Reto Kakebo. Día 20

Bienvenida al final del reto. Esto está lejos de una despedida, apenas acabas de empezar. Has hecho la parte más difícil que es empezar a sentir tu dinero, pero es un recorrido de toda la vida.

Te has acercado a los conceptos básicos. Te has sumergido dentro de tus emociones económicas. Ahora toca seguir a pesar de ellas para hacerlas brillar.

El camino que recorrerás a partir de ahora tendrás que hacerlo sola contigo misma y con tu dinero. No te abandono, pero te he acompañado en una parte del proceso. Todo el resto del proceso es tuyo y solo tuyo y podrás llegar tan lejos como desees.

Quizás esto de despierte el miedo, o no hayas dejado de tener miedo desde que has levantado ampollas en esas cartas de los primeros días. No te preocupes, el reto seguirá estando contigo para retomarlo cuando lo necesites. Puedes volver a empezar desde el principio, como quieras.

Lo que sí espero que tengas muy claro es que esto no se termina en 20 días… Apenas hemos terminado de empezar. Te toca enfrentarte a tus emociones y equilibrarlos para que respeten tu dinero y tu dinero te respete a ti.

Reto Kakebo. Día 19

Nos acercamos al final del reto y creo que queda una cosa pendiente por acomodar en tus emociones. Hemos visto por separado los Gastos Fijos y los Gastos Variables. Aunque sean muy diferentes, ambos tienen una cosa en común, son gastos.

Y como tales, tienen la cualidad de no deber superar los ingresos. Ambos evocan emociones distintas tanto dentro de ellos como el concepto de los mismos, porque su cometido es diferente y debemos juntar ambos para poder equilibrar nuestro dinero.

La fórmula del ahorro (nuestro objetivo) es el siguiente:

Ahorro = Ingresos – (Gastos Fijos + Gastos Variables)

Aquí hay que tener en cuenta que si tu planificación del ahorro es una cantidad fija al mes, lo que sobra se juntaría a los ingresos del mes siguiente. Pero estamos tratando de hacernos consciente del mundo de los gastos.

Los gastos se suman y los gastos nos definen. Tenemos un mayor manejo en los gastos variables, pero eso no quita para que debamos tener presente que nuestros gastos fijos también forman parte de “nuestra basura” económica y que nos define como personas.

A los gastos fijos los definen dos palabras clave: “inevitables y repetidos”. Son quienes nos dan el bienestar básico e imprescindible del que no queremos desprendernos.

¿La suma de todos los gastos fijos te cuadra?

¿La suma de todos los gastos fijos con todos los gastos variables se ajusta a tu realidad económica?

No me extrañaría si la respuesta a estas preguntas levantan cierto resquemor. A pesar de haber tratado el dinero desde el sentido emocional y haber depurado todas las emociones, tratando de respetarlo y de ser amable… Pero aquí está la clave.

Nuestro Kakebo nos va a lanzar esta realidad día tras día a nuestra cara y necesitamos tener la templanza de ser sinceros con nosotros mismos. Será la clave para que consigas ahorrar y sentirte lo abundante que te mereces.

Reto Kakebo. Día 18

Y volvemos a retomar una tarea que parece del pasado. ¿Te acuerdas de cuál es el objetivo del Kakebo? Espero que sí, porque de lo contrario estoy haciendo este reto para nada… Por si acaso, te lo recuerdo.

EL AHORRO

Y el ahorro no aparece de la nada. Quizás tengas esa suerte divina por la que te viene el dinero a expuertas, pero no suele ser el caso. Es más, ¿no te pasa que cuando tienes un ingreso extra inesperado va acompañado de gastos extras también inesperados? Pues vamos a intentar evitarlo y para ello, lo mejor es hacer un buen planning.

Vamos a retomar de nuevo el día 11 y repasar la lista de objetivos que hiciste. ¿Siguen coincidiendo con los que pondrías actualmente? La verdad es que no han pasado muchos días, pero ya has visto tus gastos variables de frente encontrándote con un mundo de emociones que podrían haberte hecho cambiar de parecer. Sobre todo cuando has cambiado el día anterior el camino que recorrer.

Decidas cambiar la lista o no lo hayas hecho, vamos a tomar cartas en el asunto para llevarlo a cabo.

Normalmente se suele retirar una cantidad mínima al mes para ahorrar. A veces decides dejar todo lo que te ha sobrado para el ahorro directamente y empezar el mes de cero con los ingresos que se generen. Esto siempre es muy subjetivo y debes realizar lo que te haga sentir realmente cómodo. Pero debes decidirlo, no dejarlo ocurrir.

