Visita al Especialista. Otorrino VII

Otorrino VI

Esto parece una saga que no terminará nunca. Nosotros estamos un poco cansados de encontrarnos cada mes con la misma cantinela.

Voy a hacer un resumen para quienes llegan de nuevas:

Cuando Niño Fúturo entró a la guardería se ponía frecuentemente enfermo por Otitis, por lo que nos recomendaron acudir al Otorrinolaringólogo (ORL) para consultarle por la frecuencia. Escogimos una eminencia muy reconocida en esta especialidad que tiende a evitar, con bastante éxito, realizarle a los bebés y a los niños operaciones quirúrgicas innecesarias.

Así que desde el año pasado llevamos un mes sí y otro mes también yendo a consulta. Por suerte y hasta ahora, hemos conseguido evitar ponerle drenajes a Niño Fúturo… Debo remarcar que se trata de una eminencia en la especialidad, por tanto, cada vez que vamos a consulta, nadie nos quita una hora y media de espera antes de entrar. Nadie nos quita llegar a las mil a casa porque vivimos lejos de donde realiza las consultas.

En la consulta de marzo, hace algunas semanas, pasó lo mismo. Pero en esta ocasión me pidió la seño de Niño Fúturo que le dijera al médico que, respecto al resto de sus compañeros, va con retraso en el habla. Tomé nota y tras las pruebas de siempre, se lo comenté.

Se quedó muy extrañado y nos mandó una medicina por la que Niño Fúturo debía mejorar irremediablemente respecto a la visita o pasaría a quirófano. Nos ha asegurado que, si hay que actuar, es ahora o nunca. Le va a dar este mes de margen, pero con lo que ha visto y con esa indicación de su tutora, se planteó incluso darnos cita para la intervención en ese momento.

No sé si asustarme o no, no es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que nos lo dice.

La medicina le está sentando bastante mal al sistema digestivo. No sé qué pasará, espero no tardar tanto en contároslo. La próxima cita es después de Semana Santa…

Escucha”Visita al Especialista. Otorrino VII – PM 05″ en Spreaker.

Sello de Calidad con Madresfera: Cabify Baby

He tenido la oportunidad de probar Cabify Baby, un sello de calidad ofrecido a través de Madresfera.

¿Qué es Cabify?

Cabify es un servicio de vehículos privados que te recogen para llevarte a un destino. Se diferencian de un servicio de Taxi normal porque los coches son de alta gama y puedes hacer reservas por adelantado del servicio. Es más, antes de realizarlo ya vas a conocer el precio y podrás geolocalizar el coche que va a venir a buscarte en la aplicación.

Incluso te facilita el contacto del conductor que realizará tu servicio, los datos básicos del coche para que puedas reconocerlo, los datos básicos del conductor. Te ofrecen agua en cada servicio y tienes disponible revistas. Los coches son realmente amplios.

¿Y qué es Cabify Baby?

Quienes somos padres y priorizamos la seguridad de nuestros hijos sabemos muy bien que los Sistemas de Retención Infantil (SRI) son de extrema importancia. Cuando usas un servicio de Taxi ordinario y necesitas llevar a tu bebé/niño en el coche eres tú quien debe responsabilizarse del SRI. Si no lo llevas, el Taxi os traslada, pero no se hace responsable de la seguridad del bebé/niño (ni de los 200€ de multa si te pillan).

Cabify ha ido un paso más allá y ha puesto a nuestra disposición el servicio de llevar el SRI en sus vehículos, sin tener que preocuparnos nosotros por llevarlo.

Suelen llevar el Grupo 1/2/3. Si tienes un Bebé que necesita un Grupo 0 o Grupo 0+ sí que deberás reservar el servicio con antelación. O si necesitas llevar dos SRI. Cualquiera de estas dos últimas opciones supone un recargo de 5 euros. Pero el servicio Cabify Baby no tiene recargo respecto a un Cabify Lite si no necesitamos usar el servicio adicional.

Qué me ha parecido después de probarlo

A mí me ha sorprendido muchísimo. Pero mejor voy paso a paso de cómo ha sido mi experiencia.

