Visita a Especialistas. Ginecóloga y Endocrino

Estas visitas de las que os voy a hablar hoy son, en realidad, de noviembre. Pero entre unas cosas y otras espero que comprendáis que no he escrito sobre ellas todavía hasta ahora. Como he prometido, poco a poco me iré poniendo al día con el Blog. Vamos por partes y os cuento  mis visitas a la ginecóloga y endocrino.

Visita a Ginecóloga

Pues a principios de noviembre fuimos porque ya llevaba unos cuatro meses de búsqueda y nada salía bien.

Yo me sé la teoría igual de bien que cualquiera. Nadie se preocupa de nada hasta que no haya habido al menos un año de búsqueda porque dentro de ese año se presupone normalidad. Quedarse a la primera no es tan habitual como nos creemos.

Pero para mí era algo extraño. Niño Fúturo fue una estrella fugaz y mi Estrellita fue en cuanto me retiré el DIU, así que eso de tardar más de 3 meses no me resultaba muy concebible. Aunque ya sabía lo que me iba a decir… Que no haya pasado un año, no nos teníamos que preocupar.

Y así fue. No nos echó la bronca, pero poco le faltaba. Aún así, para aprovechar la visita, me hizo la revsión anual (por segunda vez este año) y me mandó una analítica preconcepcional con hormonas. Y con eso me fui contenta, no necesitaba más.

Me hice la analítica y a las dos semanas fuimos para ver los resultados. Como en la cita anterior coincidió con mi regla, no me pudo hacer una ecografía, así que me la hizo en esta visita.

Todo salió a pedir de boca. La analítica preconcepcional estaba perfecta. Es más, por lo visto tengo la Vitamina D más alta de lo que corresponde a la época del año en la que estamos. Vamos, una analítica para enmarcar (con un pequeño pero… Que veremos en la visita de la Endocrino).

Me hizo la ecografía y coincidió que justamente en ese momento estaba ovulando, así que nos mandó tarea para casa. Con tan mala suerte que Papá Fúturo estaba muy pochillo.

Nos volvió a insistir en que no nos tendríamos que preocupar hasta el año después del aborto. Y aprovechando la visita, para que llegados el año nos pudiéramos saltar un paso, nos dio volante para un seminograma.

Visita a la Endocrino

Como está siendo costumbre, voy, estoy una hora o más en la sala de espera, entro y me atiende en cinco minutos.

De nuevo me preguntó entusiasmada si estaba embarazada, a lo que tuve que contestar que no. Aprovechando que tenía que hacerme la analítica de la ginecóloga me hice las que me mandó ella.

Lo primero que dijo cuando las vio fue “están mal hechas”. Me preguntó dónde las había hecho y me dijo que tenía que repetirlas y que fuera al laboratorio del hospital para que tuviera las pruebas en el ordenador directamente y que considera que son más fiables.

Como no necesitaba ayuno, salí y me las hice directamente. Además, ella apuntó para la ginecóloga que estaban mal y que tuviera presente las que me mandaba ella.

Resulta que tenía la TSH y la T3Libre dentro de los límites, pero la T4Libre estaba muy descompensada y eso no estaba bien.

Cuando me hice la siguiente analítica salió igual, o peor… Y me quedé preocupada hasta la siguiente visita a la Endocrino.

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