La historia de una madre opositora (libro)

Zana (15 años), una tarde cualquiera en su casa: Quiero escribir un libro. Dentro de mí nace esa necesidad como si fuera una verdad universal. No sé, se me ocurren siempre mil historias, puede que alguna sea buena y merezca tener sus propias páginas. Voy a empezar ahora.

¿Por qué escribí un libro?

Por aquel entonces no tenía ordenador en casa. Recuerdo la imagen perfectamente, un folio de cuadrados pequeños de mi carpeta del colegio y un boli bic transparente. Me recuerdo escribiendo una historia en ese primer folio. Me imaginaba haciendo fotocopias y enviando a las editoriales y recibir respuestas negativas, y finalmente la positiva. Y la interrupción de mi madre para comer.

Ahí se quedó la historia de ese primer libro. Cuando volví, lo releí y descubrí mil fallos. Nació la inseguridad de mi faceta escritora. Sabía que algún día escribiría mi libro, que cambiaría muchas vidas para mejor, pero tenía mucho que practicar. Así que empecé leyendo todo libro que cayera en mis manos.

Con el tiempo y una amiga de los chats de IRcap descubrí los blogs… Tenía 17 años y me creía capaz de cambiar el mundo y mucho más. Mi primer blog sería lo que todo el mundo querría leer. ¿Y sobre qué iba a escribir? No lo sabía… Tenía que practicar para cuando escribiera un libro de verdad. No pensaba que lo fuera a leer nadie. Sólo era un rincón donde escribir como si fuera el libro y tantear el terreno, leer a otras personas en sus propios blogs y recibir comentarios sobre cómo mejorar. Se convirtió en el único rincón del mundo donde podía ser yo misma… Ya entonces ponía mucho cuidado con mis datos privados, pero eso no significaba que no podría usarse para utilizarme.

Desde entonces volví a dar muchos saltos blogueros hasta terminar en este rincón que bien conocéis o que acabáis de descubrir. Y ha llegado el día en el que os puedo hablar de un libro mío. ¿El único? No lo sé… pero sí el primero.

¿Por qué “La historia de una madre opositora”?

Cuando opositaba, en los pocos ratos que podía, que coincidía siempre con la hora de dormir de Bebito Fúturo y su eterna tetada, leía libros sobre oposiciones. Me ayudaba a estar enfocada, aunque no fuera el temario, y soportar la intranquilidad de parecer que no haces nada mientras alimentas a tu pequeño vástago (hormonas que te hacen sentir siempre culpable de hacer cosas aunque parece que no las haces).

Acabé leyendo casi todos los libros que por entonces había disponibles. Y ninguno era realista con la situación que yo estaba viviendo. Había consejos muy útiles que aplicaba, algunos estaban muy bien escritos. Todos tenían algo de paja para rellenar, pero no estaban escritos para madres opositoras.

Mi Instagram sobre oposiciones (opomamifutura) estaba teniendo bastante éxito. La compañía que sentía cuando me desahogaba del duro camino de una madre opositora era increíble. Muchísimas madres me decían que se sentían reflejadas en mí porque decía las cosas como eran. La oposición es dura, la maternidad es dura, el combo es… casi mortal. Pero ahí estaba, día tras día, cual hormiguita, coleccionando ratos de estudio como pequeños tesoros.

Así que me decidí por escribir ese libro que necesitaba leer, pero que no existía todavía. Pero antes necesitaba conseguir mi plaza para demostrar que era posible. Y que todas podíamos hacerlo.

¿Cómo se hizo realidad?

Como habéis leído antes, lo de escribir un libro me viene desde pequeña. Sabía que algún día lo haría, lo que no sabía era cuándo, ni cómo, ni de qué.

Un buen día se cruzó ante mí una oferta para “Autopublica tu Libro“. Es algo que ya estaba barajando desde hacía años, había descubierto Bubok y pensé que sería la herramienta perfecta para hacer mi libro realidad. No depender de editoriales era justo lo que quería. Aún así, aunque tenía decidido que iba a gestionarlo con Bubok, el curso me llamó la atención.

La oferta era tentadora y me apunté. Se abrió ante mí la posibilidad de que quizás no sería un libro de ficción, si no de no ficción. Tal y como he escrito mil veces en mis blogs. Podría hablar sobre la maternidad. Explicarle al mundo mi experiencia y ayudar a otras madres a ser felices con su maternidad. Abarcaría todo el mundo maternal, para que fuera completo…

Y entonces decidí opositar y dejé aparcado el proyecto, hasta que terminé de opositar y decidí escribir otro libro. Tras repensar también que ya había muchos libros sobre maternidad y lo que yo querría leer, ya está escrito porque ya lo he leído en otros libros.

¿Cómo puedo comprar el libro?

Finalmente he autopublicado en Amazon, así que te dejo pinchando en la imagen el enlace para poder adquirirlo tanto en formato papel, como en formato digital. Que también está disponible en su plataforma Unlimited:

El mayor mito de las Altas Capacidades

Hay una idea preconcebida entre la gente sobre las Altas Capacidades. Se pueden decir muchas cosas que la gente no se creería de ellas. Una de ellas, muy importante, es que las Altas Capacidades no son sinónimo de Alto Rendimiento. No es que no tengan nada que ver, pero, de verdad, que no es lo mismo, ni siquiera se parecen, aún así la gente confunde estos términos. Pero bueno, ése no es el mayor mito de las Altas Capacidades.

¿Qué son las Altas Capacidades?

En una explicación breve, sin entrar en tecnicismos, las Altas Capacidades son una configuración cerebral distinta que permiten aprender mucho sobre aquello que genera interés a la persona. Si prefieres entrar en tecnicismos, te puedo recomendar una serie de libros que lo explican muy bien y al detalle, pero te lo he resumido, muy resumido.

De ello se pueden deducir dos cosas. Una persona con Altas Capacidades es un friky potencial de mucho cuidado. Y la siguiente cosa es que aquello que no le genera interés, no lo aprenderá. O no demostrará haberlo aprendido.

¿Cuál es el mayor mito de las Altas Capacidades?

Que tienen un Coeficiente Intelectual muy alto, por encima de XXX. Y, sin negar que suelen coincidir, lo que es cierto es que la detección suele realizarse basándose en este mito. Los expertos en la materia simplemente tienen presente el CI, pero no es lo que utilizan para diagnosticar a una persona con Altas Capacidades.

Yo misma me he encontrado con que el colegio, para realizar la detección (que no diagnóstico) se ha basado en el Coeficiente Intelectual y, claro, Niño Fúturo ha llegado casi por los pelos. Nos han contado que como el margen de error es muy amplio en la edad de mi hijo, que mejor reevaluar dentro de dos años. Pero se han basado en un mito: en el coeficiente intelectual.