Lo he usado dos veces a través del sello de calidad. Ambas para acudir a un evento de Madresfera (para la ida y la vuelta desde el Intercambiador de Buses Interurbanos al evento en cuestión y ahorrarme todo el viaje en Metro que implicaba dicho recorrido).

El primer recorrido lo reservé el día anterior a través de la aplicación. Me notificaron tanto a través de la aplicación, como a través de correo electrónico, que la reserva estaba confirmada en cuanto asignaron un conductor a dicho recorrido, es decir, al día siguiente, unas horas antes de la reserva, lo tenía todo confirmado sin problemas.

Yo llegué antes de la hora prevista y, por suerte, el conductor también había llegado antes. La aplicación me avisó en cuanto llegó el conductor y me encaminé a la zona del mapa donde se veía reflejado que estaba el vehículo. Como indicaba qué vehículo era, color y matrícula, no tuve ningún problema en identificarlo y el conductor fue muy amable ayudándome en todo momento. Por un lado a instalar el SRI y por otro lado a cargar el carrito de paseo en el maletero. Yo enganché a Niño Fúturo a la silla y me subí al otro lateral.

Nada más subirme me ofreció agua y revistas, me preguntó si había usado el servicio anteriormente y me facilitó el acceso a la WiFi del coche si quería usarlo. Siempre fue muy cordial y muy atento a mis necesidades. La aplicación me indicaba el recorrido que estábamos realizando y el tiempo que faltaba para llegar a destino. Además del precio que tendría hacer ese recorrido, que no varió y me pareció realmente económico para lo que estaba recibiendo a cambio.

Cuando llegamos, igualmente me ayudó a sacar el carrito del maletero y desinstaló el SRI para su siguiente servicio. Me comentó que siendo un día entre semana no tendría problema en adquirir otro servicio al terminar el evento, dado que no sabía cuándo terminaría y no podía reservarlo con antelación. Así que el siguiente recorrido lo solicité “en directo”.

La verdad es que mi experiencia cuando lo pedí fue un poco desafortunada. Tardó mucho tiempo en llegar, pero la conductora tuvo la amabilidad de llamarme para indicarme dónde se encontraba y porqué estaba tardando. Sí podía ver que otras compañeras del evento tuvieron menos problemas para solicitarlo y llegaron antes.

Cuando conseguimos encontrarnos, igual que en el servicio anterior, fue muy amable, atenta y agradable. Mantuvimos una conversación durante el recorrido muy ameno y, como el recorrido me lo conocía, siguió mis recomendaciones al indicarlas. Parece ser que llevaba muy poco tiempo trabajando y por ello tuvo algunos pequeños errores que, para mí, son perdonables.

Si tuviera que objetar algo, la verdad, sería que los SRI son a favor de la marcha, en lugar de a contramarcha, como me hubiera gustado. Pero siendo un recorrido dentro de ciudad a baja velocidad he hecho la vista gorda.

Por lo demás, me ha gustado mucho lo asequible que me parece el servicio. Es más, ahora conociéndolo, seguramente lo use sin tener Sello de Calidad. La experiencia ha sido muy agradable y el precio está a la mano de cualquier bolsillo. Y en caso de no estarlo, se conoce el precio antes de hacer el recorrido (tipo presupuesto), por lo que se puede tomar la decisión en cada momento.

#noestápagao y porqué odio el “Feminismo”

Madresfera nos invita hoy a un día reinvindicativo para hablar sobre lo que odiamos o nos hace enfadar muchísimo en esto de las diferencias entre hombres y mujeres, niñas o niños…

Y… yo soy muy tolerante. Mucho, más de lo que podría llegar a imaginar con mis preferencias bélicas en ciertas situaciones (normalmente bajo sábanas). Pero hay una cosa que realmente me saca de quicio.

La palabra “Feminismo“.

Representa una filosofía en la que creo, la igualdad entre hombres y mujeres, o mujeres y hombres (ya que nos ponemos reinvindicativas). La igualdad de condiciones laborales, sociales y un enorme etcétera que estoy segura que Madresfera os explica de mil amores (cabreados).

Pero la palabra… ¡¡se confunde demasiado fácilmente con lo que reinvindica el HEMBRISMO!! Porque lo contrario al “machismo” es el “hembrismo”. El Hembrismo busca la supremacía de la mujer en las condiciones sociales, laborales, etc. No la igualdad. Y mucha gente, que desconoce por completo el Hembrismo, cree que el Feminismo representa esta filosofía.

