¿Por qué a un bebé le cuesta dormir?

Hoy os traigo una colaboración de un artículo que me parece puede ser de vuestro interés. Lo traigo desde EL BLOG DE TU BEBÉ y espero, sinceramente, que os guste:

Una de las cosas que más preocupan a las mamás y a los papás es ver que su bebé no duerme bien por las noches. Desde tener hambre hasta pasar calor, hay muchos factores que pueden provocar que tu hijo no concilie bien el sueño.

Esto también puede pasarte a otras horas del día, y no sólo por la noche. Eso sí, ¡recuerda que lo mejor es que acudas a un especialista o a tu pediatra para que te aconseje qué hacer!

¿Por qué a un bebé le cuesta dormir?

Aunque es normal que un bebé se despierte fácilmente por las noches, hay ciertos patrones del sueño que un profesional puede considerar inadecuados.

Sobre todo, cuando nos referimos a edades tan tempranas, es más importante fijarse en la capacidad del niño para volverse a dormir que en la cantidad de veces que se despierta a lo largo de la noche.

Hay muchos motivos que pueden influenciar en el sueño del bebé, aunque los más comunes son los siguientes:

  • El tipo de entorno
  • El comportamiento de los padres
  • El contexto
  • Alimentar en exceso al bebé antes de dormir
  • No tener un ritual para dormir al bebé
  • Algunas alteraciones en el comportamiento, relacionadas con malestares físicos o con situaciones neurológicas

Este último punto suele ser menos común, ya que se relaciona con problemas de insomnio que están unidos a algún tipo de enfermedad. Algunas de las enfermedades que pueden provocar insomnio en el bebé son:

  • Otitis
  • Dermatitis
  • Reflujo
  • Epilepsia (esta última es de las menos frecuentes)

Por esa razón es muy importante acudir al médico en cuanto notemos cambios en el ritmo del sueño del bebé.

Cómo ayudar a tu bebé a dormir

Aunque encontremos la causa que provoca los problemas de sueño en el niño, a veces puede convertirse en toda una tarea conseguir que el bebé se duerma bien.

Cuando un bebé no duerme bien hay muchos factores que pueden influenciar en su sueño, ¡pero por suerte hay muchos consejos que puedes seguir y que te ayudarán a que tu hijo pueda dormir mejor por las noches!

Recuerda que estos consejos varían en función de cada bebé, y que hay consejos que pueden ayudarte más que otros. ¡Todo es probar hasta encontrar lo que mejor convenga a tu hijo!

Deja que tu bebé duerma contigo

Una de las cosas que mejor ayudan a un bebé para dormir bien es ponerlo en tu habitación, por lo menos durante su primer año de vida. Es más, poner a tu bebé en tu habitación no sólo puede ayudarle a dormir mejor, sino que también ayuda a reducir el riesgo de muerte súbita.

Eso sí, recuerda que las camas para adultos no son convenientes para un niño tan pequeño, por lo que es conveniente que tenga una cuna especial para los bebés de esos meses.

Prueba a usar el chupete

Este consejo no funciona a todos los padres, ya que mientras que hay niños que les encanta el chupete hay otros que no lo usan nunca. Aun así, considerar darle el chupete por la noche puede ayudarte a dormirle con más facilidad.

El chupete no sólo ayuda también a reducir el riesgo de muerte súbita en infantes, sino que es una forma que suele funcionar muy bien para tranquilizar a los niños con rapidez. Recuerda que no todos los chupetes pueden gustarlo, por lo que lo mejor es intentar probar con varios antes de decidir si a tu hijo le gusta el chupete o no.

Da tiempo para que se tranquilice

Otro de los motivos por los que a tu bebé le puede costar dormirse es porque tiene un berrinche. En estos momentos tienes que intentar no frustrarte ni alterarte, ya que tienes que darle el tiempo necesario a tu hijo para que se tranquilice.