Decide cómo vas a ahorrar mes a mes.

Te doy algunas ideas de cómo decidirlo:

  • Hazlo desde una cantidad y divide en el tiempo que lo quieras conseguir para apartarlo como si fuera un gasto fijo.
  • Analiza tus gastos y pon una cantidad que no descalabre tu economía en otra cuenta bancaria.
  • Todo lo que sobra, para la saca. Y empieza cada mes con los ingresos de ese mes. Para este caso convendría tener una cuenta de ahorro aparte al que dirigir todo el sobrante.
  • Inventa tu propio presupuesto de ahorro. Y si quieres, compártelo.

Reto Kakebo. Día 17

En los días anteriores has visto en qué te has gastado el dinero hasta ahora. ¿Qué dicen tus gastos de ti? ¿Alguna vez te habías planteado que se te podría definir por lo que gastas? La sensación cuando pienso en ello es como cuando te dicen por primera vez toda la información que pueden sacar de ti solo analizando tu basura. Casi es como si tratáramos el dinero como a esa basura.

Pues vamos a seguir analizando y recapitulando para definir nuestro futuro financiero con nuestras emociones y desde nuestras emociones. Nuestro dinero no es basura, ayuda a proporcionarnos aquellos enseres que nos producen felicidad y merece un trato amable.

Para ser amable con el dinero debemos tratarlo con respeto. Y desde el respeto hacia ese dinero vamos a analizar en profundidad aspectos de días anteriores.

El día 11 del reto hiciste una lista de promesas. Con lo que has analizado ayer, ¿cumplirías alguna de esas promesas? ¿Qué promesas cambiarías sabiendo lo que sabes ahora de cómo has gastado tu preciado dinero y cómo te has sentido haciéndolo?

Escribe en tu cuaderno las respuestas a esas preguntas.

Espero que estés consiguiendo ser más consciente con tus gastos y tu dinero. La intención es cambiar tu relación con él sabiendo cómo ha sido hasta ahora y decidir los pasos que vas a seguir para que tu relación con él sea buena. ¿Es lo que quieres?

Ten en cuenta que el Kakebo te hace de termómetro para medir esos gastos desde la emoción. Si te sientes a gusto con lo que muestras, qué podrías mejorar, todo lo que quieras analizar. No es una herramienta fría que enseña los dientes al lobo por acercarte a los números rojos. Es tu amiga íntima que te muestra la realidad de tu relación con el dinero.

Reto Kakebo. Día 16

Quizás pueda parecerte que ahora ralentizamos el ritmo, pero el Kakebo es un trabajo de día tras día y de quitar los bloqueos que se han construido a lo largo de toda la vida sobre las emociones que nos produce el dinero.

Hoy la tarea puede parecerte enrevesada, aunque mecánica y casi confundirse con la simpleza. Pero todo ese galimatías de palabrejas y conceptos vamos a ignorarlos hoy.

El día anterior apuntaste cada concepto de gasto del mes pasado en una categoría. Espero que lo hayas hecho en su día correspondiente como te indiqué.

Si tienes un cuaderno Kakebo físico te pedirá que realices los cálculos por semanas y te conviene hacerlos así para luego tener el total mensual.

En el caso de tener el Kakebo en Excel, te hace los cálculos automáticamente y solo tendrás que realizar la parte de analizarlos.

Creé el excel porque esta parte me parecía la más tediosa. Tiene su magia coger la calculadora, sumarlos, recordar lo que sentiste con ese gasto evocándolo cuando recapitulas esa cifra. Pero yo no disponía de ese tiempo y mucho menos ahora que soy madre de dos chavalines. De todas formas, conviene que cuando lo analices, siempre tengas presente la emoción evocada con el gasto.

Para que te resulte más fácil verlo todo, en tu cuaderno de Kakebo, en una hoja en blanco, en aquel formato en el que estés realizando tu reto, apunta la siguiente tabla:

Bueno, tras hacer todas las cuentas, o tras revisar tus emociones al mirarlas, vamos a irnos a una tarea anterior. Y lo suyo sería que respondieras a esta pregunta con total sinceridad y te explayaras en la explicación:

¿El presupuesto que te pusiste coincide con los gastos realizados el mes anterior?

¿Gastaste menos? ¿Gastaste más? ¿Cómo te sientes ante esa cifra? ¿Qué se descuadra entre tus emociones? ¿Por qué?

Reto Kakebo. Día 15

Después de remover tantas emociones con el dinero, ¿no te apetece ya entrar en faena? Hacer cosas de números y desconectar un poco de lo que siente tu corazón… Hoy vamos a relajarnos emocionalmente un poco, pero no mucho. El dinero es emocional, cuando comprendamos esto, podremos ejecutar nuestras acciones mejor con él y hacer que el dinero nos sirva a nosotros, no al revés.

