéis leer lo que he escrito yo, pero aquí os traigo la historia de una mujer que, en una etapa diferente de su maternidad, comparte inquietudes. ¡Espero que os guste la entrevista!

Antes que nada, una pequeña presentación. ¿Quién eres y de dónde vienes? ¿Cuántos años tiene tu hijo y cómo es?

Hola Mami Futura, ¡encantada de estar hoy en tu rinconcito para pasar un buen rato! Bueno me presento, soy Madre Maya y aunque ese no sea mi nombre real me identifica mucho. Tengo 26 años y vivo en Las Palmas. Soy madre de un pequeño Terremoto de 2 años y medio que llena la casa de sonido a todas horas: cuando no está hablando está cantando y bailando, contando cuentos a sus peluches o inventando conversaciones entre sus juguetes. Mi hijo mide sólo 95cm, pero llena la casa de esquina a esquina, y cuando no está, porque va al súper con su padre por ejemplo, el techo se me cae encima. Es una minipersonita con el físico de su padre y el carácter fuerte de su madre, que tiene las cosas muy claras desde que nació, y con unas energías que no se agotan nunca. Literalmente.

Si es que cualquiera les sigue, yo ya me voy concienciando para lo que me espera, pero lo veo crudo, jajaja. Pero las dos sabemos que si no fueran terremotos, no serían niños.

¿Qué productos pensabas que iban a ser imprescindibles antes de nacer tu hijo y nunca has usado tanto como pensabas?

La verdad tengo que decirla, lo que yo compré sí que lo usé, porque desde el embarazo compré lo que me pareció más básico, siendo realista, y una vez llegó mi hijo fui consiguiendo aquellas cosas que veía que me iban a mejorar el día a día.

Pero si me dieron cosas que nunca utilicé. Por ejemplo, la bañera. Al principio bañaba a mi hijo en el bidé y cuando cumplió los tres meses, que empezó a firmar los pies en el borde y a hacer fuerza, le compré una bañera hinchable, porque me daba miedo que se me resbalara. Ya a los 6 meses, directamente en la bañera.

Pues la bañera para mí es un imprescindible, curiosamente. Me ahorra mucho dolor de espalda al tener patas y dejarme lo a la altura perfecta. La habría echado mucho de menos.

¿Te han regalado alguna prenda de vestir que nunca le has puesto a tu peque? ¿Cuál y por qué?

Ay sí…y no se las puse por horribles. Lo siento, pero es la palabra. Mi tía le regaló un conjunto de pantalón de pana y camisa de cuadros, marrón y beige, estilo de los 50, cuando cumplió los 3 meses. Tuve que fingir que me gustaba,  pero lo escondí en lo más hondo del armario jajaja. Total, para las veces que ella veía al niño, ni cuenta se iba a dar.

Y una amiga me dejó ropa de su hijo para que la aprovechara. Entre las prendas me dio un pelele de estos que cubren el pie completo. Estaba dividido en cuatro partes, una de cada color (verde, rojo, azul y amarillo), lo más chillón que te puedas imaginar. Ella me aseguraba entre risas que era muy gracioso puesto, pero aunque lo recibí me negué a vestir a mi hijo como el logotipo de Google, así que se fue al armario junto al otro.

Ay, qué bien me habría venido ese pantalón de pana y camisa, ¡me encantan! Aunque a esa edad sólo le ponía camisas que terminarán en bodies. Pero de hecho tengo un pantalón de pana marrón, jajaja.

¿Cómo ha afectado tener un bebé a tu cambio de vida? ¿Qué rutinas tenías antes y qué rutinas tienes ahora?

Llegó cuando estaba a punto de terminar mi carrera, así que pude dedicarme totalmente a él, así que en el plano organizativo no me alteró mucho, porque tuve claro desde el principio que la prioridad era primero él, después yo y después la casa. Así que aprendí a hacer todo a la carrera cuando él dormía para poder disfrutar de él cuando despertara.

