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Mamá Fútura

Mis sentimientos y pensamientos como madre

Mega Acueducto y Visita a Urgencias. Bronquilitis Leve

El pasado puente de Halloween teníamos pensado ir a visitar a Familia Fútura del Sur para que Bebé Fúturo estuviera con los Abuelos Fúturos de Mamá, pero un pequeño incidente con Bisabuela Fútura nos lo impidió y los Abuelos Fúturos de Mamá se quedaron muy tristes.

Así que en este acueducto no teníamos pensado ir dado que no quedaban días de vacaciones para gastar, pero nos hemos conseguido organizar para bajar un rato a verles.

¿Qué planes tenemos? No lo sé, pero estoy agobiada sólo con la idea. Va a ser un viaje que hago a solas con Bebé Fúturo en un medio de transporte nuevo para él. Papá Fúturo se nos une más adelante, pero el viaje a solas me produce algo de ansiedad.

Cualquier consejo, recomendación, idea es bienvenida. ¿Qué se puede hacer con un bebé de 21 meses en un tren en un viaje de más de cuatro horas?

Me llevo preparado vídeos que le gustan ya descargados en el móvil, el iPad por si por casualidad hubiera conexión WiFi, algún juguete y algún libro. Y, lo más importente, comida y agua.

Llegaremos bastante de noche para él, lo cual le volverá muy inquieto. No he dormido mucho esta noche, lo cual me da dolor de cabeza y un humor tirando a rancio. ¡Espero que no se me olvide nada! Y que el ibuprofeno haga efecto pronto…

Además, ayer empezó a salirle un poco de moco por el ojo y dado que no estaba mejorando con la tos Papá Fúturo lo llevó a urgencias. Allí le dijeron que lo único que tenía era moco y nos mandaron un ventolin que no puede darse a la vez que los aerosoles del otorrino (¡¡Fiesta!!). Por suerte no hay fiebre ni nada que se le parezca. Y también, el aire del sur parece ser que le conviene muchísimo para su estado de salud actual.

Entonces, ¿qué me recomendáis hacer durante el viaje para entretener a Bebé Fúturo? A tener en cuenta: ya no puedo comprar nada ni coger nada de casa.

Elección del Nombre

Nunca os conté cómo fue la decisión sobre el Nombre de Bebé Fúturo, pero estaba decidido antes de abrir el blog, tanto para chica como para chico.

No me gusta estar en búsqueda si no tengo ya elegido previamente los nombres con los que llamaremos a ese Futuro Bebé, me es inconcebible. Quizás porque a mi hermana pequeña en la barriga siempre le llamaba de un nombre y cuando fui a visitarla al hospital por primera vez, tenía otro. Mi madre dijo uno y mi padre decidió otro, creo que había tanto trasfondo en esa acción que me quedé un poco traumada (yo tenía 6 años). ¡Hasta lo recuerdo!

Así que con Bebé Fúturo estuve años persiguiendo a Papá Fúturo para que decidiéramos los nombres. Como no participaba mucho, pues tardamos más de lo que me habría gustado. Su participación se reducía a vetar los nombres que yo proponía. Fue una tarea ardua, pero finalmente entre los dos decidimos los que considero los nombres perfectos.

NO ESTAMOS EN BÚSQUEDA, pero, como os podéis imaginar, mi trauma genera una obsesión y necesito tener claro ya los nombres que podría tener Futurito Bebé.

Pues ya os puedo anunciar que los tenemos claros desde hace un mes. Hace un mes que Futurito (o Futurita) Bebé tiene nombre propio tanto femenino como masculino. ¡Ya puedo respirar en paz!

Son nombres preciosos. Uno de ellos me sorprendió porque tenemos ciertas condiciones para decidir el nombre:

  1. No conocer a nadie con ese nombre
  2. El significado del nombre tiene que ser bonito
  3. No puede causar posibles rimas en el colegio (todos sabemos que cualquier nombre genera cualquier rima cruel en edad escolar, pero por lo menos evitar los clásicos)
  4. Que sea corto. Dos sílabas o, como mucho, tres.

