Operación Pañal. Semana 3 y 4

Bueno, aunque no muchos, ya veíamos algún avance en la Semana 2. Con la Semana Santa en medio y que empezamos a comprender lo que se le pedía, ha habido mucho cambio.

Avances de la Semana 3 y 4

Os lo cuento en conjunto porque creo que ya puedo decir que nuestra operación pañal ha terminado. Tenemos pendiente asegurar su éxito en la guardería, pero finalmente parece que los escapes son totalmente esporádicos.

Como os contaba en la semana anterior, habíamos adaptado algunas rutinas y detectamos más o menos cada cuánto tenía sus escapes, así que fue fácil a partir de entonces.

Cada dos horas le íbamos preguntando y como ya lo comprendía mejor, decía sí o no según quisiera ir. Nos costó confiar, pero finalmente lo hicimos y ya era él quien no quería escapes.

Una mañana, pobrecito mío, sentado en su adaptador el pis salió fuera y me dijo muy compungido “Me he meado encima”. Le dije que no pasaba nada, que no se había meado encima, que el pis se había salido. Y puso cara de contento.

Viajar durante la Operación Pañal

Coincidió esta semana, como os decía al principio, con la Semana Santa y teníamos planeado viajar. Tenía bastante miedo de cómo sería esta faena durante el viaje, pero la verdad, sin ningún problema. Fue como si estuviéramos en casa.

Respetando su rutina, explicando con antelación las cosas que íbamos a hacer, él se adaptó al viaje perfectamente. Tuvo dos escapes durante el viaje, pero fueron 5 días fuera de casa. ¡Fue un triunfo!

Y desde entonces, volviendo a casa, ninguno más. A ver si ahora con la vuelta a la rutina con la guardería sigue sin haber altercados.

Fin de la Operación

Ahora que la operación pañal llega a su fin, y que tenemos nuevas rutinas y un niño más mayor, me parece todo muy increíble. Pensaba que nunca lo terminaríamos y aquí estamos.

Casi me apetece animaros, porque se ahorra mucho en pañales. Niño Fúturo no moja los pañales de la siesta ni de la noche casi nunca, aunque alguno sí y no nos queremos arriesgar. Pero el principio no lo quiero ni recordar.

No me arrepiento, respetamos su decisión, Le ayudamos como pudimos y finalmente lo conseguimos sin vuelta atrás. A él le veo más feliz por sentirse mayor (hasta se anima a hablar mucho más) y eso merece mucho la pena.

Operación Pañal. Semana 2

Después de esa Operación Pañal. Semana 1, viene la semana 2. Sólo os puedo decir una cosa, ha sido una pesadilla. Lo intentas con todo el amor del mundo, le cuentas cómo debería ser:

Mami: “Cielo, cuando sientas algo ahí (señalas la vejiguita), o tengas ahí cosquillitas (no sabes cómo decírselo para que lo entienda) gritas ‘¡¡Mamá, pipí!! o ‘¡¡Papá, pipí!!’ y vamos juntos al báter para que hagas pipí en el báter y no en los calzoncillos. ¿Vale?”

Niño Fúturo: “Vale” con cara de superconvencido de haberlo entendido.

Realidad: se moja los pantalones, calcetines, zapatos y todo lo que pille.

El viernes, con el desespero, se me escapó un “¿Quieres calzoncillos o pañal?” y contestó que pañal… Cuando se lo dije a Papá Fúturo me dijo que no, que no hay vuelta atrás. No sabes cuánto puedes odiar (y amar) a alguien hasta el momento en el que le odias desde lo más profundo de tu alma.

Momentos Buenos de la Operación Pañal. Semana 2

Rutina Nocturna

Obviamente, los momentos buenos han sido todas aquellas veces que lo ha logrado y para conseguirlo hemos implantado unas rutinas. Los bebés y niños pequeños funcionan con rutinas y si esto lo tenemos presente, puede hacernos mucho bien. Así que implantamos dentro de sus rutinas habituales la novedad de un paso más.

Por ejemplo, por las noches, todas las noches, enumeramos las rutinas de dormir. Éstas han sido siempre:

  1. Cepillarse los dientes
  2. Baño/Pijama
  3. Cuento
  4. Y a dormir

Sólo hubo que enumerarlos dos noches seguidas para que se quedara con la copla de la rutina. A partir de entonces, cuando terminamos de cenar siempre le pregunto: “¿Qué toca ahora?” Y siempre contesta: “¡Cepillarse los dientes!” con una ilusión que me entran ganas de cepillármelos hasta a mí con su entusiasmo. Para fomentar su autonomía, poco a poco parte lo hace él solo. Como poner el taburete en el sitio y tal.

