Vuelta de las Vacaciones

¡¡Y otro año más!! Aquí estamos… con planes, con proyectos, con una sensación de futuro infinito que no se acabará hasta el año que viene, que será el momento de echar la vista atrás y de esa sensación de pérdida de tiempo, de no haber hecho lo que hemos querido… Pero eso ya llegará dentro de 300 días.

Estas navidades he sido la más grinch que he conocido en mi vida. Las navidades no me molestaban, exactamente (un poquito sí). Si no… deseaba que pasaran rápido. Tenía ganas, un poquito, de volver a la rutina y tener algo estable donde poder concentrar mis energías a seguir con mi vida. No quería desperdiciar energías en algo que tiene fecha fin: 07/01/2017. Quería concentrarlas en algo que perpetuara para siempre…

Para mí ha sido un parón, que necesitaba, pero esa sensación de que el resto del mundo viviera intensamente algo que se acabaría en menos de dos semanas, me producía cierta sensación de inestabilidad. Y era lo que menos necesitaba.

No me encuentro bien, algo dentro de  mí está roto y necesito estabilidad, sobre todo sentimental, porque ésta es la que titubea excesivamente.

He vuelto con ganas. Tengo varios proyectos en ciernes y quizás me veáis menos por aquí, pero no he perdido las ganas de este blog y os invito a uno de mis proyectos: En Nuestras Estanterías.

Proyectos 2017

Igual que el año pasado y debido a la experiencia que me ha aportado realizar algunos proyectos en mi día a día, este año quiero repetir. Quiero acabarlo siendo mejor persona y, por tanto, quiero llevar una rutina saludable para mi persona, en el sentido emocional y anímico, dígase:

  • OVUVIEW Y WOMANLOG

Llevar un control más exhaustivo con mis ciclos menstruales. Lo estuve usando bastante tiempo antes y durante el embarazo y desde que soy madre apenas marco el principio de ciclo y ya. Quiero cambiar eso.

Ovuview ha cambiado muchísimo, ahora pertenece a un programa de Google y ha dado un giro brutal. Todavía no he decidido que me guste, pero lo que sí me ha disgustado es que no ha guardado lo de todos los ciclos anteriores y eso me ha puesto en contra del programa. Así que a ver, voy a darle otra oportunidad, pero me da más confianza Womanlog. A final de año os contaré el balance.

  • CUIDADOS PERSONALES DIARIOS

Lo de echarme cremita siempre lo he visto para gente más mayor, aunque también soy consciente de la importancia desde una edad más temprana. Mi tía siempre se echaba crema Nivea y, no sé, considero eso un buen hábito, así que me lo apunto en mis proyectos.

Cuidarme mejor la piel que es la barrera protectora de nuestro organismo. Con cremas en la cara y aceites en el cuerpo, que siempre me han sentado bien y  mi cuerpo ha sido muy agradecido. Quiero volver a tener ese hábito y eso haré.

  • USAR AGENDA

Igual que el año pasado, dado que ya tengo el hábito, continuar teniéndolo. Es importante para mí y creo que también provechoso para mi mente. Seguiré usando el estilo Bullet Journal y también pondré fotos en los días más importantes.

Engatusada por el marketing, finalmente no me gusta la agenda que tengo, pero por otra parte sí me gusta. Así que la usaré, que para eso he invertido en ella un dinero.

  • RESUMEN DEL DÍA

Me ha encantado el proyecto de Instagram de subir una foto cada día. Pero ha habido días en los que no he hecho fotos y en los que he tenido que rescatar alguna un poco anterior porque hemos hecho lo mismo, o realizarla en el momento con lo que tenía a mano. Es algo que me ha agobiado un poco a veces.

Creo que si lo dejo en un tuit diario donde plasmo en menos de 140 caracteres los hechos importantes del día podré conseguir el mismo resultado y me agobiaría menos.

Los tuits con los que haré referencia a este propósito irán marcados con el hashtag: #Mamifutura2017.

  • AHORRAR

A mitad del 2016 me vi embaucada por una deuda que no sabía cómo se había producido, así que tuve el fiel propósito de quitármela antes de terminar el año y, aunque sin ahorro ninguno, acabar sin ninguna deuda. Es un objetivo que he conseguido.