Me saca muchísimo de quicio cuando alguien habla de Feminismo sin conocer su verdadero significado. Y, la verdad, creo también que no sería la palabra adecuada si no fuera porque hay mucho que luchar en favor de la mujer para que las cosas realmente se igualen. Si no, yo propondría las palabras “Igualismo” o “Sexualismo Igualitario”.

#NoEstáPagao que por ser diferentes, nos traten diferentes.

Escucha”#NoEstaPagao y porqué odio el “Feminismo” – PM 04″ en Spreaker.

PD: AQUÍ tenéis el carnaval de todos los que participamos.

¿Quién era yo antes de ser madre?

Yo era Zana, la loca, la rara, la extraña… La juerguista, la tranquila, la buena amiga. La trabajadora que se dejaba los cuernos por hacer bien su trabajo.

Yo era la pensativa, la depresiva… Aquella chica que no encontraba su lugar, ni su hogar. Inconformista con todos los detalles y todos los aspectos de su vida. La que se planteaba su vida cada dos por tres y se replanteaba su existencia cada tres por dos.

La mala hija, muy mala hija. Quien no entendía a su madre por quererla como la quería. Y quien, prometido, comprendería a su madre en cuanto se convirtiera en una.

Y sí, eso era… porque ya no lo soy.

Ahora soy madre y reconozco a mi yo del pasado, pero, ya no soy yo. Es más, ya no quiero serlo. Ahora quiero ser quien soy: madre. Y espero pronto ser bimadre.

Escucha”¿Quien era yo antes de ser madre? – PM 02″ en Spreaker.

Podcast de Mamifutura

Creo que muchas os habéis dado cuenta que se ha puesto de moda esto de los Podcast. Yo llevo dándole vueltas como un mes, pero por motivos laborales y circunstanciales he parado el proyecto. Ahora ya soy libre (cosa que ya os contaré) y en el Madresfera Blogger’s Day 17 hubo una charla de Sunne sobre Podcasts, ¡así que he cogido el toro por los cuernos!

No sabía sobre qué hablaría, pero la charla me ha dejado muy claro que lo mejor que puedo hacer es hablar sobre lo que me gusta. Y lo que más me gusta lo escribo en el blog… Pero seguro que habrá alguna persona que no tiene el ordenador delante o no tiene tanto tiempo como para leer todas las entradas, en cambio sí las puede escuchar.

La siguiente duda era si eso no sería demasiado corto para un podcast, pero… siendo totalmente sincera. Me cuesta mucho seguir un podcast largo. Se me va la mente, la verdad. Yo era de las que tenía que estudiar con música para concentrarse profundamente en lo que estaba estudiando. Es como si mi canal auditivo fuera por su propio lado de marchuqui con lo que escucha y no formara parte de mi cerebro consciente. Por lo que el formato corto de audio me parece más que perfecto.

Y nada mejor que inaugurar el canal de Podcast hablando sobre esta misma entrada anunciando el Podcast, ¿no os parece? Lo hago desde la plataforma Spreaker (AQUÍ mi perfil) y podéis seguirme desde ahí cada vez que publico. Aunque pondré los audios enlazados en cada post (como podréis ver ya con éste).

Todavía tengo que terminar del todo el curso de Sunne, pero me pueden las ganas. ¡Nada me gusta más que experimentar y descubrir lo que a mí me gusta metida en el ajo! Con esto os quiero decir que seguramente el podcast evolucione, como lo hace todo. Sobre todo si colaboráis, comentáis, participáis. (Si alguna mamiblogger quiere participar como experimento en el podcast como invitada, ¡¡poneros en contacto conmigo, por favor!!).

Otra cosa que estoy pensando es recuperar los posts más viejos en una “sección semanal” de post antiguos. Lógicamente serían las entradas con más relevancia, que tienen información importante para personas en búsqueda, embarazadas o con bebés.

Mamifutura está cambiando y todavía no sé a dónde…

Escucha”Podcast de Mamifutura – PM 01″ en Spreaker.