Y era un nombre muy sencillo y no es nada raro. Pero lo tuvimos claro los dos y además fue Papá Fúturo quien me comentó su existencia y posibilidad.

Hay gente que no quiere repetir nombres. Es decir, si Bebé Fúturo fuera Beba Fútura, no querrían usar ese nombre para Futurita Bebé. No es nuestro caso, pero para manías… colores. Igual que hay gente que no quiere decidir el nombre hasta que vean los ojos del recién nacido para ver en su mirada el nombre. ¡Los humanos somos un mundo!

Cómo leemos en Casa 

En casa somos muy lectores, tanto es así que durante una época conseguí trabajo como librera por ser cliente habitual de una librería. Aún así, Papá Fúturo es más lector que yo. Por lo que somos ejemplo para Bebé Fúturo… pero curiosidades de la vida, ¡nunca leemos delante de él! Preferimos disfrutar de él cuando él está espabilado y nos tiramos al suelo a hacer lo que le apetezca hacer, que normalmente es repetir lo que hace en la guarde.

Pero siempre, siempre y desde siempre, se aburre rápido del juego y se va a la caja de libros, coge un libro a su antojo y me lo tira para que se lo lea.

Todo empezó cuando con 4 meses tenía su libro de tela. Le encantaba que jugáramos con él a tocar el libro, a mover el libro y a hacer ruidos con el libro. Y nosotros encantadísimos de que le encante jugar a eso (círculo vicioso donde los haya).

Poco a poco los libros evolucionaban según evolucionaba Bebé Fúturo, pero nuestra gran sorpresa fue cuando rechazaba los libros de cartón propios de su edad y prefería libros de algo más mayores. Con hojas blandas, tapa dura y más grandes que él, si fuera posible. Como eran libros que requerían de más atención y Bebé Fúturo carece de paciencia propia de su edad (aunque tiene más paciencia que la media) yo le acorto la historia… y se la canto.

Le fascina que le cante, si le encantan los libros aún más le fascinan cantados y como soy la única que le canta los libros, todos los días. Y digo TODOS LOS DÍAS, me exige que le cante uno (pero no una vez, mínimo cinco). A veces coge otro libro para que también se lo cante (otras cinco o siete veces).

Como también es aficionado a los animales, el último libro de GRAN ÉXITO que tenemos en casa es el de MIAU de Kalandraka. Es propio de su edad (cartón duro, sencillo, con mucho dibujo y animales). Con él descubre los sonidos de los animales de forma cantada y ve el animal y el nombre. Nos ha gustado muchísimo y lo recomiendo fervientemente. Antes teníamos, de la misma edición, el de Luna que siempre le gustaba leer antes de dormir. Le sigue gustando, pero como ya he dicho, se hace mayor y dice que quiere libro de mayores. Como lo hemos tenido de muy pequeño, quizás ya lo tenga “muy visto”.

Cuando vamos a casa de Abuelos Fúturos siempre tiene los mismos juegos, pero ocurre lo mismo que en casa. Se aburre bastante deprisa de cada uno de ellos. Aunque se sienten con él a jugar, no aguanta más de diez minutos. Hace poco le compraron un libro, con un intento de captar la atención por las texturas, cogieron uno para un peque más mayor. Y como soy la única que le canta el libro, viene a mí y me pide que se lo lea. Aguanta hasta media hora o más cuando le canto el libro. Eso de que se lo lean le parece inaceptable.

Lo que más nos gusta a todos de todo ello es ver que a veces, aunque son las menos, decide cantarse el libro a sí mismo. Es fascinante. O, a veces, va a la librería de casa y se pone a hojear (con cuidado) libros de mayores.