Te pedí que sacaras una lista de todos los gastos de un mes, hoy vamos a trabajar con él y con unos subrayadores de colores (o lápices, rotuladores, etc.). Pero necesitaría que escogieras 4 colores muy diferenciados entre sí y darles a cada uno su código. Tienen que responder ante los siguientes conceptos que hemos trabajado en el día anterior:

  • Supervivencia
  • Ocio
  • Cultura
  • Extra

Una vez escogidos cada color con su concepto vamos a coger esa lista de gastos mensual. Y vamos a ir por desorden, de atrás para adelante.

Señala con el color elegido para los “Extra” todos los gastos que has tenido que consideras que pertenecen a esta categoría.

Lo mismo harás con la “Cultura”, después con el “Ocio” y finalmente con los de “Supervivencia”.

He invertido el orden para hacerte más fácil la selección de categoría para los gastos. Cuando hagas el de “Supervivencia” podrás reevaluar los que se han quedado en blanco y que no consideras que sean de “Supervivencia”. De lo contrario, por darle un color y no dejarlo en blanco podrías señalarlo en “Extra” cuando en realidad es un “Ocio”. Trata de ser lo más cuidadoso posible con la selección de las categorías.

Como he dicho anteriormente, un mismo gasto puede estar en dos categorías diferentes en función de la emoción que te han evocado. Por eso también necesitaba que los definieras extensamente. Nadie más que tú sabe cómo se gasta tu dinero, eso es algo que nadie te puede enseñar. Lo que intentamos con este reto es que el dinero que gastas esté sintonizado con la emoción que sientes para conseguir tu objetivo (el ahorro) y cumplir con tu promesa (el camino para conseguir tu objetivo).

Bien, ahora que ya los has categorizado, ponlos en el Kakebo en el día que les corresponde. Solo cópialos, no hagas cálculos y no te fijes en los que te hace el Kakebo en Excel. Ya nos fijaremos y tomaremos decisiones sobre ellos, pero de momento déjalos por escrito. Ponles un pequeño concepto para identificarlos, si no te acuerdas de qué han sido pon la descripción del banco (aunque al ponerle el color deberías haberlo hecho sabiendo de qué se trata).

Escribe el concepto que te haga sentir más cómodo. “Cena con Manolo” es mejor opción que “Restaurante Pacholí” dado que lo que te saca la emoción es cenar con Manolo, no que hayas cenado en el Pacholí (o quizás sí, pero siempre puedes poner “Cena con Manolo en Pacholí”). El Kakebo es tuyo y es para ti, así que pon lo que te evoque una emoción lo más placentera posible.

Reto Kakebo. Día 14

El día anterior hablamos de los gastos fijos y mencioné los gastos variables. Quizás hayas echado de menos una breve explicación de lo que se puede considerar gasto variable, ya que los he mencionado. Pero es un concepto que implica mucho más que una breve explicación. Y como es tan intenso, vas a trabajar un poquito en estos conceptos.

Gastos Variables

Según el método Kakebo, los gastos variables se dividen en los siguientes:

  • Supervivencia
  • Ocio
  • Cultura
  • Extras

Un mismo gasto puede estar en una u otra categoría en función de la intención que has puesto al desempolvar el dinero, así que esta vez la tarea es tuya porque te implica a ti única y exclusivamente.

Haz una definición extensa de cada uno de estos conceptos:

  • Gasto variable
  • Supervivencia
  • Ocio
  • Cultura
  • Extras

Para ayudarte y que no sea una tarea titánica al encontrarte con una hoja en blanco, yo te voy a dar el resumen y tú haces la definición extensa. Al revés que en todos los retos que habrás hecho antes o en las tareas que habrás realizado, pero aquí se trata de darle la vuelta a lo que sientes con tu dinero y los sentimientos son tuyos.

Gasto variable: todo aquel gasto imprevisto que realizas a lo largo del mes
Supervivencia: todos los gastos variables que haces para mantener tu subsistencia o la de tu familia.
Ocio: todos los gastos variables que te generan bienestar, pero que serían evitables. Por ejemplo, ir a un restaurante, tomarte el café de las mañanas, comprarte un vestido nuevo.
Cultura: todos los gastos variables que expanden tu mente. Por ejemplo, libros, teatro.
Extras: todos los gastos variables que se pueden considerar inevitables, pero no van a gastos fijos. Por ejemplo, comprar un mueble para la casa, hacer un regalo a un familiar.