En ese propósito estaba también el de terminar el siguiente año con algo ahorrado, me conformo con poco porque de donde no hay, no se puede sacar. Soy una persona realmente caprichosa y me cuesta mucho resistirme a los caprichos (razón  la deuda del año pasado). Quiero controlar esos caprichos y si gasto, gastar sabiamente.

Por eso quiero usar el Kakebo Digital del que os hablo en ESTE POST. Y tener las cuentas fielmente reflejadas. Llevo tres meses probando el método y he conseguido mi objetivo de no tener deudas. ¿Quién sabe? Igual el año que viene os puedo invitar a todos mis seguidores al menos a un aperitivo…

  • LECTURA 

Siempre he sido muy lectora, menos estos últimos 4 años. Así que para Navidad me pedí un Kindle, ¡y ya le estoy sacando partido! Así que me he propuesto leerme, como mínimo, un libro al mes.

Reloj de Madre se ha hecho eco de este hecho y juntas hemos creado En Nuestras Estanterías, un blog de reseñas muy variadas de lectura. Entre las que se cuentan también lecturas infantiles y de maternidad. Estamos en pleno proceso de llevar a cabo el proyecto, pero arranca a la vez que publico este post. Poco a poco irá cogiendo más forma (esto de estar de vacaciones me perjudica con los blogs un poco).

Y con las mismas aprovecho para desearos un ¡PRÓSPERO 2017!

Revisión de los Proyectos 2016

En Este Post os escribí mis principales propósitos para el 2016 y creo que ha llegado la hora de hacer recuento y después borrón y cuenta nueva.

Vamos a hacer un repaso rápido por cada Proyecto:

  • ORGANIZACIÓN

Se basa en el uso de una agenda con el estilo Bullet Journal. Pues para mi propia sorpresa, ¡lo he conseguido! Al menos, he llegado a final de año usando la agenda.

Quizás en los últimos meses no lo he llevado tan a raja tabla como al principio, pero las cosas desde entonces han cambiado muchísimo. Tenía un trabajo que me absorbía mucho más mentalmente, ahora tengo uno que me absorbe más emocionalmente. Pero la organización la estoy llevando bien.

Debo confesar que podría estar mejor, pero desde luego que está mucho mejor que cuando me marqué ese objetivo.

  • PROYECTO FOTOGRÁFICO: 366 Fotos en 366 Días

A falta de dos publicaciones para terminar el año, debo decir que no he dejado de publicarlo. Aunque con las mismas debo confesar que hay un día que no publiqué porque no me encontraba nada bien y tampoco pasó nada que pudiera reseñar. Y hay varios días que se publicaron al día siguiente.

Pero el objetivo de tener una reseña fotográfica diaria se ha cumplido y estoy muy satisfecha con ello.

  • PROYECTO FOTOGRÁFICO: Sábados; misma hora, mismo lugar.

Cuando Bebé Fúturo empezó a dormir las noches del tirón, me vais a perdonar pero levantarme voluntariamente un sábado a las 8:30 de la mañana para hacer una foto. Yo, que suelo despejarme con nada y menos, la verdad es que se me quitaron las ganas al muy poco tiempo.

Quizás no había pensado bien la hora. Ciertamente es una hora en la que estoy en casa seguro, porque más a mediodía es probable que estuviera haciendo otra cosa. Pero con un bebé en casa las horas de descanso se cuentan por cuentagotas.

No descarto este proyecto para un futuro, pero todavía no ha llegado su momento.

  • MANDALA A LA SEMANA

Pues, al igual que en el punto anterior, en ésta me ha faltado bastante estrategia. No he coloreado ni la mitad de los que me habría gustado y tenía muchísimas ganas. No lo descarto hacerlo en un futuro, e incluso más. Pero me he dado cuenta que los proyectos que elija realizar deben tener un nexo con mi día a día. También, que los de una vez a la semana no funciona, yo soy de todos los días sin falta.