Pues a esa rutina nocturna le hemos sumado el nuevo paso 2: “Pipí y Caca”. Quedando la rutina de la siguiente manera:

  1. Cepillarse los dientes
  2. Pipí y Caca
  3. Baño/Pijama
  4. Cuento
  5. Y a dormir

Rutina Mañanera

De la misma manera, en la rutina mañanera, que no enumeramos porque estamos muy dormidos, también hay un nuevo paso de Pipí y Caca. Nuestras mañanas son siempre muy tiernas para mi gusto, os la cuento. Voy a despertarle, me dice buenos días, dormido me pide aúpa, le llevo al salón, me pide su leche con galletas, voy a la cocina y se lo hago mientras echa una siestita (fingida). Cuando vuelvo, se toma la leche con galletas mientras me dice “Uhmm, qué rico” en cada cucharada. Luego interviene Papá Fúturo y los pasos varían un poco, pero casi siempre le lleva él al baño a su paso de Pipí y Caca mientras yo monto el cambiador y preparo su mochila. Luego alguno de los dos le vestimos y directos al cole.

Momentos Malos de la Operación Pañal. Semana 2

Como podréis deducir vosotros mismos, son todas aquellas veces que no logró hacer pipí. Aunque también os digo que en la segunda semana, con todas esas rutinas, lo logramos muy pocas veces. Ya os digo, ¡si hasta me he planteado la marcha atrás! Pero nada…

En nuestro día a día yo me quedo a solas con él gran parte de la tarde. La primera semana (que no os lo conté) sufrí una amenaza de aborto, así que era todo muy divertido. Tenía prohibido levantarle, así que todos los cambios de ropa tenía que hacerlo tirada en el suelo. En esta segunda semana la amenaza había desaparecido, aún así, pues tomas ciertas precauciones. Yo sólo quería que si se hacía pipí fuera, lo hiciera encima del empapador.

No sé si lo conocéis, pero hay empapadores de usar y tirar que se pueden poner en el sofá y recogen el pipí. Así que tenemos uno puesto en el sofá perenne y él sabe que ése es su sitio del sofá y que no se puede sentar en otro. Ahí le plantaba todas las tardes y había veces que no se meaba encima. Decidimos que le sentaríamos en el baño cada hora. Pero igual que la semana anterior, en cuanto se levantaba, se meaba encima.

En serio, era desesperante. A eso sumamos que, a pesar de tomarse todas sus fibras a diario, tenía extreñimiento. La preocupación de que llevara más de 3 días sin hacer caca era horrible. Yo ya no sabía dónde meterme…

Herramientas para ayudar a la Operación Pañal

En otros blogs había leído sobre herramientas para ayudar. Las teníamos casi todas, libros, música… ¡¡nos las sabíamos de memoria!! Las he usado sobre todo para introducir el tema con Niño Fúturo, pero nunca nos han funcionado. Cada niño es un mundo y esto deberemos respetarlo y a mi hijo esas herramientas nunca le han motivado.

Lo que sí os puedo decir que me gustó mucho encontrar herramientas en YouTube. Hay canciones muy chulas. Si buscas “Pipí” casi siempre encuentras algo. A nosotros no nos ha funcionado.

También hay libros muy buenos. Nosotros compramos el de “Un regalo genial” que trata de un elefantito a quien le regalan un orinal y aprende a usarlo. Hemos leído (sin comprar) otros del estilo. Pero de verdad, nada.

No os desaniméis por ello, simplemente aceptad (que a mí me ha costado) que puede que las herramientas para ayudar a la operación pañal no funcionen. siempre he visto que a todo el mundo le han ido muy bien, no ha sido nuestro caso. Y así te lo cuento. Existir, existen, pueden funcionarte… pero también puede que no te funcione.

Operación Pañal. Semana 1

Lunes, 5 de marzo 2018. Mi hijo llega del colegio, cambiándole de zapatos le veo que hace gestos de esfuerzo para hacer caca. Se lo comento a Papá Fúturo y éste le planta en el baño con su nuevo adaptador para estrenar. Siempre suele hacer caca justo a esa hora, así que ya habíamos pensado hacerlo alguna vez. Pues resultó que hizo caca y se emocionó mucho por hacer caca… Se me ocurrió preguntarle: “Cariño, ¿quieres que te ponga ahora pañal?” y su respuesta fue muy clara:

“No, calzoncillos”

Y así empezamos la Operación Pañal

¿Cómo ha sido esta primera semana de Operación Pañal?