La última gran experiencia al respecto fue ir a la Biblioteca Municipal del pueblo, tiene sala infantil y fuimos a descubrirla. Ahí, quizás abrumado ante tanto libro, lo único que hizo fue reorganizar la estantería de prelectores. No estaba a su gusto… Pero se lo pasó muy bien (y fue un rato bastante más largo que cuando juega en casa a sus juegos) sacando y metiendo libros en cajones.

biblioteca

No eres la única…

Es muy difícil admitir que has sido maltratada. Hoy en día los medios te enseñan, por encima, la cantidad de maltrato que hay. De tanto oírlo, cala en ti la posibilidad de serlo. Pero no es hasta que te lo dice otra persona que te das cuenta que lo eres.

Simplemente no quieres entenderlo. Primero pasa por la cabeza la idea del “porqué a ti”. Hasta que te das cuenta que en la vida eres la única responsable de ti. Nadie puede cuidarte mejor que tú y te obligas a quitarle esa responsabilidad… Pero le encanta pensar que te está cuidando, hasta de ti misma te cuida.

Yo no fui consciente de ser una víctima de maltrato hasta que después de que me dejara (en un intento fallido de castigarme por ser cada vez más independiente) uno de sus mejores amigos (dado que consiguió en poco tiempo aislarme de mis amigos y llegamos a estar demasiados años juntos), después de una tarde de charla sobre cómo me encontraba después de la ruptura, me dijo textualmente:

“Estás hablando como una mujer maltratada”.

Lo único que estaba haciendo era excusarle. No pensaba volver, pero cuando me ponía situaciones en las que él no se portaba bien en público conmigo, mis respuestas siempre eran excusas de porqué lo estaba haciendo.

Han pasado muchos años desde entonces, muchos más de los que estuvimos juntos. Pero ahora me siento fuerte para hablar de ello e intentar ayudar desde el anonimato hacia otro anonimato. Porque hay maltratos que no se ven ni se sienten hasta que te lo cuentan. Sin palizas ni palabras feas.

Debí sospechar algo cuando al poco de cumplir dos años, viendo un cartel de se alquila piso, pensando que él había conseguido trabajo, todo mi cuerpo me gritó por dentro que no iba a ser feliz viviendo con él. Lo siguiente que salió por mi boca fue una proposición de irnos a vivir juntos. Y al momento sentí un enorme alivio cuando lo rechazó. ¿Por qué no nos hacemos caso en esos momentos?

Cuando empieza el camino de aceptación de haber sido maltratada. Lo primero que se te pasa por la cabeza es un sentimiento de culpabilidad. “¿Cómo no me he dado cuenta antes?”. Y estás convencida que te ha maltrato por haberte dejado. No debiste haberlo permitido.

Ahora con el tiempo puedo ver que la sociedad (y esos medios que te dicen cuanto maltrato hay) no te da las herramientas para detectarlo. No te enseña cómo es el maltrato y qué es maltrato. Apenas estamos descubriendo que existe y que puede haberlo, pero no te ayuda a entender qué y cómo es.

Te hace creer que todo lo que hace lo hace por tu bien. Que no desea otra cosa que el que seas feliz. Lo que no te cuenta es que para serlo tienes que dejar de ser tú. Porque si no, no encajas en la felicidad que tiene pensado para ti.

Y así caí en una depresión bastante grave. Buscando ser la persona que no era. Durante esa época yo era algo bastante inestable, pero seguía siendo controlable si encontraba los botones adecuados. Me llamaba victimista y encontró una amiga mía con quien manejarme mejor.

Me daba tan por segura al haberme dejado una amiga a quien también controlaba que se olvidó de cuidarme a mí y la empezó a cuidar a ella. Fue un paso en falso que dio sin querer.

Aclaración: no soy celosa. ¿Pero quién no se escamaria si, teniendo cumpleaños con tres días de diferencia, está más preocupado por el regalo de la amiga de su novia que el regalo de su novia? Tres días buscando regalo para ella y el día de mi cumpleaños me dice que no tiene nada para mí y como me hacen falta unas gafas de sol, que elija las que más me gustan. Aprovechando un descuento de carnet joven.