Así que en resumen, he conseguido realizar 2 proyectos de 4. La verdad es que pensé que no conseguiría ninguno, así que me puedo dar por más que satisfecha. ¡Ya estoy pensando en los que realizaré el año que viene! ¿Y tú, cuál es tu balance en los propósitos?

Mi Carpe Diem

Hoy os cuento algo personal, un concepto de vida mío propio forjado a través de mis pocos años de vida y mis múltiples experiencias de niñata indomable. Sí, tengo 31 años, pero espero vivir muchos más o, al menos creo, que con todo lo que hay que vivir en la vida, he vivido demasiado poco para venir a sentar cátedra a estas alturas de mi vida. Pero quiero hablar de ello, porque… ¿quién sabe? Igual lo releo cuando tenga 62 años y tengo que darme mucha razón por haber olvidado algo que es tan importante para mí ahora… o no, me corrijo a mí misma y me llamo niñata. Igual que llamo niñata a esa yo de hace 16 años que escribía en diarios sobre besos que no ha tenido y saltos en la comba (sigo escribiendo en diario, pero ya, con el excaso tiempo que poseo, cuando la necesidad aprecia).

Este fin de semana habrían sido unos días en los que no habría parado de escribir en el diario, pero… ¿para qué? Bueno, que me enrollo, ¡vamos al meollo!

Soy muy Carpe Diem, pero cuando hablo con alguien sobre conceptos de seguridad en niños, como la silla acm, la gente se sorprende con mis argumentos por lo tétricos que le parece. Pero creo que así es la vida…

Mi Carpe Diem no se basa en una vida feliz, llena y plena, se basa en una muerte inminente. Lo único inevitable de la vida es su nacimiento y su muerte, si ya estás inmerso en la vida, ya has nacido, por lo que la muerte es lo único inevitable en toda tu vida. ¿Por qué rehuirla? (No, no estoy incitando al suicidio colectivo, pero intento relativizar un concepto).

En mi vida, cuando he pensado que podría morir en los próximos 5 minutos todos los problemas se convertían en muy relativos. Conseguía tener un orden prioritario de mis problemas mucho más eficiente. Lo importante era importante de verdad y las cosas que parecían importantes y no lo eran, pasaban al siguiente nivel de preguntas y cuestiones para solucionar problemas.

El orden de preguntas sigue algo así:

Pregunta: ¿Tienes un problema?
Respuestas: “Sí” o “No”

Pregunta: En caso de ser “sí”, ¿qué problema tienes?
Respuesta: X

Pregunta: ¿Lo puedes solucionar?
Respuesta: “Sí” o “No”

Si la respuesta era no, pasaba a otra cosa (mariposa). Si la respuesta era sí, empezaba a cuestionarme cuál era la solución más eficaz.

Lógicamente antes hemos debido establecer el orden prioritario de los problemas. Solucionar un problema menor no alivia de carga los problemas grandes. No es lo mismo que el problema sea que no tienes para darle de comer a tu hijo que el hecho de que no te hayas llevado una bufanda en un día de primavera u otoño cuando ibas a comprar comida para tu hijo que tiene hambre. Volver a por la bufanda no le da de comer a tu hijo.

La muerte está presente en mis pensamientos en la mayor parte de su tiempo. Incluso cuando Bebé Fúturo está a punto de poder tener un accidente, mi cerebro automáticamente relativiza. ¿Puede morirse? Si la respuesta es no, le deja experimentar y si se cae y se hace pupa, voy, le levanto con cariño, le doy un beso enorme, si no consigo calmarle, le enchufo al pecho y ya está. Merece vivir la plenitud de su vida con todas las cosas malas para que valore correctamente las cosas buenas, eso me ha enseñado mi vida. A valorar las cosas buenas… y no se valoran hasta que ocurren las cosas malas. (Otra cosa es que juegue con enchufes, eso ni en broma).

Puede sonar cruel, pero la vida es cruel. Son cosas que no nos podemos olvidar. Si vives obligando a alguien a vivir sólo las cosas buenas le estás amputando de una parte importante de su existencia. Podéis echaros encima de mí, pero es algo que creo firmemente. Para ser feliz, hay que experimentar la desgracia. Mi vida me lo ha enseñado así, por eso digo “Mi” Carpe Diem.

