Visita al Pediatra. Revisión de 1 mes

El pasado miércoles fuimos de nuevo al pediatra, pero en esta ocasión a otra diferente. Nos recomendaron una en el hospital, pero no pudimos ir con ella para la primera revisión, suponemos que estaba de vacaciones. La que nos atendió era seca, pero creo que era buena.

En esta ocasión me sentí muy bien atendida. Se paró a preguntar cómo fue el embarazo, a aclararnos dudas, a explicarnos cosas. Me gustó mucho, la verdad. Así que nos quedamos con ella.

Exploración Física:
Peso: 3,860 kgs
Altura: 54 cms
Perímetro Craneal: 38 cms

Está creciendo como un jabato. Más o menos 30 grs/día. Nada más ni nada menos.

Ha reconocido que es un ángel, porque pocos recién nacidos se portan tan bien como él en consulta (ya veremos cuando toquen vacunas). Por lo demás, crece que da gusto.

Nos ha recomendado unas gotas para evitar los cólicos y ayudar a los gases a salir (Reuteri) y un aceite para la cara por las “engordaderas” (Sebacur Gel). Se me olvidó decir en la revisión anterior que nos mandaron también unas vitaminas (DHAVit), y en esta ocasión nos dijo que es más recomendable que sólo vitamina D porque es más completo.

Por otro lado también nos dijo que hiciéramos una visita al endocrino pediátrico por el hipotiroidismo del embarazo que tuve, solo para descartar, porque no parecía que hubiera ningún problema. Cosa que me gustó bastante y algo que no dijo la pediatra anterior.

Informe: BEG, normoconfigurado. Rosado. Vigil activo, reflejos arcaicos normales. Moro simétrico. FA normal. Paladar y clavícula íntegras.
ACP normal, no soplos ni distres. Abdomen timpanico. Genitales normales. Ombligo normal.
Caderas normal. Ortolani negativo. Reflejo rojo positivo bilateral. Dermatitis seborreica en cara.

Diagnóstico: niño sano.

Nuestro Primer Día

Hoy hace un mes…

Nos despertamos a las 5 de la mañana, más o menos. Yo no había dormido nada en toda la noche, es más, me quedé en el sofá para que (el que todavía era) Futuro Papá pudiera descansar que tenía que conducir una hora hasta el hospital. Los nervios me podían y sabía que sólo iba a dar vueltas en la cama, así que di vueltas en el sofá. No podía comer ni beber nada, ni agua. Me iban a intervenir quirúrgicamente y lo tenía prohibido.

Por la mañana no recuerdo nada hasta que nos metimos en el coche. Solo repasaba mentalmente la lista de todo lo que nos teníamos que llevar.

Llegamos al hospital una hora antes de lo acordado y tuvimos que esperar en recepción. No sabíamos cómo iba a ser todo, si vendría a vernos nuestra gine,si era como la operación de rodilla que fue entrar en la habitación y venirme a buscar en 10 minutos y todo sería tan rápido que no nos diéramos cuenta. Con los nervios era algo que prefería…

Pero nada más lejos de la realidad. A la hora acordada, las 8 de la mañana, nos llevaron a la habitación, me dieron el camisón y me metí en la camilla a esperar. Me sentía como en una habitación de hotel, la verdad… Y todo lo que hicimos fue esperar y esperar. Me enchufaron a un monitor, me tomaron constantes vitales y me dejaron esperando.

A las dos horas me dijeron que se había complicado el quirofano y que tenía que seguir esperando hasta no se sabe cuanto, pero que a mediodía lo tendría en mis brazos. Llegaron las (para entonces todavía) Futura Abuela de FP y Futura Tita de FP. Y seguimos esperando.