Pero puede pasar también lo contrario, que se tenga un coeficiente intelectual muy alto, pero no se sea Alta Capacidad. Hay un componente de creatividad ligado a las personas con AACC que explico más adelante. Si no se tiene, no es AACC, por mucho cociente intelectual que tenga.

Entonces… ¿cómo detectar una persona con Alta Capacidad?

Estoy aprendiendo sobre ello, informándome para ser capaz de ayudar a mi hijo a desarrollarse felizmente en el mundo. No os puedo dar la clave, pero sí os puedo contar mis conclusiones después de leer varios libros de buenos expertos en la materia.

Su configuración cerebral, como os he contado anteriormente, es diferente al de la media de la población. Tienen una gran necesidad de entender el mundo (o sólo una parte de él), pero lo desgranan al máximo para comprender y aprehender de ello. La experiencia llega a ser vital para una persona con altas capacidades. Además, tienen una grandísima creatividad.

Pero no la creatividad entendida como arte (que también puede ser), sino la creatividad entendida como la efectividad para solucionar un problema. Es más, puede parecer que tienen una grandísima intuición para dar respuestas y eso es, en parte, porque mucha información pasa por su cerebro de forma inconsciente.

Otra cosa es que no entienden, hasta bastante crecidos y después de sufrirlo en propias carnes muchísimo tiempo, la envidia. No quieren llamar la atención. Si el profe pregunta algo que saben no es que quieran quedar por encima de sus compañeros, es que lo saben. Como el profe quiere la respuesta, la persona sabe la respuesta, la persona quiere darle la respuesta al profesor. Quiere solucionar ese problema. No quieren quedar por encima de nadie.

Por cierto, os confirmo que hay niños con altas capacidades y un coeficiente intelectual normalito.

Libros sobre Altas Capacidades

Lo que digo está basado en los libros que he leído hasta ahora. Os los relaciono por si os interesa más el tema y queréis indagar por vuestra cuenta.

Si consideráis que he cometido algún error al escribir este post, por favor, ¡hacédmelo saber!

Crear una rutina durante la alimentación complementaria

Hay personas que me han preguntado mucho sobre la rutina durante la alimentación complementaria y, sinceramente, es de lo que peor llevo de mi crianza. Así que me he tomado la confianza de pedirle el favor a la experta de alimentación complementaria que mejor conozco para que me ayude. Desde Cachito a Cachito, un blog de referencia sobre BLW (Baby Led Weaning) os traigo este post escrito de sus propias manos:

Cuando inicia la alimentación complementaria de los bebés nos surgen nuevas dudas.

¿Cuánto debemos darles de comer?

¿Cuándo debemos darles de comer?

¿Ofrecemos en triturado o en sólido?

Alimentación Complementaria

Lo primero que tendremos que hacer es tener claro el concepto de alimentación complementaria.

NO es suplementaria, no se trata de sustituir la leche materna o la artificial por otros alimentos.

Es la introducción de alimentos nuevos de manera paulatina, para incorporar nuevos sabores, texturas, para que se adapten a estos cambios, para reconocer alergias o intolerancias.

La leche materna y la leche artificial son su alimentación EXCLUSIVA, durante los primeros seis meses y hasta el año de edad es su alimento principal.

Establecer una rutina durante la alimentación complementaria es difícil en niños tan pequeños pero más que una rutina lo que debemos fomentar son hábitos de alimentación saludables; desde el tipo de alimentos que ofrecemos, hasta la relación que tendrán los bebés con ellos.

Existen dos métodos para seguir la alimentación complementaria, el tradicional con triturados que hoy en día sigue siendo el más habitual o el método baby led weaning, un método de autorregulación y dirigido por el bebé.

En el BLW nosotros ponemos a su alcance alimentos saludables, de consistencia blanda y es el bebé quien los manipula para llevarlos a su boca, además que decide cuánta cantidad va a comer, de ahí respetar su saciedad pero esto debería ser primordial usando cualquier método.

¿Cuánto debo dar de comer a mi bebé?

A la pregunta ¿cúanto debo dar de comer a mi bebé?, la respuesta está justo en su saciedad.

No forzar, no obligar, si son dos bocados o dos cucharadas debes considerar que ya está empezando a comer, porque recordemos que esto es para complementar, la leche es lo que lo alimenta.

Si ofreces triturados sabrás cuando tu bebé no quiera más porque te apartará la mano para decir “basta”. Insistir y obligar solo creará una mala relación con el momento de comer.

Las cantidades irán aumentando en relación con las necesidades del bebé.

Irá reclamando más alimentos y disminuyendo su consumo de leche materna o fórmula pero no esperemos que esto suceda de un día para otro.

De aquí viene la segunda pregunta:

¿Cuándo debo ofrecer los nuevos alimentos a mi bebé?

Vamos poco a poco, no podemos de golpe y pronto ofrecer desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.

Como todo en el desarrollo de los bebés debemos seguir un proceso.

Mi recomendación es empezar por los tiempos de comida que son cortos y en los que los bebés suelen estar más receptivos.

Iniciar con el desayuno y la merienda son las mejores opciones, después podremos ir agregando tiempos y por último dejaríamos la cena porque pocos bebés tan pequeños llegan a esa hora con ánimo de probar y jugar.

Hay que tomar en cuenta estas recomendaciones para mejorar la experiencia:

  • Ofrecer siempre antes de los sólidos o los triturados el pecho o el biberón, porque no deja de ser su principal alimento.
  • Si el bebé se queda dormido después de tomar su leche no lo despertaremos, no lo despertarías para ponerlo a jugar, pues para comer tampoco.
  • Buscar momentos del día que esté más receptivo, que no esté con mucha hambre o muy cansado.

Poco a poco este orden se invertirá y podremos ofrecer antes los alimentos y después la leche materna o la artificial pero en un inicio es básico que lo primero sea lo que realmente lo sacia, porque lo demás son solo probaditas.

La tercera pregunta:

¿Cómo ofrezco la comida complementaria a mi bebé?

Independientemente del método que elijas hay pautas que no varían.

Ofrecer cada alimento nuevo por separado y al menos por tres días, esto es para poder identificar posibles alergias o intolerancias.

Si mezclamos varios alimentos nuevos y nuestro bebé presenta una reacción, será más complicado determinar cuál ha sido el factor desencadenante.

Iremos incorporando alimentos nuevos poco a poco.

Triturados

Si seguimos un método tradicional y ofrecemos triturados, mi recomendación es no tardar mucho en pasar de un triturado muy pasado a ir disminuyendo la consistencia tan líquida.

