No estoy de Vacaciones

Aunque parezca todo lo contrario, estoy más ocupada que nunca y disfrutando muy poquito de las vacaciones ajenas. En serio, no estoy de vacaciones. Niño Fúturo ya no va a la guardería y esto afecta a la cronología familiar rutinaria (por decirlo fisnamente). No paro. Si no es un curso, es otro curso y, en medio, Niño Fúturo y Podcasts en Directo. Lo bueno, es que últimamente me han salido los podcasts en directo más decentes y he tenido invitadas muy especiales.

No os perdáis a Azucena Caballero de la Pedagoía Blanca hablando sobre Homeschooling AQUÍ y AQUÍ. Ni a Meritxell de Tus Patucos y Mis Tacones hablando de Infertilidad AQUÍ.

Hay varios proyectos con los que me he tenido que poner las pilas. Cambios que afectarán a Mamifutura, cambios que veréis en un futuro (espero que no muy lejano, ¿pero quién sabe?). Son esos cursos los que estoy haciendo.

Ahora en verano no, pero también estoy metida en la búsqueda de empleo. ¡Menudo mundillo! Sociológicamente es apasionante, como experiencia personal es frustrante… Esta incertidumbre me mata un poco por dentro. Si ya se hubiera celebrado el juicio, pues sentiría un alivio. O si tuviera a mi estrellita en el vientre. Pero las cosas son como son y la vida, entre esas cosas, continúa.

Un poco de desahogo… he hablado con mi familia. He oído a mi padre más desanimado que nunca mientras mi madre festejaba que, entre 11 hermanos, mi padre era el único varón sobreviviente de todos los que tenía (y sólo tuvo 3 hermanas). La gestión emocional de la llamada se me escapa.

Urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo

Dije que os hablaría de la visita a urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo. Menudo día intenso, pero con los que tengo ahora, eso se queda en nada. Pero dije que lo contaría… Papá Fúturo salió antes del trabajo porque estaba febril y se encontraba muy mal, así que su jefe le mandó a casa.

Cuando fui a recoger a Niño Fúturo, éste había salido de la guardería llorando a mares y no paraba  de quejarse, tuvo un rato que estuvo también febril. Así que me encaminé con Niño Fúturo a urgencias (y con Abuelo Fúturo que me acompañó). Resulta que tenía otitis… Así que antibiótico y descanso.

Mientras volvíamos, Papá Fúturo se encontraba peor y también necesitaba su visita a Urgencias. Por lo que dejé a Niño Fúturo con el abuelo y lo llevé al Centro de Salud. Tenía anginas… Antibiótico y descanso recetado por el médico. Le hicieron, por primera vez, receta electrónica a Papá Fúturo. Después lo dejé en casa.

Me encaminé a la Farmacia con todas las recetas. El de Niño Fúturo me lo dieron sin problemas, pero la tarjeta sanitaria de Papá Fúturo no conseguían leerla. Así que vuelta al Centro de Salud para que me facilitaran la receta física. Y cuando llego a la Farmacia… ya pueden leer la tarjeta sin problemas.

Recojo a Niño Fúturo y lo llevo a casa quedándome al cuidado de mis dos hombres durante dos días enteros.

Con esto espero haberos puesto un poco al día. Estoy preparando novedades, ¡no os las perdáis!

Aprovecho para recordaros que podéis suscribiros por correo electrónico en una cajita lateral de la web.

Sello de Calidad: CalenduflorBaby® de Laboratorios Dhu

Desde Madresfera nos dieron la oportunidad de probar las toallitas y la crema de CalenduflorBaby y aquí vengo a transmitiros mis impresiones después de haberlo probado durante 10 días.

Niño Fúturo está en la etapa de comenzar a dejar el pañal, pero la verdad es que no se le ve muy por la labor. Tuvo un tiempo en el que parecía que empezaba a estar encaminado: avisaba cuando estaba haciendo caca. También moja muy poco el pañal y de forma más controlada, pero no quiere saber nada del orinal más que para jugar. Estaba en duda de si apuntarme o no, pero la verdad es que ha sido todo un acierto.