Mi #MBDay17

El año pasado no pude ir porque a última hora Niño Fúturo (por entonces Bebé Fúturo todavía) se había puesto bastante enfermo del catarro y me tuve que dedicar a su cuidado. Rabié todo y más, pero me prometí que este año iría sí o sí. Más que nada porque ya sería bastante más independiente.

Este año Niño Fúturo también estaba sufriendo de un catarro, pero para el fin de semana ya había mejorado y, además, había plan mejor con Papá Fúturo por el campo, así que tuve una preocupación menos que llevarme conmigo.

El día fue magnífico, muy buen tiempo y el entusiasmo también muy grande. Como siempre, las reuniones en masas me ponen un poco histérica y con ese histerismo entré en la sala de conferencias. De la mano de Supermamas, a quien conocí gracias a la experiencia.

Las ponencias, a mí, me gustaron. Reconozco que el año pasado me habría llevado una sorpresa algo más desagradable porque no me esperaba que la temática fuera sobre blogs, pero este año he ido prevenida y también entusiasmada. Acabo de comprar un hosting para este rincón y quería mejorarlo. Tengo ganas de darle una vuelta y hacerlo más confortable, por lo que tengo mucho que aprender a ese respecto.

Llevaba un tiempo planteándome el mundo Podcast y que sobre ello tratara la primera conferencia con Sunne fue un auténtico placer. Me ayudó a tomar forma e ideas en la cabeza y a tomar apuntes. Tanto me entusiasmó, ¡¡que voy a hacer el curso!! Espero contaros pronto cosas al respecto…

Las otras conferencias fueron muy emotivas. Con alguna no he podido evitar llorar a moco tendido. Otras no me gustaron tanto porque esperaba que tuvieran otro enfoque, pero también se aprende de ello.

Me sentí muy acogida. Saludé a muchas personas que ya conocía, puse cara y voz. ¡Eso siempre gusta! También he podido conocer a nuevas blogueras. Me encantó estar al lado de Tus Patucos y Mis Tacones cuando recogió su premio… En esta parte hay un cúmulo de sensaciones indescriptibles que hay que vivir. Creí que no, ¡pero pude darle un abrazo a Cuentos de Amatxu! Y me encantó confirmar que leía correctamente con su voz a La Aventura de mi Embarazo. Ese abrazo enorme de Cuestión de Madres tampoco lo quiero olvidar y es que me dejo a muchísimos blogs en el tintero. ¡Pero es imposible mencionarlos a todos! He puesto cara (porque en mitad de la conferencia no hemos podido darnos ni un abrazo) a Mamá Sin Red. Y ufff, es que no podría parar de mencionar a gente, ¡siento muchísimo a las que no menciono! Os sigo llevando en el corazón.

Visita al Especialista. Endocrino

Ayer tenía visita con el endocrino para revisar la analítica de sangre que me hice el mes pasado. Fue muy rápida, detectó hipotiroidismo subclínico de nuevo, me preguntó sobre la idea de quedarme embarazada y me recetó eutirox.

Entré acobardada y no pude preguntar todas las dudas que me surgieron antes y ahora sobre el significado de mi analítica. Por ejemplo, si no tuviera intención de quedarme embarazada próximamente, ¿me habría recetado el eutirox?

Esto me recuerda de nuevo avisar a quienes tienen intención de tener un embarazo y han sufrido en algún momento de su vida hipotiroidismo sublínico, aunque haya sido sin tratamiento y a pesar de haber desaparecido, la importancia de visitar a un endocrino antes de la búsqueda de ese embarazo. Os lo cuento también AQUÍ.

Nuestro Porteo: Bandolera

Como ya os conté AQUÍ, llegó el verano y la mochila ergonómica se nos hizo muy calurosa. Bebé Fúturo se quedaba dormido de puro calor porque las temperaturas en nuestro pueblo, a pesar de ser más frescas que en gran parte de España, seguían siendo excesivamente altas.

Así que me decidí a cambiar de método y adquirimos una bandolera. Por edad (menor de 6 meses) no era posible tener otras opciones más frescas.

De nuevo, me dejé guiar por Portakankuritos y elegí una muy bonita de colores arco iris. Litle Frog 100% algodón, concretamente ÉSTA. Cuando me llegó, la estrené enseguida.