Vamos a aprovechar que estás elaborando estos conceptos para ir un paso más allá y vas a escribir el presupuesto que crees que te gastas en cada categoría. Sin mirar las cifras reales, sino desde la emoción de cuánto te gustaría gastarte en cada cosa teniendo presente los ingresos que generas.

Reto Kakebo. Día 13

Bien, ¿cómo llevas el reto? ¿Estás al día? Habrás vivido muchas emociones, pero ahora viene la montaña rusa oficial. Quien avisa no es traidor…

Vamos a hablar de los gastos. Como hay mucho que analizar en esta parte, lo haremos poquito a poco. Con calma, porque es la base en la que se sustenta nuestra mayor posibilidad de cumplir con el objetivo y nuestra promesa. Como hemos visto en el día anterior, no es la única.

Para hablar de gastos tenemos que diferenciar dos conceptos muy grandes dentro de los mismos:

Gastos Fijos

Son aquellos gastos inevitables que sustentan nuestro bienestar. Todos los compromisos adquiridos mensualmente para hacer nuestra vida una vida mejor.

Están los gastos fijos básicos como el pago de un alquiler o de la hipoteca. Dentro de éstos también están los suministros como el agua, la electricidad, el gas. Incluso el combustible para el coche.

Hay otros gastos fijos que adquirimos por comodidad. El pago de un seguro de salud, la cuota del centro educativo de nuestros hijos, un préstamo adquirido. Si el gimnasio lo pagas mensualmente, también debería catalogarse en esta sección.

Cuáles son los gastos fijos los eliges tú y solo tú. Pero para que tengas una base en la que fijarte, son gastos mensuales habituales e inevitables. Yo en esta categoría tengo una formación que pago mensualmente y que podría meter en gastos de cultura, pero prefiero tenerlos como gasto inevitable.

Como son gastos inevitables, los podemos considerar gastos principales y tenerlos muy presentes aunque los pasen a mediados de mes. En este punto el Kakebo se vuelve muy eficaz porque teniendo un gasto fijo presente a principio de mes aunque nos lo pasen a mediados, podemos asegurar su pago y conocer exactamente nuestro presupuesto para los gastos variables.

De los gastos variables hablaremos mañana porque se las trae. Pero os traigo tareas para hacer:

  • ¿Cuáles son tus gastos fijos?

Haz una lista y pon todos los gastos fijos que tengas con una cantidad media.

¿Te plantearías eliminar algún gasto fijo que no te aporta el beneficio que consideras que debería? Quizás no eliminarlo, pero sí reducirlo. ¿Aprovechas realmente tu cuota de televisión de pago? ¿Hay alguna tarifa de móvil más económica que podría beneficiarte más?

Tampoco es ninguna tontería revisar tus gastos fijos de vez en cuando.

Reto Kakebo. Día 12

El dinero no crece en los árboles… ¿O sí? Al fin y al cabo los billetes son papel, que viene de la celulosa y ésta se extrae de los árboles. Pues igual que todo lo anterior, vamos a tener que analizar esto más en profundidad.

Esa frase lógicamente se refiere a los ingresos económicos que percibimos. Independientemente de cómo los generamos, no podemos gastar un dinero que no tenemos. Aunque nos lo faciliten a crédito, después habrá que devolverlo.

Para ello, vamos a analizar los ingresos que hemos tenido a lo largo de un año. Te había pedido que extrajeras todas las transacciones realizadas o recibidas durante un mes, ya lo sé. Pero al hacer la búsqueda en el banco puedes poner filtros y éste puede ser que sólo te extraiga los ingresos percibidos, independientemente de dónde provengan o la cantidad que sean.

Y vamos a analizar en profundidad todos los ingresos del último año. Todos los ingresos, no me vale que sólo me digas tu nómina. Puedes sorprenderte con todo lo que has recibido. Quizás Hacienda te ha devuelto dinero o has recibido un ingreso por vender algo en Wallapop. Me es indiferente, es un ingreso igual y ese dinero lo gastarás en algo (ya veremos en qué).

Súmalo todo y divide entre 12. Como habrás adivinado, estás haciendo la media de todos los ingresos. Te habrá salido una cantidad. Responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo te sientes con esa cantidad?
  • ¿Es la que te esperabas? ¿Es mayor? ¿Es menor?
  • ¿Corresponde con el esfuerzo que has realizado para conseguirlo?

Principio de Pareto

Quizás hayas oído hablar de este principio, pero es el momento de sacarlo a relucir en este reto.

Según el principio de Pareto, el 80% de nuestros beneficios son fruto del 20% de nuestro esfuerzo. Y esto también se produce cuando hablamos de dinero.

