Visita al Especialista. Otorrino VIII

Yo, por lo menos, ya iba predispuesta para la operación de Niño Fúturo. La medicina que nos había mandado le hacía mucho daño y se la dejamos de suministrar, entre viajes y demás, el resto de la medicina ya tampoco veíamos sentido dársela. Ibamos con el estómago preparado para recibir cita para la intervención quirúrgica aunque no nos hacía ni pizca de gracia.

Como siempre, una hora y media larga de espera hasta entrar. Pero esta vez como nos lo veíamos venir, el móvil iba cargado de vídeos y la mochila de libros. Nos sentamos en la sala de espera y mientras el resto de la sala intentaba mantener a los hijos tranquilos con todo el alboroto, nosotros nos sumergimos, cada uno, en nuestra historia.

Llegó nuestro turno y nos adentramos. El doctor nos saludó efusivamente y nos plantó en la silla de la cámara. Lo metió en un oído, lo metió en el otro y analizó la garganta. Tras todo ello…

Nos dijo que ya no tenía casi nada, un poquito en el oído izquierdo, pero casi impercetible y que podríamos disfrutar tranquilos ya de que los oídos no suponían un problema…

Hasta la revisión dentro de dos meses.

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Maternidad en el Paro

Pensaba escribir este post cuando todo el litigio hubiera terminado, cuando hubiera podido cerrar el capítulo del todo y esta nueva aventura hubiera obtenido un sentido, una razón de ser… Pero ha ocurrido lo único que no me imaginaba.

El pasado 15 de febrero, tres días después del segundo cumpleaños de Niño Fúturo, me invitaron a una reunión privada con el director de mi empresa. Lo primero que pensé y que dije: “es para algo malo. Si es para algo bueno, te llama RRHH, si es para algo malo, es el director”. Y así fue…

Rescindieron mi contrato con palabras tan amables como “has hecho una labor prodigiosa en estos años que has estado con nosotros”. ¿Por qué me echaron? Tengo mi opinión, me dieron la suya y en la carta de despido pone otra cosa muy distinta.

Así que de la noche a la mañana pasé a ser una desempleada más de este país. El susto que me llevé al cuerpo os lo podréis imaginar. Esa inseguridad laboral repentina. Era lo mejor, sin duda. Estaba pasando por períodos depresivos por el trabajo y liberar esa carga ha sido muy beneficioso. Pero el miedo es mucho miedo.

El pasado viernes habría sido el final de este camino. El encuentro en la conciliación donde cerraría este capítulo, pero nada más lejos de la realidad. No se presentaron… Así que la pesadilla continúa. Es muy probable que ahora también os cuente esta parte del proceso.

Los primeros días fueron completamente de incredulidad. Niño Fúturo se había puesto malo y no debía ir a la guardería, tenía que encontrar quien se pudiera quedar con él… y repentinamente yo podía quedarme con él. Al día siguiente me había pedido el día de vacaciones, así que tampoco estaba siendo un día raro. El sábado fue el Madresfera Blogger’s Day y me distrajo muchísimo. Además, tenía un millón de proyectos pendientes de sacar adelante. Y llegó el lunes, el lunes en el que, por casa, todo volvía a la normalidad. Yo empezaba mis papeleos oficiales para normalizar mi nuevo estado laboral… Las cosas de Palacio, van despacio, amigos míos. Pero bueno…

A día de hoy todavía lo veo todo un poco incierto. Largas charlas interiores y con Papá Fúturo sobre cómo afrontamos este nuevo futuro. Decisiones importantes que tomar sobre la vida familiar por ese cambio laboral. Muchas cosas removidas dentro de mí sobre qué y cómo hacer. Y mucho miedo. Cuando tienes carga familiar, un despido se vive con otra perspectiva y el centro no eres tú mismo.

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Tutoría en la Guardería. Nivel 2; 2º Trimestre

En la Guardería tenemos una tutoría grupal y una tutoría individual cada trimestre. Por aquello de poner en común la evolución del niño.

Y creo que hay pocos niños en los que es tan necesaria como con Niño Fúturo. ¿Por qué digo esto? Niño Fúturo en clase es un niño ejemplar. No se pelea con nadie, pero a un nivel de pasotismo del que me cuesta mucho no sentirme orgullosa. Me comenta la seño que cuando le quitan un juguete, Niño Fúturo se va a por otro y pasa.

La seño está más preocupada por las señales de que Niño Fúturo no tuviera carácter, personalidad o, al menos, no lo demostrara. En la tutoría tuvimos ocasión de poner en común las cosas que hace en casa y las cosas que hace en clase. ¡No puede ser un niño más distinto!