Al principio me lo tomaba con filosofía. Su seño ya nos comentó que deberíamos planteárnosla estos meses porque le veía preparado. Que si no llegaba al curso que viene con la operación pañal, no pasaba nada, pero que le veía capaz. Apenas hacía pises, hasta a veces se sienta voluntariamente en los mini báters que tienen. Le encanta toda la rutina del baño. Así que en la tutoría nos animó a llevarla a cabo.

Los primeros días suponía que sería como han sido. Tenía que descubrir las sensaciones de hacer pis, sentirse mojado, entender lo que estaba pasando. Así que me tomaba cada escape con cierta filosofía de que estaría aprendiendo algo nuevo.

De vez en cuando le proponía ir al baño para sentarnos un rato. Jugábamos juntos o esperábamos pasar el tiempo, pero nada. En cuanto se levantaba del baño, le vestía y le llevaba a otro sitio, durante el camino, hacía pis. A veces no era capaz de tomármelo bien, pero eso es algo que espero no haya percibido.

En la guarde nos dijo la seño que volviéramos al pañal… Casi la mato ahí mismo. Nos hemos animado porque nos animó ella, que ahora me viniera con éstas. Lo que sí teníamos claro es que no había vuelta atrás. Si él ha tomado esa decisión y se la hemos respetado, hay que respetarla hasta el final.

Lo peor ha sido el fin de semana. Después de pasar toda la semana encerrada en casa, los fines de semana siempre hacen de refresco anímico. A veces, saliendo un poco, visitando a amigos o familiares. Otras, yendo a centros comerciales de paseo. Y me apetecía muchísimo esto último. Pero cuando nos lo hemos planteado en casa lo siguiente siempre era: “¿Y qué hacemos con la operación pañal?”. Hubo momentos de infierno en esos ratos.

Y a día de hoy, seguimos igual. Seguiré informando… si sigo viva.

Qué recomendaría a día de hoy

Lo que sí nos han dejado claro todos los especialistas con quienes hemos tratado el tema (entiéndase especialista como personas con más experiencia) es que en la operación pañal no hay vuelta atrás. No se puede estar que si un rato calzoncillos, que si un día pañal, que si ahora que vamos a estar fuera de casa pañal, que si calzoncillos solo en casa. Si se ha decidido que se quitan los pañales, se quitan los pañales, con todas las consecuencias.

A la Zana del pasado le diría que no haga tanto caso a esa seño que luego te recomienda echarte atrás y que se fíe de su lógica. Una buena manera si el niño no se anima del todo a quitarse el pañal es hacerlo sin presión. Que le fuera contando cuentos y enseñándole la dinámica, tal y como estaba haciendo. Y que en lugar de plantarle los calzoncillos a la primera de cambio, viera los avances con el pañal.

Es decir, ofrecerle ir al servicio en las horas que supiera que más lo necesita. Que no se lo quitara hasta que el niño avisara antes de hacer pipí para ir al servicio. Por ejemplo, el niño suele hacer caca a las 3 de la tarde, a esa hora ofrecerle ir al servicio cada día, que hiciera caca en el servicio, volver a ponerle el pañal y cuando fuera el niño que lleva unos días avisando para ir al servicio sin llegar a mojar/cagar el pañal. Entonces plantearle si quiere cambiar a calzoncillos. Y respetar la decisión del niño.

No me arrepiento, no soy persona de arrepentirme. Me habría gustado hacerlo de esa manera que propongo ahora que lo he vivido. Ahora, con paciencia, amor y cariño, facilitarle esta etapa a Niño Fúturo lo máximo posible. Y si estamos así un mes…

Ha sido un placer escribir estas letras para vosotros.

Visita al Pediatra. Revisión de los 3 años

Adoro a nuestra pediatra, y no sé cómo decirlo. Siempre ha respetado nuestro método de crianza y cuando hemos seguido nuestro propio instinto (por ejemplo con la lactancia, el BLW y la tranquilidad) nos ha aplaudido. Se ha interesado en cómo hemos gestionado y nos ha respetado las decisiones dándonos recomendaciones, no imposiciones, que hemos seguido según nuestro propio criterio. Es muy meticulosa, y no sólo le revisa en las vacunas, nos hace ir cada 6 meses desde que cumplió el año y medio, además de acordarse siempre de nuestra cara. También nos ha mandado a los especialistas que ha considerado oportuno (y han llegado a ser muchos), pero siempre ha buscado el porqué de algo. Y esta vez hemos acudido por la revisión de los 3 años.

