Sello de Calidad: Fisherprice

Pues gracias a Madresfera he tenido la oportunidad de probar dos juguetes de Fisherprice y no puedo sentirme más feliz porque era justo lo que necesitaba. Son cosas que tenía ganas de probar, pero que no sabía si me iban a funcionar o no y ante la duda, pues no me decidía. Vamos a empezar por:

Gimnasio-piano pataditas superaprendizaje (Enlace)

Con Niño Fúturo adquirimos algo parecido, pero había que dar unas patadas muy fuertes para que sonara el piano y por ello no estaba muy decidida a comprarlo de nuevo. ¡Pero qué diferencia!

Bebito Fúturo tiene 2 meses recién cumplidos y desde que le he puesto, no ha tenido ningún problema en sacarle sonidos al gimnasio-piano pataditas. Se sorprende mucho de los sonidos que realiza con sus patadas y no para de repetir. Me sorpende que a esa edad le guste tanto jugar con algo así, pero realmente le fascina.

El arco con sus juguetitos también le gusta. Todavía es pequeño para alcanzar los juguetitos que cuelgan, pero le tranquiliza verse en el espejo y se sonríe a sí mismo.

Ahora que lo he podido probar, me encanta. Me lo pongo en la habitación donde estudio y lo dejo en el suelo tranquila mientras se entretiene a sí mismo. No aguanta demasiado, pero un rato está ahí recibiendo estímulos que le tranquilizan. Después se duerme bien estimulado y puedo estudiar mucho más rato.

Móvil Ositos Voladores (Enlace)

Con Niño Fúturo el móvil fue todo un éxito, fue el más sencillo del mercado (y se rompió). Así que quería repetir con Bebito Fúturo sí o sí y desde luego que éste ha sido la grandísima opción.

Los ositos son muy graciosos (aunque él no diferencia todavía entre los objetos que le cuelgan), pero sí que sigue el movimiento de los ositos. No lo hemos puesto en la cuna más que para probarlo para esta crítica porque todavía duerme en el cuco a mi lado o colechamos, pero el ratejo que ha estado, quizás por la novedad, ha sido curioso verle seguir los ositos girando.

Me encanta que el proyector sea independiente, como ya he dicho, todavía no usamos la cuna. Poder ponerle el proyector con la música y las luces me ha flipado a mí. Y a Bebito Fúturo le embelesa un ratejo también (todo lo que puede aguantar un bebé de dos meses). Pero lo que me ha dejado ya encantada del todo es que tiene mando a distancia.

De esta manera, cuando estudio y Bebito Fúturo se despierta de su siesta, le entretengo un ratillo con el proyector sin tener que levantarme de la silla.

Las características dicen que es hasta los 5 meses, pero con mi experiencia con Niño Fúturo estoy segura que lo usaremos más tiempo.

Un parto respetado no es un parto deseado

Todas deseamos tener un parto respetado. Por favor, no confundan lo que quiero decir con el título de este post. Que deseemos tener un parto respetado no significa que los partos respetados sólo son aquellos que son como nuestros partos deseados.

¿Os he liado más? Vamos a aclarar conceptos:

Parto deseado: aquel parto idílico que nos imaginamos como perfecto.

Parto respetado: aquel parto en el que nos han informado correctamente y han apoyado las decisiones que hayamos podido optar.

Y ahora os cuento mi parto. Uno que ha sido respetado, pero anda muy lejos del que he deseado. Bueno, algún día lo haré desde un lado más emocional, pero hoy me apetece hacerlo desde el lado más crítico y reivindicativo.

Yo sabía cómo deseaba mi parto. Natural, inesperado, rápido, en el paritorio sin intervención, con un hijo sano y sin ningún tipo de complicación. Me lo esperaba doloroso, largo, cansado, etc… Pero nada de eso sucedió en mi parto.

Entré a mi consulta programada para las 37 semanas con unos valores de tensión más altos de los que estaba teniendo (y ya eran altos), pero no me preocupaba. En la ecografía el niño estaba más bajo de peso de lo que debería. Al principio no me importaba, ya lo veíamos venir. Pero…

La ginecóloga nos comentó que la combinación de la tensión más alta y el peso mucho más bajo podría llegar a ser un problema mucho más grave. Podría afectar a mis órganos internos y podría tener secuelas graves en mi bebé. Sin tomar decisiones precipitadas, nos indicó que habría que tomar medidas y antes de ello, hacer analíticas y ecografías que nos confirmaran el alcance de la situación.