Ir dejando tropezones o machacar con tenedor para que llegado el momento de la transición a sólidos que suele ser alrededor del año, nuestro bebé se vaya acostumbrando a nuevas texturas.

Suele pasar que los bebés que solo han tomado triturados muy pasados les cuesta gestionar y aceptar nuevas texturas, por eso la importancia de ir variando para hacer más fácil la transición.

Que solo te acepta al inicio dos cucharadas, pues dos cucharadas serán.

Existen las famosas hojas de los pediatras que nos indican una cantidad específica de triturado, pero por mero sentido común, no todos los niños comerán la misma cantidad, así como tú no comes la misma cantidad de comida que tu vecino.

Respetar su saciedad es muy importante y si podemos ayudarles a que de manera más temprana sean ellos los que manipulen la cuchara  para comer solos será un plus.

Baby Led Weaning

En caso de elegir el método alternativo llamado baby led weaning, primero hay que informarse  mucho.

Conocer los requisitos y pautas a seguir para garantizar la seguridad y la diversión para el bebé y los padres.

El objetivo general de este método es pasar directamente de la leche materna o artificial a los sólidos, sin pasar por lo triturados, esto no quiere decir que no los puedan comer.

Si en la dieta familiar se acostumbran los purés y las cremas los bebés también pueden consumirlas.

Los alimentos se deberán ofrecer en consistencia blanda, muy blandita, que tú con tus dedos puedas aplastarla sin aplicar fuerza.

La forma son palitos o gajos para que pueda cogerla con su mano, de un tamaño aproximado de su puño.

Los trozos pequeños los dejaremos hasta que el bebé haga lo que se llama “pinza” es decir que con su dedo índice y pulgar sea capaz de coger cosas pequeñas, antes de eso NO SE DEBE ofrecer trozos pequeños.

Les invito a informarse más sobre este método que tiene grandes ventajas para los bebés, porque hay muchos más temas a tomar en cuenta para llevar a cabo el baby led weaning.

Sobre la Rutina durante la Alimentación Complementaria

Como han leído más que buscar una rutina lo importante es crear buenos hábitos y tener mucha paciencia.

Esta no es una carrera de velocidad, nuestros hijos tienen toda una vida para comer, para probar. Asegurarnos de que la variedad de alimentos que ofrezcamos sea saludable es básico.

Esas ansias locas que tenemos por darles chocolate, galletas, bollería o demás productos procesado y superfluos es una mentalidad que debe cambiar.

No existen “alimentos para bebés” esos son inventos de la mercadotecnia, así como no existen alimentos para mujeres o para hombres o alimentos para médicos y bomberos.

Los alimentos saludables los podemos consumir todos.

Debemos aprovechar esta oportunidad del inicio de la alimentación complementaria de nuestros hijos primero para establecer hábitos buenos para ellos  y después todo irá rodado; pero también podemos beneficiarnos nosotros como adultos si cambiamos los malos hábitos.

No corramos, no desesperemos. Es un proceso y hay que tener paciencia.

La base de una buena salud es la alimentación, no dicho solo por mí, dicho por millones de artículos y especialistas.

Si intentamos empezar bien después no vendrán los dolores de cabeza de si tu hijo prefiere comer galletas y no te come ni una fruta o verdura.

Eso es crear hábitos saludables.

Espero haber ayudado a resolver algunas dudas y si necesitan más información estaré encantada de ayudarles, me pueden leer en mi blog Cachito a cachito o en mi cuenta de IG cachito­_a_cachito.

Extra sobre la rutina durante la Alimentación Complementaria

Cuando tenía mi Podcast activo, invité a mi querida amiga Itzel para hablar sobre el Baby Led Weaning. Fue de las mejores entrevistas que tuve, así que os dejo aquí la entrevista para poder escucharla si os apetece. No hablamos sobre la rutina durante la Alimentación Complementaria, pero sí pautas básicas del BLW si decidís que es vuestra opción.

Podcast “Mamifutura en Directo” sobre BLW con Cachito a Cachito el 6 de octubre de 2017

También os dejo mi experiencia con Niño Fúturo cuando empecé con él la Alimentación Complementaria: AQUÍ.

Reseña de Libro: Personas Altamente Sensibles

He leído ya muchísimos libros, los podéis ver en mi perfil de Goodreas: AQUÍ. Por si queréis echar un vistazo. Y hoy os vengo a contar sobre el Libro Personas Altamente Sensibles de Karina Zeger de Beijil.

¿Por qué lo he leído?

Os contaba AQUÍ que tenía sospechas de que Papá Fúturo era un PAS y necesitaba aclarar si lo era y entenderle. Pero bien, el libro llegó a mí por casualidad.

Tuve durante un tiempo el Kindle Unlimited activado y le ofrecí a mi cuñada (psicóloga) que buscara libros que le interesaran para ver si los podía leer en ese tiempo. Entre los libros que me dijo que quería leer estaba éste y mi inconsciente debió ver alguna relación con Papá Fúturo. Fue como se me activó el clip y decidí leerlo.

¿De qué trata el libro?

Pues, como su título indica, trata sobre las Personas Altamente Sensibles. Los enfoca desde varios puntos de vista y realmente trata muchísimos aspectos de su vida. Nos facilita los estudios realizados, las problemáticas que se encuentran, ejemplos de otras PAS en su vida diaria…

Da respuesta a preguntas muy diversas, por ejemplo: “¿Cómo es un PAS?”, “¿Por qué se es un PAS?”, “¿Cómo identificar un PAS?”, “¿Qué problemas tienen los PAS?”… y un larguísimo etcétera. Además de que trata de dar soluciones para los diversos problemas con los que se encuentra un PAS. También cómo tratar a los niños y a los bebés PAS.

Mi Opinión sobre el Libro

La verdad es que es un libro muy completo sobre las Personas Altamente Sensibles. Me ha clarificado muy bien cómo es un PAS y por qué yo no lo soy (a pesar de puntuar alto en el Test de Elain Aron). Aún así, siendo tan completo y tan largo… es a nivel introductorio. Lo cual está bien porque te da pistas sobre por dónde seguir averiguando cosas que pudieran ser de interés y que esos temas existen. Yo no necesitaba que profundizara en ciertos temas, necesitaba tener una visión global y eso lo facilita.

Alta Demanda en Bebés

Hoy voy a escribir un post que me ha pedido la gente. Pero antes que nada quiero aclarar que, como siempre, lo escribo con una perspectiva personal. Trataré de aclarar algunos conceptos básicos y mi intención es que se comprenda mejor a los bebés y poder tener bebés más felices. Si sufres alguna clase de problema por la alta demanda de tu bebé, te recomiendo encarecidamente acudir a un profesional de tu confianza. Espero que pueda poner solución al posible problema. Este post responde a la necesidad de comprender la alta demanda, no a solucionarla.

