Visita al Especialista. Otorrino IX

Quitando las dos horas en la sala de espera, esta visita ha sido extremadamente corta. Entramos al despacho del otorrino y tras saludarnos, como siempre, nos invitó a sentarnos en la cámara para revisar.

El otorrino revisó el historial de Niño Fúturo mientras nos sentamos. Yo me fui colocando agarrando piernas y brazos. La verdad es que Niño Fúturo no lloró y se dejó hacer sin ningún problema, era sorprendente la facilidad con la que dejaba hacerlo todo.

Una vez que vimos las imágenes en la cámara y revisó la garganta, nos dijo que todo estaba bien. Que seguía tan estupendo como la vez anterior y nos emplazaba a una consulta por octubre.

¡Sentí un poco de frustración! Durante la espera (2 horas dan para mucho) estuve hablando con una mamá que era su segunda visita. Le recomendé traerse un libro y entretenimiento para el pequeño.

Curiosamente al despedirnos nos preguntó el doctor cómo hablaba… Le dije que tenía mutismo selectivo. Le habló directamente a Niño Fúturo y al ver que mostraba timidez, pero contestaba, no le dio mayor importancia.

De verdad esperaba que fuera la última visita. Pero bueno, así nos aseguramos que está bien durante la próxima temporada de resfriados.

Tutoría en la Guardería. Nivel 2, 3er Trimestre

La verdad es que normalmente la Tutoría General y la Tutoría Individual de la Guardería están bastante separadas en el tiempo, pero en esta ocasión la diferencia temporal ha sido de dos semanas, por lo que he decidido juntar las dos tutorías en el mismo post y hacer más efectivo el tiempo.

Tutoría General en la Guardería

Como siempre, nos han contado los objetivos que había en clase. En esta ocasión nos lo contaron en pasado, con el respectivo resultado de los mismos. Ya nos habían contado los objetivos a principios de año, que si no recuerdo mal, pues son los objetivos de esta etapa que te ofrece cualquier pediatra. Desarrollar su autonomía, desarrollar el lenguaje, desarrollar la sociabilidad, etc.

También pasaron por el aula los diferentes especialistas que han dado clase con ellos. En nuestro caso, Inglés (la “teacher”), el instructor de música y de psicomotricidad. Todos nos han dicho que están muy contentos con la clase porque todos han llegado a objetivos. Incluso que es de las mejores clases que podrían desear… La verdad es que esto me ha parecido la típica frase que te dicen los profesores para que vayas orgulloso a casa, pero en realidad es una frase vacía…

Nos enseñaron un precioso vídeo sobre la evolución de todo el año con fotos del principio y fotos del día a día. Debo reconocer que la tutoría general es especial, precisamente por esto. Pero apenas vi a mi hijo en 3 fotos.

Tutoría Individual en la Guardería

Igual que en ocasiones anteriores, Niño Fúturo es uno en casa y otro completamente distinto en el colegio. En la Tutoría no hacía más que recalcar su tutora que esto es muy inusual y debería investigarse un poquito más.

Lo reconoce con un niño principalmente pasivo, poco participativo, no llora nunca y no cumple órdenes. Ya estoy acostumbrada a que la diferencia entre el colegio y casa sea tan grandes, pero no deja de sorprenderme la diferencia tan grande. La tutora está preocupada por ello, dice reconocer en ello un mutismo selectivo que habría que encontrar la causa. Por suerte el colegio cuenta con el servicio de orientación y quiere que lo llevemos por esa parte para investigar.

Nos comentó que cuando tratemos el caso con la orientadora estaría bien llevar un guión con las principales diferencias entre casa y colegio. Que nosotros deberemos realizar las cosas que hace en casa, cómo gestiona su autonomía y cuánto vocabulario tiene en casa. También aquellos aspectos que han podido influir en una experiencia negativa hacia el colegio.

Esto viene porque le comenté que cuando Niño Fúturo entró en el colegio estuve 3 meses sin verle. Yo tenía turno de tarde y él entraba al colegio a las 9 de la noche. ¡No me veía hasta el sábado porque yo llegaba a las 10 de la noche! Esa experiencia ha debido de marcarle.

Hemos notado que en cuanto a la operación pañal ha dado pasos para atrás. Y pensando, nos hemos dado cuenta que coinciden con el tiempo del aborto y el destete. Si es que parece que no, pero se enteran de todo. En clase no moja el pañal apenas, pero si le sienta en el orinal, él se pone mohín y llega a tumbarse en el suelo y llorar.