Con la experiencia que vives en esas circunstancias, cada vez que sientes un atisbo de posibilidad de ser maltratada, activas todas las alarmas posibles. Ellos lo hacen muy bien, porque el método es el más convincente y el mejor para conseguir que cambies, lo que no es bueno es la intención con la que te hacen cambiar.

Y así, pasados muchos años de aquél entonces vi en mi pareja actuaciones que él tenía hacia mí y conseguía revivirme situaciones que no pasaría por alto. Por más que la lógica me decía que no era lo mismo porque mi pareja de verdad quiere mi felicidad y que yo sea quien soy, lo hacía de la misma manera.

Ahí fue cuando acudí a un profesional. Y entonces entendí muchas cosas y pude aceptar gran parte de ello. Sabía que sin un profesional no iba a poder evolucionar.

Y aquí estoy. Intentando hacerle entender al mundo cómo se siente una persona (hombre o mujer) maltratada sin palizas ni insultos.

Primer Accidente (21 meses)

Como siempre, para una madre trabajadora obligada a dejar a su hijo durante su jornada laboral no estoy siempre con él y para él… (conciliación lo llaman). Razón por las que, a veces, tiene que guardar a Bebé Fúturo otra persona, con más niños. Ahí pasan muchas cosas y no nos la cuentan todas… menos las importantes.

Ayer recibí una llamada de la guardería, le di automáticamente Stop al resto del mundo (que no me hizo caso, pero yo ya no estaba para atenderles) y al otro lado del teléfono estaba su seño para explicarme que ha habido un pequeño accidente durante la clase.

Parece ser que mientras estaba jugando en un armario que tenía puertas corredizas, otra compañera suya estaba al otro lado empujando esa misma puerta y le pilló el pulgar. Sí, le hizo sangre y el golpe fue fuerte.

No tengo ninguna queja de la guardería porque le han atendido fenomenal. Tienen médico y enfermera siempre disponible para estos casos, le suministraron un antiinflamatorio con mi autorización, cristalmina y a cuidarle mucho.

Lo que me ha sorprendido mucho ha sido Bebé Fúturo a lo largo de toda la tarde… no ha hecho ni un sólo amago de dolor. Le hemos notado más hambriento y ha pedido más pecho que de costumbre, pero poco más. Ha jugado como siempre, como si el dedo no le doliera… y ha dormido fenomenal.

No se dejaba ver la mano, la escondía cuando la intentábamos mirar. Pero no se quejaba ni nada. En principio, lo que consigo ver, es que no se le caerá la uña, aunque eso es algo que el tiempo dirá.

Para que me quedara tranquila durante mi jornada, Papá Fúturo me mandó esta foto del resultado final:

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Poema Anhormonal

Hay días que el tiempo pasa con la ligereza de la felicidad y verte hace que la felicidad sea exponencial.

En cualquier caso, los días de tiempos oscuros y lúgubres donde la realidad no cuenta una historia bonita, consigues que irradie el Sol tras la nube y nunca sea gris del todo.

Haces que el día sea mejor y la noche inmejorable.

Porque siempre he visto en la noche la amabilidad de la Vida. Sosegada en su paz, la Luna nos enseña lo que se esconde tras la Luz implacable del Sol y esa visión, nos transforma. Siempre a mejor.

Y tú haces que siempre sea a inmejorable.

Hoy la química no juega en mi contra, ni a mi favor… sólo juega conmigo. Y yo también sé jugar a ese juego. Porque con el tiempo, ése en el que tú no estabas, aprendí que las letras ponen fin a los pensamientos, ponen el objetivo y encuentran su comienzo a la historia que quieren desempeñar.

Y hoy la historia eres Tú, la única que importa. En mis paralelismos hay cosas que no encajan e historias sin felicidad, pero no importan. Porque hoy sólo importas Tú.

Ania Méndez. Ropa para prematuros

Y con el título de este post diréis, ¿esto a que viene? Bebé Fúturo no es prematuro ni lo ha sido nunca… Pero la verdad es que vengo encantada a daros a conocer a Ania Méndez.