Cómo conocí la Alta Demanda en Bebés

La primera vez que escuché “Bebé de Alta Demanda” fue a una amiga que por aquél entonces sospechaba que su bebé, que nació el mismo día que el mío, lo tuviera. Fue un concepto que me llamó poderosamente la atención y averigüé por encima un poco sobre ello. Tenía muy claro que Niño Fúturo estaba lejos de ser un Bebé de Alta Demanda, pero daría explicación a lo que veía en los bebés de otras personas.

Lo primero que me calmó fue saber que seguían siendo bebés normales. No sufrían ningún trastorno, ni enfermedad. Simplemente respondía a la necesidad de comprender mejor a unos bebés que requerían de muchísima atención. Identificarlos era fácil: lloraban mucho y sólo se calmaban con la madre. ¿Quién necesitaba saber algo más?

Luego nació Bebito Fúturo… desde el primer mes, con los cólicos del lactante, comenzaba a sospechar que podría ser un Bebé de Alta Demanda. Aún así, no me lo quise creer.

Qué es la Alta Demanda en Bebés

Básicamente se trata de una gran necesidad que tiene el bebé. Hasta ahí, todo bien. Yo, ilusa de mí, pensaba que con que estuviera todo el rato pegado a la madre bastaría. Pero la realidad es distinta porque la Alta Demanda en Bebés se puede dar por varios motivos:

  • Que sea un Bebé de Alta Demanda
  • Que sea un Bebé de Altas Capacidades
  • Que sea un Bebé Altamente Sensible

Y no descarto que haya más razones, pero con las que me he topado hasta ahora han sido ésas. Ya os he contado que Papá Fúturo es una Persona Altamente Sensible y que Niño Fúturo tiene Altas Capacidades. Y me he visto en la necesidad de distinguir cuál sería el caso de Bebito Fúturo. Más que nada para ayudarle en la tarea de ser feliz en este mundo. Pues me he encontrado con un mundo muy rico de posibilidades.

Los Estímulos

Antes de nada creo que debemos entender que lo que define el tipo de Alta Demanda que tiene el bebé se caracteriza por el tipo de estímulos que necesita para saciar esa demanda. Entrando en ese concepto me veo en la necesidad de aclarar qué son los estímulos:

La noción de estímulo encuentra su raíz en el vocablo en latín stimulus, uno de cuyos curiosos significados es aguijón. Esta palabra describe al factor químico, físico o mecánico que consigue generar en un organismo una reacción funcional. El término también permite hacer mención al entusiasmo para desarrollar una determinada acción o trabajar y da nombre a la vara con punta de hierro que utilizan los boyeros para conducir o guardar a los bueyes.

FUENTE

En resumen, estamos hablando de los factores que entusiasman al bebé. Y según cuáles sean estos factores, podrían decir que su Alta Demanda responde a una forma de ser en particular.

Tipos de Alta Demanda en Bebés

Independientemente de la clasificación de abajo, debes tener en cuenta que un bebé puede ser alta capacidad y no mostrar una alta demanda. Es mi experiencia con Niño Fúturo. Déjate guiar mucho por la intuición. Aquí voy a mostrar las características más llamativas que podrían guiarte para identificar las necesidades del bebé. Pero en ningún caso es un “diagnóstico” (cosa que sólo deben hacer los profesionales) ni es totalitario.

Bebés de Alta Demanda

Para identificarlos, son niños que duermen poco y parecen insaciables, pero, además, no saben calmarse por sí mismos. Tienen muchísima energía y, en general, cualquier estímulo les excita. Lo cual hace muy difícil saciar sus necesidades, porque son muy, pero muy, intensos. Consiguen agotar a cualquiera y, por lo que he conocido y conseguido averiguar, la única manera de gestionarlo es llevarlo con filosofía.

Muchos padres se sienten satisfechos sabiendo que a su hijo/a no le pasa nada. Tiene la característica de ser Alta Demanda y ya está. No hay nada más que hacer. Probablemente se le pase, pero el bebé es así y lo será un tiempo. Por lo que he podido averiguar, no hay nada específico que se pueda hacer.

Bebés de Altas Capacidades

El libro que estoy leyendo ahora deja muy claro cuál es la diferencia entre Alta Capacidad y Alto Rendimiento, porque socialmente se confunde mucho. Para ser una Persona con Altas Capacidades debemos tener presente que la configuración cerebral es distinta a la media. Sí, el cerebro funciona diferente… con sus cosas malas y sus cosas buenas. Pero nadie se fija en las malas… En uno de los últimos capítulos que he leído (voy por la mitad del libro) demuestran que por la configuración del córtex prefrontal y las características del hemisferio derecho son personas que viven en constante ansiedad. Pero bueno, de esto hablaré más adelante en otros posts, no me quiero liar.

Estos bebés se calman con estímulos nuevos. Cuando sienten que se enfrentan a retos y que aprenden algo. Necesitan entender el mundo y a ellos mismos, por lo que suelen aprender rápido. Se les identifica porque saben cosas fuera de la edad en la que deben saberlas, aunque muy bebés es difícil expresarlo. Pero enseguida cogen los signos si decides signar con ellos, por ejemplo. Tienen muy buena memoria y lo que les hace daño, lo recuerdan, por lo que no quieren repetir las experiencias que les hace daño.

Para saciar su demanda es necesario innovar cada día nuevos rituales, nuevos juguetes, nuevas cosas que sacien esa necesidad de conocer. Parece algo “fácil”, pero es agotador. Las señales de que algo ya les aburre son muy sutiles y si no estás pendiente, enseguida reclaman. Y reclaman y reclaman y no se expresan de la forma que les puedes entender y no sabes qué le pasa y está constantemente de malhumor. Y, curiosamente, necesitan mucha rutina (aunque parezca contradictorio).

Es decir, si tomáis por rutina “la hora del baño”, puedes aprovechar para enseñarle cómo funciona el agua, cómo cambia de aspecto si pones jabón, cómo es el agua caliente y el agua fría. Pero la hora del baño siempre a la misma hora (antes de dormir, después de despertar, antes de cenar o después).

Bebés Altamente Sensibles

Igual que los Bebés con Altas Capacidades, su configuración cerebral es distinta a la media. Esta apreciación se considera un rasgo de la personalidad y lo que les pasa es que en algunos sentidos (no siempre los mismos) reciben mayor cantidad de información que la media. Es fácil sobreestimularlos y necesitan más descanso que la media para asimilar tanta información.

