No estoy de Vacaciones

Aunque parezca todo lo contrario, estoy más ocupada que nunca y disfrutando muy poquito de las vacaciones ajenas. En serio, no estoy de vacaciones. Niño Fúturo ya no va a la guardería y esto afecta a la cronología familiar rutinaria (por decirlo fisnamente). No paro. Si no es un curso, es otro curso y, en medio, Niño Fúturo y Podcasts en Directo. Lo bueno, es que últimamente me han salido los podcasts en directo más decentes y he tenido invitadas muy especiales.

No os perdáis a Azucena Caballero de la Pedagoía Blanca hablando sobre Homeschooling AQUÍ y AQUÍ. Ni a Meritxell de Tus Patucos y Mis Tacones hablando de Infertilidad AQUÍ.

Hay varios proyectos con los que me he tenido que poner las pilas. Cambios que afectarán a Mamifutura, cambios que veréis en un futuro (espero que no muy lejano, ¿pero quién sabe?). Son esos cursos los que estoy haciendo.

Ahora en verano no, pero también estoy metida en la búsqueda de empleo. ¡Menudo mundillo! Sociológicamente es apasionante, como experiencia personal es frustrante… Esta incertidumbre me mata un poco por dentro. Si ya se hubiera celebrado el juicio, pues sentiría un alivio. O si tuviera a mi estrellita en el vientre. Pero las cosas son como son y la vida, entre esas cosas, continúa.

Un poco de desahogo… he hablado con mi familia. He oído a mi padre más desanimado que nunca mientras mi madre festejaba que, entre 11 hermanos, mi padre era el único varón sobreviviente de todos los que tenía (y sólo tuvo 3 hermanas). La gestión emocional de la llamada se me escapa.

Urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo

Dije que os hablaría de la visita a urgencias con Niño Fúturo y Papá Fúturo. Menudo día intenso, pero con los que tengo ahora, eso se queda en nada. Pero dije que lo contaría… Papá Fúturo salió antes del trabajo porque estaba febril y se encontraba muy mal, así que su jefe le mandó a casa.

Cuando fui a recoger a Niño Fúturo, éste había salido de la guardería llorando a mares y no paraba  de quejarse, tuvo un rato que estuvo también febril. Así que me encaminé con Niño Fúturo a urgencias (y con Abuelo Fúturo que me acompañó). Resulta que tenía otitis… Así que antibiótico y descanso.

Mientras volvíamos, Papá Fúturo se encontraba peor y también necesitaba su visita a Urgencias. Por lo que dejé a Niño Fúturo con el abuelo y lo llevé al Centro de Salud. Tenía anginas… Antibiótico y descanso recetado por el médico. Le hicieron, por primera vez, receta electrónica a Papá Fúturo. Después lo dejé en casa.

Me encaminé a la Farmacia con todas las recetas. El de Niño Fúturo me lo dieron sin problemas, pero la tarjeta sanitaria de Papá Fúturo no conseguían leerla. Así que vuelta al Centro de Salud para que me facilitaran la receta física. Y cuando llego a la Farmacia… ya pueden leer la tarjeta sin problemas.

Recojo a Niño Fúturo y lo llevo a casa quedándome al cuidado de mis dos hombres durante dos días enteros.

Con esto espero haberos puesto un poco al día. Estoy preparando novedades, ¡no os las perdáis!

Aprovecho para recordaros que podéis suscribiros por correo electrónico en una cajita lateral de la web.

¿Dónde está la Tribu Moderna?

Llevo un mes pensando en escribir este post, pero me he animado ahora. He conocido a Sarandonga esta semana y no hemos podido parar de hablar sobre la Tribu Moderna. Sobre cómo cambian los tiempos, sobre cómo lo han vivido nuestras madres y de cómo hacemos tribu ahora. Pero comencemos primero a investigar…

¿Qué es la Tribu?

Como siempre, me remito a la etimología de la palabra y nos encontramos con esta definición:

La palabra tribus está compuesta por:

  • El elemento compositivo tri- que indica tres
  • El sufijo latino -bus que indica tendencia y corresponde al caso del dativo plural.

Una definición más clara que he encontrado:

El término tribu aparece en la antigua Roma, cuando se agremian varias bandas, clanes o conjunto de personas emparentadas diferentes entre sí, pero que tienen la necesidad de formar una comunidad y crear instituciones para que sea posible la convivencia entre las personas que han decidido vivir juntas y unidas, conociendo las diferencias entre ellas y entre las tribus.

Del latín tribus, en referencia a la original división étnica tripartita de la Antigua Roma: Ramnes (Ramnenses), Tities (Titienses) y Luceres, que según Varrón se corresponderían con los latinos, los sabinos y los etruscos, respectivamente.

De lo cual podemos deducir que tribu es un conjunto de personas con afinidades comunes.

¿Cómo es la Tribu Moderna?

Hoy en día habría que definir qué afinidad común tenemos con los demás para saber cómo es la tribu moderna. Lógicamente hay tantas tribus que son innumerables las características que puede tener esta Tribu Moderna.