CalenduflorBaby

Nos piden que hagamos la crítica del producto en función de estas características:

Textura

La textura de las Toallitas de CalenduflorBaby la verdad es que son muy húmedas. Es algo que me gusta bastante, porque siempre tengo la sensación de que las toallitas que uso normalmente no van a limpiar igual de bien. Normalmente van siendo más húmedas a partir de la mitad del paquete y noto la efectividad mejor ahí, pero en las toallitas de CalenduflorBaby no me ha pasado. Han estado húmedas desde la primera toallita, eso me ha gustado mucho. Ojo, pero sin llegar a empapar.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, me ha sorprendido muchísimo por lo oleosa que me ha parecido. Muy fácil de extender. Todas las cremas que he probado hasta ahora eran como más compactas, mientras que la crema de CalenduflorBaby la expandes rápidamente. Lo cual viene muy bien si el peque es demasiado inquieto. Recuerdo que ponerle crema a Niño Fúturo cuando era más pequeño se me hacía muy difícil. Es más, me pasé al aceite de almendras enseguida. Pero con esta crema no habría tenido ese problema.

Toallitas: 4

Crema: 5

Olor

El olor de las toallitas de CalenduflorBaby es agradable. No es muy exagerado, como otras toallitas que he usado. Una vez abrimos el paquete daban ganas de volver a abrirlo para olerlo. Cosa que con otras toallitas me ha pasado al revés. Es más, Niño Fúturo ahora me ayuda a limpiarse y estas toallitas les gusta olerlas.

Sobre la crema de CalenduflorBaby tengo que decir un poco lo contrario. El olor es muy fuerte y, sin llegar a ser desagradable, no es muy atractivo. A mí me parece un olor como muy natural, pero demasiado intenso.

Toallitas: 5

Crema: 2

Calidad

Las toallitas de CalenduflorBaby son realmente buenas. La verdad es que lo hemos terminado usando toda la familia. He probado su eficacia limpiadora con manchas de chocolate en el sofá. Porque al final acabas usando las toallitas un poco “para todo” y literalmente. Y mi marido se sorprendió mucho lo bien que quedó después de pasar la toallita. Están hechas con base de caléndula y, a poco que conozcas la fitoterapia, sabes que es una flor que se usa para la recuperación de la piel.

Me gusta que los productos que uso con mi hijo estén hechos a base de extractos naturales de plantas. Para mi gusto, eso es sinónimo de calidad. También es química, no nos engañemos, pero la que nos ofrece la propia ingeniería medioambiental.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, que también está hecha con extracto de caléndula, sólo puedo decir maravillas. Las pocas rojeces que le han salido a Niño Fúturo durante la prueba de producto casi le desaparecen de un cambio de pañal a otro (ahora mismo gasta unos 3 pañales al día). Es más, la primera vez que lo he usado ha sido sobre mí misma. La zona de los muslos, con el sudor y el roce, se me irrita mucho a principio de verano y, en un momento en el que el dolor era insoportable, lo usé sobre mí. ¡Qué gran acierto! Al momento el roce ya no se me hacía insoportable y al día siguiente ya no tenía rojez ninguna. Normalmente estoy así hasta 4 días.

He leído en su página que la crema se puede usar también con las quemaduras del sol. Niño Fúturo no ha tenido, ¡¡pero me parece una gran idea!! Al menos que se conozca esta propiedad…

Toallitas: 5

Crema: 5

Composición

Como he comentado antes, que estuvieran compuestos por extracto de caléndula para mí era un plus bastante grande. Las toallitas que solemos usar no tienen este extracto, si no de aloe vera, y la diferencia me ha gustado bastante (sin desmerecer a las otras). Aunque la verdad es que en este criterio debo reconocer que no tengo grandes conocimientos al respecto.

Toallitas: 5

Crema: 5

Crítica Personal de CalenduflorBaby

Si debo ser crítica con algo, la verdad es que la apertura del paquete de toallitas y la extracción de las toallitas considero que es mejorable. El formato de cerrar con pegatinas no es mi favorito, pero funciona bien. Al menos de momento no se ha despegado una vez cerrado.