Visita al Especialista. Otorrino V

La visita anterior, los oídos estaban pidiendo la intervención quirúrgica, aún así el doctor nos dio un voto de confianza para un mes más de tratamiento y conocer su evolución.

Con todo el puente, todas las visitas puestas normalmente en estas fechas del mes se habían acumulado, aunque ya de por sí hay mucha cantidad de gente siempre. Un accidente nos hizo llegar tarde y la entrada es por orden de llegada, así que os podéis imaginar… Una hora y media después de la cita entramos, por fin, a consulta.

Fue algo rápido, le pasamos el informe de ingreso de Bebé Fúturo de la semana anterior, nos sentamos en el trono, metió las cámaras, Bebé Fúturo no lloró ni nada. Y… ¡¡vio mejoría!! Así que se cancela la posibilidad de una intervención quirúrgica, de momento. La otitis la sigue teniendo (¿en serio duran tanto las otitis? Ya van unos 7 u 8 meses).

Comentamos que la posibilidad de la mejoría posiblemente haya sido por la ingesta del antibiótico para la bronquitis, nos quitó el tratamiento de aerosoles y nos ha mantenido el Ketotifeno oral.

A punto de salir, después de ver la cantidad de cera que tenía Bebé Fúturo a través de las cámaras, le pregunté por la mejor forma de limpiarle. Y nos dijo que no se limpia nada de nada, que las orejas por dentro no se tocan. ¡Qué alivio! Era lo que tenía entendido y la doctora de la guardería me pidió una vez que lo limpiara para ver dentro del oído y ya me dejó con la mosca detrás de la oreja.

Y ahora a esperar a la cita de la revisión a final de enero…

Visita a Urgencias. Bronquitis Aguda

Como ya os anuncié con anterioridad, teníamos el puente entero desde el martes hasta el domingo, y, por tanto, fuimos a visitar a la Familia Fútura de Mamá… allá en una provincia del Sur. A pesar de la Bronquiolitis, porque nos recomendaron que el aire de playa le sentaría de lujo para curarse cuanto antes.

El viaje fue intenso, 4 horas en un tren que, como me imaginaba, Bebé Fúturo estaría muy reventado por tantas emociones, pero no se dejaría dormir para retomar fuerzas. Llegamos a casa, maldormimos por el cansancio y llegamos al martes tan anchos… pero no tan panchos.

Por la tarde, casi entrada la noche, le achacó a Bebé Fúturo una fiebre que no había tenido con anterioridad. Así que fui a la farmacia de guardia por un apiretal y, mal que bien, fue recuperando un poquito. Pero al día siguiente, bien temprano por la mañana, fuimos al hospital…

Nada más verle, le pusieron el pulsi y mi niño saturaba a 93% de oxígeno, le hicieron placas de RayosX para descartar neumonía (por suerte no había), pero tenía una bronquitis que no le dejaba respirar. Se pasó el día llorando y durmiendo, es lo único que hacía. Y el resto del tiempo, al pecho con la lactancia.

Llegó a tener 90% de saturación de oxígeno en sangre sin estar en reposo, así que ingresado con medicaciones y vigilancia durante 3 días. ¡Os lo podéis imaginar!

La recuperación fue bastante lenta. Entre sus medicaciones estaba el oxígeno, estilsona, ventolin y amoxicilina, ¡una bomba de relojería! Pero tres días después estaba como nuevo y nos dieron el alta y más medicación.

Finalmente todo ha salido bien, pero la verdad es que el viaje no nos lo esperábamos tan accidentado.

Mega Acueducto y Visita a Urgencias. Bronquilitis Leve

El pasado puente de Halloween teníamos pensado ir a visitar a Familia Fútura del Sur para que Bebé Fúturo estuviera con los Abuelos Fúturos de Mamá, pero un pequeño incidente con Bisabuela Fútura nos lo impidió y los Abuelos Fúturos de Mamá se quedaron muy tristes.