Ahora bien, por mi experiencia vital la persona que me encuentro a mi lado no comparte mis aficiones. No es como yo ni piensa como yo. No tiene mis inquietudes, ni mis ganas de saber cómo son las cosas que me gustan. En cambio, desde hace muchísimo tiempo, sí encuentro personas a cientos y miles de kilómetros de mí que comparten mis afinidades…

Internet… decían que nos alejaría de nuestros semejantes. Yo me he encontrado con lo contrario, ¡me los ha acercado! Mi semejante no es mi vecina, aunque es madre, su hijo es mayor y no ha conocido, ni quiere conocer, términos nuevos de crianza. Ni siquiera la vecina que tiene un hijo de la edad del mío, pero que le cría a base de gritos y cachetes (no la estoy juzgando, solamente expongo que no me reconozco en su crianza). Mi semejante es una madre en Galicia que tiene las mismas inquietudes y las mismas ganas de saber que yo sobre maternidad.

Una madre a quien acompaño y quien me apoya en mis decisiones. Ambas nos cuestionamos nuestra maternidad juntas. Nos preguntamos las mismas cosas y queremos conocer otro tipo de crianza que el que hemos vivido nosotras.

Y así… con más madres. Y con ellas, por suerte, he hecho tribu.

(Edición): Se me ha olvidado decir que la Tribu también es muy dinámica. Va cambiando, no vas a seguir con las mismas madres hasta que seas abuela. Y eso es algo bueno.

¿Por qué necesitamos una Tribu?

Necesitamos una tribu para apoyarnos en otra madre y que nos ayude a tomar decisiones. Otras madres que nos den su visión desde fuera, que nos tranquilicen cuando dudamos de nuestra lactancia o nos asesore para evitar una mochila colgona. Y que no nos critique cuando decimos que tiraríamos a nuestro hijo por la ventana sin dudarlo dos veces. Que alivien la soledad para poder darle a nuestro hijo esa sonrisa que necesita todas las mañanas.

Sarandonga y yo no podíamos evitar mirar atrás y fijarnos en nuestras madres, que debían ser nuestra referencia. ¿Cómo vivieron ellas su maternidad? ¿Fueron felices con su maternidad? ¿Yo sería feliz con la maternidad que experimentó mi madre? Son unas pocas de todas las dudas que nos surgieron casi al unísono.

Recuerdo a mi madre, casi sola en un país cuyo idioma no dominaba en absoluto. Apenas tenía como referencia a una hermana que vivía en un pueblo bastante lejano. Cuando tenía dudas, no podía entender a la pediatra en las visitas médicas (la pediatra conocía un poquito el castellano y mal que bien se entendían con lo básico. Menos mal que yo crecía bien).

A día de hoy mi padre me recrimina en mi crianza que si yo he comido puré de lentejas (con su carne y su todo) desde los 2 meses, ¿por qué no hacía lo mismo con mi hijo para que creciera sano y fuerte? Mi madre tenía como casi única referencia a mi padre en su crianza.

Esto lleva a preguntarme otras cosas, ¿fue feliz? Siempre nos dice que sus hijas somos lo mejor que le hemos pasado en la vida. No lo niego, ¿pero tuvo una maternidad feliz? Por lo que he podido vivir con ella en esa maternidad… la he visto muy sola. Vivió una maternidad solitaria…

Y enseguida reconocí cómo me sentí con el aborto y que eso no se lo deseo a nadie.

¿Dónde está la Tribu Moderna?

Y llegamos a la pregunta final con su respuesta. Pues depende…

Hay gente que siente seguridad si mira a alguien cara a cara. Prefiere conocer a alguien con sus mismas inquietudes que sea de carne y hueso y que pueda tocar esa carne y ese hueso. Por suerte, hoy en día, existen los Grupos de Maternidad. Casi todos los ayuntamientos tienen y si no, en Internet encontrarás el Grupo de Crianza/Lactancia/Maternidad que se encuentra más cerca de ti.

También la puedes encontrar en Internet. ¿Cómo? Lee blogs, seguro que con alguien te sientes identificada… Coméntale, escríbele, comienza una relación. No tengas miedo, el primer paso es el más difícil. Si no puede ayudarte estoy segura que te presentará a alguien que sí. Pero no vivas una maternidad en solitario. Me ofrezco voluntariamente, pero no estás obligada a que sea yo.

Prueba de Producto: FisioVen BioGel

En cuanto mencionaron la posibilidad de probar el Fisioven BioGel desde la prueba de producto con Madresfera, yo sabía que lo quería. Ya tenía planteado comprarme algo así para este verano porque mis piernas siempre se hinchan y están extremadamente cansadas en esta época. Me quedo sin fuelle y noto el cansancio sobre todo en las piernas. Además que la hinchazon es considerable… Si ya tengo normalmente piernas gruesas, en verano es horrible.

Formato de FisioVen BioGel

Nada más abrirlo, la verdad es que me sorprendió muchísimo el formato del producto. Estoy acostumbrada a que el dispensador de este tipo de cremas sea a base de boquilla. Es decir, aprietas el extremo del tubo y sale crema por un orificio pequeño.

Si la presentación fuera en un bote, pues sería con un dispensador tipo pump. De éstos que pulsas con el bote en vertical y sale producto. O, también existe el tipo tarro.

Pero FisioVen BioGel tiene un nuevo dispensador, se llama airless. Es una mezcla entre tubo y pump. No permite la entrada de aire y esto ayuda a conservar los extractos naturales de los que se compone el producto. Como el tubo es flexible, se va “encogiendo” según usamos el producto, lo cual no hace necesario la entrada de aire para evitar deformidad del envase. Dado que se deforma de manera natural.