Muchas veces el niño sólo necesita la presencia de alguien que le tranquilice para que se le pase el berrinche, pero recuerda que es muy importante que no note alteración por tu parte. Si percibe nerviosismo, es muy probable que le cueste más tranquilizarse.

La importancia del momento justo para dormir al bebé

Muchas veces nos cuesta saber cuándo realmente tenemos que llevar al bebé a la cama. La clave para saber cuándo llevarlo y acostarlo es pillar el momento justo en el que le invade la somnolencia pero que todavía no se ha dormido.

De esta forma, poco a poco el bebé irá relacionando la cama con el proceso de dormir y empezará a adquirir hábitos de sueño. Recuerda recortarlo boca arriba y evitar dejar objetos blandos y mantas que puedan interferir en su sueño cuando ya esté totalmente dormido.

La importancia de estar calmado

Una de las cosas que más influyen en si nuestro hijo duerme o no duerme bien es precisamente la actitud que tomamos ante esta situación. Debemos de mantener siempre la calma, de forma que el niño no se altere.

Si tu hijo se despierta por la noche tienes que mantenerte tranquilo y darle los cuidados con más calma de lo habitual, intentando usar luces tenues y tener un tono de voz suave. De esta forma el niño no se alterará y le será más fácil volver a conciliar el sueño una vez termines de darle cuidados.

Cada bebé es un mundo

Lo que también debes de tener en cuenta es que cada niño es un mundo, por lo que tómate tu tiempo para entender a tu hijo y no pierdas la perseverancia para intentar que duerma adecuadamente por las noches.

Poco a poco te irás conociendo cuáles son los hábitos del bebé, cómo se comunica, y todos estos detalles te ayudarán a que al final del día te sea mucho menos difícil hacer que concilie el sueño.

Eso sí, recuerda que si algo te inquieta lo mejor es que consultes con el pediatra.

Visita al Especialista. Endocrino

Ayer tenía visita con el endocrino para revisar la analítica de sangre que me hice el mes pasado. Fue muy rápida, detectó hipotiroidismo subclínico de nuevo, me preguntó sobre la idea de quedarme embarazada y me recetó eutirox.

Entré acobardada y no pude preguntar todas las dudas que me surgieron antes y ahora sobre el significado de mi analítica. Por ejemplo, si no tuviera intención de quedarme embarazada próximamente, ¿me habría recetado el eutirox?

Esto me recuerda de nuevo avisar a quienes tienen intención de tener un embarazo y han sufrido en algún momento de su vida hipotiroidismo sublínico, aunque haya sido sin tratamiento y a pesar de haber desaparecido, la importancia de visitar a un endocrino antes de la búsqueda de ese embarazo. Os lo cuento también AQUÍ.

Nuestro Porteo: Bandolera

Como ya os conté AQUÍ, llegó el verano y la mochila ergonómica se nos hizo muy calurosa. Bebé Fúturo se quedaba dormido de puro calor porque las temperaturas en nuestro pueblo, a pesar de ser más frescas que en gran parte de España, seguían siendo excesivamente altas.

Así que me decidí a cambiar de método y adquirimos una bandolera. Por edad (menor de 6 meses) no era posible tener otras opciones más frescas.

De nuevo, me dejé guiar por Portakankuritos y elegí una muy bonita de colores arco iris. Litle Frog 100% algodón, concretamente ÉSTA. Cuando me llegó, la estrené enseguida.

Por aquél entonces, Bebé Fúturo pesaba muy poquito y resultaba muy cómodo tener las dos manos libres durante los paseos. Era verano y entre la baja por maternidad y las vacaciones, lo prolongamos hasta entonces, por lo que todos los recados los hacía con él cargado.