Y esperamos y esperamos… Llegó un momento en el que me iba a echar para atrás y me iba a pedir una napolitana con chocolate para desayunar porque no podía más. Y a los Diez minutos me avisaron que llegó mi turno. Además de pedirme disculpas…

13:30 nos preparan a Futuro Papá y a mí para entrar quirofanos, en el camino nos separan. A mí me presentan a varios profesionales médicos entre los que cuento a la matrona que nos dio el curso de preparación al parto (me encantaba, me alegro mucho de que fuera ella quien asistiera el parto), el jefe de turno de anestesista, auxiliares, el anestesista que atendió mi parto, al celador… Lo que me pareció más curioso es que debatieron sobre el protocolo en caso de que un padre asiste a la cesárea delante mía. Y la toma de decisiones en el momento.

14:10 me meten a quirofano, me ponen la epidural, me dejan tirada en la cama. Entra Futuro Papá y todo se sucede tan deprisa que no me doy casi cuenta de nada. El anestesista me lo iba contando todo lo que me hacían.

14:55 Futuro Papá me agarró de la mano todo el rato y en ese momento escuchamos un berrido y bajaron la pantalla de tela que teníamos tapando la operación. Y vi por primera vez al que ya era Bebé Fúturo. Nunca olvidaré esa imagen, estaba en pleno puchero y lo primero que hizo fue orinar sobre su madre. Pero me daba igual, él estaba bien, Papá Fúturo estaba a mí lado, era la mujer más feliz de la tierra.

Se lo llevaron a pesar, a medir y se llevaron a Papá Fúturo a hacer el piel con piel en la habitación mientras a mí me cosían la herida.

Y empecé a pasar el mayor de los calvarios que podía imaginarme… La recuperación de la anestesia. Hice todo lo posible para mover las piernas cuanto antes, pero según pasaba el tiempo iba creciendo dentro de mí una angustia atroz porque no estaba con Bebé Fúturo. Necesitaba sentir que era real, que existía de verdad. Todavía lloro pensando en lo mal que lo pasé.

16:40 por fin me llevan a la habitación. Ahí estaban Abuelo Fúturo, Abuela Fútura y Tita Fútura de PF… Habían visto y oído a mi pequeño antes que yo. Sé que no es culpa suya ni mía, pero es algo que me duele todavía muy adentro. Papá Fúturo estaba con el piel con piel y después de preguntar a la matrona si ya podía cogerlo yo, me dijo que por supuesto.

Sonará muy cruel, pero yo no hacía más que sentirme mal porque había pasado las dos primeras horas de mi hijo sin él. Y todavía me duele horrores esas dos horas. No lo podía decir en alto, estaba rodeada de la Familia Fútura de Papá. Para ellos era un momento muy feliz, no se lo iba a estropear.

La recuperación fue sorprendente mente rápida. La primera noche sí fue un poco mal, me tuvieron que poner dos chutes de medicamentos para el dolor insoportable. Pero fueron los únicos momentos de dolor real. Al segundo día la ginecóloga de guardia que vino a supervisarme me dijo que el protocolo marcaba tres días hospitalarios en caso de cesárea, pero que ya me veía preparada para ir a casa.

Todo el mundo se preocupó muchísimo por mí. La familia de Papá Fúturo fue muy atenta conmigo en todo momento. Todo el mundo estaba muy sorprendida de lo fácil que fue para mí subir escaleras desde el primer día (vivo en un segundo sin ascensor).

#FotoFinde LV

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#FotoFinde LV

Un día Tita Fútura de FP dijo que le gustó jugar al Catán para mi sorpresa, le dije que yo tenía uno sin estrenar desde mi último cumpleaños y ahí quedó la cosa.

Ayer fuimos a visitar a Abuelos Fúturos de FP y al final, lo que iba a ser un café, se convirtió en un café, toda la tarde y finalmente la cena, por lo que Tita Fútura dijo que si podía traer el Catán para jugar con él y ahí tenéis una foto de la primera fotografía de mi Catán recién estrenado mientras le daba a Bebé Fúturo su comida. Fue muy interesante y divertido.

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Adaptación a la Lactancia Materna; Primera Crisis de Lactancia

Entre unas cosas y otras al final tengo que hacer dos posts en uno con la misma temática. Prometí contaros cómo ha ido el tema de la lactancia, el peor tema de todos hasta el momento…

No nos engañemos, por mucho que te digan, es más difícil de lo que nos imaginamos. Nos venden la imagen de que el bebé se engancha a la teta a la primera y sin ayuda, pero no es así. La lactancia requiere mucha paciencia y mucha insistencia y que nadie os diga lo contrario: prácticamente todas podemos dar el pecho.