En cuanto a uso, es muy fácil y cómodo. A veces hay que tumbarlo un poco para que salga más cantidad, pero siempre sale. Me ha gustado mucho.

Olor

Ésa fue nuestra siguiente sorpresa. Y digo “nuestra” porque Papá Fúturo estaba a mi lado. Nada más echarme dijo un “Me gusta como huele”. Huele mucho, pero huele muy bien. Me recordó completamente al olor y sabor de los chicles de menta sin azúcar. Un poco dulzón, sin empalagar, y refrescante.

Nada más olerlo, ya sentía frescor. Debo decir que yo y los olores… Bueno, tengo una pituitaria muy particular, huele lo que quiere. Y en mis preferencias, supongo que por costumbre, prefiero no oler a nada. No me gustan los olores artificiales, de ninguna clase. Por eso prefiero, por ejemplo, las nueces de lavado, porque no dan olor. Pero aquí debo hacer una excepción, al darme sensación de frescor tan sólo con el olor, me resulta muy agradable.

Textura

Me pareció una textura muy suave y fácil de extender. Nos recomiendan aplicarlo con un masaje que vaya de abajo hacia arriba. Supongo que para favorecer el retorno de la sangre en las venas mientras aplicamos el masaje, cosa que ayuda a una buena circulación.

El color me llamó la atención, no es el típico blanco que te encuentras en todas las cremas. Tiene un color marrón que, a mí, me dio sensación de ser más natural. No tiene parabenos y para mí es un gran alivio.

Eficacia

Una vez echado, el frescor se siente enseguida. Pero cuando pasa un poco de tiempo, se nota aún más. Yo me temía que sólo fuera frescor durante un momento y luego ya te olvidas. Me encontré con todo lo contrario, el olor y el frescor perdura en el tiempo. Es más, una vez “baja” el frescor inicial, vuelve con más fuerza al cabo de un pequeño rato.

En ese momento supe que adoro el producto. Era exactamente aquello que me gusta en cualquier producto y encima lo iba a buscar para este verano.

Debo decir que recomiendan echar el producto por la mañana y por la noche todos los días. Así hice y de verdad que estoy encantada.

Embarazo

Se me iba a presentar un pequeño inconveniente: iba a pasar el verano embarazada. Finalmente no ha sido así, pero ya, del embarazo anterior, sabía que no podía ser cualquier producto. Con el embarazo debemos extremar el cuidado de los productos que usamos sobre la piel. Las cremas para aliviar las piernas no suelen ser aptas para embarazadas. Es algo que me preocupaba en este caso. Siendo un blog de maternidad, ¡¡es algo a tener muy presente!! Así que investigué un poco y os puedo confirmar que éste sí es apto para embarazadas.

Sello de Calidad: CalenduflorBaby® de Laboratorios Dhu

Desde Madresfera nos dieron la oportunidad de probar las toallitas y la crema de CalenduflorBaby y aquí vengo a transmitiros mis impresiones después de haberlo probado durante 10 días.

Niño Fúturo está en la etapa de comenzar a dejar el pañal, pero la verdad es que no se le ve muy por la labor. Tuvo un tiempo en el que parecía que empezaba a estar encaminado: avisaba cuando estaba haciendo caca. También moja muy poco el pañal y de forma más controlada, pero no quiere saber nada del orinal más que para jugar. Estaba en duda de si apuntarme o no, pero la verdad es que ha sido todo un acierto.

CalenduflorBaby

Nos piden que hagamos la crítica del producto en función de estas características:

Textura

La textura de las Toallitas de CalenduflorBaby la verdad es que son muy húmedas. Es algo que me gusta bastante, porque siempre tengo la sensación de que las toallitas que uso normalmente no van a limpiar igual de bien. Normalmente van siendo más húmedas a partir de la mitad del paquete y noto la efectividad mejor ahí, pero en las toallitas de CalenduflorBaby no me ha pasado. Han estado húmedas desde la primera toallita, eso me ha gustado mucho. Ojo, pero sin llegar a empapar.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, me ha sorprendido muchísimo por lo oleosa que me ha parecido. Muy fácil de extender. Todas las cremas que he probado hasta ahora eran como más compactas, mientras que la crema de CalenduflorBaby la expandes rápidamente. Lo cual viene muy bien si el peque es demasiado inquieto. Recuerdo que ponerle crema a Niño Fúturo cuando era más pequeño se me hacía muy difícil. Es más, me pasé al aceite de almendras enseguida. Pero con esta crema no habría tenido ese problema.

Toallitas: 4

Crema: 5

Olor

El olor de las toallitas de CalenduflorBaby es agradable. No es muy exagerado, como otras toallitas que he usado. Una vez abrimos el paquete daban ganas de volver a abrirlo para olerlo. Cosa que con otras toallitas me ha pasado al revés. Es más, Niño Fúturo ahora me ayuda a limpiarse y estas toallitas les gusta olerlas.

Sobre la crema de CalenduflorBaby tengo que decir un poco lo contrario. El olor es muy fuerte y, sin llegar a ser desagradable, no es muy atractivo. A mí me parece un olor como muy natural, pero demasiado intenso.

