Sello de Calidad con Madresfera: Cabify Baby

He tenido la oportunidad de probar Cabify Baby, un sello de calidad ofrecido a través de Madresfera.

¿Qué es Cabify?

Cabify es un servicio de vehículos privados que te recogen para llevarte a un destino. Se diferencian de un servicio de Taxi normal porque los coches son de alta gama y puedes hacer reservas por adelantado del servicio. Es más, antes de realizarlo ya vas a conocer el precio y podrás geolocalizar el coche que va a venir a buscarte en la aplicación.

Incluso te facilita el contacto del conductor que realizará tu servicio, los datos básicos del coche para que puedas reconocerlo, los datos básicos del conductor. Te ofrecen agua en cada servicio y tienes disponible revistas. Los coches son realmente amplios.

¿Y qué es Cabify Baby?

Quienes somos padres y priorizamos la seguridad de nuestros hijos sabemos muy bien que los Sistemas de Retención Infantil (SRI) son de extrema importancia. Cuando usas un servicio de Taxi ordinario y necesitas llevar a tu bebé/niño en el coche eres tú quien debe responsabilizarse del SRI. Si no lo llevas, el Taxi os traslada, pero no se hace responsable de la seguridad del bebé/niño (ni de los 200€ de multa si te pillan).

Cabify ha ido un paso más allá y ha puesto a nuestra disposición el servicio de llevar el SRI en sus vehículos, sin tener que preocuparnos nosotros por llevarlo.

Suelen llevar el Grupo 1/2/3. Si tienes un Bebé que necesita un Grupo 0 o Grupo 0+ sí que deberás reservar el servicio con antelación. O si necesitas llevar dos SRI. Cualquiera de estas dos últimas opciones supone un recargo de 5 euros. Pero el servicio Cabify Baby no tiene recargo respecto a un Cabify Lite si no necesitamos usar el servicio adicional.

Qué me ha parecido después de probarlo

A mí me ha sorprendido muchísimo. Pero mejor voy paso a paso de cómo ha sido mi experiencia.

Lo he usado dos veces a través del sello de calidad. Ambas para acudir a un evento de Madresfera (para la ida y la vuelta desde el Intercambiador de Buses Interurbanos al evento en cuestión y ahorrarme todo el viaje en Metro que implicaba dicho recorrido).

El primer recorrido lo reservé el día anterior a través de la aplicación. Me notificaron tanto a través de la aplicación, como a través de correo electrónico, que la reserva estaba confirmada en cuanto asignaron un conductor a dicho recorrido, es decir, al día siguiente, unas horas antes de la reserva, lo tenía todo confirmado sin problemas.

Yo llegué antes de la hora prevista y, por suerte, el conductor también había llegado antes. La aplicación me avisó en cuanto llegó el conductor y me encaminé a la zona del mapa donde se veía reflejado que estaba el vehículo. Como indicaba qué vehículo era, color y matrícula, no tuve ningún problema en identificarlo y el conductor fue muy amable ayudándome en todo momento. Por un lado a instalar el SRI y por otro lado a cargar el carrito de paseo en el maletero. Yo enganché a Niño Fúturo a la silla y me subí al otro lateral.

Nada más subirme me ofreció agua y revistas, me preguntó si había usado el servicio anteriormente y me facilitó el acceso a la WiFi del coche si quería usarlo. Siempre fue muy cordial y muy atento a mis necesidades. La aplicación me indicaba el recorrido que estábamos realizando y el tiempo que faltaba para llegar a destino. Además del precio que tendría hacer ese recorrido, que no varió y me pareció realmente económico para lo que estaba recibiendo a cambio.

Cuando llegamos, igualmente me ayudó a sacar el carrito del maletero y desinstaló el SRI para su siguiente servicio. Me comentó que siendo un día entre semana no tendría problema en adquirir otro servicio al terminar el evento, dado que no sabía cuándo terminaría y no podía reservarlo con antelación. Así que el siguiente recorrido lo solicité “en directo”.

La verdad es que mi experiencia cuando lo pedí fue un poco desafortunada. Tardó mucho tiempo en llegar, pero la conductora tuvo la amabilidad de llamarme para indicarme dónde se encontraba y porqué estaba tardando. Sí podía ver que otras compañeras del evento tuvieron menos problemas para solicitarlo y llegaron antes.