¿Cómo ha sido la revisión de los 3 años?

Buenos, nos hemos “pasado de fecha”, pero necesitábamos encontrar una cita que fuera lo más ajustado posible al horario laboral de Papá Fúturo, así que hemos cogido la primera que hemos podido a las 10 de la mañana, la primera cita posible. Esta semana empezamos justo la operación pañal (que ya os contaré) y nada más llegar, Niño Fúturo se meó en la sala de espera, con el correspondiente show.

Primero pasamos, como siempre, con la enfermera. Para tomar las medidas de estatura y peso. Entró con Papá Fúturo mientras yo intentaba arreglar lo del meado, cogía las cosas y pasaba la tarjeta con la secretaria. La enfermera apuntó las correspondientes medidas en el cuaderno y las pasó a la pediatra.

Ésta salió de repente y pidió que se le volviera a medir porque los cambios de percentil eran demasiado grandes y el niño no parecía que hubiera cambiado tanto. Así que le midió de nuevo la estatura y vi cómo Niño Fúturo empezaba a ponerse nervioso con tantas imposiciones de ponerse aquí y ponerse asá. Pero efectivamente, había un error, así que los corrigió.

Antes de llegar, de camino del coche al centro Niño Fúturo iba ilusionado con la visita a la doctora. Lo cantaba incluso “¡Vamos a la doctora de Niño Fúturo! ¡Vamos a la doctora de Niño Fúturo!” y cuando entró donde la pediatra, no había perdido la ilusión. Se quedó quietecito y obedecía a pesar de lo nervioso que se puso antes. Se dejó vestir, se dejó tumbar, se dejó tocar, todo. La revisión de la vista fue algo más complicada, pero enseguida se dejó también.

¿Qué nos comentó la pediatra?

Le contamos lo de la operación pañal y nos alabó por la decisión. Nos comentó que con sus hijos lo que hizo fue comprar calzoncillos lo más baratos posibles y cuando se cagaban, los tiraba en lugar de lavarlos porque era imposible. También nos recomendó que le diésemos a tomar fibra, porque las cacas podrían endurecerse, retenerlas por lo duras que estaban, ponerse más duras y cuando salieran por la fuerza de la necesidad, hacer mucho daño y volver a empezar el ciclo. Así que nos recomendó unas fibras para reblandecer las cacas y que fuera más fácil en la operación pañal.

Le preocupa que uno de los testículos los sigue teniendo en ascensor (lo que quiera que eso signifique. Me lo puede explicar mil veces, no lo concibo). Así que nos ha mandado a esperar a finalizar satisfactoriamente la operación pañal y después mandarle al especialista oportuno.

Está muy contenta con los avances en el caminar (os recuerdo que empezó a caminar a los 23 meses), en el habla (nos preguntó cómo iba el mutismo selectivo de la guardería) y todas las cosas que teníamos pendiente.

Conclusiones de la Revisión de los 3 años

Diagnóstico: Niño sano. No esperaba menos, la verdad. Incluso se acordó sobre los problemas que hemos tenido con las otitis y las revisó en profundidad, pero nada. Todo estaba perfecto.

He perdido el informe, al sacarlo en la farmacia para la fibra he debido de traspapelarlo y ya no lo encuentro, por lo que no recuerdo los percentiles que estaban puestos (no pierdo la cabeza porque la tengo pegada al cuerpo).

Pero las medidas han sido las siguientes:

Peso: 1410 gramos (PC: 46)
Altura: 97,5 cms (PC: 65)

Según la OMS, los percentiles corresponderían a lo señalado en el paréntesis correspondiente. Datos deducidos desde ESTA WEB.

Empezamos la Piscina en Clase

Según tengo entendido, la piscina no es obligatoria (aquí en la Comunidad de Madrid) hasta el nivel 4 (la escolarización obligatoria). En la guardería se les presupone que no necesitan ir, aunque siempre es recomendable apuntarse a unas clases de matronatación. Nosotros hemos ido durante un tiempo y la experiencia fue increíblemente grata.

¿Por qué tienen piscina?

Creo que es la primera pregunta que nos hace todo el mundo. ¿Por qué mi hijo tiene clases de piscina en la guardería? No tanto por la piscina, si no por las clases.