Durante la analítica aprovecharon para hacerme monitores y durante tres segundos la gráfica marcó un problema muy grave. Podría deberse a sufrimiento fetal durante las contracciones o simplemente un movimiento fetal fortuito que desbarajustara la gráfica. ¿Quién quiere arriesgarse? Me ofrecieron un ingreso con una prueba de oxitocina para provocar contracciones, pero no el parto y así salir de dudas. La analítica salió todo bien (por lo que yo no tenía órganos afectados) y la ecografía me la harían al día siguiente… Si ingresaba, no tendría que ir y volver a casa dos días seguidos.

Todo salió bien. Tuve el monitor una hora puesta y llegué a tener contracciones cada tres minutos pero no se provocó el parto ni había sufrimiento fetal.

Llegó el momento de la ecografía doppler, una especial para ver cada milímetro de mi bebé. En él podríamos ver en diferentes partes de su cuerpo si estaba bien alimentado o no. Todos los puntos de mi bebé en los que se podía medir el riego sanguíneo estaban perfectos, menos en el cordón umbilical. Esto significaba que podría perjudicar a mi bebé y que podría dejar de estar todo perfecto en cualquier momento, por lo que me recomendó mi ginecóloga la inducción del parto.

Esto desbarajustaba de lejos todos los planes que podría haberme hecho, pero lo importante era mi bebé. Es mejor que naciera en ese momento sabiendo que estaba bien a arriesgarnos a que no lo estuviera cuando quisiera nacer. Y esa misma noche me pusieron el propess. Con ello se intentaba borrar el cuello del útero y con suerte provocar el parto. A la mañana siguiente veríamos la evolución.

La ginecóloga sí que nos dijo que al tener una cesárea previa, debido a la cicatriz que ya tenía mi útero, la inducción no sería como las habituales de esperar 3 días. La cicatriz limitaría el tiempo de la inducción y era muy probable, por no decir totalmente seguro, que mi bebé nacería al día siguiente de una manera u otra. Que tratarían de que fuera de la manera más natural posible, pero dependería de mi cicatriz y del avance del parto con la inducción. Y que también dependía de la reacción de Futurito Bebito ante la inducción. Es decir, había dos factores claves que darían las pautas del parto, mi cicatriz y mi bebé. Según cómo evolucionen con la inducción, me evitarían, o no, la cesárea.

A la mañana siguiente no se había borrado ni un poco del cuello del útero. Así que me inyectaron la oxitocina para provocar el parto. Poco a poco las contracciones se hicieron más notorias. Pedí la pelota de pilates para aliviar el dolor, pero al necesitar controlar muy de cerca el ritmo cardíaco de Futurito Bebito no me dejaron tener ventanas de monitorización… Es más, al principio la matrona me dijo que no. Pero como mi bebé iba bien en el control, me dejaron usar la pelota con la condición de que se pudiera controlar bien el corazón suyo. Así que durante un rato estuve con la pelota, poniendo mucho cuidado en que los latidos de mi bebé se escucharan bien… Hasta que me cansé de que el monitor se moviera todo el rato y no me dejara disfrutar de la pelota.

Al poco entraron a hacerme otro tacto vaginal. Mi cuello del útero seguía igual, no se había borrado nada. Yo ya tenía contracciones cada minuto y medio y bastante dolorosas. Habían pasado 16 horas desde que me pusieron el propess, unas 9 horas desde la oxitocina, y ni medio avance. El dolor era soportable, pero no me imaginaba quieta en la cama sufriéndolo indefinidamente, así que pedí la epidural. Un poco con la idea de que al relajarme del dolor quizás conseguiría avanzar más rápidamente y llegar a tener mi parto vaginal (aunque ya no iba a ser natural).

De repente todo pasó muy deprisa. Al volver de ponerme la epidural y monitorizarme, los latidos de Futurito Bebito habían bajado drásticamente y mi ginecóloga vino para informarme que debían hacerme una cesárea. No era de urgencia, así que nos ofreció que el padre asistiera en el quirófano a acompañarme. Aceptamos.