La lactancia ha sido mi mayor miedo en todo el proceso del tercer trimestre, mucho más que el parto en sí. Soy una persona con los pechos muy sensibles y temía un dolor atroz en el enganche (y luego veremos que no me equivocaba). Sabía que quería dar el pecho, pero cuando manifestaba este miedo a las madres que me rodeaban, todas (y con todas quiero decir prácticamente todas) se explayaban en intentar hacerme entender que ellas quisieron, pero no pudieron. Y obviamente cada una con su frasecita de: “y no pasa nada por dar biberón”.

Me mordía la lengua queriendo decirles que no es así, que sí pasa, que yo quiero dar teta, que lo que hace falta es paciencia y perseverancia. Pero esto es otra historia.

A la hora de la verdad, pues con la cesárea tuve calostro más tiempo del debido, Bebé Fúturo se quedaba hipoglucémico entre toma y toma, por lo que nos dieron refuerzos en jeringa cada 3 horas. Como la lactancia iba a ser a demanda, la primera noche le dábamos cada vez que se despertaba (una vez en toda la noche) tras lo cual nos echaron una soberana bronca porque tenía que ser cada 3 horas exactamente.

La segunda noche fue un infierno y todas las noches que dábamos refuerzos fueron una auténtica pesadilla. Al final optamos por dejarlo, entre otras cosas, porque ya dejé de echar calostro y podía nutrir a Bebé Fúturo con leche materna.

Y Bebé Fúturo le encantaba chupar del pezón… por más que las matronas me ayudaban a corregirle el enganche, Bebé Fúturo cogía el pezón con mucho gusto. Razón por la que tuve grietas en uno de ellos que luego desarrolló mastitis. ¡¡Pero no me rendí!!

Una mañana me desperté y decidí ir a la farmacia a por unas pezoneras. La verdad es que me perdí la clase de lactancia y no tengo muy claro si esto se enseña en esa clase o no (¡menuda clase me perdí, justo la que más necesitaba!). Así que me dejé guiar mucho por la intuición y me compré las pezoneras susodichas y… ¡¡¡voilá!!!

Gracias a las pezoneras, mi paciencia y perseverancia hemos conseguido establecer una lactancia a demanda exitosa.

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Se me olvidó mencionar en el post de la visita al pediatra que nos mandó un suplemento de vitaminas para Bebé Fúturo. Por lo visto lo mandan para todos los bebés con menos de un año y no hemos sido menos. No nos explicó nada al respecto, fue muy seca en su atención, aunque sí nos pareció que era una buena pediatra, pero extremadamente seca.

Bueno, pues coincidió que le dimos a Bebé Fúturo su primera toma de suplemento y después estuvo 5 horas seguidas tomando leche. Yo estaba ya desesperada, a las 2 de la mañana me quería morir… Las tetas ya me escocían y las sentía muy vacías. Menos mal que al final se calmó y se durmió, pero fueron 5 horas agotadoras de no parar de darle teta.

No sabía si era por ardor de estómago que la leche le calmaba (cuando parecía que se quedaba saciado le retiraba del pecho y acto seguido lloraba como un descocido porque quería seguir comiendo), si el suplemento de vitaminas ejercía el poder de aumentar su apetito o si yo no tenía suficiente leche para Bebé Fúturo.

Desesperada buscando por internet encontré que la primera crisis de lactancia (alrededor de las dos primeras semanas después del nacimiento) consistía en una demanda exagerada de teta para aumentar la producción de leche de las domingas. Aunque no había cumplido las dos semanas, quiero pensar que era eso, su primera crisis de lactancia.

Primera Semana de Bebé Fúturo

No os voy a revelar ningún secreto, pero esta primera semana ha sido un poco agotadora. Los tres primeros días los hemos pasado en el hospital, donde nos han tratado de lujo. Las matronas han estado siempre disponibles para echar una mano, para resolver dudas, para enseñarnos a tratar con el bebé.