Les gustan las cosas nuevas (son bebés, todo es nuevo), pero se cansan mucho antes. Habrá ruidos que no les gusten y eso les provoque estrés, habrá olores que les dé excesivo asco. Pero igual que en los casos anteriores, la comunicación que hacen de ello es nulo. Sienten más porque tienen los sentidos (olfato, gusto, tacto, vista, oído) más desarrollados (no todos, pero sí dos o tres). Todo eso les provoca cierto malestar y por eso reclaman tanto su “área de seguridad” (la madre).

Una vez sobreestimulados les cuesta mucho entrar en la fase de descanso (¿no os recuerda a situaciones de estrés que vive cualquier persona normal?), por tanto demandan muchísimo. Si no estamos atentos a su necesidad de descanso, de rutina y saber que ciertos estímulos concretos les provoca ese estrés, tenemos al bebé quejica por excelencia.

Por cierto, tienen un umbral de dolor más bajo por lo que es posible que el roce de una etiqueta les provoque auténtico dolor y ese sufrimiento parezca exagerado. No lo es, su umbral de dolor es bajo. Trata de tenerlo presente porque lo que necesita es tu amor y tu comprensión.

Combos

Yo lo llamo así, desde el cariño y el respeto. Pero pueden darse. Puede ser Alta Demanda y Altamente Sensible. Puede ser Altas Capacidades y Altamente Sensible (bastante más común de lo que nos podemos creer). Lo único que te recomiendo es que sigas tu intuición desde la información. No os he contado todo lo que he conseguido averiguar de la Alta Capacidad y de la Alta Sensibilidad, es muchísima información. Os recomiendo que si tenéis la sospecha de que esto es lo que ocurre a tu bebé, investigues, leas, te informes. Y en caso de que suponga un problema, de verdad, acude a un profesional.

Una Familia feliz parte de la base de que cada miembro de esa familia lo es y los problemas que existen detrás de cada situación puede llegar a ser grave. Pero todo tiene solución y os recomiendo acudir a quien os la pueda dar. Yo me estoy encontrando con términos como “Distorsión”, “Desincronías”, etc. que se dan en casos que os he mencionado antes. No son broma y deben solucionarse.

Convivir con un PAS o Persona Altamente Sensible

Papá Fúturo y yo somos contrarios. Muchas veces le presento como mi Contrario, siempre desde el amor y el respeto. Tenemos una misma forma de pensar, tenemos los mismos fines en la vida y desde que nos juntamos, no concibo mi vida sin él. Por él he dejado muchas cosas, y no me arrepiento de ninguna. Pero hace poco descubrimos su rasgo como Persona Altamente Sensible y aquí os quiero contar cómo es mi experiencia al convivir con un PAS.

Cómo lo descubrimos

Estábamos a punto de reunirnos con la orientadora del centro para confirmar las Altas Capacidades de Niño Fúturo. Yo era un mar de dudas. Dentro de mí bullían demasiadas cosas a la vez y la idea de la detección de Niño Fúturo me hacía sentir ansiedad (no por él, si no por mí). Con toda esa tormenta encima quizás no estaba muy centrada e igual que yo lo estaba pasando mal, hacía pasarlo mal a los demás.

Papá Fúturo tampoco estaba bien y yo tenía una idea reiterada en la cabeza. Algo le pasaba y yo quería ayudarle, pero no conseguíamos descubrir el qué. Llevamos más de diez años juntos, tiempo suficiente para conocer lo que le hacía sentir mal o bien. Pero nunca conseguía comprender cómo llegaba al estado de malestar con ciertas cosas. Siempre he empatizado muy bien, ¿por qué no conseguía empatizar con él?

Y en toda esa vorágine tuve un momento de iluminación y se me cruzó por la cabeza la idea de que Papá Fúturo podría ser una Persona Altamente Sensible (PAS). Se lo sugerí y me comprometí a leer sobre el tema para ver si estaba en lo cierto y conseguíamos un rumbo.

¿Qué es un PAS?

Hay un test genérico por internet (éste), pero haciéndolo yo misma me podría considerar PAS. No me siento una Persona Altamente Sensible, por lo que no sé hasta qué punto recomendaría yo hacer ese test. Podría enmascarar a un AACC como a un PAS y están en puntos contrarios en muchas cosas.

Una Persona Altamente Sensible no es un bicho raro, es una persona con unos rasgos particulares. Se dice que el 20% de la población es PAS y los pocos que descubren su rasgo y comienzan a entenderlo consiguen una calidad de vida por encima de la media.

La explicación sería muy larga y si hay sospechas de ser PAS o de conocer un PAS os recomiendo ver este documental y si sigue habiendo sospechas, leer este libro. Pero un poco en resumen por mis impresiones tras informarme, un PAS tiene 3 de los 5 sentidos más desarrollados de la media y una configuración cerebral distinta, esto hace que perciban muchísima información en poco espacio, tanto de tiempo como de lugar.

Tanta información y en la manera en la que lo perciben pueden hacerles sentir saturados con poco. Además, tienen también una grandísima empatía y sufren de manera extraordinaria el sufrimiento ajeno. También tienen una gran necesidad por agradar y muchas veces no expresan (porque no se sienten capaces) el malestar que tienen con otra persona.

Visto así parece que es una gran desventaja, pero nada más lejos. Son muy felices con cosas nimias, se sienten muy bien ayudando a los demás y una sociedad llena de PAS sería una sociedad muy feliz, muy cultural, muy nutrida, os lo aseguro. Son muy concienzudos a la hora de realizar tareas y el bienestar que sienten por un buen trabajo compensa todo.

Cómo es convivir con un PAS

Una vez que reconocemos este rasgo y nos informamos sobre él, nuestra vida ha dado un giro muy bueno. Ahora que sabemos cuáles son sus fortalezas y sus debilidades, que no son las mismas que las mías, nos complementamos. Convivir con un PAS puede ser muy placentero.

En las cosas en la que es más fuerte que yo le consulto muchísimo y en aquellas situaciones que no son agradables para él, yo soy su apoyo. Ahora puedo entender cómo siente las cosas y procurar evitar las situaciones que no le hacen sentir bien. También la información la consideramos poder y ahora que lo sabemos entendemos que los parámetros normales no son los medibles para un PAS.

Tiene una gran necesidad de dormir, así que no vamos a lugares concurridos si no ha dormido. Yo procuro darle más descanso del que necesito yo. Antes trataba de equilibrar la cantidad que él dormía durmiendo yo lo mismo, pero nuestras necesidades de descanso son distintas. Y él entiende que mis necesidades de estímulos también son distintos.