Por lo visto en clase le encanta jugar con las construcciones, cosa que en casa rechaza por completo. Otra diferencia curiosa.

Acuerdos

Finalmente hemos acordado que este verano comenzaríamos a tratar la Operación Pañal (o Control de Esfínteres, como lo llamó ella). Si empezamos clase y no lo ha logrado, ¡no pasa nada! Sólo será cuestión de tiempo.

Sobre lo poco que habla, nos recomienda tratarlo con el otorrino en la próxima cita para considerar si es conveniente acudir a un audiólogo. Por saber si Niño Fúturo escucha bien o no y que el problema que tiene con el habla esté ahí. Yo lo dudo muchísimo, la verdad es que en casa habla estupendamente…

Este verano tenemos la firme tarea de ayudar a desarrollar su autonomía en el vestir. Ponerse y quitarse los zapatos, ponerse ropa y demás. Es algo que vemos que sí va favorablemente en casa, pero, quizás, por las prisas… no le dejamos desarrollar del todo bien. Así que tendremos que armarnos de paciencia con esto.

Lo bueno es que en cuanto a comida, ¡se lo zampa todo! No tiene especialmente preferencias, pero sí que la lechuga y las legumbres no terminan de ser del todo de su agrado.

Ya ha dejado de ser mi bebé para ser un niño… El paso durante su Nivel 2

Niño Jugando con Libro - Guardería

Destete de Niño Fúturo

Creo que ya ha llegado el día… Yo me estaba haciendo ilusiones con una lactancia en tándem. No estaba teniendo Agitación por Amamantamiento, ¡todo iba bien! Apenas teníamos una toma al día. Todo de forma muy natural. El principio, bueno, pues fue un poco de aquella manera. Pero creo que ya no hay vuelta atrás, ha llegado el Destete de Niño Fúturo.

Sobre nuestra lactancia, más que nada en el principio, os cuento en post anteriores que voy a relacionar para no hacer esto más largo de lo necesario. Nuestros principios no fueron fáciles y a los 3 meses todo empezaba a estar más rodado, pero seguíamos luchando para tenerla. No sólo hice mi Banco de Leche para mí, si no que también doné leche para el Banco de Leche de Madrid. Es una experiencia que recomiendo, aunque para mí fue muy corta por las distancias entre mi casa y el hospital, el trabajo y sus tiempos tampoco facilitaron la tarea.

Después, a lo largo del tiempo, todo se convirtió en rodado y fácil. Las pezoneras me las pude quitar definitivamente a los 5 meses y para mí, mentalmente, fue un punto de inflexión. Estar pendiente de esterilizarlas, de llevar suficientes encima, de lavarlas, etc. no hizo muy fácil esta tarea. Pero una vez que las pudimos quitar… ¡¡Liberación!! El tema comidas se solucionó por sí mismo.

Cuando introdujimos la comida complementaria seguimos el método BLW. Mucha gente la critica por ser un método muy cerrado y tener adeptos al método que te meten en el infierno si no lo sigues. Pero no son más que unas recomendaciones básicas de seguridad para evitar accidentes mortales en el bebé cuando le das de comer sin papillas. O recomiendo este blog si queréis tener más información (especialmente recomendado ESTE POST).

En casa de Abuelos Fúturos no concebían darle de comer si no era en papillas y no les limitamos ni nada. Nosotros hacíamos BLW, pero en casa de los abuelos se seguían las normas de los abuelos y ya está. Eso sí, salir a comer era muy cómodo. No llevábamos nada para comer, ni para Niño Fúturo (por entonces bebé). Cuando tenía hambre, le daba pecho, le sentábamos en una trona del local y le pedíamos cosas que él pudiera comer y comía de nuestros platos.

Recuerdo con cariño un día que fuimos a un buffet libre y comió más que Papá Fúturo y yo juntos.

Ahora

Desde hace unos meses sólo teníamos una toma al día. La única toma era la nocturna, porque formaba parte de nuestro ritual para dormir. Y nos sentíamos muy a gusto con este ritual y esta toma. Yo no tenía intención de destetar, pero sí que notaba que me pedía menos tomas y tampoco quería obligarle a tomar. Sí que le apasionaba tomar teta, no sé… Era todo un poco extraño.

Adoraba tomar teta, pero no pedía. Y cuando decía teta, simplemente sólo las quería tocar. Como ya he comentado en otros posts, soy muy sensible en los pezones y he intentado que no los tocara con todo mi ahínco. Y lo he conseguido con el tiempo. Así que tomar teta se convirtió en un consuelo cuando se hacía daño y en parte del ritual nocturno para dormir.

