Category Archives: Vida con Niño

Mi #MBDay17

El año pasado no pude ir porque a última hora Niño Fúturo (por entonces Bebé Fúturo todavía) se había puesto bastante enfermo del catarro y me tuve que dedicar a su cuidado. Rabié todo y más, pero me prometí que este año iría sí o sí. Más que nada porque ya sería bastante más independiente.

Este año Niño Fúturo también estaba sufriendo de un catarro, pero para el fin de semana ya había mejorado y, además, había plan mejor con Papá Fúturo por el campo, así que tuve una preocupación menos que llevarme conmigo.

El día fue magnífico, muy buen tiempo y el entusiasmo también muy grande. Como siempre, las reuniones en masas me ponen un poco histérica y con ese histerismo entré en la sala de conferencias. De la mano de Supermamas, a quien conocí gracias a la experiencia.

Las ponencias, a mí, me gustaron. Reconozco que el año pasado me habría llevado una sorpresa algo más desagradable porque no me esperaba que la temática fuera sobre blogs, pero este año he ido prevenida y también entusiasmada. Acabo de comprar un hosting para este rincón y quería mejorarlo. Tengo ganas de darle una vuelta y hacerlo más confortable, por lo que tengo mucho que aprender a ese respecto.

Llevaba un tiempo planteándome el mundo Podcast y que sobre ello tratara la primera conferencia con Sunne fue un auténtico placer. Me ayudó a tomar forma e ideas en la cabeza y a tomar apuntes. Tanto me entusiasmó, ¡¡que voy a hacer el curso!! Espero contaros pronto cosas al respecto…

Las otras conferencias fueron muy emotivas. Con alguna no he podido evitar llorar a moco tendido. Otras no me gustaron tanto porque esperaba que tuvieran otro enfoque, pero también se aprende de ello.

Me sentí muy acogida. Saludé a muchas personas que ya conocía, puse cara y voz. ¡Eso siempre gusta! También he podido conocer a nuevas blogueras. Me encantó estar al lado de Tus Patucos y Mis Tacones cuando recogió su premio… En esta parte hay un cúmulo de sensaciones indescriptibles que hay que vivir. Creí que no, ¡pero pude darle un abrazo a Cuentos de Amatxu! Y me encantó confirmar que leía correctamente con su voz a La Aventura de mi Embarazo. Ese abrazo enorme de Cuestión de Madres tampoco lo quiero olvidar y es que me dejo a muchísimos blogs en el tintero. ¡Pero es imposible mencionarlos a todos! He puesto cara (porque en mitad de la conferencia no hemos podido darnos ni un abrazo) a Mamá Sin Red. Y ufff, es que no podría parar de mencionar a gente, ¡siento muchísimo a las que no menciono! Os sigo llevando en el corazón.

Visita al Especialista. Endocrino

Ayer tenía visita con el endocrino para revisar la analítica de sangre que me hice el mes pasado. Fue muy rápida, detectó hipotiroidismo subclínico de nuevo, me preguntó sobre la idea de quedarme embarazada y me recetó eutirox.

Entré acobardada y no pude preguntar todas las dudas que me surgieron antes y ahora sobre el significado de mi analítica. Por ejemplo, si no tuviera intención de quedarme embarazada próximamente, ¿me habría recetado el eutirox?

Esto me recuerda de nuevo avisar a quienes tienen intención de tener un embarazo y han sufrido en algún momento de su vida hipotiroidismo sublínico, aunque haya sido sin tratamiento y a pesar de haber desaparecido, la importancia de visitar a un endocrino antes de la búsqueda de ese embarazo. Os lo cuento también AQUÍ.

De Bebé a Niño

Legalmente la edad en la que un bebé deja de ser bebé y se convierte oficialmente en un niño se considera a los 2 años.

Hoy es ese día para Bebé Fúturo, hoy se convierte en Niño Fúturo.

Como os imaginaréis o habréis vivido, siempre será nuestro Bebé… pero hay cosas que no por dejar de ser lo que son pierden esa calidad emocional con la que les impregnamos. Así me siento ahora. Bebé Fúturo llevo notando que ha dejado de ser bebé hace tiempo. Desde el día que comenzó a andar, que casi comenzó directamente a echar a volar. Porque ya no había nadie que le parara.

Me cuesta mencionarle como Niño Fúturo todavía, aún así. Pero será el curso natural de la vida. Aún así, estoy nostálgica y quiero recordar cómo fue ese momento hace exactamente dos años.

Sonó el despertador bien temprano por la mañana y cogimos las cosas para meternos en el coche y hacer el viaje hasta el hospital. Lo dejamos todo preparado por la noche y me empeciné en dormir en el sofá porque sabía que no dormiría de la emoción y no dejaría dormir a Papá Fúturo. Además, que me gusta dormir en el sofá, ¡qué narices!

Llegamos una hora antes y por no esperar con el frío en la calle, fuimos al hospital y nos hicieron esperar hasta que llegaron de Servicio al Cliente. Nos dieron de alta, nos llevaron a la habitación, me cambié, puse cómoda y reconocí a la matrona que atendería mi parto a la misma que nos dio el curso de preparación al parto donde nos gustó. Respiré tranquila. Monitores y esperar… y esperar… y esperar.

Tenía intención de darle un regalo sorpresa a Papá Fúturo cuando estuviéramos los tres solos en la habitación, pero de tanto esperar, ese momento no iba a llegar. Por lo que adelantándome a los acontecimientos aproveché esos momentos de espera en soledad para hacer su regalo de bienvenida a la paternidad. Al poco llegaron el resto de los familiares… y seguimos esperando.

Yo estaba muerta de hambre, a punto de desistir, iría otro día a parir, ¡me daba igual! Y justo en ese momento por fin nos dijeron que tocaría esperar dos horas más porque el quirófano estaba desbordado y mi doctora estaba atendiendo otros partos.

Estaba en el día, pero no llegaba la hora. Tranquila esperando a que me invitaran a meterme a quirófano. Y por fin llegó la hora. Invitaron a Papá Fúturo y, de repente, en los pasillos nos separaron. Me pusieron epidural, llegó Papá Fúturo y todo se difumina en una nube de ilusión en los que hacían cosas a mi tripa y sacaban a un bebé. Me hicieron besarle y se llevaron a Papá Fúturo.

Me cerraron… y me llevaron a esperar… y esperar… y esperar… Las dos horas más eternas de mi vida a que se me pasara el efecto de la epidural. Mi bebé había nacido y no estaba con él, es algo que no les perdonaré jamás. Por fin llegué con él… y las hormonas llegaron conmigo.