Así que en este acueducto no teníamos pensado ir dado que no quedaban días de vacaciones para gastar, pero nos hemos conseguido organizar para bajar un rato a verles.

¿Qué planes tenemos? No lo sé, pero estoy agobiada sólo con la idea. Va a ser un viaje que hago a solas con Bebé Fúturo en un medio de transporte nuevo para él. Papá Fúturo se nos une más adelante, pero el viaje a solas me produce algo de ansiedad.

Cualquier consejo, recomendación, idea es bienvenida. ¿Qué se puede hacer con un bebé de 21 meses en un tren en un viaje de más de cuatro horas?

Me llevo preparado vídeos que le gustan ya descargados en el móvil, el iPad por si por casualidad hubiera conexión WiFi, algún juguete y algún libro. Y, lo más importente, comida y agua.

Llegaremos bastante de noche para él, lo cual le volverá muy inquieto. No he dormido mucho esta noche, lo cual me da dolor de cabeza y un humor tirando a rancio. ¡Espero que no se me olvide nada! Y que el ibuprofeno haga efecto pronto…

Además, ayer empezó a salirle un poco de moco por el ojo y dado que no estaba mejorando con la tos Papá Fúturo lo llevó a urgencias. Allí le dijeron que lo único que tenía era moco y nos mandaron un ventolin que no puede darse a la vez que los aerosoles del otorrino (¡¡Fiesta!!). Por suerte no hay fiebre ni nada que se le parezca. Y también, el aire del sur parece ser que le conviene muchísimo para su estado de salud actual.

Entonces, ¿qué me recomendáis hacer durante el viaje para entretener a Bebé Fúturo? A tener en cuenta: ya no puedo comprar nada ni coger nada de casa.

Elección del Nombre

Nunca os conté cómo fue la decisión sobre el Nombre de Bebé Fúturo, pero estaba decidido antes de abrir el blog, tanto para chica como para chico.

No me gusta estar en búsqueda si no tengo ya elegido previamente los nombres con los que llamaremos a ese Futuro Bebé, me es inconcebible. Quizás porque a mi hermana pequeña en la barriga siempre le llamaba de un nombre y cuando fui a visitarla al hospital por primera vez, tenía otro. Mi madre dijo uno y mi padre decidió otro, creo que había tanto trasfondo en esa acción que me quedé un poco traumada (yo tenía 6 años). ¡Hasta lo recuerdo!

Así que con Bebé Fúturo estuve años persiguiendo a Papá Fúturo para que decidiéramos los nombres. Como no participaba mucho, pues tardamos más de lo que me habría gustado. Su participación se reducía a vetar los nombres que yo proponía. Fue una tarea ardua, pero finalmente entre los dos decidimos los que considero los nombres perfectos.

NO ESTAMOS EN BÚSQUEDA, pero, como os podéis imaginar, mi trauma genera una obsesión y necesito tener claro ya los nombres que podría tener Futurito Bebé.

Pues ya os puedo anunciar que los tenemos claros desde hace un mes. Hace un mes que Futurito (o Futurita) Bebé tiene nombre propio tanto femenino como masculino. ¡Ya puedo respirar en paz!

Son nombres preciosos. Uno de ellos me sorprendió porque tenemos ciertas condiciones para decidir el nombre:

  1. No conocer a nadie con ese nombre
  2. El significado del nombre tiene que ser bonito
  3. No puede causar posibles rimas en el colegio (todos sabemos que cualquier nombre genera cualquier rima cruel en edad escolar, pero por lo menos evitar los clásicos)
  4. Que sea corto. Dos sílabas o, como mucho, tres.

Y era un nombre muy sencillo y no es nada raro. Pero lo tuvimos claro los dos y además fue Papá Fúturo quien me comentó su existencia y posibilidad.

Hay gente que no quiere repetir nombres. Es decir, si Bebé Fúturo fuera Beba Fútura, no querrían usar ese nombre para Futurita Bebé. No es nuestro caso, pero para manías… colores. Igual que hay gente que no quiere decidir el nombre hasta que vean los ojos del recién nacido para ver en su mirada el nombre. ¡Los humanos somos un mundo!

