Amor Incondicional

No nos engañemos. Sabemos que podemos amar incondicionalmente, sabemos que queremos hacerlo y esperamos hacerlo con nuestros hijos desde el minuto -7000. Cuando nazcan ya deben ser amados incondicionalmente, pero algo falla. Harías lo que hiciera falta por tu hijo… Pero no puedes evitar hacer comparaciones.

Lo siento, amiga, pero en el amor incondicional no caben las comparaciones. Amas sin condición y no necesitas saber si es mejor o peor que otros hijos. Debes confiar en que es el mejor hijo que él (o ella) podría ser para ti.

Siempre habrá un niño que en circunstancia A se comporte mejor, pero en circunstancia B no mejore al tuyo. El otro día me dijeron algo que me dejó reflexiva. Un niño sano es el que come bien, duerme bien y caga bien, todo lo demás es secundario. Ningún niño hace las tres cosas perfectas, pero suelen cumplir con la media.

Cada uno tiene su personalidad y eso no los hace mejores ni peores. Conocer y adaptarnos a nuestros hijos no se hace de la noche al día y cuesta mucho amar a alguien que es un desconocido.

Con los años definí la diferencia que es para mí un te quiero con respecto a un te amo. Un te quiero implica posesión, es lo primero que surge cuando pensamos en tener un bebé. Queremos un bebé y queremos al bebé, pero lo amamos cuando lo conocemos. Amar es desear lo mejor para otro, nos implique o no.

Amo cada día más a Bebé Fúturo, según lo voy conociendo más.

4 comentarios en “Amor Incondicional

  1. Que bonita reflexión! Estoy de acuerdo, no hay que comparar porque cada niño es unico y lo que vale para otros no vale para el nuestro. Requiere paciencia y mucho amor, sin duda.

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