Cuando conseguimos encontrarnos, igual que en el servicio anterior, fue muy amable, atenta y agradable. Mantuvimos una conversación durante el recorrido muy ameno y, como el recorrido me lo conocía, siguió mis recomendaciones al indicarlas. Parece ser que llevaba muy poco tiempo trabajando y por ello tuvo algunos pequeños errores que, para mí, son perdonables.

Si tuviera que objetar algo, la verdad, sería que los SRI son a favor de la marcha, en lugar de a contramarcha, como me hubiera gustado. Pero siendo un recorrido dentro de ciudad a baja velocidad he hecho la vista gorda.

Por lo demás, me ha gustado mucho lo asequible que me parece el servicio. Es más, ahora conociéndolo, seguramente lo use sin tener Sello de Calidad. La experiencia ha sido muy agradable y el precio está a la mano de cualquier bolsillo. Y en caso de no estarlo, se conoce el precio antes de hacer el recorrido (tipo presupuesto), por lo que se puede tomar la decisión en cada momento.

¿Quién era yo antes de ser madre?

Yo era Zana, la loca, la rara, la extraña… La juerguista, la tranquila, la buena amiga. La trabajadora que se dejaba los cuernos por hacer bien su trabajo.

Yo era la pensativa, la depresiva… Aquella chica que no encontraba su lugar, ni su hogar. Inconformista con todos los detalles y todos los aspectos de su vida. La que se planteaba su vida cada dos por tres y se replanteaba su existencia cada tres por dos.

La mala hija, muy mala hija. Quien no entendía a su madre por quererla como la quería. Y quien, prometido, comprendería a su madre en cuanto se convirtiera en una.

Y sí, eso era… porque ya no lo soy.

Ahora soy madre y reconozco a mi yo del pasado, pero, ya no soy yo. Es más, ya no quiero serlo. Ahora quiero ser quien soy: madre. Y espero pronto ser bimadre.

Escucha”¿Quien era yo antes de ser madre? – PM 02″ en Spreaker.

Nuestro Porteo: Bandolera

Como ya os conté AQUÍ, llegó el verano y la mochila ergonómica se nos hizo muy calurosa. Bebé Fúturo se quedaba dormido de puro calor porque las temperaturas en nuestro pueblo, a pesar de ser más frescas que en gran parte de España, seguían siendo excesivamente altas.

Así que me decidí a cambiar de método y adquirimos una bandolera. Por edad (menor de 6 meses) no era posible tener otras opciones más frescas.

De nuevo, me dejé guiar por Portakankuritos y elegí una muy bonita de colores arco iris. Litle Frog 100% algodón, concretamente ÉSTA. Cuando me llegó, la estrené enseguida.

Por aquél entonces, Bebé Fúturo pesaba muy poquito y resultaba muy cómodo tener las dos manos libres durante los paseos. Era verano y entre la baja por maternidad y las vacaciones, lo prolongamos hasta entonces, por lo que todos los recados los hacía con él cargado.

Sinceramente, aún así, en recados más largos, cargar su peso en un sólo hombro resultó algo incómodo. Para ir a comprar el pan o verduras en la frutería de la esquina, era lo más cómodo. Pero a veces me tenía que atravesar el pueblo entero y sí sentía que un cambio de hombro me vendría bien. Y soy persona que lleva bolsos-mochila que, con la bandolera, eran imposibles de colgar.

Por lo demás, era genial poder tapar la cabeza de Bebé Fúturo durante sus siestas, sí que se notaba más fresquito, ¡y hasta conseguimos que pudiera tener lactancia mientras paseábamos!

Evaluando los pros y los contras, estoy muy a favor de una bandolera, pero quizás me habría aguantado un poco y adquirir directamente la Tonga (cosa de la que también os hablaré porque también la tengo).

¡Hosting Nuevo!

Espero que vosotros no notéis mucho el cambio, pero a pesar de todo, os lo creáis o no… ¡¡Mamifutura ha cambiado!! No en su esencia, tampoco en su aspecto, sólo en sus tripas.