Lo que sí tiene en común es que desarrolla una sordera selectiva por la que hace caso a veces. Y no tiene nada que ver con lo que está haciendo. Puede estar deambulando que si le llamas, sigue deambulando como si no escuchara nada. Pero luego le llamas cuando está distraído haciendo algo, que viene a ti raudo y veloz.

En cambio parece ser que en clase no ha hecho ni una mínima demostración de rabieta o prueba de límites. Cosa que en casa es una circunstancia constante. Tampoco habla, apenas dice dos o tres palabras, ¡ni siquiera gestos de despedirse o saludar!

Cuando me dijo que el hecho de no hablar fuera tan acuciante, le comenté que en casa sale corriendo cuando alguien llega a casa para saludar con una enorme sonrisa y un “aúpa”, un enorme beso y un abrazo (cuando somos Mamá o Papá, claro, con desconocidos no tiene esta confianza). Que cuando nos vamos se despide con el meneo de manos y lanza besos. Mientras se lo comentaba, la cara de estupefacción de la seño no tenía límites. En casa, ¡¡saluda hasta al gato!! Le acaricia mientras le dice “apa” (guapa) y, cuando ésta está tranquila, le da un beso en los bigotes.

También le acusa de no participar en las actividades grupales. Ella pensaba que era porque la actividad en sí no le gustaba, como el hecho de pintar con témperas. La miré extrañada y le dije que hacía dos semanas en casa jugamos con témperas, por lo que no podría ser. Y que, además, Niño Fúturo estaba muy entusiasmado jugando con ellas. La semana anterior la actividad de experimentación era con macarrones y me comentó que Niño Fúturo no se acerca siquiera a la actividad. Mientras, en casa, le flipa tocar los macarrones, comerlos con las manos. Es más, con lo que me comenta ahora entiendo que cada vez que le damos un bol con algo (normalmente comida) siempre lo esparece por el bol antes de coger algo para comer…

Después de decirme esto, se me encendió una bombillita… ¿No será que a Niño Fúturo no le gustan las aglomeraciones, ¡igual que a su padre y a su madre!? Es decir, que en las actividades grupales, eso de que haya más de tres o cuatro niños le da cosa y prefiere hacer otra cosa. Mientras que la seño se pensaba que era por la actividad en sí, resulta que hay otros factores también a tener en cuenta.

Por lo demás, Niño Fúturo es un niño ejemplar. No se queja por nada y parece feliz en clase… En las actividades de especialista se desarrolla bastante bien, ¡¡si hasta entiende inglés!!

Escucha”Tutoría en la Guardería. Nivel 2; Trimestre 2 – PM 06″ en Spreaker.

Visita al Especialista. Otorrino VII

Otorrino VI

Esto parece una saga que no terminará nunca. Nosotros estamos un poco cansados de encontrarnos cada mes con la misma cantinela.

Voy a hacer un resumen para quienes llegan de nuevas:

Cuando Niño Fúturo entró a la guardería se ponía frecuentemente enfermo por Otitis, por lo que nos recomendaron acudir al Otorrinolaringólogo (ORL) para consultarle por la frecuencia. Escogimos una eminencia muy reconocida en esta especialidad que tiende a evitar, con bastante éxito, realizarle a los bebés y a los niños operaciones quirúrgicas innecesarias.

Así que desde el año pasado llevamos un mes sí y otro mes también yendo a consulta. Por suerte y hasta ahora, hemos conseguido evitar ponerle drenajes a Niño Fúturo… Debo remarcar que se trata de una eminencia en la especialidad, por tanto, cada vez que vamos a consulta, nadie nos quita una hora y media de espera antes de entrar. Nadie nos quita llegar a las mil a casa porque vivimos lejos de donde realiza las consultas.

En la consulta de marzo, hace algunas semanas, pasó lo mismo. Pero en esta ocasión me pidió la seño de Niño Fúturo que le dijera al médico que, respecto al resto de sus compañeros, va con retraso en el habla. Tomé nota y tras las pruebas de siempre, se lo comenté.

Se quedó muy extrañado y nos mandó una medicina por la que Niño Fúturo debía mejorar irremediablemente respecto a la visita o pasaría a quirófano. Nos ha asegurado que, si hay que actuar, es ahora o nunca. Le va a dar este mes de margen, pero con lo que ha visto y con esa indicación de su tutora, se planteó incluso darnos cita para la intervención en ese momento.