Toallitas: 5

Crema: 2

Calidad

Las toallitas de CalenduflorBaby son realmente buenas. La verdad es que lo hemos terminado usando toda la familia. He probado su eficacia limpiadora con manchas de chocolate en el sofá. Porque al final acabas usando las toallitas un poco “para todo” y literalmente. Y mi marido se sorprendió mucho lo bien que quedó después de pasar la toallita. Están hechas con base de caléndula y, a poco que conozcas la fitoterapia, sabes que es una flor que se usa para la recuperación de la piel.

Me gusta que los productos que uso con mi hijo estén hechos a base de extractos naturales de plantas. Para mi gusto, eso es sinónimo de calidad. También es química, no nos engañemos, pero la que nos ofrece la propia ingeniería medioambiental.

En cuanto a la crema de CalenduflorBaby, que también está hecha con extracto de caléndula, sólo puedo decir maravillas. Las pocas rojeces que le han salido a Niño Fúturo durante la prueba de producto casi le desaparecen de un cambio de pañal a otro (ahora mismo gasta unos 3 pañales al día). Es más, la primera vez que lo he usado ha sido sobre mí misma. La zona de los muslos, con el sudor y el roce, se me irrita mucho a principio de verano y, en un momento en el que el dolor era insoportable, lo usé sobre mí. ¡Qué gran acierto! Al momento el roce ya no se me hacía insoportable y al día siguiente ya no tenía rojez ninguna. Normalmente estoy así hasta 4 días.

He leído en su página que la crema se puede usar también con las quemaduras del sol. Niño Fúturo no ha tenido, ¡¡pero me parece una gran idea!! Al menos que se conozca esta propiedad…

Toallitas: 5

Crema: 5

Composición

Como he comentado antes, que estuvieran compuestos por extracto de caléndula para mí era un plus bastante grande. Las toallitas que solemos usar no tienen este extracto, si no de aloe vera, y la diferencia me ha gustado bastante (sin desmerecer a las otras). Aunque la verdad es que en este criterio debo reconocer que no tengo grandes conocimientos al respecto.

Toallitas: 5

Crema: 5

Crítica Personal de CalenduflorBaby

Si debo ser crítica con algo, la verdad es que la apertura del paquete de toallitas y la extracción de las toallitas considero que es mejorable. El formato de cerrar con pegatinas no es mi favorito, pero funciona bien. Al menos de momento no se ha despegado una vez cerrado.

Pero con lo que me ha quedado mal sabor de boca es el hecho de que al sacar una toallita… se complica todo. No sé si es porque están muy húmedas, pero al intentar sacar una, hay que pellizcar a conciencia. No es algo rápido. Ahora Niño Fúturo se le puede hablar y entretener, pero recuerdo en su época de bebé que casi tenías que tener la toallita ya fuera para que diera tiempo a limpiarle. Con las toallitas de CalenduflorBaby habría que mejorar esto, que las toallitas fueran más fáciles de extraer.

Visita al Especialista. Otorrino IX

Quitando las dos horas en la sala de espera, esta visita ha sido extremadamente corta. Entramos al despacho del otorrino y tras saludarnos, como siempre, nos invitó a sentarnos en la cámara para revisar.

El otorrino revisó el historial de Niño Fúturo mientras nos sentamos. Yo me fui colocando agarrando piernas y brazos. La verdad es que Niño Fúturo no lloró y se dejó hacer sin ningún problema, era sorprendente la facilidad con la que dejaba hacerlo todo.

Una vez que vimos las imágenes en la cámara y revisó la garganta, nos dijo que todo estaba bien. Que seguía tan estupendo como la vez anterior y nos emplazaba a una consulta por octubre.

¡Sentí un poco de frustración! Durante la espera (2 horas dan para mucho) estuve hablando con una mamá que era su segunda visita. Le recomendé traerse un libro y entretenimiento para el pequeño.

Curiosamente al despedirnos nos preguntó el doctor cómo hablaba… Le dije que tenía mutismo selectivo. Le habló directamente a Niño Fúturo y al ver que mostraba timidez, pero contestaba, no le dio mayor importancia.

De verdad esperaba que fuera la última visita. Pero bueno, así nos aseguramos que está bien durante la próxima temporada de resfriados.

#Retomes Junio 2017 – Foto Familiar

Como ya sabéis todos, AQUÍ lancé un reto para que participárais con una foto familiar. ¡¡Y ahora toca cumplir el reto!!

¿Habéis conseguido hacer la foto de familia con todos los miembros de la familia? Yo debo confesar que he hecho trampa… No he conseguido hacer una foto en todo este mes, pero ya la tenía de antes y tiene menos de 2 meses la foto, por lo que la considero válida.

Sí tengo fotos en las que salimos los padres y el peque, pero en ellos no sale Gatita Negra, así que he rescatado ésta.

No tenía intención de tapar mi cara, pero la verdad es que tengo tan mala cara en esta foto que lo he visto necesario. Espero que no os moleste, pero la verdad es que ya tengo esta foto para el recuerdo.

Aún así, haré más donde se vea mejor a Gatita Negra también.

FOTO

Familia Fútura

CARNAVAL DE POSTS

Pues no sé si habéis participado en otros carnavales de posts, pero aquí os dejo enlace para apuntaros y también podéis ver quiénes han participado. Os recuerdo que sería de agradecer que se comentaran los posts que visitáis.