Después de una operación quirúrgica llevada a cabo por Induscomp, ¡Mamifutura se ha independizado de WordPress.com para irse a su hosting privado!

Y como la experiencia ha sido tan increíblemente grata, fácil y buena, no quiero perder la oportunidad de hacer una recomendación, cosa que siempre me gusta, sobre todo para lo bueno.

Llevaba un año dándole vueltas al hecho de irme a Hosting… ¿Qué narices es eso del hosting? No noto diferencia y no veo en qué cambia eso para mí? Si eso es lo que te estás preguntando, te respondo, no te preocupes.

La plataforma de WordPress puedes gestionarla de forma gratuita o de forma privada. Cada una tiene sus ventajas. La plataforma gratuita es toda facilidades: lo tienes montado, es gratis, funciona bien, ¡te lo da todo hecho! Pero… la página la tienes que diseñar con ciertas limitaciones (no permite javascript), en la política que aceptas está explícitamente puesto que no se te permite generar beneficios con ella, ni siquiera con AdSense o algo parecido y las estadísticas, para mi gusto, dejan mucho que desear…

Había recibido muchas recomendaciones para hacer el taspaso con WebEmpresa e incluso tengo una agenda llena de descuentos para irme a esa plataforma. Pero no me convencía del todo el precio. Y, tengo mucha curiosidad para muchas cosas y nada de miedo, por lo que no me generaba miedo el cambio, pero sí… una molestia. ¡Y eso que ya había hecho un cambio a esa plataforma anteriormente de otro blog! Pero me daba pereza, sinceramente.

Un día, por casualidad, después de leer un comentario de Historia de Pitufines, descubrí Induscomp. Como son una pareja a la que sigo por FB desde hace tiempo (aunque desde la distancia, que eso de entrometerme en una vida no me gusta) fui directa y pregunté. ¡Dios mío! Había descubierto lo que estaba buscando, más que para este blog, para otro proyecto. Así que los contraté con los ojos cerrados y… ¡¡en menos de 24 horas podía gestionar la web de mi nuevo proyecto!! Con todo facilidades.

Al poco me llegó un correo de WordPress para recordarme que en un mes mi dominio (¿y eso del dominio? Ya te cuento…) estaba a punto de renovarse y dado que el servicio que incluye Induscomp es hosting y dominio por un precio muy poco superior al dominio de WordPress, además, te hacen como servicio especial el traspaso de tu blog a su hosting… ¡Vi el cielo abierto! Sin duda, contraté el servicio para Mamifutura y aquí estamos…

Como ya os expliqué AQUÍ: Hosting es el terreno donde construimos nuestro hogar 2.0 y el dominio es la dirección para llegar a nuestra casa.

Bogo Quierelotodo

Después de ponerme en contacto con diferentes cuentas de Boolino, en el que se cuenta el de Boolino Book Friends que son quienes ofrecen las críticas de libros para blogueros y pedirles que cambien el registro del blog al otro que he creado con Reloj de Madre para la crítica de libros. Sin hacerme caso, me toca escribir aquí sobre un artículo que he escrito en el otro sitio. ¡Siento mucho las molestias! Pero no hay otra forma, por lo que veo.

Así que bueno, AQUÍ podéis leer mi opinión crítica sobre Bogo Quierelotodo.

En resumen: ¡merece mucho la pena!

Kakebo Digital 2017 V2 y V3

No hay nada mejor que usar algo para saber qué cosas pueden mejorar. Entre esas cosas está el Kakebo Digital que he creado y que he dejado libremente al alcance de todos AQUÍ.

Con el uso diario he pensado que hay algo que sí que le puedo mejorar y entre esas cosas está arrastrar de un mes a otro el dinero que se nos queda disponible. Como hasta ahora no he conseguido que me sobrara dinero para el mes siguiente (todavía no lo he conseguido, a pesar de incluirlo), pues no he pensado que esta opción hiciera falta. Pero he pensado algo más allá y quizás para alguien sí que lo necesita.

Así que, dejando disponible la primera versión para quienes, como yo, les gustaría que lo sobrado el mes anterior se quedara guardado en la caja de ahorros. Dejo disponible la V2 del Kakebo Digital de Zana para el año 2017.