He tenido el placer de probar las muselinas que vende en su tienda online y el proyecto que tiene me parece digno de darse a conocer, sinceramente.

Desde que estoy en el mundo maternidad, antes de concebir a Bebé Fúturo incluso, el mundo prematuro existía en mi mente, era una posibilidad, pero realmente no conocía ninguna opción para enfocarlo. Para mí, pasar la semana 37 de embarazo sin complicaciones fue tan importante que lo puse en mi Facebook personal y fue con lo que la mayoría se enteró de que estaba embarazada (con eso lo digo todo).

Pero si me hubiera encontrado en el caso, no sé si hubiera sido capaz de enfrentarlo. Por eso, el caso de Ania Méndez que dio inicio a su proyecto empresarial (Ropa para Prematuros) me parece totalmente loable y me encanta poder daros lo a conocer también a las demás.

Su segunda hija nació muy prematura y tras encontrar que estaba en el hospital día tras día y sin ropa para ponerle porque de su talla no existía, verla en la incubadora se le hacía un infierno. Todo salió bien y ahora tiene dos hijas preciosas con quienes disfruta de su maternidad. Pero la espinita se le quedó clavada y quiso poner remedio.

De ahí nació Ania Méndez. Una tienda online donde comprar ropa para bebés prematuros. Toda su ropa está especialmente diseñada para prematuros. Son bebes con necesidades especiales y se puso en contacto con diferentes especialistas (entre los que se cuentan matronas, enfermeras, pediatras, etc), de esta forma no hay costuras que molesten a la delicada piel del recién nacido. Ella misma os lo cuenta en su web, es una historia de lucha de una madre coraje que quiere ayudar a otras en su misma situación. A mí me ha conquistado como mujer bandera que considero que es.

Como no es mi caso os puedo hablar de sus muselinas que sí he podido probar. Y estoy encantada. Tengo dos de tamaño pequeño y una de tamaño grande que me vienen de perlas. Tienen un tacto muy suave y el diseño es sencillo. En mi caso particular es perfecto, porque os recuerdo que Bebé Fúturo para mí siempre será mi estrella fugaz cuyo deseo se ha hecho realidad. Mis muselinas tienen unas estrellas sencillas y recalco que me encantan.

La de tamaño grande (1m x 1m) es perfecta para salir a la calle y aprovechar los mil usos que tiene. Y las pequeñas me gustan mucho para usar en casa cuando estamos en su hora de la comida.

Os lo recomiendo fervientemente si queréis hacer un regalo para una madre de un hijo prematuro, o si eres una madre de un hijo prematuro podrás encontrar la ropa ideal. ¿Os ha gustado?

Esa falta de tiempo…

Cuando te quedas embarazada te encuentras, en la gran mayoría de las ocasiones, con el mismo consejo: “Disfruta ahora que puedes de todo el tiempo que te queda” o algo parecido. Pero el trasfondo es siempre el mismo: “Cuando nazca tu bebé, no tendrás tiempo ni para ir al baño”.

En mi experiencia puedo decir que ni tanto, ni tan poco. Mi hora del baño es sagrada. Apenas me habré dado un baño rápido de 3 minutos, quizás, una vez en los 21 meses de maternidad que llevo. Cuando era demasiado chiquitín para tener horas de sueño, el encargado de su consuelo ha sido Papá Fúturo, y ahora que se duerme y no sabemos de él más que una vez en toda la noche, la hora del baño después de su comienzo del sueño es… glorioso. Pero jamás me he privado de mi hora del baño tal y como lo tenía antes de ser madre.

Todo hay que decirlo: no me ducho todos los días. Me parece insano para la piel y poco recomendable, cosa que demuestran los estudios. Para algo, en nuestro país, tenemos el bidé. Y no hago deporte para necesitar ducha diaria. Un buen lavado es mejor que ducha diaria y no requiere tanto tiempo.