Casualmente llegó Niño Fúturo en esos momentos, al regresar de la epidural estaba en la habitación. Lo tengo todo muy claro en mi mente, pero me resulta difícil transcribir los siguientes momentos. Yo en el quirófano, olor a carne quemada, preguntas sobre dónde estaba el padre que iba a estar conmigo, Papá Fúturo que llega al quirófano justo a tiempo (un minuto antes) para ver al recién convertido en Bebito Fúturo a la vida, el neonatologo que nos dice que se lo llevan a la UCI por su bajo peso, mi reclamo del piel con piel, que nos respetan durante media hora pero que tendría que hacer el padre…

De repente estaba en la REA aceptando que no iba a poder ver a mi bebé hasta que no pudiera caminar para ir a la UCI…

Mi parto fue respetado, pero lo que vino después… Eso es otra historia.

El Embarazo después de un Aborto

Cuando supe que estaba embarazada de mi Bebé Arcoíris me encontré con un cúmulo de sensaciones que no me esperaba. No sabía cómo sería el embarazo después de un aborto, pero no me lo esperaba como estaba siendo. Fue un golpe de realidad tan brutal que mi mente no concebía el embarazo.

Cuando recibes la noticia del embarazo

Ese positivo, que no te esperabas, ese saber que estás embarazada. Esa sensación indescriptible de saber que vas a tener un/otro parto. A mí me embargó la alegría, la satisfacción, la incredulidad… No olvidemos que la ovulación fue en la fecha de la FPP. Cosa que no tiene porqué afectar, pero para mí sí resulta muy significativo emocionalmente.

Volvería a ir a ecografías… y ahí empezaba a dividirse todo en cierto miedo y culpabilidad. Deseaba saber que todo estaba bien, pero sólo sentía miedo de que todo estaba mal. Y me sentía culpable porque el ser que habita en mí siente lo que yo siento y no quiero que sienta miedo, quiero que sienta lo feliz que es su madre por tenerle dentro. Pero sólo siento miedo y culpabilidad.

Puedo gestionar fácilmente la culpabilidad. Sé que es un sentimiento, no una realidad y me resulta muy fácil decir que no necesito la culpabilidad para nada porque no me aporta nada positivo. Pero el miedo es algo distinto…

El miedo del embarazo después de un aborto

¿El miedo es irracional? Siempre lo he justificado como una alarma del cuerpo que te previene de peligros. En el momento en el que el miedo te limita, te bloquea y te hace sufrir, entonces es un miedo irracional.

Estoy muy enfadada conmigo por no poder quitarme ese miedo irracional. Por no disfrutar del embarazo que deseo tener. Por no hacerme fotos, por no escribir mi semana a semana, por no creérmelo. Y es que si lo pienso, no me puedo creer que este embarazo vaya bien. Me resulta inconcebible.

En el momento en el que os escribo esto ya he tenido dos pequeños riesgos de aborto (que os tengo que contar). No los he sentido como reales, eran como una ilusión (como si supiera que no iba a abortar). Pero no me imagino teniendo a mi Bebé Arcoíris en brazos, no me creo que vaya a darle el pecho.

Con Niño Fúturo me pasé todo el embarazo imaginándomelo fuera. Con Futurito Bebito me cuesta incluso imaginármelo dentro. Y no os podéis hacer una idea de lo que duele escribir estas palabras, pero son la verdad. Sé que amo con toda mi alma también a Futurito Bebito y que el miedo se irá cuando esté en mis brazos (o parte del miedo que tengo, al menos), pero la verdad es que ahora de verdad… no me lo creo.

No me creo mi embarazo

No me ha venido la regla, antes de eso incluso un test de embarazo dio positivo. Ya he escuchado su corazón latir, que es algo que no pude vivir con Futurito Bebé. Le he visto moverse, me dicen que todo está bien… ¡Hasta he tenido algún síntoma de embarazo esporádico! Alguna náusea afortunada y un mareo ilusorio… La semana pasada me ha crecido un poquito la tripa.