Las rutinas han ido variando en cada etapa, porque evoluciono con sus avances. Ahora mismo, que ya come solo, que se lava los dientes y las manos solo, y que quiere colaborar en todo lo que yo hago, hacemos todo como un juego, y organizarme es mucho más fácil.

Por ahora funcionamos así: nos levantamos sobre las 9h y jugamos y estamos todos juntos hasta las 12h que papá se va. Ahí siempre me pide ver una película o la tele, y yo aprovecho para hacer todo lo que puedo en la casa. Cuando la película termina (sobre la 1:30h) me siento con él en la cama para que duerma la siesta y yo aprovecho en el blog y lo que no puedo hacer con él despierto. Cuando se despierta (sobre las 15h) almorzamos, y si quiere jugar jugamos, pero si prefiere jugar solo yo aprovecho para continuar con la casa y hacer comida para la cena, en lo que me suele ayudar. Jugamos juntos y ya cuando llega papá cenamos, jugamos los tres a algo y sobre las 10:30 le acostamos. Cuando cae, tenemos un ratito para nosotros hasta que nos acostamos.

A mí me habría gustado dejarlo todo para cuidarle, pero no nos resulta posible económicamente. Así que te envidio un poquito muy mucho.

¿Tienes mascota? ¿Qué mascota tienes y cómo ha sido la adaptación?

Tenemos un perrito de 8 años ya, que siempre ha sido uno más de la familia, y eso es lo primero que le hemos enseñado siempre a mi hijo. Que no es un juguete, no se le pega, no se le hace daño, y que hay que atenderle y aprender a entenderle, porque él no habla como nosotros y hay que darle todo lo que necesita.

Mi perro siempre le recibió bien, pese a no estar acostumbrado a niños, lo ha aceptado de buena manera, y hasta que mi hijo empezó a caminar (creo que porque entendió que ya se podía valer por sí mismo), siempre dormía a los pies de su cuna. Ahora cada uno tiene su espacio, que a ninguno le pase nada, pero cada uno por su lado, sin mucho roce. Eso sí, las siestas son sagradas, y siempre que mi hijo se duerme, mi perro se va a dormir con él.

Cada mascota es un mundo, yo espero que Gatita Negra nos ayude también en la educación de Bebé Fúturo. La cosa de momento pinta bien.

¿Cuál es tu plato estrella? (¿Receta?)

El tema de las comidas se está poniendo un poco peliagudo, porque no acepta las cosas tan fácil como antes. Aún así, se que tendré éxito siempre que le ponga pasta, croquetas de atún o millo (maíz). Eso sí, por ahora me funciona, no grito mucho por si acaso se me acabe la racha.

Tengo pendiente subir la receta de las croquetas al blog 😉

El mío apenas acaba de empezar con el huevo… Tengo que contar cómo va nuestra alimentación complementaria.

¿Cuál fue el primer libro de tu hijo? ¿Qué libro recomendarías?

El primer libro al que le hizo caso como tal y que no cogió como saco de boxeo fue uno que ya mencioné en el blog. Se llama 100 primeras palabras, de la editorial Timun Mas, y es de hojas gruesas con solapas. Se lo regalaron con 22 meses y le duró meses el encanto. Lo llevábamos a todos sitios y le sacó todo el jugo posible, preguntando qué era cada cosa, para qué, de qué color, para qué servía… Yo terminé loca con el libro, pero le debo muchas horas de entretenimiento y mucho aprendizaje. Así que ese lo recomiendo seguro.

Te dejo por aquí una foto, y te lo recomiendo para Bebé Fúturo más delante. Le gustará seguro.

100 primeras palabras, Timun MasMe apunto la referencia y lo dejo para un futuro regalo. ¡Muchas gracias!

Hasta aquí llegamos, ¡muchas gracias a todos por leerme!

¡¡Muchas gracias Madre Maya por participarnos tus respuestas!!

5 comentarios en “Conociendo un poco más a: Madre Maya

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