Por aquél entonces, Bebé Fúturo pesaba muy poquito y resultaba muy cómodo tener las dos manos libres durante los paseos. Era verano y entre la baja por maternidad y las vacaciones, lo prolongamos hasta entonces, por lo que todos los recados los hacía con él cargado.

Sinceramente, aún así, en recados más largos, cargar su peso en un sólo hombro resultó algo incómodo. Para ir a comprar el pan o verduras en la frutería de la esquina, era lo más cómodo. Pero a veces me tenía que atravesar el pueblo entero y sí sentía que un cambio de hombro me vendría bien. Y soy persona que lleva bolsos-mochila que, con la bandolera, eran imposibles de colgar.

Por lo demás, era genial poder tapar la cabeza de Bebé Fúturo durante sus siestas, sí que se notaba más fresquito, ¡y hasta conseguimos que pudiera tener lactancia mientras paseábamos!

Evaluando los pros y los contras, estoy muy a favor de una bandolera, pero quizás me habría aguantado un poco y adquirir directamente la Tonga (cosa de la que también os hablaré porque también la tengo).

De Bebé a Niño

Legalmente la edad en la que un bebé deja de ser bebé y se convierte oficialmente en un niño se considera a los 2 años.

Hoy es ese día para Bebé Fúturo, hoy se convierte en Niño Fúturo.

Como os imaginaréis o habréis vivido, siempre será nuestro Bebé… pero hay cosas que no por dejar de ser lo que son pierden esa calidad emocional con la que les impregnamos. Así me siento ahora. Bebé Fúturo llevo notando que ha dejado de ser bebé hace tiempo. Desde el día que comenzó a andar, que casi comenzó directamente a echar a volar. Porque ya no había nadie que le parara.

Me cuesta mencionarle como Niño Fúturo todavía, aún así. Pero será el curso natural de la vida. Aún así, estoy nostálgica y quiero recordar cómo fue ese momento hace exactamente dos años.

Sonó el despertador bien temprano por la mañana y cogimos las cosas para meternos en el coche y hacer el viaje hasta el hospital. Lo dejamos todo preparado por la noche y me empeciné en dormir en el sofá porque sabía que no dormiría de la emoción y no dejaría dormir a Papá Fúturo. Además, que me gusta dormir en el sofá, ¡qué narices!

Llegamos una hora antes y por no esperar con el frío en la calle, fuimos al hospital y nos hicieron esperar hasta que llegaron de Servicio al Cliente. Nos dieron de alta, nos llevaron a la habitación, me cambié, puse cómoda y reconocí a la matrona que atendería mi parto a la misma que nos dio el curso de preparación al parto donde nos gustó. Respiré tranquila. Monitores y esperar… y esperar… y esperar.

Tenía intención de darle un regalo sorpresa a Papá Fúturo cuando estuviéramos los tres solos en la habitación, pero de tanto esperar, ese momento no iba a llegar. Por lo que adelantándome a los acontecimientos aproveché esos momentos de espera en soledad para hacer su regalo de bienvenida a la paternidad. Al poco llegaron el resto de los familiares… y seguimos esperando.

Yo estaba muerta de hambre, a punto de desistir, iría otro día a parir, ¡me daba igual! Y justo en ese momento por fin nos dijeron que tocaría esperar dos horas más porque el quirófano estaba desbordado y mi doctora estaba atendiendo otros partos.

Estaba en el día, pero no llegaba la hora. Tranquila esperando a que me invitaran a meterme a quirófano. Y por fin llegó la hora. Invitaron a Papá Fúturo y, de repente, en los pasillos nos separaron. Me pusieron epidural, llegó Papá Fúturo y todo se difumina en una nube de ilusión en los que hacían cosas a mi tripa y sacaban a un bebé. Me hicieron besarle y se llevaron a Papá Fúturo.

Me cerraron… y me llevaron a esperar… y esperar… y esperar… Las dos horas más eternas de mi vida a que se me pasara el efecto de la epidural. Mi bebé había nacido y no estaba con él, es algo que no les perdonaré jamás. Por fin llegué con él… y las hormonas llegaron conmigo.