Kakebo Digital en Excel de Zana para el Año 2017 V2

Mientras escribía el post me he dado cuenta que hay gente (como yo en su día) que tenía aparte una cuenta de Ahorro y que podría utilizarlo. Así que en la V3 he añadido esa casilla y se descuenta del Dinero Disponible.

Kakebo Digital en Excel de Zana para el Año 2017 V3

Espero que os gusten las mejoras que he realizado en el Kakebo. A mí me parece la mejor herramienta para ahorrar en la economía doméstica. Y ya estoy maquinando hacer un Kakebo para economía de mini empresarios.

PD: Actualización 24/01/2017 9:30 – He corregido errores en la V3.

Colaboración: 20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer

Hoy os traigo una colaboración que me parece de mucho interés para todas nosotras. Espero que así lo percibáis.

20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer

Soy Lily Yuste, Coach y Terapeuta Menstrual, y hoy tengo el placer de colaborar en MamiFutura dándote unos consejos que mejorarán notablemente tu forma de relacionarte con tu hijo.

Sé como te sientes al ser madre de un niño de 1 año y medio a 3, soy madre soltera de un niño y una niña que se llevan 23 meses así que sé EXACTAMENTE cómo te sientes.

Conozco las ojeras, el cansancio, los juguetes por el suelo, la falta de tiempo para ti…

Porque como madres, sentimos que nuestros hijos son nuestro mayor tesoro sin embargo hay días en los que no sabemos demostrar al 100% nuestro cariño, días en los que nos sentimos más cansadas, días en que solo querríamos descansar.

He tardado AÑOS en descubrir lo que te enseño en este artículo, años de sentirme mala madre, de no saber cómo lidiar con muchos problemas cotidianos que parecen dilemas… hasta que, por motivos personales, me acerqué al conocimiento de mi CICLICIDAD.

La Ciclicidad es el ESTUDIO del CICLO MENSTRUAL, de las transformaciones que exprimentas a lo largo del mes en base a tus cambios hormonales.

La Ciclicidad me ha dado LA BASE de mi Vida, y sí, también de la relación con ms hijos.

Porque como Mujer, VIVES, sientes y te relacionas de 4 formas DISTINTAS a lo largo del mes, según la fase del ciclo que atraviesas :

Menstrual

Físico : Flujo menstrual, Pecho y vientre hinchados, Pico más bajo de actividad, Más apetito

Emocional : Desapegada, Sabia, Introspectiva, Sensible, Desinteresada en los juicios

Preovulatoria (la semana después de la menstruación)

Físico : Flujo vaginal poco, blanco-transparente, Pecho y vientre deshinchando, Más actividad, Menos apetito

Emocional : Activa, Planificadora, Sociable, Concentrada, Independiente

Ovulatoria

Físico : Flujo Vaginal abundante, tipo clara de huevo, Pecho y vientre deshinchados, Menos actividad respeto a la semana anterior

Emocional : Empática, Comunicativa, Femenina, Sociable

Premenstrual

Físico : Flujo vaginal blanco opaco, cremosos, Pecho y vientre hinchando, Menos actividad respeto a la semana anterior, Más apetito

Emocional : Intuitiva, Creativa, Inquieta, Honesta, Minimalista

Por tanto, también la relación con tus hijos CAMBIA a lo largo del mes.

Hoy te regalo 20 actividades con niños que respetan tu Ser Mujer, 20 actividades para hacer con tus hijos durante cada una de tus fases cíclicas para :

  • eliminar la ansiedad
  • dar lo mejor de ti
  • sentirte a gusto contigo misma
  • tener una relación más tranquila y placentera con tus hijos

Durante la semana menstrual te recoges en ti misma, te sientes más cansada, necesitas espacio y silencio para ti, por otro lado también estás más sensible tanto a lo negativo como a lo positivo.