Pero llegó el día en el que me dijeron que debía seguir un reposo relativo. Cargar peso se descartaba y estamos hablando ya de un niño de casi 15 kgs. Así que llevarlo del pecho a la cuna era un esfuerzo que no me podía permitir, así que… Las tomas nocturnas se eliminaron. Ya sólo podía ser por la tarde para consuelo… y llegó el día que ya ni eso.

Bueno, tengo otras cosas más difíciles en las que pensar. El reposo no ha servido para nada, estoy en proceso de aborto y también tengo que asumir todos los sentimientos del destete.

Me quedo con la tranquilidad de que hemos superado los dos años mínimos recomendados por la OMS y la AEPD.

Lilypie Breastfeeding tickers

Apenas recuerdo las cosas malas del principio, me quedo con todas las buenas sensaciones de ahora. Estoy deseando repetir próximamente la experiencia, aunque habría preferido experimentarlo en tándem. Pero todo se andará…

Consejo

Si tenéis intención de destetar voluntariamente os recuerdo y os recomiendo consultarlo con una asesora de lactancia cómo hacerlo para ser lo más respetuosa posible con el bebé o el niño. Os dejo el enlace de la entrevista con una asesora de lactancia. Lo que siempre se recomienda es: no negar, no ofrecer. Finalmente es lo que hemos hecho nosotros. Pero hay otras maneras.

Visita al Especialista. Otorrino VIII

Yo, por lo menos, ya iba predispuesta para la operación de Niño Fúturo. La medicina que nos había mandado le hacía mucho daño y se la dejamos de suministrar, entre viajes y demás, el resto de la medicina ya tampoco veíamos sentido dársela. Ibamos con el estómago preparado para recibir cita para la intervención quirúrgica aunque no nos hacía ni pizca de gracia.

Como siempre, una hora y media larga de espera hasta entrar. Pero esta vez como nos lo veíamos venir, el móvil iba cargado de vídeos y la mochila de libros. Nos sentamos en la sala de espera y mientras el resto de la sala intentaba mantener a los hijos tranquilos con todo el alboroto, nosotros nos sumergimos, cada uno, en nuestra historia.

Llegó nuestro turno y nos adentramos. El doctor nos saludó efusivamente y nos plantó en la silla de la cámara. Lo metió en un oído, lo metió en el otro y analizó la garganta. Tras todo ello…

Nos dijo que ya no tenía casi nada, un poquito en el oído izquierdo, pero casi impercetible y que podríamos disfrutar tranquilos ya de que los oídos no suponían un problema…

Hasta la revisión dentro de dos meses.

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VIII – PM 11″ en Spreaker.

Maternidad en el Paro

Pensaba escribir este post cuando todo el litigio hubiera terminado, cuando hubiera podido cerrar el capítulo del todo y esta nueva aventura hubiera obtenido un sentido, una razón de ser… Pero ha ocurrido lo único que no me imaginaba.

El pasado 15 de febrero, tres días después del segundo cumpleaños de Niño Fúturo, me invitaron a una reunión privada con el director de mi empresa. Lo primero que pensé y que dije: “es para algo malo. Si es para algo bueno, te llama RRHH, si es para algo malo, es el director”. Y así fue…

Rescindieron mi contrato con palabras tan amables como “has hecho una labor prodigiosa en estos años que has estado con nosotros”. ¿Por qué me echaron? Tengo mi opinión, me dieron la suya y en la carta de despido pone otra cosa muy distinta.

Así que de la noche a la mañana pasé a ser una desempleada más de este país. El susto que me llevé al cuerpo os lo podréis imaginar. Esa inseguridad laboral repentina. Era lo mejor, sin duda. Estaba pasando por períodos depresivos por el trabajo y liberar esa carga ha sido muy beneficioso. Pero el miedo es mucho miedo.

El pasado viernes habría sido el final de este camino. El encuentro en la conciliación donde cerraría este capítulo, pero nada más lejos de la realidad. No se presentaron… Así que la pesadilla continúa. Es muy probable que ahora también os cuente esta parte del proceso.