Mido mis palabras más para que él no se sienta atacado cuando no es lo que intento. Adecúo mi mensaje a su forma de percibirlo. Y aquí debo decir que yo soy muy tajante al hablar. No considero un “Ven aquí” como una orden, aunque lo sea. Al entender que él lo comprende de forma distinta a mí, procuro no decir un “ven aquí”, sino un “¿serías tan amable de venir aquí, por favor?”.

Cosas buenas que tiene que él sea PAS (que parece que sólo hay malas y os aseguro que no es así). Tiene muchos detalles para hacerme el día más feliz. Siente cuándo estoy mal y me ofrece lo que necesito. Enseguida se da cuenta que pongo mala cara y me dice cosas bonitas. Aprecia muchísimo cuando me pongo guapa. Me ayuda a elegir conjuntos cuando tengo dudas.

Poco a poco conseguimos que convivir con un PAS sea algo que suponga mucha felicidad en esta casa. Y confieso que veo rasgos en Bebito Fúturo…

Cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo

Os voy a estropear un poco el final de la historia ahora, en el principio, pero lo veo necesario porque no sé qué te ha hecho llegar a este post y no quiero que te lleves decepciones. No ha habido cambios sustanciales tras detectar las Altas Capacidades de mi hijo. Como siempre, os cuento mi historia y lo que yo he vivido en esta experiencia.

Antes de la detección

Yo no he notado que Niño Fúturo fuera diferente. Sospechaba que podría serlo, pero nunca tuve la certeza porque no tenía otros niños de su edad con quienes compararle. Todos mis sobrinos son bastante mayores, alguno incluso más mayor que yo, así que no he vivido su cuidado con las edades de Niño Fúturo. Cuando fui madre, fui una madre totalmente virgen que no ha cuidado a ningún bebé antes que el suyo propio. De amigos tampoco…

No sé en qué momento exactamente empecé a sospechar que Niño Fúturo no era un niño normal. Además, ¿quién lo iba a sospechar si no empezó a caminar hasta los 22 meses? ¿Apenas decía palabras? ¿Con lo que le ha costado quitarse el pañal de día? Si buscas en internet, los niños de altas capacidades son los primeros en correr, hablan antes de sentarse y el pis lo controlan antes de hablar… ¿Cómo iba a encajar ahí mi hijo?

Lo que sí tenía mi hijo es un interés inusitado por aprender. Le encantaban los vídeos en inglés de Youtube Kids, aprender los colores, las formas. Se veía siete veces los vídeos de animales de la granja. Y, de repente un día, después de regalarle un ordenador infantil apto para su edad, identificaba todas letras del abecedario. Era un ordenador apto para su edad, ¿quién iba a sospechar que eso no era normal?

Lo único que vagamente nos hizo sospechar la posibilidad fue una cita con la orientadora del colegio. Pero por más que le miraba, sólo podía fijarme en que era un niño feliz, un niño cariñoso y un niño curioso. No veía nada fuera de lo normal y no quería presionar. Le daba lo que demandaba aprender.

Obviamente no venía y decía: “Quiero aprender las formas”. Si no que venía con el dibujo de un cuadrado y me preguntaba: “¿Esto cómo se llama?” y cuando le preguntaba yo que eso cómo se llamaba porque ya sabía que él lo sabía, daba la respuesta correcta. Así que le daba otras formas menos clásicas, como las espirales, los arcos, estrellas, corazones que no veía en los vídeos. Y estaba feliz.

Después de la detección

Ahora que ya lo tenemos confirmado, a lo que me dedico es a informarme y quiero, en un futuro, empezar a formarme para atender sus necesidades. En el post anterior os he contado cómo he empezado la andadura de informarme y cuanto más me informo, más me quiero informar.

Otra cosa que ha cambiado un poco es la gestión desde el colegio. Ahora atienden su Necesidad Especial y, por la última tutoria, parece que lo están haciendo bien. Le proporcionan sus intereses mientras trabaja por rincones en clase y en las reuniones de profesores es un alumno de quien se habla específicamente. Por la edad, no se puede hacer más y me alegro mucho de que eso lo hagan bien. Quizás sea uno de los cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo más importante, tanto por la necesidad que requiere su nueva condición, como el cambio que supone en su formación. Es un cambio cualitativo.

Mi gestión emocional

También tengo que lidiar con la idea de que hay un progenitor con Altas Capacidades. A mí me hicieron las pruebas en su día y salió negativo. Me las hicieron con 17 años y no tuve ningún interés en que cambiara mi situación. Así que a día de hoy y para siempre puedo decir que no lo soy. Y así seguirá siendo por muchas pruebas que me hagan. Pero eso no cambiará la realidad de que tendré que atender sus necesidades como altas capacidades y lidiar con un pasado que probablemente no quiero recordar.

Cuanto más me informo… más entiendo ese pasado. Así que puedo decir que eso está cambiando. Ahora entiendo cosas que me han pasado y por qué me han pasado. Yo pensaba que era un pez fuera del agua porque mis padres se mudaron a otro país en plena preadolescencia. Fue un cambio muy radical, pasar de una ciudad cosmopolita a un pueblo andaluz de mucha gente. Pero quizás, no sólo fue eso sino que yo tenía mucho que ver en la ecuación.

En la Familia

En cuanto al resto de la familia. Pues casualmente descubrimos el rasgo de las Personas Altamente Sensibles en otro miembro de la familia a la vez que nos contaron lo de las Altas Capacidades y desde entonces estamos reajustando todo.

No nos hemos mudado, no ha habido que cambiar de trabajo (aunque aprobar esas oposiciones pendientes estaría muy bien), no ha habido que cambiar de colegio. Quizás hemos tenido que redescubrir las emociones familiares y ajustarnos a las novedades, pero está siendo emocionante. Cada día somos un poco más felices. Esa felicidad que perdura en la sonrisa. Y no ha habido cambios tras detectar las Altas Capacidades de mi Hijo en cuanto a logística familiar.

Mi hijo de 4 años tiene Altas Capacidades, ¿y ahora qué?

Como os contaba AQUÍ, le han detectado a mi hijo de 4 años sus altas capacidades y desde entonces estoy dando vueltas al concepto. Poco a poco me voy empapando de la idea. Cada vez que sé algo nuevo, quiero saber más y en este punto me he encontrado con una especie de… barrera. Y es una barrera muy difícil, porque es una barrera social.

Con el Kindle Unlimited me atreví a meterme en la faena de leer el libro “Atención Integral al Niño con Altas Capacidades Intelectuales” y según iba leyendo… me sentía cada vez algo más perdida. El libro es bueno y lo entendí, comprendedme, pero empecé a sentir cierta alarma por la insistencia en explicar ciertas cosas básicas.