Es el momento ideal para :

Ver películas : toda la familia tumbada en el sofá, un bol de palomitas y a disfrutar de la tranquilad que necesitas

Leer : una tarde de cuentos en la cama es ideal para entretener a los niños dejándote tiempo de descanso

Juegos tranquilos : a tu hijo le encantarán las sombras chinescas, aprender los sonidos de los animales, cantar una canción … cualquier juego tranquilo que te permita jugar desde el sofá, descansando

Ir al Teatro o al Museo : los niños no son demasiado pequeños si se le transmite el arte con sentimientos, una tarde al museo permitirá a tu hijo aprender muchas cosas y a ti … disfrutar del arte.

Yoga o meditación : puedes introducir tu hijo a sencillas técnicas de yoga o meditación, ambos saldréis beneficiados, sobre todo a largo plazo.

Descanso : cuenta con una ayuda externa que te permita las pocas horas de descanso que necesitas, tu pareja, una amiga, una vecina … cualquier persona de las que te fíes dejándole tu hijo para poder descansar tranquila.

Durante la semana preovulatoria (la semana después de la menstruación) te despiertas, estás llena de energía y de ganas de hacer, te sientes libre, independiente.

Es el momento ideal para :

  • Actividades físicas : a ponerse las zapatillas y al parque, a correr, saltar … vuelve niña al lado de tu hijo, disfruta!
  • Salidas en grupo : estás a tope de energía y de ganas de ver gente, organiza una salida en grupo con otras madre y sus pequeños, todos la pasaréis genial
  • Disfraces : Rescata los disfraces de carnaval y juega a disfrazarte con tu hijo, inventa personajes, historias … lleva a tu hijo a un mundo fantástico
  • Importancia del tiempo a sola: en esta semana es cuando vas a sentir más la falta de un tiempo a sola para ti, si no puede ser durante el día, organiza una salida nocturna con otras madres (el papá o la abuela se pueden quedar un ratito con el niño dormido 😉 ) y tú volverás con las pilas recargadas y con muchas ganas de estar con tu hijo, un solo café con las amigas a sola te “nutrirá” por todo un mes.

Durante la semana ovulatoria te siente (y eres hormanalmente hablando) la MADRE IDEAL, estás muy empática, sientes que puedes hacer todo para los demás … y a veces te olvidas de ti misma

Es el momento ideal para :

  • Sembrar y cuidar plantas : unas simples macetas con unas flores bonitas enseñarán a tu hijo las maravillas de la naturaleza y te permitirán re-conectarte con la Tierra
  • Paseos en la Naturaleza en familia : organiza un día en el campo con toda la familia, una forma preciosa de pasar un domingo disfrutando
  • Manualidades y Artesanía: no tienen que ser obras de arte sino simples objetos de papel y pegamento que entretendrán a tu hijo y os permitirán disfrutar del crear juntos
  • Cocina : tu hijo no es muy pequeño para ayudarte a cocina, puede traerte los ingredientes,amasar, recortar la masa, seguro que pasaréis una mañana divertida y el resultado será … gnam!
  • Rituales familiares : es la semana para ir a visitar la familia, para hacer con tus hijos eso que hacías con tus padres, para recuperar rituales familiares
  • Pintura y Diseño: a sacar la caja de los colores y … a pintar!
  • Música : unas simples cucharas de madera y un bol … y ya puedes enseñar a tu hijo la música y disfrutar de sus “primeros acordes”.

La semana premenstrual es la más difícil de vivir para muchas Mujeres y demasiadas veces los niños pagan por nuestros enfados.

En esta semana

– Analiza PORQUE te enfadas : ¿realmente es tan grave ese vaso de agua que tu hijo ha tirado o estás desahogando en él otras frustraciones?

– Actividades simples y que generan pocos conflictos : especialmente en esta semana, busca juegos que sean simple, que no te obliguen a pensar mucho, y que generen los mínimos conflictos (especialmente si tienes más de un hijo)

-Necesidad de orden : esta semana particularmente necesitas ver la casa ordenada, transforma el recoger en un juego y enseña a tu hijo las primeras tareas básicas de orden.

Como ves, las MISMAS actividades que probablemente YA haces con tu hijo pero organizada de forma diferente, respetando tus ritmos de Mujer, una nueva organización que te invito a probar y a sorprenderte con los resultados. No solo tú saldrás beneficiada, sino toda la relación madre-hijo y de consecuencia toda la Vida familiar.