Pero con lo que me ha quedado mal sabor de boca es el hecho de que al sacar una toallita… se complica todo. No sé si es porque están muy húmedas, pero al intentar sacar una, hay que pellizcar a conciencia. No es algo rápido. Ahora Niño Fúturo se le puede hablar y entretener, pero recuerdo en su época de bebé que casi tenías que tener la toallita ya fuera para que diera tiempo a limpiarle. Con las toallitas de CalenduflorBaby habría que mejorar esto, que las toallitas fueran más fáciles de extraer.

Visita al Especialista. Otorrino IX

Quitando las dos horas en la sala de espera, esta visita ha sido extremadamente corta. Entramos al despacho del otorrino y tras saludarnos, como siempre, nos invitó a sentarnos en la cámara para revisar.

El otorrino revisó el historial de Niño Fúturo mientras nos sentamos. Yo me fui colocando agarrando piernas y brazos. La verdad es que Niño Fúturo no lloró y se dejó hacer sin ningún problema, era sorprendente la facilidad con la que dejaba hacerlo todo.

Una vez que vimos las imágenes en la cámara y revisó la garganta, nos dijo que todo estaba bien. Que seguía tan estupendo como la vez anterior y nos emplazaba a una consulta por octubre.

¡Sentí un poco de frustración! Durante la espera (2 horas dan para mucho) estuve hablando con una mamá que era su segunda visita. Le recomendé traerse un libro y entretenimiento para el pequeño.

Curiosamente al despedirnos nos preguntó el doctor cómo hablaba… Le dije que tenía mutismo selectivo. Le habló directamente a Niño Fúturo y al ver que mostraba timidez, pero contestaba, no le dio mayor importancia.

De verdad esperaba que fuera la última visita. Pero bueno, así nos aseguramos que está bien durante la próxima temporada de resfriados.

Tutoría en la Guardería. Nivel 2, 3er Trimestre

La verdad es que normalmente la Tutoría General y la Tutoría Individual de la Guardería están bastante separadas en el tiempo, pero en esta ocasión la diferencia temporal ha sido de dos semanas, por lo que he decidido juntar las dos tutorías en el mismo post y hacer más efectivo el tiempo.

Tutoría General en la Guardería

Como siempre, nos han contado los objetivos que había en clase. En esta ocasión nos lo contaron en pasado, con el respectivo resultado de los mismos. Ya nos habían contado los objetivos a principios de año, que si no recuerdo mal, pues son los objetivos de esta etapa que te ofrece cualquier pediatra. Desarrollar su autonomía, desarrollar el lenguaje, desarrollar la sociabilidad, etc.

También pasaron por el aula los diferentes especialistas que han dado clase con ellos. En nuestro caso, Inglés (la “teacher”), el instructor de música y de psicomotricidad. Todos nos han dicho que están muy contentos con la clase porque todos han llegado a objetivos. Incluso que es de las mejores clases que podrían desear… La verdad es que esto me ha parecido la típica frase que te dicen los profesores para que vayas orgulloso a casa, pero en realidad es una frase vacía…

Nos enseñaron un precioso vídeo sobre la evolución de todo el año con fotos del principio y fotos del día a día. Debo reconocer que la tutoría general es especial, precisamente por esto. Pero apenas vi a mi hijo en 3 fotos.

Tutoría Individual en la Guardería

Igual que en ocasiones anteriores, Niño Fúturo es uno en casa y otro completamente distinto en el colegio. En la Tutoría no hacía más que recalcar su tutora que esto es muy inusual y debería investigarse un poquito más.

Lo reconoce con un niño principalmente pasivo, poco participativo, no llora nunca y no cumple órdenes. Ya estoy acostumbrada a que la diferencia entre el colegio y casa sea tan grandes, pero no deja de sorprenderme la diferencia tan grande. La tutora está preocupada por ello, dice reconocer en ello un mutismo selectivo que habría que encontrar la causa. Por suerte el colegio cuenta con el servicio de orientación y quiere que lo llevemos por esa parte para investigar.