Copiar el carnaval en mi blog (LINK)

Como ya sabéis, el reto del mes que viene le toca proponerlo a Mamá Sin Red. ¡Estoy deseando saber qué peripecias tenemos que hacer!

¿Te animas a participar como organizador en el reto? Apúntate AQUÍ, ¡todos son bienvenidos! Y te recuerdo que para participar en el reto no hay que organizarlos, pero se agradece mucho la participación.

También forma parte del equipo ahora Mamá Jumbo.

Cómo superar un Aborto

Cada persona realiza su propia gestión emocional y en esto, no hay diferencia. Superar un aborto… ¿realmente lo conseguimos hacer? Aquí os dejo una reflexión de Mamá Jumbo al respecto: Mamá en Duelo. Lo que vengo a contaros no es cómo hacerlo, si no cómo lo he hecho yo, con la humilde esperanza de ayudar a otra persona a que encuentre su propia gestión de la situación.

El Duelo

Antes o después, de alguna manera, vivimos un duelo. Algunos más importantes que otros. Desde la primera decepción que tienes de tus padres como el fallecimiento de un familiar. Y todos los duelos se caracterizan por unas fases concretas (aunque no definitivas). A veces las fases no siguen el orden concreto, otras veces se salta directamente de una fase a otra sin haberla percibido, pero éstas son:

  1. Negación
  2. Ira
  3. Negociación
  4. Depresión
  5. Aceptación

Info sacada de AQUÍ. Quizás en el Duelo por un Aborto deberíamos añadir la Culpabilidad en lugar de la Ira.

Mi Duelo para Superar un Aborto

Las primeras fases del duelo las pasé bastante rápido, la verdad. Sabía que era una posibilidad, pero hasta que finalmente no me dijeron que el embrión se había desprendido, no me lo creí. La verdad es que lo negué hasta el momento que lo vi fuera y, finalmente, hasta que mi ginecóloga me confirmó en la Revisión del Aborto que todo estaba limpio.

He estado enfadada, lo podéis escuchar en el podcast del post Los Sentimientos tras el Aborto. Ese sentimiento de soledad… Ese momento en el que te das cuenta que eres la única que ha sentido y vivido realmente a ese Bebé.

Y he negociado… Me he prometido a mí misma que ayudaría a toda madre que necesitara acompañamiento o asesoramiento para pasar por esta etapa tan dura. Me estoy planteando formarme para hacerlo… Y que jamás olvidaría a mi bebé. Aunque sea la única quien lo recuerde, ha sido mi embarazo.

Después de todo, lo he aceptado. Creo que en esta fase de aceptación me quedaré para siempre… porque no pienso dejar de ser una Mamá en Duelo. Eso sí, lo que me ha ayudado mucho a aceptarlo ha sido un ritual.

No he pasado por la culpabilidad ni por la depresión, pero he pasado tantas veces por ella en mi vida sin estar en duelo que ya, simplemente, no me lo permito.

El Ritual

Estamos acostumbrados a ceremoniar siempre lo bueno y tenemos toda clase de rituales para hacer ceremonias de todo lo bueno que nos pase en la vida. Las fiestas de cumpleaños no son más que rituales para celebrar la llegada al mundo… ¿y qué pasa cuando no ocurre esa llegada al mundo?

También tenemos rituales para la muerte, pero no se les llama con ese nombre. Se les llama “funerales”. Y me voy a remitir, con vuestro permiso, a la etimología de estas palabras:

  • Ritual (“Rito“): La palabra rito viene de la palabra en latín ritus, el cual se refería a las ceremonias religiosas. La idea del rito es que se tiene que realizar en cierto orden. La palabra latina ritus se asocia con la raíz indoeuropea *ar- (mover, ajustar, hacer actuar), que estaría presente en palabras como aritmética, arte, orden.
  • Ceremonia: (acto público que se realiza de acuerdo con las reglas o ritos fijados por la ley o por la costumbre) viene del latín caeremonia, compuesto por Caere y Monia. Caere era una antiquísima ciudad etrusca cerca de Roma, donde sacerdotes etruscos celebraban sus ritos.
    La terminación monia llevaría el sufijo -ia (cualidad, abstracto femenino) sobre el sufijo monium, como en matrimonio o antimonio que parece venir del etrusco e indica conjunto de actos y rituales.
  • Funeral: Esta palabra genera más controversia, pero se puede observar que se entiende sólo en el ritual y la ceremonia de enterrar.

En conclusión, en el caso de un aborto es cierto que no podemos realizar un funeral siempre. Sería una ceremonia si participan dos o más personas y estuviera establecido por ley o costumbre en el acto del Rito o Ritual.

Creo que esta parte es fundamental para superar un aborto, realizar un ritual para ayudarnos a aceptar que ese Bebé No Nacido ha existido y que ya no existirá más. Y ahora que tenemos los conceptos más claros, nos podemos concentrar en decidir un Ritual.

Mi Ritual para superar un Aborto

La verdad es que no se podría establecer un ritual genérico… Siempre dependerá de la fase del duelo que nos encontremos, de tener el cuerpo para hacerlo, incluso de querer usarlo. Debemos adaptar cada ritual a una misma.