Por lo que nos han contado, la idea no es que aprendan a nadar durante este curso. Si no ir introduciéndoles en el mundo de la piscina. Llevarles, que vean las instalaciones, que se cambien de ropa, que se mojen los pies. En definitiva, que se acostumbren un poco a esa rutina que sí tendrán el curso que viene. Si aprenden a flotar en este curso, ¡¡es un avance apoteósico!! Pero que la idea es más bien que se familiaricen con el entorno.

¿Y podemos hacer algo desde casa?

No es algo que hagan en todas las guarderías. Nosotros tenemos la suerte de que la guardería está en el colegio donde queremos matricularle para el curso que viene. Quizás no sería tan mala idea que también desde casa hagamos prácticas de piscina.

En general, todos los pueblos tienen piscinas municipales (a cubierto, por lo general) y podría ser una actividad más de los fines de semana. Yo, como ya os conté, he ido a piscina con Niño Fúturo cuando era muy pequeñito y lo disfrutó muchísimo. Quizás no estábamos más de una hora u hora y media en la piscina, pero era suficiente para que disfrutara del agua, aprendiera de un entorno nuevo, hiciera ejercicio y se cansara.

Entre lo que se tarda en cambiarse para entrar, lo que se está dentro (con media hora incluso podría bastar, pero si les gusta, nadie les quita una hora) y el tiempo en cambiarse de nuevo para salir. ¡¡Ya tenéis toda una mañana entera organizada!!

Visita al Otorrino X

Como siempre, acudimos a la consulta sabiendo que nadie nos quitaba una hora y pico de espera. Y nos equivocamos, han sido al menos dos horas de espera, contabilizadas y de reloj. Cuando salimos, Niño Fúturo en su rutina habitual ya estaría en su quinto sueño.

Así que prevenidos fuimos cargados con todo lo necesario para entretener dos horas de espera.

Esta vez no sabía qué esperarme. Hemos ido en uno de los peores momentos para ir al otorrino. No peor para ir, en realidad… A ver cómo me explico. Es el peor momento de Niño Fúturo, porque tal y como estaba, en ocasiones anteriores, ha tenido otitis de caballo. Los catarros le hacen tener otitis, era automático. Así que estando acatarrado, si siguiera con otitis, lo encontraría.

Pero nada, estaba bien. No estaba perfecto, pero evolucionaba favorablemente.

Así que otros tres meses más de espera para la siguiente revisión.

Visita a la Pediatra. Revisión de los 2 años y medio

Ayer asistimos a la cita para la revisión de los 2 años y medio. No es una revisión obligatoria, pero mi pediatra es muy atenta con estas cosas y prefiere verle a menudo. Además, me encanta porque nos reconoce antes de entrar y nos saluda y sin revisar el historial, ya se sabe todos los problemas que llevamos arrastrando.

A mí se me olvidó la tarjeta sanitaria y el librito de seguimiento. Pero bueno, ¡que todos los males sean éstos!

Mediciones

Siempre, como me imagino que en todas las revisiones con pediatras, primero le hizo las mediciones correspondientes la enfermera. Para tener claro los percentiles en los que va creciendo el churumbel. Con Niño Fúturo no es distinto y la verdad es que parece que nos estamos poniendo en la media:

Altura: 94 cms – PC 75
Peso: 1380 grs – PC 75
Cabeza: 50 cms

Pero parece ser que ya no hay percentil en cuanto a la cabeza, o al menos no me ha facilitado percentil. Respecto a ocasiones anteriores, hemos bajado en cuanto a perfectil de altura y hemos subido muchísimo en el percentil del peso. Aunque también es verdad que le midió sin quitarle la ropa por ser muy ligera (no era la enfermera de siempre, tampoco).

Revisión de los 2 años y medio

Después pasamos a la revisión propiamente dicha. Me encanta la pediatra. Por un lado por reconocer a mi hijo antes de entrar. Como comenzó a caminar más tarde (a los 22 meses) fue una de nuestras mayores preocupaciones y se alegró mucho ver que fue a la consulta corriendo.

Al revisarle sin ropa, encontró que todo estaba normal. Por lo visto hay un testículo que sigue en ascensor dentro de su saco escrotal. Me comentó que no es nada malo, que no debe ser preocupante, pero que ya debería pasarle menos a menudo. Nos recomendó hacerle una visita al cirujano pediátrico. Y me aclaró que no era porque necesitara cirujía, si no porque era el especialista encargado de estas cuestiones. Él valoraría la necesidad de una ecografía y los resultados de la misma. Como siempre, seguramente no sería nada, pero cuanto antes detectáramos un problema, antes podemos solucionarlo.