Nos comentó que cuando tratemos el caso con la orientadora estaría bien llevar un guión con las principales diferencias entre casa y colegio. Que nosotros deberemos realizar las cosas que hace en casa, cómo gestiona su autonomía y cuánto vocabulario tiene en casa. También aquellos aspectos que han podido influir en una experiencia negativa hacia el colegio.

Esto viene porque le comenté que cuando Niño Fúturo entró en el colegio estuve 3 meses sin verle. Yo tenía turno de tarde y él entraba al colegio a las 9 de la noche. ¡No me veía hasta el sábado porque yo llegaba a las 10 de la noche! Esa experiencia ha debido de marcarle.

Hemos notado que en cuanto a la operación pañal ha dado pasos para atrás. Y pensando, nos hemos dado cuenta que coinciden con el tiempo del aborto y el destete. Si es que parece que no, pero se enteran de todo. En clase no moja el pañal apenas, pero si le sienta en el orinal, él se pone mohín y llega a tumbarse en el suelo y llorar.

Por lo visto en clase le encanta jugar con las construcciones, cosa que en casa rechaza por completo. Otra diferencia curiosa.

Acuerdos

Finalmente hemos acordado que este verano comenzaríamos a tratar la Operación Pañal (o Control de Esfínteres, como lo llamó ella). Si empezamos clase y no lo ha logrado, ¡no pasa nada! Sólo será cuestión de tiempo.

Sobre lo poco que habla, nos recomienda tratarlo con el otorrino en la próxima cita para considerar si es conveniente acudir a un audiólogo. Por saber si Niño Fúturo escucha bien o no y que el problema que tiene con el habla esté ahí. Yo lo dudo muchísimo, la verdad es que en casa habla estupendamente…

Este verano tenemos la firme tarea de ayudar a desarrollar su autonomía en el vestir. Ponerse y quitarse los zapatos, ponerse ropa y demás. Es algo que vemos que sí va favorablemente en casa, pero, quizás, por las prisas… no le dejamos desarrollar del todo bien. Así que tendremos que armarnos de paciencia con esto.

Lo bueno es que en cuanto a comida, ¡se lo zampa todo! No tiene especialmente preferencias, pero sí que la lechuga y las legumbres no terminan de ser del todo de su agrado.

Ya ha dejado de ser mi bebé para ser un niño… El paso durante su Nivel 2

Niño Jugando con Libro - Guardería

Destete de Niño Fúturo

Creo que ya ha llegado el día… Yo me estaba haciendo ilusiones con una lactancia en tándem. No estaba teniendo Agitación por Amamantamiento, ¡todo iba bien! Apenas teníamos una toma al día. Todo de forma muy natural. El principio, bueno, pues fue un poco de aquella manera. Pero creo que ya no hay vuelta atrás, ha llegado el Destete de Niño Fúturo.

Sobre nuestra lactancia, más que nada en el principio, os cuento en post anteriores que voy a relacionar para no hacer esto más largo de lo necesario. Nuestros principios no fueron fáciles y a los 3 meses todo empezaba a estar más rodado, pero seguíamos luchando para tenerla. No sólo hice mi Banco de Leche para mí, si no que también doné leche para el Banco de Leche de Madrid. Es una experiencia que recomiendo, aunque para mí fue muy corta por las distancias entre mi casa y el hospital, el trabajo y sus tiempos tampoco facilitaron la tarea.

Después, a lo largo del tiempo, todo se convirtió en rodado y fácil. Las pezoneras me las pude quitar definitivamente a los 5 meses y para mí, mentalmente, fue un punto de inflexión. Estar pendiente de esterilizarlas, de llevar suficientes encima, de lavarlas, etc. no hizo muy fácil esta tarea. Pero una vez que las pudimos quitar… ¡¡Liberación!! El tema comidas se solucionó por sí mismo.

Cuando introdujimos la comida complementaria seguimos el método BLW. Mucha gente la critica por ser un método muy cerrado y tener adeptos al método que te meten en el infierno si no lo sigues. Pero no son más que unas recomendaciones básicas de seguridad para evitar accidentes mortales en el bebé cuando le das de comer sin papillas. O recomiendo este blog si queréis tener más información (especialmente recomendado ESTE POST).