Por lo demás, en lo que sí he visto muy sacrificado el tiempo, son en esos proyectos personales. Esos ratos de soledad en casa mientras Papá Fúturo trabaja, tienes las cosas de casa realizadas y quieres dedicar el rato que queda a escribir en el diario, ordenar e imprimir fotos, escribir en el blog, reorganizar el escritorio, leer un libro, colorear mandalas, ¡ver una película! Salir a tomar algo con las amigas, pensar en eso que ha pasado en el trabajo… ¡¡¡Matar el tiempo!!!

¿Qué tiempo? Si con suerte consigues tener algo de ropa planchada. Y no, no está ni recién planchada. La montaña de ropa por planchar que tengo siento que no la voy a tener al día JAMÁS DE LOS JAMASES.

Hay mañanas que me descubro buscando un calcetín en el montón. Secreto: no necesariamente tiene que ser la pareja del calcetín que ya he encontrado.

Tengo tantas tareas del hogar pendientes que encontrar un hueco para hacer esa mesa de luz que prometí me está costando más de lo que me esperaba. ¡¡Y eso que la he pillado en plan “para dummies”!!

Otra de las grandes cosas que me han sorprendido es que desde que tengo a Bebé Fúturo conmigo, no pienso en mis amigas. No las echo en falta… Y eso es bien raro en mí, que dentro de mi asocialidad, me sentía muy sola y abandonada por casi todas, siempre. Era la típica que llamaba y a la que nadie llamaba. Ahora siguen sin llamarme, pero ya tampoco llamo yo, ¡¡y ni me importa!! Tengo tres amigas contadas, hablo con ellas cuando podemos, ¡a veces me escriben ellas para preguntar cómo estoy! Vamos, ¡¡estoy encantada!! Ya no me siento esa pesada que llamaba para ver cómo están los demás y que molesta, casi siempre.

Ahora bien, todo el tiempo que paso con mi hijo es ORO PURO. Esa matronatación cada dos días, esos paseos al parque (pocos, por suerte… todavía), leerle el mismo cuento siete veces (¡a veces seguidas!). Todo eso, no tiene precio y hace que no te importe que tus proyectos personales no se cumplan.

PD: Sí, la mesa de luz la quiero hacer para él… Pero seamos realistas, quien la va a disfrutar voy a ser yo. Él va a hacer lo mismo que con todos los juguetes: verlo, tocarlo, reirse, pasar de él e ir a buscar ese libro que hoy sólo le he leído cinco veces.

#VDLN Sobre todo lo que pasó…

Hoy me he animado a participar en esta iniciativa de La Parejita de Golpe porque ayer me encontré con una yo tan vieja, de hace tanto tiempo, con tanta inocencia que me gusta la idea de recordarlo.

Hace unos ocho o nueve meses programé un post para un día internacional muy especial que significa un antes y un después en mi vida (dentro de poco). Para mí siempre será un día de revolución interior por todo lo que conlleva esa clase de experiencia. Me hizo ser quien soy, pero con mucho sufrimiento detrás. Trajo cosas buenas, pero la vivencia fue mala…

Así que recordar a esa Zanita inocente que no sabía todo lo que le depararía la vida, que no entendía ni sabía, pero quería conocer, el AMOR y se lo imaginaba tan bonito e irreal como la canción misma. Una canción que define una parte de mí que ni recordaba que existía…

Pero debo reconocer que hace diez años que no la escucho, y aún así recuerdo la letra perfectamente.

Die Module spielen verrückt.
Mensch ich bin total verliebt.
Voll auf Liebe programmiert, mit Gefühl.
Schalt mich ein und schalt mich aus.
Die Gefühle müssen raus,
Ganz egal was dann passiert,
Ich brauch Liebe.

(Traducción libre por mí)
Los circuitos están locos,
¡Hombre! Estoy totalmente enamorada
Programada para amar totalmente, con sentimientos.
Enciéndeme y apágame.
Los sentimientos tienen que salir,
me da totalmente igual lo que pase,
Necesito Amor.

Desde entonces, han pasado tantas cosas…



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