Me preguntó si continuábamos con lactancia materna y al comentarle que hemos destetado por riesgo de aborto y que finalmente hubo aborto, se mostró increíblemente comprensiva. Incluso mostró algo de ilusión por saber que estuviéramos en búsqueda. Le comenté que antes quería saber porqué subí 10 kgs de peso en un mes y medio y, con sorpresa, me dijo que no se me notaban (¡¡qué maja es, por favor!!).

Le hablé sobre el control de esfínteres, que parece que ya controla, pero que no quiere saber nada del orinal. Me dijo que no me preocupara, que es cuestión de tiempo y que Niño Fúturo tiene su propio ritmo. Me preguntó por la frecuencia de las heces y tuve que contestarle que ahora le estaba costando más hacer, que retenía mucho. Su respuesta fue que seguramente esté experimentando con el control de esfínteres y, por tanto, reteniendo la caca lo máximo posible, provocando que cada vez sean más duras y por tanto más dolorosas. Eso retrasaría aún más la operación pañal, así que me facilitó un laxante para infantes que le ayudarían a reblandecer las heces e ir con más regularidad al baño.

Se preocupó un poco por el control del habla de Niño Fúturo. Éste se mostró esquivo y no quiso contestar conscientemente a las preguntas que le realizaba su pediatra. Estuvo hasta 7 minutos con Niño Fúturo únicamente intentando que hablara, sin resultado. Se puso a jugar con él, a atenderle… y en algunos despistes Niño Fúturo sí que contestó monosílabos. Pero el peque cuenta hasta 15 en castellano y hasta 10 en inglés, diferencia perfectamente cuando le digo “ahora en inglés”. Pero no le quiso contestar a la pediatra. Se relajó cuando le comenté que en la guardería le estamos intentando controlar incluso con orientadora, así que sólo estará atenta con los progresos.

Diagnóstico de la Revisión de los 2 años y medio

Esto me hace mucha gracia, pero me encanta reflejarlo. Según el informe que nos ha facilitado, Niño Fúturo se considera un Niño Sano.

InsectDHU ®

Una vez más, he tenido la oportunidad de probar un producto gracias al Sello de Calidad de Madresfera. En esta ocasión ha sido InsectDHU, también de Mamá Natura, como la crema y toallitas de las que podéis leer AQUÍ.

InsectDHU

¿Qué es InsectDHU ®?

Es un gel a base de plantas para el cuidado de la piel irritada y enrojecida después de picaduras de insectos. Su composición permite ser usado durante el embarazo, la lactancia y nada más nacer, desde los 0 meses. No contiene corticoides ni amoniaco.

Podéis encontrar una descripción más detallada del producto AQUÍ. Por si os queda duda o no sabéis dónde podéis encontrarlo. La verdad es que su uso sea apto desde el nacimiento lo hace muy tentador.

Tiene dos formatos. El Roll-ony el tubo de crema normal. El Roll-on tiene 10 ml de producto y el tubo de crema tiene 25 gramos. La textura de ambos es diferente, el Roll-on es más líquido que el de tubo, pero ambos tienen el mismo color y el mismo olor.

InsectDHU Formatos

Mi Opinión sobre InsectDHU ®

El olor es muy fresco, me recuerda al ambientador de Citronela que teníamos el año pasado. Nos resultó muy eficaz con las moscas y los mosquitos. Es un olor muy cítrico, penetra muy dentro si se huele muy cerca. Pero no resulta desagradable.

La verdad es que ambos formatos me parecen adecuados para circunstancias distintas. El Roll-on es muy fácil de aplicar y con muy poco producto creo que consigues mejor resultado. Perfecto para niños o, más bien, bebés inquietos que no dejan manosearse mucho. Mientras que el formato de tubo, de donde puede salir más producto, lo considero apto para niños más mayores o para zonas con varias picaduras muy cerca. No sabría elegir uno favorito, creo que cada uno tiene su circunstancia.

Bueno, ya sabéis que los productos naturales me ganan. Que tenga una composición natural sin corticoides ni amoniacos me lo hace aún más tentador. Creo que aquí me tienen conquistada Mamá Natura en todos sus productos.