En mí siento que todo es una ilusión. En septiembre la vida continuará como si nada hubiera cambiado. Yo pierdo mis ganas de todo en cada día que pasa. Aunque no me dejo…

Lo único que me trae la realidad de mi estado es compartir mi embarazo. Así que eso haré, con toda mi ilusión y todas mis ganas. Contaros todo lo que ha pasado hasta ahora y todo lo que pasará hasta entonces. Futurito Bebito es mi Bebé Arcoíris.

¿Los test de ovulación pueden predecir un embarazo?

Os comentaba en este post que corre el rumor que los test de ovulación pueden predecir un embarazo antes que un test de embarazo. Y, como todo, he querido experimentarlo por mí misma y contaros si esto es verdad, o no, con mis propias conclusiones. Pero siempre hay que tener en cuenta que esto no es una verdad universal.

¿Cuál es la teoría?

Parece ser que la hormona LH (liberada durante la ovulación) se parece molecularmente muchísimo a la hormona hCg (segregada durante el embarazo) y, por tanto, la hormona hCg puede ser confundida por los test de ovulación como hormonas LH y, al ser más sensibles, detectar el embarazo antes que un test de embarazo.

Esto no es así en todas las mujeres, ni con todos los tests. Por lo que esta teoría hay que cogerla con pinzas. Conozco una mujer a quien los test de ovulación no le detectó la ovulación, pero sí le detectó el embarazo. Me sorprendí mucho cuando me lo contó, pero no me parece increíble. Cada mujer somos un mundo.

También sé que hay mujeres a quienes el test de ovulación no le detectó el embarazo. Así que no podemos tomar esto como una ciencia cierta, sólo como una posibilidad. Y la única manera de averiguarlo, es experimentarlo por nosotras mismas.

¿Cómo ha sido mi experiencia?

He tenido varios meses de búsqueda. Y poco a poco pues fui tomando una dinámica. Ya no me hacía test de ovulación para detectar la ovulación y en el último ciclo incluso tuve mis síntomas físicos habituales de ovulación. Aunque después del aborto, no los había tenido desde hacía meses. También debo contaros que ese ciclo ocurrió cuando estaba prevista la Fecha Probable de Parto de mi estrellita y tenía los ánimos al respecto muy revueltos, como os contaba en este post o en este otro.

De todas formas, con un rayito de esperanza (y sabiendo que saldría negativo de todas formas porque era muy pronto), el día de Reyes me hice un test de embarazo. Había ovulado el 1 de enero, estaba en el día 20 del ciclo. Si todo fuera bien, estaría apenas en la semana de implantación. Aquello era imposible que saliera positivo aunque lo estuviera. Y así fue, un bonito blanco nuclear que se pulió la mitad de ese rayo de esperanza.

De todas formas, el 8 de enero por la noche sentí un enorme pinchazo en el vientre. Recuerdo perfectamente que estaba fregando platos mientras veía una serie en el iPad. Tuve que parar tres minutos para soportar el dolor y enseguida pensé: “si este mes me quedo embarazada, se está implantando justo ahora”. Pero no me lo quise creer, cosas de ser pesimista positiva.

Como todos los meses, la semana después de ovular empezaba a hacerme todas las mañanas test de ovulación para verificar si predecían el embarazo. Así que justo me lo había hecho el 8 de enero por la mañana. Salió negativo, era el día 22 del ciclo. Y, como siempre, tiré la tira del test. Esa noche tuve el pinchazo y al día siguiente me hice otro test de ovulación, también salió negativo, y también tiré la tira del test. Aquello no estaba funcionando…

¿Los test de ovulación pueden predecir un embarazo?

Día 24 del ciclo, 10 de enero del calendario (3 semanas y 2 días). Me hago un test de ovulación y… ¡sale positivo! Enseguida me hice un test de embarazo, no me lo podía creer, ¿estaba embarazada? Como anteriormente, usé un test de embarazo de alta sensibilidad. Bueno, pues si lo ponías en luz natural, pero no directa, en una inclinación de 45º respecto a la ventana, entrecerrando los ojos y poniendo mucha intención, ¡¡se veía el positivo!!