Los primeros días fueron completamente de incredulidad. Niño Fúturo se había puesto malo y no debía ir a la guardería, tenía que encontrar quien se pudiera quedar con él… y repentinamente yo podía quedarme con él. Al día siguiente me había pedido el día de vacaciones, así que tampoco estaba siendo un día raro. El sábado fue el Madresfera Blogger’s Day y me distrajo muchísimo. Además, tenía un millón de proyectos pendientes de sacar adelante. Y llegó el lunes, el lunes en el que, por casa, todo volvía a la normalidad. Yo empezaba mis papeleos oficiales para normalizar mi nuevo estado laboral… Las cosas de Palacio, van despacio, amigos míos. Pero bueno…

A día de hoy todavía lo veo todo un poco incierto. Largas charlas interiores y con Papá Fúturo sobre cómo afrontamos este nuevo futuro. Decisiones importantes que tomar sobre la vida familiar por ese cambio laboral. Muchas cosas removidas dentro de mí sobre qué y cómo hacer. Y mucho miedo. Cuando tienes carga familiar, un despido se vive con otra perspectiva y el centro no eres tú mismo.

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Tutoría en la Guardería. Nivel 2; 2º Trimestre

En la Guardería tenemos una tutoría grupal y una tutoría individual cada trimestre. Por aquello de poner en común la evolución del niño.

Y creo que hay pocos niños en los que es tan necesaria como con Niño Fúturo. ¿Por qué digo esto? Niño Fúturo en clase es un niño ejemplar. No se pelea con nadie, pero a un nivel de pasotismo del que me cuesta mucho no sentirme orgullosa. Me comenta la seño que cuando le quitan un juguete, Niño Fúturo se va a por otro y pasa.

La seño está más preocupada por las señales de que Niño Fúturo no tuviera carácter, personalidad o, al menos, no lo demostrara. En la tutoría tuvimos ocasión de poner en común las cosas que hace en casa y las cosas que hace en clase. ¡No puede ser un niño más distinto!

Lo que sí tiene en común es que desarrolla una sordera selectiva por la que hace caso a veces. Y no tiene nada que ver con lo que está haciendo. Puede estar deambulando que si le llamas, sigue deambulando como si no escuchara nada. Pero luego le llamas cuando está distraído haciendo algo, que viene a ti raudo y veloz.

En cambio parece ser que en clase no ha hecho ni una mínima demostración de rabieta o prueba de límites. Cosa que en casa es una circunstancia constante. Tampoco habla, apenas dice dos o tres palabras, ¡ni siquiera gestos de despedirse o saludar!

Cuando me dijo que el hecho de no hablar fuera tan acuciante, le comenté que en casa sale corriendo cuando alguien llega a casa para saludar con una enorme sonrisa y un “aúpa”, un enorme beso y un abrazo (cuando somos Mamá o Papá, claro, con desconocidos no tiene esta confianza). Que cuando nos vamos se despide con el meneo de manos y lanza besos. Mientras se lo comentaba, la cara de estupefacción de la seño no tenía límites. En casa, ¡¡saluda hasta al gato!! Le acaricia mientras le dice “apa” (guapa) y, cuando ésta está tranquila, le da un beso en los bigotes.

También le acusa de no participar en las actividades grupales. Ella pensaba que era porque la actividad en sí no le gustaba, como el hecho de pintar con témperas. La miré extrañada y le dije que hacía dos semanas en casa jugamos con témperas, por lo que no podría ser. Y que, además, Niño Fúturo estaba muy entusiasmado jugando con ellas. La semana anterior la actividad de experimentación era con macarrones y me comentó que Niño Fúturo no se acerca siquiera a la actividad. Mientras, en casa, le flipa tocar los macarrones, comerlos con las manos. Es más, con lo que me comenta ahora entiendo que cada vez que le damos un bol con algo (normalmente comida) siempre lo esparece por el bol antes de coger algo para comer…

Después de decirme esto, se me encendió una bombillita… ¿No será que a Niño Fúturo no le gustan las aglomeraciones, ¡igual que a su padre y a su madre!? Es decir, que en las actividades grupales, eso de que haya más de tres o cuatro niños le da cosa y prefiere hacer otra cosa. Mientras que la seño se pensaba que era por la actividad en sí, resulta que hay otros factores también a tener en cuenta.

Por lo demás, Niño Fúturo es un niño ejemplar. No se queja por nada y parece feliz en clase… En las actividades de especialista se desarrolla bastante bien, ¡¡si hasta entiende inglés!!

Escucha”Tutoría en la Guardería. Nivel 2; Trimestre 2 – PM 06″ en Spreaker.

Visita al Especialista. Otorrino VII

Otorrino VI

Esto parece una saga que no terminará nunca. Nosotros estamos un poco cansados de encontrarnos cada mes con la misma cantinela.