Por suerte tengo un don para ello. Se me da extraordinariamente bien crear rituales (no sé porqué). Pero nada más pensar que tenía el cuerpo, supe que necesitaba hacer un ritual en su honor. En ese ritual debería intervenir el Fuego, porque soy muy fuego y porque mi concepto de fuego es de purificar las cosas. Y esa herida necesitaba purificarla. Y el ser que habitó en mí necesitaba llegar a las estrellas.

Había pensado en enterrarlo para que se uniera a la tierra y salieran los frutos de lo que no pudo dar en vida. Pero cuando pensé en dónde lo enterraría sabía que ese sitio se convertiría en sagrado y no podría permitir que nadie lo pisoteara. Pensé llevarlo al cementerio, que ya de por sí es sagrado, y enseguida supe que no era una opción para mí. Necesitaba emocionalmente dejarlo libre.

Lo envolví en algo blanco, le dije palabras salidas del corazón… y lo dejé volar para que nos acompañara toda la vida desde las estrellas. Convertí su cuerpo en humo para que le fuera fácil estar en todas partes.

Abortos

Yo tuve un embarazo deseado y buscado con el Bebé No Nacido. Pero hay embarazos deseados y no buscados. También hay embarazos no deseados y, desde luego, no buscados. Eso imprime en el aborto su propia gestión. Incluso los abortos provocados pasan por un duelo y, en ocasiones, necesitan un ritual. ¡Nunca es tarde para ello!

El Aborto por Papá Fúturo

Hoy traigo una colaboración súper especial. Papá Fúturo nos cuenta de primera mano cómo ha vivido él nuestro aborto.

Me han pedido que cuente mi experiencia desde mi punto de vista.

Lo primero que me gustaría decir es que es algo increíblemente frustrante, como ir en una bici sin frenos, todo apunta en tu contra, no puedes hacer nada porque no está en tu mano y hay una posibilidad ínfima de que todo salga bien, y aunque al final te acabes dando la galleta, lo que más te duele es que siempre conservaste un hilo de esperanza.

Empezaré por el principio.

Sabíamos que estábamos embarazados, el terminator no se suele equivocar (No es predictor, Predictor predice, este te dice que ya ha pasado así que es Terminator). Durante la primera revisión llegaron las malas noticias, parecía una gestación interrumpida.

De primeras se hace difícil de entender, porque en el embarazo anterior todo fue bastante sobre ruedas (al menos para mí que a fin de cuentas no lo pasé en “propias carnes”) y que te digan que ha empezado a haber problemas.. casi que parece que le quitas importancia, dentro de ti mismo piensas “Bueno, hay que cuidarse un poco, una o dos semanas de tener a la Jefa en palmitas y todo saldrá de rechupete. Hora de apechugar y todo arreglado”. La realidad te empieza a mirar a los ojos cuando pasan las semanas y la situación no mejora mucho, vamos al médico y te dicen “Parece que ha mejorado un poquito, pero no estás fuera de peligro, mucho cuidado” Pasa el tiempo y cada vez estás más machacado, el llevar la casa, cuidar del peque y de la “Peque” pues va pasando factura.

En la penúltima visita surgió un rayo de esperanza, el motivo de la gestación interrumpida era un hematoma creado durante el proceso de implantación, y durante la noche anterior la jefa comenzó con el sangrado. Nos habían dicho en visitas médicas anteriores que el proceso sería parecido a una “SuperRegla” pero como no tenía dolores decidimos esperar hasta la mañana siguiente, lo mismo había suerte y a ella no le dolía. A la mañana siguiente nos pasamos por Urgencias y después de una eco el veredicto era un poco rocambolesco pero a estas alturas te agarras a un clavo ardiendo: “No es una gestación interrumpida, lo que pasa es que estás de menos semanas de las que crees” Lo primero que pensé es: El predictor se equivocó, la jefa se equivocó, y la otra Gine se equivocó, pero la historia me cuadra, no me importa que deformes la manzana hasta que parezca una pera, compro la pera aunque en el fondo no deje de sospechar que es una manzana”. La explicación en lo que concernía al sangrado era que estaba expulsando el hematoma, motivo por el cual no tenía dolores, no era un aborto. Aún así nos dijo que no estábamos fuera de riesgo.

A estas alturas, por motivos que no vienen al caso la familia directa lo sabía y los compañeros de curro también, no quedó más remedio y en todo caso si alguien me lee, de verdad, no lo digáis hasta que pasen los tres meses de rigor, y eso si todo va bien, que luego duele más, que la gente pregunta y no dejan que cierre la herida.

Nos volvimos a casa a comer bastante divididos, una mitad de mi cabeza decía parece que todo va de cara, parece que el esfuerzo a dado frutos, parece que va a salir bien; otra mitad gritaba “¿EN SERIO TÍO! ¿PERO QUE EXPLICACIÓN ES ESA? CASI UN MES DE DESFASE!!! PERO TU ESTÁS SEGURO???”

Total que aunque te convences y convences a los demás de que las probabilidades de que las cosas vayan mal siguen siendo mayoría, la llamita arde, la luz de calorcito y nos gusta.