En casa de Abuelos Fúturos no concebían darle de comer si no era en papillas y no les limitamos ni nada. Nosotros hacíamos BLW, pero en casa de los abuelos se seguían las normas de los abuelos y ya está. Eso sí, salir a comer era muy cómodo. No llevábamos nada para comer, ni para Niño Fúturo (por entonces bebé). Cuando tenía hambre, le daba pecho, le sentábamos en una trona del local y le pedíamos cosas que él pudiera comer y comía de nuestros platos.

Recuerdo con cariño un día que fuimos a un buffet libre y comió más que Papá Fúturo y yo juntos.

Ahora

Desde hace unos meses sólo teníamos una toma al día. La única toma era la nocturna, porque formaba parte de nuestro ritual para dormir. Y nos sentíamos muy a gusto con este ritual y esta toma. Yo no tenía intención de destetar, pero sí que notaba que me pedía menos tomas y tampoco quería obligarle a tomar. Sí que le apasionaba tomar teta, no sé… Era todo un poco extraño.

Adoraba tomar teta, pero no pedía. Y cuando decía teta, simplemente sólo las quería tocar. Como ya he comentado en otros posts, soy muy sensible en los pezones y he intentado que no los tocara con todo mi ahínco. Y lo he conseguido con el tiempo. Así que tomar teta se convirtió en un consuelo cuando se hacía daño y en parte del ritual nocturno para dormir.

Pero llegó el día en el que me dijeron que debía seguir un reposo relativo. Cargar peso se descartaba y estamos hablando ya de un niño de casi 15 kgs. Así que llevarlo del pecho a la cuna era un esfuerzo que no me podía permitir, así que… Las tomas nocturnas se eliminaron. Ya sólo podía ser por la tarde para consuelo… y llegó el día que ya ni eso.

Bueno, tengo otras cosas más difíciles en las que pensar. El reposo no ha servido para nada, estoy en proceso de aborto y también tengo que asumir todos los sentimientos del destete.

Me quedo con la tranquilidad de que hemos superado los dos años mínimos recomendados por la OMS y la AEPD.

Lilypie Breastfeeding tickers

Apenas recuerdo las cosas malas del principio, me quedo con todas las buenas sensaciones de ahora. Estoy deseando repetir próximamente la experiencia, aunque habría preferido experimentarlo en tándem. Pero todo se andará…

Consejo

Si tenéis intención de destetar voluntariamente os recuerdo y os recomiendo consultarlo con una asesora de lactancia cómo hacerlo para ser lo más respetuosa posible con el bebé o el niño. Os dejo el enlace de la entrevista con una asesora de lactancia. Lo que siempre se recomienda es: no negar, no ofrecer. Finalmente es lo que hemos hecho nosotros. Pero hay otras maneras.

Visita al Especialista. Otorrino VIII

Yo, por lo menos, ya iba predispuesta para la operación de Niño Fúturo. La medicina que nos había mandado le hacía mucho daño y se la dejamos de suministrar, entre viajes y demás, el resto de la medicina ya tampoco veíamos sentido dársela. Ibamos con el estómago preparado para recibir cita para la intervención quirúrgica aunque no nos hacía ni pizca de gracia.

Como siempre, una hora y media larga de espera hasta entrar. Pero esta vez como nos lo veíamos venir, el móvil iba cargado de vídeos y la mochila de libros. Nos sentamos en la sala de espera y mientras el resto de la sala intentaba mantener a los hijos tranquilos con todo el alboroto, nosotros nos sumergimos, cada uno, en nuestra historia.

Llegó nuestro turno y nos adentramos. El doctor nos saludó efusivamente y nos plantó en la silla de la cámara. Lo metió en un oído, lo metió en el otro y analizó la garganta. Tras todo ello…

Nos dijo que ya no tenía casi nada, un poquito en el oído izquierdo, pero casi impercetible y que podríamos disfrutar tranquilos ya de que los oídos no suponían un problema…

Hasta la revisión dentro de dos meses.