Voy a hacer un resumen para quienes llegan de nuevas:

Cuando Niño Fúturo entró a la guardería se ponía frecuentemente enfermo por Otitis, por lo que nos recomendaron acudir al Otorrinolaringólogo (ORL) para consultarle por la frecuencia. Escogimos una eminencia muy reconocida en esta especialidad que tiende a evitar, con bastante éxito, realizarle a los bebés y a los niños operaciones quirúrgicas innecesarias.

Así que desde el año pasado llevamos un mes sí y otro mes también yendo a consulta. Por suerte y hasta ahora, hemos conseguido evitar ponerle drenajes a Niño Fúturo… Debo remarcar que se trata de una eminencia en la especialidad, por tanto, cada vez que vamos a consulta, nadie nos quita una hora y media de espera antes de entrar. Nadie nos quita llegar a las mil a casa porque vivimos lejos de donde realiza las consultas.

En la consulta de marzo, hace algunas semanas, pasó lo mismo. Pero en esta ocasión me pidió la seño de Niño Fúturo que le dijera al médico que, respecto al resto de sus compañeros, va con retraso en el habla. Tomé nota y tras las pruebas de siempre, se lo comenté.

Se quedó muy extrañado y nos mandó una medicina por la que Niño Fúturo debía mejorar irremediablemente respecto a la visita o pasaría a quirófano. Nos ha asegurado que, si hay que actuar, es ahora o nunca. Le va a dar este mes de margen, pero con lo que ha visto y con esa indicación de su tutora, se planteó incluso darnos cita para la intervención en ese momento.

No sé si asustarme o no, no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que nos lo dice.

La medicina le está sentando bastante mal al sistema digestivo. No sé qué pasará, espero no tardar tanto en contároslo. La próxima cita es después de Semana Santa…

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VII – PM 05″ en Spreaker.

Sello de Calidad con Madresfera: Cabify Baby

He tenido la oportunidad de probar Cabify Baby, un sello de calidad ofrecido a través de Madresfera.

¿Qué es Cabify?

Cabify es un servicio de vehículos privados que te recogen para llevarte a un destino. Se diferencian de un servicio de Taxi normal porque los coches son de alta gama y puedes hacer reservas por adelantado del servicio. Es más, antes de realizarlo ya vas a conocer el precio y podrás geolocalizar el coche que va a venir a buscarte en la aplicación.

Incluso te facilita el contacto del conductor que realizará tu servicio, los datos básicos del coche para que puedas reconocerlo, los datos básicos del conductor. Te ofrecen agua en cada servicio y tienes disponible revistas. Los coches son realmente amplios.

¿Y qué es Cabify Baby?

Quienes somos padres y priorizamos la seguridad de nuestros hijos sabemos muy bien que los Sistemas de Retención Infantil (SRI) son de extrema importancia. Cuando usas un servicio de Taxi ordinario y necesitas llevar a tu bebé/niño en el coche eres tú quien debe responsabilizarse del SRI. Si no lo llevas, el Taxi os traslada, pero no se hace responsable de la seguridad del bebé/niño (ni de los 200€ de multa si te pillan).

Cabify ha ido un paso más allá y ha puesto a nuestra disposición el servicio de llevar el SRI en sus vehículos, sin tener que preocuparnos nosotros por llevarlo.

Suelen llevar el Grupo 1/2/3. Si tienes un Bebé que necesita un Grupo 0 o Grupo 0+ sí que deberás reservar el servicio con antelación. O si necesitas llevar dos SRI. Cualquiera de estas dos últimas opciones supone un recargo de 5 euros. Pero el servicio Cabify Baby no tiene recargo respecto a un Cabify Lite si no necesitamos usar el servicio adicional.

Qué me ha parecido después de probarlo

A mí me ha sorprendido muchísimo. Pero mejor voy paso a paso de cómo ha sido mi experiencia.

Lo he usado dos veces a través del sello de calidad. Ambas para acudir a un evento de Madresfera (para la ida y la vuelta desde el Intercambiador de Buses Interurbanos al evento en cuestión y ahorrarme todo el viaje en Metro que implicaba dicho recorrido).

El primer recorrido lo reservé el día anterior a través de la aplicación. Me notificaron tanto a través de la aplicación, como a través de correo electrónico, que la reserva estaba confirmada en cuanto asignaron un conductor a dicho recorrido, es decir, al día siguiente, unas horas antes de la reserva, lo tenía todo confirmado sin problemas.