Cómo leemos en Casa 

En casa somos muy lectores, tanto es así que durante una época conseguí trabajo como librera por ser cliente habitual de una librería. Aún así, Papá Fúturo es más lector que yo. Por lo que somos ejemplo para Bebé Fúturo… pero curiosidades de la vida, ¡nunca leemos delante de él! Preferimos disfrutar de él cuando él está espabilado y nos tiramos al suelo a hacer lo que le apetezca hacer, que normalmente es repetir lo que hace en la guarde.

Pero siempre, siempre y desde siempre, se aburre rápido del juego y se va a la caja de libros, coge un libro a su antojo y me lo tira para que se lo lea.

Todo empezó cuando con 4 meses tenía su libro de tela. Le encantaba que jugáramos con él a tocar el libro, a mover el libro y a hacer ruidos con el libro. Y nosotros encantadísimos de que le encante jugar a eso (círculo vicioso donde los haya).

Poco a poco los libros evolucionaban según evolucionaba Bebé Fúturo, pero nuestra gran sorpresa fue cuando rechazaba los libros de cartón propios de su edad y prefería libros de algo más mayores. Con hojas blandas, tapa dura y más grandes que él, si fuera posible. Como eran libros que requerían de más atención y Bebé Fúturo carece de paciencia propia de su edad (aunque tiene más paciencia que la media) yo le acorto la historia… y se la canto.

Le fascina que le cante, si le encantan los libros aún más le fascinan cantados y como soy la única que le canta los libros, todos los días. Y digo TODOS LOS DÍAS, me exige que le cante uno (pero no una vez, mínimo cinco). A veces coge otro libro para que también se lo cante (otras cinco o siete veces).

Como también es aficionado a los animales, el último libro de GRAN ÉXITO que tenemos en casa es el de MIAU de Kalandraka. Es propio de su edad (cartón duro, sencillo, con mucho dibujo y animales). Con él descubre los sonidos de los animales de forma cantada y ve el animal y el nombre. Nos ha gustado muchísimo y lo recomiendo fervientemente. Antes teníamos, de la misma edición, el de Luna que siempre le gustaba leer antes de dormir. Le sigue gustando, pero como ya he dicho, se hace mayor y dice que quiere libro de mayores. Como lo hemos tenido de muy pequeño, quizás ya lo tenga “muy visto”.

Cuando vamos a casa de Abuelos Fúturos siempre tiene los mismos juegos, pero ocurre lo mismo que en casa. Se aburre bastante deprisa de cada uno de ellos. Aunque se sienten con él a jugar, no aguanta más de diez minutos. Hace poco le compraron un libro, con un intento de captar la atención por las texturas, cogieron uno para un peque más mayor. Y como soy la única que le canta el libro, viene a mí y me pide que se lo lea. Aguanta hasta media hora o más cuando le canto el libro. Eso de que se lo lean le parece inaceptable.

Lo que más nos gusta a todos de todo ello es ver que a veces, aunque son las menos, decide cantarse el libro a sí mismo. Es fascinante. O, a veces, va a la librería de casa y se pone a hojear (con cuidado) libros de mayores.

La última gran experiencia al respecto fue ir a la Biblioteca Municipal del pueblo, tiene sala infantil y fuimos a descubrirla. Ahí, quizás abrumado ante tanto libro, lo único que hizo fue reorganizar la estantería de prelectores. No estaba a su gusto… Pero se lo pasó muy bien (y fue un rato bastante más largo que cuando juega en casa a sus juegos) sacando y metiendo libros en cajones.

biblioteca

No eres la única…

Es muy difícil admitir que has sido maltratada. Hoy en día los medios te enseñan, por encima, la cantidad de maltrato que hay. De tanto oírlo, cala en ti la posibilidad de serlo. Pero no es hasta que te lo dice otra persona que te das cuenta que lo eres.

Simplemente no quieres entenderlo. Primero pasa por la cabeza la idea del “porqué a ti”. Hasta que te das cuenta que en la vida eres la única responsable de ti. Nadie puede cuidarte mejor que tú y te obligas a quitarle esa responsabilidad… Pero le encanta pensar que te está cuidando, hasta de ti misma te cuida.