Te has dado cuenta en este breve artículo que vives de 4 maneras distintas a lo largo del mes y has aprendido a aplicarlo a las actividades para hacer con tu hijo pero, como entenderás, puedes aplicarlo a todos los ámbitos de tu Vida.

Mi especialidad es enseñarte a aplicar tu Ciclicidad a tu Trabajo on-line.

Si eres una Mujer Emprendedora que vende servicios y productos en la web, te invito a visitarme en Emprendedora Consciente, tengo un regalo que te espera.

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LilyYuste

Coach de Inteligencia Emocional, Terapeuta Menstrual, Creadora del Sistema Potenciador de las Habilidades Femeninas.

Www.Emprendedoraconsciente.com

 

Mi Carpe Diem

Hoy os cuento algo personal, un concepto de vida mío propio forjado a través de mis pocos años de vida y mis múltiples experiencias de niñata indomable. Sí, tengo 31 años, pero espero vivir muchos más o, al menos creo, que con todo lo que hay que vivir en la vida, he vivido demasiado poco para venir a sentar cátedra a estas alturas de mi vida. Pero quiero hablar de ello, porque… ¿quién sabe? Igual lo releo cuando tenga 62 años y tengo que darme mucha razón por haber olvidado algo que es tan importante para mí ahora… o no, me corrijo a mí misma y me llamo niñata. Igual que llamo niñata a esa yo de hace 16 años que escribía en diarios sobre besos que no ha tenido y saltos en la comba (sigo escribiendo en diario, pero ya, con el excaso tiempo que poseo, cuando la necesidad aprecia).

Este fin de semana habrían sido unos días en los que no habría parado de escribir en el diario, pero… ¿para qué? Bueno, que me enrollo, ¡vamos al meollo!

Soy muy Carpe Diem, pero cuando hablo con alguien sobre conceptos de seguridad en niños, como la silla acm, la gente se sorprende con mis argumentos por lo tétricos que le parece. Pero creo que así es la vida…

Mi Carpe Diem no se basa en una vida feliz, llena y plena, se basa en una muerte inminente. Lo único inevitable de la vida es su nacimiento y su muerte, si ya estás inmerso en la vida, ya has nacido, por lo que la muerte es lo único inevitable en toda tu vida. ¿Por qué rehuirla? (No, no estoy incitando al suicidio colectivo, pero intento relativizar un concepto).

En mi vida, cuando he pensado que podría morir en los próximos 5 minutos todos los problemas se convertían en muy relativos. Conseguía tener un orden prioritario de mis problemas mucho más eficiente. Lo importante era importante de verdad y las cosas que parecían importantes y no lo eran, pasaban al siguiente nivel de preguntas y cuestiones para solucionar problemas.

El orden de preguntas sigue algo así:

Pregunta: ¿Tienes un problema?
Respuestas: “Sí” o “No”

Pregunta: En caso de ser “sí”, ¿qué problema tienes?
Respuesta: X

Pregunta: ¿Lo puedes solucionar?
Respuesta: “Sí” o “No”

Si la respuesta era no, pasaba a otra cosa (mariposa). Si la respuesta era sí, empezaba a cuestionarme cuál era la solución más eficaz.

Lógicamente antes hemos debido establecer el orden prioritario de los problemas. Solucionar un problema menor no alivia de carga los problemas grandes. No es lo mismo que el problema sea que no tienes para darle de comer a tu hijo que el hecho de que no te hayas llevado una bufanda en un día de primavera u otoño cuando ibas a comprar comida para tu hijo que tiene hambre. Volver a por la bufanda no le da de comer a tu hijo.

La muerte está presente en mis pensamientos en la mayor parte de su tiempo. Incluso cuando Bebé Fúturo está a punto de poder tener un accidente, mi cerebro automáticamente relativiza. ¿Puede morirse? Si la respuesta es no, le deja experimentar y si se cae y se hace pupa, voy, le levanto con cariño, le doy un beso enorme, si no consigo calmarle, le enchufo al pecho y ya está. Merece vivir la plenitud de su vida con todas las cosas malas para que valore correctamente las cosas buenas, eso me ha enseñado mi vida. A valorar las cosas buenas… y no se valoran hasta que ocurren las cosas malas. (Otra cosa es que juegue con enchufes, eso ni en broma).

