Pesadilla I

¿Sabéis ese momento en el que estás en plena duermevela y puedes controlar lo que piensas aunque prefieres dejarlo a su antojo para enfrentarte a lo que te preocupa?
Futuro Papá dice que eso sigue siendo una pesadilla, dado que aunque piense que puedo evitar pensar en lo que pienso, en realidad no. Es una pesadilla de duermevela, pero sigue siendo una pesadilla.
No sé si lo es o no, pero me ha dejado con un poco de mal cuerpo.
Soñé que tenía una metrorragia a mitad del embarazo en mi empresa. Todavía no había anunciado que estaba embarazada oficialmente y sufrí una metrorragia saliendo del cuarto de baño. Lo bueno es que sé actuar en esa emergencia dado que he estudiado para ser Técnico de Emergencia, así que me tumbé en el suelo y levanté las piernas.
Lo curioso es que en ningún momento vi la sangre, sólo lo sentía como imaginaciones mías de cómo debería actuar.
Se dieron varios casos, que tenía el móvil encima, que iba al baño con una compañera y me traía el móvil o que alguien pasaba y me daba un inalámbrico de la empresa. Luego también se me dieron varios casos, llamé primero a Futuro Papá y luego al 112, llamé primero al 112 y luego a Futuro Papá…
No sé, pero yo estaba plenamente en calma. Sabía que no había perdido a Futuro Bebé y que podría no perderlo si actúo bien. Así que todo fue en calma, aunque la posibilidad de perderlo estaba ahí y me daba pánico.

De aquí en adelante

Es muy pronto, sigo con los anticonceptivos, pero llevo deseando ser madre ya unos cinco años y pico. Antes de conocer al futuro padre. Mi declaración al respecto fue muy clara: “Yo quiero ser madre, si tú no quieres ser padre… creo que aquí no habría futuro”. La respuesta fue: “Quiero ser padre, pero todavía no”. Y así pactamos un futuro bebé en nuestras vidas.
 
Soy bloguera por naturaleza, no lo puedo ni evitar, y no quería dejar un acontecimiento tan grande en mi vida sin bloguearlo. De momento se va a quedar en ámbito privado, pero quizás haga un pequeño cambio de identidad en el futuro o me importa un comino todo y lo haga público. Para entonces quiero dejar constancia y registro de todo lo que pasa por mi mente, cuerpo y alma.
 
Estoy en la rehabilitación de una operación relativamente reciente. El pasado 2 de diciembre me operé de los ligamentos de mi rodilla izquierda. Hemos apalabrado en casa que cuando me recupere totalmente de la operación y tenga una salud más sana, es decir, me quite la retención de líquidos que tengo y no tenga el sobrepeso que tengo, empezaremos a eliminar los anticonceptivos de mi vida.
 
Además, nuestra primera intención, lo que nos gustaría, es tener al bebé en primavera, por lo que haciendo cálculos, tengo el tiempo justo para recuperarme y ponerme en forma, dado que en verano comenzaríamos a buscarlo, quizás no muy en serio, pero ya no pondríamos barreras.
 
Necesito desahogar la emoción que siento al respecto. No puedo seguir agobiando a mis amigas y a mi pareja sobre las ganas que tengo. El instinto maternal no lo soporto, empiezo casi a llevarlo mal. Lo único que me alienta es que debo recuperarme y ponerme en forma, es el único paso que me queda por hacer para empezar a poder cumplir con mi sueño.