No sé si asustarme o no, no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que nos lo dice.

La medicina le está sentando bastante mal al sistema digestivo. No sé qué pasará, espero no tardar tanto en contároslo. La próxima cita es después de Semana Santa…

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VII – PM 05″ en Spreaker.

Sello de Calidad con Madresfera: Cabify Baby

He tenido la oportunidad de probar Cabify Baby, un sello de calidad ofrecido a través de Madresfera.

¿Qué es Cabify?

Cabify es un servicio de vehículos privados que te recogen para llevarte a un destino. Se diferencian de un servicio de Taxi normal porque los coches son de alta gama y puedes hacer reservas por adelantado del servicio. Es más, antes de realizarlo ya vas a conocer el precio y podrás geolocalizar el coche que va a venir a buscarte en la aplicación.

Incluso te facilita el contacto del conductor que realizará tu servicio, los datos básicos del coche para que puedas reconocerlo, los datos básicos del conductor. Te ofrecen agua en cada servicio y tienes disponible revistas. Los coches son realmente amplios.

¿Y qué es Cabify Baby?

Quienes somos padres y priorizamos la seguridad de nuestros hijos sabemos muy bien que los Sistemas de Retención Infantil (SRI) son de extrema importancia. Cuando usas un servicio de Taxi ordinario y necesitas llevar a tu bebé/niño en el coche eres tú quien debe responsabilizarse del SRI. Si no lo llevas, el Taxi os traslada, pero no se hace responsable de la seguridad del bebé/niño (ni de los 200€ de multa si te pillan).

Cabify ha ido un paso más allá y ha puesto a nuestra disposición el servicio de llevar el SRI en sus vehículos, sin tener que preocuparnos nosotros por llevarlo.

Suelen llevar el Grupo 1/2/3. Si tienes un Bebé que necesita un Grupo 0 o Grupo 0+ sí que deberás reservar el servicio con antelación. O si necesitas llevar dos SRI. Cualquiera de estas dos últimas opciones supone un recargo de 5 euros. Pero el servicio Cabify Baby no tiene recargo respecto a un Cabify Lite si no necesitamos usar el servicio adicional.

Qué me ha parecido después de probarlo

A mí me ha sorprendido muchísimo. Pero mejor voy paso a paso de cómo ha sido mi experiencia.

Lo he usado dos veces a través del sello de calidad. Ambas para acudir a un evento de Madresfera (para la ida y la vuelta desde el Intercambiador de Buses Interurbanos al evento en cuestión y ahorrarme todo el viaje en Metro que implicaba dicho recorrido).

El primer recorrido lo reservé el día anterior a través de la aplicación. Me notificaron tanto a través de la aplicación, como a través de correo electrónico, que la reserva estaba confirmada en cuanto asignaron un conductor a dicho recorrido, es decir, al día siguiente, unas horas antes de la reserva, lo tenía todo confirmado sin problemas.

Yo llegué antes de la hora prevista y, por suerte, el conductor también había llegado antes. La aplicación me avisó en cuanto llegó el conductor y me encaminé a la zona del mapa donde se veía reflejado que estaba el vehículo. Como indicaba qué vehículo era, color y matrícula, no tuve ningún problema en identificarlo y el conductor fue muy amable ayudándome en todo momento. Por un lado a instalar el SRI y por otro lado a cargar el carrito de paseo en el maletero. Yo enganché a Niño Fúturo a la silla y me subí al otro lateral.

Nada más subirme me ofreció agua y revistas, me preguntó si había usado el servicio anteriormente y me facilitó el acceso a la WiFi del coche si quería usarlo. Siempre fue muy cordial y muy atento a mis necesidades. La aplicación me indicaba el recorrido que estábamos realizando y el tiempo que faltaba para llegar a destino. Además del precio que tendría hacer ese recorrido, que no varió y me pareció realmente económico para lo que estaba recibiendo a cambio.

Cuando llegamos, igualmente me ayudó a sacar el carrito del maletero y desinstaló el SRI para su siguiente servicio. Me comentó que siendo un día entre semana no tendría problema en adquirir otro servicio al terminar el evento, dado que no sabía cuándo terminaría y no podía reservarlo con antelación. Así que el siguiente recorrido lo solicité “en directo”.

La verdad es que mi experiencia cuando lo pedí fue un poco desafortunada. Tardó mucho tiempo en llegar, pero la conductora tuvo la amabilidad de llamarme para indicarme dónde se encontraba y porqué estaba tardando. Sí podía ver que otras compañeras del evento tuvieron menos problemas para solicitarlo y llegaron antes.