Después de comer la cosa se torció un poco porque la niña comenzó con molestias en la tripa, la cosa fue a más y nos fuimos al Hospi de cabeza. Llegamos rápido y nos atendieron aún más rápido [Gracias de verdad, no nos dio tiempo ni a sentarnos, las preguntas fueron las imprescindibles y la amabilidad y comprensión nos llegaron a carretadas] en ese momento el sangrado se hizo evidente y ella tenía muchísimas molestias. Le hicieron una nueva Eco y ése fue el momento en que peor lo pasé. Se la llevaron detrás de la cortina (se olvidaron un poquitín de que el contrario también está allí) y trataron de hacer una Eco Intravaginal, pero la zona estaba con mucho dolor, el dolor provoca tensión, y para hacer eso era necesario que estuviera relajada, así que no había manera y lo único que conseguían era hacer mucho daño.

La oí gritar y pedí permiso dos veces de forma educada, a la tercera me levanté, la enfermera me pidió con un hilo de voz que esperara, se quitó de su lado, y me pidió que me pusiera yo. No sé si sirvió de algo que estuviera con ella, pero no podía quedarme a un lado.

Después del mal rato nos dijeron que el proceso de aborto había comenzado, era evidente y eso iba a pasar si o si, así que mejor pasarlo en el Hospi con algo de ayuda química y eso hicimos. Nos pusieron en una habitación, algo de chute y algo de Oxitocina y pasada la medicación a caminar. Luego revisaron un poco, le dieron un empujoncito al proceso a base de pinzas y mucha habilidad y otro chute Intravaginal para expulsar parte que quedaba dentro (el saco) y para casita.

Finalmente el proceso terminó sin complicaciones y por suerte sin repercusiones físicas negativas para la amatxo.

Desde mi punto de vista… pues qué voy a decir, que es una frutada, que no se lo deseo a nadie y que es muy duro. El equipo médico decía “esto le pasa a casi todas las mujeres al menos una vez en la vida” ya pero ellas no son nosotros, nadie quiere que la pase y el mal de muchos no es el consuelo de nadie.

He respetado cada punto y cada coma, no he alterado el texto.

Muerte Mental

Todos tenemos un mal día de vez en cuando. Esto es así. Y no es nada malo tener un mal día. A veces el mal día lo tiene el otro y lo paga contigo. Yo, normalmente, procuro reservarme el mal día para mí y evitar que los demás lo sufran, a veces no consigo evitarlo y acto seguido pido perdón. En estos caso yo practico algo de lo que últimamente lo dice más gente y no sólo yo: la Muerte Mental. Últimamente la he tenido que practicar más de lo que me gustaría, como os cuento AQUÍ.

¿Qué es la Muerte Mental?

Soy de la opinión de que lo que nos define son nuestros actos, no nuestros pensamientos. Y, con todo el amor del mundo, a veces me cruzo con gente a la que quiero/necesito matar para sentirme mejor. Ya sea porque el mal día lo tengo yo o porque el mal día lo tiene el otro y me está tratando mal. Para no hacerlo porque nadie tiene la culpa de los malos días de nadie, intento relajarme con la Muerte Mental. Como su nombre indica, se trata de matar mentalmente (¡siempre con y por amor!). Hay varios tipos de Muerte Mental en función de a quién estamos asesinando:

Muerte Mental Cercana

A veces, la persona con quienes tenemos un encuentro desagradable o una disputa abierta es muy cercana. Un familiar directo, mi marido, padres… Por ejemplo, el otro día vino un familiar directo a enseñarme cómo tenemos que realizar la Operación Pañal en casa. No tuvo en cuenta que sigo susceptible tras la pérdida, que esa persona no es madre/padre para darme lecciones, indudablemente lo hacía con toda la buena intención del mundo… pero yo no tenía el día para poner en práctica mi sordera selectiva y asentir sin más.

Hice el grandísimo esfuerzo de asentir sin más, pero como no conseguía la sordera selectiva… pues la maté mentalmente. Durante un rato fue como si no existiera para mí, como si la hubiera eliminado del planeta. Y al cabo del rato volvimos a conversar como si nada.

Muerte Mental Laboral

En otras ocasiones ocurre que la persona es nuestro compañero de trabajo. Hay casos en los que ha hecho algo tan grave que no se puede achacar a un mal día. Aún así, tenemos que seguir tratando con esa persona dado que la vida laboral nos obliga a ello. No queremos, nos hace sentir muy furiosos tener que tratar con esa persona, pero la obligación laboral se impone y debemos tratar con ella.

En ese caso la Muerte Mental puede ser selectiva. Simplemente matamos a esa persona en el plano más sentimental y sólo tenemos relación con ella en el plano profesional. Incluso cuando hayamos tenido una relación cercana con ella anteriormente… asesinas esa parte sentimental a favor de una relación profesional sin altibajos.

La intención siempre es buscar el equilibrio, antes que nada, el nuestro propio. Y si se dan las circunstancias en las que no queremos hablar con alguien, pero tenemos que hacerlo… matarlo mentalmente en el plano sentimental alivia muchas tensiones y equilibra.

Muerte Mental Definitiva

También hay casos en los que nos cruzamos con alguien, ya sea porque le conocemos desde hace poco tiempo e incluso alguien que haya sido amigo íntimo, con quien no queremos volver a cruzarnos jamás. Y la vida nos sale favorable porque la distancia física con esa persona lo permite.

Pero la distancia emocional, por alguna razón, nos trae todo el rato a la cabeza la mala idea que nos haya inculcado. Ya sea una diferencia de opinión o cualquier disputa irreparable, no paramos de darle vueltas a lo que nos ha dicho… Entonces practico la Muerte Mental Definitiva.