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VIII – PM 11″ en Spreaker.

Maternidad en el Paro

Pensaba escribir este post cuando todo el litigio hubiera terminado, cuando hubiera podido cerrar el capítulo del todo y esta nueva aventura hubiera obtenido un sentido, una razón de ser… Pero ha ocurrido lo único que no me imaginaba.

El pasado 15 de febrero, tres días después del segundo cumpleaños de Niño Fúturo, me invitaron a una reunión privada con el director de mi empresa. Lo primero que pensé y que dije: “es para algo malo. Si es para algo bueno, te llama RRHH, si es para algo malo, es el director”. Y así fue…

Rescindieron mi contrato con palabras tan amables como “has hecho una labor prodigiosa en estos años que has estado con nosotros”. ¿Por qué me echaron? Tengo mi opinión, me dieron la suya y en la carta de despido pone otra cosa muy distinta.

Así que de la noche a la mañana pasé a ser una desempleada más de este país. El susto que me llevé al cuerpo os lo podréis imaginar. Esa inseguridad laboral repentina. Era lo mejor, sin duda. Estaba pasando por períodos depresivos por el trabajo y liberar esa carga ha sido muy beneficioso. Pero el miedo es mucho miedo.

El pasado viernes habría sido el final de este camino. El encuentro en la conciliación donde cerraría este capítulo, pero nada más lejos de la realidad. No se presentaron… Así que la pesadilla continúa. Es muy probable que ahora también os cuente esta parte del proceso.

Los primeros días fueron completamente de incredulidad. Niño Fúturo se había puesto malo y no debía ir a la guardería, tenía que encontrar quien se pudiera quedar con él… y repentinamente yo podía quedarme con él. Al día siguiente me había pedido el día de vacaciones, así que tampoco estaba siendo un día raro. El sábado fue el Madresfera Blogger’s Day y me distrajo muchísimo. Además, tenía un millón de proyectos pendientes de sacar adelante. Y llegó el lunes, el lunes en el que, por casa, todo volvía a la normalidad. Yo empezaba mis papeleos oficiales para normalizar mi nuevo estado laboral… Las cosas de Palacio, van despacio, amigos míos. Pero bueno…

A día de hoy todavía lo veo todo un poco incierto. Largas charlas interiores y con Papá Fúturo sobre cómo afrontamos este nuevo futuro. Decisiones importantes que tomar sobre la vida familiar por ese cambio laboral. Muchas cosas removidas dentro de mí sobre qué y cómo hacer. Y mucho miedo. Cuando tienes carga familiar, un despido se vive con otra perspectiva y el centro no eres tú mismo.

Escucha”Maternidad en el Paro – PM 09″ en Spreaker.

Tutoría en la Guardería. Nivel 2; 2º Trimestre

En la Guardería tenemos una tutoría grupal y una tutoría individual cada trimestre. Por aquello de poner en común la evolución del niño.

Y creo que hay pocos niños en los que es tan necesaria como con Niño Fúturo. ¿Por qué digo esto? Niño Fúturo en clase es un niño ejemplar. No se pelea con nadie, pero a un nivel de pasotismo del que me cuesta mucho no sentirme orgullosa. Me comenta la seño que cuando le quitan un juguete, Niño Fúturo se va a por otro y pasa.

La seño está más preocupada por las señales de que Niño Fúturo no tuviera carácter, personalidad o, al menos, no lo demostrara. En la tutoría tuvimos ocasión de poner en común las cosas que hace en casa y las cosas que hace en clase. ¡No puede ser un niño más distinto!

Lo que sí tiene en común es que desarrolla una sordera selectiva por la que hace caso a veces. Y no tiene nada que ver con lo que está haciendo. Puede estar deambulando que si le llamas, sigue deambulando como si no escuchara nada. Pero luego le llamas cuando está distraído haciendo algo, que viene a ti raudo y veloz.

En cambio parece ser que en clase no ha hecho ni una mínima demostración de rabieta o prueba de límites. Cosa que en casa es una circunstancia constante. Tampoco habla, apenas dice dos o tres palabras, ¡ni siquiera gestos de despedirse o saludar!