Cuando conseguimos encontrarnos, igual que en el servicio anterior, fue muy amable, atenta y agradable. Mantuvimos una conversación durante el recorrido muy ameno y, como el recorrido me lo conocía, siguió mis recomendaciones al indicarlas. Parece ser que llevaba muy poco tiempo trabajando y por ello tuvo algunos pequeños errores que, para mí, son perdonables.

Si tuviera que objetar algo, la verdad, sería que los SRI son a favor de la marcha, en lugar de a contramarcha, como me hubiera gustado. Pero siendo un recorrido dentro de ciudad a baja velocidad he hecho la vista gorda.

Por lo demás, me ha gustado mucho lo asequible que me parece el servicio. Es más, ahora conociéndolo, seguramente lo use sin tener Sello de Calidad. La experiencia ha sido muy agradable y el precio está a la mano de cualquier bolsillo. Y en caso de no estarlo, se conoce el precio antes de hacer el recorrido (tipo presupuesto), por lo que se puede tomar la decisión en cada momento.

#noestápagao y porqué odio el “Feminismo”

Madresfera nos invita hoy a un día reinvindicativo para hablar sobre lo que odiamos o nos hace enfadar muchísimo en esto de las diferencias entre hombres y mujeres, niñas o niños…

Y… yo soy muy tolerante. Mucho, más de lo que podría llegar a imaginar con mis preferencias bélicas en ciertas situaciones (normalmente bajo sábanas). Pero hay una cosa que realmente me saca de quicio.

La palabra “Feminismo“.

Representa una filosofía en la que creo, la igualdad entre hombres y mujeres, o mujeres y hombres (ya que nos ponemos reinvindicativas). La igualdad de condiciones laborales, sociales y un enorme etcétera que estoy segura que Madresfera os explica de mil amores (cabreados).

Pero la palabra… ¡¡se confunde demasiado fácilmente con lo que reinvindica el HEMBRISMO!! Porque lo contrario al “machismo” es el “hembrismo”. El Hembrismo busca la supremacía de la mujer en las condiciones sociales, laborales, etc. No la igualdad. Y mucha gente, que desconoce por completo el Hembrismo, cree que el Feminismo representa esta filosofía.

Me saca muchísimo de quicio cuando alguien habla de Feminismo sin conocer su verdadero significado. Y, la verdad, creo también que no sería la palabra adecuada si no fuera porque hay mucho que luchar en favor de la mujer para que las cosas realmente se igualen. Si no, yo propondría las palabras “Igualismo” o “Sexualismo Igualitario”.

#NoEstáPagao que por ser diferentes, nos traten diferentes.

Escucha”#NoEstaPagao y porqué odio el “Feminismo” – PM 04″ en Spreaker.

PD: AQUÍ tenéis el carnaval de todos los que participamos.

¿Quién era yo antes de ser madre?

Yo era Zana, la loca, la rara, la extraña… La juerguista, la tranquila, la buena amiga. La trabajadora que se dejaba los cuernos por hacer bien su trabajo.

Yo era la pensativa, la depresiva… Aquella chica que no encontraba su lugar, ni su hogar. Inconformista con todos los detalles y todos los aspectos de su vida. La que se planteaba su vida cada dos por tres y se replanteaba su existencia cada tres por dos.

La mala hija, muy mala hija. Quien no entendía a su madre por quererla como la quería. Y quien, prometido, comprendería a su madre en cuanto se convirtiera en una.

Y sí, eso era… porque ya no lo soy.

Ahora soy madre y reconozco a mi yo del pasado, pero, ya no soy yo. Es más, ya no quiero serlo. Ahora quiero ser quien soy: madre. Y espero pronto ser bimadre.

Escucha”¿Quien era yo antes de ser madre? – PM 02″ en Spreaker.

Podcast de Mamifutura

Creo que muchas os habéis dado cuenta que se ha puesto de moda esto de los Podcast. Yo llevo dándole vueltas como un mes, pero por motivos laborales y circunstanciales he parado el proyecto. Ahora ya soy libre (cosa que ya os contaré) y en el Madresfera Blogger’s Day 17 hubo una charla de Sunne sobre Podcasts, ¡así que he cogido el toro por los cuernos!

No sabía sobre qué hablaría, pero la charla me ha dejado muy claro que lo mejor que puedo hacer es hablar sobre lo que me gusta. Y lo que más me gusta lo escribo en el blog… Pero seguro que habrá alguna persona que no tiene el ordenador delante o no tiene tanto tiempo como para leer todas las entradas, en cambio sí las puede escuchar.