Yo no fui consciente de ser una víctima de maltrato hasta que después de que me dejara (en un intento fallido de castigarme por ser cada vez más independiente) uno de sus mejores amigos (dado que consiguió en poco tiempo aislarme de mis amigos y llegamos a estar demasiados años juntos), después de una tarde de charla sobre cómo me encontraba después de la ruptura, me dijo textualmente:

“Estás hablando como una mujer maltratada”.

Lo único que estaba haciendo era excusarle. No pensaba volver, pero cuando me ponía situaciones en las que él no se portaba bien en público conmigo, mis respuestas siempre eran excusas de porqué lo estaba haciendo.

Han pasado muchos años desde entonces, muchos más de los que estuvimos juntos. Pero ahora me siento fuerte para hablar de ello e intentar ayudar desde el anonimato hacia otro anonimato. Porque hay maltratos que no se ven ni se sienten hasta que te lo cuentan. Sin palizas ni palabras feas.

Debí sospechar algo cuando al poco de cumplir dos años, viendo un cartel de se alquila piso, pensando que él había conseguido trabajo, todo mi cuerpo me gritó por dentro que no iba a ser feliz viviendo con él. Lo siguiente que salió por mi boca fue una proposición de irnos a vivir juntos. Y al momento sentí un enorme alivio cuando lo rechazó. ¿Por qué no nos hacemos caso en esos momentos?

Cuando empieza el camino de aceptación de haber sido maltratada. Lo primero que se te pasa por la cabeza es un sentimiento de culpabilidad. “¿Cómo no me he dado cuenta antes?”. Y estás convencida que te ha maltrato por haberte dejado. No debiste haberlo permitido.

Ahora con el tiempo puedo ver que la sociedad (y esos medios que te dicen cuanto maltrato hay) no te da las herramientas para detectarlo. No te enseña cómo es el maltrato y qué es maltrato. Apenas estamos descubriendo que existe y que puede haberlo, pero no te ayuda a entender qué y cómo es.

Te hace creer que todo lo que hace lo hace por tu bien. Que no desea otra cosa que el que seas feliz. Lo que no te cuenta es que para serlo tienes que dejar de ser tú. Porque si no, no encajas en la felicidad que tiene pensado para ti.

Y así caí en una depresión bastante grave. Buscando ser la persona que no era. Durante esa época yo era algo bastante inestable, pero seguía siendo controlable si encontraba los botones adecuados. Me llamaba victimista y encontró una amiga mía con quien manejarme mejor.

Me daba tan por segura al haberme dejado una amiga a quien también controlaba que se olvidó de cuidarme a mí y la empezó a cuidar a ella. Fue un paso en falso que dio sin querer.

Aclaración: no soy celosa. ¿Pero quién no se escamaria si, teniendo cumpleaños con tres días de diferencia, está más preocupado por el regalo de la amiga de su novia que el regalo de su novia? Tres días buscando regalo para ella y el día de mi cumpleaños me dice que no tiene nada para mí y como me hacen falta unas gafas de sol, que elija las que más me gustan. Aprovechando un descuento de carnet joven.

Con la experiencia que vives en esas circunstancias, cada vez que sientes un atisbo de posibilidad de ser maltratada, activas todas las alarmas posibles. Ellos lo hacen muy bien, porque el método es el más convincente y el mejor para conseguir que cambies, lo que no es bueno es la intención con la que te hacen cambiar.

Y así, pasados muchos años de aquél entonces vi en mi pareja actuaciones que él tenía hacia mí y conseguía revivirme situaciones que no pasaría por alto. Por más que la lógica me decía que no era lo mismo porque mi pareja de verdad quiere mi felicidad y que yo sea quien soy, lo hacía de la misma manera.

Ahí fue cuando acudí a un profesional. Y entonces entendí muchas cosas y pude aceptar gran parte de ello. Sabía que sin un profesional no iba a poder evolucionar.

Y aquí estoy. Intentando hacerle entender al mundo cómo se siente una persona (hombre o mujer) maltratada sin palizas ni insultos.