Cuando me dijo que el hecho de no hablar fuera tan acuciante, le comenté que en casa sale corriendo cuando alguien llega a casa para saludar con una enorme sonrisa y un “aúpa”, un enorme beso y un abrazo (cuando somos Mamá o Papá, claro, con desconocidos no tiene esta confianza). Que cuando nos vamos se despide con el meneo de manos y lanza besos. Mientras se lo comentaba, la cara de estupefacción de la seño no tenía límites. En casa, ¡¡saluda hasta al gato!! Le acaricia mientras le dice “apa” (guapa) y, cuando ésta está tranquila, le da un beso en los bigotes.

También le acusa de no participar en las actividades grupales. Ella pensaba que era porque la actividad en sí no le gustaba, como el hecho de pintar con témperas. La miré extrañada y le dije que hacía dos semanas en casa jugamos con témperas, por lo que no podría ser. Y que, además, Niño Fúturo estaba muy entusiasmado jugando con ellas. La semana anterior la actividad de experimentación era con macarrones y me comentó que Niño Fúturo no se acerca siquiera a la actividad. Mientras, en casa, le flipa tocar los macarrones, comerlos con las manos. Es más, con lo que me comenta ahora entiendo que cada vez que le damos un bol con algo (normalmente comida) siempre lo esparece por el bol antes de coger algo para comer…

Después de decirme esto, se me encendió una bombillita… ¿No será que a Niño Fúturo no le gustan las aglomeraciones, ¡igual que a su padre y a su madre!? Es decir, que en las actividades grupales, eso de que haya más de tres o cuatro niños le da cosa y prefiere hacer otra cosa. Mientras que la seño se pensaba que era por la actividad en sí, resulta que hay otros factores también a tener en cuenta.

Por lo demás, Niño Fúturo es un niño ejemplar. No se queja por nada y parece feliz en clase… En las actividades de especialista se desarrolla bastante bien, ¡¡si hasta entiende inglés!!

Escucha”Tutoría en la Guardería. Nivel 2; Trimestre 2 – PM 06″ en Spreaker.

Visita al Especialista. Otorrino VII

Otorrino VI

Esto parece una saga que no terminará nunca. Nosotros estamos un poco cansados de encontrarnos cada mes con la misma cantinela.

Voy a hacer un resumen para quienes llegan de nuevas:

Cuando Niño Fúturo entró a la guardería se ponía frecuentemente enfermo por Otitis, por lo que nos recomendaron acudir al Otorrinolaringólogo (ORL) para consultarle por la frecuencia. Escogimos una eminencia muy reconocida en esta especialidad que tiende a evitar, con bastante éxito, realizarle a los bebés y a los niños operaciones quirúrgicas innecesarias.

Así que desde el año pasado llevamos un mes sí y otro mes también yendo a consulta. Por suerte y hasta ahora, hemos conseguido evitar ponerle drenajes a Niño Fúturo… Debo remarcar que se trata de una eminencia en la especialidad, por tanto, cada vez que vamos a consulta, nadie nos quita una hora y media de espera antes de entrar. Nadie nos quita llegar a las mil a casa porque vivimos lejos de donde realiza las consultas.

En la consulta de marzo, hace algunas semanas, pasó lo mismo. Pero en esta ocasión me pidió la seño de Niño Fúturo que le dijera al médico que, respecto al resto de sus compañeros, va con retraso en el habla. Tomé nota y tras las pruebas de siempre, se lo comenté.

Se quedó muy extrañado y nos mandó una medicina por la que Niño Fúturo debía mejorar irremediablemente respecto a la visita o pasaría a quirófano. Nos ha asegurado que, si hay que actuar, es ahora o nunca. Le va a dar este mes de margen, pero con lo que ha visto y con esa indicación de su tutora, se planteó incluso darnos cita para la intervención en ese momento.

No sé si asustarme o no, no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que nos lo dice.

La medicina le está sentando bastante mal al sistema digestivo. No sé qué pasará, espero no tardar tanto en contároslo. La próxima cita es después de Semana Santa…

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VII – PM 05″ en Spreaker.