La siguiente duda era si eso no sería demasiado corto para un podcast, pero… siendo totalmente sincera. Me cuesta mucho seguir un podcast largo. Se me va la mente, la verdad. Yo era de las que tenía que estudiar con música para concentrarse profundamente en lo que estaba estudiando. Es como si mi canal auditivo fuera por su propio lado de marchuqui con lo que escucha y no formara parte de mi cerebro consciente. Por lo que el formato corto de audio me parece más que perfecto.

Y nada mejor que inaugurar el canal de Podcast hablando sobre esta misma entrada anunciando el Podcast, ¿no os parece? Lo hago desde la plataforma Spreaker (AQUÍ mi perfil) y podéis seguirme desde ahí cada vez que publico. Aunque pondré los audios enlazados en cada post (como podréis ver ya con éste).

Todavía tengo que terminar del todo el curso de Sunne, pero me pueden las ganas. ¡Nada me gusta más que experimentar y descubrir lo que a mí me gusta metida en el ajo! Con esto os quiero decir que seguramente el podcast evolucione, como lo hace todo. Sobre todo si colaboráis, comentáis, participáis. (Si alguna mamiblogger quiere participar como experimento en el podcast como invitada, ¡¡poneros en contacto conmigo, por favor!!).

Otra cosa que estoy pensando es recuperar los posts más viejos en una “sección semanal” de post antiguos. Lógicamente serían las entradas con más relevancia, que tienen información importante para personas en búsqueda, embarazadas o con bebés.

Mamifutura está cambiando y todavía no sé a dónde…

Escucha”Podcast de Mamifutura – PM 01″ en Spreaker.

Mi #MBDay17

El año pasado no pude ir porque a última hora Niño Fúturo (por entonces Bebé Fúturo todavía) se había puesto bastante enfermo del catarro y me tuve que dedicar a su cuidado. Rabié todo y más, pero me prometí que este año iría sí o sí. Más que nada porque ya sería bastante más independiente.

Este año Niño Fúturo también estaba sufriendo de un catarro, pero para el fin de semana ya había mejorado y, además, había plan mejor con Papá Fúturo por el campo, así que tuve una preocupación menos que llevarme conmigo.

El día fue magnífico, muy buen tiempo y el entusiasmo también muy grande. Como siempre, las reuniones en masas me ponen un poco histérica y con ese histerismo entré en la sala de conferencias. De la mano de Supermamas, a quien conocí gracias a la experiencia.

Las ponencias, a mí, me gustaron. Reconozco que el año pasado me habría llevado una sorpresa algo más desagradable porque no me esperaba que la temática fuera sobre blogs, pero este año he ido prevenida y también entusiasmada. Acabo de comprar un hosting para este rincón y quería mejorarlo. Tengo ganas de darle una vuelta y hacerlo más confortable, por lo que tengo mucho que aprender a ese respecto.

Llevaba un tiempo planteándome el mundo Podcast y que sobre ello tratara la primera conferencia con Sunne fue un auténtico placer. Me ayudó a tomar forma e ideas en la cabeza y a tomar apuntes. Tanto me entusiasmó, ¡¡que voy a hacer el curso!! Espero contaros pronto cosas al respecto…

Las otras conferencias fueron muy emotivas. Con alguna no he podido evitar llorar a moco tendido. Otras no me gustaron tanto porque esperaba que tuvieran otro enfoque, pero también se aprende de ello.

Me sentí muy acogida. Saludé a muchas personas que ya conocía, puse cara y voz. ¡Eso siempre gusta! También he podido conocer a nuevas blogueras. Me encantó estar al lado de Tus Patucos y Mis Tacones cuando recogió su premio… En esta parte hay un cúmulo de sensaciones indescriptibles que hay que vivir. Creí que no, ¡pero pude darle un abrazo a Cuentos de Amatxu! Y me encantó confirmar que leía correctamente con su voz a La Aventura de mi Embarazo. Ese abrazo enorme de Cuestión de Madres tampoco lo quiero olvidar y es que me dejo a muchísimos blogs en el tintero. ¡Pero es imposible mencionarlos a todos! He puesto cara (porque en mitad de la conferencia no hemos podido darnos ni un abrazo) a Mamá Sin Red. Y ufff, es que no podría parar de mencionar a gente, ¡siento muchísimo a las que no menciono! Os sigo llevando en el corazón.