Sinceramente, aún así, en recados más largos, cargar su peso en un sólo hombro resultó algo incómodo. Para ir a comprar el pan o verduras en la frutería de la esquina, era lo más cómodo. Pero a veces me tenía que atravesar el pueblo entero y sí sentía que un cambio de hombro me vendría bien. Y soy persona que lleva bolsos-mochila que, con la bandolera, eran imposibles de colgar.

Por lo demás, era genial poder tapar la cabeza de Bebé Fúturo durante sus siestas, sí que se notaba más fresquito, ¡y hasta conseguimos que pudiera tener lactancia mientras paseábamos!

Evaluando los pros y los contras, estoy muy a favor de una bandolera, pero quizás me habría aguantado un poco y adquirir directamente la Tonga (cosa de la que también os hablaré porque también la tengo).

De Bebé a Niño

Legalmente la edad en la que un bebé deja de ser bebé y se convierte oficialmente en un niño se considera a los 2 años.

Hoy es ese día para Bebé Fúturo, hoy se convierte en Niño Fúturo.

Como os imaginaréis o habréis vivido, siempre será nuestro Bebé… pero hay cosas que no por dejar de ser lo que son pierden esa calidad emocional con la que les impregnamos. Así me siento ahora. Bebé Fúturo llevo notando que ha dejado de ser bebé hace tiempo. Desde el día que comenzó a andar, que casi comenzó directamente a echar a volar. Porque ya no había nadie que le parara.

Me cuesta mencionarle como Niño Fúturo todavía, aún así. Pero será el curso natural de la vida. Aún así, estoy nostálgica y quiero recordar cómo fue ese momento hace exactamente dos años.

Sonó el despertador bien temprano por la mañana y cogimos las cosas para meternos en el coche y hacer el viaje hasta el hospital. Lo dejamos todo preparado por la noche y me empeciné en dormir en el sofá porque sabía que no dormiría de la emoción y no dejaría dormir a Papá Fúturo. Además, que me gusta dormir en el sofá, ¡qué narices!

Llegamos una hora antes y por no esperar con el frío en la calle, fuimos al hospital y nos hicieron esperar hasta que llegaron de Servicio al Cliente. Nos dieron de alta, nos llevaron a la habitación, me cambié, puse cómoda y reconocí a la matrona que atendería mi parto a la misma que nos dio el curso de preparación al parto donde nos gustó. Respiré tranquila. Monitores y esperar… y esperar… y esperar.

Tenía intención de darle un regalo sorpresa a Papá Fúturo cuando estuviéramos los tres solos en la habitación, pero de tanto esperar, ese momento no iba a llegar. Por lo que adelantándome a los acontecimientos aproveché esos momentos de espera en soledad para hacer su regalo de bienvenida a la paternidad. Al poco llegaron el resto de los familiares… y seguimos esperando.

Yo estaba muerta de hambre, a punto de desistir, iría otro día a parir, ¡me daba igual! Y justo en ese momento por fin nos dijeron que tocaría esperar dos horas más porque el quirófano estaba desbordado y mi doctora estaba atendiendo otros partos.

Estaba en el día, pero no llegaba la hora. Tranquila esperando a que me invitaran a meterme a quirófano. Y por fin llegó la hora. Invitaron a Papá Fúturo y, de repente, en los pasillos nos separaron. Me pusieron epidural, llegó Papá Fúturo y todo se difumina en una nube de ilusión en los que hacían cosas a mi tripa y sacaban a un bebé. Me hicieron besarle y se llevaron a Papá Fúturo.

Me cerraron… y me llevaron a esperar… y esperar… y esperar… Las dos horas más eternas de mi vida a que se me pasara el efecto de la epidural. Mi bebé había nacido y no estaba con él, es algo que no les perdonaré jamás. Por fin llegué con él… y las hormonas llegaron conmigo.

Cambio de Imagen

Finalmente me he liado la manta sobre la cabeza y sí… ¡ha habido cambio de imagen!

Poco a poco el sitio va tomando forma. La imagen que quiero, los widgets que quiero… En fin, las pequeñas cosillas que hacen Mamifutura lo que es: mi hogar 2.0.