Creo que podéis deducir vosotros mismos cómo ha ido la evolución de los tests con la siguiente imagen:

test de ovulación pueden predecir un embarazo

Os he puesto la imagen original, pero os subo también una imagen modificada digitalmente para que podáis apreciar un poco mejor las diferencias. Espero que os resulte también útil:

test de ovulación pueden predecir un embarazo

Una pequeña aclaración, las tiras verdes son los test de ovulación y las tiras azules son los test de embarazo. Los he puesto cronológicamente, aunque el primer día, con los nervios, puse la fecha del revés. Creo que se aprecia muy bien cómo los test de ovulación van oscureciendo cada día y los test de embarazo va apareciendo la línea poco a poco.

Finalmente, el 18 de enero me repetí la prueba de embarazo. Después de ver líneas en los tests de embarazo tan claras y sufrir un aborto, necesitaba ver una evidencia de que aquello iba bien. Y salió tan oscura como la línea de control.

Conclusión

En mi caso y con esas tiras puedo confirmar que un test de ovulación puede predecir un embarazo. Pero no sé qué habría ocurrido con otras tiras de ovulación. O qué ocurrirá con esas mismas tiras, pero en otra mujer. De todas formas, os dejo los enlaces de Amazon (afiliados) por si queréis adquirir esas mismas tiras y tener vuestra propia experiencia:

Tests de Ovulación (pack de 50 tiras)

Tests de Embarazo (pack de 10 tiras)

Y contadme en los comentarios, ¿os animáis a probar? ¿Lo habéis probado? ¿Os ha funcionado?

Test de Helecho a fondo

Hace mucho tiempo, os contaba AQUÍ mi experiencia con la Prueba de Helecho justo cuando me había quedado embarazada del que por entonces era Futuro Bebé. Con el embarazo, el nacimiento, la lactancia y el tiempo, fui dejando poco a poco la prueba definitiva para demostrar si el test de helecho funciona o no. Pero hoy vengo a rescatarlo y a daros mi opinión.

¿Qué es el Test de Helecho?

Os lo cuento también rápidamente en ese post, pero os lo vuelvo a contar por si lo puedo dejar un poco más claro. Es un test de ovulación basado en la saliva. Las diferentes etapas de un ciclo en la mujer tienen diversas consecuencias físicas que se pueden medir de varias formas. Una es el Test de Ovulación más conocido y del que os redacto mi experiencia AQUÍ.

Pero otra forma de medirlo es porque la ovulación produce un aumento en la cantidad de estrógeno y ésta, a su vez, provoca una mayor salinidad en la saliva que se puede detectar fácilmente. Poniendo una gota de saliva seca bajo el microscopio se pueden ver la cristalización de la saliva en forma de helechos.

¿Es fiable el Test de Helechos?

Como todo, depende de cada mujer. Conozco casos en los que los tests de ovulación por orina no detectan la ovulación de la mujer, esto no quiere decir que no haya habido ovulación. Y hay casos en los que una mujer puede tener más estrógenos durante todo su ciclo y no detectar el aumento durante la ovulación, por tanto el test de helechos no sería fiable. Pero en general, sí es algo fiable.

¿Qué ventajas tiene el Test de Helechos?

Lo bueno que tiene es que es reutilizable. Lo compras una vez y puedes usarlo tantas veces como necesites a lo largo de tu vida. Depende de la marca, aseguran una durabilidad mayor o menor. Dado que se trata de un microscopio portátil, se puede arañar y no dar resultados.

Cosa que, por ejemplo, me pasó a mí. El Fertilcontrol que me tocó en el sorteo que os comento en el post anterior, cuando volví a intentar usarlo, sin haberlo movido de sitio en 3 años y sin haberlo manipulado, tratando de guardarlo como se indica, cuando lo volví a coger, estaba totalmente arañado. Os lo enseñé en esta foto de Instagram:

Así que me tuve que comprar uno de mi propio bolsillo.

¿Cómo puedo interpretar el Test de Helecho?

La interpretación es bastante sencilla. Si sólo hay líneas y puntos, no hay helechos, por tanto no ha habido aumento de estrógenos y todavía no está cerca la ovulación. Si empieza a verse helechos, la ovulación podría producirse en breve y sería buen momento para iniciar las relaciones. Y cuando se ven muchos helechos, entonces estamos en esos días, ¡¡a fabricar bebés!!