En cuanto a la eficacia… Pues cuando solicité la prueba, Niño Fúturo tenía alrededor de 15 picaduras de mosquitos. Estuve muy preocupada, pero desde entonces no hemos tenido más incidencias. Así que, en un futuro no muy lejano, espero hacer una revisión de esta parte y contaros mejor la eficacia que tiene. (En cuanto os lo pueda contar, también haré el podcast)

InsectDHU Cremas

No estoy de Vacaciones

Aunque parezca todo lo contrario, estoy más ocupada que nunca y disfrutando muy poquito de las vacaciones ajenas. En serio, no estoy de vacaciones. Niño Fúturo ya no va a la guardería y esto afecta a la cronología familiar rutinaria (por decirlo fisnamente). No paro. Si no es un curso, es otro curso y, en medio, Niño Fúturo y Podcasts en Directo. Lo bueno, es que últimamente me han salido los podcasts en directo más decentes y he tenido invitadas muy especiales.

No os perdáis a Azucena Caballero de la Pedagoía Blanca hablando sobre Homeschooling AQUÍ y AQUÍ. Ni a Meritxell de Tus Patucos y Mis Tacones hablando de Infertilidad AQUÍ.

Hay varios proyectos con los que me he tenido que poner las pilas. Cambios que afectarán a Mamifutura, cambios que veréis en un futuro (espero que no muy lejano, ¿pero quién sabe?). Son esos cursos los que estoy haciendo.

Ahora en verano no, pero también estoy metida en la búsqueda de empleo. ¡Menudo mundillo! Sociológicamente es apasionante, como experiencia personal es frustrante… Esta incertidumbre me mata un poco por dentro. Si ya se hubiera celebrado el juicio, pues sentiría un alivio. O si tuviera a mi estrellita en el vientre. Pero las cosas son como son y la vida, entre esas cosas, continúa.

Un poco de desahogo… he hablado con mi familia. He oído a mi padre más desanimado que nunca mientras mi madre festejaba que, entre 11 hermanos, mi padre era el único varón sobreviviente de todos los que tenía (y sólo tuvo 3 hermanas). La gestión emocional de la llamada se me escapa.

Urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo

Dije que os hablaría de la visita a urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo. Menudo día intenso, pero con los que tengo ahora, eso se queda en nada. Pero dije que lo contaría… Papá Fúturo salió antes del trabajo porque estaba febril y se encontraba muy mal, así que su jefe le mandó a casa.

Cuando fui a recoger a Niño Fúturo, éste había salido de la guardería llorando a mares y no paraba  de quejarse, tuvo un rato que estuvo también febril. Así que me encaminé con Niño Fúturo a urgencias (y con Abuelo Fúturo que me acompañó). Resulta que tenía otitis… Así que antibiótico y descanso.

Mientras volvíamos, Papá Fúturo se encontraba peor y también necesitaba su visita a Urgencias. Por lo que dejé a Niño Fúturo con el abuelo y lo llevé al Centro de Salud. Tenía anginas… Antibiótico y descanso recetado por el médico. Le hicieron, por primera vez, receta electrónica a Papá Fúturo. Después lo dejé en casa.

Me encaminé a la Farmacia con todas las recetas. El de Niño Fúturo me lo dieron sin problemas, pero la tarjeta sanitaria de Papá Fúturo no conseguían leerla. Así que vuelta al Centro de Salud para que me facilitaran la receta física. Y cuando llego a la Farmacia… ya pueden leer la tarjeta sin problemas.

Recojo a Niño Fúturo y lo llevo a casa quedándome al cuidado de mis dos hombres durante dos días enteros.

Con esto espero haberos puesto un poco al día. Estoy preparando novedades, ¡no os las perdáis!

Aprovecho para recordaros que podéis suscribiros por correo electrónico en una cajita lateral de la web.

Sello de Calidad: CalenduflorBaby® de Laboratorios Dhu

Desde Madresfera nos dieron la oportunidad de probar las toallitas y la crema de CalenduflorBaby y aquí vengo a transmitiros mis impresiones después de haberlo probado durante 10 días.

Niño Fúturo está en la etapa de comenzar a dejar el pañal, pero la verdad es que no se le ve muy por la labor. Tuvo un tiempo en el que parecía que empezaba a estar encaminado: avisaba cuando estaba haciendo caca. También moja muy poco el pañal y de forma más controlada, pero no quiere saber nada del orinal más que para jugar. Estaba en duda de si apuntarme o no, pero la verdad es que ha sido todo un acierto.