Preguntando por mis redes sociales a gente que pudiera guiarme a documentarme mejor (en la cuenta de IG de las oposiciones tengo muchas maestras y algunas de ellas PT), casualmente por la mañana, en Comando Actualidad, pusieron este reportaje. En cuanto pude disfrutar de un rato de concentración (con un bebé de 8 meses con una demanda desacostumbrada para mí, es difícil), lo vi. Empecé a vislumbrar la magnitud de la situación.

Entre tanto debo aclarar que mi hijo es feliz. Sospecho que tiene una disincronía con la psicomotricidad que acarrea de toda la vida, pero siempre tiene una sonrisa y un “te quiero” en la boca. Le encanta jugar, le encanta aprender, desde hace poco le encanta relacionarse con los demás. Disfruta y disfrutamos juntos de todo el tiempo que disponemos. Y haré absolutamente todo lo que está en mi mano para que mis dos hijos sean felices.

Así que continúo en la búsqueda de documentación para intentar sentir que no piso fango. Pero que en el mundo de las Altas Capacidades hay fango por todas partes os lo puedo asegurar. Hoy he leído este post recién publicado de Mamis y Bebés hablando de su experiencia tras dos años después de la detección. Y si os soy sincera, me da muchísimo miedo darme cuenta que transmite exactamente lo que yo pienso ahora mismo.

Los colegios no están preparados para hacer frente a esta Necesidad Especial. Os lo creáis o no, es una Necesidad Especial. Legalmente se considera así porque de esta manera los colegios cubren los cupos de necesidades especiales que tienen que admitir, pero sin preocuparse por proporcionar esa necesidad especial. “Como el niño es listo… ¿qué le voy a enseñar yo?”. ¡¡Pues a muchas cosas!! (Me indigno, me indigno mucho ante la idea).

Seguiré formándome en este mundo desconocido para proporcionarle a mi hijo un camino firme. Me comeré todo el fango que haga falta para que él no se manche, pero se manchará… Aún así, lucharé para que sólo se manche, que no lo pise, que su camino sea firme.

Como os decía antes, los colegios no están preparados para los alumnos con Altas Capacidades. Con suerte puedes encontrarte colegios que tienen programa para estos alumnos. El colegio de mi hijo los tiene. Pero no los tiene para infantil, la etapa en la que está. Es más, nos han recomendado esperar y repetir la detección dentro de dos años.

Por mi experiencia vital puedo asegurar que la etapa infantil es la más significativa. Aunque recuerdo poco de mi etapa en ella, sí recuerdo que me impregné de entusiasmo por aprender. Acabé perdiéndolo un tiempo… pero ese entusiasmo perdura en mi interior. ¿O será que soy así porque…?

De momento lo dejo aquí, pero compartiré las cosas que indague del tema.

Reseña de Libro: El Método Ikigai

Después de pasar la etapa opositera, mi mente se ha quedado inquieta y ávida de conocimientos. Por alguna razón quiere aprender muchas cosas y no hago más que planear, proyectar y pensar en proyectos nuevos en los que meterme. Pero como bien sabéis, con un bebé es algo complicado (no imposible… ¡¡he opositado con un bebé!! Pero sí que lo complica todo mucho).

Para intentar aprovechar los momentos tetiles eternos y esa inquietud mental, he decidido leer. Y estoy leyendo a lo bestia. Así que os traeré una ristra de reseñas de libros y empezaré por el primero.

¿Por qué lo he leído?

Este libro ha llegado a mí por una recomendación desde Instagram. En realidad me recomendaron el libro de “El Ikigai” de Héctor García y Francesc Miralles. Pero al leerme las sinopsis de ése y de éste, he preferido quedarme con “El Método Ikigai”, de los mismos autores.

La idea de encontrar el objetivo de mi vida me llamó poderosamente. Ha sigo algo magnético. Tengo claro cosas que quiero y que deseo conseguir en mi vida, pero estaría bien leer sobre cómo enfocarme hacia un objetivo y averiguar el objetivo del mismo.

¿De qué trata el Libro?

Son una serie de capítulos que se leen muy rápidos y que tratan de encontrar el objetivo de tu vida. Hay una mezcla de experiencias personales de los autores, estudios realizados, experiencias de famosos y, finalmente en cada capítulo, un ejercicio que hacer. Son ejercicios fáciles y hasta divertidos a veces que ayudan a encontar ese objetivo.

Está dividido en 3 partes: Futuro, Pasado y Presente, en ese orden. Y procuran descubrir el camino para conseguir lo que realmente queremos. De esta forma seremos felices. Yo decidí leerlo primero entero y después realizar los ejercicios. Estoy en realizarlos todavía y los encuentro bastante estimulantes.

Mi Opinión sobre el Libro

Me ha encantado el formato directo y rápido de cada capítulo. Sin florituras ni caminos retorcidos para contarte algo tan fácil como, por ejemplo, cómo influyen las alegrías de tus amigos en ti. Creo que llega perfectamente al objetivo

Recomiendo su lectura. Siendo sincera, estoy leyendo a un ritmo exageradamente rápido, probablemente sólo os publique libros que recomiendo y los libros que no me gusten, no los recomiende. En Goodread (link a mi perfil) tenéis los que leo y así sabéis que los que no reseño aquí, no los recomiendo.

Planificación Familiar (Mensual, Semanal y Diaria)

Opositar recién parida me ha puesto más al límite de lo que nunca me habría imaginado. Todas las fechas se juntan y todas las fechas son importantes y cuando tienes dos hijos no se te puede pasar ninguna y cuando estás opositando no se te puede pasar tampoco nada. Vamos, incluso en la reclusión que vives para centrarte y tener la mente intentando concentrarse en leyes y artículos, tienes que tener otras cosas importantes muy pendientes y depender de tu cabeza puede ser contraproducente.

Contraproducente para ti y tu estabilidad mental y contraproducente para lo que estás estudiando. A la mínima que te acuerdes de algo que no se te puede olvidar de alguna cita (y recordemos que con un recién nacido tienes alguna cita mínimo cada 15 días o, con suerte, cada mes), la cabeza se olvida del número de artículo que tienes delante e, incluso los días más duros de todos, la ley que decidiste estudiar este día.

Eso era mi caso, pero igual el tuyo es otro. Tienes 3 hijos, tienes 2 trabajos, tienes una carrera que sacarte mientras estás criando… Sea cual sea, vengo a contarte cómo he conseguido sobrevivir a la situación.

¿Qué es la planificación y para qué sirve?

Parece una chorrada, pero creo que debemos empezar por aquí. Se planifican muchas cosas y, por lo general, no hay dudas de lo que es. Pero mejor entrar en detalle y saber con seguridad lo que estamos intentando conseguir.