Para mí estás muerto“,  ¿lo has escuchado o dicho alguna vez? Decirlo es un acto y ese acto hace muchíiiisimo daño. A veces un daño irreparable en la persona que lo tiene que escuchar. En cambio si lo hacemos mentalmente… La mente tiene mucho poder y si decidimos pensar algo, conseguiremos vivir pensando en ello. Y la Muerte Mental es de esas cosas que no hacen daño a nadie porque se queda en la mente. Pero ofrece un beneficio a la persona que lo piensa dado que siente un auténtico alivio en sus tensiones.

Ahora que sabes lo que es, ¿has practicado alguna vez alguna de las Muertes Mentales que menciono? ¿Conoces más tipos de Muertes Mentales?

Tutoría en la Guardería. Nivel 2, 3er Trimestre

La verdad es que normalmente la Tutoría General y la Tutoría Individual de la Guardería están bastante separadas en el tiempo, pero en esta ocasión la diferencia temporal ha sido de dos semanas, por lo que he decidido juntar las dos tutorías en el mismo post y hacer más efectivo el tiempo.

Tutoría General en la Guardería

Como siempre, nos han contado los objetivos que había en clase. En esta ocasión nos lo contaron en pasado, con el respectivo resultado de los mismos. Ya nos habían contado los objetivos a principios de año, que si no recuerdo mal, pues son los objetivos de esta etapa que te ofrece cualquier pediatra. Desarrollar su autonomía, desarrollar el lenguaje, desarrollar la sociabilidad, etc.

También pasaron por el aula los diferentes especialistas que han dado clase con ellos. En nuestro caso, Inglés (la “teacher”), el instructor de música y de psicomotricidad. Todos nos han dicho que están muy contentos con la clase porque todos han llegado a objetivos. Incluso que es de las mejores clases que podrían desear… La verdad es que esto me ha parecido la típica frase que te dicen los profesores para que vayas orgulloso a casa, pero en realidad es una frase vacía…

Nos enseñaron un precioso vídeo sobre la evolución de todo el año con fotos del principio y fotos del día a día. Debo reconocer que la tutoría general es especial, precisamente por esto. Pero apenas vi a mi hijo en 3 fotos.

Tutoría Individual en la Guardería

Igual que en ocasiones anteriores, Niño Fúturo es uno en casa y otro completamente distinto en el colegio. En la Tutoría no hacía más que recalcar su tutora que esto es muy inusual y debería investigarse un poquito más.

Lo reconoce con un niño principalmente pasivo, poco participativo, no llora nunca y no cumple órdenes. Ya estoy acostumbrada a que la diferencia entre el colegio y casa sea tan grandes, pero no deja de sorprenderme la diferencia tan grande. La tutora está preocupada por ello, dice reconocer en ello un mutismo selectivo que habría que encontrar la causa. Por suerte el colegio cuenta con el servicio de orientación y quiere que lo llevemos por esa parte para investigar.

Nos comentó que cuando tratemos el caso con la orientadora estaría bien llevar un guión con las principales diferencias entre casa y colegio. Que nosotros deberemos realizar las cosas que hace en casa, cómo gestiona su autonomía y cuánto vocabulario tiene en casa. También aquellos aspectos que han podido influir en una experiencia negativa hacia el colegio.

Esto viene porque le comenté que cuando Niño Fúturo entró en el colegio estuve 3 meses sin verle. Yo tenía turno de tarde y él entraba al colegio a las 9 de la noche. ¡No me veía hasta el sábado porque yo llegaba a las 10 de la noche! Esa experiencia ha debido de marcarle.

Hemos notado que en cuanto a la operación pañal ha dado pasos para atrás. Y pensando, nos hemos dado cuenta que coinciden con el tiempo del aborto y el destete. Si es que parece que no, pero se enteran de todo. En clase no moja el pañal apenas, pero si le sienta en el orinal, él se pone mohín y llega a tumbarse en el suelo y llorar.

Por lo visto en clase le encanta jugar con las construcciones, cosa que en casa rechaza por completo. Otra diferencia curiosa.

Acuerdos

Finalmente hemos acordado que este verano comenzaríamos a tratar la Operación Pañal (o Control de Esfínteres, como lo llamó ella). Si empezamos clase y no lo ha logrado, ¡no pasa nada! Sólo será cuestión de tiempo.

Sobre lo poco que habla, nos recomienda tratarlo con el otorrino en la próxima cita para considerar si es conveniente acudir a un audiólogo. Por saber si Niño Fúturo escucha bien o no y que el problema que tiene con el habla esté ahí. Yo lo dudo muchísimo, la verdad es que en casa habla estupendamente…

Este verano tenemos la firme tarea de ayudar a desarrollar su autonomía en el vestir. Ponerse y quitarse los zapatos, ponerse ropa y demás. Es algo que vemos que sí va favorablemente en casa, pero, quizás, por las prisas… no le dejamos desarrollar del todo bien. Así que tendremos que armarnos de paciencia con esto.

Lo bueno es que en cuanto a comida, ¡se lo zampa todo! No tiene especialmente preferencias, pero sí que la lechuga y las legumbres no terminan de ser del todo de su agrado.

Ya ha dejado de ser mi bebé para ser un niño… El paso durante su Nivel 2

Niño Jugando con Libro - Guardería