Yo llegué antes de la hora prevista y, por suerte, el conductor también había llegado antes. La aplicación me avisó en cuanto llegó el conductor y me encaminé a la zona del mapa donde se veía reflejado que estaba el vehículo. Como indicaba qué vehículo era, color y matrícula, no tuve ningún problema en identificarlo y el conductor fue muy amable ayudándome en todo momento. Por un lado a instalar el SRI y por otro lado a cargar el carrito de paseo en el maletero. Yo enganché a Niño Fúturo a la silla y me subí al otro lateral.

Nada más subirme me ofreció agua y revistas, me preguntó si había usado el servicio anteriormente y me facilitó el acceso a la WiFi del coche si quería usarlo. Siempre fue muy cordial y muy atento a mis necesidades. La aplicación me indicaba el recorrido que estábamos realizando y el tiempo que faltaba para llegar a destino. Además del precio que tendría hacer ese recorrido, que no varió y me pareció realmente económico para lo que estaba recibiendo a cambio.

Cuando llegamos, igualmente me ayudó a sacar el carrito del maletero y desinstaló el SRI para su siguiente servicio. Me comentó que siendo un día entre semana no tendría problema en adquirir otro servicio al terminar el evento, dado que no sabía cuándo terminaría y no podía reservarlo con antelación. Así que el siguiente recorrido lo solicité “en directo”.

La verdad es que mi experiencia cuando lo pedí fue un poco desafortunada. Tardó mucho tiempo en llegar, pero la conductora tuvo la amabilidad de llamarme para indicarme dónde se encontraba y porqué estaba tardando. Sí podía ver que otras compañeras del evento tuvieron menos problemas para solicitarlo y llegaron antes.

Cuando conseguimos encontrarnos, igual que en el servicio anterior, fue muy amable, atenta y agradable. Mantuvimos una conversación durante el recorrido muy ameno y, como el recorrido me lo conocía, siguió mis recomendaciones al indicarlas. Parece ser que llevaba muy poco tiempo trabajando y por ello tuvo algunos pequeños errores que, para mí, son perdonables.

Si tuviera que objetar algo, la verdad, sería que los SRI son a favor de la marcha, en lugar de a contramarcha, como me hubiera gustado. Pero siendo un recorrido dentro de ciudad a baja velocidad he hecho la vista gorda.

Por lo demás, me ha gustado mucho lo asequible que me parece el servicio. Es más, ahora conociéndolo, seguramente lo use sin tener Sello de Calidad. La experiencia ha sido muy agradable y el precio está a la mano de cualquier bolsillo. Y en caso de no estarlo, se conoce el precio antes de hacer el recorrido (tipo presupuesto), por lo que se puede tomar la decisión en cada momento.

#noestápagao y porqué odio el “Feminismo”

Madresfera nos invita hoy a un día reinvindicativo para hablar sobre lo que odiamos o nos hace enfadar muchísimo en esto de las diferencias entre hombres y mujeres, niñas o niños…

Y… yo soy muy tolerante. Mucho, más de lo que podría llegar a imaginar con mis preferencias bélicas en ciertas situaciones (normalmente bajo sábanas). Pero hay una cosa que realmente me saca de quicio.

La palabra “Feminismo“.

Representa una filosofía en la que creo, la igualdad entre hombres y mujeres, o mujeres y hombres (ya que nos ponemos reinvindicativas). La igualdad de condiciones laborales, sociales y un enorme etcétera que estoy segura que Madresfera os explica de mil amores (cabreados).

Pero la palabra… ¡¡se confunde demasiado fácilmente con lo que reinvindica el HEMBRISMO!! Porque lo contrario al “machismo” es el “hembrismo”. El Hembrismo busca la supremacía de la mujer en las condiciones sociales, laborales, etc. No la igualdad. Y mucha gente, que desconoce por completo el Hembrismo, cree que el Feminismo representa esta filosofía.

Me saca muchísimo de quicio cuando alguien habla de Feminismo sin conocer su verdadero significado. Y, la verdad, creo también que no sería la palabra adecuada si no fuera porque hay mucho que luchar en favor de la mujer para que las cosas realmente se igualen. Si no, yo propondría las palabras “Igualismo” o “Sexualismo Igualitario”.

#NoEstáPagao que por ser diferentes, nos traten diferentes.

Escucha”#NoEstaPagao y porqué odio el “Feminismo” – PM 04″ en Spreaker.

PD: AQUÍ tenéis el carnaval de todos los que participamos.