Evolución de mi Aborto I

Ha pasado el tiempo y las heridas se van cerrando. Todavía hay costra, pero ya no se desangra ni se infecta. Nada entra ni nada sale, simplemente está ahí. Su costra la hace visible y notable. Os voy a contar un poco cuál es la evolución de mi aborto. Al menos, cómo está a día de hoy.

Quizás ya lo sepáis, porque lo he contado por las redes, pero el aborto ha bloqueado parte de mi faceta profesional. Tenía intención de percibir ingresos que necesito a través de la fotografía y para ello, pues como todo fotógrafo, necesito material para mostrar a los posibles clientes. Y justo una amiga mía se casaba. Así que le hice las fotografías de su boda como regalo.

Las hice estando embarazada, recién sacado el positivo. No se lo habíamos contado a nadie, así que no se lo dije a ella tampoco. Me sentí muy feliz en la boda por la oportunidad que me brindaba. Por un lado practicar para perfeccionar mi técnica y por otro lado tener material para mostrar. Porque soy de esas personas que no tienen muchas bodas a su alrededor.

Después aborté… y cada vez que me sentaba a editar las fotos, a clasificarlas, a elegirlas, a retocarlas, todo mi ser lloraba. Había veces que me sentaba delante del ordenador, abría la carpeta donde estaban ubicadas las fotografías… y sólo podía llorar hasta que decidía dejarlo para otro momento. Es difícil de describir cómo me sentía. Empezaba a calar en mí el sentimiento de que era inútil. Que no servía para ello. Trasladé la frustración por el aborto en la frustración por el trabajo para poder afrontar el aborto con más naturalidad.

Y llegó el día en el que me las pidió… Las entregué, tragando mucha saliva para dejarlas lo más perfectas posibles. Y se me liberó una espinita.

Tanto es así que las aplicaciones que tenía instaladas para hacer una comparativa durante el embarazo, ¡las he podido reiniciar! Es algo que también tenía pendiente, algo que escocía. No quería borrarlas, no quería quitarlas, no quería ni reiniciarlas… Quería tenerlas ahí, donde estaban y… como estaban. Así que cada lunes me llegaba una notificación de más de una aplicación que me avisaba que había cumplido una semana más de embarazo y me invitaba a entrar para ver qué me encontraría esta semana…

Y mi vientre estaba vacío. Pero si escribo esto es porque me he propuesto naturalizar el aborto (no es lo mismo que normalizarlo). A día de hoy, que se publica este post, estaría embarazada de 27 semanas. Y quiero poder decirlo sin que nadie se sienta mal por lo que estoy diciendo.

Las compañeras podrían entenderme, pero todas somos distintas y habrá quien no quiera participar estas sensaciones. Yo reconozco que si a día de hoy me siento fuerte es por haber conocido la experiencia de Mamá Sin Red antes de que me pasara a mí. U otras mujeres que han contado más de un aborto. Es una realidad y no busco que nadie venga a decirme si quiero un abrazo o hablar, quiero contarlo para quien quiera escuchar.

No busco remover conciencias, no busco concienciar a nadie lo que me ha pasado, no quiero traer a la luz una realidad que está ahí y de la que apenas ahora empezamos a hablar. Quiero poder decir “estaría de 27 semanas” con naturalidad. Aceptar en tribu que ya no lo estoy, que otras madres sientan mi duelo (no que sufran mi duelo).

2 comentarios en “Evolución de mi Aborto I

  1. Cuanto te entiendo. El 20 de septiembre me hicieron un legrado. Estaba de 7 semanas y era mi segundo bebé, pues tengo una hija de 5 años. A día de hoy, sigo llorando, lloro todas las noches por lo que pudo ser y no fue. Por sentirme vacía. Porque a día de hoy, las heridas sangran y por no sentir la “pena” de los demás, me pongo la fachada y me hago la fuerte día tras día. Gracias por exteriorizar y contar lo que otras no nos atrevemos a contar. Un abrazo

    • Sara, lo siento mucho, un abrazo enormérrimo. Llora todo lo que necesites!! Parece que en esta sociedad está prohibido llorar sin recibir pena. Y es que cada uno lo vivimos por dentro. Yo lo fui contando en el blog según se me fueron ocurriendo los sentimientos y hay podcasts en los que se me escucha llorar.

      Esa estrellita siempre estará contigo y nunca la olvidarás.

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