Planificar viene de plan, un plan es aquello que quieres realizar. Así que cuando planificamos, organizamos la vida para llevar adelante un plan (o varios, como suele ser el caso de la maternidad). Y, como buen verbo que es, conlleva una acción. Yo os recomendaría hacerlo por escrito, concretamente, como veremos a continuación.

Planificación Mensual

Es el más sencillo de todos. En una planilla de calendario de pared apuntar la actividad que se sale de la rutina del día. Si no usas otro planificador, pues convendría apuntar también la hora y el lugar, pero la intención es que de un vistazo tengas todo el mes controlado. Preferiblemente tachando el día que ya ha pasado.

Hay un placer oculto en tachar, os lo prometo. Muchos hablan de ello pero hay que experimentarlo. Inténtalo un mes, sólo uno. Hay mil plantillas por internet de un planificador mensual, incluso los hay en blanco para rellenar tú misma el mes. Coge uno, apunta aquellas cosas que se salen de la rutina (citas médicas, encuentro con clientes, aniversarios diversos, cumpleaños, lo que se te ocurra) y ve tachando los días que van pasando.

No necesitas colgarlo en una pared, pero sí es importante que esté en una zona muy accesible para ti. En un sitio de paso, en tus apuntes, en lo que quieras, pero que no tengas que ir a buscarlo específicamente, sino que lo encuentres. Yo lo tengo en la entrada, cada vez que voy a la cocina lo veo, cada vez que salgo a la cale lo miro, es inevitable. Y cuando el día que ha pasado no está tachado… me permito ese pequeño placer de tacharlo antes de seguir.

Es algo que te trae al futuro. No hay que despreciarlo en absoluto. El futuro parece lejos, pero se va convirtiendo en presente y aunque apuntes algo dentro de cuatro meses, esos cuatro meses pasarán y ahí estará, no te habrás olvidado porque está apuntado.

Planificación Semanal

Normalmente los viernes, pero siempre preferiblemente antes de comenzar la semana, me cogía mi plantilla de la planificación semanal y lo rellenaba. Lo hacía para traer al presente todo lo que tenía por la semana y poder organizarme mejor, sobre todo el estudio. Pero ahora que ya no estudio, saber cosas que tengo que hacer y hacerlas mejor.

Aunque lo destacable lo tengamos en el planificador mensual, traerlo a la organización de la siguiente semana nos da pie a sentirnos más presentes (esto suena muy mindfullnes y en parte lo es, pero es sobre todo supervivencia). Si eres bloguera te ayudará a ver el mejor día para escribir, que aunque siempre lo hagas el martes a mediodía, quizás tengas que ir al oftalmólogo por la tarde y ves que el miércoles tienes más libre y puedes cambiar el post que siempre escribes el martes para el miércoles y así no tienes que hacerlo deprisa y corriendo para cumplir, si no que encima, ¡disfrutas haciéndolo! (¡¡Wow!! Disfrutar escribiendo un post… ¿quién me ha visto y quién me ve? Jajaja).

Pero en el planificador semanal no sólo pongo las citas. Me he hecho uno personalizado basado en el que tiene Azucena Caballero en su libro “Organiza tu Hogar en 30 días” y ahí planifico también el menú semanal. Parece una tontería, pero verlo junto a todo lo que tienes que hacer te permite elegir mejor las comidas. Son más saludables y es mejor para toda la familia. Yo me lo hice en Excel y aquí os dejo la imagen de mi planificador por si os inspira para el vuestro. Lo imprimo y lo relleno, normalmente el viernes, pero si tiene que ser el domingo por la noche, pues el domingo por la noche. La vida de madre, la vida… (léase con soniquete de “La vida pirata, la vida mejor”)

 

Planificacion Semanal

Truquillo

También os digo un truco. Tarea que no está escrita, tarea que no existe. Libera tu mente de todo lo que tienes que hacer y escríbelo. Yo lo hacía en la cara de atrás del planificador semanal. A veces acababa manchado de aceite, pero se trata de que te resulte útil.

Usaba el Método Bullet Journal (a mi manera). Un círculo sin relleno eran tareas que tenía que hacer sí o sí, una rayita era una tarea que tenía que hacer en algún momento (que si estaba 3 meses sin hacerlo, tampoco pasaba nada), un asterisco era tarea que tenía que pedirle a mi marido que hiciera y puntos normales era la lista de la compra grande.

Todo lo hecho… sí, SE TACHA. Mis planificadores semanales antiguos por detrás parecen la fiesta del tachado y es inmensamente liberador ver las cosas que has hecho y que no te han preocupado lo más mínimo porque como estaban escritas, no estaban en tu cabeza y como están tachadas, ¡resulta que las has hecho! Es increíblemente liberador.

Planificación Diaria

Como hemos dicho antes, “planificar” viene de plan, de realizar y conseguir un objetivo. Y, aunque te parezca muy raro, también es importante apuntar las cosas del pasado. Si tienes hijos, no puedes olvidarte de lo que te ha dicho el endocrino en su cita mensual. Si tu trabajo es muy exigente y tienes que atender a los clientes, no puedes olvidarte de cuándo has visto a uno y qué te ha dicho.

Yo uso mi agenda diaria para apuntar las cosas que he hecho ese día, que me han dicho ese día o, incluso porque adoro estas tontunas, pegar fotos. Vamos, lo uso en pasado. ¿Por qué? Porque como he dicho antes, lo que no está escrito, no existe

El día a día de una familia es increíblemente exigente. Requiere de toda tu energía y sería factible hacerlo sin apuntar nada si fuera lo único que hicieras. Pero la vida con la que soñamos implica cumplir con proyectos personales, con trabajos, con otras cosas que no son niños y cónyuge… Por lo que todo implica una atención, un estar ahí, un saber qué ha pasado y cuándo ha pasado, incluso por qué ha pasado.

Papá Fúturo siempre me dice “Más vale lapicero corto que memoria larga” y tiene muchísima razón. Escribe cuándo has quedado con tu amiga y qué te ha contado, lo que tu hijo ha hecho en el cole, tus ciclos menstruales (es importante tenerlos controlados, ¿sabías que hay una corriente de pensamiento que habla sobre la productividad femenina teniendo en cuenta los ciclos?), la última vez que hubo baile horizontal… apunta lo que quieras, pero no fuerces la memoria que la necesitas para otras cosas.

Todo esto, adáptalo a ti y si quieres, cuéntame en comentarios qué te ha ayudado y cómo lo has adaptado. Me encanta nutrirme de otras ideas y la tuya es muy valiosa para mí.