CalenduflorBaby

Nos piden que hagamos la crítica del producto en función de estas características:

Textura

La textura de las Toallitas de CalenduflorBaby la verdad es que son muy húmedas. Es algo que me gusta bastante, porque siempre tengo la sensación de que las toallitas que uso normalmente no van a limpiar igual de bien. Normalmente van siendo más húmedas a partir de la mitad del paquete y noto la efectividad mejor ahí, pero en las toallitas de CalenduflorBaby no me ha pasado. Han estado húmedas desde la primera toallita, eso me ha gustado mucho. Ojo, pero sin llegar a empapar.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, me ha sorprendido muchísimo por lo oleosa que me ha parecido. Muy fácil de extender. Todas las cremas que he probado hasta ahora eran como más compactas, mientras que la crema de CalenduflorBaby la expandes rápidamente. Lo cual viene muy bien si el peque es demasiado inquieto. Recuerdo que ponerle crema a Niño Fúturo cuando era más pequeño se me hacía muy difícil. Es más, me pasé al aceite de almendras enseguida. Pero con esta crema no habría tenido ese problema.

Toallitas: 4

Crema: 5

Olor

El olor de las toallitas de CalenduflorBaby es agradable. No es muy exagerado, como otras toallitas que he usado. Una vez abrimos el paquete daban ganas de volver a abrirlo para olerlo. Cosa que con otras toallitas me ha pasado al revés. Es más, Niño Fúturo ahora me ayuda a limpiarse y estas toallitas les gusta olerlas.

Sobre la crema de CalenduflorBaby tengo que decir un poco lo contrario. El olor es muy fuerte y, sin llegar a ser desagradable, no es muy atractivo. A mí me parece un olor como muy natural, pero demasiado intenso.

Toallitas: 5

Crema: 2

Calidad

Las toallitas de CalenduflorBaby son realmente buenas. La verdad es que lo hemos terminado usando toda la familia. He probado su eficacia limpiadora con manchas de chocolate en el sofá. Porque al final acabas usando las toallitas un poco “para todo” y literalmente. Y mi marido se sorprendió mucho lo bien que quedó después de pasar la toallita. Están hechas con base de caléndula y, a poco que conozcas la fitoterapia, sabes que es una flor que se usa para la recuperación de la piel.

Me gusta que los productos que uso con mi hijo estén hechos a base de extractos naturales de plantas. Para mi gusto, eso es sinónimo de calidad. También es química, no nos engañemos, pero la que nos ofrece la propia ingeniería medioambiental.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, que también está hecha con extracto de caléndula, sólo puedo decir maravillas. Las pocas rojeces que le han salido a Niño Fúturo durante la prueba de producto casi le desaparecen de un cambio de pañal a otro (ahora mismo gasta unos 3 pañales al día). Es más, la primera vez que lo he usado ha sido sobre mí misma. La zona de los muslos, con el sudor y el roce, se me irrita mucho a principio de verano y, en un momento en el que el dolor era insoportable, lo usé sobre mí. ¡Qué gran acierto! Al momento el roce ya no se me hacía insoportable y al día siguiente ya no tenía rojez ninguna. Normalmente estoy así hasta 4 días.

He leído en su página que la crema se puede usar también con las quemaduras del sol. Niño Fúturo no ha tenido, ¡¡pero me parece una gran idea!! Al menos que se conozca esta propiedad…

Toallitas: 5

Crema: 5

Composición

Como he comentado antes, que estuvieran compuestos por extracto de caléndula para mí era un plus bastante grande. Las toallitas que solemos usar no tienen este extracto, si no de aloe vera, y la diferencia me ha gustado bastante (sin desmerecer a las otras). Aunque la verdad es que en este criterio debo reconocer que no tengo grandes conocimientos al respecto.

Toallitas: 5

Crema: 5

Crítica Personal de CalenduflorBaby

Si debo ser crítica con algo, la verdad es que la apertura del paquete de toallitas y la extracción de las toallitas considero que es mejorable. El formato de cerrar con pegatinas no es mi favorito, pero funciona bien. Al menos de momento no se ha despegado una vez cerrado.

Pero con lo que me ha quedado mal sabor de boca es el hecho de que al sacar una toallita… se complica todo. No sé si es porque están muy húmedas, pero al intentar sacar una, hay que pellizcar a conciencia. No es algo rápido. Ahora Niño Fúturo se le puede hablar y entretener, pero recuerdo en su época de bebé que casi tenías que tener la toallita ya fuera para que diera tiempo a limpiarle. Con las toallitas de CalenduflorBaby habría que mejorar esto, que las toallitas fueran más fáciles de extraer.