Puede sonar cruel, pero la vida es cruel. Son cosas que no nos podemos olvidar. Si vives obligando a alguien a vivir sólo las cosas buenas le estás amputando de una parte importante de su existencia. Podéis echaros encima de mí, pero es algo que creo firmemente. Para ser feliz, hay que experimentar la desgracia. Mi vida me lo ha enseñado así, por eso digo “Mi” Carpe Diem.

Cómo leemos en Casa 

En casa somos muy lectores, tanto es así que durante una época conseguí trabajo como librera por ser cliente habitual de una librería. Aún así, Papá Fúturo es más lector que yo. Por lo que somos ejemplo para Bebé Fúturo… pero curiosidades de la vida, ¡nunca leemos delante de él! Preferimos disfrutar de él cuando él está espabilado y nos tiramos al suelo a hacer lo que le apetezca hacer, que normalmente es repetir lo que hace en la guarde.

Pero siempre, siempre y desde siempre, se aburre rápido del juego y se va a la caja de libros, coge un libro a su antojo y me lo tira para que se lo lea.

Todo empezó cuando con 4 meses tenía su libro de tela. Le encantaba que jugáramos con él a tocar el libro, a mover el libro y a hacer ruidos con el libro. Y nosotros encantadísimos de que le encante jugar a eso (círculo vicioso donde los haya).

Poco a poco los libros evolucionaban según evolucionaba Bebé Fúturo, pero nuestra gran sorpresa fue cuando rechazaba los libros de cartón propios de su edad y prefería libros de algo más mayores. Con hojas blandas, tapa dura y más grandes que él, si fuera posible. Como eran libros que requerían de más atención y Bebé Fúturo carece de paciencia propia de su edad (aunque tiene más paciencia que la media) yo le acorto la historia… y se la canto.

Le fascina que le cante, si le encantan los libros aún más le fascinan cantados y como soy la única que le canta los libros, todos los días. Y digo TODOS LOS DÍAS, me exige que le cante uno (pero no una vez, mínimo cinco). A veces coge otro libro para que también se lo cante (otras cinco o siete veces).

Como también es aficionado a los animales, el último libro de GRAN ÉXITO que tenemos en casa es el de MIAU de Kalandraka. Es propio de su edad (cartón duro, sencillo, con mucho dibujo y animales). Con él descubre los sonidos de los animales de forma cantada y ve el animal y el nombre. Nos ha gustado muchísimo y lo recomiendo fervientemente. Antes teníamos, de la misma edición, el de Luna que siempre le gustaba leer antes de dormir. Le sigue gustando, pero como ya he dicho, se hace mayor y dice que quiere libro de mayores. Como lo hemos tenido de muy pequeño, quizás ya lo tenga “muy visto”.

Cuando vamos a casa de Abuelos Fúturos siempre tiene los mismos juegos, pero ocurre lo mismo que en casa. Se aburre bastante deprisa de cada uno de ellos. Aunque se sienten con él a jugar, no aguanta más de diez minutos. Hace poco le compraron un libro, con un intento de captar la atención por las texturas, cogieron uno para un peque más mayor. Y como soy la única que le canta el libro, viene a mí y me pide que se lo lea. Aguanta hasta media hora o más cuando le canto el libro. Eso de que se lo lean le parece inaceptable.

Lo que más nos gusta a todos de todo ello es ver que a veces, aunque son las menos, decide cantarse el libro a sí mismo. Es fascinante. O, a veces, va a la librería de casa y se pone a hojear (con cuidado) libros de mayores.

La última gran experiencia al respecto fue ir a la Biblioteca Municipal del pueblo, tiene sala infantil y fuimos a descubrirla. Ahí, quizás abrumado ante tanto libro, lo único que hizo fue reorganizar la estantería de prelectores. No estaba a su gusto… Pero se lo pasó muy bien (y fue un rato bastante más largo que cuando juega en casa a sus juegos) sacando y metiendo libros en cajones.

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