Mi Experiencia con el Test de Helecho

Igual que la vez anterior, el primer ciclo que lo probé, no conseguí ningún resultado. No había helechos por ninguna parte, aunque el test de ovulación sí había dado positivo. Supuse que algo no estaba haciendo bien, así que decidí darle otra oportunidad al mes siguiente.

Te recomiendan usar una gota algo generosa, sin pasarte, y preferiblemente de debajo de la lengua. Además, no debes usar la primera saliva de la mañana y dejar 2 horas después de la última comida o bebida para usarlo (sí, ni agua). No ponerla con los dedos ni con la lengua y quitarle las burbujitas. Yo empezaba a sospechar que el error estaba ahí, no conseguía poner bien la saliva, que en sí misma requería de una ciencia infusa importante. ¿Qué es una gota generosa, pero no demasiado? Yo intenté cubrir todo el microscopio, pero siempre sin que fuera una gota excesivamente gorda. Y aún así, no me funcionaba. Hasta que un día me cabreé y eché una gota generosa de verdad, con la lengua, sin burbujitas, de debajo de la lengua y, en lugar de esperar los 20 minutos que te recomiendan para que se cristalice (se seque), esperé 3 horas. Pero así, sí pude ver helechos.

Aquí no se ven helechos, sólo puntitos. Era el día 13 del ciclo, la ovulación estaba realmente muy cerca si no estaba ocurriendo ya. Y así lo decía también el test de ovulación.

Por la tarde, volví a poner una gota de debajo de la lengua usando la lengua en el microscopio…

En los bordes se aprecia la formación de unas líneas. ¿Conseguís verlas? En la parte de arriba. Empieza a haber unos pequeños helechos. La ovulación estaba en camino…

Día 14 del ciclo, cuando suelo tener la ovulación normalmente. Como podéis ver, en casi el centro, se aprecia perfectamente la formación de helechos. Y así también lo confirmaba el test de ovulación:

Y al día siguiente, el día 15, era muy obvio que había helechos, como se puede ver en este test. Todo estaba lleno de helechos casi por todas partes, aunque resultaba bastante difícil enfocarlo con el móvil.

Y el test de ovulación también daba un positivo todavía bastante claro:

Conclusión

Puedo confirmar que el Test de Helecho funciona en mi caso. Pero, sinceramente, no me lo habría comprado sabiendo lo que sé ahora. No es un test económico, a pesar de que se puede reutilizar y demás. Como curiosidad para probar, es algo caro. Al precio al que están las tiras de ovulación en tiendas como Amazon (enlace afiliado), no lo dudaría y compraría, por ejemplo, este pack de 50 Test de ovulación (LH) Core Tests 25 mlU/ml 3 mm (es el que me compré yo y, después de varias pruebas en otras cosas que también os enseñaré, me sobraron y todo).

PD: En el podcast hay sorpresa final. Prometo que ha sido totalmente improvisado.

Visita a Especialistas. Ginecóloga y Endocrino

Estas visitas de las que os voy a hablar hoy son, en realidad, de noviembre. Pero entre unas cosas y otras espero que comprendáis que no he escrito sobre ellas todavía hasta ahora. Como he prometido, poco a poco me iré poniendo al día con el Blog. Vamos por partes y os cuento  mis visitas a la ginecóloga y endocrino.

Visita a Ginecóloga

Pues a principios de noviembre fuimos porque ya llevaba unos cuatro meses de búsqueda y nada salía bien.

Yo me sé la teoría igual de bien que cualquiera. Nadie se preocupa de nada hasta que no haya habido al menos un año de búsqueda porque dentro de ese año se presupone normalidad. Quedarse a la primera no es tan habitual como nos creemos.

Pero para mí era algo extraño. Niño Fúturo fue una estrella fugaz y mi Estrellita fue en cuanto me retiré el DIU, así que eso de tardar más de 3 meses no me resultaba muy concebible. Aunque ya sabía lo que me iba a decir… Que no haya pasado un año, no nos teníamos que preocupar.

Y así fue. No nos echó la bronca, pero poco le faltaba. Aún así, para aprovechar la visita, me hizo la revsión anual (por segunda vez este año) y me mandó una analítica preconcepcional con hormonas. Y con eso me fui contenta, no necesitaba más.