Debo confesar que todo lo que hemos aprendido en las clases de preparación al parto nos ha servido para concienciarnos, pero no para aprender. Hasta que no hemos tenido a Bebé Fúturo en brazos y nos han dado pequeñas explicaciones, no nos sentíamos seguros con ello.

Todavía tengo mucho que escribir, pero no quiero tener la sensación de haber abandonado el blog. Como os podéis imaginar, ahora mismo mi mente está pendiente del siguiente reclamo de Bebé Fúturo y las entradas no iban a ser tan elaboradas como me gustaría, así que aquí dejo, de nuevo, un pequeño resquicio de cómo nos encontramos.

Todavía no ve, todavía sus carantoñas son impulsos por otras necesidades. Una sonrisa no es una sonrisa… ¡¡¡pero son tan bonitas!!! Cuando me despierto por la mañana agotada por una noche infernal entre sus tomas y sus reclamos y veo su carita… se me quitan todos los males.

Ha nacido la Familia Fútura

Pues sí, no he querido complicarme con el nombre para no confundir, básicamente. Nuestra Futura Familia se ha hecho presente, Futuro Bebé se ha convertido en Bebé Fúturo… Un bebote en crecimiento.

Nació el pasado jueves 12 de febrero a las 14:55 con un peso de 3030 kgs y una estatura de 49,5 cms exactamente. Como ya sabéis, por cesárea programada debido a su posición podálica. ¿Qué os puedo contar que no os vaya a decir cualquier madre? Es la criatura viva más hermosa que he visto en mi vida.

Desde entonces, tengo un millón de cosas que contaros y como el tiempo no me sobra (ya sabéis), he decidido hacer un prólogo resumen de lo que tengo intención de contar más adelante y poneros al día.

El Parto: a pedir de boca, la verdad. Papá Fúturo estaba presente agarrándome de la mano cuando me presentaron a Bebé Fúturo y morí de amor. No lloré porque me podía la emoción, pero cuando Bebé Fúturo apareció detrás de la cortinita, supe que moriría o mataría por él.

El Hospital: encantada, la verdad. Nos trataron con mucho mimo y cuidado y han atendido todas mis dudas, colmándome de atenciones. Hemos estado muy cómodos y la recuperación mía ha dejado pasmadas a las ginecólogas.

La Lactancia: ya sé lo que son grietas, mastitis y demás. Bebé Fúturo tenía el azúcar al límite, a veces algo por debajo, y establecer la lactancia se nos ha hecho muy cuesta arriba. Hemos tenido que recurrir a refuerzos y a pezoneras, pero ahora todo marcha sobre ruedas.

Porteo: Fenomenal, Papá Fúturo dice que como yo lo he llevado 9 meses en mi vientre ahora le toca a él portear para presumir de churumbel… ¡¡¡Y vaya que si presume!!! Encantados con el porteo que estamos.

Pañales de Tela: Estamos encantados. Pensé que se nos haría más cuesta arriba porque decidí lavarlos a mano con pastilla de jabón lagarto, pero la verdad es que en absoluto. En cuanto le vemos el culito sabemos que hemos hecho lo correcto. Eso sí… tiene un ritmo mi niño. En cuanto le quitas uno y le pones el nuevo, ya necesita otro.

Mi recuperación (de la cesárea): Sin ningún tipo de problema en absoluto. Algún dolor, pero muchos menos de los habituales. Los puntos fenomenal y en una zona en la que ni se aprecian. He podido subir escaleras desde el tercer días después de la intervención quirúrgica y me he dado ya unos trotes de paseos que ni yo tengo muy claro cómo he sido capaz.

Hormonas Postparto: todavía no se han hecho muy presentes. El medio fracaso de la lactancia he podido superarlo y no ha sido imposible de sobreponerme, aunque me ha costado. También es verdad que he tenido mucho apoyo familiar y nos han respetado mucho en cuanto a irnos a ver (claro que el hospital pillaba muy lejos para la mayoría).