Espero que pronto veais cosas chulas en esa barra lateral, no sólo formas de contactarme. Ya he conseguido también que el correo electrónico funcione perfectamente. Poquito a poco estos avances emocionan mucho.

Me gustaría que fuera un imaginarte algo y lograrlo enseguida, pero las cosas van más lentas de lo que me gustaría. Entre otro proyecto y éste me quitan el mínimo rato que tengo libre. Porque súmale el tiempo con Bebé Fúturo, que no es por nada… pero le queda muy poco para seguir siendo Bebé. Tiempo en pareja, tiempo en familia, tiempo para todo… no existe. Así que araño ratitos.

Además, tengo ideas nuevas para convertir este sitio en algo más interesante, tengo ilusiones renovadas sobre este proyecto y muchas ganas de llevar muchas cosas a cabo.

¡Y otros muchos proyectos!

¡Hosting Nuevo!

Espero que vosotros no notéis mucho el cambio, pero a pesar de todo, os lo creáis o no… ¡¡Mamifutura ha cambiado!! No en su esencia, tampoco en su aspecto, sólo en sus tripas.

Después de una operación quirúrgica llevada a cabo por Induscomp, ¡Mamifutura se ha independizado de WordPress.com para irse a su hosting privado!

Y como la experiencia ha sido tan increíblemente grata, fácil y buena, no quiero perder la oportunidad de hacer una recomendación, cosa que siempre me gusta, sobre todo para lo bueno.

Llevaba un año dándole vueltas al hecho de irme a Hosting… ¿Qué narices es eso del hosting? No noto diferencia y no veo en qué cambia eso para mí? Si eso es lo que te estás preguntando, te respondo, no te preocupes.

La plataforma de WordPress puedes gestionarla de forma gratuita o de forma privada. Cada una tiene sus ventajas. La plataforma gratuita es toda facilidades: lo tienes montado, es gratis, funciona bien, ¡te lo da todo hecho! Pero… la página la tienes que diseñar con ciertas limitaciones (no permite javascript), en la política que aceptas está explícitamente puesto que no se te permite generar beneficios con ella, ni siquiera con AdSense o algo parecido y las estadísticas, para mi gusto, dejan mucho que desear…

Había recibido muchas recomendaciones para hacer el taspaso con WebEmpresa e incluso tengo una agenda llena de descuentos para irme a esa plataforma. Pero no me convencía del todo el precio. Y, tengo mucha curiosidad para muchas cosas y nada de miedo, por lo que no me generaba miedo el cambio, pero sí… una molestia. ¡Y eso que ya había hecho un cambio a esa plataforma anteriormente de otro blog! Pero me daba pereza, sinceramente.

Un día, por casualidad, después de leer un comentario de Historia de Pitufines, descubrí Induscomp. Como son una pareja a la que sigo por FB desde hace tiempo (aunque desde la distancia, que eso de entrometerme en una vida no me gusta) fui directa y pregunté. ¡Dios mío! Había descubierto lo que estaba buscando, más que para este blog, para otro proyecto. Así que los contraté con los ojos cerrados y… ¡¡en menos de 24 horas podía gestionar la web de mi nuevo proyecto!! Con todo facilidades.

Al poco me llegó un correo de WordPress para recordarme que en un mes mi dominio (¿y eso del dominio? Ya te cuento…) estaba a punto de renovarse y dado que el servicio que incluye Induscomp es hosting y dominio por un precio muy poco superior al dominio de WordPress, además, te hacen como servicio especial el traspaso de tu blog a su hosting… ¡Vi el cielo abierto! Sin duda, contraté el servicio para Mamifutura y aquí estamos…

Como ya os expliqué AQUÍ: Hosting es el terreno donde construimos nuestro hogar 2.0 y el dominio es la dirección para llegar a nuestra casa.