Me hice la analítica y a las dos semanas fuimos para ver los resultados. Como en la cita anterior coincidió con mi regla, no me pudo hacer una ecografía, así que me la hizo en esta visita.

Todo salió a pedir de boca. La analítica preconcepcional estaba perfecta. Es más, por lo visto tengo la Vitamina D más alta de lo que corresponde a la época del año en la que estamos. Vamos, una analítica para enmarcar (con un pequeño pero… Que veremos en la visita de la Endocrino).

Me hizo la ecografía y coincidió que justamente en ese momento estaba ovulando, así que nos mandó tarea para casa. Con tan mala suerte que Papá Fúturo estaba muy pochillo.

Nos volvió a insistir en que no nos tendríamos que preocupar hasta el año después del aborto. Y aprovechando la visita, para que llegados el año nos pudiéramos saltar un paso, nos dio volante para un seminograma.

Visita a la Endocrino

Como está siendo costumbre, voy, estoy una hora o más en la sala de espera, entro y me atiende en cinco minutos.

De nuevo me preguntó entusiasmada si estaba embarazada, a lo que tuve que contestar que no. Aprovechando que tenía que hacerme la analítica de la ginecóloga me hice las que me mandó ella.

Lo primero que dijo cuando las vio fue “están mal hechas”. Me preguntó dónde las había hecho y me dijo que tenía que repetirlas y que fuera al laboratorio del hospital para que tuviera las pruebas en el ordenador directamente y que considera que son más fiables.

Como no necesitaba ayuno, salí y me las hice directamente. Además, ella apuntó para la ginecóloga que estaban mal y que tuviera presente las que me mandaba ella.

Resulta que tenía la TSH y la T3Libre dentro de los límites, pero la T4Libre estaba muy descompensada y eso no estaba bien.

Cuando me hice la siguiente analítica salió igual, o peor… Y me quedé preocupada hasta la siguiente visita a la Endocrino.

Visita al Especialista. Endocrino VII

He perdido la cuenta de las veces que he ido al endocrino desde que tengo este blog. ¿Por qué sigo yendo? Pues como os contaba y trato de recordar siempre para mujeres que están en búsqueda… Una vez, hace muchísimo tiempo, me detectaron hipotiroidismo subclínico. No requirió de tratamiento ni dieta especial ni nada, sólo control rutinario y al año y medio ya dejé de tener hipotiroidismo, por lo que casi me olvido que alguna vez lo tuve.

En el embarazo de Niño Fúturo resurgió y la bronca de la endocrino por no haber acudido antes de su búsqueda fue monumental. Así que, para ahorrar esa bronca a toda futura madre, siempre trato de recordar que antes de una búsqueda deberemos acudir a este especialista. Incluso antes de ir a un ginecólogo.

En esta ocasión he acudido porque como os contaba AQUÍ, tengo un exceso de peso importante y quería controlarlo antes de renovar la búsqueda de mi Bebé Arco Iris. Así que he ido a la revisión de los resultados.

No me explayo más, pero es que la visita fue tan corta que estáis tardando más en leer hasta ahora que lo que estuve dentro. Me saludó, revisó mi analítica, dijo que todo estaba bien, me pasó la siguiente analítica para dentro de dos meses y adiós.

No me pesó, no me preguntó cómo estaba llevando la dieta… Sólo me preguntó si ya estaba embarazada. Me preguntó por mi regla, le dije que se me había adelantado casi una semana. Metió datos en el ordenador y me dijo que todo estaba bien.

Salí corriendo… recordemos que tengo cierta fobia a la bata blanca y acudir sola a los médicos me bloquea. Así que no le dije lo del peso tampoco, no le pregunté cosas que no entendía de la analítica ni le pedí permiso para embarazarme. Me fui y punto.

Buscando un Embarazo: cosas que debes saber

Normalmente la gente no busca cosas hasta que se ha quedado embarazada, o lo que encuentra es excesivamente específico y pierdes un poco el concepto de búsqueda. También los hay que nunca buscan, si no que se lo encuentran. En cualquier caso, me gustaría ayudar a alguien que está buscando un embarazo a aclararse con las cosas con las que tiene que tener cuidado. Os voy a contar las cosas que me habría gustado que me dijeran antes de buscar o durante la búsqueda.