Hablando de ingresos es el momento de hablar de este principio y plantearte en qué debes concentrarte para tener más ingresos que ayudarán a tener más ahorros.

Yo no emprendo, soy funcionaria de carrera y esto, en principio, limitaría mis ingresos a mi nómina. Pero yo no me conformo con ello. Creo que puedo hacer más por el mundo y que éste sea mejor, facilitándome unos ingresos extras que podré invertir en mi bienestar. Por ejemplo, puedo generar libros. No sería el primero, ya tengo uno…

Ahora te toca a ti, ¿cuál es tu circunstancia? ¿Cómo puedes generar más ingresos? De los ingresos recibidos, ¿cuáles te han supuesto mayor beneficio? ¿Qué esfuerzo has realizado para ello?

Exponte todo lo que consideres necesario, pero hoy vas a exprimir tu cerebro para conseguir generar todo el dinero posible.

Reto Kakebo. Día 11

No sé si es la primera vez que te planteas gestionar un Kakebo, tampoco qué Kakebo estás gestionando. Si uno en cuaderno, el mío digital o uno que te has realizado tú mismo. En cualquier caso, el Kakebo lo define una palabra clave: el Ahorro.

Si quieres saber más sobre el Kakebo en su definición más básica e histórica te invito a pasarte por ESTE POST. Siendo los momentos que estamos viviendo, tener un Kakebo a mano puede darnos mucha luz para conseguir el objetivo.

Os invito a diferenciar entre objetivo y promesa. Hoy vamos a centrarnos en reflexionar sobre esto porque son las claves para comprender el cometido de un Kakebo.

El Objetivo

Como he dicho al principio. El objetivo principal de un Kakebo es conseguir ahorrar. Nos hacen creer que el ahorro no es posible en nuestra economía, debido a todas las crisis económicas por las que estamos pasando. Pero la verdad es que siempre es posible ahorrar.

Es cuestión de mentalidad. De saber que ese dinero traerá sus frutos y harán tu vida más fácil. El ahorro merece un presupuesto en nuestro dinero. Al principio quizás sea poco, casi nimio, lo que consigamos ahorrar, pero finalmente nos dará una gran paz interior tener un dinero apartado para imprevistos.

De hecho, hay varios tipos de ahorros. El ahorrar para el “por si” y el ahorrar para un objetivo concreto. Ya sea viajar, comprarte una tele nueva, salir de fiesta o simplemente comprar un autoregalo de la tienda del Todo a 100. Pero siempre que decidimos guardar una cantidad de dinero para algo, es un ahorro. Y ése es el objetivo principal del Kakebo.

Hoy vas a establecer el objetivo de tu/s ahorro/s. Puedes tener varios ahorros incluso, ¿te lo habías planteado alguna vez? Pues la primera parte de la tarea va a ser ésa:

Haz una lista de objetivos para el ahorro.

La Promesa

Un concepto económico que introduce el Kakebo es una promesa y podemos no entender muy bien cuál es el objetivo de este apartado.

La promesa es eso a lo que nos comprometemos que vamos a realizar para llegar a nuestro objetivo. Es el camino que nos marcamos para llegar a la meta. Siempre va a ser “gastar menos” (o eso nos creemos), pero en este caso se trata de definir exactamente cómo.

A veces la promesa puede ser gastar más en cultura porque eso nos enriquece por dentro para ser mejores personas. No te limites a tener que gastar menos y punto. Cuando ya tenemos las promesas bien integradas, muy probablemente te sobre dinero. Pero el camino es largo.

Las promesas son tuyas contigo misma y con tu dinero. Debes sentirte comprometida a cumplirla y hacerlo desde la sensación de paz y tranquilidad de cumplir con tu futuro para tener el mejor. Por eso el Kakebo tiene un apartado para apuntar la promesa que hayas decidido. Y puedes elegir una cada mes.

La primera promesa que yo recomendaría sería: “Apuntaré todos mis gastos sin importar cuántos han sido”. Porque necesitamos una evaluación de cómo gastamos nuestro dinero y establecer desde ahí las nuevas promesas de lo que queremos corregir.

Cada vez las definirás mejor basándote en tu experiencia y en tu objetivo. Como he dicho antes, la promesa es el camino que estableces para llegar desde donde estás a donde quieres llegar. Cuanto más minuciosamente lo definas, mejor.

Te doy unas ideas rápidas: “Gastar menos de 50 € en ocio”, “comprar más verdura ecológica”, “no comprar ni una chuchería”…

Para ir familiarizándote con este nuevo concepto económico:

Haz una lista de posibles promesas que mejorarían tu economía actual.