Antes de buscar un embarazo

  • Ve al médico

Ya lo sé, no crees que sea importante hasta que te quedas embarazada, ¡pero todo lo contrario! Te mandará una analítica de sangre para ver el estado general de salud y comprobará si estás correctamente inmunizada contra ciertos virus que podrían ser letales para tu bebé durante el embarazo (rubeola o varicela, por ejemplo. Y te vacunará si no lo estás). Esto se llama analítica preconcepcional.

Muy importante. Si en algún momento de tu vida has tenido problemas con la tiroides, aunque ya se haya solucionado, aunque haya sido muy leve y muy poco tiempo, antes de buscar un embarazo deberás acudir a un endocrino. Si no, recibes una bronca monumental.

  • Toma Ácido Fólico

Si vas al médico, ya te lo dirá él. Pero si no, porque te cae mal y sólo quieres verlo lo justo y lo necesario, pregunta a tu farmacéutico. El Ácido Fólico es bastante importante en la primera etapa de la gestación. Te lo venden como suplemento alimenticio en las farmacias, pero lo tienes en todas las verduras de hoja verde. Previene las patologías del tubo neural.

Buscando un embarazo

  • Alimentación

De esto puedo hablar largo y tendido. Os dejo este podcast (segunda parte) que hice en su día hablando sobre ello. Pero ya te aviso que deberás actuar como si ya estuvieras embarazada. Es decir, debes evitar los siguientes alimentos:

  1. Quesos Blandos (sólo se salvan los quesos hechos con leche pasteurizada)
  2. Atún, Pez Espada, Tiburón (limitar su consumo. Por la cantidad de mercurio que contienen)
  3. Carnes crudas (a menos que en la analítica salga que has superado la toxoplasmosis)
  4. Embutidos sin cocinar (¡Adiós Jamón! ¡Hasta luego Fuet! Lo puedes congelar 2 días a -20ºC y comerlo)
  5. Infusiones y tés (si quieres más info, busca en internet, pero especial cuidado con el hinojo)
  6. Café (limitar su consumo)
  7. Lavar muy bien las verduras (esto también es por la toxoplasmosis)
  8. Pescado crudo (¡Adiós Sushi!)

Por supuesto debemos abandonar el consumo, por muy poco habitual que sea, del alcohol y del tabaco. Por un lado es malo para el bebé y por otro lado puede causar muchos daños incluso durante el embarazo, además de dificultar la fecundación.

  • Medicinas

Pues igual que en el punto anterior, en cuanto sabemos que ovulamos debemos tener mucho cuidado con los medicamentos que tomamos. Hay que olvidarse de muchísimos, pero uno de los más habituales que deben evitarse es el ibuprofeno. Durante el embarazo, el único analgésico permitido es el paracetamol.

  • Vibraciones y burbujas

La verdad es que no supe cómo llamar esta categoría, pero toda actividad que requiera vibraciones o burbujas por la zona pélvica deben evitarse. Entre ello está montar en moto, spa, jacuzzi, vibradores, etc. Ojo, es como todo, tampoco hay que ser una radical cuando todavía no se está embarazada, pero sí que conviene consultarlo. Cuando me quedé embarazada y lo consulté con mi ginecóloga, me dijo que no lo tenía prohibido, pero sí que debía intentar evitarlo.

Otras curiosidades

A ver, esto no es que haya que evitarlo o hacerlo, pero sí me gusta mencionarlo por las veces que yo lo he hecho. Por ejemplo usar tests de ovulación para saber cuándo tener relaciones efectivas que provoquen el embarazo. O la prueba de helecho, de la que me gustaría volver a hablar pronto. También hay aplicaciones como Womanlog u Ovuview (que han cambiado desde que las reseñé y tengo que escribir sobre ellas de nuevo) para ayudar a controlar los ciclos menstruales. Hay muchas más.

Por cierto, no os preocupéis ni por el tatuaje, ni por la lactancia de un hermano mayor durante el embarazo. Tenéis más info en los enlaces que os facilito.

En cualquier caso, ante la duda, acudir al profesional sanitario. Ya sea médico de cabecera, médico de familia, matrona, ginecólogo… pero no fiarte de las cosas que encuentras por internet (aunque a veces, son más fiables).

Buscando un embarazo